Capitulo 2

¿Acto de egoísmo? (primera parte)

–según Kanda–

Desde una edad temprana, el azabache, tenia en cuenta una cosa, el odio eminente que le tenia el mundo, volviéndose así un chico, amargado, serio y de pocas palabras es mas apenas decía algunas. La vida que afrontaba, no era rosa, ni un poco, ni siquiera rosaba ese termino, sus padres aunque representaban, un amor puro, eso no evitaba que la violencia estuviera presente casi cada día, también no evito que los conflictos de su vida adulta, fueran descargados en el muchacho, la vida no era buena, eso ya lo sabia de sobra.

Su padre, el trabajo que este tenía, no era legal, no, no lo era, su padre estaba en el negocio de la mafia, y aunque, el nunca hablaba de su trabajo, el azabache, por las reuniones que tenían en esa casa y por que lo que hablaban en esa misma, el ya sabía algo de ese negocio, pero el mentalmente se prometía que jamás, nunca estaría en el negocio de su padre, y esa promesa se hiso mas fuerte después del "accidente"

Un día, al llegar a su casa, después de clases, se encontró con una escena…sangrienta, al ver que su padre estaba botado a mitad de su sala, con un mar de sangre, ahí vio, también, a su madre rodillada, abrazando el cuerpo inerte de su esposo, llorando, estaba desconsolada. Al ver esa escena, el mutismo en el fue inevitable, los ojos azules, solo se fijaron en su madre, pero no hiso nada, ni la intento consolar, la única acción de este fue, irse a su cuarto, sin una lagrima, sin sentirse mal, sin…nada, y aunque el no se dio cuenta, aunque el no lo aceptara por completa, desde aquel día, él, se deprimió.

Al acabar con ese funeral, el azabache vio esa lapida, con el nombre de su padre, en un segundo el sonrió, una sonrisa medio que feliz, un poco irónica y una pisca, muy pequeña que ni siquiera el mismo chico pudo notar de tristeza, decir que el estaba feliz por la muerte de ese tipo que tuvo que llamar "padre" –no papá, el nunca lo hiso- era algo… en realidad los sentimientos se entre mezclaron, era una mezcla entre lo triste y la felicidad.

Con las pocas personas que se le acercaban, el se volvió mas distante, alejado, ya que su amiga, que era desde la infancia y a la cual le llego a apreciar como si fuera su hermana, se entero por los periódicos que habían sucedido en su casa, intentando hablar del tema y en cierto sentido intentar animarlo, -cosa que según el japonés no necesitaba- el no quería hablar de eso, ya que no había ningún sentimiento de tristeza en el, o por lo menos eso decía el, eso se decía a si mismo, no le importaba que su padre haya muerto o que su madre se haya encerrado en un cuarto, no le importaba, o por ese entonces eso se decía, no quería aceptar que eso fue una depresión, no lo quiso aceptar.

Dejo el colegio, no por voluntad propia, si no que fue expulsado de esta misma, por que el azabache había botado a un chico, que quien rayos seria, por las escaleras del colegio, por que ese maldito ciego, le había coqueteado, pensando que este era una chica, eso fue mas que suficiente, para que el azabache decidiera exterminar con su vida, por buena suerte el chico sobrevivo, y aunque al azabache no le llevaron a un correccional juvenil, lo botaron de colegio por la acción tremendamente violenta que este hiso.

Desde ahí su vida cambio en todo sentido, y no solo por el echo que ya no iba a clases, si no que ahora estaba solo, ya que su madre entro en una nueva depresión, decidiendo así el fin de su vida, diciéndolo bien, ella se suicido, dejando solo al muchacho que en ese entonces tenia unos 17 años, aun era joven e inexperto.

