Hola... ehhhhhhhhhhhhhhhhhhhh... si, lo se... demasiado tiempo ¿no?... hmmm... supongo que les debo alguna que otra explicacion por la tardanza en las actualizaciones, sin embargo, no deseo tampoco explayarme demasiado sobre el asunto (nada grato por cierto) y tampoco es mi intencion arruinar el ambiente con historias depresivas y tragicas asi que tratare de ser breve.
Sencillamente... fueron tiempos difíciles en mi vida incluyendo la perdida de mi trabajo (ya conseguí otro no se preocupen... la compu y el internet se mantienen a salvo) y el fallecimiento de un familiar... cosas complicadas... sinceramente reconozco que perdí todas mis deseos de escribir y no tenia ganas de nada... (en dialecto otaku esto se traduciria como haberse vuelto emo). Sin embargo, y como bien se dice por ahi ''El tiempo cicatriza todas las heridas'' (en mi caso tanto literal como figurativamente) y afortunadamente no fui ninguna excepcion a la regla.
Aunque no escribia, de vez en cuando visitaba mi pagina de Zlesenger09 y sorprendido veia que desde mis fics me seguian llegando tanto reviews como PMs, estos ultimos en especial contenian lindos mensajitos tipo... ¡Hijo de &%#"%!, ¡SUBI EL QUE SIGUE LA CO&#%$ DE TU M&%#%!... cosas por el estilo... (¬.¬'')... por curioso que suene, lejos de ofenderme, esos escritos me alegraban (despues de calmar los continuos ataques de risa cada vez que los leia por supuesto), ya que, el leerlos tan desesperados por la continuacion era sinonimo de que mis historias realmente les gustaban y querian seguir leyendolas... ¿verdad?... (siempre digo que hay que ver el vaso medio lleno de las cosas...).
Sin lugar a dudas eran pensamientos que me revitalizaban y al mismo tiempo renovaron en mi los deseos de volver a escribir.
Y asi que... en busca de recuperarme a mi mismo y volver a conquistar la sonrisa de ustedes mis lectores, reuni toda mi energia perdida y me decidi de una buena vez por todas a recontinuar con mis amados fics...
Ahhh... pobres deditos... apenas se recuperan y yo que los torturo...
Bien, eso es sin duda todo lo que tengo para decirles, no se si la buena suerte me seguira esquivando o no, lo importante aqui es que me esforzare lo mas que pueda desde mi sitio y en seguirles trayendo mas capitulos de mis historias apelando como siempre a su benebolente generosidad y a su muy inestimable paciencia.
¡Y ahora si!, Vamos a lo que de verdad nos importa y gusta y empecemos de una buena vez con el tan ansiado y recontra esperadisimo capitulo 2 de... ¡SEKIREI LEYENDAS URBANAS!... ¡YEEAHHHHH!...
Sekirei: Leyendas Urbanas.
Capítulo 2: El Despertar de la Leyenda (Parte 2).
El sonido metálico de dos espadas encontrándose una y otra vez a gran velocidad llenaba el silencio de la noche estremeciendo el corazón del único testigo de tan fantástica escena llamado Minato Sahashi.
``Si esto es un sueño por favor que alguien me despierte…´´ Pensaba el chico, totalmente incapaz de moverse debido al terror que dominaba su cuerpo, sus ojos apenas lograban seguir los impresionantes movimientos de las dos combatientes.
Indudablemente, la situación no era muy agradable para el pelinegro, sin saber cómo ni porque se encontró de pronto con su vida pendiendo de un hilo muy fino a punto de ser tomada por la mujer que hasta esa misma noche consideraba una simple, aunque terroríficamente escalofriante, profesora de Educación Física.
Pero, milagrosamente, fue salvado por quien también hasta esa noche consideraba una simple mujer, devota esposa y amante de burlarse de él en relación a su supuesta promiscuidad.
Y allí estaban, cruzando la imagen agigantada de la luna llena en cada choque de sus espadas, la profesora y su supervisora mantenían su exagerada batalla danzando sin cesar y moviéndose en todas direcciones, su pequeña escaramuza comenzando a destrozar los alrededores.
Finalmente, las dos se detuvieron como Karasuba aterrizo a varios metros del aterrado estudiante y Miya lo hiciera justo enfrente de él.
-Hmm… no me hace gracia pensar esto pero… ¿podría ser que no me estas tomando en serio?...- Quiso saber la peligris con una expresión divertida en su rostro.
-¿Qué te hace creer eso?- Le devolvió Miya en un tono frio, casi indiferente.
-…Me pregunto que será…- Musito la profesora con un dejo de burla- …apuesto que el chico de allí sería capaz de decirlo…
Era cierto, alcanzo a darle la razón la mente del pelinegro, y no solo él, cualquier persona que las viera se daría cuenta en seguida del motivo por el que la peligris comenzaba a dudar.
La razón era demasiado obvia.
Mientras que Miya permanecía tan fresca como si no se hubiese movido en ningún momento, Karasuba se esforzaba en controlar el ritmo de su respiración, más aun, toda su ropa, cortada aquí y allá, se hallaba hecha jirones, pequeñas heridas cruzaban la piel de su maltratado cuerpo.
Aunque solo habían transcurrido cinco minutos desde el primer cruce de espadas, fue más que suficiente para establecer algo que cualquier novato sería capaz de comprender.
La diferencia de habilidades entre esas dos era demasiada.
``Fu… fuerte… Asama-san… es muy fuerte…´´.
La peligris dejo pasar un par de segundos en los cuales era claro que analizaba sus posibilidades y lo que ocurriría de continuar con el duelo.
-Me rindo…- Dijo finalmente esbozando una sonrisa gatuna al tiempo que envainaba su espada- …ha sido divertido… -Murmuro mirando brevemente a Miya antes de volverse al pelinegro - …nos veremos luego chico… dale saludos a Mu-chan de mi parte…
-Ahhh…- Suspiro el estudiante apenas la mujer dejo de ser visible.
-¿Te encuentras bien Sahashi-san?...-
-¿Ah?...- Recordando que aun tenia compañía, Minato levanto la vista para observar a la pelimorada, la mujer mirando hacia abajo en él con un poco de preocupación brillando en sus ojos- …ah… si… gra… gracias por salvarme…
-No, ni lo menciones… nunca dejaría que algo malo le sucediese a uno de mis preciosos huéspedes…- Respondió la supervisora en tono cariñoso antes de agregar- …es decir… ¿Quién nos pagaría tu cuota mensual si te murieras?... ahhhh, sería una pérdida importante de dinero ¿no es así?...
-…-.
-…-.
-…Ah, claro… el dinero es importante para ustedes…- Musito el chico con una voz casi fantasmal por la depresión.
-Vamos, ponte de pie…-
-Si-
Una vez incorporado, los dos se dirigieron hacia los dormitorios Izumo, en el camino creándose un ambiente bastante incomodo, en especial para el estudiante quien poco sabia el cómo abordar a aquella mujer luego de lo que sus ojos habían atestiguado.
-Hmm, ehhh… ¿Asama-san?...- La llamo con una voz titubeante- …¿puedo hacerle una pregunta?...
Miya desvió sus ojos hacia él, instantes antes de que se ruborizara y girara su rostro hacia el lado contrario, sus manos sosteniendo avergonzadamente sus mejillas.
-Oh, Sahashi-san… -Musito en un tono melodramático- …incluso teniendo novia, deseas intensamente el cuerpo de una joven y hermosa mujer casada como yo… tu lujuria no conoce límites…
-¡Puhh!...- Escupió Minato mortalmente enrojecido por las imprevistas palabras de la pelimorada- …¿¡Qu…!?... ¡NO!, ¡nunca tuve intenciones de hacerle una propuesta indecente como esa…!...
-Pero… tus ojos siempre tienen ese brillo tan pervertido cuando me miran…- Volvió a acusarlo de forma ligera.
-¡Eso no es verdad!- Se defendió irritado.
En el fondo, sabía que la mujer solo bromeaba y que no lo decía en serio, pero aun con ese pensamiento, el chico prefería que dejara de divertirse a costa de él y que no lo tratase como si fuera el peor de los depravados en existencia.
-…-.
-…-.
Viendo que finalmente la mujer parecía haberse apiadado un poco de él y no seguiría burlándosele, el pelinegro opto por tranquilizar su temperamento y formular la verdadera pregunta que tenía en mente.
-Hmm… con respecto a lo que paso allá atrás… ehhh… me refiero a la pregunta de esa profesora… ¿estabas luchando en serio contra ella?...-
Contrario a lo que el joven se esperaba de ella, Miya no respondió de forma inmediata, así como tampoco detuvo sus ligeros pasos observando siempre delante de ella con una mirada perdida en el rostro.
Expresión que solo le duro un par de segundos al volverse al chico con una sonrisa divertida cruzando sus labios.
-Por supuesto que no Sahashi-san fu fu fu… si hubiese luchado en serio… la ciudad entera habría sido destruida fu fu fu…-
``¿Fu fu fu?, ¿¡Que tan fuerte es esta mujer!?...´´ Se aterrorizo Minato.
-Por cierto Sahashi-san…-
-¿Si?-
-No creo necesario el mencionarte esto pero… mantén lo que sucedió en secreto de los demás ¿de acuerdo?...- Le dijo colocando su dedo índice delante de sus labios- …no necesito decirte lo que te sucederá si algo escapa de tu boca ¿verdad? Fu fu fu…- Agrego la mujer riéndose muy divertida mientras una horrible mascara de Hannya aparecía detrás suya aterrando al pobre estudiante.
-¡S… ¡Sí!, ¡no necesita preocuparse!...- Respondió Minato inmediatamente tras cuadrarse de forma militar.
Aclarado el asunto, los dos finalmente llegaron a su destino ingresando sin más en el interior.
-¡Minato-san!- Con una sonrisa radiante y un rostro brillante de felicidad, Musubi fue la primera en saltar a recibirlo con su hermana menor y el resto de sus amigos inmediatamente detrás.
Miya aprovecho para desaparecer en busca de su marido.
-¡Llegas tarde!...- Le grito a Minato una muy enojada Yukari- …¿¡Que te llevo tanto tiempo!?...
-Tal parece que la cooperación con Tsukiumi-tan fue mucho mejor de lo esperado ¿verdad?, hu hu hu hu…-
-No, nada de eso sucedió Matsu-san…-
-¿¡Eso es verdad!?...- Rugió Yasaka que no había escuchado las últimas palabras del pelinegro- …Sahashi… ¡maldito!, ¡incluso teniendo novia… ¡incluso teniendo novia…!- Repetía con ira mientras tomaba con fuerza el cuello de la camisa de su amigo.
-Shigi-san, ¿podrías quitarme a este idiota de encima?...- Le pidió el chico con una sonrisa amistosa, muy contraria a la pequeña vena que le palpitaba en la sien.
-Si… enseguida…- Acepto el castaño sujetando el brazo de Yasaka y comenzando a arrástralo lejos de Minato hasta que ambos salieron de la sala dejando al pelinegro solo con las otras tres chicas.
-Si nada sucedió con Tsukiumi-san, ¿Qué fue lo que entretuvo tanto?- Volvió a insistir su hermana.
-Ehhh… pues…-
Siendo estrictamente sinceros, el tiempo prolongado que pasase limpiando con la rubia temperamental era el gran culpable de su llegada tarde pero, de ninguna forma podría decirles que había pasado mucho más tiempo del verdaderamente necesario en una habitación a solas con la considerada belleza N° 01 del Instituto y sin hacer absolutamente nada más que limpiar… honestamente hablando, ni él mismo se lo creería si lo escuchara de labios de otra persona.
Más aun… tampoco podía contarles lo que sucediese luego de eso… por varios motivos validos… el mantener su cabeza sobre su cuello siendo el más importante de todos ellos.
-¿Qué es lo que piensas tanto?...- Lo apremio Yukari.
-El tiempo que tarda en responder lo hace mucho más sospechoso hu hu hu hu…-
-¿Minato-san?-
-Ah… yo….-
-Sahashi-san…- Como llamado por los inconscientes pedidos de auxilio del pelinegro, el propio Asama Takehito se hizo presente en esa sala acompañado de su joven esposa- …¿podrías acompañarme un momento?...
-Sí, desde luego…- Acepto el estudiante ofreciendo un ''hasta luego'' a las tres chicas antes de seguir al matrimonio.
Sin darse cuenta, sus ojos no pudieron ver la última mirada analítica que le enviaba Matsu antes de perderse de vista.
-Eso es… verdaderamente sospechoso…-
MSEAdNys9S
-Siéntate por favor… -Le ofreció amablemente Takehito a Minato apenas ingresaron a la sala privada que el matrimonio utilizaba tanto de oficina como de biblioteca.
-Sí, gracias- Murmuro el chico al tiempo que el hombre mayor ocupaba su propio lugar enfrente de él.
De espaldas a un lado de la puerta, Miya permanecía de pie, cual guardia de seguridad que custodiaba un negocio.
-Bien, Sahashi-san…- Comenzó el peligris logrando que la atención del joven regresara de su esposa hacia él- …Miya me ha contado acerca de lo que sucedió en tu camino de vuelta hacia aquí…
-Sí, intuía que algo así pasaría tarde o temprano…- Dijo el estudiante dando una sonrisa culpable- …más temprano que tarde en realidad… y no me equivocaba aja ja…
-Hum, somos un matrimonio después de todo, no existen secretos entre nosotros, ¿verdad, Miya?-
La por lo general solemne y modesta pelimorada, se vio enrojecer apartando la mirada un poco avergonzada.
-Takehito-san…- Balbuceó.
La tímida y ruborizada Miya no era un espectáculo demasiado frecuente de ver, razón por la cual Minato se encontró observándola como si quisiera grabar ese momento único en sus retinas.
Por supuesto, el chico no tenía ningún sentimiento complicado por la mujer, no obstante esto, era bien consiente de la apabullante belleza que poseía, más que su novia, más que Matsu, más que Musubi, más que Tsukiumi, más que cualquier otra persona del sexo opuesto, Miya era indudablemente, la mujer más hermosa que jamás había conocido en toda su vida.
Y si a eso se le agregaba una expresión que raramente demostraba, el pelinegro se sintió como si era su deber como hombre el guardar la imagen en su memoria.
En términos de gamers, la situación equivalía a cuando un jugador se encuentra un ítem especialmente raro que es extraordinariamente difícil de conseguir... el obtenerlo... era casi una obligación.
``Asama-san es realmente afortunado de tener una esposa tan hermosa…´´ No pudo evitar pensar el estudiante segundos antes de ser invadido por los recuerdos de la anterior pelea que atestiguara ``…No… quizás no…´´ Se rectificó con un estremecimiento de pavor al tiempo que se volvía hacia Takehito.
-…Por lo que me ha dicho…- Continuo este- …tuviste algo de mala fortuna de regreso aquí…
-¿Mala…?-
-Sí, muy mala…- Asintió el hombre ante la confusión evidente del pelinegro- …y eso se debe a que te encontraste con una Sekirei… y una muy agresiva…
Por unos instantes, Minato se quedó callado, la palabra Sekirei y sus leyendas urbanas rondando por su mente.
-Sekirei…- Musito- …¿no son esas… de las leyendas urbanas…?
-Sí, las mismas-
-Ehh, pero… no son reales, o sea…-
-Acabas de ser testigo de una de ellas, ¿aun crees que puedes seguir diciendo algo tan ilógico como eso?-
-No, lo único que vi fue a mi profesora de Educación Física asesinando a otras personas-
-…-.
-…-.
-Fu fu fu, Sahashi-san saca buenas notas pero en realidad es una persona bastante torpe…- Se rio Miya desde su sitio.
-¿Eh?-
-Ajam, lo del asesinato aparte, y eso solo de por sí ya debería ser más que sospechoso, ¿piensas que una mujer humana, incluso si no estuviera en pleno uso de sus facultades, sería capaz de hacer lo que hizo esa Sekirei?...-
Regresando a la ''escena del crimen'', Minato considero de que realmente ningún humano normal sería capaz de pelear de la forma en lo que lo hicieron esas dos.
Y hablando del diablo…
Con un movimiento casi involuntario, el estudiante giro su cuello para observar a Miya que a su vez le devolvió una mirada neutral.
-Sí, Miya es una Sekirei también…- Respondió Takehito a la pregunta no formulada- …aunque es un poco diferente del resto…
La confirmación de su sospecha solo hizo que su mente creara, casi obligatoriamente, otra pregunta.
-¿Qué es una Sekirei?-
-¿Tu qué crees que son?- Le devolvió el hombre como si estuviera probando su astucia.
El estudiante lo pensó detenidamente analizando cada detalle de la escasa información que conocía acerca de esos seres.
-Hmm… ¿extraterrestres?-
Los labios del marido de Miya se curvaron en una amplia sonrisa.
-Si… y no…-
-¿Huh?-
-Extraterrestres je je, bien pensado Sahashi-san, o mejor dicho, imaginando que las Sekireis no fuesen humanas lo más lógico a continuación seria caer en esa posibilidad…-
-Aun no entiendo que quiso decir con lo anterior…-
-Estabas en lo cierto diciendo que ellas no pertenecen a este planeta, o al menos ''su primera generación''…-
-¿Primera Generación?-
-Sí, las primeras Sekireis que llegaron a la Tierra… hace ya mucho tiempo… y, como en algunas raras ocasiones sucede cuando una raza llega a otro lugar ya habitado, simplemente se integraron y… tuvieron descendencia… la cual ha llegado hasta nuestros días…-
-Las Sekireis actuales…- Aporto el pelinegro.
-Exacto, son las descendientes de aquella ''primera generación'', en otras palabras, son total y completamente humanas, nacidas y concebidas como cualquier otro terrestre, con familias propias y amigos, cada una con su propia vida y pasado en este planeta y cada una… ignorando completamente lo que realmente son… o mejor dicho, lo que pueden llegar a ser…-
-¿Eh?...
-Las Sekireis actuales son humanas Sahashi-san… con genes un poco distintos al resto pero esencialmente humanas…-
-Espere... humanas con vida propia… ¿significa eso que cualquiera en esta ciudad puede ser una de ellas?...- Inquirió Minato rememorando de pronto la imagen de Karasuba- …¿incluso personas que conocemos?...
-Puede ser…- Murmuro suavemente Takehito- …pero, no todos llegaran a despertar… o al menos no como Sekireis…
-…Agradecería que no sea tan confuso…-
-Je je, lo siento…-Se disculpó el peligris ofreciéndole una sonrisa- …supongo que no es tan sencillo el deshacerme de mis malos hábitos… pero Sahashi-san, si quieres entenderlo todo... debo decirte también que las Sekireis no son las únicas… en realidad hay dos tipos de ''personajes'' participando en este juego…
``¿Juego?...´´
-¿A qué se refiere?-
-…Ashikabi… ¿has escuchado alguna vez ese término?...-
El pelinegro sacudió la cabeza.
-Era de esperarse, los Ashikabis no son tan impresionantes como las Sekireis, es lógico que no destaquen tanto como ellas…- Comento Takehito antes de seguir- …cuando hablo de ''personajes'' me refiero a los descendientes de aquella primera generación, y al igual que en los juegos de computadora estos descendientes también tienen su propia clasificación, dos en este caso, denominados Sekireis y Ashikabis, el cofre y la llave, aquellos que tienen el poder y aquellos que lo despiertan, ¿vas entendiendo?...
-No estoy seguro pero… estas Sekireis… ¿no pueden usar sus poderes a menos que el Ashikabi las ''despierte''?...-
-Correcto!, como se esperaba de Sahashi-san, tu comprensión es rápida…-
``Usando ese tono tan agudo de voz se siente más como si se estuviera burlando de mí en lugar de felicitarme…'' Pensó fugazmente el pelinegro.
-Sí, esos son los Ashikabis, las llaves que liberan el poder de las Sekireis…-
-…-.
-…Pero... -Continuo Takehito- ...ellos también son humanos, mucho más que las Sekireis de hecho puesto que no poseen poderes visibles como éstas…
-¿Ellos también pueden ser cualquier persona de esta ciudad?...- Curioseo Minato.
