Quinto capítulo de la historia, como compensación del anterior este es mucho, pero mucho más largo y creo que el más largo que haré.
Por cierto 2x1. *o*
Ohh por cierto Disclaimer: los personajes pertenecen al mundo de Mahou Lirycal Nanoha y unos cuantos inspirados en KnM y Cross ange (coflosquemecayeronmalcof)
¿Quién es Fate?
Después de lo de ayer estar en esa sala era asfixiante, apenas superaban la muerte de Fate y ahora tenían que enfrentar todo un nuevo mundo de preguntas, ya tenían suficiente buscando al desgraciado que se había llevado una parte de su familia, ahora tenían que buscar el padre del hijo de Fate porque estaban seguros que este no era alguien conocido, como se habían conocido, cuando pensaba Fate en presentarlos y sobre todo porque nadie sabía absolutamente nada, en las investigaciones que habían tenido que realizar se dieron cuenta de que antes de empezar la misión que le arrebato la vida a Fate, ella había estado trabajando con Ginga, como su alterna, y haciendo cuentas en ese mismo tiempo el hijo de Fate debió haber sido gestado, así que la única que podría contestar a esas preguntas solo podría ser la Nakajima que estaba sentada enfrente de Hayate.
-Nakajima-san- saludo con una sonrisa la joven comandante.
- Comandante Yagami-sama- contesto la aludida.
-iré directo al grano, Nakajima-san, hemos descubierto una nueva información sobre la muerte de la Enforcer T. Harlaown- la castaña observo sorprendida el como la pelimorada tragaba en seco, eso no era de esperarse, porque alguien inocente no hace nada verdad?- pasa algo Nakajima-san?
-E…xi- Ginga tomo aire para lo que se le vendría ahora- Exijo saber cuál es esa nueva información o la razón por la que estoy aquí?- dijo como pudo.
Ese era un cambio sorprendente de actitud, es lo primero que pensó, que la pelimorada se haya puesto a la defensiva le deja más dudas.- bien, te diré, pero después deberás responderme todas las preguntas, entendido Nakajima-san- Hayate no se dejaría amedrentar pero por ahora iba a ceder.
-Descubrimos que la Enforcer Fate T. Harlaown estaba embarazada antes de partir a la misión de la cual nunca regreso, creemos que él bebe fue gestado mientras usted trabajaba con ella, así que solo la hemos citado con el objetivo de saber, sobre quien podría ser la pareja de Fate- Soltó la castaña y jamás se esperó lo que iba a pasar, de un solo golpe Ginga se había parado de su asiento haciendo que la silla cayera.
-y porque tendría que ser precisamente un hombre?- soltó de repente.
-pues… por….porque cofcof- tosió falsamente la castaña que tenía un gran sonrojo en la cara- pues un hombre y una mujer- ella ya había pasado esa charla hace años pero ahora tener que decirla frente a una subordinada que tenía la suficiente edad como para saberlo- Nakajima-san usted sabe-
Ante la actitud de la comandante la Nakajima había soltado una pequeña risa- hay métodos sabe comandante- ensancho su sonrisa al ver como la castaña se sonrojaba aún más y eso era porque ella estaba moviendo sus dedos de manera "juguetona".
-entonces dígame quien es la pareja de Fate- aunque estaba muy avergonzada por el camino que había dado la conversación aun su firme determinación le hacía recordad él porque estaba ahí.
-ohh bien-se tomó un segundo para dar más suspenso y como si nada se volteó al decirlo- Soy yo.- y apenas unas cuantas personas lograron agarrar a una pelirroja que le quería saltar a la yugular- o eso me gustaría decir, pero lamentablemente fui rechazada hace un año-y con eso el suspiro que no sabía estaba aguantando salió de su boca, mientras la otra seguí hablando- sinceramente no sé quién es el padre o madre de esa criatura pero si lo que dice es cierto entonces me temo que tendré que romper una promesa.