Cuando noto que el dinero se agotaba, el chico pensó que tendría que trabajar en algo, intento en varios lugares, pero no duro mucho, debido a su humor, entonces y sin otra opción, el chico decidió llamar a aquel tipo, el cual era el jefe de su padre, de su trabajo no legal, el mas buscado por los policías, el pelirrojo mas famoso, Cross Marian, si, a ese mismo fue que llamo, le pidió, no, le ordeno que le diera un trabajo, el pelirrojo sabiendo de quien era hijo, y porque le expulsaron de su escuela, decidió que si le daría algo para el, sin embargo, eso seria el mismo trabajo que era de su padre. Kanda no tuvo otra opción mas que aceptar.

Y…después de todo el acabo siendo lo que juro, no ser jamás.

…..

-...-

Una o dos veces por semana, tocaban su puerta, eran unos cuatro chicos, sus antiguos compañeros de clases, los cuales iban a ver como era el estado del azabache, preguntándole también que estaba haciendo para subsistir, recibiendo como respuesta un cortante "que les importa", Lenalee hacia una mueca con la cara y luego volvía a insistir, pero el japonés no quería decirles que el ahora trabajaba con la mafia, si bien no le importaba mucho que los chicos se preocuparan, simplemente no les gustaba escucharse decir en vos alta que había tomado el trabajo de su padre. La visita acababa cuanto el japonés perdía su poca paciencia y los botada de esa casa, llegando así que el albino se enojara, y acabara por mandarle prácticamente al diablo, la rubia con sus ojos de color miel hacia un puchero, y se iba del lugar renegando como una niña diciendo "eres cruel", Lenalee, le hablaba como si se tratase de su madre, pero Kanda era reacio a responderle la pregunta, al final se iba, diciéndole que se cuide y que le volvería a aparecer en esa casa. Lo mas raro de eso, era la actitud de la cuarta persona, el pelirrojo, Lavi, no decía nada y solo le veía, a la ves no lo hacia, y una sonrisa que no desaparecía de su cara, parecía algo raro, aunque al azabache le valió un comino lo que hacia o no hacia; igualmente eso era raro.

Después de medio año, decidió irse de esa casa que olía a muerto, ya que no hay que olvidar que ahí habían muerto dos personas, seria lo mejor, y así por un tiempo dejarían de ir a su casa esos cuatro chicos, que le venían molestando desde que dejo la escuela.

Después que el se mudara, vio el periódico, ahí se entero, Komui Lee había muerto, y le habían robado todos los experimentos que este tenía en su poder, lo peor de todo era que su hermana, la joven Lee, no aparecía, no sabían en donde se podía encontrar a la china, Kanda, se sorprendió por la noticia, pero el no tenia si una mínima idea en donde se podía encontrar la chica y aunque estaba preocupado por el estado de su amiga, el no podía hacer nada.

-….-

Tal ves era lo mejor, si, quizás lo era, morir en batalla no le parecía mala idea, es mas, hasta el esperaba eso, no veía que esta vida le llevara a algo, así que cuando se vio acorralado por unos diez chicos, aproximadamente, y que uno lo haya agarrado por la espalda, dejándolo inmóvil, sintió que la muerte esta cerca, ya que no solo se trataba de una pelea cualquiera, esa era un pelea entre pandillas, ellos no tenían miedo de matar al contrincante, eso ya lo sabia, una pequeña sonrisa arrogante se hiso presenta en la cara del azabache, en cierto sentido, estaba feliz que su hora haya llegado.

Cuando escucho una vos que lo llamaba, con su nombre de pila, en un noto casi cantado, el azabache dirigió su mirada hacia esa persona, vio a ese bobalicón con su sonrisa, esa maldita sonrisa que nunca desaparecía de su cara, el chico de vestía de colores llamativos, Lavi, el chico que parecía querer molestarlo desde la escuela, había aparecido, y lo ayudo a salir de esa situación y si bien Kanda esperaba su muerte, no se enojo con el pelirrojo, ya que acabando con la pelea, Lavi se volvió tuerto.

Al llegar al hospital, los médicos directamente atendieron al pelirrojo, diciéndole a Kanda que llevarían acabo una operación para intentar salvar su ojo. Y al ver que la ropa del azabache, la cual estaba rota y con sangre, quisieron curarlo, pero Kanda se negó, ya que no le gustaban los hospitales, le parecían inútiles, inservibles. Los doctores siguieron insistiendo, pero Kanda les mando a la mierda a los doctores y enfermeras del lugar.

