Al fin la inspiración toco mi puerta y me dijo con voz malvada "debes continuar con esta historia". Y…bueno, está aquí, listo para leer. También es para el cumple de Kanda que era el 6 de este mes.
Capítulo 6.
El comienzo de los problemas.
Él es una persona buena, amable que jamás llegaría a gritarte y si lo hiciera, lo más seguro fuera que al momento se disculparía. Allen es la persona más buena, sin malos pensamientos -o al menos no los demuestra- gentil, fiel, buen compañero y el que te prestaría su ayuda sin si quiera pensar en sus planes, es alguien que primero piensa en los demás antes que él mismo, hasta tal extremo, que te llega a aparecer un poco tonto o tal vez muy tonto, pero a la vez tierno, es…estúpidamente tierno. Por ello Allen no llegaría a caerle mal a alguien ¿no?, no. A casi todo el mundo le llegaba agradar aunque sea algo el de cabello nívea, pero había una persona que no le llegaba a soportar al albino y el chico no soportaba al azabache.
¿Oyeron alguna ves que dicen algo así como "amor a primera vista"?, esto era algo parecido, pero en vez de amor era, odio a primera vista, o al menos de parte de Kanda, el albino no tuvo ningún problema con el chico, al menos no cuando lo vio por primera vez, pero después de intercambiar dos a tres palabras...llegaron los líos, aun mas cuando el pelirrojo le dijo al albino que el japonés era su ex novia y que "esta" no soportaba dejarlo ir, lo peor fue que le dijo a Allen que vaya hablar con "ella" y le dijera que este no quería nada más con ella.
Después de la confusión provocada por el oji-verde, de igual manera no se llegaron a caer bien. En un principio el inglés intento estar bien con el azabache, pero...todos los intentos fueron cortados y botados a la basura por el japonés. Desde eso y como era su pensar del otro, a Allen no le agrado Kanda y a Kanda no le agrado Allen, era sencillo y fácil de comprender.
Siempre peleaban desde que se veían hasta que se iban a sus casas, en realidad, jamás se hubieran querido volver a ver la cara, pero había alguien que los hacia unir de una u otra forma, Lenalee Lee. La chica de cabellos medio violetas, era muy buena amiga del albino y amiga de infancia del japonés, por ello, cuando Lenalee salía con su grupo de amigos, ambos chicos se encontraban y comenzaba la guerra, que era prontamente ganada por la china.
A pesar de la forma de ser del azabache, a pesar de tantos encuentros violentos que tuvo con él sin siquiera importarle que el de cabellos nívea sea un policía, a pesar de todo eso, no se lo creía posible. Negó con la cabeza.
– Con todo mi respeto le digo que esa teoría es imposible, señor.
Levierrer frunció el ceño.
– Cómo puede decir aquello, tú sabes mejor que nadie que ese chico es muy violento, para alguien como él, sería fácil matar a esa joven chica.
De una forma medio rara, Allen consideraba a Kanda como medio su amigo.
– Señor Levierrer, yo lo conozco y él jamás haría tal cosa.
– Cómo te atreves a responder así al capitán, el esposo de la víctima tiene un historial criminal muy grande, sobretodo de actos violentos -habló Link con un posición de enojo, como si a él le hubieran faltado el respeto.
Por un breve rato maldijo al azabache, ya que sí, el rubio tenía razón, Kanda tenía un gran historial violento, sobre todo con enfrentamiento con la policía, con él.
– Yo sé que él puede ser violento, pero hasta eso es una prueba de que no lo hizo, Kanda nunca usaría un arma.
– Eso no prueba nada, tal vez solo hizo eso para despistaros.
– No lo creo, no es tan listo -negó de nuevo el albino, luego sus ojos plateados vieron al superior de ambos- Señor, por favor déjeme demostrarle que él no hizo nada –volvió a pedir.
El hombre pensó un rato, mientras que Link ya le estaba diciendo al albino que este no aceptaría una cosa así y el albino estaba a punto de perder la buena educación.
– Está bien –interrumpió la discusión que ya estaba dando el rubio con el albino y ambos pares de ojos se quedaron fijos en su figura.
– ¿De verdad? –preguntaron ambos chico en un coro.
– Sí.
– Muchas gracias –agradeció el albino- ya verá que él no es el responsable –sonrío con mucha alegría y luego pidió permiso para salir del cuarto.
– Señor… ¿De verdad que le creyó? –habló el aún sorprendido el rubio.
– No –lo dijo serio- verás que él no encontrara ninguna prueba y ese chico será el mismo que encuentra a Kanda Yu, culpable.
Link se quedó impresionado con la forma de ser del superior y solo sonrío de forma irónica.
– Link quiero que lo vigiles, ve que él no guarde ninguna pista.
