Capitulo 1
Trabajo
En la cocina, se encontraba una chica, rubia, tardeando una canción que alguna ves escucho, sonriendo, ya que esperaba a invitados, cocinando, muy feliz, la chica que pudo hacer algo que muy pocos podrían hacer. Se escucho la puerta abrirse, al darse la vuelta para ver quien era, ahí estaba, el chico de ojos de hielo, serio, malhumorado y violento, su sonrisa se amplio con la llegada del muchacho, salió de la cocina, olvidando que dejo la cocina prendida, y levantando la mano, para saludarle con esta misma, estaba feliz que el haya llegado, siempre llegaba tarde, pero esta ves no lo hiso, por lo menos no tan tarde, estaba a tiempo para saludar a los que ella invito, sin permiso de su esposo.
-Yuu, pudiste llegar temprano –se notaba que estaba muy emocionada y feliz la rubia.
-Ya estoy en casa –anuncio un poco fatigado el japonés, ya que esa era la costumbre, anunciar la llegada, camino unos pocos pasos y vio que la mesa estaba con cuatro platos -¿A quien invitaste ahora? –pregunto el azabache, un poco irritado, eso era lo de siempre, siempre invitaba a alguien sin que el supiera.
-¿Por qué preguntas eso Yuu? –hablo algo nerviosa.
-Por la mesa –contesto cortante, señalando la mesa.
-E-eso es..-pensó que si se lo tenia que contar, aunque se sentía un poco nerviosa por la actitud que este iba a tomar, al escuchar la noticia , ya que el le dijo varias veces que no invitara a alguien, sin su permiso y aunque seguía nerviosa contesto -por que invite a alguien a comer –sonrío después de la frase.
-¿Otra ves a Moyashi?,¿ Acaso quieres que lo mate?-hablo Kanda enojado
-No, el ya no quiere venir, por la otra ves –el japonés sonrío al escuchar eso
-Que bien, por fin comprendió el Moyashi –estaba alegre aunque no lo demostraba en sus palabras o en su cara, estaba feliz por dentro –Espera, si no es Moyashi entonces ¿Quién carajo vendrá? –las malas palabras nunca se irían de su boca.
-Lavi –sonrío al decirlo –dice que quiere presentarnos a su nueva novia.
-Ese conejo cambia de novia cada día, que hay de especial.
-Dice que esta duro unos días.
-Bien por el –dijo sin interés.
-No a estado con una chica tanto tiempo, desde Chomesuke.
-¿Chomesuke?
-¿No la recuerdas?, esa chica de cabello café, que fue novia de Lavi por una año o mas, en la segundaria.
-No, no la recuerdo.
-Tu memoria es un asco Yuu –inflo sus mejillas un poco decepcionada por que no recordó a la chica.
-Cállate –hablo en japonés
-No te enojes, -intento clamarlo –sabes después de todo no eres una persona que quiere recordar nombres –hablo recordando que el japonés en alguna ocasión le pregunto como rayos podía recordar todos los nombre de sus compañeros aunque claro que el nunca intento recordar alguno.
-La comida –dijo oliendo el olor a quemado saliendo de la cocina
-¿La comida? y eso que…..tuvo una breve pausa recordando que, había dejado la cocina prendida -¡La comida! –se fue rápido a la cocina.
-Ves que no tienes buena memoria -hablo en japonés yendo a la cocina
-No fue mi culpa, es que…tu me distrajiste –contesto la rubia
-Siempre es así, tu te olvidas de todo Alma
-Eso no es cierto Yuu y tu lo sabes
Su conversación de la poca memoria de la chica, fue interrumpida por el timbre que sonaba insistentemente, no paraba de sonar, haciendo así que el japonés frunciera el ceño, parecía que el que tocaba la puerta era un imbécil, se fue de la cocina para ir a abrir la puerta, aun con el ceño fruncido, vio al chico que cabellera rojiza, el cual alejo su mano de timbre para saludarlo, sonrío, esa sonrisa que siempre tenia y entro a su casa, sin pedir permiso previo, sip, era lo de siempre, las costumbres del pelirrojo.
-Yuu, cuanto tiempo.
-Déjame de llamar por mi nombre de pila, maldito idiota –gruño el azabache.
-No cambiaste en nada –y una carcajada salió de los labios del pelirrojo.
-Idiota, que voy a cambiar si nos vimos ayer.
-Pero para mi eso fue mucho tiempo Yuu –hiso como un puchero el parchado.
-Hola Lavi –saludo la chica saliendo de la cocina.
-Alma hola, cuanto tiempo.
