Mientras nuestras heroínas luchan por regresar a su hogar junto con sus contrapartes, el caos reina en la ciudad de Saltadilla en donde un ÉL sin control extiende una erupción volcánica por toda la ciudad mientras todos se preguntan, ¿en dónde están las chicas? ¿Será que realmente fueron vencidas por ÉL? Mientras tanto el polvo negro de ÉL-Z ha secuestrado a la abuela de Miyako, ¿qué planea hacer este poderoso demonio?

Las chicas volaban a toda velocidad para rescatar a la pobre anciana de aquel polvo negro que se les hacía horriblemente familiar, por suerte con su velocidad como Chicas Superpoderosas Z habían vuelto a avistar a la anciana y ahora estaban a punto de atraparla, cuando un choque de energía oscura mandó a las seis chicas al suelo. Se levantaron listas para la batalla pero la vista las dejó sin aliento.
Ahí en el aire completamente indefensos y sin poder hacer nada, todos inmovilizados por el Polvo Negro, se encontraban los padres de Momoko y su hermanita Kurko; los padres y hermanos de Kaoru y por supuesto la anciana que se unió a ellos. ¡NO! ¿Qué sucedía ahí?

—Es imposible, creía que ya lo habíamos derrotado — tembló Bombón Z.

El polvo negro se agrupó y tomó una forma gigantesca, o más bien silueta, de un odiado monstruo como arlequín con dos enormes pinzas de cangrejo y resplandecientes ojos rojos que las miraban con odio aunque el polvo también dibujó una sonrisa de bienvenida.

—Sean bienvenidas, Chicas Superpoderosas Z. ¡Esta fiesta está a punto de comenzar ahora que ya han llegado nuestras invitadas de honor!

—¡ES ÉL! — Gritaron las versiones más pequeñas de las chicas reconociendo la voz así como las pinzas como de cangrejo de su viejo enemigo; aunque por la silueta se veía que así como ellas era ligeramente diferente al que estaban acostumbradas.

Las más pequeñas querían luchar pero las mayores vigilaban a sus familias que llamaban a las Chicas Superpoderosas que ya conocían suplicando por su ayuda.

—Como pueden ver me he apoderado de sus familias — continuó ÉL-Z. — ¿Creen que puedan salvarlos de mí? Adelante, las reto. No tengo ningún interés en vencerlas como Miyako, Kaoru y Momoko, sus débiles formas humanas; pero eso no quiere decir que no pueda usar sus sentimientos para vencer a las Chicas Superpoderosas.

Entonces la silueta de ÉL se deshizo y en su el polvo negro se compactó formando miles de filosas agujas negras que se dirigieron a toda velocidad hacia sus familiares listas para hacerlos pedazos.

—¡NOOOO! — Gritaron las Chicas Superpoderosas Z volando a toda velocidad para salvar a sus seres queridos, pero al mismo tiempo que ellas despegaban el polvo negro mutaba las señales de tránsito y semáforos alrededor suyo y antes que pudieran saber qué sucedía éstos intentaban ponerse en su camino como retorcidos tentáculos de metal. Una señal de alto se enredó en el tobillo de Bellota Z e iba a arrojarla al suelo; pero por suerte Bellota usó su visión láser para liberarla y dejar que ella siguiera su camino para salvar a su familia.

—¡Ustedes sigan, nosotras nos encargaremos de mantener estas cosas alejadas de ustedes! — Gritó Bombón pateando hacia atrás un semáforo que iba a golpear a Bombón Z.

No hubo tiempo de agradecer pero tampoco de hacer algo más para ayudar a sus familias, lo único que las chicas pudieron hacer fue cubrir a sus familias con sus cuerpos y recibir de lleno el impacto de las agujas negras de ÉL. Las agujas penetraron sus cuerpos sin piedad, sus trajes de Chicas Superpoderosas las protegían en parte pero brazos y piernas expuestos pronto estuvieron completamente cubiertas de agujas, y comenzó a correr la sangre.

—¡No! ¡Momoko si en verdad eres tú no tienes que sacrificarte por nosotros! — Lloró su madre al ver el dolor de Bombón Z mientras seguía recibiendo el ataque de ÉL. — Por favor hijita, no te hagas esto…

—Es… lo… que… ha-cen… las heroínas… — murmuró Bombón Z entrecortadamente entre lágrimas de dolor.