-Si… al igual que las Sekireis, los Ashikabis tampoco tienen conocimiento alguno acerca de su herencia genética…-
-Entiendo eso pero, todavía no sé a dónde quiere llegar con toda esta conversación…-
-Estoy llegando a eso, no arruines el ambiente misterioso por favor…-
-…-.
-…Básicamente, el hecho de que en la actualidad estos grupos sean enteramente humanos se debe a que los genes de la primera generación se encuentra ya muy mezclados con los genes humanos, generación tras generación se han ido diluyendo más y más, debilitándose hasta casi desaparecer o mejor dicho, su presencia ya es tan ínfima que estos grupos son incapaces de utilizar esos poderes que son naturales en ellos…-
-…-.
-…Y aquí es donde entran los Ashikabis, como bien has dicho, ellos son los responsables de despertar a las Sekireis, ellos son ''la llave''… pero… si ellos mismos también están dormidos significa que no pueden ser utilizados, lo que a su vez significa que no hay ''llave'', y para abrir un cofre las llaves son necesarias ¿cierto?...-
``Solo destroza la cerradura con un hacha o algo´´ Pensó vagamente el estudiante.
-Pero, ¿si la cerradura está hecha de un material indestructible?, en ese caso el obtener la llave es imperativo…-
``¿Acaso me ha leído la mente?´´ Se preguntó el chico con asombro.
-Sí, lo he hecho…- Admitió el hombre mayor con una gran sonrisa en su rostro.
-¡Deje de meterse en mi cabeza!-
-Je je, lo siento Sahashi-san, eres como un libro abierto para mí-
-¿Y bien?...- Decidió continuar el pelinegro- …si las llaves son necesarias pero se encuentran todas ''oxidadas'' por el paso del tiempo, ¿Cómo han hecho para devolverles el brillo?.
-Oh, esa ha sido una muy bonita forma de exponerlo…- Se admiró Takehito.
-No de más vueltas y responda por favor-
-Desgraciadamente, aun no puedo revelarte los ''detalles íntimos'' del proceso utilizado para esa tarea…-
``¿Qué?, ¿después de todo lo que ya me ha dicho?...´´
-…Pero… si te diré algo… existe un, llamémosle ''virus''… uno que actualmente está expandiéndose por toda la capital…-
-¿¡Eh!?, ¿está diciendo que ahora mismo…-
-Ah no… no te preocupes, por alguna razón este ''virus'' necesita de energía solar así que solo hace su trabajo durante el día… je je, trabajando cuando quiere, es un virus bastante perezoso ¿no crees?-
-Ahh…- Musito el chico sin saber que responder a la broma del hombre.
-Este virus trabaja de forma que los genes antiguos se vean regenerados y multiplicados, consiguiendo el suficiente número para recuperar la habilidad latente que duerme en sus cuerpos…-
-Entonces… este virus, ¿está suplantando la tarea de los Ashikabi?...- Quiso saber Minato.
-No, hacer eso es imposible, ellos son únicos después de todo…- Dijo Takehito adoptando una expresión enigmática.
-En otras palabras… este virus no está afectando a las Sekireis…- Murmuro el estudiante tras pensarlo un segundo.
-Correcto!...- Asintió el peligris con una gran sonrisa de satisfacción- …el virus afecta únicamente a los Ashikabis, y a su vez, la energía resultante que emana de sus cuerpos es lo que ''despertara'' a sus compañeras las Sekireis… ''Devolverles el brillo a las llaves para poder abrir los cofres'', tal y como lo has dicho antes… un proceso bastante simple de hecho…
-Ya veo… -Musito el chico manteniendo la vista en los ojos divertidos del supervisor de los dormitorios- …Entonces este virus, afecta solo a los Ashikabis…
-Bueno, al menos durante su primera etapa…-
-¿Huh?-
-Hmm, como decirlo… el virus es como una especie de arma de doble filo… de la misma forma que tiene el poder para ''despertar'', también tiene el poder para ''suprimir''… en general afecta a todo aquel que tenga estos ''genes extraños'', y una vez despertadas, las Sekireis estarán incluidas en esa peligrosa categoría también…-
-Cuando habla de suprimir… se refiere a... ¿matar?...-
-Suprimir seria el término más adecuado…-
-…-.
-Pero, no es necesario que te preocupes acerca de eso, en tanto las Sekireis utilicen a tiempo ''su llave'' no les sucederá nada malo…-
Esas palabras dejaron pensando al pelinegro, algo sobre lo que tenía curiosidad desde que fue mencionada la particular habilidad de los Ashikabis.
-A todo esto Asama-san… ¿Qué clase de relación tienen las Sekireis y los Ashikabis?... pareciera que las Sekireis necesitan demasiado de los Ashikabis pero…-
Sorprendido por la pregunta, Takehito compartió una breve mirada cómplice con su esposa antes de responder.
-Hmm, como decirlo… si, supongo que esto define muy bien el tipo de relación que tienen…- Dijo al tiempo que juntaba los dedos de sus manos para formar el dibujo de un corazón.
-¿Eh?, ¿Qué quiere decir con eso?...-
-Ara, ¿no eh sido lo suficientemente claro?... - Sonrió el peligris con humor- …las Sekireis son seres muy especiales, si quieres definir su relación de alguna manera podrías decir que ellas ven a su Ashikabi como una esposa ve a su marido… y por lo general éste suele ser un sentimiento correspondido…
-¿Una relación romántica?...- Se sorprendió Minato con un leve rubor en sus mejillas.
-Sí, un Ashikabi y Sekirei forman lo que nosotros llamamos… un matrimonio…-
-Ya… ya veo…- Musito el pelinegro aun sin poder salir de su asombro- …ah!, eso significa que usted…
-No, yo no soy un Ashikabi…-
-¿Huh?-
-Como dije, Miya es una Sekirei un poco diferente del resto…-
-...Entiendo… eso creo...-
-Bien, tal parece que se está haciendo tarde así que lo dejaremos aquí por hoy… por supuesto, lo continuaremos otro día… - Dijo Takehito enderezándose en su asiento y mirando fijamente al estudiante- …pero… antes de retirarnos te permitiré hacerme una última pregunta… elígela bien Sahashi-san…
Minato no lo pensó por más de dos segundos.
-Asama-san… ¿Cómo es que sabes tanto sobre todo esto?...-
La sonrisa divertida del peligris se ensancho hasta ocupar todo su rostro.
-Eso es porque fui yo quien creo ese ''virus''…-
-Ah…-
-...-.
-...¿eh?-
-Que tengas dulces sueños... Sahashi-san...-
MSEAdNys9S
Tsukiumi limpiaba el pizarrón del aula vacía, la tenue luz que se filtraba de las ventanas abiertas iluminaban la habitación en penumbras, bañando los dorados cabellos de la chica que se mecían de un lado a otro con cada suave movimiento de su mano que repasaba el mismo lugar del ya totalmente limpio cuadro una y otra vez.
Con un pequeño ruido de arrastre, la puerta corrediza del salón se abrió para dar paso a la figura de Minato.
-T… Tu…- Musito la rubia deteniéndose para observar al recién llegado.
Con la mirada en el suelo, el pelinegro ingreso al aula cerrando la puerta tras de sí y avanzo hasta llegar al pupitre que quedaba inmediatamente detrás de la chica en el cual se sentó sin decir nada quedando de cara a la rubia aunque desviando el rostro en dirección a las ventanas.
`¿Qu… ¿Qué está haciendo él aquí?...´´ Se preguntó Tsukiumi de repente sintiéndose muy nerviosa con la presencia del chico detrás de ella ``…espera… ¿eso no significa… que ahora mismo estamos completamente solos?...´´
-Fuuuu…- Soplo de improviso Minato en la nuca de la chica tras acercársele sigilosamente y apartarle suavemente los cabellos que le cubrían esa zona sensible.
-¡Hyaaaaaaa!...- Grito la rubia, su cuerpo entero estremeciéndose y aplastándose al pizarrón- …¿¡Qu… ¿¡Qu... ¿¡Que... ¿¡Que estás haciendo!?- Rugió con ira al darse la vuelta temblando como una hoja y con el rostro ardiendo de vergüenza.
Muy diferente del Minato que conocía, el pelinegro allí la recibió con una expresión divertida, una sonrisa galante adornando sus labios y sus ojos brillando con una extraña dulzura que parecían acariciarla de forma gentil.
-¿Eh?- Abriendo grande los ojos, Tsukiumi se sintió congelar, la sonrisa seductora del pelinegro acentuando considerablemente el sonrojo de sus mejillas.
Sin decir nada, el joven levanto sus manos y las apoyo en el pizarrón a ambos lados de la rubia dejándola atrapada entre sus brazos.
-¡…!- La chica se sobresaltó por la acción tan cercana del estudiante, su corazón palpitando a un ritmo muy acelerado dentro de su pecho.
Aun completamente mudo, Minato se fue acercando lentamente a ella… los labios de la temblorosa y sonrojada doncella como su principal objetivo.
-Tsukiumi…-
Observando los ojos violáceos del chico cual si estuviera hipnotizada por ellos, la rubia veía el atractivo rostro masculino acercársele cada vez más y más.
Con solo unos pocos centímetros que separaban sus labios de los de él, la chica consiguió salir de su trance y desviar un poco su cara.
-¿Qué haces?... tu… tú tienes a Chiho…- Musito sin poder evitar que se le escapara algo de dolor al recordarlo.
-¿Que estás diciendo Tsukiumi?…- Le sonrió Minato ampliando un poco más su sonrisa encantadora en tanto le acariciaba muy gentilmente la mejilla y suavemente le volvía el rostro para que lo mirara nuevamente a los ojos- …tu eres la única que verdaderamente me importa…
-Ah…-
-Yo… te amo… Tsukiumi…- Le confeso el chico reduciendo nuevamente la distancia.
-¿¡…!?... - Escuchando esas palabras, la rubia enrojeció hasta la punta de sus cabellos, su pecho sintiéndose ya muy pequeño para dar cabida a su corazón que a punto estuvo de estallarle de la repentina marea de emociones- …¡no…!, no puedes…- Musito casi sofocada, sintiendo lo débiles que se habían vuelto sus piernas, inconscientemente sus ojos desviándose hacia los labios del pelinegro a punto de tocar los suyos- …esto… no está bien…
Cerrando los ojos en el último instante, Tsukiumi sintió finalmente los labios de Minato presionándose sobre los de ella en un beso dulce, gentil, un beso que transmitía todas sus necesidades y sentimientos.
-Mmm…-
Apartándose ella misma del pizarrón, la rubia se pegó al cuerpo masculino levantando los brazos y rodeando el cuello del chico con ellos su boca ansiosa abriéndose cual flor de primavera permitiendo el acceso de la lengua de Minato en su interior.
``¿Eh?... ¿Qué… ¿Que estoy haciendo?... ¿porque… estoy besándolo… a él?...´´ Se preguntaba en mitad del embriagante beso.
Finalmente rompiendo el prolongado contacto, Tsukiumi abrió nuevamente los ojos mirando directo a las orbes de su sorpresivo amante.
Y de repente, nacido desde lo más profundo de sus entrañas, la chica experimentó una sensación cálida y lujuriosa recorriendo cada centímetro de su cuerpo, sofocándola, erizándole la piel, concentrándose en su corazón y estallando en una ardiente ola de calor al momento en que unas brillantes alas de luz azul brotaron de su espalda.
-¡Ahhhh!...- Profirió en la repentina y excitante sensación que la remeciera, sus ojos alcanzando a divisar sus hermosas alas que desaparecieron casi instantáneamente luego de aparecer.
``…¿Eh?... ¿Alas…?´´
Con la confusión aun a flor de piel, ésta no hizo más que aumentar en el instante en el que su cuerpo comenzó a ser suavemente empujado hacia atrás por el pelinegro hasta que sus piernas dieron con un pupitre.
-¿Qu…?-
Antes de que pudiera quejarse, sus intenciones murieron en los labios de Minato como éste se apresuró a callarla con otro apasionado beso.
Abandonando sus labios, el chico rozo cariñosamente la mejilla de la rubia con la suya, en un gesto previo a besarle el cuello provocándole un incontenible gemido de gusto.
-¡Ahhh!...-
Sin detenerse, Minato llevo sus manos por detrás de la belleza, sus dedos delineando la esbelta figura femenina a través de la fina tela del uniforme blanco, descendiendo aún más por sus suaves y tentadoras curvas hasta llegar a su trasero apretando con fuerza los firmes y redondos glúteos de la chica.
-Mhhh…- Volvió a gemir Tsukiumi sintiendo como su rostro se encendía por la vergüenza y la excitación.
Sujetándola de su trasero, Minato la levanto en el aire sentándola en el pupitre que tenía detrás y rápidamente colocándose entre sus piernas.
De alguna forma adivinando las intenciones del estudiante, la chica trato de oponer algo de resistencia siéndole una tarea casi imposible debido a lo debilitado que se sentía su cuerpo.
-Esp… espera… esto… esto es… demasiado…- Decía con la respiración descontrolada tanto por los nervios como por la excitación.
-Lo siento…- Susurro Minato, su voz fogosa cargada de deseo, su boca viajando desde el cuello hasta los labios de la rubia- …pero ya no puedo contenerme… yo… te amo Tsukiumi, te amo demasiado…
-Ahhh…- Totalmente desarmada por las palabras de su amante repentino, la estudiante se encontró relajando poco a poco su cuerpo.
Aprovechando eso, el joven la empujo acostándola boca arriba en el pupitre inclinándose sobre ella y volviéndola a besar en los labios, sus manos, ahora libres del ligero peso femenino, subieron por su vientre plano hasta dar con los grandes pechos a quienes se dedicó a tantear por encima del uniforme ajustado que portaba.
-Ahhh…- Obnubilada por los continuos besos y caricias de Minato, Tsukiumi apenas se percató de como éste fue levantándole la falda para exponer sus bragas también blancas, ahora completamente mojadas por la excitación.
``¿Eh?...´´
Sin saber cómo el chico lo estaba logrando, la rubia sintió su prenda abandonar sus caderas, descendiendo sinuosamente por sus tersas piernas hasta perderse por sus pies.
-¡No…-
Obligándola a permanecer con las piernas abiertas, Minato se separó unos centímetros de su caliente y transpirado cuerpo para contemplar la intimidad expuesta de su amante.
-Hermosa… eres… eres muy hermosa Tsukiumi…- Susurro el chico con la respiración notablemente pesada.
-¡No me mires de esa forma!...- Se avergonzó la rubia sofocada por el calor que sentía de quedar tan expuesta ante los ojos del joven que amaba.
-Es hora… Tsukiumi…-
-¡…!, ¿¡Que!?...- Regresando su vista hacia Minato, la chica abrió muy asombrada los ojos ante la imagen del desnudo miembro del pelinegro ya fuera de los pantalones de éste totalmente erecto y aproximándose a su cuerpo vulnerable- …¿¡Eh!?... ¡no… yo… ¡no estoy lista para eso aun…!
-Si lo estás…- Sonrió el estudiante, la punta de su aparato encontrándose con la muy humedecida entrada, acción que arranco un suspiro placentero en su inevitable víctima.
-N… no…- Intentaba negarse ésta de forma cada vez más débil, su rostro completamente enrojecido por la situación- …no… por favor… eso no, eso… todavía… yo… yo…
Inclinándose una vez más, el chico la silencio con otro beso profundo, destrozando las últimas defensas de la ya entregada rubia.
``Nooo… aquí viene… él… no… realmente… él… él me va a… no… aquí viene… aquí viene… su… su cosa… él me va a… no… está a punto de… mmm… aquí… aquí… aquiiiii…´´
Y, con un empuje final, las caderas de Minato embistieron hacia adelante llenando completamente de su virilidad el interior ardiente de Tsukiumi.
-¡KYYAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!...-
Abriendo repentinamente sus ojos, Tsukiumi se despertó en su habitación, incorporándose en su cama y permaneciendo en la misma congelada posición durante interminables minutos.
-¡Hahh!... ¡Hahh!... ¡Hahh!... ¡Hahh!... ¡Hahh!...- Respiraba entrecortadamente la chica, sudor bañando su rostro y su cuerpo aun incapaz de moverse.
-Un… ¿un sueño?... todo eso… ¿fue un sueño?...- Musito totalmente desconcertada las imágenes vividas del mismo aun atormentando su afiebrada mente.
Poco a poco, entendiendo que nada de lo que soñase había realmente sucedido, la rubia se fue calmando, su respiración acelerada regresando paulatinamente a sus niveles normales mas no así el calor masivo de su cuerpo y el sonrojo de sus mejillas.
Acompañada unicamente por el silencio y la oscuridad de la noche, la agitada chica fue haciéndose más consciente de su entorno... y también de su propio cuerpo... un cuerpo en llamas y en un estado de extrema sensibilidad como indicaban sus pezones duros que se frotaban contra la suave seda de su camisón... y la viscosidad reinante de su entrepierna...
-Kggg...- Mascullo apretando los dientes mientras se abrazaba a sí misma y recogía sus piernas intentando vanamente el borrar de su mente las perturbadoras imágenes del reciente sueño.
Por supuesto no era la primera vez que la rubia había soñado, no obstante, era claro el hecho de que éste en particular había sido uno muy, muy diferente a los que recordara tener hasta ese momento.
Habia escuchado muchas veces acerca de ''eso''; televisión, novelas y hasta murmullos indecentes de algunas compañeras... gracias a lo cual, ella sabía muy bien lo que acababa de sucederle e incluso hasta el cómo lo llamaban...
Aun así, no había forma en que fuese a reconocerlo... incluso si fuera para sus adentros... desde que fuese la primera vez en su vida que experimentase algo como ''eso'' ella no iba a aceptarlo... Tsukiumi no iba a reconocer que había... que había tenido...
...Un simple y muy excitante sueño húmedo...
-¡...!- Con el corazón palpitándole con fuerza y el rostro inundado de rubor, la chica se incorporó de su cama y se dirigió al baño privado de su habitación abriendo rápidamente las canillas de la bañera y, sin siquiera quitarse una sola de sus prendas, se metió inmediatamente bajo el agua fría permitiendo a su cuerpo recibir un necesitado alivio para combatir su extremadamente elevada temperatura.
Y allí, debajo de la fuerte lluvia, los pensamientos de la estudiante se trasladaron, incluso más febriles, hacia el co-protagonista de su candente sueño.
Y ella entendía… entendía que nada de eso fue real… que el pelinegro no la había besado… no la había acariciado en sus zonas más sensibles… no había transformado su cuerpo en ese caldero de agua hirviendo que cediera con tanta facilidad ante su provocativo y desquiciante toque… y lo más importante... Tsukiumi entendía que aún no era la mujer de Minato…
Ella entendía… lo entendía muy bien… y aun así…
-…¿Por qué…?... ¿Por qué…?... ¿¡POR QUE TUVE QUE SOÑAR CON ÉEEEEEEEL!?...-
MSEAdNys9S
-¿Qué es lo que te preocupa tanto Mina-tan?...- Le pregunto Matsu mientras el grupo de seis estudiantes de los dormitorios Izumo iban caminando hacia la escuela igual que todas las mañanas.
Desgraciadamente, el chico iba tan sumido en sus pensamientos que no la había escuchado.
``…Es extraño… ayer hubieron asesinatos cerca de aquí y sin embargo nada de eso salió en las noticias de esta mañana… eso es, ciertamente muy extraño…´´ Cavilo frunciendo el entrecejo ``…probablemente tenga que ver con lo que Asama-san aun no me ha contado acerca de todo esto… él dijo que continuaríamos después de todo… así que es obvio que aún queda algo por sab…´´
-…¿Mina-tan?... -Seguía insistiendo la pelirroja al ver que su compañero no le respondía- …¡Mina-taaan!...
-¡Waaa!, ¿Qué… ¿¡Que!?-
-¿Que sucede contigo Mina-tan?, he estado llamándote desde hace un rato… ¿acaso estas así por lo que sea que Takehito-tan te dijo luego de llevarte a su despacho?-
-¿Eh?, ah, no, claro que no, je je je yo solo estaba pensando un poco acerca de otra cosa…-
-Hmmm… ¿en serio?... -Dudo la chica no muy convencida por las palabras del pelinegro.
