Luego de aprender del aliento congelante de Bombón, las Chicas Superpoderosas y las Chicas Superpoderosas Z han intercambiado de ÉL, desgraciadamente aunque ya tienen controlado a ÉL, ÉL-Z ha regresado a sus viejos trucos y con su polvo negro ha fortalecido a los villanos de las Chicas Superpoderosas. ¿Cómo saldrán de esto nuestras heroínas?
Ambos grupos de Superpoderosas hacían lo que podían para no caer ante sus oponentes, el derrotar a uno de los ÉL había sido un gran avance, pero como era lo usual, eso fue sólo el principio. Con el grupo de los villanos de las Superpoderosas súper cargados con el Polvo Negro de ÉL-Z, las Chicas Superpoderosas Z apenas si podían mantener el ritmo. Era una suerte que éstos fueran considerablemente menos amenazantes que en su propio mundo o en verdad estarían en un problema. La Banda Gangrena por ejemplo, sus contrapartes Z eran mucho más valientes al enfrentarse a ellas sin titubear, éstos en cambio aún tenían sus dudas y no tenían las mismas habilidades extrañas de sus contrapartes. Sólo era un incremento de fuerza pero Ace no estaba usando sus fastidiosos ases para alejarlas, o también Snake aquí era un chico y no tenía las mismas habilidades 'masajistas' así que al final simplemente les estaban dando un momento difícil pero no como lo hicieron sus villanos en su momento. Otro ejemplo era la banda Amiba, que ni siquiera era estorbosa como los suyos, se limitaban a gritar de alegría cuando los golpeaban de cuando en cuando. Otra que era considerablemente menos peligrosa era la Princesa Morbucks, pero porque al final a pesar del Polvo Negro no pasaba de ser una niñita de preescolar. Los que realmente les estaban dando problemas eran Peludito y Mojo-Jojo siendo ellos más peligrosos que en su propio mundo.
De reojo vieron cómo las Superpoderosas Z vieron cómo sus otros yos seguían luchando contra ÉL-Z, de momento el aliento congelante de Bombón lo mantenía a una distancia segura, pero si las cosas seguían así ella se agotaría. Todos lo sabían, y sí, también ÉL-Z.
—Debemos pensar en algo… — murmuró Bombón Z pensando en lo que sus pequeñas yos les habían contado de ese mundo y luchando a la vez. — ¿Qué puedo hacer?
Un golpe de Peludito la bajó al suelo, cayendo sobre algo blando en su bolsillo. Y de pronto ahí estaba la repuesta, ¿cómo no se dio cuenta antes? De un rápido movimiento enredó su yoyo en las piernas de su atacante y de un tirón lo hizo caer. Luego voló hacia el profesor Utonium de aquel mundo. Sus amigas no dijeron nada, sabían que había pensado en algo.
—¡Profesor! ¡Profesor! — Gritó Bombón Z. — No vamos a durar mucho a este paso. Necesito Sustancia X, es nuestra única esperanza para acabar con esto.
—Comprendo que no podemos seguir así, ¿pero Sustancia X? ¿Qué piensas hacer?
—Detener esto, mientras nuestro ÉL tenga el volcán de su parte no podremos enfriarlo lo suficiente como para vencerlo. Debemos detenerlo pero antes debemos detener a estos tipos… y aunque no lo crea necesito un poco de Sustancia X. ¡Profesor se acaba el tiempo!
El profesor Utonium miró a la joven, su querida Bombón sería igual a ella en unos años; aunque ésta no era su hija en ningún mundo sentía que podía confiar tanto en ella como en Bombón, así que ¿por qué no? Seguro actuaría responsable con la Sustancia X.
—De acuerdo, antes de venir a refugiarnos pensé que alguien nos daría problemas, así que traje lo que tenía conmigo — dijo el profesor dándole el frasco a Bombón Z. — Sé prudente con esto y salva a mis hijas…
Bombón Z sonrió y sacó algo de su bolsillo… un bocadillo del Kintoukidou, algo aplastado por la batalla pero por suerte estaba bien empacado.
—¿Eh?
Lo abrió y lo echó al frasco.
—¿EH? — Gritó el profesor.
La Sustancia X comenzó a brillar de forma extraña.
—¿QUÉ TE CREES QUE HACES?
—El antídoto del Polvo Negro de ÉL, ¡Sustancia Z!
Entonces voló hacia el Dinamo Z.
—¡Sabía que debía traer esto en caso de emergencia! — Dijo llevando el equipo de Rayos Z Blancos portátil del Profesor Utonium Z.
—¡EY VILLANOS! ¡COMAN RAYOS Z BLANCOS!
Todos se volvieron hacia la chica, que pronto los bombardeó con un espectáculo de luces, pero fue inmediato, los residuos de Polvo Negro salieron flotando.
—¡Oigan no es justo! — Protestaron a la vez.
—¡COMO SI EN UNA PELEA REAL LAS COSAS FUERAN JUSTAS! — Les espetó Bellota Z. — ¡MINNA-SAN!
