MI COMPAÑERO DE CUARTO ES GAY

Capítulo 5


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— ¡Kamui espera un segundo!—. Grito ella corriendo detrás de él.

Pero vaya que ese chico era rápido, volteaba a todos lados tratando de encontrarlo pero nada. Había desaparecido por completo. Solo le quedaba una opción.

Por otro lado, cuando le había pagado su dinero al amable taxista, Kamui salió del auto mirando atento el edificio donde vivía su "pequeña hermanita". Contaba los segundos que le tomaría ir por cierto castaño para arrancarle los testículos y obligarlo a que se los comiera. Subió las escaleras, cruzo por el pasillo hasta llegar al departamento de su hermanita, no habían sonidos "¿que están haciendo otro?" pensó sintiendo como la furia recorría cada uno de sus ligamentos.

— ¡Kagura! ¡Ovnichan vino de visita!—. Gritó Kamui dándole una patada tan fuerte a la puerta que logró romperla.

Kagura y Okita despertaron debido a la sorpresa, ambos estaban en pijama y despeinados lo que hizo que el pelirrojo pensara todavía peor.

— ¡¿Que mierda te pasa Kamui?!—. Gritó Kagura enojada.

—Te dije que usaras condón—. Respondió Kamui haciendo que ella se sonrojara.

— ¡Tú no has dicho esas sandeces! ¡Y lárgate a la mierda de mi casa!—. Gritó Kagura.

—Ya me iba... Pero me llevare de las pelotas a ese imbécil, ¿dónde está?—. Respondió Kamui, buscaba con la mirada a Okita pero no lograba verlo.

—Aquí estoy cuñadito—. Respondió Okita saliendo de la habitación, se había quitado la camiseta con la intención de molestar al pelirrojo. —China vuelve a la cama, en un segundo voy—. Dijo con un tono lascivo.

—Lo siento Kagura la no ira, yo me encargare de llevarlo a un ataúd—. Dijo Kamui.

Estaba a punto de lanzarse contra Okita hasta que sintió como unos delgados brazos lo rodeaban del abdomen desde atrás. Sentía también como una cabeza se apegaba a su espalda, recocina ese calor, era inconfundible.

— ¡Lo siento Kagura, Okita se me salió lo de su bebe!—. Gritó Soyo quien era la que sostenía a Kamui.

—Mi hermana será madre soltera—. Dijo Kamui tratando de zafarse del agarre de la chica.

— ¡Él bebe necesita un padre!—. Gritó Soyo.

—Entonces no hay bebé—. Respondió Kamui.

— ¡No puedes decir eso! ¿Qué vas a hacer, sacárselo?—. Dijo Soyo.

—Buena idea—. Respondió Kamui.

—No, no, no los bebés son una bendición él no tiene la culpa... Es más yo quisiera uno—. Decía Soyo apretando más su agarre. — ¡Es más! ¡Kamui hazme un hijo a mí!

Aquel grito se apoderó de toda la pieza. Kagura estaba boquiabierta mientras Okita parecía estarse divirtiendo con la situación. Por su parte Kamui estaba estoico e irremediablemente feliz al escuchar esas palabras, le haría 200 si se los pedía.

—Vaya, matarme o tirarte a tu amada... He ahí el dilema—. Bromeó Sougo obteniendo un golpe en la cabeza propinada por Kagura.

— ¡Cállate que terminara matándote!—. Gritó Kagura.

Kamui no dijo nada, en su lugar cargo el delicado cuerpo de Soyo cargándola como si fuera un costal de papas. Camino a pasos rápidos aprovechando para empujar a Okita en su trayecto hasta llegar a la habitación del departamento en el que se encontraban.

—De aquí me cobro—. Dijo Kamui cerrando la puerta de su habitación tras de si

— Idiota— Le reclamó Kagura— Por tu culpa malentendieron las cosas y Soyo va a pagar las consecuencias... Te dije que lo comprarás para anego por que le daba pena ir... Y haces ese maldito alboroto y ella por eso se salió corriendo— Suspiró cansada esa pelirroja— ¿No sabes que es tener un poco de tacto? Ella no quería que nadie se enterara de eso

— No sabes lo horrible que es que te emparejen con ese chino imbécil— Se recostó en el sofá— Quería que se le cerrara bien la boca. Él no me mete nada a mí, y yo nada a él, fin del asunto

— ¿Cómo se supone que les explicaremos eso si ella no quiere que nadie se entere que tal vez tenga gorilitas?— Okita sonrió

— Entonces acepta y propuesta y ya hacemos uno para cubrir las apariencias— Ella lo golpeó en el estómago sacándole el aire

— Ni pensar que sólo estas aquí porque eres de la confianza del gorila— Ella se cruzó de brazos— Debo detener a Kamui

Antes de que ella hiciera algo, Okita la jaló de la muñeca.

