MI COMPAÑERO DE CUARTO ES GAY

Capítulo 7


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En este capítulo siguen las narraciones con acciones sexuales, se recomienda discreción al momento de leer.


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Ella se sonrojó ante el hecho de repetir aquel acto, pero si podía disfrutar del más tiempo no podía negarse. Le propinó un tierno beso de pico en los labios y le sonrió:

— Esta bien

Entonces la tomó de la cintura y la llevó cargando como una princesa hasta la alberca, donde la soltó y ella se hundió en el agua, para luego meterse el.

— ¿Qué te parece aquí?— La rodeó de la cintura

Ella sonrió y lo abrazó. Quizá no era mala idea lo que él pensaba. Rodeo la cintura de él con sus piernas y comenzó a besarlo en la boca, y pequeños besos en el cuello. Él no se quedó atrás e hizo lo mismo. En el agua de alguna manera eran mejor las cosas, sentían su cuerpo flotar. Entonces, el miembro de Kamui entró en ella de nuevo, y Soyo soltó un pequeño gritó.

— ¿Estas bien?— Le preguntó y ella asintió

Los movimientos comenzaron, y ella soltaba gemidos, que enloquecían a Kamui cada vez más y lo hacían ir más rápido.

Estar en el agua era un nivel completamente difiere te del que experimento en la cama o en el sofá.

Estar en un lugar público hacia que la adrenalina aumentará por ser vistos, pero no le importó a ninguno, ya eran altas horas de la noche y podía asegurar que todos estaban en su departamento, solo unos locos, como ellos, estarían tan tarde en el agua.

Kamui admiraba el rostro de su amada, tan hermoso y resplandeciente a la luz de la luna, esto lo hacía enloquecer. Estaba cada vez más obsesionado con ese placer que acababa de experimentar.

Kamui coloco la espalda de Soyo contra la pared de la alberca, ella solo se dejaba manipular, estaba a merced de ese Yato que le daba mucho placer.

Extendió los brazos, dándole cancha libre al pelirrojo, y los pechos de ella flotaban eso hizo reír a Kamui, cosa que sonrojo a Soyo. Él empezó a mordisquear todo el torso de la pelinegra, ella se dejaba sucumbir ante ese placer.

Después de un rato de estar a merced del pelirrojo, Soyo lo aparto de ella. Kamui se quedó sorprendió ante esto.

Soyo empezó a tomar las riendas, empujo a él contra la pared y empezó a mordisquear su cuello, mientras con una de sus manos estimulaba el miembro erecto de Kamui y con la otra un pezón, esto hizo que él se sonrojará

Soyo bajo lengüeteando el torso del pelirrojo hasta llegar a uno de sus pezones y lo mordió. Kamui dio un grito ahogado.

Sus labios y su lengua bajaban por todo el torso de Kamui. Los detalles de sus músculos eran marcados por su lengua volviendo loco al joven chico, se deslizaba cada vez hasta que llego al falo de él, lo acariciaba con sutileza con sus suaves manos. El chico deja escapar un gemido a cada caricia que ella daba, estaba tan excitado que pensó que acabaría antes de llegar a la mejor parte...

Las mejillas de ella estaban un poco sonrosadas, aunque había tomado las riendas del asunto eso no quitaba el hecho de que sentía vergüenza. Se inclinó quedando a la altura de la entrepierna del... El falo del chico estaba frente a ella por lo que le deposito un corto beso para después proceder a besarlo a con más intensidad mientras seguía acariciándolo con una de sus manos. Entonces lo introdujo dentro de su boca, succionando y lamiendo cada centímetro de él...

Era demasiado enloquecedor, las piernas de él perdían fuerza, víctima de la felación que le hacia la chica, sintió como todo su cuerpo se tensó y todo si interior se disparaba dentro de la pequeña boca de la chica...

Soyo casi se atragantaba... Lo miro reclamándole por aquello pero él se rio creído...

—Mi turno—. Pronuncio el

Kamui volteo a sus alrededores para confirmar que tenían el área de la alberca para ellos solos. Después de asegurase se eso salió de la piscina con Soyo en brazos.

El pelirrojo recostó a su novia en un asoleadero (sillas para tomar el sol). Soyo lo miraba con unos ojos de lujuria total, Kamui quedo encantado ante esa mirada.