…..

…Tic…Tack

…Tic…Tack

Tic…Tack

Lo odiaba, odiaba ese maldito sonido que hacia el reloj, estaba por fruncir el ceño, cruzo los brazos, cerro los ojos intentando contener las ganas de romper aquel reloj que hacia ese sonido tan desesperante y cuando creyó que ya no podría aguantar mas las ganas de ir a romper aquel reloj, llego el doctor con las noticias que el ojo de Lavi, no pudo ser salvado, que ahora estaba durmiendo en una cama y que podía ir a verlo.

En cierto sentido, si, se sentía culpable, aunque una parte suya le decía que no era su culpa, que el mismo chico tenia la culpa, sin embargo había esa partecita suya que decía que el tenia la culpa y que el solo fue el estúpido que intento ayudarlo. Sus ojos azules se dirigieron hacia aquel chico que estaba dormido en la cama del hospital, ya era muy de noche, la oscuridad era absoluta. Se quedo en silencio, sentado en una silla que había en el cuarto, boto un suspiro agotado, siguiendo con su mirada en el chico, se sentía culpable de verlo en la cama, se sintió culpable de lo que había sucedido. Los ojos le pesaban y después de unos minutos el se durmió.

…..

Al despertar, por los malditos rayos de sol que le molestaron los ojos, se encontró con que Lavi ya estaba despierto, viéndolo con sorpresa. Sus ojos, aquellos que veían al mundo con desprecio, le fijaron en el pelirrojo, y unas palabras salieron de su boca y por un momentos estas ya no eran cortantes, o amenazantes o…sus típicos tonos de voz, esta ves parecía algo así como tristeza mezclada con un tono de burla, algo nuevo.

Al parecer el conejo se volvió tuerto

Lavi, abrió los ojos aun mas sorprendido, luego respondió quejándose que no era aquel animal que siempre le llamaba, y sonrío, Kanda no vio nada de nuevo en eso, nada, absolutamente nada relevante hacia esa sonrisa, solo le pareció que el pelirrojo daba una mas que tantas. No se dio cuenta que le saco de una depresión.

…..

….

-…-

Y sin darse cuenta ya estaba tocando la puerta, estaba enojado por este acto, sin embargo sabia que si no lo hacia, su maldita consciencia le iba a joder todo el día. Espero unos minutos para que el dueño de la propiedad abriera la puerta, el cual se sorprendió mucho al verlo parado en la entrada y antes que este le pudiera decir algo, el azabache le boto la cosa que vino a darle, el contrario rápidamente la agarro y la vio con confusión.

Yuu, ¿Qué es esto? –hablo el pelirrojo examinando la cosa dada por el azabache.

Es para tu ojo –rápido y cortante fue el tono.

¿Un parche? –interrogo el chico.

Tsk, por lo menos sin ese ojo te ves menos idiota –hablo Kanda con su noto medio que irritado.

Lavi se rio hacia el comentario de el japonés, mientras que Kanda decidió irse del lugar una ves que cumplió el objetivo de entregarle esa cosa.

Espera, Yuu, –detuvo el pelirrojo al chico, el cual se detuvo y sus orbes azules se fijaron en el –¿Sabes algo de Lenalee?

No –respondió rápido.

Ya veo, ojala que este bien –murmullo por debajo el chico

El azabache, tenia cosas mas importantes que hacer, así se fue del lugar sin decir nada mas y nada menos que un común "Tsk", creo que sus oídos escucharon un sonido que provenía del pelirrojo, pero eso que importaba, a el no le importo eso y se fue del lugar.

…..

