Caballeros de Repuesto
Capítulo 8
Nota de Autor: Si, lo admito, me demoré en subir este capítulo. ¡Pero tengo excusa! Me enfermé, y de hecho sigo algo enfermo, luego hice un pequeño proyecto de edición en un juego(Football Manager, no me culpen, soy fanático del fútbol.) Edité un equipo para crear uno nuevo pero un error pequeñisímo me arruinó todo el trabajo. Después tuve que escribir el primer capítulo de Un Simple Juego, fic mío que pueden revisar en mi perfil, fic que hice para sacarme la idea de la cabeza. Luego el partido Chile-Argentina.(que Chile perdió 1-2)Naturalmente, me obsesioné con lo del error de edición, teniendo que empezar de nuevo el equipo editado. Luego de eso, me trabé. Ahora que está terminado, puedo escribir de nuevo. Perooooo...luego llegó el partido Venezuela-Chile(que Chile ganó 4-1)...creo, solo creo, que se nota a leguas que no soy confiable para escribir cuando hay partidos de la Selección Chilena. Ahora, a contestar reviews...mi parte favorita.
SSLove: Parece que casi todos los países latinos tienen una muletilla característica. Excepto acá que tenemos varias. Weá, weón, poh. Es irritante, no puedo encontrar a nadie que hable correctamente en este país.(aparte de mi familia) Claro, de vez en cuándo se me salen las palabras, pero no me paso las 24 horas del día diciéndolas.
Pequebalam: Bueno, amistad amistad no es. A Io le gusta jugarle bromas a Isaak y esto a Isaak no le agrada en lo más mínimo.
Sukoru-chan: Pues ahora que llegó Perséfone, no creo que se pueda.
Bueno, eso es suficiente por ahora. Bueno, llegué a lo que quería para este mes, así que eso no esta mal(tengo que buscar lo bueno, porque con tres horas de sueño, no hay muchas cosas buenas. Malditos viajes largos.
Start the fic!
Casa de Aries...
Mu había regresado de la cámara del Patriarca. Había aprovechado de renovar el agua de Rosas Demoníacas Reales diluidas para mantener a Alberich inconsciente mientras tanto, lo que se encontró fue raro. Isaak de Acuario en el suelo, con lo que parecían cejas pintadas. Io de Cáncer mirando con los binoculares de Mu, comiendo palomitas de maíz con la otra mano, como le hacía para sostenerlas...Mu no quería saber. Hagen de Escorpión con lo que parecía una combinación de risas y convulsiones. Marín de Águila sujeta de Shaina de Ofiuco, riendo las dos.
"Hola Io, ¿que ves?" preguntó Mu cómo si nada.
"Krishna. Las amazonas lo están linchando. Es maravilloso." Io dijo sin despegar la vista de los binoculares.
"¿Que amazonas?" preguntó Mu.
"Veo la Grulla, al Pavo Real, hablando de esa, aún me debes cuarenta de la apuesta del combate por la Cloth de Pavo Real." Io respondió, aprovechando de cobrarle a Mu.
"Estoy sin dinero, Io, no me han pagado, te pago la próxima semana." Mu intentó excusarse.
"Nos pagaron anteayer, Mu. Somos compañeros de trabajo, imbécil, nos pagan a los dos al mismo tiempo la miseria que llaman sueldo acá. Aparte, le cobraste una fortuna a Thor por pegarle el cuerno de su Cloth con cinta adhesiva." Io dijo, comiendo palomitas entre medio.
"No hables con la boca llena." Mu le dijo.
"No está llena, mira, solo la mitad." Io dijo, solo por molestar.
"¡No seas asqueroso, Io!" le gritó Mu.
Io tragó.
"¿Ves que no estaba llena?" Io dijo con una sonrisa burlona.
Mu le dió un zape.
"Idiota." fue todo lo que dijo Mu.
"Bueno ya, perdón. ¿Conseguiste lo que te pedí?" le preguntó Io.
"Si, ya busqué lo que me pediste." Mu dijo.
"¿Y bien?" Io volvió a preguntar.
"Aquí tienes. Me debes una." Mu le dijo, arrojándole una carpeta.
"¿Te perdono la apuesta y quedamos a mano?" dijo Io.
"Trato hecho." respondió Mu.
Io se puso a ojear la carpeta.
"Ok. Gracias Mu." Io dijo.
"Agradece que Shion no estuviera, si no hubiera sido imposible sacar esto." Mu le respondió.
"Oye Mu, escuche algo en el Coliseo. Que Grecia iba a unirse a una cosa europea y que toda Europa tendría la misma moneda." Io le mencionó al caballero de Aries.
"No me preocuparía, incluso si esa burrada fuera verdad, te aseguro que no duraría." Mu dijo.
