Hoy era el día en el que llegaban los gobernantes de las tres casas, Jyuura, Ryuura y Kyoura, así que el inuyoukai había estado de arriba para abajo con los preparativos. Sin embargo, siempre estaba Kagome para relajarlo y hacerlo sentir bien, razón por la cual se repetía a si mismo constantemente que debía alejarse de ella sin ningún resultado aparente.
Muy calmado como siempre fue al dormitorio de Rin en donde se encontraba Kagome dándole sus respectivas lecciones de escritura. Tocando la puerta suavemente, entró y observó a la tenshi enseñando muy pacientemente a la pequeña que parecía aprender muy rápido.
"Ohayoo Sesshoumaru", dijo la muchacha con una voz muy dulce y alentadora.
"Ohayoo Kagome" respondió él en tono serio. "Hoy llegaran los demás gobernantes de las tierras del norte, sur y este, aproximadamente a la media noche. Deseo que estés lista y te presentes puntual en el comedor a esa hora" demandó Sesshoumaru.
"Ehh y qué se supone que debo vestir para la ocasión?" le preguntó la tenshi un poco entusiasmada.
"No te preocupes por eso, mandaré a Jaken con un kimono para ti". Pausándose un poco pasó a dar su último mandato. "Una cosa más, durante los tres días te referirás a este Sesshoumaru con respeto, utilizando el honorífico apropiado, nada de informalidades", culminó con un tono muy frío para el gusto de Kagome.
"Hai Sesshoumaru sama" dijo con un tono triste.
'No puedo permitir que los demás piensen que pueden familiarizarse conmigo con tanta facilidad…'
"Me da gusto" y con eso salió del cuarto.
(1)
La tenshi se encontraba un poco triste por lo sucedido, pero fue sacada de sus pensamientos por un suave tirón de su kimono. "Oka san, Rin también puede ir a las festividades?", preguntó la niña muy ilusionada.
"Iie Rin chan, aún eres muy pequeña, pero te prometo contarte todo lo que suceda si?", dijo tratando de animarla, ya que en su pequeña carita se veía un poco de decepción. "Está bien oka san".
Después de eso el día transcurrió sin contratiempos.
Llegó la noche y Kagome decidió tomar un baño usando todos los implementos traídos desde su época.
Cumpliendo con la promesa Jaken llegó con un kimono en brazos que la dejó completamente boquiabierta y después de recibirlo procedió a arreglarse.
(2)
Sesshoumaru ya se encontraba impecablemente vestido esperando en el comedor por sus invitados, quienes comenzaron a llegar uno por uno.
"Sesshoumaru, pero que sorpresa. Hace cuantas lunas no nos vemos", dijo un youkai completamente vestido de negro. Llegaba con sus tres pequeñas pero hermosas hijas, quienes tenían una apariencia muy dulce pero a la vez sumamente aterradora.
"Veo que vienes acompañado de tus cachorros".
(3)
Jyuura era el guardián de las tierras del sur, un Youkai de las sombras, podía manipularlas a su antojo. A la vez era un poderoso hechicero, dominaba el arte de la magia negra, algo por lo que era muy reconocido, además de ser muy reservado y siempre educado.
Su pálida piel y su largo cabello negro como la noche eran complementados por sus siempre oscuras vestimentas y su preciado báculo negro, que simbolizaba el poder que tenía sobre ese cierto tipo de magia.
Houko, Kouji y Kappei eran sus tres pequeñas hijas. Ninguna pasaba de los 14 años humanos y aunque su apariencia fuese la de unas hermosas adolecentes, eran muy reconocidas por ser muy traviesas, pero a la vez muy fuertes para su corta edad.
Eran al igual que su padre hijas de las sombras, pero poseían una graciosa cola y unos hermosos cuernos que complementaban su aspecto, haciéndolas ver un poco más imponentes. Razón por la cual la mayoría de humanos al verlas corrían despavoridos por el simple hecho de una de sus penetrantes y absorbentes miradas.
"Konbanwa Sesshoumaru sama" dijeron las tres mientras hacían una reverencia de cortesía hacia el inuyoukai para luego ir a sentarse a platicar en las sillas del lujoso comedor.
"Veo que aún no llegan los demás" dijo Jyuura a un aburrido Sesshoumaru.
"Puedo percibir a Kyoura" respondió el inuyoukai mientras se resignaba a que su apacible y siempre silencioso hogar pronto estaría lleno de youkais hablando bebiendo y tomando parejas para la primavera.