-S… Si…-
-Olviden eso…- Intervino Yukari dirigiéndose a la chica de lentes- …Matsu-san… ¿es realmente necesario que estés en ''ese'' lugar?...- La cuestiono en un tono muy molesto.
-¿Qué quieres decir?- Le devolvió la pelirroja de forma inocente.
-¡Me refiero al hecho de que estés siendo llevada por Onii-chan!...- Grito la menor apuntando a la hermosa estudiante montada muy cómodamente sobre la espalda de Minato.
-Oh, ¿esto?...- Se sonrió la pelirroja acomodándose los lentes con una mueca picara en el rostro- …bueno, como tú sabes, Matsu tiene un cuerpo muy débil… caminar desde los dormitorios hasta el Instituto es demasiado esfuerzo para mi… por supuesto… a cambio de eso… esta Matsu tiene partes del cuerpo muy suaves y firmes, ¿verdad… Mina-tan?...- Le pregunto a lo último apretándose aún más a la dura espalda del chico y haciéndole sentir sus grandes y suaves pechos en tanto sus tersas piernas se enroscaban con más fuerza en la cintura del pelinegro frotándose muy sinuosamente en su contra.
-¡Deja de hacer eso!...- Rugió Yukari mientras su hermano no podía evitar ruborizarse por el extremo contacto- …¡Y tu deja de disfrutarlo!...- Lo reprendió.
-¡No lo hago!- Se defendió Minato.
-¡Claro que lo haces!, solo es cuestión de mirar la cara de pervertido que tienes en este momento…-
-Bueno… Mina-tan es un hombre ¿cierto?, es normal tener este tipo de reacciones gu fu fu fu…- Se burlaba Matsu- ...¿no es así Musubi-tan?...
Del otro lado de Minato, Musubi caminaba al lado del chico, una fuerte aura oscura rodeaba todo su cuerpo al momento de girarse lentamente hacia éste y la pelirroja.
-Ah… ¡sí!…- Respondió la castaña en tono alegre, sin embargo, sus ojos oscuros y vacíos de toda emoción no parecían compartir la alegría de su rostro lleno de inocencia.
``Whoa!... ¡Su cara se ve feliz como siempre pero sus ojos me están asesinando!…´´ Se asustó Matsu decidiendo mirar hacia otro lado reencontrándose nuevamente con la expresión molesta de la menor de los Sahashi.
-Ajam… - Carraspeo para quitarse el miedo del cuerpo- …de todas formas Yukari-tan, tu hermano me carga todos los días de esta forma…
-Exactamente por eso…- Gruño la pelinegra- …¿¡Por qué siempre Onii-chan!?, ¿¡Por qué no alguno de esos dos!?- Pregunto señalando a Haruka y a Yasaka.
El primero decidió retirarse prontamente de la discusión.
-Yo tengo novia, lo siento…-
-¡Onii-chan también la tiene!- Replico Yukari.
-Eso es cierto pero… hmmm… Kuno es mucho más sensible que Chiho-san en ese aspecto aja ja ja…-
-¿Y eso que tiene que ver?...- Lo fulmino la menor con una voz cargada de resentimiento.
-¡Na… ¡nada…!, so… solo decía…-
``Lo siento Sahashi… es todo lo que puedo hacer por ti…´´ Se disculpó telepáticamente el castaño viendo a Minato mientras temblaba de miedo ante la ira de Yukari.
``No te preocupes Shigi-san… lo hiciste lo mejor que pudiste…´´ Le agradeció el pelinegro de la misma forma.
-¡Bien!... ¿¡Y qué hay de Yasaka entonces!?- Continuó Yukari señalando a su última opción.
-¡Sí!, ¡yo no tengo novia y estaría realmente encantado de llevarte todos los días en mi espalda Matsu-san!...- Se ofreció el chico levantando la mano con una expresión muy pervertida en su cara.
La pelirroja le dirigió una muy breve mirada antes de volver su vista al frente.
-Antes preferiría montarme sobre la espalda de Miya-tan…-
-¡Gah!...- La mandíbula del pervertido dio contra el suelo en tanto Haruka y Minato lo miraban con algo de lastima, éste último siendo incapaz de imaginarse algo más ''escalofriante'' que la escena sugerida por Matsu.
-¡Onii-chan tiene novia!- Insistió la menor de los Sahashi.
-Precisamente por eso Yukari-tan…- Le devolvió la estudiante mientras se acomodaba nuevamente sus anteojos- …como aquel tipo no tiene novia nada le impide aprovecharse de una débil e inocente chica como Matsu… ¡pero!, por el contrario y como Mina-tan si tiene novia… no importa cuanto lo provoque y me le refriegue con este lascivo y bien formado cuerpo mío, su propia fidelidad hará que él nunca intente hacerme algo y que yo pueda seguir seduciéndolo tanto como quiera hu hu hu hu hu…
-...-.
``…¿Quién es el cazador y quien es la presa?...´´ Fue el pensamiento colectivo de los tres chicos y Yukari tras esas palabras.
MSEAdNys9S
-Finalmente llegamos- Dijo Haruka al arribar ante la entrada principal del Instituto.
-Si- Le sonrió su novia Kuno a quien se habían encontrado en el camino.
-Bien, hasta aquí es suficiente Matsu-san…- Jadeo un agotado Minato dejando de sostener las piernas de la pelirroja y permitiendo que la chica se deslizara de su espalda hasta apoyarse en el suelo.
-Moo, podrías haberme llevado hasta las puertas Mina-tan…-
-Por supuesto que no- Le negó el chico con una sonrisa amistosa.
-Je, desde luego que es imposible, Onii-chan no querrá que Chiho-chan lo vea cargándote…- Intervino Yukari con una sonrisa agria.
-No, tan solo me duele la espalda…- Desmintió rápidamente el pelinegro.
``Chiho-chan nunca ha sido celosa de todas formas… ´´ Pensó a continuación ``...Ehhh.. ¿are?... ahora que lo pienso... ¿no es eso… un poco deprimente?… tener una novia que nunca me haya celado… Hmmm... bien, en primer lugar se dice que los celos vienen de la desconfianza hacia la pareja asi que... si Chiho-chan no me cela es porque... ehhh... me tiene mucha confianza ¿verdad?... ¿¡verdad!?... hmm, esta inseguridad que siento en el pecho... ¿tendrá algún significado…?... ´´
-¡Minato-kuuun…!-
-¿Eh?- Antes de que pudiera reaccionar, Minato se encontró atrapado en un fuerte abrazo al tiempo que su cara quedaba profundamente sepultada en un par de grandes y suaves pechos.
-¡Quería verte tanto…!- Dijo la recién llegada con una marcada alegría en la voz.
-Bajaste la guardia Mina-tan~…- Se rio Matsu que, aprovechando la situación, volvió a abrazar al chico por la espalda encerrando al pelinegro entre dos tibios y perfectos cuerpos femeninos.
-¡Ustedeeeees!...- Grito Yukari mostrando sus colmillos, junto a ella el aura oscura que rodeaba el cuerpo de Musubi se hacía cada vez más grande.
-Ka… Kazehana…- Pudo decir el pelinegro apenas fue liberado del asfixiante agarre de la pelivioleta.
-Hooola~ Minato-kun, ¿me habías extrañado?...- Le pregunto repegandose mas al cuerpo del estudiante.
-¿Extrañado?... ehh… ¿habías ido a alguna parte?...-
-Fu fu, como siempre eres tan distraído Minato-kun…- Sonrió la chica quien, contrariamente a lo que merecía la anterior respuesta, no se veía para nada enfadada por que el muchacho se hubiese olvidado de ella- …pero… es precisamente eso lo que te hace tan lindo~ ¡Kyah!, ¡Kyah!...
-¿?... ahh…- Acostumbrado en parte al comportamiento vertiginoso de la chica, Minato prefirió no discutírselo en su lugar enfocándose en quitarse a Matsu de la espalda.
-Ese bastardo… ese bastardo… -Gruñía Yasaka apenas conteniendo su frustración- …míralo allí, siempre rodeado de chicas, ¡qué envidiaaaa!...
-Deja de hacer el ridículo Yasaka…- Le dijo Haruka.
-Minato-kun…- Apareciéndose en ese momento, Chiho llego junto a Uzume acercándose rápidamente a su novio.
Perdiendo la sonrisa de su rostro, Kazehana se movió hacia un lado apartando la mirada mientras la chica se besaba con el pelinegro.
-Kazehana-san…- La saludo la castaña tras separarse de su compañero.
-Hola, Chiho-chan…- Le devolvió la pelivioleta que sin perder tiempo volvió a adueñarse posesivamente del brazo de Minato mientras enviaba a la más joven una mirada ''angelical''.
-Así que aquí estabas Nee-san…- Murmuro Uzume al tiempo que se aparecía detrás de Chiho y la abrazaba por la espalda.
-Oh, Uzume-chan… -Sonrió Kazehana reconociendo el rostro de su hermana menor- …¿otra vez escapando de casa?… últimamente casi ni te veo…
-Tú eres la que ha estado desapareciendo todo el tiempo Nee-san…- Gruño la chica antes de volver su atención a la chica entre sus brazos- …por cierto… eso fue muy injusto Chiho-chan…
-¿Eh?-
-Solamente besas a Sahashi-chan… ¡Yo también quiero un beso tuyo…!- Le exigió juntando sus labios y acercándoselos a su amiga.
-¡U… ¡Uzume-chan…!- Se sonrojo su presa.
-Tan afectuosos como siempre ¿eh?...- Murmuro una nueva voz detrás de las dos chicas.
-¡Homura!...- Sonrió Minato al ver a su amigo.
-¡Yo!, Sahashi…- Le devolvió el peligris saludando a todos con una sonrisa resplandeciente que hizo ruborizar a Yukari quien inmediatamente se escondió detrás de su hermano para ocultar su vergüenza.
Enseguida del chico, iban sus hermanos Shiina y Tsukiumi.
-Buen día Yukari-san…- La saludo el primero haciendo que la menor de los Sahashi volviera a sacar la cabeza con el rostro sonrojado de atrás de su hermano para corresponderle la cortesía antes de regresar a su ''guarida''.
Con la mirada en el suelo, Tsukiumi iba tan distraída que no pareció darse cuenta de la presencia del resto de sus compañeros.
-¡Tsukiumi-san!- Como generalmente sucedía cada día, una muy feliz Musubi se lanzó rauda a los brazos de la rubia, solo que, y a diferencia de lo que normalmente ocurría, la castaña no fue detenida causando que la distraída ojou-sama fuese duramente tacleada por su alegre compañera terminando con ambas en el frio suelo de la entrada.
-¿¡Kuh!?-
-...-.
-¿Tsu... ¿Tsukiumi?... ¿estas... ¿estás bien?...- Pregunto Homura vacilante.
Congelados en su sitio, el resto se quedó realmente asombrados por lo que acababa de suceder.
Incluso Musubi, quien siempre había sido oportunamente detenida por la rubia y por lo mismo no era su intención el atropellarla, se encontraba sorprendida, su lindo rostro bañado en gotas de sudor esperando temerosa la reacción de su amiga.
Reacción que no tardó en llegar.
-Musubi... tu... ¿¡QUE DIABLOS CREES QUE HACES!?- Le espeto con furia ocasionando que la castaña se encogiera de miedo como un cachorro apaleado.
Asustada por la repentina idea de que la rubia la odiase, la chica ofrecía una imagen tan lastimera que la propia Tsukiumi no pudo evitar sentir un pinchazo de remordimiento por haberle gritado.
-O... oi... no te enfades con Musubi...- Le dijo Homura en tono apaciguador- ...normalmente la detienes ¿verdad?, no ha sido su culpa que hayas estado distraída.
-Metete en tus asuntos- Replico la chica sin siquiera levantar la cabeza para mirar al peligris, al mismo tiempo tratando de evitar el rostro de la castaña o de lo contrario sentía que terminaría disculpándose si lo hacía.
-Tsu... Tsukiumi-san... lo... lo siento...- Musito ésta.
Demasiado tarde, la suave voz cargada de tristeza de su amiga tensaron el cuerpo de Tsukiumi que no pudo evitar girarse para ver allí los ojos de Musubi cerca de humedecerse.
Remordimiento... culpa... cualquiera que sea, fue demasiado para el corazón de la rubia.
Y al instante, sus manos capturaron las mejillas de la sorprendida Musubi y le estiraron el rostro.
-Nyoooh!- Se quejó la castaña abriendo sus ojos como una lechuza, sus lágrimas de dolor emocional cambiando rápidamente por otras de dolor físico.
-Arrghh!, ¿¡por qué te disculpas!?, ¡Yo fui quien se distrajo!, ¡Apresúrate y vuelve a tu estúpido rostro sonriente de siempre, idiota!- Le grito Tsukiumi antes de soltar las mejillas de su amiga y darle la espalda, cruzando los brazos debajo de sus pechos y adoptando su expresión enfurruñada habitual.
``Esta chica... es realmente molesta...´´ Gruñía internamente la rubia apretando los dientes con frustración ``...y aun así... aun así... ¿¡Por qué demonios no puedo soportar el verla triste!?´´
Sobándose lentamente las mejillas, Musubi observo la espalda de Tsukiumi, poco a poco comprendiendo que su amiga no estaba enojada con ella, solo eso siendo suficiente para que una enorme sonrisa, que pareció iluminar todo a su alrededor, le apareciera en la cara.
-¡Sí!- Exclamo radiante, su sonrisa contagiando al resto de sus amigos como cada uno la imito dibujando en sus rostros sonrisas de distintos tamaños.
-Yare, yare, Tsukiumi nunca dejara de ser Tsukiumi...- Comento Homura con humor.
-¡Cierra la boca!- Le grito la chica sin mirarlo.
En ese momento, una mano solícita fue tendida junto a la cabeza de Tsukiumi para ayudarla a incorporarse, acción que ésta no tardo en corresponder aceptando silenciosamente la asistencia y dejando que tirasen de ella hacia arriba.
-¡Hmph!, podía levantarme sola ¿sabes?, realmente no necesitaba tu ayu...- Creyendo que la ''mano amiga'' pertenecía a su hermano, la rubia finalmente fue alzando su rostro, con cada orgullosa palabra que decía, sus hermosos zafiros iban dando con diferentes partes del cuerpo de su ''auxiliador'', encontrándose con su mano, su brazo, y subiendo luego todo el camino hasta llegar al rostro al cual pertenecía la extremidad que la ayudaba... inesperadamente tropezando con el mismo par de ojos violáceos que la venían trastornando desde la noche anterior- ...¿Eh?...
-Ah, es bueno ver que no te has hecho daño Tsukiumi...- Le sonrió torpemente Minato.
-Ah... ah...- Regresando hacia la mano del chico, que en ese momento sujetaba firme pero delicadamente la suya, la chica se sonrojo furiosamente, su rostro y cuerpo convertidos en una temblorosa mancha roja.
-...¿?... ¿Tsu... kiumi?-
-...kyah...- Musito ella muy bajito.
-¿Eh?...-
-¡KYAHHHHHHHH!...- Tras su segundo intento de grito avergonzado, nada propio de su personalidad, Tsukiumi soltó la mano del pelinegro como si ésta le quemase y volvió a caer sobre su trasero, todo ello ante la atenta y desconcertada multitud de amigos y extraños que la rodeaban.
Conocidos todos, con diferentes expresiones y pensamientos acerca de lo que acababan de presenciar.
Kazehana y Matsu compartieron una mirada entre ellas, asintiendo al mismo tiempo cual si hubiesen comprendido algo y esbozaron una sonrisa cómplice.
-Eso... fue extraño- Murmuro Yukari.
-Cierto- Estuvo de acuerdo Uzume mientras, Shiina, Yasaka y Haruka asentían todos como uno solo.
Tanto Musubi como Kuno mantenían expresiones que indicaban claramente que no entendían en absoluto lo que sucedía.
-Tsukiumi...- Musito Chiho que observaba a la rubia con una mirada pensativa, sus orbes desviándose sutilmente hacia Minato y regresando de nuevo a su mejor amiga, acción que repitió un par de veces antes de bajar un poco la cabeza dejando que su flequillo cayera sobre su frente y le cubriera los ojos... unos segundos después, sus labios se curvaron en una suave sonrisa- ...Tsukiumi- Repitió soltando una pequeña risita.
Poco acostumbrado a ese tipo de reacciones en su hermana, Homura la observaba de una forma pensativa similar a Chiho, su vista debatiéndose también entre ella y Minato si bien su mente no alcanzaba a darle la respuesta que deseaba.
Sorprendido como el resto, y también un poco dolido por la reacción de la rubia ante su toque, Minato decidió poner un par de pasos de distancia entre ambos.
-Lo... Lo siento- Tartamudeo.
-Ah!- Reaccionando finalmente al recordar en donde se encontraba, Tsukiumi se tomó tres segundos para serenarse y ponerse luego de pie sin ayuda de nadie.
Mirando siempre hacia el suelo, la chica no espero y reemprendió su camino al interior del colegio, pasando al lado de Minato y sin quererlo rozando su hombro con el del pelinegro.
Fue instantáneo, solo duro un segundo, apareciendo y desapareciendo todo en uno... el chispazo de energia electrica que nacio a partir del lugar del contacto.
En ese pequeño lapso de tiempo, su cuerpo experimento una furiosa sacudida de placer, el calor extremo y sofocante que se extendio desde su estomago, haciendo vibrar cada pedacito de su ser y alborotando su obstinado corazon dentro de su pecho que latio mas rapido de lo que nunca antes lo habia hecho.
-Mmmm!- Deteniendose en seco, la chica se mordio los labios para contener el fuerte gemido de gozo que a punto estuvo de escaparsele al sentir la poderosa ola de calor que invadio su cuerpo, al mismo tiempo que ocultaba su mirada con las finas hebras de su cabello e internamente rogaba a los cielos que nadie se hubiese dado cuenta del salvaje rubor de su rostro.
Sin embargo, no era la unica que atravezaba complicaciones.
De igual manera, Minato abrio sorprendido los ojos al sentir la repentina rafaga electrificante que hizo vibrar su cuerpo.
Llegandole de no supo donde, una inexplicable y extasiante energia lo dejo congelado en su sitio. Contrariamente a eso, el interior de su cuerpo se vio alterado por un calor insoportable, la sangre circulante arremolinandose y viajando muy peligrosamente hacia la parte baja de su anatomia.
Asustado por eso, abrio la boca sin dejar salir ningun sonido, en su lugar tragando una inmensa bocanada de aire frio con la que busco aplacar el ardor que lo atormentaba.
Tan pronto como apareciera, la apabullante sensacion desaparecio de sus cuerpos exceptuando por el hormigueo persistente que permanecia en la zona de contacto.
-¿Tsukiumi?- Indago Homura, curioso por la repentina detencion de su hermana junto al pelinegro.
Sin responderle, la rubia reanudo el paso y se perdio como un torbellino en el interior del Instituto rapidamente siendo seguida por sus amigos y hermanos.
Por su parte, y un poco mas calmado, Minato permanecio en el mismo lugar hasta que alguien lo regreso de su letargo con un grito y continuo el tambien detras del resto, en su mente la misma pregunta que atormentaba la cabeza de Tsukiumi.
``¿Que... fue lo que acabo de sentir?´´
MSEAdNys9S
Desconcertando a medio mundo, el extraño comportamiento de Tsukiumi en torno a Minato no se detuvo ni en ese dia ni en los dias posteriores.
Esquivandolo, evitando su mirada, alejandose de él y basicamente ''huyendo'' en cada ocasion que tenia al pelinegro frente a ella.
Siendo algo impropio de la rubia, sus hermanos y amigos se formaban cada uno su propia teoria acerca del porque de esa actitud.
Como el unico ''afectado'', Minato era el mas interesado en descubrir la razon, sin embargo, con la chica haciendo hasta lo imposible por evitarlo no le quedaba mas opcion que suspirar resignado y esperar a que todo el asunto fuese algo pasajero.
Por supuesto, el pelinegro no se habia olvidado de la extraña y extremadamente agradable sensacion que tuviera tras el ''choque'' con la rubia, no obstante lo cual, le era imposible el determinar el porque ni a que se debiera ese acontecimiento por lo que decidio simplemente el posponer para el futuro esas interrogantes hasta que contara con mas ''informacion'' con la que ayudarse.
