Cap 4.- Entre dimensiones y reuniones…
Un lugar entre dimensiones cuyo nombre varía según la cultura local, un lugar sombrío donde las almas con asuntos pendientes vagan a sus anchas como si estuvieran vivos, mientras que un ser vivo, si es que llegara uno por accidente; sería técnicamente un fantasma… es el sitio donde al morir todas las almas son juzgadas para renacer en su propio mundo u otra dimensión, o cumplir una condena definida solo por sus acciones en vida
Los jueces en estas rutinas eternas son conocidos como "Los observadores", semidioses inmortales; que durante el juicio se guían por la energía que irradian las almas
Siendo esta la función más importante en este lugar, Los observadores se han adjudicado la autoridad para gobernar a otros inmortales que habitan el lugar, impidiéndoles actuar o intervenir en cualquier situación del plano mortal… Tal es el caso particular del Guardián del Tiempo, "Clockwork"
Han sido milenios de conflictos entre Los jueces y el Guardián, haciendo que el ultimo rompa las reglas incontables veces; por lo que los observadores lo han sentenciado… una vez más y seria su fin sin importar el caos que eso significaría
Clockwork es un fantasma encargado de vigilar el flujo temporal, controlar las ramificaciones del destino y el tiempo en general, siendo solo una pequeña manifestación en la zona ya que en cada dimensión existe un fragmento de este poderoso ser, manifestándose o no físicamente en algunas…
En ese mismo momento se encuentra en un recinto lleno de Relojes de diferentes modelos, colores y tamaños, en el centro del cuarto; un espejo de cuerpo completo brilla mostrando lo que sucede en uno de tantos mundos
Cambiando cada cierto tiempo de aspecto, de niño a joven… de joven a anciano… de anciano a niño observa pacientemente lo que sucede en El Mundo de los Doce… con cara seria ve como Xelor toma el reloj y descuidadamente lo arroja al portal… cambiando a su forma joven se da una palmada en el rostro
Tras un suspiro de resignación alza la mano, repentinamente de un pequeño portal; sale disparado el reloj lanzado por Xelor y lo atrapa sin problemas. Sin perder tiempo chasquea los dedos y aparece una pequeña jaula flotando cerca de él, arroja el reloj en el interior y la cierra sin dudarlo
"Tenemos suerte de que Los observadores no pueden ver lo que sucede en esta habitación" dijo cambiando a su forma de anciano
En el interior de la jaula, el reloj estalla en una nube de humo morado; dejando ver lo que parece ser un diablillo flaco de piel negra, con alas de murciélago, grandes garras rojas en manos y pies, orejas puntiagudas, cola larga con un mechón de pelo al final y ojos amarillos con aspecto felino
Completamente en pánico intenta repetidamente fundirse en las sombras o transformarse en un objeto con tal de escapar, pero nada sucede; sin más se pone a llorar
"Deja de llorar Rhinn, te devolvería inmediatamente pero eso alertaría a los observadores" el diablillo calla y mira a su ahora carcelero con curiosidad cuándo cambia a su forma de niño "Caramba primero el desconsiderado de Nozdorum me envía un paquete el cual aún no resuelvo" dice volando en círculos "y ahora el despistado de Xelor me manda otra responsabilidad que fácilmente me va a meter en problemas con Los observadores" chasquea los dedos y aparece un cómodo sillón en el que se deja caer
Varios minutos pasaron cuando de pronto "Jejeje nunca digas que las cosas no se pueden poner peor" dijo el demonio… en ese instante
"¡Phantom!" ser escucha un grito a la lejanía
"Walker, Daniel y compañía" dijo y tras un suspiro se levantó, se asoma por una ventana y ve una persecución a lo lejos "Espero que ver cómo termina eso me sirva de distracción" dijo saliendo de la habitación y dejando solo al Fab'huritu, el cual resignado a su estadía obligada se hecha en el suelo de la jaula en un intento por dormir