— Ellos saben lo que hacen, ¿No crees que sea imprudente de tu parte ir?

— Pero...— Balbuceó ella y se sentó frustrada

"Soyo" pensó ella dejando soltar un suspiró.

Kamui la soltó en la cama.

— Si se te pasa así, pues hazlo— Dijo ella deslizando un tirante de su blusa— Pero déjalos a ellos en paz

Kamui la vio en la cama, ofreciéndose de esa manera. Tan hermosa... Dudaba, y sentía las gotas de sudor deslizarse por su piel. Ella lo notó casi de inmediato, y antes de comenzará otra vez a maldecir a Okita, lo tomó del cuello y lo besó como ella podía, con unas intensas ganas y ternura. Él no se negó y le regresaba ese beso el doble. ¿Estaba haciendo mal? Su mente estaba demasiado nublada como para cuestionarse eso. La quería hacer suya cuanto antes.

Sin más, le fue quitando la blusa, dejándola sólo con el sostén. Delineaba su suave y blanca piel entre sus dedos, y ella le alborotaba su cabello entre sus dedos.

— Eres... Preciosa...— Musitó el entre jadeos

— Ka... Mui— Le respondió de la misma manera

Él se quitó la playera, dejando ver su bien formado cuerpo masculino, el cual ella había visto tantas veces, y que sin embargo, nunca le había parecido tan excitante como en ese momento.

La tiró en la cama, quedando el encima de ella y desabrochó el sostén de ella. Y ahí estaban esos senos bien formados. Pero volvía esa duda a él... ¿Debía hacerlo a pesar de todo?

—Soyo ¿Estás segura de esto? —cuestionó Kamui.

—Si —respondió con una voz firme.

—Pero no que estabas esperando a alguien especial para esto.

—Tú te convertiste en una persona muy especial para mí —dijo Soyo mientras acariciaba el cabello de Kamui que se encontraba sobre ella.

—Gracias por concederme este honor, pero al ser una persona especial para mí y yo una para ti, me gustaría que nuestra primera vez fuera muy especial. Y no en la habitación de mi hermana.

Kamui se levantó y ayudo a levantarse a Soyo de la cama, cogió el sostén de Soyo y se lo ayudo a poner, mientras ella estaba de espaldas frente a él. Lo abrocho y le mordió loa hombros y le beso el cuello, esto hizo que la chica se retorciera para él. Después le coloco la blusa. Y salieron de la habitación algo despeinados.

—Vaya chino, tan rápido. ¿Es qué eres precoz? —dijo Okita con un tono burlón esto hizo que Soyo se sonrojara.

—Síguele estúpido sádico y haré que mi hermana tenga una novia en lugar de un novio.

—Princesita ¿sabes?, me encanta ser tu amigo —dijo Okita abrazando a Soyo.

—Deja de estar de interesado estúpido chihuahua. —dijo Kagura mientras le daba un golpe al sádico —. En realidad esa prueba de embarazo no era para mí. Una amiga se la pidió a este bastardo, y como Soyo estaba aquí, este tipo lo vio como la oportunidad de sacar del closet a Kamui. Nosotros en tres días como novios, no vamos a andar como conejos en celo —. Lo último, Kagura los dijo con un sonrojo.

—Haces que tu hermano este orgulloso, Kagura —dijo Kamui sonriéndole.

—Pero no aseguramos nada después de una semana —dijo Okita, esto hizo que se ganara dos golpes uno por parte de Kagura y otro por Kamui.

—Bueno ahora que ya no hay malos entendidos es hora que regresemos a nuestro departamento, Kamui —dijo Soyo mientras abría la puerta. —Muchas felicidades por su relación Okita, Kagura se ven muy bien juntos — y salió de la habitación.