Sumado a eso, tambien tenia el problema ''Sekirei'' y la conversacion pendiente que le aguardaba con Asama Takehito.
Sin embargo... su decepciometro se elevo hasta el punto mas alto cuando al regresar a los dormitorios tras las clases, Miya le informara que su marido habia salido repentinamente tras una ''llamada de emergencia'' de su trabajo y que aparentemente se ausentaria del hogar por algunos dias.
Desde luego, aun le quedaba la opcion de hablar del tema con la encargada, muy probablemente la mujer sabia tanto o incluso mas que su marido, despues de todo, tambien era una de esas ''Sekireis''... pero... desde que descubriese de lo que era capaz, se sentia especialmente incomodo ante la idea de quedarse a solas con ella... definitivamente... él deseaba seguir viviendo.
-Ahhh...- Suspiro pesadamente el chico en un vano intento por liberarse de la cantidad abrumadora de preguntas que le rondaban por la cabeza.
-¿Agotado?- Le pregunto Homura mientras los dos descansaban sentados en un banco debajo de un árbol en el patio trasero del Instituto durante la hora del almuerzo.
-Algo- Admitio el pelinegro.
-Je je, deberias descansar un poco mas- Le aconsejo su amigo observandolo con una sonrisa.
-Si, gracias por tu preocupacion-
La mirada atenta del peligris se mantuvo sobre su compañero, la sonrisa de sus labios vacilando poco a poco hasta desaparecer por completo.
-Dime Sahashi… ¿qué es lo que sucede entre Tsukiumi y tu?…-
-¿Y esa pregunta?-
-Bueno, estos dias ha estado evitándote ¿verdad?… se ve… claramente nerviosa a tu alrededor…- Siguió el chico estirando su rostro para formar otra sonrisa, una mas elocuente- …casi tímida diría, lo que desde luego es algo completamente inusual en ella… a menos que, por supuesto, tenga reales motivos para comportarse de esa forma…
``Asi que no soy el unico que se devana la cabeza con ese tema ¿eh?...´´ Cavilo profundamente Minato ``...bien, eso me hace sentir un poco menos solitario´´
-No, ya te dije que no sucedió absolutamente nada entre nosotros…- Dijo el pelinegro en voz alta mientras negaba lentamente con la cabeza- …y te puedo asegurar de que soy el más interesado en saber la razón por la que de repente empezó a actuar así conmigo…
Sin creerle del todo, el peligris le sostuvo la mirada por un instante, en su interior sopesando la veracidad de las palabras de su compañero.
-Hmm, bueno, ciertamente te conozco desde que éramos pequeños y sé muy bien que no eres la clase de hombre que asalta por sorpresa a una chica solitaria para hacerle un montón de perversidades…-
-Eso último era innecesario…-
-Pero Sahashi... estoy seguro que lo sabes bien... Tsukiumi es mi hermana... y no me gusta ver a mi familia sufriendo... por el motivo que sea... por esa razon...- Acercando lentamente su cuerpo, el peligris levanto su mano derecha y acaricio brevemente la mejilla de su amigo antes de girarsela para que lo mirara directamente a la cara, él mismo llevando su rostro a una distancia minima del pelinegro, los ojos de éste abriendose en sorpresa al encontrarse repentinamente a una distancia casi inexistente con el otro chico, sus labios dando la impresion de que estaban a punto de tocarse- ...si descubro que realmente estas haciendole algo que a ella no le gusta... bien...- Mirando fijamente las orbes violaceas de Minato esbozo una sonrisa suave, sus propios ojos adquiriendo un brillo peligroso- ...tu tambien ya me conoces ¿verdad?...-Termino en un tono bajo que a oidos de su interlocutor sono espeluznantemente aterrador.
-S... Si...- Balbuceo Minato acobardado por el susurro amenazante de Homura.
``Por supuesto que te conozco... y se muy bien lo sobreprotector que eres con tu familia´´
-Bien, eres un buen chico- Sonrio el peligris ahora de forma sincera al tiempo que se separaba y se ponia de pie.
-No estoy seguro de eso pero... Homura...- Dandose la vuelta, el mayor de los Miyajima espero silenciosamente que el pelinegro continuara- ...esa amenaza... ¿era realmente necesaria?... se que amas a tu familia y eso pero... ¿realmente me crees capaz de lastimar a Tsukiumi?...
-Ah...- Enmudecido por el tono suave de Minato, el peligris se perdio en la profundidad de las orbes violaceas del chico, ojos sinceros, calidos, gentiles, de mirada firme y al mismo tiempo extrañamente suave que en ese momento brillaban con una luz tenue de tristeza y decepcion en ellos... una luz que parecia penetrar directamente en su alma... en su corazon.
-...!-.
Cerrando abruptamente sus ojos, Homura se encontro luchando con sus propias emociones internas, su cuerpo entero temblando desde lo mas profundo de su ser, algo dentro suyo debatiendose sin control a la espera de alguna oportunidad para despertar.
-¿Homura?-
La voz preocupada de Minato hizo reabrir los ojos del peligris, su mirada dando de lleno con la del pelinegro, al instante apartandola y fijandola nerviosamente en el suelo.
``¿Que?... ¿po... ¿porque aparte la mirada?... justo ahora... sus ojos... ¿por que de repente me senti nervioso al ver sus ojos?... ¿por que yo...?´´
Varias preguntas, una detras de la otra, desfilaron por la mente complicada del chico, incapaz de entender las repentinas sensaciones que llegaron a su cuerpo a travez de los ojos de Minato.
No encontrando respuesta alguna, y sintiendo que tampoco era el momento ni el lugar indicado para eso, Homura se tranquilizo a si mismo, levanto la mirada y forzo una sonrisa en sus labios.
-Si al final todo resulta ser tonterias de Tsukiumi, puedo asegurarte que me disculpare como se debe- Le prometio intentando sonar lo mas natural que podia como si no hubiese pasado nada.
-Hmm, ya veo... ya... entonces ve ensayando tu Dogeza...- Dijo Minato sonriendo de la misma manera.
-Oh, estas muy confiado-
-Soy inocente despues de todo-
-Al menos hasta que se demuestre lo contrario- Bromeo el peligris a la ligera consiguiendo una risa de su compañero.
Y mientras ambos se reian, ignoraban completamente que un par de hermosos ojos grises se mantenian fijos en su direccion.
Sin embargo, no eran los dos juntos el objetivo de su observacion.
Desde su posicion junto a una ventana en el segundo piso del edificio principal, la persona silenciosa no quitaba la mirada del rostro del mayor de los hermanos Sahashi.
Caminando como casi siempre sin tener un destino en mente, la observadora alcanzo a divisar a la distancia el cabello negro y el rostro de ese chico y sin saber el porque del repentino deseo, detuvo sus pasos y por los siguientes diez minutos se habia dedicado a tan solo observarlo en su conversacion.
Como obnubilada, sus orbes somnolientas no perdian detalle de cada faccion y gesto que se expresaba en el rostro del chico.
A pesar de lo que hacia, no tenia ningun tipo de proposito acerca de la situacion, con la mente completamente en blanco, sus ojos tan solo eran incapacez de abandonar su estudio.
-¿Akitsu?-
Con un pequeño sobresalto causado por la voz que llamaba su nombre, la castaña se giro para ver a otra chica acercandosele, reconociendo en ella a la Presidenta del Consejo Estudiantil, Yomi.
-¿Que estas haciendo aqui?- Pregunto ésta frunciendo el ceño.
``Interesante pregunta´´ Se dijo Akitsu a si misma, lo curioso era que ni ella misma conocia la respuesta.
¿Que era lo que estaba haciendo?, ¿por que la repentina necesidad de petrificarse en el sitio y quedarse mirando como idiotizada el rostro de aquel chico?, ¿era el pelinegro tan interesante?, ¿o habia una razon mas profunda para su extraño comportamiento?.
-¿Akitsu?- Repitio la recien llegada al no obtener ninguna respuesta.
-...-.
-Oi...- Insistio Yomi moviendo su mano para llamar la atencion de su compañera, no obstante demostrando ser una accion inutil como la castaña seguia sumergida en sus propios pensamientos- ...Tsk...- Mascullo irritada y, cansada de esperar por una respuesta que no llegaba, ella misma se acerco a la ventana y giro su rostro hacia lo que sea que Akitsu estuviera viendo antes.
Un patio extenso, varias personas caminando por aqui y por allá, algunos arboles y debajo de uno de estos...
-¡Kyah!- Dando un salto, la chica se aparto de la ventana y se oculto detras de la pared contigua.
-¿?- Incluso la expresion generalmente estoica de Akitsu se movio levemente en la sorpresa tras el inesperado acto de la Presidenta.
``¿Ese era Minato-sama?´´ Se preguntaba ésta con las mejillas muy sonrojadas y el corazon latiendole sin control dentro de su pecho. Timidamente, la chica asomo la mitad de su rostro para observar al pelinegro aun sentado en el banco debajo del arbol junto a Homura ``...¡Kyah!, ¡es Minato-sama!, ahhh... es tan lindo como siempre...´´ Por el rabillo del ojo diviso tambien al acompañante del chico ``...Kggg... ¿porque esta ese bastardo de Homura con él?... Gruño mentalmente, sin darse cuenta, sus dientes mordian el borde de la pared mientras sus manos formando sendos puños de ira ``...esos malditos Miyajima, siempre acaparando la atencion de MI Minato-sama... ¡maldicion!, ¡como si no tuviera suficiente con esa parasito de Hidaka Chiho!...´´
-¿Yomi?...- La llamo una vez mas Akitsu al ver que era ahora su compañera la que tenia la mente en las nubes- ...¿estas mirando al chico de cabello negro?.
-¡ES MINATO-SAMA PARA TI!- Rugio la otra en su cara, solo para percatarse un segundo despues de lo que acababa de gritar-... ah... eh... es decir... ¿de... ¿de que estas hablando?- Intento disimular evadiendo la mirada sin emociones de Akitsu.
-...-.
-...-.
-¿Ese chico te gusta?-
-Buehe!...- Escupio la presidenta- ...¿Que... ¿¡Que diablos estas diciendo!?, ¿po... ¿porque iba a estar enamorada de Minato-sama?...
-Ah... volviste a llamarlo de esa forma...-
Una vena salto en la sien de Yomi, como la chica acerco su rostro a escasos milimetros del de su compañera.
-Oi, Akitsu... ¿sabes?, debido a que siempre estas callada y por lo general tienes esa cara de poquer es que has llegado a agradarme un poquito mas que el resto pero... si algo de esto...-
-No le dire a nadie- Se adelanto la chica apatica.
Quizas por el tono tan plano que no inspiraba mucha confianza, Yomi se quedo mirandola con suspicacia, no muy segura de creerle o no, pero, como era incapaz de leer las expresiones en ese rostro vacio de emociones se termino rindiendo.
-Bien, por ahora sera mejor que... ¿hmm?...- Recapacitando sobre un pequeño punto que le habia pasado desapercibido, la presidenta se volvio una vez mas hacia Akitsu- ...hey... ¿como es que sabias lo que yo estaba mirando?... no me digas... es posible que tu tambien...
Ante la mirada de Akitsu, el rostro de Yomi se contorsiono de forma peligrosa, un tinte psicopata brillando intensamente en sus ojos castaños.
-...-.
-...-.
``Yandere´´ Penso fugazmente la chica de mirada somnolienta en tanto se imaginaba cual seria su futuro si ''ciertas palabras'' salian de sus labios.
-Akitsu... ¿tu realmente estabas...-
-Estaba viendo al chico de cabello gris- Dijo finalmente ésta en su tono monotono de costumbre.
Como si hubiese dicho las palabras magicas, la expresion asesina de Yomi se desvanecio al instante, cambiandose por la sonrisa mas dulce y angelical que su compañera recordase haberle visto.
-¿De verdad?, asi que era eso, mo Akitsu-chan~, deberias habermelo dicho antes, quizas incluso pueda conseguirte una cita, es un chico atractivo ¿cierto?-
Con la imagen de cierto pelinegro en la mente, la castaña asintio con la cabeza.
-Oho ho ho, bien dejamelo a mi...- Se ufano la presidenta golpeandose ligeramente el pecho- ...hare de ti la novia mas linda de todas oho ho ho...- Y con eso dicho se dio la vuelta y se marcho por el pasillo sin detener sus risas.
Y, con una ultima mirada hacia ''ese'' chico que no salia de su mente desde aquel cruce de miradas que habian compartido una vez, Akitsu abandono la ventana y siguio a su compañera.
MSEAdNys9S
Las clases de la tarde habian finalizado por lo que la gran mayoria de la poblacion estudiantil se habia marchado ya a sus respectivos hogares quedando unicamente los que, o bien debian realizar actividades extracurriculares, es decir, los que pertenecian a algun club deportivo o social, o aquellos que, a peticion de algun profesor, debian recibir lecciones extras debido a sus bajas notas.
Deseando regresar pronto a su casa, debido a las condiciones ''especiales'' en las que se hallaba su cuerpo gracias a cierto pelinegro, Tsukiumi no pudo evitar un gruñido de frustracion al enterarse de que, tanto Homura como Shiina habian sido llamados por sus profesores para que los ayudaran con un determinado asunto, por lo que la rubia no tuvo mas opcion que quedarse tambien para esperarlos.
Juzgando entonces que tendria tiempo suficiente y no pudiendo aguantar mas el ''Infierno ardiente'' que remecia su cuerpo desde el momento que pusiera un pie en los terrenos del Instituto, la estudiante se dirigio al baño de chicas de segundo año.
Con todas sus compañeras ya en direccion a sus casas, Tsukiumi sabia que estaria completamente sola y podia aprovechar para darse una ducha antes de que sus hermanos volvieran por ella.
Ingresando tambaleante, la ojou-sama cerro la puerta tras de si, paso junto a los casilleros de las chicas y se acerco a las duchas, quedando de frente a un gran espejo que colgaba de la pared de marmol al fondo de la sala.
Levantando la cabeza, la rubia se encontro alli con la imagen del hermoso rostro de una adolescente jadeante y sonrojada.
-Maldicion... maldicion...- Mascullo irritada, mientras se llevaba la mano al pecho sintiendo alli los acelerados latidos de su desbocado corazon- ...¿porque me pasa esto?... ¿porque mi cuerpo... reacciona de esta forma... por él?...
Tsukiumi no entendia, o quizas si pero desesperadamente deseaba no hacerlo.
Todo habia comenzado desde que tuviera aquel extraño sueño, o quizas iniciara desde mucho antes pero su mente terca se negaba a reconocerlo.
Su cuerpo, su mente, su alma, su corazon, todo lo que tenia y representaba en sus bien formados 165 cm se habian convertido en un completo manojo de nervios e inseguridades que no sabian que hacer con su propia existencia.
Y todo era culpa de ''él''...él y esos malditos sentimientos que la transformaban en esa cosa irreconocible que era ahora.
Solo era cuestion de tener a ''ese chico'' apenas ingresando en el mismo salon en el que ella estaba (teniendo aun a muchos otros alumnos mas bancos y sillas de por medio) para, en primer lugar, empezar a sentirse toda rara y avergonzada, intentando desesperadamente resistirse a la casi sacrilega tentacion de girarse hacia él, para tan solo verlo caminar junto a sus amigos, siendo como siempre era, saludando a todos de esa forma amable y casi timida y ofreciendoles esa calida sonrisa que hacia que odiara irrazonablemente a todo aquel al que le era dirigida.
En segundo lugar, su maldito cuerpo que parecia arder como brasas al fuego con cada centimetro que la figura del chico se acercaba a la suya y que practicamente la obligaba a recordar cada segundo del maldito sueño erotico que habia tenido.
Sin nada que pudiera hacer para evitarlo, el sueño candente que la mortificaba desde hacia tres noches, se habia repetido la noche siguiente y tambien la que le siguio a esa. Para ''desgracia'' de la rubia las ultimas dos veces no tuvo la suerte de despertarse en el momento apropiado debido a lo cual tuvo que ''sufrir'' la experiencia COMPLETA cada vez, tan solo regresando una vez concluida toooda la accion.
-E... ese maldito... ha... haci... haciendome... ge... gemir... de... de esa manera tan... in... indecente...- Musito la chica mas ruborizada y temblorosa que nunca.
Precisamente ésta era la principal razon de que la estudiante fuese absolutamente incapaz de mirar al pelinegro a los ojos o a cualquier otra parte de su anatomia.
La posiblidad de que su mente condicionada lo imaginara sin ropas para que luego se abalanzara sobre ella y le hiciera ''esto'' y ''aquello'' era lo que mas la aterraba.
Sin embargo, tampoco era capaz de prevenir los ''encuentros desafortunados'' como ella los llamaba y, si bien pudo evitarlo la mayor parte del tiempo, no lo logro el 100 por ciento de las veces, descubriendo asombrada que ''un simple vistazo'' era capaz de recordarle al instante cada pedacito magico de su sueño.
Con sonidos ampliados incluso, Tsukiumi fue obligada a revivir las caricias suaves, los besos apasionados, los gemidos de distinto volumen que desgarraban su garganta, los sentimientos desbordantes, tristeza y felicidad, amor y lujuria, el desesperado ardor de su vientre, el calor abrazador que le cortaba la respiracion, la union extrema de sus cuerpos y finalmente... las mas hermosas alas de luz resplandecientes de color azul que nunca antes habia visto en su vida.
Fuera de todo lo que le sucedia en el sueño... o mejor dicho... fuera de todo lo que ese chico le hacia en el sueño, estas ultimas imagenes eran lo que mas le llamaban la atencion.
Alas de luz que brotaban ''magicamente'' de su espalda.
Pero, segun recordaba, eso no sucedia siempre como aparentemente existia cierta condicion para el ''Alado'' y esa era, el beso de ese chico.
Por extraño que le pareciera, la chica habia notado que cada vez que el pelinegro la besaba, lo cual ocurria bastante, esas alas salian a iluminarlo todo.
Una luz hermosa, tibia, una luz que la envolvia, que le daba calor, pero que sobre todas las cosas la ''Guiaba''... le mostraba un unico y maravilloso camino en cuyo final siempre, siempre... la esperaba él... él y su calida sonrisa que le hacia sentir mariposas en el estomago... él y su voz profunda que la derretia cada vez que la escuchaba... él y sus ojos penetrantes de mirada dulce que estremecian su cuerpo... él y ese magnetismo irremediable que la atraian... él y esos sentimientos que agitaban su corazon... él... él... él... siempre... siempre... siempre...
-Mi... nato...- Musito como un susurro. En algun momento sus piernas habia cedido y ahora se encontraba arrodillada en el suelo, sus manos temblorosas eran un nudo nervioso en mitad de sus pechos, sus ojos fuertemente cerrados- ...es posible que yo... a él... yo... este... por él...
Y, una vez mas, el rostro sonriente de ''ese chico'' se aparecio nitido en su mente.
Y su cuerpo se encendio, de forma similar a cuando sus hombros se tocasen aquella vez, el alma, corazon y mente de Tsukiumi se fusionaron para crear una abrumadora sensacion de calor nacida desde lo profundo de sus entrañas que se extendio a cada fibra de su ser y estallo hacia el exterior.
¡BOOOM!
-¡Kyahhh!-
Como un Pulso Electromactenico salido de su cuerpo, una poderosa esfera de energia azoto con fuerza y destruyo el baño de chicas.
-¿Eh?, ¿Eh?, ¿Que?, ¿Que?...- Desconcertada por el ruido, la rubia abrio los ojos con sorpresa viendo temerosa la destruccion de todo lo que la rodeaba, el suelo, las paredes, los casilleros, y parte del techo, todo estaba destrozado y amontonado en las esquinas como si hubiese sido ''empujado'' alli- ...¿que... ¿que acaba de pasar?... ¿por que todo esta...
Sin entender nada de lo que sucedia, la chica se puso torpemente de pie, su mente totalmente perdida.
-¿Senpai?-
-¿Eh?- Volteando la cabeza, Tsukiumi observo como la puerta de los vestidores, que milagrosamente escapara de la destruccion, se abria lentamente para dar paso a una chica de corto cabello negro de primer año a la que solo recordaba haber visto un par de veces antes.
