Hola, esto, sí, aquí está la conti del fic, espero que sea de su agrado

Disclaimer: Harry Potter bla bla bla a J.K bla bla bla...

-Los mataré a todos ustedes-Lo único que todos veían era a un chico de cabello rojo chillón que quería matar a Albus y a James.

-Cálmate, Teddy-le dijo Lily. Lastimosamente, la enmienda Ginny le prohibía darle pisotones a Teddy también, y ella detestaba eso.

-No me voy a calmar, Lily, no me voy a calmar-el muchacho de pelo rojo estaba histérico.-¿Sabes cómo están tus padres? Mal, muy mal. Y a ustedes, Harry los va a matar cuando los vuelva a ver. Y bailará sobre su tumba, como debió haber hecho hace mucho…-sí. Estaba en estado de enajenación mental transitoria. El pobre Ted no tenía la más mínima idea de cómo los había encontrado. Sólo recordaba haber visto un pequeñito reloj de arena que fue rodando hacia él de forma sospechosa, y luego, al tocarlo, sentir la sensación de que estaba en medio de un huracán. Y lo peor de todo fue que se lo encontró (o el reloj a él, la verdad ni le importaba) justo antes del almuerzo. Si tan sólo Ginny le hubiera mandado pastel de melaza a Harry ése día en el trabajo…

Flash Back

Teddy Lupin había terminado su día de trabajo con algo de satisfacción. Por lo menos su jefe no lo amenazó ése día con echarlo porque "no se ponía las pilas". Lo que le daban eran ganas de aventarlo por una ventana…

-Harry, ya me voy…-dijo Teddy cuando pasó junto a la oficina de Harry. El de ojos verdes lo miró, desesperado.

-Demonios, Teddy, ¿qué voy a hacer? Ginny me está volviendo loco con sus amenazas, y Tywysog cada vez más se vuelve más insoportable…

-¿Por qué no lo matas?-inquirió Teddy. Harry lo miró, enarcando una ceja.

-No mataré a mi jefe-le dijo.

-Pues deberías. Todos aquí lo odiamos. Anda, ve, mátalo, y luego nosotros nos deshacemos del cadáver.-Harry esbozó una pequeña sonrisa.

-¿Ves? Yo sé cómo subirte el ánimo-dijo con una sonrisa, pero luego añadió con el rostro serio:-Estoy hablando en serio, si quieres nosotros nos deshacemos del cadáver.

-Teddy, ya dije que no. Si lo promovieron será por algo…

-Sí, lo promovieron. ¿Y qué? Pon a funcionar esos huesitos de anciano que tienes y…-Harry lo miró mal-Bueno, "ponte las pilas" y mátalo. O aviéntalo de una ventana. Y si puedes también a su hijo. Tus hijos y más de la mitad de Hogwarts lo odian.

-No puedo matarlos, perdería mi trabajo-se justificó Harry, porque muy en el fondo, sí deseaba matar a Tywysog.

-Eres Harry Potter, nadie se atrevería a quitarte tu trabajo. Es más, volverías a decirnos qué hacer.-le dijo Teddy palmeándole la espalda afectuosamente.

-No, gracias. No quiero meterme en otro lío. ¿Sabes lo que es convivir con una pelirroja histérica por naturaleza, más histérica de lo normal?

-Harry, convivo con una mujer mitad veela.

-Buen punto.

-Volviendo a Tywysog, ¿por qué no le haces ver que tú llegaste primero, mataste al viejo Moldy primero, y eres mejor que él en todos los sentidos?

-¿Crees que no se lo he dicho ya?

-Pues díselo hasta el cansancio. Todo el departamento no se cansa de decírselo. Pero ése maldito de Prahaus no quiere escuchar a nadie. Mátalo a él también-finalizó Teddy en pose pensativa.

-¿Y por qué no lo matas tú?-inquirió Harry, con una sonrisa. Le habían estado presionando desde hacía dos años para que matase a Tywysog y su hijo, el cual estaba dando las clases de Defensa en Hogwarts. Y, debía admitir que se sentía tentado a hacerlo, pero decidió que eso mejor se lo dejaría a sus hijos y sus sobrinos. Ellos sabrían echarlo a patadas de la escuela…

-Si quieres me deshago de los cuerpos, pero el trabajo de matarlos recae en ti.

-¿Y eso por qué?

-Harry, ¿has visto que alguien del departamento le haga caso a él? Si sólo hacemos lo que tú dices!