"Como siempre, tú tan entusiasmado", exclamó una voz un poco ronca desde la puerta del comedor.
"Kyoura" dijo Sesshoumaru en una voz casi indiferente.
(4)
Kyoura era un Youkai que manipulaba la electricidad, especialmente los truenos los cuales salían de la lanza que siempre permanecía en su brazo derecho.
Era el gobernante de las tierras del Sur. Por lo general permanecía usualmente relajado y de muy buen humor, muy por el contrario de Sesshoumaru. Era muy gentil con cualquier clase de ser viviente y comparándolo con Jyuura sus ropas eran de colores más vivos, las cuales iban muy bien con su cabello castaño que sobresalía de su hermosa corona.
"Konbanwa Sesshoumaru" dijo el youkai del trueno mientras se acercaba y le hacía una sonriente reverencia al inuyoukai, haciendo que este en forma de cortesía repitiera el mismo acto.
"Creo que ya estamos todos" dijo el Youkai de las sombras.
"Aún falta Ryuura" replicó Sesshoumaru mientras les hacía una señal para que tomaran a siento.
"No creo que se tarde mucho, él no se pierde estas cosas por nada" dijo el Youkai del trueno mientras se ponía confortable en su silla sin soltar por un segundo su lanza.
"Konbanwa Sesshoumaru sama", se oyó la voz de un Youkai mientras repetía el mismo proceso de los demás entrando al gran salón. El nombre de este Youkai era Ryuura, dueño de las tierras del este.
Era considerado el más hermoso de los demonios; claro que siempre estaba Sesshoumaru para pelarse el puesto con él. Los dos eran los youkai más cotizados entre las mujeres quienes morían por ser marcadas por ellos. Empero, por más atractivas y fáciles que fueren nunca lograban atraer la atención de ninguno de los hermosos príncipes.
Este era un Youkai dragón, quien manipulaba el fuego a su antojo. Su largo cabello verde y sedoso estaba amarrado en una cola alta y caía por su espalda y su vestimenta era muy elegante como la de Sesshoumaru, aunque un poco más al estilo Chino.
"Ahora sí ya estamos todos. Mandaré a mi sirviente a traer a mi invitada".
"De quién se trata?" preguntó ansioso Ryuura. Sesshoumaru eligió no responderle y mandó llamar a Kagome quien se encontraba arreglándose en el dormitorio de Rin.
(5)
Kagome recibió el kimono de los brazos del gami. 'Es muy bonito, no puedo creer que Sesshoumaru haya pedido que me lo ponga'.
Después de agradecer y despedir al pequeño Youkai, colocó la hermosa prenda de seda sobre la cama de la pequeña Rin, quien se encontraba bien acurrucada entre las sabanas durmiendo plácidamente.
Cogió sus implementos de baño y abrió la puerta que daba a las pequeñas aguas termales que poseía la niña en su dormitorio.
Tomándose su tiempo, se metió a la caliente bañera y se relajó por unos quince minutos, para después lavar su cabello con shampoo y finalmente acondicionarlo. Quedando satisfecha con aquello procedió a jabonarse el cuerpo y a enjuagarse.
Salió del agua y se enrolló una toalla en el cuerpo y otra en la cabeza. 'A ver, me seco, me visto y creo que por ahí tengo un poco de brillo labial. Eso ayudará un poco'.
Haciendo como previamente había pensado, comenzó a secar delicadamente su cuerpo y buscando en su mochila saco un par de prendas de lencería y se las puso para después ponerse cuidadosamente el kimono, acercándose al tocador para observarse en el espejo.
"No se me ve tan mal", murmuró dándose una alentadora sonrisa para después comenzar a escarmenar su largo cabello dejándolo suelto.
Al terminar de ponerse la ropa sintió un toque en la puerta y fue a ver quién era. Lo que encontró fue una especie de peinetas con hermosos diseños de flores y colgantes rojos y dorados.
'Deben ser para el cabello', pensó, decidiendo ponérselas y terminando los últimos toques de su cabello. "Listo".
Al instante volvió a escuchar un toque en la puerta. "Ya voy, ya voy". Abrió la puerta y volvió a ver al pequeño gami.
"Qué sucede Jaken?", el Youkai la vio de pies a cabeza y asintió con la cabeza en forma de aprobación.
"Mi señor Sesshoumaru me ha pedido que la lleve al salón. Sus invitados ya han llegado y desea presentarla con ellos". La muchacha sólo asintió con la cabeza y siguió al gami por los corredores hasta el gran salón donde tres hombres y tres niñas esperaban impacientes al misterioso invitado.
