La noche llegó y el baile comenzó:
-Princesa Teto, un placer conocerla- dijo el príncipe Kaito
-Un honor para mi también- continuó el príncipe Akaito
-El honor y placer es para mi, majestades- dijo educadamente la pequeña
Una vez que terminaron de presentarse, la reina empezó a sentirse mal, no obstante, la pequeña niña corrió hasta su madre:
-¡Madre mia, madre mía! ¿Que te pasa?- preguntaba Teto con los ojos llenos de lágrimas
-Nada, hija mía... Debes prometer que al volverte reina...-se armó un silencio en el salón, todos observaban aquella escena-... Buscaras el bien para tu reino... Te quiero- dijo y murió.
-¡Mama! ¡Mamita!- gritaba la pequeña, llorando cada vez más- ¡esta bien! ¡Mi madre esta bien... ¿Verdad?!- esos gritos le partían el alma a cualquiera
-Princesa Teto... Su madre, la reina... Ah... Fallecido- dijo Kaito incrédulo abrazando a la pequeña niña- l-lo siento...- por las finas mejillas de Kaito corrieron por primera vez en años unos finos ríos... Ríos de sufrimiento, de dolor, tragedia y lástima.
-Teto... Hija calmate- dijo el rey, quien parecia no sentir tristeza.
Una vez terminado el baile, Teto corrió hasta su habitación, se tiro en la cama y lloró hasta que sus ojos le dolían, su madre esa noche se había ido.
"Dos meses después"
El rey se había comprometido, ahora Teto tendría una madrastra. Tan pronto llegó el día de la boda, Teto se alistó, se puso uno de sus mejores vestidos, sus zapatitos dorados, su cabello ahora estaba suelto.
A la hora de la boda, el padre dejó a Teto un momento con quien a partir de ese día sería la madrastra de la pequeña niña.
-hola...¿estas feliz?- preguntó Teto
-largate mocosa- respondió la madrastra de mala gana- quiero que no te me acerques, te quiero lejos de mi-continuo toscamente
-S-si- los ojos de Teto estallaron en lágrimas. Ahora sabía, que su vida tal vez sería como la de Cenicienta.
Pasaron días a partir de la boda, y Teto jamás lograba decirle a su padre lo que pasaba. Tal vez sería mejor que comenzará a barrer y fregar los pisos, lavar y planchar, pero claro, sus padres no le permitirían hacer eso. Ahora sólo queria hacerse una reina, mayor de edad, y no ser cruel, ella trataría por igual a todos, fueran personas o animales, estaba segura, lo haría.