-¿Y eso qué tiene que ver?-Teddy suspiró.

-Sólo mátalo y ya!

-Sí, sí, como sea, mi respuesta es no.-Teddy se dio media vuelta-Y Teddy, si los ves…

-No te preocupes-le respondió éste con una sonrisa afectuosa. En realidad, aún guardaba esperanza de encontrar a ésos problemáticos.

Cuando Teddy llegó al podio donde se encontraban las estatuas y las chimeneas por dónde salían los tumultos de gente a almorzar, sintió que algo le tocó el pie. Bajó la mirada, y abajo estaba un pequeñito reloj de arena. Se agachó y lo cogió pero, al momento en que entró en contacto con el aparato, desapareció de allí. Claro que nadie se hubo percatado de ello.

Cuando Teddy hubo tocado el aparatico ése que había encontrado en el piso, sintió como si fuera absorbido por algo. Una sensación realmente desagradable para él. Sintió como si fuera absorbido por algo interminable. Algo que quizás pudo durar meses. Creyó que pudo durar meses atrapado en el vacío negro que lo absorbía.

De pronto, sintió cómo la sensación paraba, y cómo volvía a ver sus manos.

Fin Flash Back

Lo primero que vio fueron dos cabezas con una mata de pelo azabache. En seguida un sentimiento de psicopatía se apoderó de él, y se dispuso a sepultar sus caras en la comida. A esas alturas todos lo habían visto, pero nadie había querido decir nada. Genial. Había aparecido alguien más. ¿Esa vez quién sería? Lo primero que vieron de él fueron sus manos, y luego vieron sepultadas las caras de los hijos de Harry. Cuando ya todos se hubieron recuperado de la conmoción, fue que le miraron la cara al muchacho. El chico era idéntico a Remus cuando éste tenía esa edad. De no ser por el pelo rojo, claro…

Todos estaban atónitos, incluso los Potter, Rose y Scorpius. Cuando el chico ya hubo soltado su amenaza, dejó las cabezas de los hijos de Harry en paz, por el momento.

-Oye, ¿por qué no hundes también la cara de Lily?-inquirió Albus, enojado.

-La cláusula Harry me lo prohíbe. Además, nada más tengo dos manos-dijo antes de volver a sepultar las caras de los dos en el postre.

-Diablos, cómo odio esa cláusula…-murmuró James luego de sacar su cara del pastel.

-Gracias, Teddy-le dijo Lily.

-De nada-le respondió éste con una sonrisa.

-¿Y quién eres tú?-preguntó Sirius, mirando a Teddy con atención.

-¿Quién eres tú?-le preguntó éste a su vez, pero su mirada se dirigió hacia el chico que estaba al lado del tipo que le preguntó quién era.

En seguida se quedó boquiabierto. Miró a James como asegurándose de que no fuese una broma, pero los tres Potter y Rose negaron con la cabeza lentamente. Parecía un pez fuera del agua, boqueando como si se estuviese quedando sin aire.

-¡¿Harry?-estalló. Sus pobres conexiones neuronales no podían más. No podían soportar más el ver a un chico idéntico al hijo de su padrino. Y con gafas. Y con una cicatriz en el cráneo. Eso no podía estar pasando. De seguro era una broma de los tres, y por eso habían desaparecido tanto tiempo.

-¿Qué?-Harry a su vez se sobresaltó por el grito histérico que había soltado el chico de cabellos rojos. Pero el color se había vuelto aún más chillón. De pronto, Teddy hizo lo mismo que hizo Rose al ver por primera vez a Ron.

-¿Y a éste qué le pasa?-inquirió nervioso, mientras trataba de apartar a un trastornado Teddy.

-Es Teddy Lupin-respondió Albus con sencillez-Creo que esta así porque está viendo un adolescente idéntico a su padrino.

-¿Padrino? ¿Lupin? ¿De dónde habrá sacado el chico el cabello rojo?-pero el cabello de Teddy ya no era rojo, sino negro. Negro azabache.

-¿Cómo hiciste eso?-inquirió Remus, mirando a Teddy con atención

-Es un metamorfomago, ¿qué acaso no es obvio?-contestó Rose.

-¿U-un metamorfomago?-preguntó Sirius con voz ahogada, antes de comenzar a mirar mal a su mejor amigo. Remus, sin poder evitarlo, tragó en seco.

