VII

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El camino trascurrió tranquilo y apacible, Jean no hablaba demasiado conmigo así que mi mirada se perdía en los grandes árboles, en la gente que nos miraba mientras pasábamos y en los recuerdos, mi mente no estaba del todo tranquila por alguna razón. Cosa extraña ya que no había situación preocupante en mi vida... ¿O sí?

¿Qué hay de Levi?

Aún ahora no podía borrar su recuerdo de mi mente, si me esforzaba un poco podía invocar todos aquellos buenos recuerdos que me habían hecho feliz alguna vez... ¿Valía la pena? Él ya me había demostrado que no era alguien de confianza, quizá jamás había estado de acuerdo en llamarme amigo cuando yo lo hacía... ¿Cuántas mentiras había arrastrado en esos años?

Sentí como Jean frenaba poco a poco de un momento a otro, los árboles se volvían cada vez más altos y tenebrosos. Bajamos de la Harley dispuestos a tomar un descanso.

Debía concentrarme en Jean. Mi mente no debía perderse en nadie más.

—¿Estás bien? —me pregunto, tirándose en el pasto debajo de un árbol

—Lo estoy —suspiré, mirándolo, ahora que lo pensaba nunca nos habíamos confesado nuestros sentimientos, esta vez no podía detenerme a pensar en las consecuencias... Solo debía decírselo

—Parecías distraído —murmuró Jean, desviando la mirada hacia la carretera, el murmullo de los neumáticos a lo lejos era inevitable.

—No es común que salga de la ciudad —le dije, sentándome junto a él, luego sonreí, algo divertido— ¿Me llevaras a tu establo?

—Quien sabe —rio Jean, dándome un golpe en el torso

—¡Dime ya! —insistí, golpeándolo también, riendo después, él sonrió, dedicándome una mirada

—Eren..., ¿recuerdas que te conté que me gustaba alguien?

—Ajá, y nunca me contaste nada más sobre ello...

Mi corazón se agitó con sus palabras, ¿volvería a tener el corazón roto una vez más o...?

—La persona que me gusta —comenzó Jean, enderezándose para mirarme mejor, noté un ligero sonrojo en su rostro y sonreí, él desvió la mirada— Eres tú, Eren

Lo miré por un momento más, sus ojos color avellana se iluminaban con la luz que se colaba entre las hojas del árbol, la brisa le sacudía el cabello y su mano descansaba cerca de la mía. ¿Por qué diablos no se sentía tan bien escuchar esas palabras?

—Tú también me gustas, Jean —respondí, alcanzando su mano a la vez que me inclinaba para besarlo, nuestros ojos se cerraron y su mano se apretó contra la mía, era un beso suave y delicado, me gustaba su sabor... Me gustaba él.

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El resto se la tarde transcurrió calmada y dulce, luego de un par de besos y que Jean me dijera que parecía un idiota con esa sonrisa nos levantamos y seguimos nuestro camino por la carretera, la brisa era fresca y el paisaje junto a él comenzaba a despejarme, podía imaginar en lo que vendría ahora, casi como un cuento de hadas perfecto, Jean estaba ahí para rescatarme del hechizo que Levi había puesto sobre mí, yo ya no debía pensar más en él. Ya no más.

Pasado el rato nos detuvimos en una cafetería de esas que hay a media carretera y comimos algo antes de seguir nuestro camino, Jean se negaba a decirme aún a dónde diablos nos dirigíamos, y yo no podía parar de insistir, hacía rato que el paisaje me parecía igual.

—Ya falta poco —me dijo Jean girando en un desvió, no había asfalto por ahí, tan solo un estrecho camino formado a causa del paso de los autos y un letrero de "No pase" adornaba la orilla.

—Ahí dice "no pasé" —le advertí a Jean, él sólo rió, estacionando la moto entonces.

—Lo siento, sabía que eras un niño bueno y no te atreverías a entrar —dijo, intentando provocarme

—¿Ah, sí? —respondí, sin querer darle la razón, lance el casco al lado de la moto y corrí por el sendero, el camino desaparecía cerca de una masa de árboles muy juntos, como una barrera que ocultaba algo, Jean me siguió, gritándome algo que no alcancé a escuchar.

Cuál fue mi sorpresa al encontrarme con agua rosando mis pies, era un lago, uno con agua tan cristalina como para ver mi reflejo, Jean apareció detrás de mi entonces y tomó mi mano, mirándome con una sonrisa. No podía negar que parecía un idiota, pero yo también lo era así que no había mucho que hacer.

—¿Un lago? —le dije, alzando una ceja sin poder evitar reírme

—La playa está demasiado lejos, Eren —respondió, acercándose un poco más a mí, el sonrojo en su rostro me hizo sonreír de inmediato—. Es lo más cercano a una playa —tosió

—¿Cómo sabías que me gustaba la playa? —pregunte, tomando su otra mano, quería molestarlo aunque fuera un poco

—Mikasa me lo dijo el otro día —confeso

—Así que hablaste con Mikasa sobre mí —reí, era un lindo detalle en verdad

—Puede ser —aclaró, mirando el agua después—. ¿No quieres nadar?