-Cuál?- no sabía porque lo había dicho pero lo hecho, hecho esta, tenía curiosidad y eso no lo podría ocultar-
-Fate-san jamás trabajo conmigo- lo dijo mientras que sin pudor alguno se quitaba el corbatín y luego su chaqueta de oficial.- por lo tanto creo soy merecedora de un castigo, no es así?- pregunto como si nada del mundo mientras dejaba su dispositivo sobre las ropas recién dobladas.-
-Ha mentido, y sobre todo a la TSAB, ya se verá cuál será su castigo pero por ahora puede andar libre, oficial Nakajima.
-algo más comandante?-
-sí, ¿Por qué?- esa era la pregunta que le andaba rodando en la cabeza al ver como se entregaba fácilmente la oficial enfrente de ella.
-es lo mínimo que puedo hacer, he roto una promesa, se supone que ustedes jamás deberían enterarse de la pequeña mentira.-tomo una bocanada de aire y continuo- Fate-san estaba haciendo una investigación secreta, tan secreta que el bureau no sabe que existe, no sé cuál es, no sé porque lo estaba haciendo, lo único que sé, es que esa investigación era importante para ella, y que tenía que ver con este hombre- dijo mientras aparecía una pantalla mostrando a un hombre esos 75 años, canoso pero con una mirada firme y bajo él estaba el nombre de Tusk Oogami- ella me pidió que la cubriera una semana para hacer un viaje para investigar mejor, y cuando regreso su mirada era desoladora, dos días después partió a esa maldita misión.
-puede retirarse, por ahora, la llamare más tarde así que no salga del lugar.- esto la dejaba con más dudas que respuestas, porque Fate investigaba sin si quiera tener una orden, quien era ese hombre y que quería Fate con él, y no estaba para más decir que seguían la incógnita sobre la pareja de Fate. Sin duda alguna la comandante tendría mucho para pensar.
- no se preocupe, estaré en la jardinera, necesito fumar un poco- y se fue sin más.
-Gin-nee- se alcanzó a escuchar.
-no sabe nada- una voz se escuchó.
-pero sabe más que nosotros- rebatió otra.
-eso importa acaso, ahora que haremos- soltó otra- tenemos en manos lo del incidente de Fate-san, luego vino lo del hijo Fate-san, ahora esta lo de la investigación súper secreta de Fate-san- dijo esto último un poco más molesta la joven Enforcer.
- veamos las cosas a lo que corresponde, si sabemos de qué trata dicha investigación tal vez encontremos al padre o madre del bebe, si sabemos eso, tal vez sepamos porque Fate murió, no es una mentira que no era la misma, Signum nos dijo que sabía que moriría, estoy empezando a pensar que tal vez no solo se refería a esa pelea…-
Por otro lado la pelirroja estaba sentada aun en su asiento haciendo oídos sordos sobre lo que estaba pasando en la habitación, desde que se enteró de lo sucedido con su mejor amiga no había parado de llorar y encima tenía que sacar fuerzas de donde quien sabe que, para poder consolar a la adolescente de su hija, Vivio era muy joven como para perder a su madre, tal y como le había pasado a Fate en el pasado, y eso la hacía querer llorar más, y luego viene esa doctora a decirle que su adorada rubia estaba embarazada cuando murió, y ahora viene esa tonta pelimorada insinuando que era la pareja de "su amiga", suya no de ella, suya, que si no fuera por Shamal y Teana le hubiera arrancado la garganta de un solo tajo, pero no, no se pudo, y para acabarla salía con que Fate estaba metida en investigaciones ilegales, porque eso eran, aunque Hayate lo hubiera dicho como investigaciones sin una orden, no eran, nada más y nada menos que ilegales, después de un rato más así, se quedó viendo a la amiga que le quedaba a ella le había fallado, sabía que Hayate jamás se soltaría a llorar como ella lo hacía, lo sabía y no estuvo con ella cuando más la necesitaba pero en cambio una rubia había llegado y en vez de hacer bien hizo mal, tal vez para el momento había sido el agua de un perdido en el desierto pero ahora, era la horca de un condenado. Se lamentaba de su situación, ella solo quería ir y despedazar a ese maldito, pero no podía, simplemente no podía.