-Sí. Su madre era metamorfomaga, según lo que hemos escuchado-dijo James. Sirius entrecerró aún más los ojos, y comenzó a sonarse los nudillos macabramente. Mientras, Harry miraba con fastidio al hombre de cabello ahora negro que tocaba su mejilla como si tuviera síndrome de Down.

-¿Y a éste qué le pasa?-volvió a preguntar.

-Vamos, Teddy, ya deja a papá en paz…-le dijo Lily apartándolo de Harry. Pero fue un error ya que Teddy miró a Ginny, y luego con cara de espanto, miró a Lily y luego volvió a mirar a Ginny con la boca abierta.

-Sí, sí, ya lo sabemos. Ahora no vas a acercarte a ella, ¿entendido?

-Harry… H-harry… es menor que yo… ¡Es menor que yo, por todos los diablos, Lily!-gritó, mirando a Harry con espanto.-Harry es menor que yo, es menor que yo! Que alguien venga y me lleve al infierno!

-Bueno, Remus, ahora sabemos las reacciones futuras de tu hijo…-murmuró Sirius, mas sin embargo, el licántropo lo miró mal.

-Papá, te presento a tu ahijado, Teddy. Teddy, te presento a mi padre cuando tenía quince-dijo James mirando a su padre.

-Y Ginny… Ginny está…

-Sí, es menor que tú, lo sabemos, Teddy, lo sabemos-Rose le palmeó la espalda. Teddy nunca se hubiera imaginado ver a su padrino menor que él, por amor Dios.

-Y… de casualidad, ¿saben cómo se llama su madre?-preguntó Sirius mirando a Remus fijamente. Rose, que vio eso, se apresuró a decir:-No tenemos ni idea. Aunque ya todo el mundo sabía quién podría ser la madre del chico. Era más que obvio. De repente, Molly le pegó a Sirius en la cabeza con un trapo de cocina. Sirius miró a Remus, el cual se había sonrojado imperceptiblemente. Molly, Arthur y Sirius ya sabían los sentimientos que Remus y Tonks se profesaban desde hacía no mucho. Por el momento decidió que no le haría daño. Por el momento…

-Ni se te ocurra hacer alguna locura, Black-le dijo en tono amenazante. Sirius simplemente la miró, espantado y a la vez indignado.

-Pero si yo no planeaba hacer nada…-respondió, tratando de aparentar inocencia.

-Tú no me engañas-le dijo ella antes de retirarse de allí.

-Remus, ¿me nombraste padrino de tu hijo?-preguntó Harry, mirando a su ex profesor con una cara un tanto extraña.

-Bueno, supongo…-respondió éste con una sonrisa.

-Gracias-dijo Harry devolviéndole la sonrisa.

-Teddy, ¿cómo diablos llegaste aquí?-preguntó Lily.

-¿Y yo qué diablos voy a saber?-el muchacho ya se había recuperado un poquito de la conmoción de ver a su padrino menor que él.-Yo sólo iba a almorzar y luego vi un relojito de arena en el piso, y entonces cuando lo cogí sentí que me aspiraban con algo y luego aparecí aquí. Tomaré nota de no volver a agarrar ningún pendejón relojito de arena en mi vida. Y justo iba a ver a Vicky…-sí, Teddy estaba medio triste.

-Te va a matar porque la dejaste plantada-susurró James.

-Qué ánimos me das, Jamie-le dijo éste con sorna.

-¡Te dije que no me llamaras así!-rugió.

-Yo te llamo como se me dé la gana-dijo Teddy mientras encaraba a James. Nuevamente, su cabello había pasado a ser rojo intenso.

-Mátalo si quieres, el que estemos aquí es culpa de él-le dijo Lily.

-¿Cómo así que es culpa de él?

-El averió un relojito de arena igual y entonces caímos aquí. Échale la culpa a él. –Ted comenzó a crujir sus nudillos, mientras miraba a un espantado James, que dirigía miradas asesinas a su hermano menor, el cual había soltado toda la sopa.

-Te odio…-lo fulminó con la mirada.

-En el fondo sé que me amas, Jamie-le dijo Albus con una sonrisa sarcástica.

-Te mataré, y luego te reviviré, no sé cómo pero lo haré, y luego dejaré que Harry te vuelva a matar, ¿me oíste?-Teddy se estaba acercando cada vez más a James, que retrocedía ante cada paso que el ahijado de su padre avanzaba.