—Exacto… si puedo… salvarlos… vale la pena — murmuró Bellota Z. La sangre corría lenta y dolorosamente. — Arg… por eso odio las faldas.

—Kaoru — dijo su padre moviendo su brazo apenas para acariciar el cabello de su hija.

—Miyako-chan… — dijo la abuela también acariciando el rostro de su nieta que hacía lo que podía por ocultar el dolor por el que estaba pasando.

Abajo, las Chicas Superpoderosas veían impotentes cómo sus contrapartes Z seguían recibiendo aquel ataque, pero no podían ayudarlas porque si se distraían los ataques que sus contrapartes recibirían serían dobles y por tanto morirían sin remedio, aunque si esto seguía así sólo estarían retrasando lo inevitable.

Desde el aire las familias seguían viendo lo que las chicas hacían por ellas, no podían permitir que se sacrificaran por ellos, no.

—¡ONEE-CHAN NOSOTROS NO IMPORTAMOS! — Gritó de pronto Kuriko. — ¡¿Qué será de Tokyo sin la ayuda de las Chicas Superpoderosas?

Fue cuando una poderosa luz blanca emergió de las Chicas Superpoderosas Z, que pronto dispersó las agujas borrándolas por completo así como el polvo que mantenía a sus familias suspendidas en el aire. Cayeron a toda velocidad pero Burbuja Z agitó su vara de burbujas:

—¡Balloon Catcher!

Las burbujas como de caucho atraparon a todos y cayeron limpiamente al suelo.

—¿Qué ha sucedido? — Preguntó Bombón Z.

—Por lo visto el vínculo de amor con nuestras familias de alguna forma incrementó el poder de la Sustancia Z — opinó Burbuja Z.

—Sí, sí, tenemos que ayudar a nuestras yos pequeñitas — dijo Bellota Z dirigiéndose al suelo a toda velocidad. — ¡Bellota muévete!

Bellota obedeció y Bellota Z aterrizó con todas sus fuerzas blandiendo su martillo:

—¡MEGATON DUNK!

El martillo impactó de lleno en el suelo creando una poderosa onda sónica destrozando en un instante las señales de tránsito y semáforos mutados creados por ÉL-Z.

Por otro lado una legión de señales de tránsito vivientes atacaron a las familias; pero esta vez Bombón Z estaba preparada y lanzó su yoyo lo más rápido que pudo reaccionar:

—¡YOYO SUPREMO!

—¿Eso es todo lo que tienes, ÉL? — Gritó Bellota Z, pero apenas si podía moverse, había perdido mucha sangre blandir su martillo fue un terrible error.

El polvo negro volvió a agruparse formando de nuevo la silueta de ÉL-Z aunque un poco más pequeño que antes.

—Kya, kya, kya, kya… ¿realmente creyeron que este era todo el plan? Me dan tanta lástima que es gracioso. Eso que dijo Burbuja, yo siempre supe que el vínculo de amor fortalece la Sustancia Z. No, todavía no han visto nada Chicas Superpoderosas.

Cruzó sus dos tenazas fantasma y de la alcantarilla emergieron varias ratas monstruosas atacando a las chicas. Desgraciadamente el daño recibido ya estaba haciendo efecto y no podrían hacerles frente a esas cosas tan fácilmente.

—¡Ustedes concéntrense en recuperarse, nosotras nos encargaremos! — Dijo Bombón pequeña cargando hacia las ratas… pero paró a medio camino. — Ew, ew, son ratas.

—¡No seas un bebé! — Gritó Bellota tomando el martillo de su otro yo y blandiéndolo con todas sus fuerzas. — ¿Cómo era que usabas esto? ¡MEGATON DUNK!

Impactó el martillo y al igual que la última vez éste soltó una onda sónica de tal magnitud que lanzó volando a las ratas; cosa que Bellota aprovechó para freírlas con su mirada láser. Las ratas chillaron sorprendidas y cayeron al tiempo que salía de sus cuerpos una estela de aquel maldito polvo negro y se perdía en el espacio.

—¡Comprendo! — Dijo Bombón tomando el yoyo de Bombón Z. — ¿Te molesta?

—No creo que esté en condiciones de usarlo ahora — sonrió Bombón Z.

