Muchas gracias por los reviews, favs y follows...mil perdones por el retraso, tenia el archivo en la Netbook del Gobierno y justo me quede sin arranques así que tuve que esperar para que me la desbloqueen, para colmo me dieron una que no era mía.
En fin, la haré corta, espero que lo disfruten y perdón si hay errores, lo revise al tun-tun porque ya me tengo que acostar...¡oh!, y que Mito o Ging no me quedaran OOC (Fuera de Personaje) ya que fue lo mas difícil de este capitulo.
9 meses atrás...
La joven pareja había pasado todo el día yendo de tienda en tienda en busca de toda la ropa necesaria para los primeros meses de su futuro hijo. Para sorpresa del albino, habían terminado comprado más de lo que había supuesto. Nunca se había esperado que alguien como Gon,que con suerte una que otra vez vestía algo diferente para variar, pudiera llegar a comprar tanto.
"…¿Killua cual deberíamos llevar?...Este a rayas o este liso?…¡oh!...¡mira este tiene un dibujo de un FoxBear!...¿Neee, Killua cual llevamos?...".
Si no hubiera porque le había dicho que llevara todos, ahora mismo seguirían en la tienda con Gon intentando descifrar cual se vería mejor en el bebé en vez de estar caminando rumbo al hotel donde se comenzarían a hospedar,por insistencia del moreno, cargando una bolsa enorme cada uno.
Caminaban en silencio observando el bello atardecer que daba paso a el estrellado cielo nocturno, cada uno estaba demasiado concentrado en sus propios pensamientos como para romperlo.
Oh al menos eso iba siendo así hasta que Gon hablo.
-Nee...Killua- el nombrado le dirigió la mirada-Gracias.
-¿Eh?...-dejo de caminar, ese agradecimiento lo había tomado por sorpresa-...¿por qué me agradeces?...-no tenia la mínima idea de lo que había hecho para que sintiera gratitud.
Detuvo su paso sin quitar la mirada del frente–Por decidir seguir con esto…podrías haber buscado a alguno de los amigos de Ging para que te quitara el efecto de la carta o algún exorcista de Nen-una pequeña sonrisa apareció en su rostro a la vez que sus mejillas se teñían suavemente de un tono rosado-...pero no lo hiciste.
-No es como si pudiera mirar hacia otro lado y hacerlo-fuera algo natural o hecho con Nen, no tenía la mínima intención de agregar a su "hijo con Gon" a la lista de personas que había asesinado.
"...además...tampoco es como si...nunca hubiera pensado en tener una familia contigo…".
No lo dijo, pero con solo observar su rostro el moreno lo supo. Lo miro fijamente a los ojos mientras su sonrisa aumentaba-…me alegra que quisieras tener un hijo conmigo.
Paso suavemente su dedo indice por las mejillas de Gon mientras lo observaba dormir plácidamente. Ya eran casi las nueve de la mañana y todos menos el moreno ya se encontraban levantados desde hacia media hora.
Tiempo atrás algo así lo hubiera sorprendido, Gon era quien siempre se despertaba primero a primera hora lleno de energía, pero desde que Mizuki había nacido, no había podido dormir bien. Killua sabía que la mayor razón era porque había querido encargarse del menor por si solo para que él pudiera tener un mejor descanso.
-Gon…- comenzó a picarle la frente-…despierta~.
Un quejido escapo de los labios del chico de pelo azabache mientras levantaba las mantas en un intento fallido de ocultarse bajo ellas para evitar que pudiera seguir picandolo.
-Vamos Gon…ya van a ser las nueve.
El rostro somnoliento del joven se asomo nuevamente. Bostezo y se sentó apoyándose contra el respaldar de la cama mientras se refregaba los ojos.–¿Dónde esta Mizu?- dijo al notar la ausencia del menor a su lado.
-Esta con Kurapika…- se levanto colocando ambas manos en los bolsillos de su buzo-…ya comió y Leorio esta preparando el desayuno…-comenzó a caminar hacia la puerta-…solo falta que te cambies para que podemos desayunar e ir a comprar la comida para hoy.
-Okay…hey Killua…-se detuvo y lo miro, pero antes de que pudiera pregunta que era lo que quería, un suave beso en los labios lo cayo a la vez que sentía dos fuertes brazos que lo rodeaban. –Buenos días.
Desvió la mirada mientras sus mejillas se coloreaban–Buenos días...