-…-

Abrió los ojos, se enojo con esa persona que estaba tocando la puerta, intento hacerse al que no escuchaba por un buen rato, sin embargo ya pasaron mas de unos 5 minutos que estaban tocando la puerta sin parar, se levanto de mal humor, se puso unos zapatos de casa para ir abrirla la puerta a esa persona tan estúpida, camino rápido hacia la puerta, abrió bruscamente esta misma y antes que las malas palabras salieran de sus labios, reconoció a la persona que estaba tocando la puerta.

Alma, era Alma, la cual recuperaba el aliento a grandes bocazas de aire, al parecer ella había corrido una gran trayecto para llegar a su casa, tenia los ojos al borde de las lagrimas y sus cabellos rubios estaba despenados. Cuando pudo ver bien la cara del azabache, rompió en llanto y en un movimiento rápido lo abrazo.

Kanda vio a la chica con mucha sorpresa, hace mucho que no la veía y ahora de la nada ella aparece llorando, no podía entender, mientras este asimilaba mejor la presencia de la chica, se dio cuenta que su vecina, Miranda, había salido de su departamento, tal ves hubiera sido mejor que esa escena no hubiera pasado en el pasillo, el azabache, le dijo a la chica que entrara al departamento, siguiendo con "bonito" tono de vos. Al calmarse lo suficiente la rubia entro al departamento y se sentó en una silla que había en la sala de estar.

Yuu, Allen…Allen la encontró –el azabache no comprendió las palabras de la chica, no sabia a quien rayos había encontrado el Moyashi, pero antes le diera una oportunidad de preguntar volvió a hablar –…encontró a Lenalee

El silencio se apodero de la sala, Kanda, sin que la chica se de cuenta, estaba aliviado, la chica a la cual le vía como si fuera su hermana, por fin alguien la había encontrado, ya que paso como un mes o algo así sin tener ni una pista de donde podía estar la china, y los policías no servían de mucho, eso era obvio ya que el Moyashi la había encontrado. Alma se quedo viendo al chico sin decir alguna palabra, y una pequeña sonrisa vacía se dibujo en sus labios.

Dice que ella esta bien –volvió a hablar la rubia –ahora mismo esta en la casa de Allen, y yo vine aquí para decirte la noticia, también para llevarte hasta donde esta Lenalee, ya que se que tu no sabes donde vive Allen –rio un poquito, pero esa risa no era la de siempre, sonaba un poco triste.

Al llegar a la casa del Moyashi, se encontró con Lenalee, y por un momento, las discusiones con el albino se perdieron, todo estaba en silencio, nadie hablaba, cuando veían a la chica que se encontraba en posición fetal, encima de la cama del albino, mientras que de sus ojo salían lagrimas y repetía una y mil veces el nombre de su hermano, la chica había perdido mucho peso, al verla te asustabas, ya no parecía la misma chica de antes.

Estaba así desde que le encontré –hablo Allen con una vos llorosa, por ver a su amiga en ese estado

Kanda no respondió, y siguió viendo a la chica, no podía hacer nada, nuevamente, el no podía hacer nada, ya que el no era el tipo que hace alegrar a alguien, eso serian Moyashi, Alma y el conejo, el no, claro que no, así que solo la vio, y toda palabra fue callada por los sollozos de la china.

…..

-….-

Poco a poco, Lenalee se recupero, poco a poco, todo fue normal, nuevamente. Cuando Lenalee estaba en un estado deplorable, las constantes peleas que tenían el albino y el azabache, mas u menos desaparecieron, aunque, si, algunas veces si peleaban, eso ya no se puede evitar, la rubia, dejaba de sonreír, aquella sonrisa que le gustaba ver al azabache, en los momentos en que veía a la china, y el pelirrojo, no le importo o al menos nunca fue a visitar a la china, nunca supo el porque de eso, aunque no le importo. Una ves la sonrisa de la china se recupero –no por completo, porque aun extrañaba a su hermano –todo volvió a ser normal, Allen y Kanda volvieron a querer matarse cada ves que se veían, la sonrisa de la rubio volvió y mas bonita que antes y aunque el pelirrojo pareció no cambiar, todo pareció volver a la normalidad.