Entonces la pequeña blandió el arma, que se enredó fácilmente en las patas de las ratas y eso le permitió agitarlas en el aire y lanzarlas lejos, para luego tomar una gran porción de suelo y arrojarla contra ellas (de veras no quería tocarlas).
De nuevo las ratas chillaron de sorpresa y cayeron vueltas a la normalidad y corriendo a esconderse de regreso a su alcantarilla.

—Les juro que no quiero lastimarlas ratitas — dijo Burbuja agitando la varilla de burbujas de Burbuja Z y atrapándolas. Luego arrancó un poste y lo blandió como jugadora de baseball — ¡Perdón por esto les juro que no es mi intención!

Las aplastó contra el suelo, y de nuevo salieron chillando y escapado por sus vidas para que finalmente dejaran escapar el polvo negro.

—¡Já, te apuesto que no esperabas que ayudáramos a nuestras otras yos, ÉL-Z! — Dijo Bombón encarando a la figura. No se imaginaba cómo podría ser el verdadero ÉL-Z pero se imaginaba que sería alguien realmente aterrador.

Por su parte la figura de polvo negro levantó una ceja.

—¿ÉL-Z? ¿Qué es eso de ÉL-Z, enana mocosa?

—Bueno, ya tenemos Chicas Superpoderosas Z, así que el resto viene por lógica — dijo ingenuamente Burbuja, haciendo reír a sus contrapartes ya crecidas.

No así a ÉL que sólo frunció el entrecejo.

—Muy divertido, ¿verdad? ¡YA APRENDERÁS A REÍRTE DE MÍ!

Más polvo negro, haciendo sonar varios rugidos a la distancia.

—¡Oh no! — Gritaron todas.

—¿Realmente creen que no esperaba que se ayudaran con sus yos enanas? — Se rio ÉL-Z. —¡Yo cuento con ellas! ¿Por qué creen que las mandé hacia acá? Chicas Superpoderosas Z, espero que puedan traer a sus contrapartes a salvo de regreso a su mundo porque cada minuto que pasa más se extiende el caos y la destrucción del otro ÉL.

—¿Qué? — Gritaron las pequeñas.

Más rugidos.

—Ah, pero antes me apresuraría a derrotar a todos esos monstruos. ¡Feliz intento de vencerme Chicas Superpoderosas!

La figura se dispersó mientras que las Chicas Superpoderosas Z se levantaron con dificultad.

—Ese maldito… — dijo Bellota Z, regresando a su forma de Kaoru por culpa del agotamiento. — Quiere agotarnos antes de luchar cara a cara.

Se iba a caer pero fue atrapada por su padre.

—Kaoru…

—Papá… —murmuró ella.

Miyako y Momoko tampoco podían aguantar mucho más.

—Tenemos que llevarlas de regreso al laboratorio — dijo Bombón.

—No, tenemos que ir a casa y darles el cuidado que necesitan — dijo llorando la señora Akatsutsumi al tiempo que apretaba a su hija contra sí. — ¿Por qué? ¿Cómo es que el gusto por las historietas la llevó a esto?

—Sí, no tienen por qué exponerse sólo porque ese monstruo las quiere atacar — dijo la abuela de Miyako limpiando el sudor de la frente de la chica rubia. — Por favor…

—No, debemos ir al laboratorio, el profesor sabrá qué hacer para que nos recuperemos — pidió Momoko. — Bombón… Burbuja… Bellota… ¿podemos pedirles algo?

No había necesidad de decir más, Bombón sonrió.

—Claro, nosotras nos encargaremos de mantener Tokyo a salvo.

—Gracias… — murmuró Momoko antes de quedar dormida en brazos de su madre.

Por su parte Bombón miró a sus hermanas.

—¡Ya escucharon! Pase lo que pase, ÉL no puede ganar.

—Esto es por todos nuestros amigos — dijo Burbuja.

—Sí, no dejaremos que ese perdedor se salga con la suya — dijo Bellota muy molesta.

Entonces salieron a combatir mientras que las familias finalmente accedían a llevarlas al laboratorio, pues de paso tenían que hacerle muchas preguntas al profesor Utonium.


Bien: un tantito dramático y se escucha más como un momento que debería de ir en un fic de las Chicas Superpoderosas Z propiamente dicho pero honestamente me quedo con el cross, además que soy un fan de poner dramones en mis historias.

Chao; nos leemos!