Después de más de media hora de discusión las cosas se calmaron y volvieron a llamar a la Nakajima, ahora en la mesa de los entrevistadores, en el centro se encontraban Hayate y Subaru.
-vas a usar a mi hermana, aunque lo hagan no cambiaran mi postura.
-Gin-nee- la menor aun no podría creer lo que estaba viendo su bien y adorada hermana mostraba una faceta de indiferencia
- solo vine aquí a decir la verdad- eso fue una buena nueva, sabía que su hermana no cambiaría su actitud pero cooperaria.
-entonces dila- rebatió una peliroja pequeña – ya me tienes cansada subnormal- le grito.
-han estado mucho tiempo en la luz- fue lo único que dijo la mayor de las Nakajima.
-te voy a enseñar lo que es la luz ya verás- fue el único grito que se escuchó antes de que la pequeña peliroja se lanzara hacia la otra, pero con un ágil movimiento la pelimorada la evito y vita cayó al suelo.
-Vita!- se escuchó el reclamo de su señora- siéntate ahora- fue lo último que le dijo.
-díganme recuerdan la misión Creed- se sentó la pelimorada y la castaña sintió como los papeles se invertían.-
- si- y ni cómo olvidarla, la misión no era importante solo era un viaje de reconocimiento como el que le habia arrebatado a su amiga, pero lo que ese viaje habia causado era más sorpresivo, pues en la siempre y bien calmada familia Harlaown causo una pelea entre dos de sus miembros: Erio y Fate.- Fue una misión a la que fue Fate en vez de Erio, al planeta Creed.
-lo fue sí, pero no conocen el trasfondo de eso- permaneció callada para poder ver los rostros interrogantes de los demás..
- y nos podrías decir cuál era ese trasfondo, Nakajima-san- dijo con todo el resentimiento del mundo vita.
- Claro- le contesto de manera austera- esa misión jamás fue para Erio, siempre fue para Fate- soltó sin más.
- te equivocas, a quien convocaron fue a Erio, Fate tomo su lugar- le contesto socarronamente la caballero.
-No… Fue a Fate a quien convocaron primero, pero ella rechazo la misión pues apenas acababa de llegar de otra, a Erio lo utilizaron para que Fate aceptara.- soltó sin más.
- porque la agencia tendría que hacer eso?, hay muchos Enforcer para escoger, hay muchos magos veloces, y muchos capaces de usar el trueno.- rebatió Teana.
- lo hay, pero al mismo tiempo no los haya, Fate es… era un valioso peón para los superiores, así que la utilizaban como querían y si ella se negaba bueno ya se imaginaran lo que pasaba.- el mensaje estaba más que claro, rehúsate y enviaremos a alguien de tu familia en tu lugar-
- pero porque solo Fate, hay muchos que podemos- le rugió Teana,
- Te falta mucho para alcanzarla, ella es y será por siempre la mejor Enforcer que Midchilda jamás haya visto, haciendo misiones desde que tenía 9 años, ella era un As, y solo habían dos como ellas, pero qué caso tiene tener una As de Aces cuando ni siquiera la puedes ocupar, y el otro As está muy protegido como para enviarlo a una misión suicida- rebatió mirando a las aludidas, tanto Nanoha como Hayate estaban avergonzadas, ambas sabían que debido a sus posiciones no salían mucho a misiones como esas, solo eran requeridas cuando la situación lo ameritaba y para rematar Fate pertenecía a la primera línea de ataque, mientras que Nanoha se quedaba atrás como bombardera y como instructora ella se quedaba en la academia enseñando y Hayate era la guardia, y como comandante ella dictaba las ordenes. Ginga tenía razón la que salía hacia lo desconocido era Fate, no ellas, si no Fate, por lo tanto en el campo de acción ella tenía más experiencia, por lo tanto la que arriesgaba su vida era ella y no ellas. Nanoha siempre pensó que la primera en caer seria ella, por el uso de su magia, porque eso la desgastaba y le consumía, por eso se había rehusado en un principio a adoptar a Vivio y ella así lo preferiría pues jamás quiso imaginar que la primera en caer seria su rubia amiga.
