Desaparecida reportándose (?). Lamento mucho no actualizar rápido, pero es que estaba en exámanes (aún me faltan dos), y no tuve tiempo de escribir por andar exprimiéndome el cerebro (?)

Por cierto, gracias por los reviews, me han gustado mucho. Gracias, me gusta que les guste el fic (?). Gracias, Dragoncita (como no tienes cuenta entonces no sé si eres ella o eres aquella... -no, mentiras-), tu review me hizo olvidarme por un momento de la saturación que me estaba poseyendo, para por fin terminar este bendito capítulo.

Prometo actualizar pronto, tendré que alejar la saturación de mi cerebro y dejar que mis conexiones neuronales se recuperen de esas semanas de maldita y horrorosa saturación, pero prometo actualizar pronto. (Depende, ojalá y me venga la inspiración pronto porque o si no me mato (?))

Sin más, les dejo el capítulo

-¡¿Quéee?-Ron estaba frikeado.

-Harry, ¿cómo se te ocurre ponerle ese nombre?-inquirió Ginny con ceño. No era que le desagradase, sino que el nombre no iba con el rostro del chico…

-¿Y yo qué sé? Yo ni sabía que tenía un hijo.

-¿Y eso qué? Ese no es un nombre normal!-dijo Fred.

-Es un nombre de abuelita!-finalizó George.

-¿Ves? No soy el único que lo dice-dijo Albus, aunque Hermione notó en su tono de voz que eso lo divertía.

-A ti te da igual tu nombre, ¿verdad?-inquirió con una sonrisa.

-Me puedo llamar como sea, pero de todos modos seguiré siendo yo. Pero que ni se les ocurra llamarme por mi nombre completo.-Respondió el muchacho con una sonrisa, pero a la hora de decir lo último puso rostro serio.

-Y esperen a oír su segundo nombre…-comenzó Teddy, pero fue callado por Albus, el cual le había dado un codazo. Teddy se quedó sin aire y lo miró como si fuese un tipo con psicopatía y síndrome de Asperger.

-Te callas-le dijo Albus en voz baja.

-O-ok…

-Vaya, Harry, tu hijo heredó el carácter Evans…-murmuró Sirius al oído de Harry. Éste lo miró mal. –Uy pero qué sensible estás.

-Cállate.

-¿Ves lo que digo? El carácter Evans, Harry. El carácter Evans.

-Sirius, por favor-rogó Harry.

-Bueno, ya, me callo.

-Bien hecho, Canuto, bien hecho.-murmuró Remus.

-¿Y a ti qué te pasa?-inquirió Sirius con una venita en la frente latiendo de forma cómica luego de darle un zape a su amigo.

-¿Qué?-replicó Remus con mala cara. Ginny pensó que así luciría una viejita menopáusica en la época de los calores. Sin poder evitarlo, a su mente vino la imagen de su madre, histérica por alguna razón.

-Vienes a decir dizque…-Remus lo miró mal (otra vez)-… dizque… bien hecho, Canuto. Como si te molestase que yo hablara.

-En realidad sí molesta, Sirius. Sólo abres esa bocota tuya para decir estupideces-alegó Molly, para luego pegarle en la cabeza con un trapo de cocina.

Sirius lentamente se fue dirigiendo a un rincón, para acomodarse en posición fetal y comenzar a balancearse lentamente mientras decía con tonito tétrico y depresivo: ¿Por qué todos me tratan así?

-Todos ustedes parecen viejas menopáusicas.-dijo Lily, que había estado observando todo con una expresión un tanto extraña en su rostro. Inmediatamente, todos se voltearon a verla. Esa niña no tenía pelos en la lengua para decir lo que pensaba.

-¿Qué?-hasta Sirius tenía mala cara. Mientras, Fred y George le susurraron a Harry:

-Wow, tu hija es genial, hermano.-Harry los miró mal.