…O no tanto…

Si, después de todo que algo había cambiado, algo que a todos le impresiono, que Kanda y Alma estaban saliendo. La primera en declararse fue Alma, ya que ella sabia que el azabache nunca, le declararía aunque el sintiera lo mismo que lo que ella sentía por el, por eso, ella fue a pedirle una cita, ella fue la que le dijo que sean novios y ella fue la que le robo su primer beso, esa era su relación, después de todo, Kanda jamás haría eso.

Cuando ya llevaban mas de un año saliendo, ella, Alma, le pidió a Kanda que se casen, en ves que pase lo contrario. No paso como siempre que el chico se arrodilla a pedirle a la chica que sea su esposa y esta misma le ve con ojos felices y emocionados, no, no paso eso. En este caso, no fue lo común, Alma se puso un esmoquin, se arrodillo mientras que Kanda le veía fatigado, enojado y confundido o mejor dicho le vio como si esta fuera una loca. Siendo así que la chica fuera la que le propuso que se casen y Kanda fue el que acepto, bueno, el no acepto con una sonrisa y dijo un "si" muy feliz, no, eso no paso, seria un poco traumático si eso pasase, eso fue un "Tsk" cortante y seco, la respuesta que ella consiguió, y ella lo tomo como un aceptación.

….…

…..

-…-

Kanda, conociendo su trabajo, siempre tuvo esto presente, el podía morir, y aunque a el no le importaba ese final, es mas lo esperaba, desde que el párroco les declaro "marido y mujer" a el y a Alma, ese final paso a ser una preocupación, ya que el sabia que si el moría, la rubia podía acabar muy mal, como…su madre, la muerte fue una preocupación muy presente en el.

Prefirió no decirle a la rubia en donde trabajaba, no quería que ella se este preocupando, muy pocos sabían que Kanda y Alma se habían casado, Kanda no quería que de ninguna forma la chica estuviera involucrada con su trabajo. Nunca demostró sus preocupación, Kanda no era de mucha habla, tampoco era los que mostraban sus sentimientos, Kanda es Kanda.

…Su mayor preocupación era causarle algún tipo de daño a Alma, el no lo soportaría si a ella le pasaba algo malo.

…..

-presente-

La luna brillaba en el cielo, la noche era tan negra, y poco a poco las estrellas vinieron a ese gran escenario, el joven azabache que tenia unos diecinueve años, caminaba en la calle, sus pasos siempre fueron apresurados, después que su compañero se despidiera de el y que este no se haya dado cuenta de la despedida, sus pasos siguieron rápidos, ya era una costumbre de caminar rápido, mientras caminaba, veía la hermosa luna llena que estaba en el hermoso color negro de la noche. Su departamento no quedaba lejos, ya quedaba poco para volver a su casa, y lo único que pensó en esos instante, fue que vería a Alma en el sillón de la sala de estar durmiendo y que cuando la despertara la chica volvería a sonreír como siempre, esa sonrisa que a el le gustaba ver en su cara, por la cual el daría su vida, aquella que el decía ver.

El ya tenia la vista en su puerta, pero antes que siquiera pensara en buscar las llaves que estaban es su bolsillo, sus oídos pudieron escuchar el sonido muy fuerte de la televisión, en un principio pensó que ese sonido era de alguna de sus vecinas, ya que su vecina era una persona que se le pasaba llorando, cada ves que perdía un trabajo y no le sorprendía que ella haya puesto su televisión a todo volumen para que pudiera morirse en paz, Kanda se enojo, ese ruido le estaba molestando a los oídos y tal ves otra ves tendría que ir a gritar a la castaña, por poner tan fuerte ese televisión, pero se dio cuenta que ese sonido venida de su departamento.