Y la misión Creed claro que la recordaba, ella nunca espero que una común y tranquila charla entre Fate, Erio y Caro terminaría en una pelea, el joven le habia anunciado a Fate sobre la misión que le habían asignado y quien podría olvidar la cara que puso Fate al enterarse, pues la siempre calmada y dulce Enforcer puso una cara de enojada que a su parecer era exagerada pues entendía que Fate se preocupara por el joven pero no era para tanto simplemente era una misión de reconocimiento no habría peligro alguno, solo ver y regresar. Pero aun asi la negativa de la rubia era incambiable, asi que después de un día de haber regresado de una misión la rubia estaba haciendo las maletas para esa, hasta Vivio tuvo miedo, pues era la primera vez que miraba a Fate tan enojada, ni cuando la pequeña Takamachi hacia travesuras su Fate-mama se enojaba asi, no, ese lugar le correspondía a ella, ella era la que le regañaba, en cambio Fate le hacía prometer que no haría alguna cosa asi otra vez y le llamaba la atención suavemente, la única capaz de poner fin a esa discusión fue la matriarca Harlaown que tampoco entendía el porqué del enojo de Fate, pues recordaba que esta hacia cosas más peligrosas cuando era niña. Pero ahora lo entendía, Fate no estaba enojada con Erio, estaba enojada consigo misma y con sus superiores por ponerlo en esa situación.
-ohh ya se dieron cuenta, me da gusto, siéntanse así será bueno para que aterricen de una vez- eso ultimo lo dijo directamente hacia Teana, quien solo atino a bajar la mirada- dígame Takamachi-san cuantas veces ha visto desnuda a Fate-san?- una pregunta fuera de lugar sin duda alguna pero que hizo sonrojar a la pelirroja.
-tomare eso como un si- dijo la oficial, al ver el sonrojo apoderarse de la As de Aces- pero en realidad realmente la ha visto desnuda?.
- Oficial Nakajima, esas son preguntas innecesarias- menciono el almirante.
-ohh bien, como sea da igual, jamás lo hizo instructora, Blitz Caliber- (que aún estaba donde lo habia dejado) después de esto se mostró una imagen en la que una sonriente rubia abrazaba a la oficial, pero la importancia de la foto no era esa si no, en que las dos andaban un conjunto de licra diminuto que solo cubría las partes esenciales de las dos y que gracias a esos conjuntos se miraba la piel de ambas pero lejos de pensar en el abdomen bien formado de ellas, o en sus sexys curvas, lo que más impactaba a la vista eran las cicatrices que las dos demostraban, en especial una de la rubia que comenzaba desde el costado izquierdo y terminaba en la rodilla del mismo lugar.- esa foto fue tomada un día después de la misión Creed.
La pelirroja asombrada y culpable dijo-Jamás vi esa cicatriz- y muchas de las pequeñas tampoco, pensó Ginga.
-y Jamás la veras, eso simplemente porque a los superiores les interesaba que esas cicatrices jamás se vieran pues eso haría que las personas preguntaran por ellas y era mejor evitar todo aquello. Así que invirtieron para que cicatrices como esas jamás salieron a la luz pública, solo dejaban una pequeña para hacer de recordatorio de lo que había pasado pero estás eran invisibles para ojos de los demás solo los que las poseían sabían dónde estaban.
-Fate se hirió pero ellos perdieron a todos sus centinelas- Término de decir la oficial.