Ginny sonrió, era justo lo que quería decir, pero no se atrevió, hasta que Lily lo dijo. Ginny miró a la pelirroja menor con una sonrisa, y ésta le guiñó el ojo. Ginny sintió que una sensación cálida nacía en su interior, y que la llenaba por completo. Volvió a sonreír, pero ésta vez sorprendió a Lily. Era igual a como su madre le sonreía a la hora de decirle que la quería.

-Como escucharon. Se comportan igual que una viejita menopáusica-sin querer, todos miraron a Molly, incluyendo su propio esposo.

-¿Y ustedes qué me miran?-inquirió, algo histérica.

-Nada, querida, nada…-trató de calmarla Arthur.

-Hmp-dijo ella antes de retirarse.

-Es muy… susceptible…-murmuró Scorpius al oído de Rose.

-Créeme, lo único que has visto de ella es su faceta amable-le respondió ella.

***Al día siguiente***

Molly había puesto a limpiar a James, Albus y Lily la sala de estar, ya que no quería que éstos "durmiesen sobre el polvo", lo que había puesto frenético a James ya que una de las cosas que más detestaba era limpiar, lo que le valió varios gritos y golpes en la cabeza con un trapo de cocina de parte de su abuela. Lily y Albus (que eran sensatos), en cambio, se quedaron callados y se dispusieron a hacer lo que su abuela les pedía.

Luego de que terminaron, desaparecieron sin dejar rastro el resto del día. Y lo digo porque nadie los vio hasta la hora de la cena.

Bueno, pues, procedo a contarles dónde se escondieron esos tres: en el ático. Sí, en el ático. ¿Por qué? Sólo ellos sabrán que querían desahogarse y poder (aunque sea) volver a cuando su madre les mandaba a limpiar la sala de estar cuando se portaban mal.

-Dios, mátame…-se lamentó James. Sus hermanos lo miraron queriendo decir claramente: dramático.

-¿Y a ti qué te pasa?-inquirió Albus, con ganas de golpearlo. Él era el que los había llevado ahí, ¿y se venía a quejar? En la madre! No había derecho (carácter Evans y Weasley en acción).

-¿Por qué me miras así?-preguntó James, mirando a su hermano, sin darse por enterado que éste en su fuero interno quería matarlo.

-¿Sabes, James? Si tú no hubieses cogido…-comenzó Lily.

-Rateado-aclaró Albus, sabiendo lo que iba a decir su hermana menor. Y es que sólo con ver la cara de ésta cualquiera se daría cuenta de las ganas que tenía de ahorcar a James y gritar desde la cima de un edificio: "¡Soy Lily Potter y asesiné a mi hermano!", para que luego todos le aplaudan por su gran hazaña.

-Bueno, si no hubieses rateado ese relojito de mierda, nosotros…

-Por Merlín, Lily, ese vocabulario no es apto ni digno para una señorita-dijo con tono pomposo, haciendo que Lily lo mirara mal y murmurara: Hipócrita…

-Tú cállate, tu vocabulario asustaría hasta a los camioneros muggles-le dijo Albus luego de darle un zape.

-Tú no distas de parecerte a mí, hermanito-le respondió el de gafas haciendo énfasis en la palabra: hermanito.

-Mira, tú, espécimen de…-comenzó Albus mientras alzaba su brazo derecho, amenazando con golpearlo.

-Ya, Al.-le tranquilizó Lily, aunque ella también quisiese golpearlo.

-¿Por qué todo el mundo quiere golpearme?-inquirió James, mirando hacia arriba con cara de mártir pidiendo la ayuda de Dios.

-Bueno, continúo-habló la pelirroja menor-Si tú no hubieses rateado ese maldito relojito pendejón de…

-Al grano, Lils-le dijo Albus.

-Nosotros no estaríamos aquí. Yo estaría admirando modelos muggles y chicos de animé divinos con mis amigas mientras que Al y Scorpius estarían mirando una escoba para jugar quidditch como si se tratase de la mismísima Diosa Dana, mientras que Rose los estuviera mirando como si fuesen unos mensos, y tú… tú… estarías haciendo… esto…

-Cochinadas con cualquier chica.-finalizó Albus, a lo que James lo miró mal.