-¿Que?, ¿Que fue lo que sucedio?- Pregunto la menor con una expresion igual de aturdida que la rubia.
-No... no lo se... yo... yo solo... de repente... estallo y... no lo entiendo...-
-Ah... - Aunque la otra chica la escuchaba, no parecia que estuviera entendiendo, o mejor dicho, el estado del cuarto no era su prioridad principal- ...¡O... ¡Olvida eso!, ¡Senpai!, ¿¡Estas bien!?- Le pregunto adelantandose hasta llegar junto a ella.
-¿Eh!?, ¿¡Yo!?- Sorprendida por la cuestion, Tsukiumi se observo a si misma. Desconcertante para el caso, teniendo en cuenta el estado de sus alrededores, su cuerpo no tenia ninguna lesion o herida visible, no obstante, si pudo notar que, y al igual que sus ropas, estaba empapada de pies a cabeza como si acabara de salir de una piscina.
``¿Huh?... ¿en que momento me moje?´´
De hecho, y ahora que lo veia bien, su cuerpo y uniforme no eran lo unico humedo, pues todo el vestuario daba la impresion de haber sido regado con una manguera, lo cual era ciertamente extraño puesto que no se veian canillas abiertas o alguna tuberia rota.
-Senpai... ¿de verdad se encuentra bien?- Intento asegurarse la chica de primero obsevando a Tsukiumi con preocupacion.
Ésta volvio su atencion a ella.
-Si, yo... estoy bien no te preocupes, solo... un poco impactada...- Dijo vacilante.
-Si... puedo entenderlo...- Murmuro la pelinegra de forma comprensiva- ...¿hay algo que pueda hacer para ayudarla senpai?
¿Algo para ayudarla?.
Bien, lo mas probable es que la respuesta fuese un rotundo ''Si''.
Quizas fuese por el agua que en ese momento la ''enfriaba'', pero su cuerpo estaba muchisimo menos caliente de lo que estaba hacia unos instantes y desde el fondo de su corazon, se sentia agradecida por eso. No obstante, y aunque su objetivo al entrar a los vestidores se habia cumplido, no era exactamente esa la forma en la que pensaba hacerlo.
Aunque ''refrescada'', su uniforme blanco estaba completamente mojado y peor aun, se transparentaba enseñando algo de su ropa interior, y desde luego no era su intencion el pasearse por las calles en esas condiciones.
Definitivamente debia cambiarse de ropas antes de regresar.
Y, justo aqui tenia a una oportuna alumna de primer año mas que deseosa de brindarle su ayuda.
Sin cuestionarse el porque una chica de primero se encontraba en los vestidores de las chicas de segundo, Tsukiumi esbozo una sonrisa amable y puso su mano sobre el hombro de la pelinegra.
-Si...- Dijo usando el tono mas gentil y encantador del que era capaz- ...de hecho, me gustaria que me ayudaras en algo...
MSEAdNys9S
Las horas de actividades deportivas habian comenzado y Minato se encontraba a un lado de las pistas de atletismo observando en silencio a las chicas del club de carreras ir y venir por el campo y las pistas, realizando ejercicios de calentamientos, elongando solas o con ayuda de alguna compañera o haciendo pruebas de velocidad cronometradas.
Por supuesto, no es que el chico se hubiese trasnformado de repente en un pervertido y se dedicase a espiar a las chicas vistiendo sus apretadas ropas deportivas que hacian lucir mejor sus esbeltos y bien proporcionados cuerpos. No, la razon era mucho mas simple, Yukari tambien pertenecia al club de atletismo femenino y por eso es que estaba en ese lugar.
Basicamente, Minato solo estaba esperando por su hermana para regresar juntos a los dormitorios.
Desgraciadamente, eso no seria lo primero que alguien pensaria si lo vieran de pie en ese momento... en especial si se tratase de una persona naturalmente perversa.
-Ho ho, ¿espiando a las lindas chicas del club de atletismo?- Pregunto una voz masculina que el chico reconocio con rapidez.
-Dime Yasaka...- Replico Minato sin voltearse- ...¿desde cuando me he convertido en ti?...
-Touche...- Sonrio Haruka que llegaba junto al peligris- ...¡Yo!, Sahashi...- Lo saludo sonriente para luego colocarse al lado del pelinegro.
-¿Que se supone que significa eso?... - Inquirio Yasaka en tono enfadado mientras se ubicaba enseguida de Shigi quedando separado de Minato por el cuerpo del castaño- ...¿insinuas que soy un pervertido?...
Minato no dijo nada.
-Ese silencio dice mas que mil palabras...- Intervino un tercer individuo que venia detras de Haruka y Yasaka y que se acomodo al lado de este ultimo quedando los cuatro chicos en una fila horizontal uno al lado del otro.
-¡Hey!-
Respondiendo al nombre de Oosumi Orihiko, el ultimo en llegar era un chico de la misma edad y altura que los otros tres, de corto y desordenado cabello negro y ojos del mismo color tenia una personalidad tranquila y amistosa manteniendo en casi todo momento una sonrisa apasible que muy pocas cosas eran capacez de hacerla titubear, lo cual, en opinion de Minato y el resto, lo hacian ser una persona un poco escalofriante.
-¿Y?, ¿como te fue en las clases extras?- Le pregunto Minato a Haruka.
-Horrible... -Respondio éste- ...no importa cuanto lo intente no consigo entender nada de las lecciones, ¡Ahh!, ¿¡por que soy tan idiota!?, ¡Sahashi!, ¡tienes que ayudarme!- Le imploro.
-¿Eh?, ¿Yo?-
-¡Por supuesto!, incluso Musubi-chan paso el ultimo examen... -Le recordo- ...es escandalosamente obvio que cualquiera que te tenga como tutor sera capaz de aprobar.
-Estas exagerando...- Murmuro el pelinegro, no obstante, reconocio que ninguno de los que recibiera su ayuda habia fracasado alguna vez en un examen, y de hecho, su ayuda era la unica razon por la que Musubi habia ido avanzado grados al mismo ritmo que el resto- ...y no necesitas suplicar, por supuesto que te ayudare.
-Ehhhhh... ¿se podria extender esa amabilidad hacia este pobre sujeto de aqui tambien?- Le pregunto un titubeante Yasaka señalandose a si mismo.
-Hmmmm... ¿supongo?-
-Oi, ¿porque dudaste tanto?-
-Bien, no estoy seguro de si tengo el tiempo necesario para eso-
-¡Puedes enseñarme al mismo tiempo que a Shigi!- Le grito el otro.
-Hmm, ¿deberia?-
-¡HEEY!-
-Aha ha ha, tranquilizate Yasaka...- Lo apaciguo Haruka- ...a pesar de lo que dice estoy seguro de que Sahashi te ayudara... probablemente...
-...-.
Aprovechando el breve silencio, Minato se volvio hacia el chico que estaba en la otra punta de la linea.
-Por cierto, es extraño verte aun en la escuela ¿acaso habias olvidado algo?-
-No, yo tambien tome las clases particulares junto a estos dos- Le informo.
-¿Eh?...- Minato se sorprendio genuinamente por eso y torcio el cuello hacia Haruka en busca de alguna confirmacion, la cual le llego con un leve movimiento de cabeza del castaño- ...¿¡en serio!?- Exclamo con la boca ligeramente abierta.
-No exageres Sahashi-san-
-No, su reaccion es bastante entendible...- Replico Yasaka- ...incluso yo me sorprendi cuando te vi entrar al salon...
-Cierto, definitivamente no te comparas a Sahashi que es el N° 1 de toda la escuela pero aun asi tus notas tampoco estan nada mal- Aporto Haruka.
-Bien, a decir verdad, el dia del examen estuve resfriado asi que no pude asistir-
-Oh, ya veo, asi que eso fue lo que sucedio- Murmuro Yasaka.
-Por cierto, Kaho-chan que habia pasado a buscarme se quedo a cuidarme tooodo el dia je je je...-
-...-.
-...-.
-...-.
-Maldito bastardo... restregándomelo en la cara... - Gruño Yasaka con varias venas saltándole en la sien.
-Asi que esa fue la razon por la que ella tambien falto ese dia ¿eh?- Musito Haruka para si mismo.
-Oosumi...- Hablo Minato con un ligero tono de reproche- ...¿realmente la dejaste quedarse contigo?, ese fue un dia de examen, ¿recuerdas?...
-Bueno, por supuesto que intente convencerla de que viniera al Instituto... despues de todo le dedique mucho tiempo a enseñarle para esa prueba, pero aun asi, ella no me escucho y se termino quedando sin importar nada de lo que le dijese... -Dijo soltando un suspiro antes de sonreir- ...las chicas enamoradas son muy dulces ¿cierto?, realmente, soy un tipo muy afortunado por tener una chica como Kaho a mi lado he he...
-Hablando de ella...- Continuo Minato- ...si falto el dia del examen, no significa que tambien tendria que...
-Si...- Lo interrumpio Orihiko- ...Kaho vino conmigo...
-¿Eh?, ¿y en donde?-
-Se fue por otro lado al salir asi que decidi seguir a estos dos- Se explico el chico.
-Entiendo, supongo que eso lo explica todo-
-Por cierto Sahashi-san, ¿en donde esta Yukari?-
-Ella se metio a los vestidores y todavia no sale- Informo tras lo cual, los cuatro cayeron en un pequeño silencio tan solo observando a las chicas de atletismo.
Sin embargo, Yasaka no tardo ni cinco segundos en sacar nuevamente su lado pervertido.
-Saben... he estado pensando mucho en esto y... ¿no es extraño que las atletas femeninas tengan los pechos pequeños?-
La cuestion, por sorprendente e inesperada, dejo momentáneamente sin reacción a sus compañeros.
-¿Huh?-
-Bueno, solo miren alli, no hay una sola de estas chicas que tengan los pechos grandes- Continuo el peligris señalando a las estudiantes.
Recuperados del inicial desconcierto que les produjo la alocada pregunta, sus amigos se miraron entre si antes de darle al ultimo de sus miembros una mirada de profunda compasion.
``Yasaka... tu... ya no tienes salvacion´´ Pensaron los tres al mismo tiempo.
-Hey, ¿que pasa con esas miradas de ''Yasaka... tu... ya no tienes salvacion''?-
-Oh, eres bastante bueno para leer expresiones- Lo elogio Orihiko.
-¡LO TENIAN ESCRITO EN TODA SU MALDITA CARA!-
Una vez mas, sus compañeros se observaron entre ellos antes de suspirar agotados y resignarse a contestar la pregunta del peligris.
-Bueno...- Empezo Minato en tono cansino- ...el busto de las mujeres esta hecho de tejido adiposo y las atletas al hacer mucho ejercicio pues simplemente lo van per...
-¡Nadie pidio tu explicacion cientifica!- Lo interrumpio bruscamente Yasaka dejando al pelinegro con la palabra en la boca y una sombra oscura cubriendo sus ojos.
``¿Acaso hay otra forma de explicarlo?...´´ Inquirio mentalmente el pelinegro sintiendo unas ligeras ganas de golpear a su compañero ``...¿que es exactamente lo que quiere escuchar?´´.
Con Minato fuera, el siguiente en hablar fue Haruka.
-Hmm, Yasaka, ¿no estas generalizando demasiado?- Le pregunto.
-¿Ah?-
-Diciendo que todas las chicas atleticas tienen sus pechos pequeños-
-Hmm, ahora que lo dices tienes algo de razon, por ejemplo, alli esta Musubi-chan ¿verdad?, tiene los pechos enormes pero aun asi es muy rapida corriendo y su condicion fisica general es impresionante... he he he... Musubi-chaaan~...-
Con su cuerpo volteado completamente hacia el chico que hablaba, Haruka sintio un repentino chispazo de instinto asesino aguijoneandole dolorosamente la nuca.
-Gulp!-
-Y tambien tenemos a Kaho-chan...- Continuo el totalmente perdido en sus fantasias Yasaka- ...ella tiene esas enormes bellezas al frente de su cuerpo bonito pero eso no le quita en lo absoluto su maravillosa capacidad atletica ¿cierto?, he he he Kaho-chwan~...
Del otro lado del peligris, Haruka observo como una tenue, pero visible aura oscura abrazaba el cuerpo entero de Orihiko, en el lugar de sus ojos, dos puntos rojos brillaban siniestros dirigidos a la cabeza del pervertido.
``¡Waaa!, ¡Yasaka!, ¡Detentee!, ¡No sigas por ese camino minadooo!´´
Afortunadamente para el peligris, ese parecia ser su dia de suerte como la tan esperada Sahashi Yukari eligio ese preciso momento para regresar.
-Oh, miren, ahi viene Yukari- Aviso Haruka siendo el primero en notar a la hermana menor de Minato llegando al campo acompañada de otras seis chicas.
La pelinegra vestia unos apretados shorts de atletismo que se aferraban a su cadera y muslos como una segunda piel y una musculosa deportiva azul, misma indumentaria que portaban el resto de las que iban con ella con la unica diferencia en el color de las musculosas pues, exceptuando una sola que llevaba la suya de color rosa, el resto tenian una de color blanco.
Finalmente, el grupo de siete se detuvo a solo diez metros de donde permanecia el grupo de Minato, quien le hizo señas a Yukari para llamar su atencion, desafortunadamente, la chica iba con la cabeza baja y no se dio cuenta de la presencia de su hermano, en su lugar se separó un poco del resto y empezó a hacer algunos ejercicios de estiramientos.
-Parece que estan por iniciar una carrera- Dijo Haruka empezando a emocionarse.
-Asi parece- Murmuro Minato observando cada movimiento de su hermana que en esos momentos se estiraba cuan larga era con los brazos por encima de su cabeza.
Aunque no era el unico que la miraba.
-Sabes Sahashi... tu hermana es muy linda y eso pero... no tiene nada de atractivo sexual-
-Yasaka... por tu propio bien... sera mejor que nunca le digas eso a la cara-
-¿¡Acaso me crees suicida!?- Replico el otro sintiendose ofendido- ...pero en serio, tanto sus pechos como su trasero son pequeños... en verdad siento lastima por ella...
Ignorando lo que hablaban acerca de ella, Yukari y sus seis contendientes se colocaron una al lado de la otra sobre la linea de salida con la hermana de Minato ocupando el carril N° 03.
-Ah!, ahora que lo pienso ¿no creen que esa es la razon principal por la que se unio al club de atletismo?...- Continuo Yasaka que parecia no haber terminado- ...digo, en este lugar esta lleno de chicas planas como ella, no se, deberia sentirse como en su casa o algo parecido he he, miren incluso hay una con pechos aun mas pequeños que los suyos...- Dijo señalando de pronto a la chica con la musculosa rosa ubicada al lado de Yukari- ...hmm, aunque tengo que reconocer que es tambien muy bonita...
``Bonita es decir poco´´ Se sorprendio pensando Minato observando a la señalada.
De pie en el carril N° 04 estaba la otra unica chica ademas de Yukari que no llevaba una musculosa blanca, de largo cabello rosa que se ataba en una coleta lateral y ojos grandes del mismo color, tenia pechos mas pequeños que los de la pelinegra pero que no desentonaban en su cuerpo delgado y atletico, poseia un rostro tan hermoso que ni siquiera la expresion entre sadica y burlona que mantenia eran capacez de disminuir su belleza.
-¿Quien es?- Pregunto Haruka que tambien se habia detenido a mirarla.
-Creo que su nombre es... Benitsubasa o algo asi...- Informo Orihiko.
-¿La conoces?-
-Nop-
-¿Y entonces como sabes su nombre?- Quiso saber el castaño.
-Ehhh... digamos que me gusta estar informado...- Respondio el otro de forma evasiva. Exceptuando a Minato y a Matsu, el resto de sus amigos ignoraban sus aficiones de Hacker y definitivamente, él preferia que siguieran haciendolo- ...segun se, esa chica es la N° 01 del equipo de atletismo entre las de primer año... -Revelo.
-¿¡En serio!?- Se sorprendio Yasaka.
-Si, y tambien escuche que vencio facilmente a las de segundo y tercero...-
-Oi, Oi, ¿eso no la hace la mejor de todo el equipo entonces?-
-Puede ser-
-Oh...- Se lamento Haruka observando a la hermana de Minato con algo de pena- ...pobre Yukari, tener que enfrentarse a la mejor... espero que esta carrera no defina al ultimo miembro del equipo titular o algo asi...
-No te preocupes por eso Shigi-san... se dice que si quieres ganar debes ser capaz de vencer a cualquiera... y ademas... -Minato esbozo una sonrisa de plena confianza- ...Yukari tambien es muy rapida...
-Eso es cierto- Le dio la razon su amigo.
-Hablando de las habilidades de esa pelirrosa, es sorprendente que no sea tan conocida ¿cierto?- Se intrigo Yasaka.
-Hmm, bien... he escuchado que no tiene una personalidad muy agradable, ¿saben?... sumado a los celos que inspiran sus victorias consecutivas, eso la hace una chica bastante impopular entre sus compañeras...-
-Oh, ya veo... -Murmuro Minato tras escuchar la siempre oportuna explicacion de Orihiko- ...eso le da algo de sentido al hecho de que una chica como ésta no haya sido incluida en el ranking de Yasaka.
-Hey!-
En ese momento, la entrenadora del equipo se acerco a las competidoras, llevaba una pistola en la mano y un silbato plateado colgando de su cuello.
Una vez con las chicas les grito algo en tono imperativo y las siete se apresuraron a caer en posicion de cuclillas sobre sus respectivos carriles dandole la espalda al grupo de Minato.
Levantando el silbato que llevaba, la mujer dio un fuerte soplido y las siete flexionaron sus cuerpos echando su parte superior hacia adelante y levantando bien alto su parte inferior.
Misma que quedo a buena vista de los cuatro observadores.
-Uhyoo!...- De pronto, la mirada de Yasaka dio con la retaguardia de la pelirrosa, una expresion de completa perversion dibujandose en su rostro- ...A eso es a lo que llamo un buen trasero- Babeo de forma descarada.
``¡Wow!´´ Fue el pensamiento traidor de Minato que, al seguir automáticamente la vista de su compañero, se encontró ante el hermoso panorama siendo él también, por alguna extraña razón, incapaz de apartar sus ojos de ''ese lugar''.
Iniciando desde la parte más baja de su espalda, la llamada Benitsubasa exhibía un trasero que solo podía ser llamado perfecto. Ayudadas por una cintura pequeña, sus nalgas llenas y redondas se destacaban maravillosamente gracias a la apretadísima calza deportiva en la que estaban enfundadas.
-Ese trasero compensa con creces su falta de pechos ¿verdad?- Continúo Yasaka en el mismo tono pervertido.
-Bueno, ya saben lo que dicen... ''las que tienen poco de algo, tienen mucho de lo otro''...- Comento Orihiko con humor.
-Aha ha ha ha, eso se aplica bastante bien en este caso ¿eh?...- Dijo Haruka, que, algo más ''recatado'' que sus compañeros no se detuvo demasiado con la imagen.
-Miren eso...- Seguía el peligris- ...ese trasero es genial, hyo ho ho ho, tan redondo y voluptuoso... ¡espera!, ¿es posible que sea mejor que el de Musubi-chan?- Se preguntó seriamente en voz alta.
Desde la izquierda de Haruka, el chispazo de instinto asesino volvio a resurgir aun mas fuerte que antes.
``Otra vez... esta tenebrosa sed de sangre que me traspasa´´.
-A simple vista se ve más grande y además esta chica tiene la cintura más pequeña también lo que le acentúa todavía más el trasero uhe he he he...- El peligris habia apantallado sus ojos como si con eso consiguiera una mejor vision del hermoso trasero de la pelirrosa mientras continuaba hablando consigo mismo siendo totalmente ajeno a todo lo que lo rodeaba- ...¿cual sera mejor?, ¿el de esta chica?, ¿el de Musubi-chan?, oh, pero tampoco puedo dejar fuera el de Matsu he he he, todavia recuerdo ese dia caluroso en que las dos se pasearon por los dormitorios vistiendo esos apretados shorcitos uhe he he... ¿quizas deberia pedirles que vistan tambien una calza deportiva para mBOOOGHHH!...