- porque?- dijo lamentándose la joven Enforcer
- porque?, te diré el porqué, porque de las tres Aces solo una tienen disponible, porque hay muchas misiones pero solo una Fate, porque sabían que si la rubia se negaba solo tenían que presionarla usando a su familia para que esta aceptara, porque Fate es Fate y porque ella jamás dejaría que alguien más sufriera por ella!- Grito enojada la oficial, por primera vez la miraban así, pues todo el día había tenido una actitud rebelde, fría y burlona.
Para Hayate eso no era consolador, Fate siempre estuvo para ella, cuando más sufrió ella estuvo ahí, cuando le rompieron el corazón fue Fate quien la consoló pues de maneras diferentes ambas pasaban por lo mismo, por que Fate era Fate, y aun así ella jamás supo lo que le estaba pasando, jamás supo del gran abuso de autoridad por parte de sus generales, porque Fate siempre estuvo pero ella no.
Ya habían pasado dos semanas desde el anuncio oficial de la muerte de los ojos borgoña, ya habían pasado 2 meses desde la muerte de la Enforcer, 2 meses y una semana desde la última vez que había visto a la rubia.
y ellos aún estaban a ciegas, sabían por que la rubia había ido ahí, sabían que había pasado, sabían a medias pero sabían quién era el causante de esto, pero todavía no habían podido moverse de la base, aún tenían que encontrar varias cosas antes de partir, una de ellas era la identidad de la pareja de la rubia, la otra el saber que estaba investigando y todo esto hacerlo en secreto, porque si se llegaba a enterar el bureau, Fate podría ser degradada a varios niveles y esa humillación, no lo permitiría, sabía que la rubia habia sacrificado todo por la agencia, su amor, su familia, su vida y hasta la de su propio hijo sin saberlo, pero lo habia hecho, y por eso no podían dejar que nadie aparte de las personas que estaban ahí cuando la oficial Nakajima lo habia dicho, se enteraran.
Pero ello se habían repartido las tareas, Teana y Signum idearían una estrategia para el campo hostil y saber la identidad del asesino, mientras que Chrono y Yuuno se encargaban de investigar al misterioso novio o novia de Fate, pero para ella no cabía duda de quién era la dueña del corazón de Fate pero de eso a que esta quedara embarazada dejaba muchas preguntas al aire. A veces se lamentaba que esas dos amigas que tenía fueran tan cabezotas pero lo comprendía, si Nanoha había quedado prácticamente sin vida cuando se enteró del fallecimiento de la rubia, no quería ni imaginar que hubiera pasado si hubieran sido pareja, pero también se había puesto a pensar de que si eso hubiese pasado, entonces no tendría que cargar con la muerte de un ser inocente que no tenía la culpa de nada.
Pero él hubiera no existe, ese era su karma, esa era la verdad y tendría que vivir con lo que le había tocado, aun si eso no le pareciera en absoluto.
Y bajo la maraña de pensamientos que llegaban a su mente, nunca vio una melena pelimorada colarse a su oficina…
Para Nanoha todo era peor, Vivio estaba muy atormentada y aduras penas hablaban, la siempre parlanchina y feliz adolescente se había convertido en un lejano recuerdo, ahora no hablaba y ya no sonreía como antes, y todo ese peso sobre ella ya le estaba haciendo efecto, pues Vivio siempre había sido alguien estudiosa, para bajo sus propias palabras, no causarle más trabajo a su mamá, pero ahora llegaba con malas calificaciones, y con una cara tan triste que Nanoha le partía el corazón, habia jurado protegerla, pero como podría protegerla si ella también estaba así. Necesitaba hablar con alguien y no tenía a nadie, siempre habia dependido de Fate, entre las tres Aces siempre hubo una intimidad acerca de con quien compartían sus lágrimas, Fate solo lo hacía con Nanoha, y esta a su vez solo con Fate, y Hayate ella solo lloraba con las dos, pero por lo general siempre iba con Fate, pues para Hayate….