Burbujas fueron lanzadas para luego ser atrapadas y súper cargadas por un yoyo y luego atrapados por un enorme martillo, que se hizo todavía más enorme.
—¿Ya están listos para pagar el precio por hacerme perder la paciencia? ¡MEGATON ULTRA FINISH!
El martillo descendía.
—Bellota, intenta apuntar al volcán — gritó Burbuja Z.
La chica gruñó en respuesta y el golpe descendió por completo. La onda sónica emergente fue tal que mandó a los villanos volando a diferentes partes de la ciudad al tiempo que levantaba enormes rocas que interferían en el camino de la lava.
—¿Quién es tan idiota como para intentar destruir un volcán? — Dijo de mal humor Bellota Z. — Dense prisa y terminemos el dique.
Volaron a la acción, tomando grandes rocas y colocándolas de modo que fuera imposible que la lava escapara más; mientras tanto el ataque Pink Champagne de Burbuja Z flotaba sobre la ciudad solidificando la lava que las rodeaba.
Seguía haciendo calor, un horrible calor pero era menos que antes, e incluso ÉL-Z notó el cambio.
—Maldición, ¡maldición! ¿Qué demonios intentan hacer?
—Se acabó ÉL — dijeron las Chicas Superpoderosas Z aterrizando frente al demonio. — Hicieron un gran trabajo distrayéndolo, ahora es tiempo que nos enfrentemos a nuestros demonios.
Las tres niñas les sonrieron a sus otros yos.
—Gracias chicas, gran idea la tuya Bombón Z — la felicitó su pequeña yo.
—Y hablando de Rayos Z blancos, tengo más que suficientes para ti — dijo la joven apuntando el generador de Rayos Z hacia ÉL.
El demonio retrocedió un par de pasos pero sonrió.
—¿Saben por qué no me gusta luchar contra ustedes en sus formas humanas, mocosas? Porque crear el desorden y la destrucción es una cosa, pero ustedes hacen que mi vida sea digna de ser vivida. Dejémonos de juegos, ¿les parece?
Las Chicas Superpoderosas Z se prepararon, y entonces iniciaron el combate. ÉL-Z se deslizaba por todo el lugar como bailando eludiendo los feroces ataques de sus seis oponentes como riéndose, pero en sus ojos brillaba un profundo odio. Entonces Burbuja notó lo que pretendía:
—¡Chicas, está intentando acercarse furtivamente al volcán!
ÉL-Z gruñó en frustración y pronto abrió sus garras disparando esas agujas negras que destruirían todo a su paso.
—En serio no sé quién me fastidia más, ustedes o las mayores.
Las tres pequeñas usaron su visión calorífica para abrirse paso ante ese inminente ataque, pero antes de llegar a ÉL-Z se detuvieron y le dieron un triple golpe que lo lanzó hacia arriba, en donde las burbujas explosivas de Burbuja Z lo mandaban de aquí a allá sufriendo un tremendo dolor, y luego fue atrapado por el yoyo de Bombón Z que se enredó en los pies del monstruo y lo lanzaron hacia Bellota Z.
—Típico — gruñó el demonio.
El golpe de martillo lo mandó directo al suelo. Se levantó limpiándose un hilillo de sangre que rezumaba de su boca.
—Ah, en serio que el que hayan derrotado a mi otro YO es un fastidio, pero al menos me sigue demostrando por qué soy el único que puede tomar ambos mundos.
Entonces cargó un ataque de energía y entre ambas tenazas que arrojó contra los dos grupos de heroínas creando una explosión de energía de tal poder que pronto las chicas se vieron aterrizando justo frente al campamento de refugiados de Saltadilla.
—¡Mis niñas! ¿Se encuentran bien? — Preguntó el profesor Utonium corriendo hacia las pequeñas.
Las tres chicas mayores se levantaron.
—¿No le pasó nada al Generador de Rayos Z Blancos? — Preguntó Burbuja Z.
—Por suerte no, pero mientras no podamos detenerlo el tiempo suficiente no podremos usar esto.
—Déjenme ayudar — dijo de pronto una voz.
—¡Es ÉL! — Gritaron todas poniéndose en posición de combate.
—¿Ya pasamos por esto, no? — gruñó el demonio. — ¿Quién se cree ese idiota? ¡Esto se acaba ahora! ¡OYE PERDEDOR!
ÉL-Z se volvió hacia ÉL.
—¿De veras crees que te dejaré hacer lo que quieras en MI mundo para llenarlo de caos? ¡VETE DE REGRESO A TU INFIERNO!
Creció en su última forma y trabó sus pinzas contra las de ÉL-Z, haciéndolo retroceder.
—Tal vez tú tengas más trucos que yo, pero da la casualidad que YO no tengo debilidades.
Comenzaron a luchar con todo mientras que ÉL-Z veía de reojo cómo los dos grupos de Suprepoderosas regresaban a la carga.
