Caballeros de Repuesto
Capítulo 5
Nota de Autor: Por ahora, creo que este será el último capítulo antes de que empiezen todas las estupideces que siempre me ocurren en Marzo además de todo lo que voy a tener que hacer. Ugh, odio Marzo. ¿Por qué me han abandonado, vacaciones? Voy a intentar que el capítulo sea lo más largo posible, así no tendré cargos de consciencia por dejar la historia tirada un par de semanas. Y ahora...a responder reviews. Las 2 reviews que hay. Bueno, que se le va a hacer.
SSLove: Es que el reptil cegatón no tiene más habilidades que sacarse la camisa y destrozarse los ojos(en serio, Shiryu es el sueño de cada oftalmólogo, tiene tanto daño a los ojos que el valor de la atención sería astrónomicamente desorbitante). Pandora...es que necesita esa boquita para mantener a esos tres idiotas mal pagados dónde están. Radamanthys...pues no tengo nada que decir excepto que tuve que detenerme por unos cuántos minutos después de escribir eso. Sí, si sabía lo de Saga, por eso lo puse. Y lo de Aldebarán, ese tal vez lo vaya a usar.
Sukoru-chan: Si vende posters, no tengo idea. Él es un personaje y yo el autor. Si vende, pregunta en el 55...ok no. Para terminar mi desvarío...
Debemos informarle que los empleados Ikki y Hyoga están empleados cómo cocineros, no cómo camareros, si quiere pedir algo, pida su orden a los camareros del restaurant, que ya han sido notificados de su orden.
Atentamente, Gerencia.
Eso sí, si alguien se da cuenta de la referencia que estoy haciendo en este capítulo...pues...ya que no hay mucho más(maldito presupuesto)...galleta virtual. (::)
Start the fic!
P.D: No. Me equivoqué, Marzo ya me atrapó. ¡Sálvese quién pueda! ¡Auxilio!
Giudecca, El Inframundo...
Mientras Pandora tocaba su arpa cómo una loca descontrolada, los tres jueces del Inframundo gemían y se retorcían. Aprovechando que no podían ser afectados por el arpa, ya que estaban a una distancia segura, los Caballeros Dorados siguieron su pequeña pelea. Claro, que si se le puede llamar pelea a una paliza que recibían Shaka, Afrodita, Shura y Camus. Aunque Camus, Milo y Shura estaban más alejados. Camus por el lanzamiento olímpico que había hecho Milo con él, Milo que midió la longitud del lanzamiento y Shura por la patada que había recibido por parte de Aldebarán. Afrodita solo recibía golpes de parte de Aioros y Aioria. Si el antiguo Caballero Dorado de Piscis ya estaba mal, esos dos desquiciados lo estaban dejando irreconocible. Si la madre de Afrodita se dejaba caer por la Giudecca, nunca reconocería a esa montón de moretones con pelo cómo su hijo.
Mientras tanto en los Campos Elíseos...
Hades llevaba días riéndose cómo hiena. Hypnos iba a mantenerse lo más lejos posible. Pero, Thanatos lo llevó arrastrándose hasta dónde estaba Hades. Hypnos no podía ver si el señor del Inframundo ya se había vuelto loco o simplemente estaba muy divertido.
"¡Esa idiota de Atena! ¡Pidió que le devolviera a Shion! ¡Se lo devolví cómo estaba, senil y con Alzheimer! ¡Y ahora quiere que le devuelva su juventud!"
En ese momento se detuvieron las risas.
"¿Por quién coño me toma? ¡Si la primera vez quedé debiéndole un favor al malcriado de Dioniso para quitarle la locura y el Alzheimer!" gritó Hades, furioso.
Entonces, la pesadilla del Universo llegó. El teléfono que aparece de la nada, señal de quiénes llamaban. La Toei. Thanatos echó a correr chillando cómo una niña mientras la expresión de Hades pasaba de la ira al terror. Hypnos contestó a regañadientes.
"Esta vez te la dejo pasar, no vuelvas a contestar este teléfono y ahora dale el teléfono a tu jefe." dijo la voz.
Hypnos le tiró el teléfono a Hades y salió corriendo detrás de Thanatos.
"¿Que ocurre, señor?" preguntó un aterrorizado Hades.