-Si verdad
Kanda revolvió los ojos, como que "cuanto tiempo" que solo paso una dos o tres días, desde que la rubia y el pelirrojo se habían encontrado, odiaba que dijeran esas cosas, pero como siempre solo se limito a bufar, enfadado por todo esto.
-Lavi preséntanos a tu compañera –hablo la rubia que le había dado curiosidad quien era la chica
Vio a una chica de cabello negro, el cual estaba comprimido en una coleta baja, tenia unos pantalones de color negro, unas botas de color café que le llegaban hasta las rodillas, en la parte superior tenia una camisa de color blanco, un poco holgada en la parte del estomago, también llevaba una cinturón, la chica de ojos color negro, parecía una persona seria de pocas palabras, que pareció no querer estar ahí.
-A si, ella es Lulu Bell- la chica de cabellos negros saludo con la mano, parecía algo distante y sin interés de hablarles, no parecía tímida, si no que solo parecía que no quería hablar –Lulu-chan ella es mi amiga Alma y el es mi amigo Yuu –señalo a las dos personas nombradas.
-No soy tu amigo –agrego el azabache.
-El cual niego que somos amigos –volvió a hablar en parchado
-Tsk, idiota.
-Que creo que tiene una manía de insultarme cada ves, como, por ejemplo cuando perdí el ojo, el me insulto, en ves de ayudarme.
-Yuu ¿Tu sabes como perdió el ojo Lavi? –murmullo la pregunta, la rubia, a su esposo.
-Si, lo se –contesto cortante.
-Y ¿Por que no me lo dijiste?
-Por que no.
-Mn…gruñón.
-Tsk.
-Bueno vamos a comer –propuso Alma.
-Primero me puedes decir Alma-chan ¿Qué nos preparaste esta ves?
-Soba –respondió con una sonrisa.
-¿Soba? –hablo el pelirrojo decepcionado.
-¿Algún problema? –hablo enojado el japonés, con un tono de voz atemorizante.
-No, para nada, a mi me encanta la soba –dijo el pelirrojo algo nervioso, no quería ser golpeado por Yuu, al decir que ya estaba harto de esa comida que siempre que el venia la rubia cocinaba, no sabia con seguridad si era solo cuando el llegaba o comían eso todos los días.
Los invitados se sentaron en la mesa, mientras esperaban que les trajera la comida, una ves la comida estaba sobre la mesa comenzaron a comer y en ese momento el silencio reino en el cuarto, no estaban hablando, nadie, se sentía algo incomodo el ambiente, y sin poder evitarlo el orbe verde esmeralda, siempre se dirigía hacia el azache, era una cosa que ni el mismísimo pelirrojo podía controlar, eso era lo de siempre, aunque el azabache no se daba cuenta de la mirada del parchado, creo que nadie se daba cuenta de tal acción, en esos momentos su único ojo brillaba de una manera inexplicable, el mismo brillo que desaparecía cuando veía a la rubia, en esos momentos su ojo se volvía un poco mas opaco, eso era lo raro.
-Y…¿En donde se conocieron? –hablo la rubia, para acabar con el silencia tan incomodo que había en el cuarto.
-¿Por qué preguntas eso Alma-chan?-le respondió el parchado con un sonrisa.
-Por que ¿Quiero saber? –contesto algo confundida por la respuesta de su amigo.
-Pero..¿Por qué quieres saber?, si yo no les pregunto a ustedes en donde se conocieron –dijo señalando al azabache y a la rubia.
-Es que tu sabes en donde nos conocimos –hablo enojado Kanda.
-Ese no es el punto –parecía reacio a responderles la pregunta.
-Si lo es –volvió a responder el azabache aun mas enojado, por el comportamiento del pelirrojo.
-Ah disculpe, Alma ¿Verdad? –no estaba muy seguro del nombre de la rubia, la pelinegra, novia del parchado.
-Si, es Alma, ¿Qué pasa? –dirigió su mirada hacia pelinegra.
-¿Dónde esta el baño?-pregunto con un noto serio.
-Mn…haber…-puso su mano en la barbilla, para pensar como le podía indicar -ve a la derecha, camina un poco y ahí vas a ver como un pasillo, que esta a la izquierda, la segunda puerta que encuentres ahí, es el baño.
-Gracias –se levanto para ir al lugar, el cual había preguntado su ubicación.
-Oye –murmullo Alma al parchado –tu novia bebe el agua algo raro.
-Sip, demasiado raro –contesto también murmullando.
-Y dime Lavi ¿Desde cuando sales con ella? –dejo de murmullar la rubia.
-Alma-chan, no es bueno ser chismosa –hablo en pelirrojo.
-No lo soy, solo me da curiosidad.
-Pues no te lo diré.