Al lado de Haruka, el chispazo de instinto asesino se habia convertido en una completa hoguera y, presintiéndola explotar, el castaño se agacho justo a tiempo de que el puño lleno de venas de Minato pasara por encima de su cabeza y se estrellara duramente en el abdomen de Yasaka.
-Eso tuvo que doler...- Comento Orihiko sonriendo como siempre mientras veia al peligris retorciéndose agónicamente en el suelo.
-¿¡QUE DIABLOS FUE ESO!?- Rugio el caido ni bien se recuperó un poco. Escupiendo sangre, logro levantarse con algo de esfuerzo, sus manos aun realizando circulos suaves sobre su estómago dolorido.
-Es lo que consigues por ser un pervertido- Le dijo Minato en un tono frio.
-¿¡Huh!?, ¿¡en que momento he sido un pervertido!?- Replico.
-¿Realmente no eres capaz de darte cuenta?- Lo cuestiono Haruka que se habia vuelto a incorporar y nuevamente servía de barrera poco fiable entre Minato y Yasaka.
Éste último, no tardo en reparar en dicho detalle.
-Olvida eso ¡Haruka!, ¿¡Por qué diablos esquivaste el golpe de Sahashi antes!?-
-Oh bien... de alguna forma intuía que ese golpe no iba dirigido a mí...- Respondió el castaño mirando nerviosamente hacia otro lado.
-¿¡HUH!?-
-Di lo que quieras Yasaka...- Intervino Orihiko- ...pero esto ha sido claramente tu culpa, es decir... sabes muy bien lo celoso y posesivo que Sahashi-san es con sus chicas...
``Eso es muy cierto´´ Pensaba Haruka asintiendo repetidamente con la cabeza.
-Uggghh... incluso teniendo novia...- Mascullaba Yasaka irritado- ...este maldito acaparador de chicas...
-...-.
-Oosumi... parece que estas sufriendo algun tipo de malentendido- Dijo Minato al otro pelinegro.
-¿Eh?- Incluso la sonrisa casi permanente de éste temblo un poco en sus labios.
-Musubi-chan es como una hermanita menor para mi ¿sabes?, esa es la razon por la que no me gusta que hablen de esa forma de ella...- Puntualizo muy serio.
-¡Que malentendido ni nada!...- Le grito Yasaka enojado- ...¡claramente odias que otros chicos se le acerquen!, ¡y lo mismo con Matsu!, ¡el otro dia casi golpeas a un sujeto solo porque se quedó viéndola con cara de pervertido!... ¡y si no fuera porque soy tu amigo de la infancia ya me hubieses asesinado al menos un millón de veces por la misma razón!...
-Cierto, cierto...- Le dio la razon Haruka. Orihiko se le acerco para susurrarle al oido.
-Y apuesto a que haria lo mismo por Tsukiumi si no fuera porque ella sola se encarga de espantar a sus pretendientes je je- Le dijo sacando una sonrisa complice del castaño.
-Bueno, Matsu-san tambien es como mi hermana pequeña, asi que es muy normal que la proteja...- Continuo Minato sin variar su expresion adusta.
-Protejer dice...- Mascullo Yasaka que miraba al pelinegro como si quisiera darle un puñetazo- ...maldito bastardo...
Por su parte, Orihiko y Haruka tenian grandes gotas de sudor resbalando por sus cabezas tras escuchar las palabras inesperadas del mayor de los Sahashi.
``¿En serio?... este tipo... ¿es asi de denso?´´ Pensaron ambos.
-Sahashi-san... tu...-
¡BANG!...
Interrumpiendo lo que Orihiko iba a decir, la entrenadora habia finalmente levantado su pistola y tras corrobarar una ultima vez la posicion de cada una de las corredoras disparo al aire.
-¡Ya comenzaron!- Grito Haruka emocionado- ¡Vamos, Yukari!.
Como era de esperarse, la hermana de Minato se adelanto rapidamente a todas sus rivales y tomo facilmente el primer lugar.
-¡Eso es Yukari!, ¡Sigue asi!- Alentaba el castaño.
-Esto recien empieza Shigi-san- Lo apaciguo Orihiko.
-¿En donde esta la favorita?- Pregunto Minato buscando con la vista a la pelirrosa de antes.
-¡Alli va!...- Exclamo Yasaka señalandola- ...¿Eh?, ¿Que diablos?...
-¿Va ultima?...- Se desconcerto Haruka viendo a la chica solo un paso atras de la penultima- ...¿no se suponia que era la mejor?...
``No, no parece que este dando todo de si... ´´ Analizo Minato examinando la situacion. Mas que corriendo la pelirrosa parecia ir trotando y aun asi se mantenia pocos metros detras de la menor de los Sahashi ``...Quizas sea del tipo que le gusta superar a sus rivales en el spring final..´´
-Ten cuidado... Yukari...- Musito preocupado mientras las competidoras entraban en los ultimos treinta metros de la pista.
-¿¡Que haces Sahashi!?, ¡no va a escucharte con esa voz tan debil!...- Le recrimino Haruka- ...¡alientala en voz alta!...
-...- Desconcertado por el reproche de su amigo, el chico le dio internamente la razon y se aclaro la garganta, sonrojandose un poco en lo que estaba a punto de hacer, abrio la boca y trago una gran bocanada de aire antes de dejarla explotar fuera- ¡VEEE YUKARIIII, TU PUEDEEEEES!...
-¡...!...- Como si la voz de su hermano mayor le hubiera llegado, la pelinegra acelero de golpe a su maxima velocidad y en pocos segundos triplico la distancia que mantenia con la segunda.
-¡Whoa!, ¡Que rapida!- Se escuchaba las voces impresionadas del publico.
-¡Si!, ¡bien hecho Yukari!...- Vitoreo Haruka alzando el puño- ...¡con esa ventaja ya es imposible que pierdas!...
-Ah, su victoria es mas que segura ahora- Aporto Yasaka.
Incluso el prudente Minato, viendo a su hermana a solo dos metros de la meta, no veia ningun otro resultado que su completa victoria.
Y, cuando el pecho de Yukari estaba a punto de tocar la cinta de ''Meta'' una borrosa mancha de color rosa paso a su lado y se llevo puesta la cinta ante los sorprendidos ojos de la pelinegra.
-¿Eh?- Emitio Yukari viendo como, al detenerse, la imagen borrosa se transformaba en la chica llamada Benitsubasa, quien, festejando su logro, levantaba su puño derecho en un gesto de victoria.
-¿Ehh?- Dejo escapar el grupo de Minato, todos ellos con sus expresiones de entusiasmo previas aun congeladas e impresas en sus rostros.
-¿Ehhh?- Dijeron todos los demas espectadores de la carrera. Entrenadora, compañeras de equipo y varios curiosos como Minato y sus amigos, incluso las otras cinco competidoras se habian olvidado completamente de terminar el recorrido, petrificadas ante la linea de meta, todo el mundo observando con la boca por el suelo y los ojos muy abiertos a la ganadora.
-¿Qu... ¿¡Que diablos acaba de pasar!?...- Ese grito no se escapo unicamente de la garganta de Yasaka sino de varios mas en el campo- ...¡Esa no es la velocidad de un humano!...
``Ci... cierto... ´´ Penso Minato siguiendo a la pelirrosa con la vista ``...quizas me centre demasiado en Yukari en esos ultimos metros pero, no hay forma de que haya podido acortar esa distancia con el escaso tiempo que tenia... para empezar, el promedio de velocidad de los atletas mas rapidos del mundo es de alrededor de los diez metros por segundo pero... ¡esta chica hizo cerca de treinta metros en menos de un segundo!, ¿¡Eso no seria acaso un nuevo record Mundial!?... y no es solo eso...´´. Tanto Yukari como las otras cinco corredoras, que habian cruzado caminando la linea final, tenian obvias dificultades para respirar producto del esfuerzo que acababan de realizar... sin embargo... ese no parecia ser el caso para la pelirrosa ``...Incluso despues de esa carrera... no se ve agitada en lo absoluto...´´ No pudo dejar de asombrarse el pelinegro viendo como la chica, ignorando las miradas de toda indole de la que era objeto, se marchaba del campo con una sonrisa burlona.
-Hmm, ya veo...- Musito el chico para si mismo, extrañamente, el gesto de la pelirrosa hizo aparecer una sonrisa en sus propios labios - ...realmente... no tiene una buena personalidad.
-Ah-ah... maldicion, eso estuvo cerca...- Se lamentaba Haruka tomandose la cabeza con ambas manos.
-Si, es verdad- Asintio Yasaka suspirando decepcionado.
-Yukari debe sentirse bastante triste...- Comento Orihiko antes de volverse a Minato- ...¿que tal unas palabras de animo de su querido Onii-chan?- Sugirio en un tono semi burlon.
-Su... supongo...- Acepto éste levantando una ceja en el tono para nada comun de su compañero- ...vamos- Dijo y los cuatro se encaminaron a las pistas de atletismo tomandole solo veinte segundos llegar junto a una cabizbaja y aun shockeada Yukari.
-Eso estuvo cerca Yukari-san- La saludo Haruka.
-¿Eh?...- Levantando la mirada, la pelinegra se encontro con los ojos castaños del chico- ...¿Shigi-san?...
-Y no es el único...- Se presento Yasaka poniendose al lado del otro- ...todos vimos la carrera.
-¿To... ¿Todos?...- Mirando mas alla del par, Yukari vio llegando a su hermano mayor.
-Yukari...- La saludo éste con una sonrisa torpe- ...estuvo cerca ¿verdad?...
-¡O... ¡O... ¿¡ONII-CHAN!?...- Grito la menor sonrojandose furiosamente.
-S... Si...-
-T... Tu... Tu... ¿¡Me viste!?-
-Hum...- Asintio Minato- ...desde el principio...
-Ah... Ah... ¡AHHH!- Presa de la desesperacion y la verguenza, el rostro de Yukari se alargo y deformo hasta adoptar una perfecta representacion del cuadro ''El Grito''.
-¿¡Eh!?, ¿¡Yukari!?...- Se asusto Minato por la exagerada reaccion de su hermana.
Recuperando su forma con rapidez, la chica se congelo sin saber que hacer, sus ojos comenzando a llenarse de lagrimas.
-¿Yu... ¿Yuka...-
-¡NOOOOOOOO!...- Cerrando los ojos, la chica levanto su brazo y golpeo el pecho de su hermano, si bien no uso mucha fuerza, fue lo suficiente como para hacerlo retroceder un par de pasos y quitarlo del camino, ocasion que no desaprovecho para lanzarse a la carrera fuera de la pista.
-¡Yuka...- Minato no alcanzo a llamarla como la propia chica se detuvo de forma abrupta.
Girandose sobre si misma, la estudiante volvio sobre sus pasos y le lanzo un objeto que su hermano atrapo al vuelo.
-¿Eh?- Mirando aquello que Yukari le arrojase, el pelinegro se encontro con una llave pequeña.
Con la cabeza baja y el flequillo cubriendole los ojos, la menor era un manojo de nervios.
-Mi... mis cosas...- Musito de repente.
-¿Que?, ¿tus cosas?- Se extraño Minato.
-Mi mochila... y lo demas... - Siguio Yukari aun sin levantar la cara- ...las deje en mi casillero... y... esa llave...- Balbuceo apuntando temblorosamente hacia el objeto- ...de mi casillero...
-Oh, asi que es la llave de tu casillero ¿eh?, ya veo...-
-Ne... necesito mis cosas... asi que...- Como Minato al alentarla antes, la chica respiro hondo y dejo salir todo de una sola vez- ...¡LLEVAMELAS A LOS DORMITORIOS!, ¿¡ENTENDISTE!?, ¡COMO NO LO HAGAS TE ASESINARE!, ¿¡ESCUCHASTE!?, ¡TE ASESINAREE!, ¡ONII-CHAN IDIOOTAAAA!...
-¿¡Ehhhhhhh!?, ¡esp... ¡Yukari!-
Demasiado tarde, la avergonzada estudiante hecho a correr por el campo hasta perderse de vista.
-¡Wow!... -Se asombro Yasaka volviendose hacia Haruka- ...¿viste eso?, corrio tan rapido que no se le veian las piernas...
-Hm...- Asintio el castaño con un asomo de risa- ...esa fue una forma bastante graciosa de correr, ¿que opinas?, ¿habria ganado si hubiese corrido de esa manera antes?...
-Quien sabe...-
Por su parte, Minato continuaba con su brazo extendido por su intento de detener a su hermana hasta que Orihiko le toco el hombro para llamar su atencion.
-¿Que... ¿Que fue lo que acaba de pasar?- Se pregunto el Sahashi mayor en voz alta.
El otro chico observo su expresion desconcertada con una media sonrisa en su cara, antes de aclararse ruidosamente la garganta.
-Segun lo que he visto... a Yukari-san le gusta mucho mostrarte su... errr... ''lado interesante''...-
-¿Huh?-
-Una hermanita linda, inteligente, independiente, buena en los estudios, buena en los deportes, popular entre sus conocidos, una figura de confianza para sus amigos, en fin... una hermanita de la que su Onii-chan se sienta muy orgulloso... - Continuo Orihiko como si estuviera dando una conferencia.
-...-
-...Y... ese tipo de hermanitas nunca pierde ¿verdad?...-
-...¿Eh?...-
-Justo ahora... solo se trató de una hermanita menor demasiado avergonzada porque su querido Onii-chan la vio perder y quizas se sintio decepcionado de ella...-
Asombrado por las palabras de su amigo, Minato cavilo un poco acerca de ellas. Cierto era que Yukari parecia tener una ''doble personalidad''. Mientras que siempre se mostraba como una chica muy segura de si misma a la que no le importaria destrozar lo que fuera para conseguir las metas que se propusiera, al mismo tiempo se reservaba para si misma varias de sus ''cualidades'' unicas, dando como resultado el terminar creando una imagen ''publica'' un tanto diferente de su imagen ''privada'' (tambien denominada personalidad real). Ésta ultima, era la que solo mostraba cuando se encontraba a solas con él o en los dormitorios con Musubi, Matsu y el resto (desde que la conocian de pequeña no habia razon para fingir con ellos), demostrando ser la misma chica agresiva, testaruda y en ocasiones caprichosa de siempre. En tanto su otra faceta era una que reservaba para la vida publica en el exterior de los dormitorios y en el Instituto, la cual era mucho mas ''respetable'' siendo una personalidad mucho mas tranquila y agradable digna de una chica que nunca en su vida rompiese un plato lo que terminaba generandole una gran popularidad entre sus admirados (y engañados) compañeros.
Basicamente, siempre que trataba con personas ajenas al círculo íntimo de su hermano mayor, evitaba en lo posible el dejar entrever su lado agresivo y celoso y se comportaba como toda una princesa de cuentos de hadas.
Meditando sobre lo anterior y haciendo algo de memoria, esta era tambien la primera vez que veia perder a Yukari con sus propios ojos... entonces...
¿Quizas Oosumi tenía razón?.
-¿De verdad crees eso?- Pregunto con voz suave.
-Estoy completamente seguro de ello- Respondió su compañero sin una pizca de duda.
Y, mientras pensaba un poco acerca de lo buen terapeuta que éste seria, Minato no pudo evitar esbozar una sonrisa irónica.
-Sera idiota... -Murmuro- ...no importa cuántas veces la vea perder... no hay forma de que me decepcione de mi propia hermana...
-Je je, bien dicho...- Sonrió Orihiko dándole una palmada amistosa en la espalda- ...asegúrate de decirle esas mismas palabras cuando regreses... bueno... si es que sobrevives claro...- Agrego señalando el objeto en la mano de Minato.
Los ojos violetas de éste se volvieron hacia la llave que Yukari le dejo antes de irse.
-Cierto... en estos momentos tengo un problema mucho más grande en las manos... -Dijo.
-Sip... literal y figurativamente...- Volvió a sonreírle Orihiko antes de darle la espalda y marcharse con Haruka y Yasaka dejando solo a Minato y sus próximos problemas.
MSEAdNys9S
-Y aqui estoy... -Murmuro Minato tras llegar ante la puerta cerrada del vestuario de chicas de primer año- ...esa Yukari, ¿en que esta pensando al enviarme a este lugar?... no, lo mas probable es que ni siquiera haya pensado algo cuando lo hizo...
Nervioso como pocas veces en su vida, el pelinegro respiro hondo y abrio lentamente la puerta.
Afortunadamente para él no habia ninguna chica a la vista, apenas una mochila solitaria descansando sobre un banco de marmol ubicado al final de la sala, y penetro en la habitacion vacia.
Con algo de recelo y practicamente resignado a que de un momento a otro una chica desnuda o a medio vestir se le apareciera de la nada y lo acusara de pervertido, el chico avanzo casi en puntas de pie hasta llegar al casillero que le correspondia a su hermana.
Una vez llegado alli y viendo que ninguno de sus temores se hizo realidad se permitio relajarse por primera vez y dejo escapar un gran suspiro de alivio.
Sacando la llave que Yukari le dio, Minato abrio el casillero y se dispuso a retirar las cosas de la pelinegra.
-¿A lo mejor es este mi dia de suerte?- Se pregunto sonriente mientras tomaba un pequeño frasco de crema para manos y... en ese instante lo escucho... una puerta abriendose en su lado izquierdo y luego... pasos... pasos suaves, humedos, como si quien estuviera caminando fuese descalzo.
Y asi sucedio...
Apareciendose cual silencioso fantasma, una chica salio desde el lado de las bañeras envuelta en una pequeña toalla rosada que a duras penas lograba contener sus voluptuosas curvas.
-¿Eh?- Con el frasco aun en su mano, el cuello de Minato se giro a tiempo de ver el perfil del rostro de la chica justo antes de que ella se diera vuelta hacia la mochila en el banco, la abriera y se pusiese a buscar algo en su interior.
Petrificado en su sitio como una roca, Minato sintio su rostro y cuerpo bañados en gruesas gotas de sudor.
¿Acaso se la habia imaginado?... ¿esa chica casi desnuda que seguia buscando tan tranquilamente en su mochila aparentemente sin haberse percatado de que habia alguien del sexo opuesto justo detras de ella era... esa chica?.
Bien, el largo cabello rubio que caia gracilmente por su espalda era absolutamente inconfundible. Minato lo habia visto tantas veces que se sentia capaz de reconocerlo incluso si de repente fuesen enviados a alguna realidad alterna en donde solo existiesen chicas rubias.
Y aunque solo viera su perfil durante dos segundos, tampoco era capaz de olvidarse de esas facciones tan hermosas y perfectas. Incluso el profundo color azul del unico ojo que alcanzara a ver le coincidia.
No, ¡espera!, ¡espera!, ¿y si era alguien con heterocromia?... no le habia visto ambos ojos despues de todo...
Y ademas quedaba la cuestion obvia (y solo en caso de que sí fuese ella), del porque se encontraba alli.
La chica era su compañera de clases, tenia su misma edad, lo que la volvia una alumna de segundo año como él.
Entonces... ¿que hacia a esas horas paseandose semi desnuda en los vestidores de las chicas de primer año?.
Tampoco es que fuera un crimen (a diferencia de su propio caso que si podia considerarse como tal) pero, y exceptuando a Yukari, no creia saber que la rubia se llevara especialmente bien con alguna de sus Kouhais por lo que la pregunta se volvia inevitable.
Y, en esos pensamientos iba el pelinegro cuando la chica saco un objeto de la mochila, el mismo que parecio resbalarsele de las manos para ir al suelo del otro lado del banco.
-Tch...- Mascullo la rubia con molestia antes de inclinarse hacia adelante para recogerlo, al hacerlo, la toalla se levanto por detras dejando una completa imagen de su redondo y firme trasero a los ojos impactados de Minato.
Si bien tenia novia, su relacion con Chiho siempre habia sido pura, quizas demasiado, por lo que y a excepcion de algun que otro beso aislado nunca habian llegado a conocerse de forma ''intima''.
Debido a lo cual, esta era la primera vez en sus jovenes 17 años que el chico podia contemplar la belleza desnuda de una chica.
La perfecta forma de corazon del trasero desnudo de la rubia enmarcando sus pliegues rosados fueron una vista demasiado estimulante para el inexperimentado estudiante.
