Cuando llegó al laboratorio de la científica, se sorprendió de que ella no se encontrara allí pues se la pasaba casi todo el maldito día dentro de ese lugar. Esto lo irritó de sobre manera, pero no iba a alterarse más de la cuenta para no provocar una discusión con la mujer. Inmediatamente trató de percibir su energía y así localizarla; se encontraba en su habitación.
Sin pensar en lo que hacía, subió hasta el cuarto de Bulma y entró en él sin siquiera golpear la puerta. ¿Podría haber sido más estúpido? Allí se encontraba ella, parada frente a su gran espejo, observándose. Solo vestía un conjunto de encaje color azul que le sentaba a la perfección, pero lo que hizo realmente a Vegeta perder la conciencia fue el olor que emanaba su cuerpo; tenía un suave perfume el cual se le hacía irresistible. Le recordaba a uno de los postres que le servía la bruja rubia y por el cual había desarrollado predilección.
-¿Qué quieres, Vegeta?- dijo Bulma mirándolo a través del espejo.
Tardó unos segundos en emitir palabra, tuvo que volver a pensar en lo que había ido a decirle. –La cámara se averió – logró decir. Pero esta vez no huyó despavorido inmediatamente de allí, sino que siguió observándola por el espejo.
-Bien, la arreglaré enseguida. Puedes retirarte – Respondió Bulma
La respuesta tan tajante hizo que la vena de la frente de Vegeta sobresaliera… ¿Acaso estaba siendo rechazado? Salió furioso de la habitación, más que cuando había entrado en ella. Bajó las escaleras y se paró en seco… ¡no iba a obedecer las órdenes de una maldita terrícola! - ¡Soy el príncipe de los Saiyajins! – replicó subiendo nuevamente a la habitación de la joven.
Volvió a entrar allí sin golpear la puerta. Ella aún seguía sin vestirse y le gritó enojada - ¡Te dije que la arreglaría enseguida!
- ¡Hazlo ya, mujer! ¡Necesito volver a mi entrenamiento! –Siseó Vegeta
- ¡Entonces vete al bosque a seguir entrenando! ¡¿Quién diablos piensas que eres para ordenarme cuando debo hacer las cosas a mí?! No eres absolutamente nadie. ¡Yo soy quien manda aquí, sin mí estarías perdido! – Respondió Bulma llena de ira
En ese momento Vegeta comenzó a acercarse a ella y a crear una pequeña bola de energía en su mano la cual crecía con cada paso que daba. En su cara se pintó su típica sonrisa de lado. –Mujer, soy quien salvará tu trasero de los androides, soy quien acabará con tu preciado amigo Kakarotto y además, soy quien podría con esta pequeña lucecita que tengo en mis manos, destruirte en menos de un parpadeo. Así que yo que tú, cerraría esa bocota y comenzaría a trabajar ya mismo en lo que estoy ordenando.-
Pero Bulma no flaqueó ni un segundo, lo observaba fijo mientras avanzaba hacia ella. –Hazlo- respondió cuando lo tuvo enfrente.
Pero él no lo hizo. Solo abrió un poco los ojos, borró su sonrisa y comenzó a disminuir la bola de energía que había creado. Ella no sentía miedo, entonces ¿qué le quedaba? No la eliminaría aún, realmente la necesitaba. Antes de que pudiera darse cuenta, ella lo besó.
Bulma estaba sumamente satisfecha con lo logrado, le dio la oportunidad de matarla y no lo hizo. ¿Qué más pruebas de que tenía algún interés en ella podía querer? Aunque solo fuera por mantener en estado la máquina de gravedad, realmente eso le daba igual. Por eso fue que lo besó.
Primero él se mantuvo inmóvil, pero luego de un par de segundos comenzó a corresponderle. Tuvieron relaciones nuevamente y ella se sintió poderosa. Sabía que podía lograr cualquier cosa que se propusiera y con Vegeta no sería la excepción. Con tiempo sabía que lo ganaría, él no sería capaz de resistirse a ella. Por lo pronto se divertiría molestándolo y dejando en evidencia su deseo. ¡Moría por verlo sonrojado!
Al terminar el acto, inmediatamente se levantó y comenzó a vestirse.
-Iré a arreglar la máquina- dijo, y salió de la habitación rumbo a su laboratorio.
Aún en la cama, Vegeta comenzó a pensar. Decidió que lo mejor era "descansar" por ese día. Luego de reflexionar le pareció que tal vez el sexo haría que esté menos tenso y ayudaría a su desempeño en el entrenamiento. Además, era una necesidad biológica primitiva, así como comer, dormir o respirar… solo lo haría en su justa medida de vez en cuando. Y así, ella seguiría reparando la cámara sin chistar. Volvió a esbozar su sonrisa ladeada, ella terminó por obedecerlo después de todo.
FIN
N/A: Bueno, como prometí no me extendí demasiado en esta pequeña historia. Quería dejar en claro lo que realmente pienso que sucedió en DBZ, Vegeta tenía necesidades que cubrir, y Bulma fue su solución para todas ellas. Que luego desarrollara sentimientos por ella, es algo que pasó mucho después a mi parecer (y según el anime). Me gustaría conocer sus opiniones de todas formas.
Espero que les haya gustado, pronto estaré volviendo con otra de las metas que tengo que es hacer alguna historia de UA. Leo varias de ese tipo y realmente me gustaría mucho plantear un entorno diferente para los personajes sin que estos pierdan sus esencias. Aunque también disfruto mucho cuando cambian sus personalidad (como en La canción número 7 de I'mBrave).
Les dejo un par de historias que comencé a leer, las cuales me vienen resultando geniales (creo que todas son UA):
"Amor cósmico", "Una oportunidad con la noche" y "Te esperaré toda mi vida" todas ellas de Sora 147 (ya soy su fanática, a pesar de que la descubrí hace 2 días jajaja). También comencé a leer "La propuesta" de amerugui
"Estrellas naranjas en el cielo" de Sora 147 y "Retos semanales" de AnilecRT son historias donde son publicados los retos semanales de la página de facebook "Por los que leemos fanfics de Dragon Ball". A mi parecer son altamente recomendables ^^
En fin, si tienen alguna historia que quieran recomendarme, se los agradeceré (:
Muchas gracias por leer! Espero sus comentarios. Hasta pronto! n.n
Ani