—Kagura si vas a jugar a la mamá y al papá con el sádico utilicen condón no quiero conejitos sádicos botados por el mundo —dijo Kamui mientras le dedicaba a Kagura una de sus sonrisas amenazantes.

—Cómo crees cuñadito —dijo Sougo mientras abrazaba a Kagura y le daba un beso en el cuello.

—Como se te ocurre hacer eso en mi presencia —grito Kamui corriendo para darle un golpe al sádico.

—Kamui ya vámonos te estoy esperando—gritó Soyo desde el otro lado de la puerta.

—Ándale ve, tu domadora te está llamando —dijo Sougo con burla

—La próxima vez no te salvas —dijo Kamui al oído a Okita y salió del departamento

La alcanzo afuera, caminaron tomados de la mano. Por primera vez, se sentía completos.

Por fin estaba feliz, tener a la mujer que ama a su lado y más aún ser correspondido lo llenaba de dicha.

— ¿Quieres tomar un taxi? Digo para llegar más rápido. — cuestiono Kamui a la chica.

—No, quiero disfrutar este momento lo más que se pueda. Caminar así contigo me gusta— Apretó el agarre de su mano, mientras le mostraba una dulce sonrisa.

"Vaya, en esto memento, si no le hago un hijo le hago un queso" Era un vago pensamiento que surco la cabeza del chico.

Siguieron su camino directo a su apartamento en silencio, un silencio agradable.

La nueva pareja, no tan oficial caminaba tranquilamente disfrutando de la cercanía con su persona amada. En el trayecto al departamento pasaron por varias tiendas de ropa y solo por diversión entraron a probarse la ropa más ridícula que veían. Camisas hawaianas, vestidos de abuelita, pantalones de anciano y faldas súper largas.

—Nunca creí hacer eso en mi vida —dijo riendo Kamui al salir de la tienda.

—Lástima que nos regañaron por andar de payasos —comento Soyo limpiándose las lágrimas de risa.

—Pero valió la pena—dijo al pelirrojo mirando el horizonte.

— ¿Porque lo dices? —pregunto interesada Soyo.

—Verte vestida de ancianita no tiene precio —comento divertido.

—Ni hablar de ti con camisa Hawaiana —puntualizo Soyo.

La pareja iba muy tranquila caminando cuando decidieron cortar camino por un parque, los cerezos en flor daban un toque romántico al momento y más aún porque el lugar estaba lleno de parejas.

Cuando pasaron por enfrente de una pareja de ancianitos los escucharon comentar.

—Oh mira a esos jóvenes —hablo la mujer a su marido— Así agarrados de la mano, justo como tú y yo a su edad.

—Tienes razón querida —hablo el hombre de pelo cano— Son una linda pareja de novios.

La última palabra del señor quedo en la cabeza de ambos jóvenes retumbando, quienes aún sorprendidos perdieron el rumbo a su casa y terminaron sentados a la orilla de un pequeño lago del parque.

—Curioso —murmuró Kamui.

— ¿A qué te refieres? —pregunto Soyo.

—A que casi llegamos a tercera base varias veces y aún no hemos aclarado que somos —hablo mirando el sol despuntando sus últimos rayos color naranjo mientras se ocultaba.

—Ohm —murmuró Soyo en respuesta.

—Es hora de hacer esto lo mejor posible, sé que dije que intentaríamos como amigos primero —hablo siendo interrumpido por la pelinegra.

—Se claro —dijo Soyo nerviosa.

Con los tonos rojizos, naranjas y rosas del atardecer como escenario el pelirrojo tomo las manos de su acompañante y mirándole directamente a los ojos pregunto.

—Soyo... ¿Quisieras ser mi novia? —pregunto muy sonrojado


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Hola ¿que tal? Ustedes dirán que lo deje en la mejor parte, pero si eso hice muajajajaja

Peto no se preocupen hoy terminaré de subir todo este fic, así que estén en su espera ;)

Esperó les este gustando. Reafirmó que es un fic en colaboración con the sun is silent, BlueSkyMoon, Jen, Fanny, Yunia-san. Coco, Maria Isabel (Wattpad), Grell Whoops (No todas las escritoras cuentan con cuenta en fanfiction


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GRACIAS POR LEER