(6)
"Vas a decirme o no quién es esa misteriosa mujer?", preguntó Ryuura algo curioso. Seguramente se trataba de una Youkai y conociendo a Sesshoumaru sólo estaría ahí para la fiesta.
Francamente él ya estaba aburrido de todas esas youkais rondándolo para meterse a su cama y tener un título. 'Esta celebración estará llena de esas mujerzuelas'. Pensó el taiyoukai sin darse cuenta que sus pensamientos eran similares a los del dragón del este. Pero los dos fueron sacados de sus pensamientos por la abertura de la gran puerta interior del salón.
"Sesshoumaru sama la señorita Kagome está aquí", anunció el gami señalándole a la tenshi que podía pasar.
Aunque estaba un poco nerviosa, con paso lento pero seguro se acercó a la puerta y entró a la sala dejando boquiabierto a más de uno.
(7)
Ahí estaba parada la hermosa mujer con un kimono de un tono rosa fuere, la tela estaba cubierta con diseños de ramilletes de flores dentro de esferas blancas y doradas.
El obi que adornaba la vestimenta era de un rojo sangre, combinando con los adornos de su cabello y resaltando la blancura de su piel, al igual que el rosado de sus mejillas y labios.
Sus cabellos azulados y grises caían sobre su hermosa figura, mientras la luz de la luna la hacía brillar como el ser celestial que era. De repente sus ojos cambiaron a un tono café, casi caramelo y sus alas se desplegaron en todo su esplendor por sus lados haciéndola ver como lo que en realidad era.
Decir que los youkai que ahora se encontraban ahí estaban completamente atónitos no era suficiente. Kyoura se acercó cautelosamente al Youkai de las sombras y susurró: "Como puede ser esto posible?".
"No tengo ni la más remota idea. Es extremadamente hermosa", respondió el lord de las sombras.
"Debo concordar contigo Jyuura la criatura es una verdadera belleza, pero en este momento lo que me intriga es como en el nombre de lo racional sigue viva una mujer de esta especie" respondió el Youkai del trueno sin poder despegar sus ojos de la muchacha.
"Me parece que vamos a tener un pequeño problema mi querido amigo". Le dijo Jyuura a un distraído Kyuura, que solo trataba de encontrarle explicación a lo que veía.
"A que te refieres con eso?".
"Sesshoumaru y Ryuura parecen idiotizados por ella y kami sabe que ellos son los dos youkai más deseados por todas las mujeres de la corte y a ninguna han hecho el más absoluto caso, pero ahora los dos están mirando con ojos llenos deseo a la misma mujer".
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Sesshoumaru estaba totalmente falto de palabras. Jamás pudo haberse imaginado que se vería tan hermosa en las ropas que le mando a confeccionar. Era simplemente perfecta. Lo único que colmaba sus pensamientos era el anhelo de levantarla en sus brazos y llevarla hacia su dormitorio, pero no podía, no sin antes …..
'Puede que este Sesshoumaru después de todo decida tener una mujer', pensó mirando con ojos hambrientos y llenos de cariño a Kagome. Acercándose a ella lentamente, cogió su mano y la dirigió hacia los principales invitados.
Ryuura estaba totalmente perdido en la visión que sus ojos contemplaban, era amor a primera vista. 'Finalmente una mujer para mí', pensó, pero estuvo tan perdido imaginándose como sería tenerla a su lado que no se había percatado que los demás ya se habían presentado con ella y solo faltaba él.
"Kagome, él es Ryuura gobernante de las tierras del este", dijo Sesshoumaru con poco interés. La verdad era que él también estaba muy ocupado tratando de despegar sus ojos de la hermosa figura de la muchacha sin mucho éxito.
Al darse cuenta de lo que pasaba a su alrededor Ryuura tenía en frente a su musa y sin pensarlo dos veces cogió su mano y la beso dándole una pequeña lamida con su lengua, haciendo que la muchacha obtenga un tono muy rojo en las mejillas al sentir el contacto.
Aquello pasó desapercibido por todos menos por cierto inuyoukai que en ese momento estaba sintiendo como su sangre se iba hirviendo a temperaturas inimaginables.
'Como se atreve….', sin poder controlarlo sus ojos comenzaron a cambiar de un color dorado a uno rojizo periódicamente.
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"Viste eso, dime que viste los ojos de Sesshoumaru sama", le dijo Kappei a una de sus hermanas.
"Se nota que está muy celoso, lo que me parece extraño. Si la quiere de esa manera por qué…", fue interrumpida por su hermana Houko quien terminó su oración.