-Por lo menos, me dices que te gusta de ella.
-Por que, acaso tienes celos Alma –Kanda le vio con ojos asesinos –solo bromeaba –siguió hablando nervioso –bueno lo que me gusta de ella es…..sus bonitos ojos, su lindo cabello, su…
-Solo lo físico –murmullo un poco decepcionada- no va durar mucho esta relación-susurro por debajo.
-No digas eso –hablo entre risas –que vas a dar mala suerte.
-¿Tu crees? –se sorprendió y se asusto ya que quería que si amigo, por fin tuviera una novia que durara mas que unos pocos días, quería que su amigo sea feliz.
-Sip.
-Pues, lo siento yo no quise decir eso –se disculpo y luego se tapo la boca.
-No creas todo lo que te dice este conejo –hablo Kanda.
-Eres malo Yuu –sonó un poco ofendido el pelirrojo.
-No me llames por mi nombre de pila –ordeno el azabache.
-¿Por qué no puedo?
-Por que no.
-Esto es injusto –murmullo para si mismo aunque los demás también pudieron escucharlo –si Alma te dice Yuu y tu no te quejas –hablo mas fuerte para logar que escuche las palabras es azabache, el cual frunció el ceño al escuchar lo que el pelirrojo le había dicho.
-Cambiando de tema, Lavi –y la vos amable de Alma se escucho -¿Cómo vas en tu trabajo?
-Bien, todo me va bien –sonrió después de decir dichas palabras.
-Que bien, ¿ahora te puedo hacer otra pregunta?
-Claro.
-¿En que trabajas?
-Pues…en un trabajo donde me pagan con dinero, Alma-chan
-Lavi -renegó la rubia- aunque lo suponía ustedes dos son malos –dirigió su mirada hacia los dos chicos, que se encontraban presentes.
-¿Por qué somos malos?-pregunto un poco confundido el parchado.
-Es que ni tu, ni Yuu me quieren decir en donde trabajan.
-Yuu no le dijiste que tu…-el japonés para hacerlo callar lo golpeo en el estomago, haciendo así que el pelirrojo se doblara por el dolor.
-Alma –la vos tan fría y un poco atemorizante de Kanda se escucho –te he dicho que no vamos a hablemos de mi trabajo.
-Pero….
-Solo no me preguntes mas
-Si Alma, el trabajo de Yuu no es peligroso –los orbes azules, casi oscuros, de Kanda se posaron en el pelirrojo, eso era una amenaza muda.
-¿Lavi caso tu conoces en que trabaja Yuu?
-Si lo conozco –Kanda lo volvió a golpear –no, ni idea de donde será.
-Yuu, por que le dijiste a Lavi y a mi no –se enojo la rubia.
-No le dije nada, este conejo me persiguió hasta mi trabajo.
-¿De verdad Lavi?
-Bueno en realidad...-Kanda lo vio feo –eso es la verdad, un día me dio curiosidad, entonces lo seguí hasta su trabajo, pero lo siento Alma no puedo decirte en que trabaja Yuu, ya que a el no le gusta hablar de su trabajo, yo no entiendo la razón, pero bueno como Yuu mas u menos me amenazo de muerte, no puedo decir nada.
-Bueno –pareció rendirse.
-Lavi –Lulu Bell llamo al pelirrojo –Ticky me llamo me tengo que ir.
-Oh bueno, que estupidez –se levanto de la silla y se puso en frente de la puerta de salida del cuarto –bueno pues haber Alma cuando nos podemos reunir.
-Si podríamos hablar de ello.
-Yuu no vemos mañana.
-Tsk.
-Bueno adiós, Yuu, Alma-chan, luego nos vemos, supongo.
Al acabar de despedirse de sus amigos, Lavi abrió la puerta para que saliera su novia y luego se fue del comedor, dejando así a la pareja de casados solos, los cuales se levantaron y lavaron los platos que habían usado, mientras lavaban, enjuagaban, secaban y guardaban, no dijeron ninguna palabra, por lo menos no hablo Alma y si la rubia no habla, es imposible que lo haga el azabache, pero los ojos de color miel de la rubia, es dirigieron al japonés.
-Yuu, ¿Por qué no me dices en que trabajas?
-Por que no.
-¿Por qué?
-No es necesario que lo sepas.
-¿Por qué?
-Por que si.
-Bueno –pareció resinarse, y después de hablar boto un suspiro, luego de unos minutos callada volvió a hablar –sabes, no me importa en que trabajes, mientras estés conmigo –sonrió y luego lo abrazo, si, no importaba mientras que el estuviera en esa casa.
-Nunca me iré de tu lado –hablo el azabache devolviéndole el abrazo.