"Tu sabes lo que quiero, devuelvele la juventud y quitale el resto de enfermedades a Shion, que la mocosa pelilila me irrita. Y me vale lo que le debas a Dioniso, que del borracho nos encargamos nosotros." respondió el representante de la Toei.
"¡Si, señor!" dijo el señor del Inframundo al estilo militar.
Hades se interrumpió.
"Pero..." Hades dijo.
"¿Pero qué, Hades?" le preguntó el tipo de la Toei.
"Para eso, necesito traerlo al Inframundo." Hades dijo.
"Ah, eso. De acuerdo." respondió el de la Toei. Se escuchó un chasquido y Shion de Aries cayó del cielo, aterrizando de cara en el suelo de los Campos Elíseos.
"De paso, saca a los Dorados de la Giudecca que están haciendo una pelea gigantesca mientras Pandora castiga a los tres imbéciles que tienes cómo jueces del Inframundo." dijo el de la Toei mientras aparecían los cuerpos inertes de los tres jueces en una pantalla.
"Les voy a bajar el sueldo." murmuró Hades.
"Hazlo, pero te advierto que se los mandamos a Atena para que reemplazen a los dorados muertos. Y de paso, te devolvemos a Perséfone." le advirtió el de la Toei.
"¡Noooo! ¡Todo menos eso! ¡No me devuelvan a esa loca! ¡Por el amor del Olimpo, no me la acerquen!" suplicó Hades a gritos desesperados.
"Entonces ya sabes lo que debes y no debes hacer." le respondieron desde la Toei.
"De acuerdo." dijo Hades, usando sus poderes para traer a los once Caballeros Dorados de Atena a los Campos Elíseos. Aprovechando, trajo a Pandora, porque los Tres chifla...digo, jueces, necesitaban algo de descanso. Si es que estaban viendo estrellitas mientras Pandora los castigaba.(No crean que esta es la referencia. Sería demasiado fácil.)
Mientras Hades arreglaba los problemas del Patriarca del Santuario, Aioria se escabulló junto a Milo y encontraron la reserva de alcohol de Hades. Hades no tenía idea que mientras el le quitaba las enfermedades a Shion, los once dorados estaban festejando el Hadesfest '91. Todos los problemas y rencores que se habían formado en la pelea, se desvanecían conforme los dorados bebían cómo cosacos. Camus y Milo bebían juntos, cantando desafinadamente en francés y griego. Saga y Shaka estaban a un paso del coma etílico, Aioros y Afrodita estaban de mejores amigos mientras Aioria sacaba sus traumas, Shura estaba siendo estrujado por el toro brasileño en un abrazo mientras Máscara de la Muerte y Dohko estaban enfrascados en una competencia para ver quien aguantaba más. Para cuándo Hades terminó con Shion, los dorados estaban más ebrios que una cuba.
"Si no fuera por que ya están muertos y tengo que protegerlos por orden de la Toei los mataría." pensó Hades.
Pero cuándo vió su reserva de alcohol casi agotada, a los dorados inconscientes, Hades estuvo a punto de llorar.
"¿Cómo podría empeorar esto?" se preguntó Hades amargamente.
Entonces vió lo que empeoró todo. Una simple nota.
"Voy a volver pronto." No había que ser un genio para saber de quién era la nota.
Perséfone. El grito desgarrador que hizo Hades lo escuchó Pandora en la Giudecca. Ella también se dio cuenta de que podría haber pasado para que Hades pegara un grito de terror cómo ese. Todos los habitantes del Inframundo sintieron escalofríos con el grito de Hades. El Grito de Munch quedaba pequeño en comparación.
El Santuario, Grecia...
"De acuerdo, mi nombre es Saori Kido. Soy la reencarnación de la diosa Atena. Tengo que gobernar el Santuario, que está lleno de hombres que no ayudan para nada con lo que estoy pasando. Ok, sé que esto no les interesa para nada, solo se preguntan si lo que hago es legal. ¡Por supuesto que no, mierda!" escribía Saori en su diario, escondiéndolo en un cajón cuando finalizó.
Después de un rato, se puso a analizar a que dorado se llevaría en su visita a Rodorio.