-No te lo recomiendo-comentó Rose con algo de decepción-No hay hechizo ni poción alguna para revivir a los muertos, y no le podrás dar la satisfacción a mis tíos de matarlo.

-No lo mates. Sólo tortúralo y ya-dijo Lily antes de salir de allí.

-Te torturaré, y luego Harry te matará por mí!-gritó antes de lanzarse como una flecha contra un espantado James.

-Vaya, Remus, tu hijo no heredó tu genio-le dijo Molly.

-No se deje engañar…-respondió Sirius, para luego mirar hacia otro lado, silbando una canción. Remus volvió a mirarlo mal. Para Sirius, ése era el día de las malas miradas.

-¿Qué?-inquirió. Remus sólo gruñó casi inaudiblemente.

-Oh, parece que Luney está enojado-dijo con sorna, Y Remus lo miró con cara de: tienes suerte de que ya haya pasado la luna llena.

Mientras, voviendo al histérico de Teddy, éste tenía a James aprisionado contra la pared, mientras trataba de asfixiarlo. Éste, miraba a Scorpius como pidiendo ayuda, ya que su tez se había vuelto algo azul, y éste le dijo:

-Olvídalo, ya intenté salvarte la vida una vez, no pienso volver a hacerlo. A menos que…-enarcó una ceja y adoptó una pose pensativa.

-Aaa…-intento fallido de apartar las manos de Teddy de su cuello- mee… meeeenooz qué quéee?-otro intento fallido por sobrevivir.

-Hagas todas las redacciones que me manden a hacer, ya sea de cualquier materia, por un mes.-finalizó el chico con una sonrisa. Sí, de vivo no le faltaba nada. El carácter taimado en acción, señores. James lo miró mal, aunque ya parecía un globo de color azul machucho a medio inflar. Lentamente, asintió.

-Al-dijo Scorpius. De repente, la cabeza de Albus se asomó por el marco de la puerta de la cocina, y preguntó:

-¿Qué?

-Sálvalo.-respondió Scorpius. Albus lo miró, interrogante.-Sólo hazlo.

-Si tú dices…-acordó, y luego exclamó:-¡Oh, mira es Harry, y te está viendo con mala cara porque estás ahogando a su primogénito!

-¡¿Dónde?-Teddy soltó a un inconsciente James, el cual había caído al piso como si fuese de trapo.

-Tranquilo, lo dije porque no quiero que mates a mi hermano…-le dijo Albus, mientras se acercaba a él y le palmeaba la espalda.

-Gracias-le respondió Teddy con una sonrisa.

-Pero en serio, todavía no lo mates.

-No pienso matarlo. No pienso enfrentarme a la fiera pelirroja-dijo, mientras se reía entre dientes.

-No, en serio, mátalo. ¿Ya le dijiste a papá que si quiere nosotros nos deshacemos de los cadáveres?

-Dice que no quiere matarlos…- a esas alturas Teddy y Albus estaban hablando como si se conociesen de toda la vida, y Teddy incluso había ido a la cocina a coger un poco del pie de limón que había hecho la señora Weasley.

-Changos…-murmuró Albus.

-Vamos, Al, Harry ya cederá…

-Lo dudo.

-Ya no lo soporto más!-estalló Ron.

-¿Qué no soportas?-inquirió Harry, enarcando una ceja.

-¿Por qué diablos le pusiste Al a tu hijo, Harry? ¿Por qué? ¿Es que acaso no se te ocurrió ningún otro?-al parecer eso lo había estado frikeando todo el tiempo. Y es que, ni Lily, ni James ni Rose ni Scorpius, le decían Albus, nada más le decían Al, a secas. Así que para ellos se llamaba Al.

-En realidad, él no se llama Al-dijo Teddy mirando a Ron como si estuviese loco.

-¿Ah, no? ¿Y entonces por qué le dicen así?-inquirió Hermione, la cual se había mantenido callada todo ése tiempo. La verdad, había estado tan absorta en sus pensamientos sobre que Ginny era la madre de esos tres problemáticos que a duras penas y había hablado. Al parecer sus deseos y los de su amiga se habían vuelto realidad…

-Porque se llama Albus-dijo Teddy, señalando a Albus, que hacía una mueca con los labios.

-¡¿Quéee?

Decepcionante? Lo contrario? Les dan ganas de tirarme un peñón (ladrillo) o aventarme por la ventana? Ambos? Les dan ganas de insultarme en los reviews?(los cuales espero ansiosa)