-Oye, yo no soy tan perro…-murmuró con el semblante algo caído.

-Oh, sí, claro que lo eres. Si no lo fueras, Polly Kingsbrigde hubiera aceptado a la primera ser tu novia.-le dijo Lily, como intentando obviar lo que su hermano hasta entonces no quería ver, y también tratando de torturarlo psicológicamente.

-¿Eh?-inquirió James, alzando el rostro con una expresión un tanto confundida y curiosa.

-No quiere ser tu novia porque teme ser un capricho más, tope-le dijo Albus.-Piensa que como no la has tenido, por eso la quieres y que cuando la tengas ya ni te acordarás de ella.

-¿Eh?-James estaba en estado catatónico.

-Deberías pensar en eso que te acabamos de decir.-le respondió Lily, y luego de eso se sumieron en un silencio no tan incómodo, ya que todos estaban divagando por ahí dentro de sus mentes…

-Extraño a mamá-dijo Lily de repente, haciendo que sus hermanos se sobresaltasen. (Sí, esta chica es espontánea, ¿verdad que sí?)

-¿Y esa confesión a qué vino?-preguntó James, un tanto más cabizbajo de lo que normalmente estaba cuando algo lo deprimía en cantidades ínfimas.

-La extraño, eso es todo.

-¿Eso es todo lo que tenías para decir?-preguntó Albus enarcando una ceja.

-Ah, sí, también quería decir que soy una zurda fracasada.

-Ok…-respondió James, mirándola como si estuviera loca.

-Vamos, lo único que hago con la izquierda es escribir y comer, eso es todo.-dijo Lily, tratando de romper el silencio que se había formado luego de que le dijeran la más pura verdad a James. No soportaba el silencio. Prefería más… el ruido, la alegría, no los silencios tétricos.

-Eso es ser un zurdo contrariado, no fracasado-aclaró James, para sorpresa de todos.

-Como sea.

-Bueno, si te hace sentir mejor, yo también extraño a mamá. Y a papá, y a Gwen, y a Louis, y a…-dijo Albus, pero fue cortado por su hermano.

-Sí, sí, extrañas a nuestros padres y a tu novia…

-No es mi novia-le respondió Albus.

-Pues lo parece.-habló Lily.

-Tengo una pregunta-dijo James.

-Habla.-le respondieron.

-¿Cuál es el rollo que tenemos los Potter con las pelirrojas?

-Esa es una muy buena pregunta…-murmuró Albus.

-Digo, la abuela era pelirroja, mamá es pelirroja-no se percataron del sonido ahogado que se escuchó detrás de la puerta.-y a Al y a mí nos gustan unas pelirrojas.

-Ustedes están malditos-dijo Lily con sorna.

-La maldición pelirroja…-dijo Albus tratando de hacer que su tono de voz cobrara un sonido psicodélico mientras movía sus brazos como si fuese un alienígena con siete brazos. Sus hermanos rieron.

-Sí, puede que lo estemos. También desarrollamos gustos por las gritonas y las que parecen estar siempre en sus días ¿no, Al?-preguntó James mientras le propinaba un codazo amistoso a su hermano, que se sonrojó levemente.

-Eso no es verdad…-susurró el de ojos verdes.

-Vamos, si la abuela es una pelirroja gritona y mamá también lo es.-dijo Lily.

-Tú no distas de parecerte a ellas, enana.-le dijo James, mirando fijamente a Lily, que se avergonzó. Porque era verdad, ella era muy gritona. Nuevamente, no se percataron del sonido de asombro que se escuchó tras la puerta. Para Ginny Weasley esa conversación se había vuelto muy interesante, aunque de vez en cuando le arrancara pedacitos de su corazón al escucharlos hablar sobre su madre. Bueno, había oído que Lily Evans era pelirroja, así que podría ser cualquier otra pelirroja. Y habían pelirrojas en este y muchos otros mundos más para tirar a la tiña. Aunque no podía evitar pegar más la oreja a la puerta, teniendo en lo más profundo de su ser aunque fuera una esperanza… Y eso que sólo la habían mandado a que llamara a los chicos para la hora de cenar.