Ojos desorbitados, mandibula desencajada y rostro completamente rojo mostraban el cuadro de la violenta reaccion que experimentara su cuerpo tras contemplar la idilica imagen. Ocasionando tambien la inmediata interrumpcion de sus funciones motrices y cerebrales, y, con su mente totalmente en blanco, la sangre de sus venas volo hacia una sola direccion concentrandose dolorosamente en ''La Zona''.
Como su cuerpo habia dejado de funcionar, la mano que aun sostenia el pote finalmente cedio y lo dejo caer al suelo produciendo un fuerte ruido que hizo saltar su corazon por la sorpresa y al mismo tiempo alerto a la distraida chica de que no estaba sola en esos vestidores.
-¿Huh?, ¿habia alguien a... qui...?- Girando solo su cuello, los ojos azules de la rubia dieron con el estudiante a solo unos pasos detras de ella.
Furiosamente sonrojado, bañado en gotas de sudor y una ereccion demasiado obvia en sus pantalones, Minato no era precisamente la personificacion del ''Acusado Inocente'' por lo que no podia hacer mas que petrificarse en su lugar a la espera de su mas que probable ejecucion a manos de su compañera.
-Mi... Minato...-
-Ho... hola.. Tsu... Tsukiumi...-
Sin variar su posicion y tan solo mostrando una expresion de leve sorpresa, la ahora reconocida Tsukiumi todavia no reaccionaba ante lo que veian sus ojos, quizas pensando que era un sueño o algun truco extraño que le jugara su propia (y ultimamene desbocada) imaginacion.
Lentamente, la chica levanto su mano derecha y se apreto con fuerza la mejilla del mismo lado de su cara.
-Duele...- Musito como ida.
-Ah... por supuesto...- Respondio Minato ante el gesto de la rubia- ...esto... es... real...
-¿Real?-
``¿Huh?, ¿acaso penso que podia ser un sueño?...´´ Se pregunto mentalmente el pelinegro ``...bien, eso explica el porque todavia no se puso a gritarme de forma violenta... sin mencionar la parte en la que sigo vivo´´.
Saliendo del semi trance en el que se habia quedado desde que se diera vuelta, Tsukiumi abandono los ojos de Minato y los dirigio un poco mas al sur de su anatomia deteniendose en esa parte demasiado evidente del cuerpo excitado del chico.
Quizas debido a su posicion y justo en ese momento, la toalla que no la cubria demasiado se deslizo de su cuerpo y cayo suavemente al suelo dejandola ahora si, completamente desnuda ante los ojos de Minato.
-Ah...-
-¡Gahhhhh!- La mandibula desencajada del pelinegro dio con el piso y su ereccion volvio a crecer de tamaño.
``Su... su cosa se... se hizo mas... grande...´´
Bajando sus orbes hacia su propia desnudez, el cerebro aturdido de Tsukiumi empezo a despertar como poco a poco parecio tomar conciencia de su situacion.
Ella, practicamente a cuatro patas y en las mismas condiciones en las que vino al mundo. Él, de pie solo unos metros detras y con su ''amiguito'' amenazando con romperle el pantalon.
¿Era esto realmente la realidad?.
Despues de haber tenido sueños mucho mas explicitos durante las ultimas noches una parte de ella seguia dudandolo.
Y era que tampoco existian muchas posibilidades de que ese tipo de cosas le estuviera pasando.
Para empezar, estaban en los vestidores de las chicas de primer año. Despues de lo que le sucedio en los vestidores de las de segundo, ella recordaba perfectamente el haberle pedido a esa Kouhai que le permitiera utilizar este sitio para poderse bañar y cambiarse a unas ropas que estuvieran secas.
Asi que, el que fuese precisamente ese chico el que estuviera detras de ella cuando se encontraba en esas condiciones indecentes la hacian preguntarse si sus imaginaciones no se habian terminado de desquiciar por completo.
No obstante eso...
-Mi mejilla... realmente duele...- Musito.
Entonces... y tras mucho debate mental, solo habia una conclusion posible para toda la estrafalaria situacion.
-Esto... no es... un sueño...-
Y, como si finalmente lo comprendiera, al instante, su rostro se ruborizo con intensidad, sonrojo que se extendio rapidamente a cada centimetro de su cuerpo acompañado por un fuerte temblor y el sentimiento de verguenza mas grande que experimentara en toda su vida demostrado por sus ojos en forma de espiral y sus constantes balbuceos inentendibles.
``Al parecer acaba de aceptar que todo esto esta pasando de verdad´´
E, invadida por una multitud de sensaciones y sentimientos que se agolparon al mismo tiempo en su mente y en su corazon , Tsukiumi no fue capaz de mantenerse y se desplomo inconciente sobre el banco de marmol.
-¿¡EHHHH!?, ¿¡SE DESMAYO!?...- Grito Minato que para nada se esperaba ''ese final'' -...¡Tsu... ¡Tsukiumi!...
Preocupado, se acerco a la chica aun desnuda y se inclino sobre ella.
Pero, el chico no pudo alcanzar ni a tocar los hombros delgados de la rubia cuando sus oidos detectaron un ruido totalmente ajeno a esa situacion.
Y, si su sentido auditivo no lo engañaba esos ruidos eran de...
-Pasos...- Musito girando la cabeza hacia el lugar de donde provenian: La puerta de entrada de los vestidores- ...y voces...- Agrego inmediatamente tras distinguir un par de voces femeninas que acompañaban al sonido de los pasos.
En otras palabras, un par de chicas se estaban acercando y a juzgar por el sonido que producian no debia tomarles mas de quince o incluso diez segundos en que alguna de ellas alcanzara a abrir la puerta y se encontrara de frente al escandaloso espectaculo que habia dentro.
¿La escena?...
Si, la chica mas hermosa del Instituto (segun la mayoria de los estudiantes varones) derrumbada sobre un banco de marmol, inconsciente y mostrando cada una de esas hermosas cualidades que la definian como mujer, mientras un compañero de su salon (y al mismo tiempo el novio de su mas cercana amiga) se cernia peligrosamente sobre ella con sus manos cerca de tocarla y su ''compañero de batalla'' enorme y listo para entrar en combate.
Si, entrara quien entrase, no habia forma en que terminara bien para el pelinegro.
``¡AHHHHH!, ¿¡QUE HAGOOO!?...´´ Se pregunto mentalmente el estudiante, temblando aterrado ante las escabrosas posibilidades que le presentaba el futuro inmediato ``...¡Olvidate de solo ser expulsado!, ¡si me encuentran en esta situacion podria terminar en la carcel!, ¡Noooooo!...´´ Grito, sus ojos viajando de un lado a otro en busca de algo que lo salvase siendo lo unico que tenia el casillero de Yukari que permanecia abierto.
-¿Eh?, ¿podria ser...- Se pregunto en voz alta al momento en que la manija de la puerta comenzo a girar y las dos de afuera se proponian a entrar.
Y, presa de la desesperacion, Minato saco fuerzas de no supo donde y en pocas decimas de segundo consiguio levantar el cuerpo de Tsukiumi, la mochila de ésta, la suya propia, las cosas que se le cayeron a ambos y casi lanzandose cual jugador de Rugby marcando un Try en la zona de Ingoal rival se encerro en el casillero de su hermana menor junto a la bella y desnuda rubia justo a tiempo de que la puerta del vestidor femenino se abriera y las dos chicas ingresaran por ella.
Con el corazon en la boca y la mirada enfocada en el techo del casillero, Minato hizo lo posible por ignorar el calor masivo de su rostro al sentir el cuerpo de Tsukiumi completamente pegado al suyo.
Como una excusa para no pensar en lo que sucedia dentro del casillero y al mismo tiempo para tratar de normalizar el descontrolado ritmo de su corazon, el chico agudizo su sentido auditivo e intento escuchar lo que ocurria fuera de su escondite.
Casi inmediatamente, deseo no haberlo hecho.
-Por eso te digo que eres demasiado buena Chiho-chan...-
-¿?-
-No, te estoy diciendo que no me molesta Uzume-chan...-
-¿¡..!?-
``¿P... ¿Po... ¿Por... ´´
Si, ya era imposible dudar de eso... si se pudiera quizas desconfiar de las voces poniendo como debil excusa de que bien podian ser solo dos chicas al azar que casualmente se escuchaban igual que aquellas dos a las que conocia tan bien... incluso con eso le alcanzaria para negar el hecho que dudaba solo por que le era conveniente hacerlo.
Pero... con esos dos nombres que conocia siendo pronunciados por esas dos voces que le eran tan familares... si... no importaba que conveniente excusa se le hubiera ocurrido a su cerebro aterrado... ya era imposible negarlo...
``¿Por... ¿Por... ¿Por... ¿¡Porque estan Chiho-chan y Uzume-san aqui!?...´´ Grito la mente aturdida de Minato ``...¿¡porque!?... ¿¡no son estos los vestuarios de primer año!?, ¿¡porque estan aqui!?, ¿¡porque precisamente ellas dos!?, ¿¡es que Tsukiumi y yo no somos suficientes de los de segundo año para este lugar!?, ¡acaso seguiran llegando mas del salon!?´´
-Tch, esa niñata consentida... -Seguia rumiando Uzume ignorante del colapso cerebral del chico encerrado en un casillero a solo un metro suyo- ...incluso despues de que le prestaste tus cosas... ¡ni siquiera es capaz de devolvertelas en persona!...
-Itsuki-chan estaba ocupada...- La defendio Chiho- ...y ademas me dio la llave de su casillero ¿no es eso suficiente?...
-¡No para mi!...- Nego la otra de forma brusca- ...si te prestan algo lo normal seria devolverlo personalmente...
De acuerdo, al menos la pregunta de ¿porque estaban ahi? habia sido facilmente respondida. Si bien seguia luchando para controlar su nerviosismo a flor de piel, una parte del cerebro analitico del pelinegro no pudo dejar de sentirse algo mas relajado con la noticia.
La teoria conspirativa de que cayera en una trampa astutamente planeada por un cerebro maquiavelico (Uzume), solo para que Chiho y él terminaran su relacion y ella se quedara para si misma con su mejor amiga quedaba completamente descartada.
Fugaz como habia sido, su mente aun permanecio un par de segundos mas con la imagen de Uzume. Envuelta en una larga capa negra, su rostro adoptando un expresion de pura maldad mientras soltaba una risa demente y se felicitaba a si misma por su agudo ingenio.
**MWA HA HA HA HA ¡TODO A IDO TAL Y COMO LO HABIA PLANEADO! MWA HA HA HA HA**
``No, incluso aunque sea Uzume-san... ella seria incapaz de algo como esto, si... asi que basicamente... toda esta situacion... es solo una desgraciada casualidad...´´
Por su parte, y mientras observaba en silencio como su compañera abria el casillero y recuperaba sus cosas, la mente de Uzume empezo a viajar libre y recordo algo acerca de cierto tema del cual se sentia muy curiosa.
-Por cierto Chiho-chan... no lo he mencionado antes pero... ¿no te parece extraña la forma de actuar de Tsukiumi estos dias?-
-No realmente...- Respondio la novia de Minato con una sonrisa -...mas que nada pienso que Tsukiumi-chan solo esta volviendo a ser la Tsukiumi-chan que siempre fue...
-¿Huh?, ¿Que quieres decir?-
-Bueno, conocemos a Tsukiumi-chan desde que eramos niñas pequeñas ¿recuerdas?...-
-Si-
-Minato-kun tambien...-
-Si... lo se...- Murmuro Uzume endureciendo el rostro.
-Y... ¿me creerias si te dijera que Tsukiumi-chan era terriblemente apegada y posesiva con Minato-kun?-
-¿Eh?- Se sorprendio su amiga.
``¿¡EHH!?´´ Se sorprendio tambien el chico encerrado en el casillero.
-¿Bromeas, verdad?...- Dijo Uzume esbozando una sonrisa ironica- ...viendola como es ahora no hay forma de creerme algo como eso...
-Fu fu, dificil de creer ¿cierto?... pero, es la verdad... Tsukiumi-chan siempre iba colgada del brazo de Minato-kun y lo seguia a todas partes...-
Como si las palabras risueñas de Chiho desbloquearan alguna especie de puerta que retenia los recuerdos de su infancia, éstos comenzaron a llenar la cabeza del pelinegro fluyendo continuamente con multiples imagenes de su pasado.
***-¡Nooo!- Gritaba una pequeña Tsukiumi tirando ferozmente del brazo derecho de un igualmente joven Minato- ...¡Minato es mio!... ¡no voy a dejarselo a nadie!...***
-Hmm, no importa cuanto lo intente, imaginarme a Tsukiumi actuando toda cariñosa con Sahashi-chan es imposible para mi...-
-Bueno... no era solo Tsukiumi-chan...- Continuo Chiho ensanchando su sonrisa divertida.
La imagen en el recuerdo del chico en el casillero se agrando para dar cabida a una personita mas.
***-¡Minato-san jugara con Musubi!- Chillaba la pequeña castaña mientras tiraba del brazo izquierdo del niño.
-Mis brazos...- Gemia el pequeño Minato con cascaditas cayendo de sus ojos siendo apenas capaz de soportar el dolor que le causaban sus celosas compañeritas.***
-...Musubi-tan ¿eh?...- Sonrio Uzume- ...creo que eso si puedo imaginarmelo je je...
-Era bastante divertido verlas peleandose todo el tiempo por Minato-kun fu fu fu...-
-Pero... si ese era el caso, ¿que sucedio?, ¿porque Tsukiumi cambio su forma de ser con Sahashi-chan?-
-La respuesta es mucho mas simple de lo que te imaginas...-
-¿Eh?-
-Tsukiumi-chan crecio-
-¿¡Huh!?-
-Recuerda Uzume-chan, Minato-kun y Tsukiumi-chan se conocen desde niños y precisamente porque eran pequeños no tenian ningun problema en decir y hacer todo lo que querian-
-Todavia no entiendo que tratas de decir-
-Los niños suelen ser bastante inconcientes de todo lo que hacen o dicen y eso es porque aun desconocen muchas cosas de la vida como por ejemplo, el sentido de la verguenza... no es lo mismo colgarse despreocupadamente del brazo de un niño siendo una tambien pequeña que hacerlo del brazo de un chico joven teniendo ella tambien su cuerpo bien desarrollado... para los ojos de personas extrañas, esa misma accion cobra un significado totalmente distinto...-
-Wow, espera un segundo...- La detuvo Uzume- ...¿Estas diciendo que porque crecio y su cuerpo se hizo mas... err... voluptuoso, Tsukiumi empezo a ser consciente de si misma como una mujer, lo que la llevo a volverse timida alrededor de Sahashi-chan y a inconcientemente alejarse de él?...- Termino con total incredulidad- ...¿¡solo por eso!?...
Chiho inflo las mejillas con molestia.
-Moo, Uzume-chan, no todo en la vida son sangre y tragedias ¿sabes?-
-Aha ha ha ci.. cierto, su.. supongo que tienes razon aha ha ha... lo siento, creo que he estado viendo demasiados dramas ultimamente he he...-
Dentro del casillero, los pensamientos del chico involucrado eran muy similares a los de Uzume.
``¿De verdad?, ¿una chica puede cambiar tanto solo porque descubre el sentido de la verguenza?... bueno, estamos hablando de Tsukiumi despues de todo... asi que tal vez... quizas sea cierto... probablemente´´.
En tanto Chiho terminaba de recuperar sus cosas y las guardaba en su propia mochila que se habia llevado consigo, una Uzume claramente nerviosa e incomoda se volvio una vez mas hacia ella.
-Umm... ¿Chiho-chan?...-
-¿Si?-
-Quizas esta pregunta te moleste pero... ¿no deberias verte un poco mas... err... preocupada?-
-¿Eh?-
-Lo... Lo que quiero decir es que, bien se que Tsukiumi es tu amiga y la quieres mucho pero... Sahashi-chan es tu novio ¿no es asi?... y... ehhh, como decirlo... te escucho decir todo esto de forma tan natural... que bueno... hmm, no es que Sahashi-chan me agrade mucho pero... nunca ni una sola vez te he visto celarlo cuando otra chica lo abraza o se le acerca y... ehhh... a veces me da la impresion de que en realidad tu no lo qui...-
-Lo quiero- La interrumpio su ''protegida'' con un rostro neutral.
-¿Eh?-
-Minato-kun... es posible que no haya sido asi al comienzo pero, en estos momentos, en esta etapa de mi vida puedo decir con absoluta confianza de que me gusta, no, lo amo, lo amo con toda la fuerza de mi corazon-
El impetu en la voz de su amiga dejo momentaneamente sin reaccion a Uzume como no se esperaba ese tipo de declaracion de la castaña.
Por su parte, un aun mas asombrado Minato escuchaba casi sin poder creerlo las palabras que salian de labios de su novia.
``¿No habia sido asi al comienzo?... ¿en realidad yo no le gustaba?... ya... ¿entonces por que acepto ser mi novia cuando se lo propuse?´´.
-Ahh... ya... ya veo...- Musito Uzume algo recuperada y, como si hubiera escuchado la pregunta que el cerebro de Minato habia formulado, ella misma la declaro en voz alta- ...pero... ¿y entonces porque aceptaste ser la novia de Sahashi-chan?...
Chiho esbozo una gran sonrisa antes de contestar.
-Como ya dije... Tsukiumi se habia vuelto una chica muy timida... pero ella no era la unica detras de Minato-kun...-
-Chiho... chan... es posible que tu...-
Imposibilitado dentro del casillero, Minato no pudo ver a su novia acercarsele a Uzume y susurrarle la respuesta que queria al oido.
-He he..- Se rio la mas pequeña tras contar su ''secreto''.
-Sniff... Sniff... Chiho-chan... tu... sin duda eres una gran amiga...- Sollozaba Uzume con pequeñas lagrimas cayendo de sus ojos- ...¡Chiho-chaaaan!...- Dominada por la emocion, la castaña salto sobre su compañera y la atrapo en un fuerte abrazo.
-¡Kyaah!, ¡Uzume-chan!-
-¡Como suponia eres la mejor Chiho-chan!, para serte sincera, tenia planeado compartirte con Sahashi-chan si te resistias demasiado ¡pero mejor no!, ¡te quiero para mi sola!-
-¡Kyaah!, ¡Uzume-chan!... ¿Do... ¿¡Donde estas tocando!?-
-¡Chiho-chaaaaaaaan!-
-¡Ahhhh!...-
``Hey!, ¿que esta haciendo con Chiho-chan?...´´ Se preocupo Minato desde el casillero, ese ultimo gemido de su novia borrando completamente cualquier otro pensamiento o duda previos que tuviera ``...Incluso aunque ambas sean chicas, Uzume-san esta yendo demasiado lejos... aunque... no es como si pudiera hacer algo justo ahora... es decir... moverme en este instante... ¿no seria lo mismo que un suicidio?´´
En la mente del estudiante se imaginó a si mismo pateando fuertemente la puerta del casillero al grito heroico de...
*¡Hey!, ¿¡Que estás haciendo con mi novia!?*
Mientras cargaba a una completamente desnuda y ruborizada Tsukiumi en sus brazos...
-...-''
-...-''
(¡Facepalm!)
``¡No!, ¡no!, ¡no!... ¡no importa como lo veas en esa situacion yo seria el que menos derecho tendria de quejarse!...´´
-Kuuhh!... lo siento Chiho-chan...- Musito apenas audible, una cascadita de lagrimas cayendo por sus ojos- ...perdona a este inutil novio tuyo que se preocupa mas por su propio pellejo que por ti...
Y alli, rumiando para sus adentros, el chico soporto el acoso de Uzume a su novia hasta que ésta, con algo de esfuerzo, consiguio desprenderse de su autonombrada ''guardaespaldas'' y tras terminar de recoger sus cosas se retiro de la habitacion con Uzume amorosamente colgando de su espalda.
-¡Chiho-chaaaaan!-
MSEAdNys9S
Escuchando el sonido de la puerta cerrandose detras de Uzume y Chiho, Minato solto un largo suspiro. Excesivamente aliviado de que el peligro inminente que se cernia sobre él se hubiese disipado... o al menos hasta que la inconciente chica en sus brazos despertara en cuyo caso la sombra de la muerte volveria a flotar sobre su cabeza.
