Luego de derrotar a los villanos de las Chicas Superpoderosas, tanto Chicas Superpoderosas y Chicas Superpoderosas Z se dirigen a vencer a ÉL y a ÉL-Z. Ésta será como mucho la mayor batalla de las seis Chicas. ¿Será su poder suficiente para derrotarlos a ELLOS o será que hoy veremos el final de las Chicas Superpoderosas?

El profesor había insistido en acompañarlas al menos hasta el límite de la devastación ya que apenas si se había reunido con sus hijas y ahora ellas se enfrentaban a un gran peligro, tenía que estar con ellas el mayor tiempo posible, mientras tanto las Chicas Superpoderosas y las Chicas Superpoderosas Z se interrogaban mutuamente sobre el enemigo a quien tenían que enfrentarse, pues estaba visto que cada universo tenía sus diferencias.

—ÉL no es del tipo de gente que te ataca directo como Mojo o la Princesa o casi todos los tipos que conocemos, él es de los que utiliza trampas para hacerte pensar y… — comenzó Bombón mientras hacía recuento de todas las veces que se enfrentaron a ÉL.

—Te entiendo en general se las arregla para hacerte pasar un mal rato — dijo Bombón Z. — Pero si tiene que pelear también es alguien de cuidado.

Las Chicas Superpoderosas y las Chicas Superpoderosas Z asintieron, en ese sentido no había mucha diferencia entre ÉL y ÉL-Z.

—Recuerdo que una vez poseyó a mi querido Pulpi para hacernos pelear y luego estuvo a punto de destruirme — dijo Burbuja. — Tuvimos que destruirlo y lloré toda la noche…

—Ah, te entiendo a nosotras nos hizo lo mismo — dijo Burbuja Z. — Por suerte pudimos regresarlo a la normalidad. No me imagino qué hubiera hecho con si destruíamos también a Pulpi, él ha estado conmigo desde que nací y no puedo reemplazarlo así como así.

—Ya veo, bueno yo sí compré a un nuevo Pulpi pero supongo que nuestro vínculo no era tan fuerte porque pude pasarle todas mis buenas memorias a este nuevo Pulpi.

Siguieron volando mientras que el profesor seguía pasando su mirada de las Chicas Superpoderosas Z a sus hijas apenas pudiendo creer esto del otro universo. Finalmente sintieron el calor del volcán obligándose a frenar poco a poco.

—Sólo para ser claros, ese poderoso demonio del antiguo Japón que decían que intentaba de liberarse… ¿era ÉL, verdad? — Quiso saber Bellota. — Es el único demonio que conocemos; o al menos creo que es un demonio, ni idea de qué es ese tipo.

—Exacto — confirmó Bellota Z. — Pero logramos sellarlo, o al menos eso pensamos hasta ahora. ¿Ustedes nunca han podido encerrar al ÉL de este universo? Digo, para siempre.

Se sintió una extraña perturbación en el aire y un horrible rostro como de demonio rojo se apareció en el aire. Las Chicas Superpoderosas Z adivinaron pronto, no tuvieron necesidad que sus tres pequeñas contrapartes frenaran y gritaran al unísono:

—¡ES ÉL!

—Hola Chicas, no pude evitar echarles un ojo desde que vi el robot de Mojo explotar hacer rato — dijo ÉL. — Vaya que los he estado escuchando desde hace tiempo y, ¿las Chicas Superpoderosas Z? Ah, es un placer conocerlas, ¿qué las trae a nuestro pequeño universo?

—No te hagas el tonto, buscamos a nuestro ÉL — dijo Bombón Z. — ¿Dónde está?

ÉL comenzó a reírse divertido mientras juntaba las piezas del rompecabezas.

—¡Ah, ahora comprendo tantas cosas! Por eso ese Polvo Negro me estaba ayudando, ¿entonces era yo mismo? ¡Por eso sabías mi nombre! Pero lo que no entiendo es por qué mandar a mis Chicas Superpoderosas a tu universo, ¿me explicas por favor?

El Polvo Negro entonces tomó la forma tan temida por las Chicas Superpoderosas Z: un arlequín con grandes pinzas de cangrejo y medias rayadas.

—Simple: ¡CARNADA! — Gritó ÉL-Z creciendo en tamaño ayudado por el volcán del Monte Saltadilla. — Tenía que buscar la mejor forma de atraer a las Chicas Superpoderosas Z a un lugar sin Sustancia Z y sin sus estúpidos, sin sus molestos aliados, y lo más importante: lejos del maldito hielo. ¿Tienes idea de lo frío que es el espacio exterior, ÉL? Yo sí, se lo agradezco a estas tres mocosas.

Entonces lanzó un chorro de lava contra el grupo, que se apresuró a apartar al profesor Utonium y dejarlo en un lugar seguro mientras luchaban contra ELLOS.

