Cap. 6 "Sabias palabras"

Los ronquidos en la oscuridad del joven de 17 años era lo único que interrumpía el silencio en aquella destrozada habitación; la escena lucia como resaca de un terrible huracán, pero lejos de ser culpa de las fuerzas de la naturaleza, había sido el propio dueño de ese cuarto quien descargo su ira sobre todo objeto que se le cruzara en el camino, en una gran descarga emocional hasta el agotamiento, finalmente quedándose dormido entre una pila de cosas.
Fuera la luna brillaba con fuerza en el tope del cielo, apenas oculta entre un par de nubes, acompañada por las estrellas que la poca iluminación nocturna de ese pequeño pueblo permitía ver. Pero lo astros no eran los únicos despiertos en la noche; el sonido de un par de golpecitos se hicieron presentes, golpecitos que continuaron cada vez más insistentes hasta sacar del sueño a Josuke, notando las pequeñas piedritas que golpeaban su ventana.

• ¿Pero qué? -Se asomó mirando hacia abajo obteniendo accidentalmente una de esas piedritas en medio de su frente- ¡Auch!
• ¡Oh Josuke! ¡Lo siento mucho!
• ¡Shhhhhh! ¿Oku, qué haces aquí a esta hora? ¡Mi mamá se va a despertar! -Le grito en el tono más bajo que pudo-
• Es que… Vengo a pedirte disculpas…
• ¿Eh?
• No entiendo que ha pasado últimamente, solo sé que he hecho algo malo… -Bajo la cabeza sumamente apenado-
• ¿Qué? No, estas equivocado…
• Perdón, Josuke… -Los ojos se le llenan de lágrimas- Eres mi mejor amigo y no quiero perderte…
• Oh hombre, vamos, no llores…

Josuke sabía que Okuyasu era un chico sensible ya que esa no era la primera vez que lo veía llorar, pero esta vez sabiendo que era por su culpa le partía el alma verlo así; miro a sus espaldas su destrozada habitación y en un parpadeo reparo todo con Crazy Diamond.

• Ven, sube, pero no hagas ruido.

Le extendió la mano indicándole que entre, y este tras secar sus lágrimas trepo hasta la ventana correspondiendo el agarre, pero cuando Higashikata lo jalo hacia dentro ambos perdieron el equilibrio cayendo en el suelo de la habitación.

• Ay… Oku… Me pesas… -Se quejó Josuke debajo de Okuyasu-
• ¡Oh, lo siento! -De inmediato se levantó dejando de aplastarlo-
• Ya deja de disculparte tanto -Se sentó en la cama tirándole del brazo para que hiciera lo mismo- Quien debe disculparse soy yo…
• P-Pero fui yo quien te trato como chica, y estuvo bien que te vengaras, pero luego fue todo muy confuso porque creí que ya habíamos hecho las paces, pero sé que volví a hacer algo malo porque te molestaste nuevamente conmigo, y… y… -Se le vuelven a llenar los ojos de lágrimas-
• Tranquilo, tranquilo -Lo tomo por los hombros- Aquí el único quien cometió un error fui yo, todo este tiempo he tenido algo que decirte y al no hacerlo solo cree problemas -Le seca un par de lágrimas con el pulgar-
• ¿Algo que decirme?

En ese momento Josuke pensó que Okuyasu lucia como un cachorro mojado con su triste expresión inocente de grandes ojos vidriosos; pero por más tierno que le pareciera sabía que ese instante en verdad era el más duro que atravesaría su amistad, luego de su confesión no habría marcha atrás, y tal vez ese sería su último momento juntos.

• Veras… No era mi intención ´tratarte como chica´ ni mucho menos vengarme de ti... ¿Recuerdas que antes de eso estábamos jugando a que adivines quien es ´esa persona especial´ para mí?

El menor de los Nijimura solo asintió un par de veces como respuesta, mirándolo sumamente atento, mientras recordaba lo que este le decía.

• Este… Bueno… Ese beso… Fue… Una pista… -Suspira agachando la cabeza- Okuyasu, tu eres esa persona… Me gustas.

Finalmente, tras aquellas palabras, cerro los ojos; temía saber con qué se encontraría, pero fuera lo que fuera estaba dispuesto a aceptarlo, no importaba si se tratara de un golpe, una burla, o cualquier tipo de negativa, solo rogaba porque ese no fuera el fin de su amistad.

• ¡¿Enserio?!

Josuke abrió un ojo alzando un poco la cabeza, cuando para su sorpresa encontró a Okuyasu radiante de alegría con una gran sonrisa de oreja a oreja.

• ¡Podremos pasar mucho más tiempo juntos!

El más bajo abrazo muy entusiasmado a su mejor amigo, quien paso del miedo al asombro, y del asombro a tener cara de póker "Creo que sigue sin entender a lo que me refiero...", se separó un poco del abrazo mirándolo seriamente.

• Oku, estoy hablando muy enserio, no es una broma, sé que puede ser un poco confuso, pero… ¡Mhhh…!

De pronto sus palabras fueron interrumpidas por un par de labios, sin duda sentía que el corazón le iba a dar un vuelco, ese día había vivido todas las emociones y sensaciones que una persona podía tener juntas a la vez. Higashikata lentamente cerro los ojos relajándose, y correspondió aquellos dulces labios que lo besaban.
Se separaron mirándose a los ojos con una sonrisa.

• ¿Me puedo quedar aquí esta noche?
• Claro, pero mañana a la mañana debes irte antes de que mamá te descubra, de hecho, estoy castigado por salir a buscarte en vez de quedarme limpiando la casa.
• No sé por qué eso no me sorprende

Respondió Okuyasu con sarcasmo y ambos rieron mientras se desplomaron en la cama, pero el sueño no era una de sus prioridades en ese momento.

• Josuke ¿Porque no me lo dijiste antes? -Jugaba con las manos de su amigo entrelazando sus dedos-
• Ya sabes… Tenía miedo de que me rechazaras y dejáramos de ser amigos -Le seguía el juego acariciando sus manos- ¿Cómo es que tú no me lo dijiste antes? -Lo mira con una mueca-
• Porque siempre andabas en tus citas… -Entristece-
• Oww… Lo siento amigo, es que… Gracias a esas citas me di cuenta de que, por más chicas con las que saliera, al final del día siempre lo único que en verdad quería era estar contigo

Nijimura volvió a sonreír ante aquellas hermosas palabras de su amigo, y se dieron un pequeño beso en los labios, el cual fue interrumpido por una brillante idea del más bajo.

• ¡Koichi no lo va a poder creer cuando se entere!
• ¡¿Qué?! ¡No! ¡Nadie puede enterarse de esto! -Lo toma del rostro con cara de pánico-
• ¿Pero por qué? -Pregunto inocente sin entender la reacción del otro-
• Por-Porque nosotros…. Porque somos hombres ¡Seremos la burla de todo Morioh!
• No -Sonrió confiado- Quienes se burlen no son nuestros amigos, y si no son nuestros amigos, ellos serán la burla luego de ser vencidos por nosotros.

Josuke abrió los ojos sorprendido, esas eran las palabras más sabias que había escuchado de parte de su amigo desde que lo conocía.

• Tienes razón Oku -Sonríe ampliamente- Tienes toda la razón.

Volvieron a besarse dulcemente en medio de abrazos y caricias hasta quedarse dormidos con una sonrisa en el rostro, y una gran tranquilidad y alegría en el corazón.