—¡Quítate insensato!
—El pez por la boca muere, o en este caso el cangrejo — gruñó ÉL. — ¿Qué esperan Superpoderosas? Este sujeto tiene que irse.
Bombón Z enredó su yoyo en el adornado cuello de la camisa del demonio japonés, ayudada por Burbuja y Bellota mientras que Bombón Z soplaba su aliento congelante una última vez.
—¡FRÍO! — Gritó el monstruo, retrocediendo a su otro yo.
—¡AHORA! — Gritaron todas liberando la corriente de Rayos Z Blancos en ÉL-Z.
La descarga fue justo como la última vez, el cuerpo del monstruo caía como una marioneta inerte mientras que el polvo negro era atrapado en una nube de Rayos Z Blancos.
—No, ¡no crean que pienso volver a permitir esto! — Dijo el Polvo Negro intentando desesperadamente de liberarse.
—¡Bombón-chan ahora! — Gritó Burbuja Z.
De nuevo el aliento congelante, ÉL-Z tembló de frío, no podía estar pasándole de nuevo, cómo odiaba el frío.
ÉL simplemente sonrió y con su garra como cangrejo rompió una ventana que tenían cerca, la de una tienda de electrónica.
—¿Alguien quiere un refrigerador? — Preguntó divertido mientras tomaba el mencionado electrodoméstico. — ¡De la misma marca que uso en mi restaurante!
—¿Tu restaurante? — Preguntó Bellota Z.
—Solo digamos que si les ofrece un desayuno gratis, no acepten — dijo molesta Bellota.
Bombón entonces sopló la nube de Polvo Negro y cerró la puerta. Entonces Burbuja tomó la marioneta que quedó.
—¿Y entonces es sólo un muñeco feo? ¿Por qué?
—Niña, nadie conoce nuestras verdaderas apariencias — dijo ÉL divertido. — Al igual que nuestro verdadero nombre, es algo que los humanos no tienen por qué averiguar.
Todos asintieron, pero entonces las seis chicas se pusieron en posición de combate contra ÉL.
—¿Entonces ahora qué, ÉL? ¿Lucharemos hasta el final?
El demonio negó con la cabeza.
—Por esta vez todo ha terminado, no puedo creer que haya sido utilizado aún si se trataba de otra versión de mí. No, por hoy ya tuvimos todos suficiente, ¿no creen corazones? Pero sí, nos volveremos a ver muy pronto… también a ustedes las veré dentro de nada, Chicas Superpoderosas Z.
Las tres mayores gruñeron pero asintieron.
—¿Entonces qué hacemos con esto? — Preguntó Bombón levantando el refrigerador. — Es demasiado peligroso para dejarlo así como así.
—Por esta vez nos haremos cargo, deshacernos de esta cosa en el espacio no sirvió de nada la última vez así que supongo que tendremos que someterlo a constante vigilancia — dijo Bombón Z. — Lo dejaremos en custodia del laboratorio. Ahí tenemos suficiente Sustancia Z y creo que entre Ken y el profesor podrán construir un congelador lo suficientemente poderoso para mantener a raya a este ÉL.
—Entendido — dijeron todas.
—Entonces sólo queda regresar al Dinamo-Z — dijo Burbuja Z. — Se los agradezco chicas, de no ser por ustedes creo que no lo hubiéramos contado.
—No se preocupen, nosotras siempre estaremos ahí para ayudar — dijeron las tres pequeñas.
—Tal vez otro día veamos qué grupo es el más fuerte, pero creo que sí, es hora de volver a casa — dijo Kaoru. — Por cómo se puso mi padre si no regresamos ya no va a dejarme ni respirar en paz.
Todos asintieron riendo, y regresaron al Dinamo Z. Sí, al final todo había terminado.
—Gracias por recibirnos en su mundo en un principio — dijo tiernamente Burbuja.
—Sí, supongo que nos hubiéramos visto en un problema de no ser por ustedes — admitió Bellota.
—Le pediremos al profesor que construya algo que también podamos usar para visitarlas — se despidió Bombón.
—Cuenten con ello — dijo el profesor Utonium. — Gracias, gracias por encargarse de mis hijas.
Las Chicas Superpoderosas Z se despidieron, y despegaron para luego desaparecer en un flash, y por cierto el Dinamo Z esta vez tomó la forma de Bellota Z. Era el fin.
—Sí que éramos diferentes ese ÉL y yo — opinó el demonio. — Pero bueno, eso le pasa por querer apuñalarme por la espalda. Y sí, nos veremos muy pronto Chicas Superpoderosas Z. Pero supongo debo esperar a que el Profesor haga su trabajo.
Sí, sí, una nota innecesaria ya que no creo que haya una secuela inmediata pero bueno, fue divertido. Sólo quiero aclarar que haré un cap final para cerrar el fic y bueno, espero que hayan disfrutando leyendo como yo escribiendo.
Chao; nos leemos!