Sus pasos se volvieron mas rápidos, había algo en el que le decía que eso era algo raro, que algo había pasado, metió sus manos en el bolsillo sacando rápidamente las llaves del departamento, abrió la puerta de su casa y como la puerta llevaba directo a la sala ahí encontró la televisión encendida, si, ese ruido era de esa televisión, pero antes que este la apagara, llamo a la chica, tenia un presentimiento que algo andaba mal, su vos serio y fría por un momento se escucho preocupada, pero al darse cuenta que la ducha estaba prendida, suspiro aliviado, por un momento y aunque era raro que la chica de bañara a esas horas, no había nada que le pudiera indicar que la chica este en problemas, la casa estaba como siempre, no había nada fuera de lugar, se sintió estúpido por preocuparse, apago la televisión que le estaba molestando el ruido que hacia esta, quería echarse en su cama para olvidar todo lo que había pensado antes, pero esos pensamientos de alivio, de pensar que todo estaba bien, fueron vilmente destruidos, cuando abrió la puerta de su cuarto principal.

Las frazadas de color azul, se tiñeron de un color rojo. El azabache quedo inmóvil en la puerta, viendo hacia la cama, ya que en ella reposaba una chica. Botada en esa cama, vestida con una ropa de casa, parecía que no iba a salir a ningún lado. Tenia dos heridas de bala en ambas piernas, también tenia tres balas incrustadas en su abdomen. Las siete heridas, no eran mortales, no dieron a ningún órgano importante, aun así la chica se moría de desangramiento. La piel de la rubia estaba muy blanca, sus ojos de color miel, estaban opacos casi sin vida, sus cabellos le tapaban la cara, sus labios estaban del mismo color rojo que las frazadas.

El muchacho que había encontrado aquella escena, después de salir de la sorpresa, fue a donde se encontraba la chica, movió los cabellos que estaban en su cara, la volvió a llamar por su nombre, sus ojos casi sin vida de la chica se movieron lentamente hasta fijarse en el chico, que estaba llamándole por su nombre, una leve sonrisa se dibujo en su cara, con sus ultimas fuerzas levanto su mano para tocar la cara del muchacho, el cual había entrado en un tipo de shock, sus labios se abrieron y dijo:

Y…Y..uu –a duras penas, se pudo escuchar aquel nombre corto y monosílabo, que salió con dificultad de la boca de la rubia.

Su mano callo, sus ojos se cerraron, y su vida se apago, el chico salió del shock que le había dado, quiso engañarse diciéndose que tal ves este vida, que aun no a muero, entonces llamo a la ambulancia, un intento vano, el ya lo sabía, pero no quería aceptar, no quería aceptar que le paso eso por su culpa, el no quería…en ese momento, no quería aceptar la realidad.

Lo siento, me dio algo, no se que, pero al parecer en esta historia, estoy haciendo sufrir a varios, Lenalee, Lavi, Kanda y Alma –ya verán por que Alma– sinceramente mi idea principal, fue solo hacer sufrir a la pareja de esta historia –eso ya estaba planificado- pero bueno, cosas que pasa por el egoísmo de la inspiración, jaja, a lo que iba, de verdad que me disculpo si los hago sufrir en esta historia, pero yo creo que ya lo tengo que decir, esta historia no creo que va a ser rosa, así que, haber quien se anima a seguir leyendo, jeje, –ojala que con esto siga teniendo lectores- aunque hasta ahora, no he visto ningún reviews, eso es cruel.

En el próximo, episodio va a ser lo que vivió Alma y ella va a decir que es lo que paso en ese día. He dejado algunos misterios, en esta parte para que algunos sean resueltos con Alma y los que quedan, serán resueltos con otro personaje, que no les puedo decir quien es –no se enojen es para que se entusiasmen mas –espero que les haya gustado este episodio.

Y si les gusto haber si me lo demuestran con un reviews, jeje, que hacen falta para que una se inspire, la continuación voy a hacer el próximo mes, ya que voy a estar muy ocupada y no solo por las historias que tengo que actualizar si no que estos mes –Junio, Julio, Agosto y Septiembre– voy a hacer mas historias por…cosas mías, jajaja. Así que sin mas que decirles a ustedes mis lectores, les quiero agradecer por estar leyendo esta historia, desear que sigan leyendo y despedirme de ustedes.

Hasta el próximo episodio, jeje.