"No la ha marcado?". "La verdad es que harían una linda pareja, los dos son muy hermosos. Pero padre me contó una vez que las tenshi habían desaparecido de estas tierras".
Kouji interrumpió esta vez: "No importa lo que sea. Su aura produce mucha calma y amor, me cae muy bien y espero que se quede con Sesshoumaru sama. Ryuura sama no me cae muy bien" dijo la pequeña riéndose, mientras las otras dos sólo asintieron con la cabeza y se le unieron en sus pequeñas carcajadas.
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Jyura y Kyoura sentían en el aura de Sesshoumaru un sentimiento de ira formándose debido al contacto de Ryuura con la muchacha.
'Sesshoumaru celoso?. Esto va a ser más divertido de lo que pensé', se dijo a si mismo Jyuura mientras observaba junto a su compañero el espectáculo que se daba ante sus ojos.
Kagome estaba un poco avergonzada por lo que hizo el gobernante de las tierras del este. Era muy guapo, casi tanto como Sesshoumaru pero definitivamente el lugar que ese inu ahora ocupaba en su corazón no lo iba a ocupar nadie.
De pronto sintió el cambió en el aura de Sesshoumaru. Casi de la nada comenzó a llenarse de ira, podía sentir los pequeños choques eléctricos que recibía de él, así que dando un respiró profundo cogió una de sus manos y la apretó fuerte, ganando su atención y sonriéndole muy dulcemente.
Esto hizo que el Youkai se calmara y volviera a su estado normal. 'No puedo creer que haya perdido el control sobre una cosa tan trivial', se dijo a si mismo mientras trataba de que su máscara volviera a su rostro.
Ryuura pudo observar todo el despliegue emocional en el Youkai del oeste. 'Así que Sesshoumaru también está interesado en la belleza. Pues lo siento mucho, pero mi querida Kagome considérate como mía, ya veremos si Sesshoumaru logra algo contigo'.
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"Van a ser las 12, será mejor que vayamos a la entrada del castillo a esperar a los demás invitados" dijo Sesshoumaru logrando reprimir su ira y su deseo por seguir observando a la bella Kagome.
Todos asintieron e hicieron como les dijeron y las tres muchachas fueron mandadas a los aposentos de Rin.
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Ya estaban comenzando a llegar los demás youkai, fuesen mujeres u hombres, todos se paraban a observar a la tenshi con los ojos tan grandes como platos ante la belleza y perfección de la muchacha y sobre todo porque partencia a una raza supuestamente extinta.
Ryuura no desando perder más tiempo se acercó a la muchacha y comenzó a conversar con ella. "Kagome sama supongo que debe saber cuál es el propósito de esta fiesta, o me equivoco?".
A la muchacha no le gustaban las formalidades, pero el hombre o bueno en este caso youkai le caía bien así que decidió seguirle la conversación. "Así es, Sesshoumaru sama me explicó de que se trataba".
"Entonces debe tener en mente que de seguro usted va a tener una cola llena de youkai esperando por ser su pareja para el resto de la eternidad y me incluyó entre uno de ellos" dijo con una seductora sonrisa en los labios.
Esto la hizo sentir un poco incomoda, pero tenía que responder para no parecer maleducada.
"No creo que sea para tanto Ryuura sama", dijo riéndose inocentemente mientras sus mejillas volvían a sonrojarse haciendo que el Youkai dragón las acaricie suavemente. "Te ves muy linda cuando te sonrojas", le dijo con gentileza.
El inuyoukai ya estaba al borde de ir y hacer pedazos a ese maldito, como se atrevía a hacer que su Kagome se sonrojara. Su bestia interior la quería como mujer y no iba a permitir que otro se le acercara de esa manera. Aunque su lado racional trataba de oponerse, sabía que el también sentía lo mismo así que de inmediato fue a interponerse entre el dragón y su futura mujer.
'Para el final de este festival Kagome será mía. La haré mi mujer y no habrá nadie más que se atreva a tocarla, NADIE MÁS', pensó posesivamente mientras se acercaba a la pareja.
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Mientras todo esto se llevaba a cabo, todos los invitados habían llegado, sólo faltaba la más indeseable de las mujeres para Sesshoumaru, una que nunca lo dejaba en paz, que siempre intentaba salirse con la suya y buscar un lugar dentro de su cama.
Esa Youkai era Satsuki, una mujer hermosa y decidida a que este año Sesshoumaru fuese su hombre, "Konbanwa Sesshoumaru sama" dijo acercándose a él.