-Te dije que no me dijeras así!-bramó Lily, haciendo ademán de lanzarse contra su hermano.

-Lily, puedes ser la persona más dulce de este planeta, la más amigable que haya pisado Hogwarts…-comenzó James.

-Pero tienes que admitir que eres una gritona a morir-le dijo Albus mirándola con una expresión compasiva.

-Primero que todo, no soy enana-dijo mirando a James-Segundo, soy la chica más dulce y amigable que haya pisado Hogwarts…

-Además de gritona, egocéntrica…-susurró James.

-No olvides que todos conocen tus gritos…-le dijo Albus.

-Sí, pero sólo me enojo con éste…-dijo a la par que señalaba a James como si éste fuera un desecho tóxico. El de gafas la miró, indignado.

-Y además de gritona egocéntrica, la coge conmigo…

-Y tercero, no soy ni gritona, ni egocéntrica, ni nada de eso. Ése eres tú. El presumido de la familia-Lily lo apuntó con el dedo, mientras que en su rostro se formaba una sonrisa de victoria al ver cómo su hermano hacía acopio de toda su voluntad para no gritarle todas las cosas que quería gritarle.

-Tú, enana del…-dijo James, luego de soportar la fuerza sobrenatural que lo impulsaba a gritarle a la ya no tan enana que tenía por hermana, por tres segundos. (Por tres segundos, señores y señoritas. Eso es un logro)

-¿Yo qué?-inquirió Lily, encarándolo.

-Nada…-dijo James. Por primera vez, se amedrentó ante la mirada de su hermana menor.

-Ya, dejen de pelear. Me encanta ver a mamá joven aquí y todo, pero…-Ginny pegó más la oreja al oír hablar a Albus -…no es lo mismo. Tenemos que hacer algo para volver de una maldita vez a nuestro tiempo y soportar los sofocantes y estruendosos gritos de mamá y los sermones y regaños de papá, preguntando dónde diablos nos habíamos metido-Ginny estaba impaciente. ¿Acaso la madre de ellos estaba allí? ¿Y joven? ¿Por qué diablos no decían quién era y ya? Estaba expectante. De allí, las únicas que ella pensaba serían la madre de ellos era: Hermione… y ella (aunque recién lo había comenzado a pensar cuando los escuchó decir que la madre de ellos era pelirroja). Si tan sólo…

-No puedo creer que lo diga pero es verdad-concordó James.

-Es que a veces, no sé, los gritos de mamá son tan… bonitos y horrorosos a la vez.-dijo Lily.

-El carácter Weasley en acción-dijo James, con una sonrisa. Mientras, Ginny dejó de respirar. ¿Sería posible que…? Y es que por lo menos, aunque pareciese imposible, tenía que hacer suposiciones…

-Sí, eso es lo que siempre dice papá, claro, a espaldas de ella-dijo Lily.

-Sí, siempre dice dizque: "Si su madre pregunta, ustedes nunca escucharon nada…"-respondió James.

-A veces parece que hasta le tiene miedo.-dijo Albus.

-Le tiene miedo. No te dejes engañar, hermano.-dijo Lily.

-Qué ironía. Harry Potter le teme a Ginny Weasley, ¿o debería decir Potter? La verdad es que ni sé cuál es el apellido oficial de mamá…-dijo James., y luego de eso, Ginny casi siente como si sus pies se despegasen del suelo, tuviesen alitas y comenzaran a revolotear por encima del suelo…

De pronto les pareció un tanto huesero este capítulo, pero tenía que hacer que Ginny se enterara ya de quién diablos es la madre de ellos. (Sí, creo que quedó algo huesero) Pero lo que yo quéría hacer con este capítulo era que ella se enterase de alguna forma, porque me pareció adecuado que ya... pues...

Bueno, dejen reviews, tomatazos, todo lo que se les ocurra (prefiero los reviews, me sirven para inspirarme)

Sayonara!