Cap. 2 (AoKise): ¿Qué día es hoy?

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Domingo 14 de Febrero, San Valentín.

16:50 P.M.

Casa de la familia Kise.

- Aominecchi.- Sonrió Kise sujetándose del brazo de su novio mientras veían algún programa en la tele.- ¿Sabes qué día es hoy?

- ¿Hoy? Domingo, ¿no?- Preguntó Aomine aún atento a la televisión.

- Me refiero a qué pasa hoy, es un día especial.- Añadió el rubio para que entendiese.

- Ah, ya, es... ¿Nuestro aniversario?- Kise le miró inseguro y negó con la cabeza.- ¿Tu cumpleaños?

- No...

Aomine siguió probando cosas un rato más sin lograr adivinar de qué se trataba de lo que Kise estaba hablando, la conversación acabó con el rubio echando a Aomine de su casa muy enfadado sin que este aún hubiese averiguado qué le pasaba.

- ¡Y Aominecchi no sabía que hoy era San Valentín, nunca tiene ningún detalle bonito conmigo!- Berreó Kise en el teléfono tristemente.

- Kise, estoy ocupado ahora... Encárgate de tus asuntos tú solo.- Respondió Midorima cansado al otro lado de la línea.

- Es que Kurokocchi no me lo coge, y...

Antes de que pudiese seguir Midorima colgó el teléfono y lo dejó en la mesita de noche, era cierto que estaba demasiado ocupado, llevaba casi tres minutos sin recibir ningún beso de Takao por estar escuchando las quejas del rubio.

Kise permaneció todo el día encerrado en su casa viendo cosas en el ordenador hasta que su móvil empezó a sonar, al ver que era Aomine hizo amago de colgar, pero decidió cogerlo por si era algo importante.

- ¿Diga?

- Kise, necesito que vengas a mi casa ahora mismo, rápido.- Pidió el mayor al otro lado del teléfono como si pasase algo de vida o muerte.

- ¿Qué pasa, Aominecchi?- Preguntó Kise en tono preocupado.

- Solo ven ya.- Dijo Aomine justo antes de colgar.

Kise colgó el teléfono y salió corriendo a casa de Aomine creyendo que tenía algún problema muy grave o algo así, llegó en menos de cinco minutos y llamó a la puerta muy apurado. Aomine abrió la puerta con toda la tranquilidad del mundo y el rubio le miró muy preocupado pidiéndole que se explicase con la mirada.

- ¿Qué ha pasado?- Preguntó casi sin aliento, Aomine le cogió de la muñeca y tiró de él al interior de la casa.

- Necesitaba que vinieras.- Respondió cerrando la puerta detrás del rubio.

- ¿Para qu...?

Antes de que pudiese acabar la frase volvió a tirar de su muñeca y le besó, haciendo que Kise agrandase los ojos ya que no se lo esperaba, se separaron un buen rato después y el rubio le miró totalmente confundido por eso.

- Claro que sabía que era San Valentín.- Explicó dándole un beso corto.- Pero tenía que darme tiempo de preparar esto.

Kise miró detrás de su novio para ver que había decorado su casa con globitos en forma de corazón, velas y cosas así, le miró sonrojándose por el gesto y se quedó observando las cosas que Aomine había colocado por todo el pasillo que llevaba al interior de su casa.

- Aún quedan más cosas que tienes que ver.- Dijo el mayor cuando Kise entró tomándole de la muñeca para guiarle a otra habitación.

- ¿Dónde?- Preguntó el rubio siguiéndole.

El mayor sonrió de medio lado como diciendo "¿Dónde crees?" abriendo la puerta de su dormitorio que también había decorado con globitos, flores y velas igual que el resto del apartamento. El rubio sonrió y rodeó el cuello del otro con los brazos mientras Aomine le levantaba del suelo sujetándole por la cintura cerrando la puerta de la habitación con el pie.