Gon se rió entre dientes, a pesar de que hacía varios meses de que su relación se había establecido, al albino le costaba acostumbrarse a aquellos pequeños nuevos detalles.
Eso le daba ternura, era un lado que solo él podía ver...y pensaba mantenerlo así.
El nutritivo desayuno preparado por Leorio paso entre charlas sobre diferentes anécdotas y divertidas historias que habían pasado cada uno durante los meses que no se habían visto. Después, fueron a el mercado a compraron todos los víveres necesarios para el día y una vez que los dejaron en el departamento, se encaminaron rumbo al aeropuerto para esperar la llegada de Mito y Alluka.
-¡No puedo esperar a que Mito-san los conozca!-Gon era el más emocionado de todos, estaba ansioso por poder finalmente presentarle a su tía a sus otros dos amigos, aunque su alegría decayó en un momento al recordar que su bisabuela no estaría allí.
Ella había fallecido hace casi dos años, era la razón por la cual la hermana de Killua había pasado de estar con Palm a ir a vivir con su tía a Whale Island.
Suspiro y quito cualquier señal de tristeza que pudiera tener su rostro, no quería que sus amigos o su tía lo notaran-Estoy seguro que le agradaran.
-Seguramente...si es que es todo lo contrario a lo que es tu padr-. Un golpe en el brazo por parte de Kurapika le impidió terminar lo que iba a decir. Estaba por exigirle una explicación pero al ver la mirada de"Cuida lo que dices"que le daba el Kurata se cayo.
Gon no se sintió en lo más mínimo molesto por el comentario del mayor, todo lo contrario, lo que había dicho había dado pie a que él pudiera contar más cosas sobre lo buena que era su tía.
Media hora más paso hasta que finalmente el dirigible llego. Un gran grupo de personas bajo del vuelo, aparentemente varios de ellos volvían de sus vacaciones, lo que les complico encontrar a las dos mujeres entre tanta multitud.
Luego de unos minutos, Leorio fue el primero del grupo en avistar a una mujer de cabello anaranjado siendo acompañada por la hermana del albino. -Creo que ya llegaron-dijo señalando la dirección en donde las había visto.
Los tres miraron rápidamente en la dirección que indicaba el médico, y de un salto, Gon fue levanto corriendo de su asiento hasta donde estaba su tía mientras agitando sus brazos.
-¡Mito-san!-al oír su nombre, la mujer sonrió, había extrañado escuchar la voz de su querido sobrino. El moreno la abrazo conteniendo lo más que pudo su fuerza para no lastimarla.
-...¡Hola Alluka!…¡Me alegra que hayan podido venir, dejenmen llevar sus cosas!- dijo agarrando sus maletas sin darles tiempo a que estas pudieran negarse.
-Entonces…¿donde esta mi pequeño nieto?-pregunto entusiasmada. Tanto ella como Alluka habían estado esperando desde el momento que Gon les había dado la noticia.
El moreno les señalo con la mirada al albino cargando a Mizuki junto a sus otros dos amigos esperándolos donde estaban los asientos. Al segundo de ver a su hermano, la joven Zoldyck salio corriendo con una gran sonrisa.
Una vez que Alluka se alejo lo suficiente, Mito decidió contarle a Gon sobre su breve encuentro con Ging en una de sus paradas. El joven de cabello azabache escucho atentamente sin decir una palabra todo el relato de su tía.
Como había supuesto, su padre ya se había enterado y ahora por su tía, sabía de la pequeña fiesta de presentación que iban a darle con todos sus amigos. Con rabia que intentaba contener apretando sus puños, le contó que no iba asistir porque tenía cosas más importantes que hacer -...no se que puede ser más importante que ir a conocer a tu nieto!.
Eso tampoco lo sorprendió, en todo el tiempo que se la había pasado conociendo a Ging, había aprendido que no era el tipo de persona que dejaba sus objetivos de lado para atender a los demás -Seguramente encontró alguna otra ruina que reconstruir.
Mito respiro hondo para calmarse, su primo de verdad la sacaba-…de todos modos…dijo que en otro momento pasaría a conocerlo- el moreno sonrió.
-…¡Mito-san mira, mira!, ¿no es adorable?-el enojo en la cara de la mujer paso a ser estar adornado de alegría al ver a Alluka cargando al nuevo integrante de su familia.