—Tengan cuidado, ya quedó claro desde el universo Z que ÉL-Z es mucho más peligroso que el que conocemos — advirtió Bombón.

—¡Un minuto! ¿Cómo que más peligroso? — Se ofendió ÉL rechinando los dientes.

Pero antes que le respondieran, ÉL-Z lanzó un chorro de lava contra las chicas haciendo una elegante vuelta.

—¡Ajajajajaj! No son muy populares, ¿eh chicas? El Monte Saltadilla las odia.

Entonces hizo un nuevo ademán y el volcán se curveó antinaturalmente apuntando su cráter contra ambos grupos de Superpoderosas, que se separaron pero la lava llegó a ellas como si fuera disparada por un pulverizador y las minúsculas partículas de lava las quemaron por todo el cuerpo, tuvieron que retroceder.

—¿Qué pasa? ¿No van a acercarse más? ¡Tendrán que hacerlo si quieren derrotarme! — Gritó ÉL-Z.

Entonces de nuevo atacó con un chorro de lava por detrás de las chicas, se hubieran dispersado pero enormes muros ardientes se levantaron ante otro gesto del demonio japonés.

—Kya, kya, kya, kya, kya, ¡me encanta esto! ¡CUANDO ACABE CON USTEDES FINALMENTE PODRÉ EXPANDIR EL CAOS DE REGRESO EN NUESTRO MUNDO!

—Vaya, tu estilo es fabuloso pero algo demasiado extremo para moi — dijo ÉL alegremente sentándose en el hombro de ÉL-Z mientras se limaba las pinzas.

— Yo soy más de hacerlas pelear entre ellas, ponerles acertijos indomables y otras cosas. Tu estilo me suena más a lo que harían Mojo, Peludito, ¡Hasta esa tonta de Morbucks!

—Tú perdonarás, ¿pero te han sellado alguna vez? Es muy incómodo, y ya es muy tarde para poner en su lugar a sus antepasadas así que me conformaré con ellas.

—¿Sellado?

—Encerrado aparentemente para siempre, mi cuerpo en un ataúd y mi alma en un iceberg y luego en el espacio exterior. ¡POR ESO ES QUE MUY ESTOY MOLESTO!

Se rodeó de grandes llamas y miró con furia a las Superdoderosas.

—¿Por qué sellar a ÉL en un iceberg y en el espacio? — Preguntó Bombón.

—Porque la debilidad de ÉL es el frío — explicó Bombón Z. — Pero a diferencia de nuestra batalla en Tokyo, no encuentro nada de hielo que podamos hacer.

—Parece que el maldito sí aprende de sus errores — dijo Bellota Z limpiándose el sudor. — Quién sabe cuánto podamos aguantar.

Bombón sonrió a su otro yo.

—Límpiame el camino y yo me encargo.

—¿Segura? — Preguntó Bellota Z. — No me parece una buena idea en lo absoluto.

—Confío en ustedes — fue lo único que pudo decir Bombón.

Las Chicas Superpoderosas y las Chicas Superporderosas Z asintieron rápidamente, entonces Burbuja Z agitó su varilla:

—¡Pink Champagne attack!

Bombón Z agitó su yoyo acercándolas hacia sí y cargándolas a energía, para luego lanzárselas a su amiga:

—¡Todo tuyo Bellota!

Bellota Z giró en el aire su arma característica y atrapó los ataques de sus dos amigas, haciendo que el martillo creciera de sobremanera. ÉL-Z frunció el entrecejo.

—Uno de los errores más estúpidos de mi larga carrera: mostrarles el máximo potencial de esas armas.

—¿Por qué harías algo así? — Se extrañó su contraparte.

—Larga historia, quería matarlas pero subestimé a su líder.

—¿Matarlas?

—Insisto: ¿te han sellado? Cuando te pase te permito hablarme de violencia.

Entonces el martillo descendió a toda velocidad dividiendo el mar de lava como si se tratara del mar muerto en lugar del mar de la muerte. ÉL-Z levantó una ceja, ¿esta era su idea? Las tres pequeñas Superoderosas volaron a toda velocidad contra ellos. ÉL levantó sus tenazas listo para recibir a las pequeñas oponentes a las que ya estaba acostumbrado cuando un yoyo le dio justo en la nariz. Se enfureció y creció a un gran tamaño en donde quiso cortar en dos a la impertinente de Bombón Z, pero sí lanzando un golpe de garra contra Burbuja Z a quien vio aproximarse por la derecha y una patada contra Bellota Z que se aproximaba por el otro lado.

—¿Por quién me toman mocosas? Estoy acostumbrado a pelear de tres en tres.

Mientras ÉL-Z se reía como idiota.

—¿Qué clase de heroínas son ustedes Chicas Superpoderosas Z? ¿Mandar a mocosas de preescolar contra mí?