—Claro —asentí, empujándolo al agua, el me empujó igualmente en cuanto se levantó.

...

—Me la pasé muy bien, Jean —dijo Eren al bajar de la Harley, su cabello antes mojado se había secado en el camino de regreso, luciendo más desordenado que de costumbre

—Me alegro, Eren —sonrió Jean, bajando de la moto, caminaron hasta la puerta mirándose el uno al otro, había sido un buen día en verdad.

Se despidieron sin querer separarse, Eren imaginaba que había pasado demasiado tiempo desde aquella mañana, había dejado de preocuparse por Levi por fin, podría estar feliz por ello, ahora tenía a Jean.

De nuevo se imaginó un cuento junto a él mientras lo veía desaparecer por la calle montado en la Harley, a partir de ahora sería una persona diferente para él, dejaría su pasado en el pasado y sería feliz junto a él.

Esos pensamientos rondaban su mente al entrar en la casa, su madre lo esperaba en la sala, claro que Eren pensaba que ninguna palabra de ella podría bajarlo de su dulce nube color rosa de sueños junto a Jean.

—Por fin regresas, Eren —le dijo, levantándose y dejando el libro que leía a un lado

—Sí —rio Eren, tirándose en el sofá

—¿Cómo te fue? —preguntó ella, Eren suspiró, pensando en si podría hacerle un regalo a Jean después.

—Muy bien, mamá —dijo, relajado

—Levi llamó hoy en la mañana, ¿recuerdas?

—Ah, sí, ¿hablaste con él? —respondió, sin estar interesado realmente

No quería saber nada de él pero sabía que su madre le tenía el suficiente cariño como para preocuparse más que un poco por él. Carla lo miró, su hijo no paraba de sonreír, ¿acaso no le preocupaba su mejor amigo? No conocía bien la historia además de que Levi se había marchado a estudiar y que desde entonces se habían contactado por medio del internet. Recordaba haber preguntado a Eren varias veces cómo se encontraba Levi, era cierto que en esos años le había tomado cariño, Levi era una buena persona, era el mejor amigo de su hijo pero ahora...

—Levi regresará —le dijo, levantándose del sofá—. Justo está noche

Eren no habló, no parpadeó, se acordó de respirar por inercia pero la sorpresa invadió su rostro. No podía creerlo.

En verdad, no podía creerlo.

—¿Hablas en serio? —articuló, pensando en todo lo que implicaba que Levi regresara.

—¿No es maravilloso? No hable mucho con él pero seguro que estudiará aquí y...

Las palabras de su madre se perdieron entre sus pensamientos, de repente dejó de escucharla y su nube se vino abajo, empapándolo completo, sintió tocar el suelo, sintió su pasado casi superado acercarse...

No quería a Levi cerca otra vez.

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Al llegar a casa Levi descubrió que su padre había sabido mantener todo en orden, en verdad había cambiado demasiado.

"Sólo fue cuestión de tiempo, claro" Pensó mientras entraba a su antigua habitación, la ola de recuerdos no tardo en caerle encima, todo estaba justo como lo había dejado al irse: los pocos libros sobre el escritorio, la foto de su madre sobre el buro al lado de la cama y el viejo armario sin nada más que ganchos. En su estancia en Inglaterra había comprado la ropa suficiente para llenarlo esta vez, aunque por alguna razón no tenía ganas de sacudir ni de limpiar como le hubiera gustado.

Se acostó en la cama y miró el techo. Pronto podría ver a Eren por fin, le confesaría todo y esperaría su perdón... Aún debía disculparse con Farlan también, pensó en enviarle una carta contándole lo extraña que había sido su relación.

Quizá el tiempo lo ayudaría a él también, cambiaría su apariencia en un dos por tres y antes de que imaginara recordaría a Levi como un triste novio con el que las cosas no funcionaron. Así de simple.

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Aquella noche Eren le dio varias vueltas a la cama antes de quedarse dormido, parecía extraño el imaginarse tener a Levi cerca de nuevo, sentía que no habían pasado tres años sino diez. Levi ya no le gustaba, de eso estaba seguro, él solo lo había lastimado, todo el cariño y confianza que tenía sobre él se había esfumado. De alguna manera, en otro escenario, le parecía imposible que Levi, el Levi que conocía y del que se había enamorado alguna vez, hubiera hecho aquello, ¿en verdad era él?

Quizá si necesitaba verlo, solo para asegurarse de ello.

¿Habrá cambiado? ¿Estará más alto..? Pensó, echándose a reir sin poder evitarlo. Recordó por enésima vez cómo Levi se había marchado. Recordó una vez más como no había sido capaz de confesarse.