"Cierto. Además, ¿cómo le llamarían a una sola moneda para todo un continente? ¿Una Euro-Moneda? ¿Un Euro-Dólar?" dijo Io.
Mu le volvió a dar un zape.
"¡Au! ¿Eso por qué?" le preguntó el chileno.
"Porque eres un Euro-Idiota." le dijo Mu con una sonrisa.
"¿En serio?" Io le miró mal.
"¿Mal chiste?" preguntó Mu.
"Pésimo. Pero vas por buen camino al menos." le respondió su compañero al lemuriano.
"¿Cómo va Krishna?" le preguntó Mu.
"¡Ah verdad!" dijo Io, volviendo a revisar cómo le iba a su compañero.
"¿Cómo está?" volvió a preguntar Mu.
"No muy bien. ¡Ay mierda, eso hasta a mi me dolió!" dijo Io, mirando por los binoculares.
"¿Que le hicieron? ¡Ya, Io, dime que le hacen!" preguntó Muy, exasperado.
"Lo están haciendo polvo a latigazos." dijo Io.
"A ver. Presta un momento los binoculares." dijo Mu. Io le pasó los binoculares a regañadientes.
"¡Por Atena! ¡Esas amazonas están locas!" gritó Mu, soltando los binoculares después de ver lo que esad locas le estaban haciendo lo que le hacían a Krishna.
"¿Lo ayudamos?" preguntó Io.
"Después. No quiero que me maten." dijo Mu.
"Cierto. No sé porque pregunto estupideces." dijo Io, rodando sus ojos.
"¿Por idiota?" sugirió Mu. Io le dedicó una mirada asesina.
"Yo creo que voy a ayudar a Krishna." dijo Io.
"Si te vas, te tienes que llevar a este tarado." respondió Mu, señalando a Isaak.
"¡Lo dejo a tu cuidado!" dijo Io arrancando.
"¡Cabrón!" le gritó Mu.
"¡El que dice, lo es!" le gritó de vuelta Io.
"¡¿Qué dijiste, Io?!" preguntó furioso Mu.
"¡Me escuchaste bien, Mu! ¡¿O ahora aparte de estafador, eres sordo?!" le devolvió Io.
"¡Maldito Io!" gritó Mu, echando a correr tras Io.
"¡Ayuda, Krishna! Eh...¡Kanon! No, tampoco está. Esto..." se dijo Io a si mismo.
Io pensó rápidamente, espero a Mu y tal cómo Isaak lo había hecho con Krishna, Io hizo tropezar a Mu, antes de darse cuenta el Caballero de Aries se encontró cayendo por las escaleras, dónde se encontró con Kiki.
"¿Maestro Mu? ¿Qué hace? ¿Será...? ¡Maestro, usted me dijo que no jugara en las escaleras, no sea hipócrita!" le dijo Kiki.
"¡No es eso, Kiki! ¡Espera un momento y te explico, pero ahora tengo que ir a partirle la madre a Io!" dijo Mu, levantándose del suelo y subiendo las escaleras.
"¡Maestro Mu, no sea payaso, usted se puede teletransportar!" le dijo Kiki. Mu se quedó estupefacto.
"¡Si seré imbécil! ¡Que se me olvide eso!" dijo Mu, haciendo un facepalm.
Kiki siguió el ejemplo de su maestro e hizo un sonoro facepalm.
"Maestro, cómo se le puede olvidar eso..." dijo Kiki, sacudiendo su cabeza.
Mu se teletransportó a dónde Io lo hizo tropezar. Trastabilló con el escalón tras pisar mal, pero logró mantenerse en pie. Vio a Io bajando las escaleras, en dirección al recinto de las amazonas. Mu empezó a perseguir otra vez a Io.
Mientras tanto, Hagen estaba en la Casa de Aries junto a Marín y a Shaina. Usando la lógica de caricatura, Hagen sacó una cámara(de la marca oficial del Santuario. Canon. Ya pueden adivinar a quien se le ocurrió.) de Atena sabrá dónde y le tomó una foto al sincej...digo, a Isaak. Una vez que Hagen tomó la foto, los tres bajaron las escaleras para ver el espectáculo que se iba a armar entre Io de Cáncer y Mu de Aries.
"Si se arma una Guerra de Mil Días, Marín, le apuesto a Mu." Shaina le dijo a Marín.
"¿Lo dices porque crees en Mu, o porque Mu es Aries cómo tú?" le preguntó la amazona del Águila a la italiana.
"Ok, un poco de ambos." dijo Shaina, con una sonrisa culpable.
"Lo sabía. ¿Y que apuestas?" le pregunto Marín.
"¿20?" sugirió Shaina.
"Que sean 50 y tenemos un trato." le respondió Marín.