– ¡Sí, señor!
….
Al abrir los ojos se dio cuenta que…no sabía dónde se encontraba, era un cuarto de paredes blancas, una ventana que en esta entraban los rayo del sol y no había mucho en el cuarto, solo cama en donde estaba, una pequeña mesita en donde reposaba…espera…¿es era su ropa?
Se sentó de inmediato y noto que su cabello estaba suelto, y que estos mismos cayeron igual que castadas cubriendo un poco su ojo derecho, bueno se alivió mucho de que sí, tenía ropa puesta y que…esa ropa que estaba sobre la mesita cerca de la cama…era otro muda distinta, aunque aun así se sintió confundido, ya que no sabía dónde estaba y no sabía cómo ropa suya llegó aún cuarto desconocido, entonces solo se quedó ahí, sentado sobre una cama que no sabía de quién puta era, pensando si esta de verdad fue secuestrado por un de sus acosadoras, –y esperaba que de verdad fuera "la" acosadora y no un él- pero rápidamente se dio cuenta que –según lo que le comento Alma- a los que le secuestran les tienen atados y no les dejarían salir del cuarto. Entonces acabó aún más confundido que antes.
Tal vez era un idiota, en realidad no sabía que pensar y una vez que se escuchó un ruido de un teléfono sonando y casi de enseguida una puerta abrirse, pensó que tal vez no fue secuestrado, pero ahí venía la duda ¿Dónde puta estaba?, había la posibilidad que Tiedoll le haya llevado a este lugar, ya que era normal que el mejor amigo de sus padres quiera cuidar de él y hasta queriendo decir que él era su padre, pero luego recordó que el hombre se encontraba fuera de la cuidad por negocios y la idea fue botada. Entonces tal vez Lenalee…tal vez, espera, no, la última vez que vio a la chica, esta le dijo que se estaba mudando con Moyashi y….que recién empacaba las cosas, espera, entonces era ella. Intento no fruncir el ceño.
Pensó que tal vez Lenalee le haya visto dormir en el cementerio y decidió llevarle a la casa de Moyashi.
Chistó sin pensarlo.
Hasta eso explicaba por qué había una muda de ropa suya sobre la mesita, de inmediato y sin pensar en otra cosa abrió la puerta del cuarto, si se encontraba con Moyashi, juraba que le iba a gritar y si se encontraba con Lenalee, le diría que no se meta en donde no le llaman. Pero no, no se encontró con uno u otro.
– Aja, sí, está aquí…-se pudo escuchar la voz que era masculina, pero no era moyashi o Tiedoll o Marie o Deisya o…- ¿Qué? –además que hablaba con alguien por teléfono- ah…es que…lo vi ahí tan solo, durmiendo como vagabundo y…bueno… –de seguro que el otro le respondió una cosa- ¿de verdad? Asombroso, ojala que encuentres al culpable… ¿Cómo dices? ...oh…ya veo, está bien, yo lo cuidare.
Con esa voz se quedó aún más confundido y entonces frunció el ceño al estar más confundido, nunca se sintió tan fuera| de lugar en toda su vida. Se dirigió hacia donde se encontraba la voz hablando con quién puta será, enojado ya que no sabía cómo puta llegó ahí o quién mierda fue el desgraciado que le llevó ahí. Se escuchó una despedida antes que el llegara hacia la persona hablante y cuando al fin pudo verlo, se encontró que no era otra persona más que el descerebrado de sonrisa jodidamente feliz.
– Yu, despertaste –fueron las únicas palabras que le dijo.
Para Kanda nunca fue bien recibido el que le llamen por su nombre de pila, ya que eso significaba que llegaron a la confianza suficiente para hacerlo, pero ahora, justo ahora, encontró otra razón aún más fuerte para que odiara ser llamado de esa forma y para colmo, estando tan feliz. Esas mismas palabras que dijo el pelirrojo, eran casi las mismas que le decía Alma en las mañanas, mientras que le regalaba una sonrisa. Frunció el ceño.
– ¿Qué mierda hago ahí, idiota? –gruñó con un tono seco y corto-punzante- Y deja llamarme así o te corto la lengua.
Lavi río por un rato y Kanda sólo pudo decir que nunca antes odió tanto ver a alguien reír.
– Parece que despertaste con el pie izquierdo.
– Deja de decir estupideces y responde dónde mierda estoy.
– En mi casa, obvio –le regalo una sonrisa medio picara- ¿dónde más querías estar Yu?