Empezó a lamer sus talones y mordisquear sus pies. Poco a poco iba subiendo dejando un camino de mordidas en toda su pierna, hasta llegar al muslo, ahí le dio una mordida en su pompa haciendo que Soyo se retorciera, hizo lo mismo con la otra pierna.

Una vez ya cerca de la cavidad de la pelinegra, se daba a desear, mordisqueo y lengüeteo los alrededores, mientras hacía esto peinaba los chinos de morena.

Cada vez que se iba acercando a ese lugar donde sucumbía el placer, podía probar los líquidos que Soyo producía, esto lo hacía enloquecer. Empezó recorriendo con su lengua cada parte de los labios. Mordió el lugar más sensible de una mujer y esto hizo que Soyo se retorcía y aferraba más a la silla, abrió más las piernas para darle libre entrada a Kamui. Él aceptó la invitación y se adentró más ahora probando con su lengua, cuando Soyo la sintió la hizo estremecer y como reacción rodeo la cabeza de Kamui con sus piernas y empezó a mover las caderas en todos las formas que esa posición se lo permitía, intentando conseguir que la lengua de él llegara más profundo.

Estaba desfalleciendo del placer que le causaba su ahora novio, estaba a punto de visitar el nirvana, hasta que las caricias pararon de golpe.

Su cara de frustración evidente, lo cual le causo gracia a Kamui esa simple acción lo puso más rígido.

—Aún no termino. —

Tembló ante tales palabras llenas de lujuria y esa mirada voraz que le dedicó.

Acto seguido él se dirigió al rostro de Soyo

Dándole un beso profundo y acarició su rostro.

—Déjame intentar algo.

Ante la muda afirmación, invirtió las posiciones, ahora él estando abajo; tomando las caderas de ella, llevándolas la altura de su rostro abriendo las piernas de la fémina.

Esa posición era algo completamente bochornoso para Soyo. Se sentía tan vulnerable, pero extrañamente la excitaba.

—Wau...

Estaba fascinado con la ahora exquisita vista que tenia de la intimidad de la mujer. Parecía una flor chorreando néctar así que dio un lengüetazo lento. El grito que soltó la chica ante esa acción lo animo a seguir en su tarea.

No entendía cómo era posible sentir tanto placer con esta pose tan bochornosa. Agacho la mirada y en esa posición logro ver en su plenitud el falo de aquel chico frente a su rostro. Ante las incesantes caricias que recibía no dudo en corresponder de igual forma. Tomo con su boca la punta del glande y lo deslizo lentamente hasta topar con su campanilla, sentía la asfixia y nauseas por llevarlo tan dentro pero no paro.

Regresaba al inicio con movimientos de lengua tortuosos. Sus hebras negras y húmedas acariciaban las piernas y testículos de Kamui. Podía escuchar los gruñidos de satisfacción a los cuales se volvió aficionada a escucharlos

Soyo no paró de lamer, succionar y jugar con el miembro del chico cuando inesperadamente el chico llegó al clímax liberando semen y líquidos seminales que para sorpresa de Soyo termino cayéndole en el rostro, Kamui al ver que por muy sexy que se veía eso, se preocupo por lo acababa de pasar por lo que fue hacia el rostro de Soyo como querer ayudarla a limpiarse, pero el pelirrojo noto una reacción de la chica que no se esperaba.

Esta se tragó sin asco todo lo que tenía en la cara.

Soyo al sentir que Kamui se detenía con su lengua, se enderezo como pudo y miro a su pelirrojo.

La cara atónita de Kamui solo hizo sentir a Soyo más sensual, y con la suficiente valentía como para intentar algo muy atrevido.

Con delicadeza la azabache balanceo su peso y quedo frente a frente con su pareja, ella estaba sentada sobre los muslos de él mirándolo fijamente. Cuando algo hizo clic en su cabeza y decidió actuar.

—Que cruel eres Kamui —dijo con tono aniñado.

— ¿Co… Cómo? —tartamudeo el muchacho.

— Ya llegaste y no lo hicimos juntos —hablo con un puchero en sus labios— Debe ser como en los libros, que me enseñes a darme placer —dijo mientras su mano derecha se escurría lentamente hasta llegar al vértice de sus piernas.