"Hecho." dijo Shaina.
"Oigan, comadritas, no quiero interrumpir sus apuestas, pero sería mejor que pusieran los ojos en las escaleras en vez de en si mismas. Ya se podrán admirar después." dijo Hagen.
Shaina y Marín tuvieron que recordar que estaban en las escaleras para no echarse encima de Hagen.
"¿Lo matas tú o lo mato yo?" le preguntó Shaina a Marín.
Marín no pudo responder ya que el par resbaló por no mirar las escaleras, cayendo hasta dónde estaba Kiki.
Hagen las siguió, pero caminando, en vez de rodando.
"No quiero decir que se los dije, pero...¡se los dije!" Hagen les dijo desde las escaleras.
"Hagen, no digas que no te aviso." le dijo Shaina. Tal vez hubiera resultado más amenazante si Shaina no estuviera tirada en el suelo.
"Señor Hagen, por su bien, no haga enojar a la señorita Shaina." le dijo Kiki.
"No te metas, mocoso." le espetó Shaina.
Kiki se espantó y echó a correr.
"Que buena mano tienes con los niños." Hagen le dijo con sarcasmo.
"Hagen, a la próxima no te quejes. Te lo vuelvo a advertir." Shaina dijo con una voz amenazante que hubiera amedrentado hasta a Hades.
"Esto...yo me voy a ver a los dos idiotas." dijo Hagen, que se dirigió al recinto de las amazonas.
Campos Elíseos, El Inframundo...
"¡Que es eso de que tienes a los dorados de Atena acá en los Eliseos! ¡No me digas que ahora te revuelcas con mi hermana!" le gritó Perséfone.
"Media hermana." dijo Hades.
"Ese no es el punto, Hades!" siguió Perséfone.
¡Pero, amor! ¿Cuándo te he engañado yo?" preguntó Hades.
Perséfone abrió la boca pero Hades la interrumpió.
"No gracias, no me respondas." dijo Hades.
"Leuce. Mente." dijo Perséfone.
"De acuerdo, tienes razón ahí, ¡pero no me estoy acostando con la mocosa!" dijo Hades.
"¿Entonces por qué en el amor de mi madre, están los dorados de Atena en los Elíseos?" preguntó Perséfone.
"¡No me culpes, es cosa de la Toei!" dijo Hades.
Entonces, entro una figura encapuchada.
"Lo siento, pero las audiciones para Caronte número 1382 son con Lune de Balrog." le dijo Hades a la figura.
"Vine por los dorados." dijo la figura.
"En el armario de Hypnos, en el templo de ahí, segunda puerta a la izquierda." señaló Hades.
"De acuerdo. Perséfone." dijo la figura.
"¿Si?" preguntó la reína del Inframundo.
"Trata de no hacerle mucho daño a Hades. Lo necesito vivo, por ahora." dijo el encapuchado.
"¿Quién te crees que eres?" preguntó Hades.
"Curioso. Yo te podría preguntar lo mismo." dijo la figura.
"¡Gusano insolente!" dijo Hades, arremetiendo contra la figura.
La figura le lanzó unos rayos y Hades salió disparado hacia una pobre columna.
"Perséfone, cambié de opinión. Haz lo que quieras con Hades. Te doy mi permiso." dijo la figura.
"¿Quién eres?" preguntó ella.
"Yo...¡soy Batman!...ok, no. Soy el autor." dijo la figura.
"¿Sabes que esto rompe la cuarta pared en formas que ni te imaginas?" dijo Perséfone.
"Lo sé. Pero...no me importa. Nunca he sido bueno para seguir reglas." dijo el autor.
"¿Por qué estás aquí? ¿No puedes simplemente chasquear los dedos y llevarte a los dorados?" preguntó Perséfone.
"Ah, si puedo. Pero no quiero. Quería molestar un poco a Hades. Soy un poquito cabrón en ese sentido. Ok, fue suficiente por ahora." dijo el autor, chasqueando los dedos, haciendo aparecer a los dorados.
"¡Nos vamos! Destino: ¡al carajo!" dijo el autor, llevándose a los dorados a quién sabe dónde.
Snif...que orgulloso estoy...mi primera aparición en este fic. Ah claro, y del capitulo también. Voy a hacer esto corto, ya que no quisiera hacer esto innecesariamente largo con mis desvaríos. Para el próximo capitulo ya van a volver los bronces, que llevan tiempo sin aparecer. Espero que les haya gustado. Dejen reviews si les gustó. Si no les gustó, dejen reviews, pero les advierto. Criticas constructivas son bienvenidas, pero criticas solo por criticar, serán completamente ignoradas. Los veo el próximo capitulo, que con suerte demorará menos que este
See ya!