Dudando acerca de salir o no, el pelinegro recordo otras escenas similares en donde el ya totalmente relajado y desprevenido protagonista de turno se privaba ingenuamente de su escondite solo para un segundo despues ver como la puerta volvia a abrirse y una de las personas que acababa de salir ingresaba de nuevo dejando escapar el clasico ''ups!, me olvide de algo'' y entonces... luego de varios segundos de incomodo silencio, el Infierno en vida caeria sobre el desdichado.
En base a esas ''experiencias'' y solo para ser precavido, el estudiante juzgo que lo mas sensato seria esperar al menos un par de minutos mas en la seguridad interna del casillero.
No obstante su resolucion, esa no era una tarea que se podia clasificar de sencilla.
Y la razon de ello era precisamente la hermosa y completamente desnuda chica junto a él cuyo cuerpo calido y perfecto se pegaba al suyo como si quisiera fundirse en una sola persona.
Debido a la diferencia de estaturas, su ereccion se clavaba en el abdomen suave y plano de la rubia... sino fuera porque aun conservaba su pantalon... las sensaciones tan agradables que seguramente le producirian la piel desnuda de Tsukiumi le habria hecho imposible el que pudiese reprimir su instinto basico de reproduccion.
Ese solo pensamiento tenso todo su cuerpo y lo lleno de nerviosismo y dudas... quizas.. quizas seria mejor arriesgar su cuello fuera de la guarida y no tentar mas a los demonios pervertidos que habitaban su cuerpo adolescente.
Ambas situaciones eran decidamente peligrosas pero, a largo plazo, una de ellas se volvia mas terrorifica que la otra.
-Si, no tengo mas opcion que salir de aqui...- Decidio tras analizar largamente los pro y los contra de sus movimientos. Y asi, el chico se giro lentamente hacia la rubia con la firme intencion de sacarla primero y entonces... su cuerpo se congelo.
Pues alli, dos bellisimas orbes del azul mas profundo le devolvian una mirada entre confusa y somnolienta.
Tsukiumi... habia recobrado la conciencia.
``¿¡QU...!?... ¿¡JUSTO AHORA!?... ¡NOO!, ¡ES MI FIIIN!´´ Se aterrorizo el chico. Con toda seguridad, y una vez que se percatara de lo que sucedia, la chica caeria sobre él como un diluvio de muerte y destruccion que lo mandarian de un solo envion al otro mundo.
Dentro de su corazon, Minato se esperanzo de que al menos su rostro no quedase tan desfigurado o de lo contrario su madre y su hermana no podrian reconocerlo.
Y asi, con su mente y cuerpo listos para el castigo esperó... y esperó... y esperó...
Sin embargo... el apocalipsis no fue desatado.
``¿Huh?, ¿que sucede?, ¿aun sigo vivo?´´
Con akgo de miedo, el pelinegro se aventuro y regreso la mirada hacia Tsukiumi.
A años luz de lo que anticipaba, el rostro de la rubia era de todo menos de ira y sed de sangre.
Por el contrario, con su cara levemente ruborizada, se veia entre nerviosa y avergonzada, sus orbes girando sin parar por el escenario oscuro que la rodeaba, la compañia que tenia y por supuesto, su propio cuerpo desnudo.
Aun en la penumbra, sus ojos nebulosos se enfocaron en los del chico frente a ella.
-¿Mi... nato?... ¿otra vez... estoy teniendo sueños indecentes con Minato?...´´
OK... ¡DETENTE UNIVERSO!
Incluso en situaciones que paralizaban sus funciones motrices y le quitaban la capacidad de hablar y en ocasiones hasta de respirar, Minato se enorgullecia de poseer un cerebro que nunca dejaba de pensar y este momento fue una de esas veces.
Pese a todo lo que sucedia, pese a que las palabras de Tsukiumi le causaron un corto circuito cerebral que lo dejo en un pseudo estado vegetativo, su mente logro captar algunas cosas ''interesantes''.
''Sueño indecente'' y ''Otra vez''.
¿Era posible acaso?, ¿era posible que Tsukiumi estuviera...?
Repasando mentalmente los sucesos de los ultimos dias y las extrañas actitudes que la chica tuviera con él, se volvia ciertamente todo muy sospechoso. Estaba completamente seguro de que no le habia hecho absolutamente nada que mereciera aquel trato, no obstante y como Homura le mencionara antes, la rubia podria tener motivos reales para comportarse de esa forma.
La cuestion entonces pasaba a ser, ¿cuales podrian ser esos motivos?.
Ciertamente, y como acababa de recordarle Chiho solo unos minutos atras, conocia a Tsukiumi de hace mucho tiempo y sabia que no era el tipo de persona que destrozaria su estilo de vida por alguna tonta nimiedad.
En otras palabras, para cambiar tanto en tan poco tiempo, la razon debia sin duda ser grande o por lo menos especialmente importante para la rubia.
Gracias a las memorias perdidas que su novia habia recuperado con sus palabras, el concepto de chica gruñona y en ocasiones temperamental que mantenia de Tsukiumi dio paso a uno nuevo en donde podia ver claramente que solo se trataba de una persona dulce, timida y mucho mas insegura de si misma de lo que se podia esperar de una belleza como ella.
Entonces... el ''¿Era posible acaso?'' se volvia una razon mas que suficiente para conseguir alterar la personalidad naturalmente indiferente de Tsukiumi.
Ahondando mas en ello, las nuevas interrogantes serian ¿por que con él?, ¿por que ahora?.
Si lo dicho por Chiho era verdad (y 100% seguro de que asi era), alli tenia sus respuestas. A pesar de lo dificil que seria creerselo, todo indicaba que Tsukiumi podria guardar sentimientos especiales hacia él.
*No te la creas tanto idiota* Le recrimino la voz de su mente por la disparatada teoria.
``De acuerdo, lo entiendo, pero... incluso si Tsukiumi no tiene sentimientos romanticos por mi, sus propias palabras ya no dejan lugar a dudas sobre el motivo que la tuvo alterada los ultimos dias´´
Y si... ese era...
``Ella... ha estado teniendo sueños eroticos conmigo...´´
Una parte de su ego masculino no pudo dejar de regocijarse con ese pensamiento. Incluso sus labios se habia distorcionado para formar una sonrisa complacida y muy feliz... es decir... para tener uno de esos, lo basico seria por el menos el encontrar fisicamente deseable al compañero de fantasias lo que indicaba que, si bien los sentimientos de la rubia podrian no llegar al nivel de lo que se llama amor romantico, era claro de que al menos lo deseaba.
Asi era... Tsukiumi... deseaba al novio de su amiga más cercana.
``Uggh... no debi pensar eso ultimo´´ Se arrepintio sintiendo un fuerte pinchazo de culpabilidad.
Otra cosa relacionada con lo anterior, sería lo que sucederia de filtrarse algo de esto a sus conocidos... en especial a cierto peligris.
Una vez pensado, su mente ya no se pudo detener y al instante se le aparecio una luminica pelicula en la que él se acercaba al mayor de los hermanos Miyajima.
-Hey!, Homura-san, ya se la razón por el extraño comportamiento de Tsukiumi-
-¿En serio?, ¿y cuál es?...-
-Ella... ha estado teniendo sueños eróticos conmigo-
-...-
Si, ningun hermano mayor seria feliz con la noticia y era seguro de que Homura no seria la excepcion por lo que lo unico que le esperaba era ser reducido a una pulpa sanguinolenta por cortesia del peligris.
Era conveniente que, al menos de momento y por su propia seguridad, nada del asunto se supiera.
De todos modos, y pasara lo que pasara en el futuro, lo principal en el momento era el presente y la situacion critica aun sin solucionar.
Era posible que Tsukiumi no lo haya asesinado, pero ésto era mas producto de que parecia pensar nuevamente que todo se trataba de un sueño... o mejor dicho, de otro ''sueño indecente''.
Es decir, apenas se recobrara de su falsa creencia de estar dentro de una fantasia erotica y se viera su propio estado de desnudez, el lugar apretado en donde se encontraba encerrada y lo mas importante... con quien se encontraba, su personalidad explosiva regresaria multiplicada por mil y la vida del pelinegro acabaria en menos de lo que se tardaba en decir ¡pervertido!.
Eso o que volviera a desmayarse como antes...
Pensando en la alternativa, ésta ultima era mucho mas beneficiosa para mantener su cabeza unida al resto de su cuerpo pero, que el mismo milagro se presentara dos veces en la misma situacion era algo realmente dificil que llegara a suceder.
O quizas no... a juzgar por el masivo sonrojo de la chica y sus ojos que empezaban a dar vueltas y vueltas
-No, espera Minato... mi... mi... mi corazon no esta listo todavia y... y... se.. se que me.. me lo hi... hiciste antes pe.. pero yo.. yo re.. re... realmente no... no estoy pre... preparada y...-
Con cada palabra que abandonaba los labios de la rubia, no era solamente ella sino el propio Minato el que empezaba a ruborizarse como loco.
¿Que ya se lo había hecho antes?.
Si la mente del pelinegro guardaba aun la más mínima duda, ya no existía mas ahora. Era indudablemente obvio de que la joven heredera habia estado soñando con ella y él haciendo ''esto y aquello'' una y otra vez.
-B.. Bien, se.. será mejor que la saque de aquí- Apenas pudo balbucear notando como le ardía la cara de vergüenza.
O al menos esa fue su intención como repentinamente sintió algo húmedo empezando a ''arrastrarse'' en sus pies y subiendo rapidamente por su cuerpo.
-¿Eh?... -Mirando hacia abajo los ojos de Minato se abrieron con sorpresa al ver como una gran cantidad de agua que no sabia desde donde estaba entrando comenzaba a llenar el casillero y les cubria a ambos- ...¿y esto?, ¿de donde sale?.
Con el cuerpo desnudo de su compañera estorbando sus movimientos, el pelinegro tan solo pudo valerse de su brazo izquierdo con el que alcanzo la puerta y empujo para abrirla.
-¿Qué?... -Sin embargo y para su gran horror, ésta no cedio ante su debil esfuerzo y el agua que subia llego ya hasta la altura de los pechos de Tsukiumi o lo que era lo mismo, hasta el abdomen de Minato- ...¡abrete!... -Se quejo aumentando la fuerza de su empuje no obstante, la combinacion cada vez mayor del peso del agua y la incomodidad de sus movimientos restringidos por el cuerpo de la rubia (quien curiosamente no habia reaccionado en lo absoluto por la repentina aparicion del agua y continuaba inmersa en sus propias fantasias) le impedian conseguir su objetivo de sacarlos del lugar- ...¡demonios!- Gruño irritado por que sus intentos no funcionaban.
Un par de segundos despues, y casi sin que el pelinegro se diera cuenta, el agua sepulto completamente a la chica. Rapidamente, uso ambos brazos para levantar el cuerpo de su compañera hasta que la cabeza de la rubia toco el techo del casillero logrando sacar su rostro del agua aunque al hacerlo, tambien hizo que los pechos de Tsukiumi quedaran directamente sobre su cara notando, ademas de la apabullante verguenza que sintio en ese momento, el calor inmenso que desprendia la piel de ella.
Ignorando lo mejor que podia, la maravillosa sensacion de los hermosos atributos de la chica refregandose contra su rostro, Minato levanto su pierna derecha que se sentia pesada bajo el agua y empezo a patear la puerta desde adentro.
Sin embargo, solo pudo golpear una vez cuando el nivel del agua llego por fin hasta su boca lo que lo obligo a tomar una gran bocanada de aire justo a tiempo de que el liquido transparente lo tapara y continuara aun mas arriba con la firme intencion de volver a enterrar nuevamente a la rubia.
Pese a que ya estaba ''nadando'' dentro del casillero, el pelinegro no abandono sus esfuerzos y continuo pateando la puerta aunque cada vez con menos energia. Demasiado concentrado por mantener la fuerza en sus brazos con los que sostenia a su compañera sus piernas no le respondian como el queria y asi el agua termino por llenar completamente el casillero si bien no dejo de aparecer ejerciendo una fuerte presion hacia cada rincon y esquina del apretado lugar.
``¡Tsukiumi!...´´ Preocupado por la chica, Minato levanto la mirada para ver a la rubia sin embargo, no pudo dejar de sorprenderse tras encontrarse a su compañera con la misma expresion de avergonzada timidez aparentemente inconciente siquiera de que estaba bajo el agua... de hecho, no parecia incluso que tuviera problemas para respirar ``...¿hmm?... no!, no!, eso ahora no es lo importante...´´ Penso sacudiendose el desconcierto de encima ``...tengo que apresurarme... y sacarnos... de aqui´´ Debilitado por la falta de exigeno, el pelinegro lucho para mantener la conciencia, desesperado por encontrar una salida de esa trampa mortal.
Afortunadamente para él, tan caotica e inesperada como inicio, la situacion se resolvio por si misma como la presion del liquido finalmente rompio la resistencia de la puerta del casillero y ésta fuera literalemnte arrancada de su lugar posibilitando que Minato y Tsukiumi salieran despedidos hacia afuera y cayeran al suelo en un monton humedo de agua fria.
-¡Hah!, ¡hah!, ¡hah!- Respiro el estudiante alimentando sus pulmones con el delicioso aire que le había sido momentáneamente privado.
Recobrando algo de lucidez, el chico se volvió hacia Tsukiumi que había quedado a horcajadas sobre él. Con el cuerpo todo mojado y el flequillo que le cubria los ojos, Minato fue capaz de ver únicamente la boca de la chica que no dejaba de moverse de la misma forma aturdida de antes.
-Yo.. yo... no.. no es que.. que no quiera Minato... pe... pero.. mi.. mi corazón va a estallar si sigues...-
Y, aunque por lo general esas palabras, salidas de esos hermosos labios, serían más que suficientes para mandar al pelinegro al séptimo cielo de la pura felicidad, su cerebro actual se encontraba saturado ya del espectáculo inimaginable que le llegaba a través de sus ojos.
Una escena que nunca en su vida se hubiera imaginado estar viendo... tan sorprendente que fácilmente era comparable al que atestiguara aquella noche en el que dos ángeles de la muerte cruzaron espadas a la luz de la Luna.
Pues allí, justo enfrente suyo, una inmensa cantidad de agua aparecida de quien sabe dónde giraba sin ninguna razón alrededor de la aturdida y ruborizada Tsukiumi y de él mismo como un furioso tornado creando al mismo tiempo un viento húmedo que azotaba los alrededores y la misma cara del chico.
-¿Que esta pasando?...- Musito un poco asustado tras haberse convertido en el centro mismo de un tornado de agua.
En ese momento, un fuerte sonido se escuchó y casi obligadamente, Minato dirigio su atención hacia el nuevo suceso que resulto ser la puerta del vestuario que para entonces ya estaba completamente abierta, aparentemente derribada por una fuerza incontrarrestable, y alli, de pie sobre el umbral estaba nada mas y nada menos que la temida profesora de Educación Física, Karasuba.
``¿Qu... ¿¡Que esta haciendo ella aqui!?´´ Grito una vez mas su mente, el recuerdo horripilante de los sucesos que viera la otra noche junto con el pavor que habia sentido en ese entonces. Un temor que no hizo sino aumentar cuando detras de su espalda, la mujer dejo ver una larga Katana, la misma, segun recordo el estudiante, con la que habia atacado a aquellas chicas y a la casera.
-Asi que ese demente estaba en lo cierto... -Murmuro la peligris esbozando una sonrisa depredadora mientras no quitaba los ojos de Tsukiumi a traves de los pequeños espacios que se formaban en el mini tornado- ...realmente habia una aqui... una nueva despertada...
-¿¡Que estas haciendo aqui!?- Reuniendo el valor que no tenia, Minato elevo la voz hasta lo que fue casi un grito si bien con eso consiguio la atencion de la peligris.
-Oh, tu otra vez... -Le sonrio Karasuba- ...¿Mu-chan se encuentra bien?, no pude venir a la escuela estos ultimos dias asi que la hechaba un poco de menos.
Ahora que ella lo mencionaba, era cierto, el chico tampoco la habia visto desde aquella horripilante noche.
-Eso ahora no importa... -Le espeto endureciendo la mirada- ...¿¡que es lo que te propones al venir aqui con esa Katana!?, y lo más importante... -Continuo desviando sus ojos hacia Tsukiumi- ...¿¡que es lo que sucede con ella!?...
-¿Oh?, ¿aun no lo sabes?, creia que aquella terrorifica mujer que te salvo el cuello esa noche ya te lo habia explicado todo acerca de las Sekireis y los Ashikabis-
-¿Se... kireis?... si, ya lo hizo... -Murmuro el estudiante algo atontado por la informacion que se habia olvidado y de repente sus ojos se abrieron con gran sorpresa- ...ya... entonces... Tsukiumi es...
-Chico... lo que estás viendo ahora mismo... es una Sekirei... o mejor dicho... el nacimiento de una nueva Sekirei he he he...-
-¿Eh?, ¿¡EH!?, ¿¡EHHHHHHHH!?-
#-#########- A-SSSSSSSSS #-#########
Hola, Hola, yo de nuevo…
Pues bien… no mucho que decir acerca del capítulo en si… pero si diré un poco de la historia en general. Para refrescar un poco la memoria de los que se hayan olvidado de este fic simplemente les recuerdo que las Sekireis aquí son todas personas normales con su propia vida y familia… es decir… Si, habrá el Plan Sekirei de forma normal pero todo el asunto estará más centrado en la ''vida humana'' de cada una de las Sekireis (en especial las que compondrán el harem de Minato).
En otros temas, aviso que estaré actualizando el resto de mis fics también… con la salvedad… (y sé que muchos de ustedes van a desearme la muerte por esta decisión mía)… de El Destino de las Sekireis… y no, no es que la esté abandonando… lo que tengo pensado hacer es REESCRIBIRLA desde el principio (o más específicamente desde el capítulo 2)… ¿Por qué?, bien… ciertos aspectos de mi fic me hicieron darme cuenta de que está como hmmmm… ¿incompleto?, si esa es la palabra… para las cosas que tengo planeadas para más adelante en la historia me percaté de que el harem de Minato es un poco err… ''pequeño'' (recordaran que tiene solo siete Sekireis), el 7 es mi numero favorito y por esa razón es que cuando planee el fic quise darle solo esa cantidad de Sekireis… pero… y repetiré de nuevo… ahora que veo un poco hacia el futuro del relato creo que va a necesitar más Sekireis que esas (en concreto planeo darle 3 Sekireis mas) para salir adelante… debido a las diferencias que se crearan con la inclusión de las 3 nuevas Sekireis (Uzume, Benitsubasa y Yomi) es necesario cambiar tanto las escenas que tuvieron como la propia historia personal de cada una y eso creara ''conflicto'' con lo que ya está escrito.
En concreto solo se estará agregando tanto los alados y luego sus respectivas acciones ya como parte del harem de Minato (sus propios lemons incluidos obvio… eso también será parte del cambio je je je)… el curso de la historia se mantendrá intacto capitulo por capitulo…
Para los que no entienden lo que intento hacer es algo como esto:
Escena ya escrita: personaje A conduce un auto y se estrella.
Escena cambiada: personaje A conduce un auto con el personaje B en el asiento del co-piloto y se estrellan.
Algo como eso… la historia y el desarrollo no se va a modificar… simplemente se le agregaran escenas como si las nuevas Sekireis siempre hubieran estado allí desde el principio (lol!).
Sinceramente sé que a muchos (por no decir que a todos) no les va a gustar mi decisión de reescribir el fic pero bueno… como el autor considero que es lo mejor para el desarrollo de la historia y aparte de eso… como no pienso modificar demasiado… los capítulos se subirán prácticamente iguales lo que por supuesto significa que no se tomara mucho tiempo entre la subida de un capitulo a otro y en muy pocos meses se estará llegando ya hasta donde se quedó en estos momentos…
Bien, eso será todo por el momento… simplemente me queda dar las gracias porque fueron sus reviews (e insultos… XOO) los que hicieron que regresaran mis deseos de escribir y de darles a todos el mejor de mis esfuerzos (ésta es sobre todo la principal razón del cambio en El Destino de las Sekireis… básicamente… lo que quiero es mejorar la historia por y para ustedes) así que sin más ni más me despido hasta dentro de muy, muy pronto… déjenme muchos reviews Please, Sayonara.