Las tres niñas lo golpearon a ÉL-Z con tal fuerza que incluso lograron derribarlo en su tamaño gigante.

—Bien, considerablemente fuertes, ¿PERO CREEN QUE ESO BASTA PARA DETENERME?

Bombón entonces soltó su golpe final, el aliento congelante. Irónicamente fue como si el mundo se congelara, ÉL-Z tembló de frío y rápidamente decreció de tamaño. Mientras más soplaba Bombón más pequeño se hacía ÉL-Z. Esto de casualidad llamó la atención de ÉL.

—¿Es en serio? ¿En serio tienes debilidades? Amigo, eras tan genial…

Por su parte ÉL-Z se levantó adolorido.

—¿Aliento congelante? Demonios, no pensé que algo así existiera, se nota que es otro universo.

Mientras las tres chicas seguían su ataque de golpes y patadas contra ÉL-Z, hasta que Bellota tuvo la brillante idea de usar sus ojos de rayos láser para alejarlo. De inmediato él creció en tamaño y les dio un tremendo golpe que las mandó hacia atrás.

—¡Bellota!

—¿Qué? ¡Quería ayudar!

—¡Si el frío lo debilita obviamente el calor lo fortalece!

Entonces Bombón regresó mandando una nube de hielo contra ÉL-Z, que se alejó de un salto y se rodeó de poder una vez estuvo en el cobijo de la lava.

—Bien, bien, un reto. No me interesan las victorias fáciles. ¡Vayan mis pequeños!

Mientras las Chicas Superpoderosas Z eludían los ataques de ÉL evaluando sus ataques, hasta que finalmente se cansaron.

—Tu poder sigue siendo el mismo sin importar qué, en ese sentido nuestro ÉL es más interesante, nunca sabes cuánto tiene en reserva — dijo Bellota Z. — ¿Les parece si terminamos con esto? ¡Bombón, Burbuja!

—Entendido — dijeron las dos.

De su yoyo lanzó una bola de energía que fue golpeada por el martillo de Bellota Z y atrapada en la vara de burbujas de Burbuja Z.

—¡Bubbles Finish!

Lanzó una gigantesca burbuja que explotó en el rostro de ÉL, que se vio como atrapado en una corriente eléctrica. Gritó de dolor y cayó hacia atrás volviendo a su forma normal.

—Se acabó ÉL — dijo Bombón Z.

—Sí, es el fin perdedor — dijo Bellota Z. — Fue divertido y todo pero estamos hartas de ti.

—Sí, no eres muy amable — dijo Burbuja Z.

ÉL se levantó adolorido, tal vez Chicas Superpoderosas tenían la ventaja en fuerza, pero las Chicas Superpoderosas Z lo compensaban con sus armas.

—Bien, admito que las subestimé, ¡pero no cometeré la misma estúpida equivocación de nuevo!

Entonces vieron el polvo negro flotar por la ciudad de Saltadilla.

—Ay no, parece que nuestras contrapartes sí subestimaron a nuestro ÉL — dijo Bombón Z.

—Es fácil hacerlo cuando a diferencia mía él sí tiene una debilidad tan obvia — gruñó ÉL.

Mientras tanto Peludito, la Banda Gangrena, Mojo-Jojo, la Banda Amiba y la Princesa Morbucks se encontraban recuperándose del ataque de las Chicas Superpoderosas Z cuando el polvo negro de ÉL-Z los cubrió por completo.

—¿Quieren más poder del que jamás han imaginado? ¿Quieren obtener las mismas habilidades que sus yos más poderosos de mi lado? Puedo darles verdaderos súper poderes… Banda Amiba, ¿Princesa, no quieres ser una Chica Superpoderosa a tu propio estilo sin depender de estas tres?

—¿Es en serio? — Dijo la chiquilla de preescolar.

—Claro que queremos, queremos poner en su lugar a esta segunda banda de Superpoderosas — dijo Mojo-Jojo.

Entonces el polvo negro los cubrió. Las Chicas Superpoderosas Z volaron a la acción pero frenaron en seco ante la nube de polvo negro que rodeaba a los villanos y que ahora los esperaban con los ojos con un brillo rojizo.

—Había olvidado cómo odio a ÉL, nuestro ÉL — dijo Bellota Z. — ¡Bien, terminemos con esto!

Los villanos corrieron a su encuentro.


Inicia la batalla, ahora, sé que ÉL no utiliza a los otros villanos como sus títeres pero esa es una de las características tiene ÉL-Z que me hace preferirlo del ÉL original. Me encanta como villano, ahora terminaremos esta historia dentro de poco. Espero que la estén disfrutando tanto como yo.

Chao; nos leemos!

(Y que conste, este cap ya lo tenía listo pero me negaba a publicarlo antes que solucionaran el problema de las reviews de FF, espero les haya gustado)