...
...
-Lavi-
-Dime Lulu Bell ¿Crees que Ticky se moleste si no llegas a tu casa hoy? –se notaba de lo que se refería el pelirrojo.
-Lavi –sonó seria, un poco estricta –sabes como es Ticky, te podría matar.
-Si, si solo bromeaba mujer, no te pongas así.
-Y…esos dos chicos, los que me presentaste hoy, desde cuanto los conoces –interrogo la pelinegra.
-Bueno, los dos eran mis compañeros de clases, así que los conozco de ahí.
-Son muy amigos tuyos.
-Bueno, se podría decir que si.
-Ya llegamos –dijo la chica viendo por la ventana.
-Bueno nos vemos luego –hablo después pararse en el lugar
-Lavi, justo al hombre que quiero ver –se escucho una vos que se encontraba afuera del vehículo.
-Ticky –su voz parecía estar molesto, por el encuentro inesperado -¿Qué quieres?
-No puedo saludar al novio de mi hermana.
-No.
-Bueno ya, Lavi quiero que nuevamente trabajes para mi.
-¿¡Que!? –se sorprendió al escucharle decir aquello.
-Si, ¿Qué me dices?
-No puedo, ya tengo un trabajo y… es muy difícil así que no voy a poder con otro mas.
-Parche-kun –entro al auto ya que Lulu Bell ya se había bajado del vehículo hace tiempo ya –se que en un principio, tu salías con mi hermana por tu trabajo.
-¿Que?, ¿De donde sacas cosas tan raras Ticky?
-No intentes ocultarlo, tenemos pruebas, aunque aun no entiendo por que sigues saliendo con ella, tal ves te enamoraste de ella –intento molestarle un poco.
-¿Que me vas a hacer? –hablo muy serio el parchado, evitando las palabras que le dijo al ultimo.
-Nada, si claro trabajas para mi.
-¿Me estas estafando? –pregunto un poco fastidiado.
-Si, -descaradamente le dijo- y ahora ¿Qué me dices?
-Como no tengo otra opción, supongo que tengo que aceptar Ticky.
El pelinegro sonrió como un psicópata, su sonrisa característica, la cual podía hacer que te mueras de miedo, o lograr pensar que este tipo te puede matar, se acerco al parchado y le murmullo en el oído, el trabajo que le dio al pelirrojo, no quería que nadie escuche lo que le estaba diciendo, ya que lo que le decía no era muy legal que se diga, es mas si alguien se enterara, tendrían que eliminarlo para que nadie se entere.
Lavi, trabajo mas de una ves con Ticky, y en todo ese tiempo Lavi llego a una conclusión, no le cae Ticky, sus trabajos siempre eran difíciles y la paga no era mucha, así que el ya no quería trabajar con el, aunque Ticky sabia que el parchado era uno de los mejores en su trabajo y le seguía insistiendo para hacer algunos trabajos, el otro siempre se negaba, pero esta ves estaba entre la espada y la pared, no tenia otra opción, no la había.
Cuando Ticky acabo de decirle, cual era el trabajo que le obligo a tomar, salió del auto y se dirigió hacia su casa, dejando al pelirrojo sorprendido, en un principio actuó como si no le importara, que no era nada, sin embargo cuando se puso en marcha, mientras conducía hacia su casa, el solo pensaba en las palabras que le dijo Ticky, las cuales resonaban en su cabeza, estaba tan distraído que era muy probable que es chocara con algo y en mas de una ocasión casi le pasa eso.
Al sacar las llaves de su casa, y abrir esta misma, se encontró con un lugar desolado, la luz apagada, cerro la puerta, no prendió las luces, no quería, lo único que hiso en ese momento fue irse a su cuarto, recostarse en la cama, su mirada no se apartaba del techo, siguiendo pensado en su nuevo trabajo, y de forma inesperada, abrió los labios, los cuales temblaron, y un nombre casi cantado salió de sus labios, un simple y sencillo "Yuu".
Me puse triste, al ver que no me dejaron reviews, pero quise ser optimista y ver si con otro capitulo me ponían un reviews, no me importa si solo es para criticar la historia, vamos que si no hay nada la dejo así y listo, bueno el próximo episodio va a ser algo mucho mas serio y tal ves haya algo de comedia –aun no se- pero esto es seguro que la trama va a mejorar y se va a ver algo muy sorprendente y… algo triste, bueno les dejo con la incógnita, de lo que va a pasar en el siguiente episodio, espero ver mas entusiasmos de parte de los lectores, o sea espero que me apoyen en esta historia, sin mas palabras de decirles yo me despido.
Makie Karin se despido de sus queridos lectores.