En verdad que hace ya mucho tiempo que no fue a la casa del pelirrojo, él apenas conocía la puerta y no más, puesto que nunca antes tuvo la necesidad de ir a visitarlo, por a él no le gustaba salir de su casa para ir a visitar a alguien, además, por ello, Lenalee y ese idiota de Lavi, de una manera o de otra lo sacaban de su casa para que salga y no se sienta solo, por eso nunca le importo mucho dónde eran casas, bueno, ya, la casa de Lenalee si era un poco importante y la conocía muy bien, puesto que Tiedoll era amigo de Komui… y este mismo un gran amigo de infancia de sus padres, bueno, sí, prácticamente se crio con la china, pero ese no es el tema.
Frunció más el ceño y estuvo apuntó de sujetar al pelirrojo por las solapas, bueno, decir apuntó es mucho, puesto que si lo hizo.
– ¿Por qué mierda estoy yo en tu casa?
Lavi le vio y aún con esa situación, rió, libremente y se relamió los labios. Por un momento Kanda se sintió… extraño, puesto que el pelirrojo se vio por un breve rato serio.
– Pues… yo te traje –le dijo con un tono raro, que no era el de siempre y que Kanda no pudo decir que es lo que era- Te encontré dormido en… bueno, tú sabes dónde, ¿verdad?
El pelirrojo desvió la mirada por un rato y el otro chistó, molesto, y acabó por soltarlo. Sí, está bien, él… después del funeral de la chica -que ya fue hace tiempo- él se quedó, ahí, viendo la lápida con el nombre puesto en esta misma. La sensación de que esto solo era un sueño o lo que deseaba que fuera un sueño, que esto no sea real, por ello se quedó, viendo la lápida para ver si esto sí era verdad. La verdad es que no supo cuánto tiempo se quedó, solo sabía que ya había tenido que enfrentarse a unos tipos que le dijeron que el cementerio iba a cerrar, un veces. Otra cosa que supo es que su celular no paraba de sonar y que acabó por botarlo a quién sabe dónde.
Entonces, con las palabras que le dijo el pelirrojo, lo entendió, el maldito lo vio durmiendo –que de seguro su cuerpo ya no soporto estar tanto tiempo sin dormir- y lo llevó a su casa, pero entendía el por qué estaba haciendo eso ese imbécil, puesto que como lo conocía, lo más seguro era que este mismo le dibujara uno garabatos en el rosto y luego lo despertara, para que así en ese mismo momento le dijera el por qué estaba así, pero no lo hizo y no sabía por qué, y tampoco no sabía por qué le importaba.
Bufó.
– Tsk, como sea, me voy.
Estaba apuntó de irse, abrir la puerta e irse a algún lado, en donde solo pueda ver que debía hacer, pero lo que si estaba seguro es que quería paz y tranquilidad, solo… con los recuerdos de ella.
Pero antes de que él abriera la puerta para irse, el pelirrojo le sujeto de la otra mano y lo jaló fuerte para que él se alejara de la puerta. Al estar desprevenido, fue jalado fácilmente hacia la otra parte del cuarto y casi se chocó con la mesa de centro que tenía el pelirrojo, después del acto, Kanda lo vio con esos ojos amenazadores y fríos, pero Lavi no le importó y siguió agarrando su muñeca con cierta fuerza.
– ¡Suéltame! –ordenó.
El pelirrojo negó con la cabeza y fue cuando se dio cuenta que este no sonreía.
– Yu... no te vas a ir
– ¿Por qué?
– Lena… me dijo que cuidara de ti, así que debo hacerlo, que tal si no lo hago, ella se enojara mucho conmigo.
Como le veía esperando, volvió a tener ese tono infantil y esa sonrisa estúpida. Él solo se acercó al parchado y le dio un golpe para hacer que le soltara, aunque este se quejó por el dolor, no le soltó.
– Deja los actos violentos…
– No me voy a quedar.
– Lo harás, no tienes donde quedarte ¿cierto?, además que debo devolverte el favor del parche, así que quédate aquí Yu.
Kanda solo lo vio, con la mirada que mataría a alguien, pero no a Lavi… ni a Alma. Luego chistó, él no se iba a quedar aquí.
Aquí esta el fin de esta cap, ahora... Yunt querida, te adoro, la verdad es que si mejore mucho con mi narración -como podrás ver ahora- esto feliz que alguien me apoye en esto. Ahora ves que yo no me he rendido con esto y lo seguiré, no hay lío.
Mientras que con los otros... la historia ya se está desarrollando al igual que la pareja, en este mismo momento, Kanda se niega de lo que paso y Lavi quiere que lo olvide. Allen defiende a Kanda y Lena... aún esta un poco mal por lo que paso con su hermano, pero aún así, quiere defender a Kanda con todo lo que puede.
Bueno, no se preocupen... creo que mi inspiración ya tocara la puerta mas seguido.
Los leo en sus reviews (?)
Me leen en mi próximo capitulo.
Hasta la otra.