Sus pensamientos fueron interrumpidos al ver una melena rubia dirigirse hacia la oficina de la misma, y ahí fue cuando recordó, que Hayate no solo lloraba con ellas sino también con esa rubia, esa rubia que ahora no era la mejor medicina, solo aliviaba el dolor momentáneamente y cuando se iba, el dolor llegaba más fuerte que nunca, asi que no permitiría que esa "medicina" le fuera administrada a su amiga, no aun cuando ella todavía podía hacer su trabajo como la única que le quedaba a Hayate, asi que apresuro sus pasos para estar a la par de esa rubia.
-Caballero Gracia-
-Instructora Takamachi- se saludaron ambas.
-perdone pero, ¿a dónde va?- amabilidad fingirla no era lo suyo, pero situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas.
- a ver a su Comandante, tengo unos anuncios que darles- le respondió la caballero.
- permítame acompañarla- ni loca dejaría que ellas se quedaran solas, no podría impedir la visita pero no dejaría sola a su amiga.
-por supuesto-
Así continuaron la caminata hasta llegar a la oficina de la Comandante Yagami, que como estaba abierta decidieron entrar pero nunca se esperaron encontrar esa visión, puesto que La comandante estaba "peleando" con la por ahora civil Ginga, porque Hayate estaba estrangulando a Ginga, y está por su parte la tenía sujeta por la cintura haciendo que se pegara más al escritorio en un intento de separarla, porque esa era una pelea, verdad?.
-Cofcof- una gran falsa toz se escuchó por todo el lugar proveniente de la rubia, parando así la "pelea".
-por favor dime que estaban peleando?- suplico la peliroja, pero el gran sonrojo de su amiga que se estaba bajando de su escritorio, le decía claramente que no tenía tanta suerte.
-Bueno me retiro, Hayate-chan- dijo cantarinamente la pelimorada que ahora que se fijaba bien, tenía la ropa de civil, una camisa blanca y una falda negra.
-chan?- cuestiono la caballero.
-sí, Chan,- le contesto su amiga, haciendo un vago intento por acomodarse el uniforme ya bastante arrugado.
-acaso es bueno que mantenga una relación con la persona que usted misma ha suspendido- le recalco la rubia.
-por eso mismo, su castigo ya está cumplido, asi que será reinstalada, bajo mi cargo- dijo haciendo más énfasis a la última palabra.
- ohh veo que asi paga el favor, ya veo, vaya manera de manejar a su unidad, comandante Yagami- Nanoha no sabía si apoyar a su amiga o a la rubia, así que miraba como si fuera un juego de ping-pong.
- el motivo es bueno, se quedara para la explicación, Carim-sama, o ha venido por otra cosa-
- no necesito explicaciones de su vida amorosa comandante, pero si he venido por algo, en una semana deberá partir hacia el lugar de los hechos- una linda manera de llamarlo, bueno era mejor que decir, el lugar donde murió tu amiga.
- entendido, Carim-sama-al ver como se marchaba, la castaña no pudo contenerse más – al menos ella no está casada- y con esto último la rubia se marchó.
-a que vino?- viendo que ya podía hablar a solas con la castaña decidió ir al grano.
-vino a dejar un par de cosas-
-puedo verlo- le dijo de manera cizañosa
- no eso no- rebatió la castaña- vino a dejarme la llave de la casa de Fate.
- que casa?- pregunto ahora curiosa.
-Se podría decir que el hogar oficial de Fate era la casa que compartía contigo y Vivio, el otro lugar era la casa Harlaown, pero hace un año Fate compro una casa, en secreto claro está, y por ello lo hizo bajo el nombre de otra persona, el de Ginga, asi que ella ha venido a dejarme las llaves de la casa. Y también parte de su magia, ese beso, fue por eso, el traspaso de la magia no es algo fácil y perdóname Nanoha pero también soy humana y tengo deseos mundanos.
La pelirroja sabía que el traspaso de magia se hacía mediante un contacto este podía ser de cualquier forma, pero como salido de una película de Disney, el mejor era el contacto íntimo, y vaya que habían utilizado ese, y por lo que había escuchado ese traspaso era un poco excitante.