Mu estaba descartado. Lo necesitaba en el Santuario, ya que Shion estaba en el Inframundo, Mu era el Patriarca de reemplazo. Si ella se iba a Rodorio con Mu, el Santuario quedaría en la anarquía.
Thor no era opción. Era demasiado grande y necesitaba alguien que pudiera mantener alejada a la gente y a los cuatro de bronce que había mandado a trabajar. Si se llevaba a Thor, Shiryu, Hyoga, Ikki y Shun se le colarían al pobre y quedaría cómo tonto en frente de todo Rodorio. Definitivamente no.
Kanon podía ser, pero la gente de Rodorio lo podría confundir con Saga. Tal vez.
Io...no había reaccionado bien después que Saori le dijo que no podía redecorar la Casa de Cáncer para mostrar las bestias de Escila. No hasta que se calme un poco. Posiblemente en unas cuántas semanas, pero no ahora.
Krishna estaba ocupado, según los otros, purgando la Casa de Leo de todo lo que fuera 'indecente'. Se iba a demorar mucho. Estaban hablando de cosas indecentes pertenecientes a Aioria de Leo. La próxima semana tal vez.
A Balder le había dado por meditar. Era casi seguro que se iba a convertir al budismo. Si se volvía Shaka 2.0, no lograrían nada. Ni para esta visita, ni la siguiente semana, ni para el próximo mes y seguramente por el resto del año.
Sigmund...no hasta que tenga sus traumas resueltos. Además, por órdenes del Patriarca en funciones, Mu de Aries, Sigmund estaba castigado. Castigado a dos semanas amarrado en una columna de la Casa de Libra sin comida ni agua. Y para evitar que Sigmund cante, encadenado con una mordaza en la boca. Shion estaría tan orgulloso del primer castigo de su alumno cómo Patriarca.
Hagen no iría. Nunca. Además, si pasaba algo, seguro que se le pasaría la mano y quemaría Rodorio. El daño colateral era demasiado y Saori no podría pagarlo.
Siegfried era una posibilidad. Saori pensó que la decisión estaría entre Kanon o Siegfried.
Frodi podía ser. Si lograban sacarlo de la Casa de Capricornio. Saori maldijo a Shura y su obsesión con las espadas. Gracias a eso, Frodi tenía la Casa de Capricornio hecha un desastre y no lograban sacarlo para ordenar.
Isaak...o Sigmund número 2, prohibidas las salidas a Rodorio hasta que resuelva sus traumas. Peor aún porque la razón de sus traumas estaba en Rodorio. Mientras más lejos estuviera de Hyoga, mejor.
Alberich estaba un poco rebelde. Al igual que Io, no había reaccionado bien cuándo le dijeron que no podría usar su espada. Segundo castigo del Patriarca en funciones, Mu de Aries. Encerrado en la Casa de Piscis con el aire acondicionado encendido. Mu había hecho algo con el aire acondicionado de la Casa de Piscis, poque ahora el aire que pasaba por la Casa de Piscis era aire diluido de Rosas Diabólicas. Mu estaba demostrando gran creatividad con los castigos. Shion se enorgullecería de su alumno.
La pregunta seguía igual. ¿Kanon o Siegfried? Al final se decidió por Kanon. Por una razón muy simple. Si los Caballeros de Bronce daban problemas, no quería que Siegfried se hiciera volar y se convirtiera en polvo estelar. Kanon era la apuesta segura.
Y aquí acaba este capítulo. Espero que les haya gustado. Lamento que sea de esta longitud. Claro, es de más de 1,900 palabras. Pero yo esperaba lograr llegar cerca de las 2,500. Claro que deje una escena que iba a ser de este capítulo para el siguiente(que involucra a dos amazonas y a otra personita cuyo nombre no voy a decir). Eso sin contar otro trozo de historia que también queda para el siguiente capítulo. Quería poner todas las subtramas en este capítulo, pero cómo ya ven, no pude. Quería hacerlo más largo, pero poco tiempo y falta de ideas no son buena combinación. Si tengo suerte, tal vez logre sacar dos o tres capítulos más este mes. Bueno, ahora vamos a lo de siempre. Dejen reviews para ayudar a mi inspiración que me ha fallado un poco este último tiempo. Espero haberles sacado al menos una sonrisa. Bueno, eso sería todo, los veré el siguiente capítulo.
See ya!