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La mañana era fresca, Levi imaginó que se debía a que el otoño estaba cerca y el viento se volvía cada vez más violento. Arriba en el cielo avanzaban un par de nubes perezosamente. El escenario de su viejo vecindario le lleno la cabeza de recuerdos apenas salió de la casa, Eren vivía algo lejos de la suya pero caminar le ayudaría a aclarar sus ideas. Miró con cuidado las casas y edificios, las tiendas, todo había cambiado terriblemente, todo era más nuevo y actualizado y él seguía ahí, inexorable, atrapado en los recuerdos que no dejaban de arrastrarlo, por momentos se sentía caminando mecánicamente como un robot que proyectaba cientos de imágenes por segundo, Eren estaba en cada una, su sonrisa brillaba en cada una...

¿Crees en los sueños, Levi?

Todo el mundo cree en ellos, Eren, aunque lo nieguen tienen un sueño que desean hacer realidad, no importa si es demasiado grande o insignificante, todo el mundo sueña algo

¿Y cuál es tu sueño?

Quizá... Tener una tienda de té cuando sea mayor...

¿Quieres sabes cuál es el mío...?

Esa conversación... Recordaba que Eren lo había detenido entonces, estaba nervioso y no sabía por qué... ¿Cuáles habían sido sus palabras?

... Sonora algo loco pero...

Definitivamente necesitaba saber cuál era el resto de sus palabras antes de que Hanji los interrumpiera...

Si Hanji no hubiera llegado entonces, ¿qué habría pasado? ¿Estaría igual de enamorado de Eren a como estaba ahora?

"Ya quiero verte, Eren" Pensó, permitiéndose soltar una risita mientras aceleraba el paso.

...

Para Eren la mañana lucía tan oscura y acogedora como era posible ante un cuarto con las cortinas cerradas y él en la cama con las cobijas encima. Sabía que debía levantarse pero la suma de los pensamientos que tenía más el extraño sentimiento de ver a Levi de nuevo no le ayudaba demasiado. No faltaba mucho rato para que su madre llegara a pedirle que se levantara y le ayudara con algo de la casa... ¿Qué más debía hacer ese día? Alargó la mano hasta el buro que tenía al lado de su cama, tomando su teléfono móvil y tanteando la pantalla después. Miró la hora, era temprano aún y tenía un par de llamadas perdidas de Jean, ¿para qué le había hablado tan temprano?

Pensó en enviarle un mensaje pero se dio cuenta de que en todo ese tiempo había pensado muy poco en Jean, estaba más concentrado en Levi que lo había olvidado.

Jean... Levi... ¿Sus sentimientos pasados por Levi se comparaban con los que tenía ahora por Jean?

Temió darse cuenta de que no estaba seguro mientras se levantaba de la cama.

...

—Eren, cariño, ¿no irás a la cafetería hoy? Ya es muy tarde —le recordó Carla a Eren en cuanto este entró a la cocina, y como ya la hora era otro su padre ya se había marchado hacía rato a trabajar.

—Lo había olvidado… —murmuró Eren, echándose a reír después al encontrar esa falta de descuido en él demasiado divertida. Ahora entendía por qué Jean lo había llamado—. Saldré en un momento, mamá —dijo, riéndose después

—¿Qué es tan divertido? No es bueno que llegues tarde, Eren —dijo Carla, marchándose a la sala. Eren se sirvió algo de jugo de naranja que encontró en el refrigerador y tomó algo de los restos de la cena de la noche anterior para hacerse un sándwich, sabía que Jean y Marco estarían cubriéndolo pero no podía darse el lujo de tardarse todavía más.

Un rato más tarde ya salía de la casa con la corbata del uniforme alrededor del cuello, cerciorándose de no olvidar nada importante en la casa mientras avanzaba por el jardín hasta la acera.

Entonces lo vio, reconoció sus cabellos negros apenas alzó la vista, las suaves líneas de su rostro y su mirada desinteresada. Él lo había visto también pues su paso era acelerado, avanzaba hasta él con paso firme y una pequeña sonrisa adornada su rostro, lucía terriblemente feliz de verlo.

Y se quedó ahí, sin poder avanzar mientras lo miraba acercarse, ya no estaba lejos…

Ya no más.

—Hola, Eren —le dijo en cuanto estuvo cerca, Eren lo miró una vez más, ¿en verdad era él? ¿No se había convertido en una persona horrible acaso? Levi volvió a sonreírle y sólo entonces lo sintió acercarse más, más de lo que había estado jamás, su mano se deslizó hasta tocar su rostro y sus labios se juntaron suavemente después en un beso—. Te extrañé demasiado, Eren…

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¡Hola a todos! Esta vez no tengo excusa para justificar mi tiempo sin actualizar...

Solo espero que les haya gustado este capi c:

No olviden dejarme un review con su opinión ;), ¡gracias a todos los que comentan!

¿Cómo creen que reaccione Eren después de eso? ¬u¬

Un abrazo

Katherine

PD: Si les gusta el Jeren las invito a pasarse por el perfil de mi amada ChickenBrown -corazones-,
acaba de publicar un Omegaverse Jeren que es simplemente hermoso uvu además tiene
otras historias Ereri y más xD