-por qué necesitarías su magia?-
-porque Fate se aseguró que solo dos personas pudieran entrar, ella y Ginga, gracias al traspaso de magia, podre abrir la casa, y Ginga prefiere no entrar, dice que esa casa es aterradora, además solo hay tres personas que pueden entrar, tu, Subaru y yo, tu y yo porque conocemos desde la infancia a Fate y los recuerdos que tenemos de ella nos permitirá entrar, Subaru en cambio tiene recuerdos de su hermana, pero Ginga me ha pedido que solo tú y yo entremos, no quiere arriesgar a su hermana.
-ya veo, tenemos que decirle esto a las demás, incluso lo de Carim-san-
-lo sé- y asi las dos amigas abandonaron la oficina y se dirigieron con los demás.
Cuatro días habían pasado ya, y aún no habían conseguido pasar la puerta de la habitación de Fate, no podían, esa puerta las habia mantenido muy ocupadas, entrar fue fácil, la magia de Ginga les funciono, mantenerse dentro de ella no, al entrar pudieron ver porque esa casa era del terror como se los habia dicho la oficial, no, no era porque de ella colgaran huesos o cadáveres, simplemente porque ahí se encontraban posters diversos, no estos tampoco eran de miedo, eran simples fotografías de Fate, fate y Nanoha, fate y los Harlaown, Fate y su equipo, Fate y muchas personas más, oh bueno esa era la mitad izquierda, la derecha eran fotos similares pero de Ginga, ambas compartían la casa, ¿Cómo es que unas simples fotos pueden ser aterradoras?, pues es simple, tantos posters gigantes de los seres queridos de ambas, tantas caras felices, tantos recuerdos eran abrumantes y además esa no parecía la casa de una respetada Enforcer, parecía más la habitación de un acosador o dos, acechando a su próxima víctima...
La casa era bonita dejando de lado las fotografías de la sala, parecía un buen lugar para vivir, tenía 3 cuartos, 2 baños, 1 cocina y por lo visto una gran sala, reponerse de las fotos no fue fácil pero tampoco imposible, pero cuando intentaron entrar a la habitación que sabían que era de fate fue misión imposible, siempre que tocaban la manija, los recuerdos asaltaban a sus mentes, no era porque ellas los quisieran, sino por la propia magia del lugar, al tercer día, la magia de Ginga en Hayate casi se agotaba así que esta tuvo que ir por más, y ahora no había interrupciones, pero bajo las propias palabras de la castaña hacer eso con la oficial no era lo correcto, no bajo esas circunstancias, y si después de todo esto aún había ese deseo ya se encargaría de ver cómo iba esa relación, a la pelirroja no le gustaba la idea pero debía aceptarla, su amiga merecía una nueva oportunidad en el amor, aunque no le agradara la oficial para nada.
Después al cuarto día, ambas decidieron quedarse a dormir, en la sala colocada minuciosamente se hallaba un sofá-cama, asi que lo utilizaron, no querían salir de ahí, no porque amaran esa casa, ya que era el vivo recordatorio de que la muerte, no, de que la vida de Fate era miserable, y que esta solo se alimentaba de recuerdos para sobrevivir.
-debo llamar a Vivio-
-hazlo o se preocupara por su Nanoha-mama- contesto una sonriente castaña.
-voy, Raising Heart, contacta a Vivio-
-Yes. My master- se escuchó la voz del dispositivo
-sin cámara- al ver que no quería explicar lo que se viera al fondo de la sala
-all rigth-
-hola?, Nanoha-mama- se escuchaba la voz de vivio
-hola Vivio, te llamaba para informarte de que no llegare a casa, asi que no te preocupes- sabía que no debía dejar a su hija así pero tenía que hacerlo.
-bueno- su hija estaba triste – Nanoha-mama puedo invitar a alguien a quedarse-
-quien?- si porque aunque no era tan celosa como Fate también le importaba la seguridad de su hija.