Comenzando a tocar su caliente intimidad, disfrutando extasiada de masturbarse frente a su novio y ver sus reacciones.

—Se siente muy bien Kamui —expresó con un tono travieso— Otra cosa que se lee en los libros es rozarse con la pareja.

— ¿Ro… Rozarse? —articulaba aturdido el hombre ante el espectáculo erótico quebré brindaba su pareja.

— Sí, así —la chica subió sus caderas hasta creciente erección del muchacho y comenzó a frotar ambas intimidades con lentitud, gozando de cada expresión que hacia Kamui en un intento por contener sus gemidos.

—Sí, es muy importante darse placer. Por muy rico que se sienta esto —dijo Soyo para luego sentarse sobre la muy dura erección del Yato, penetrándose a si misma con el falo del joven.

Tan exquisita fue la sensación de la piel caliente de Soyo abrazándolo, que el chico ya quería moverse salvajemente. Pero este fue detenido por unas blanquecinas manos en sus caderas, dándole la señal de que permaneciera inmóvil.

—No te preocupes Kamui, aquí mando yo —dijo con actitud sexy.

—Déjame ayudarte o no poder salir de ti rápidamente cuando este por llegar —dijo nervioso el hombre.

—No te preocupes, llega adentro —hablo con voz sensual mientras comenzaba un vaivén lento de caderas.

—Ah —gimió— Pero podrías quedar embarazada —razonó.

—No sería malo tener un pequeño corriendo por el departamento —dijo aumentando la velocidad levemente.

—Somos muy jóvenes —intento razonar.

—Entonces pastillas del día después. Cállate Kamui y tócame —finalizo Soyo besando al pelirrojo, para evitar que siguiera diciendo argumentos tontos al momento, porque ella lo quería todo de él. Inclusive un hijo.

Los movimientos pélvicos de Soyo se volvieron más intensos y acelerados, dejando a Kamui muy extasiado con la sensación de presión y calor generado por ambos cuerpos, realmente le encantaba ese lado ninfómana de su chica.

—Tócame — gimió Soyo.

— ¿Donde? —preguntó exaltado.

La chica llevo las manos del joven a sus senos que se sentían muy calientes y llenos, le indico a Kamui que pellizcara sus pezones y con ese incentivo la chica volvió más vertiginosos los movimientos.

—Más duro —gimió la chica — Pellízcalos más duro —pidió con ansias, sintiendo más cerca el clímax.

El pelirrojo ni lento ni perezoso realizo la acción y movió sus caderas a la par de Soyo haciendo los movimientos más profundos de lo que ya eran.

Ambos cuerpos calientes no resistieron por mucho más cuando Kamui dio la última embestida dentro de la azabache y está en reacción apreso fuertemente al miembro en su interior, mientras sentía como el semen invadía su vagina.

Con un suspiro de satisfacción la joven se recostó en el pecho de su novio y trato de recuperar el aliento cerrando los ojos, maravillándose con el sonido de los latidos de Kamui.

A los 10 minutos aproximadamente el pelirrojo se percató de que la azabache estaba dormida en su pecho, muy renuente a cambiar la comodidad que tenía, se vio obligado a cargar a su novia estilo princesa y llevarla a su habitación antes de que amaneciera y el doctor del décimo piso saliera a su hora de natación matutina; descubriendo la experiencia que tuvieron esa madrugada calurosa.

Ya estando en su departamento y en su cama, se abrazó a su princesa azabache dispuesto a descansar unos minutos antes de tener que ir a la bendita universidad a soportar las posibles indirectas y comentarios desubicados de su "cuñado".

—Descansa mi princesa ninfómana —hablo dulcemente Kamui a la azabache que dormitaba con una sonrisa en su regazo


FIN


Lo siento, si el final no fue lo que ustedes esperaban, digamos que atacó the sun is silent finales locos. Además de que el fic fue creado para saciar los corazones de las escritoras (que éramos lectoras de otro fic y ese nos rompía el corazón :'v)

Les recuerdo que fue un fic conjunto con the sin is silent, BlueSkyMoon, Melgamonster, Jen, Fanny, Yunia-san. Coco, Maria Isabel (Wattpad), Grell Whoops. Les hago la invitación de ir a leer las historias de estas escritoras.

Nosotros nos leemos después, hasta la próxima


GRACIAS POR LEER