-es E…Einhart-
-Claro que puedes quedarte con ella, no faltes a la escuela y no hagan muchas travesuras, que descanses Vivio- contesto la castaña para desagrado de la otra y asi se cortó la llamada
-Era necesario hacer eso?- le dijo algo molesta
-déjalo, además ya estoy mucho más preocupada por Miura, le romperán el corazón-dijo en un falso drama la castaña
- Hayate-chan!, vivio está muy pequeña!.- le reclamo su compañera.
-Vivio tiene 14 y dentro de unos meses hará los 15, además tú te enamoraste a los 9 – dijo esto último en un susurro pero los oídos de la instructora lograron escucharla perfectamente bien.
-mouuu Hayate-chan- le pegaba con la almohada una avergonzada peliroja.
-jajaja, es bueno verte asi- dijo mientras se recostaba con nanoha en el sofá-cama.
-…..-
- Nanoha…- su voz se fue cuando vio a su amiga llorar- Nanoha!.
-estoy bien, solo es que, ella le iba a enseñar a conducir, ella es la que se ponía celosa cuando pasaba tiempo con Einhart, ella era la que la consentía, yo no puedo sola- se soltó a llorar.
-shh calma, Fate le hará falta pero por eso mismo no te tienes que derrumbar, vivio necesita a su nanoha-mama- intento consolarla.
-pero Fate se lo prometió, ella era la que le enseñaría a conducir, ya le había dado los manuales y reglas para ello- dijo entre sollozos.
-aún falta mucho para ello-
-vivio estaba tan ilusionada- lloro aún más en los brazos de su amiga la cual se la paso susurrándole palabras de consuelo y después de un rato se calmó.
-nos quedamos sin tiempo Hayate- hablo después de un gran rato la instructora.
-lo sé, lo único que se me ocurre es pedirle el collar a Signum- dijo mientras aun tenia abrazada a su amiga para luego sentir como su camisa se humedecía más – sabes muy bien que ese era nuestro último recurso, si su cuarto no nos reconoce, aun teniendo las memorias y la magia de Ginga, debemos usar la magia de Fate-chan, y ese colgante es lo único que queda.
-lo sé- claro que lo sabía, era algo que le había quedado muy claro desde que se enteró de la muerte de su amiga.
Flashback
-no lo acepto- grito a los cuatro vientos-no lo hago- dijo mientras se derrumbaba, estaba a punto de entrar al cementerio, Vivio se había quedado con Nove, por el propio estado en el que estaba, permaneció asi hasta que vio llegar a la madre de su amiga, junto con un pequeño cachorro naranja y su furia tomo su lugar – no es posible que esté muerta, que no lo ven!, Arf está aquí!- grito atrayendo la atención de toda la familia Harlaown y la de los caballeros Belka.
-Takamachi!- grito una malhumorada pelirosa con muchas vendas alrededor de su cuerpo, y que se apoya en Shamal para caminar- guarda la compostura-
-pero es que no ves Arf está viva, una familiar muere cuando su amo lo hace, Fate esta vivía- su actitud solo causo que la matriarca Harlaown volviera a llorar y que un cachorro la intentara consolar.
-Arf está viva, pero eso no quiere decir que sea por Fate- le dijo más tranquilamente la pelirosa –sabes que jamás le gusto esa parte de ser ama.
-Fate está viva, o Arf ya hubiera muerto, Signum tenemos que buscarla- siguió rogando.
-Takamachi, basta no te hagas esto, si Arf está viva es por esto – le dijo mostrándole el collar que le habia dado Fate antes de partir. – esta magia es suya, por eso Arf esta aun con nosotros, pero ya no de la misma forma que antes- era verdad, la familiar habia vuelto hacer un simple cachorro de lobo pero con el mismo intelecto de antes, su limitada fuente de poder solo le permitía estar en ese estado y le imposibilitaba usar la magia para comunicarse con los demás- no sé cómo pero Testarossa desarrollo esto, así que deja de lastimarte más- y con eso se dirigió hacia al cachorro para colocarle el collar, pero esta no se dejó, y en cambio hizo gestos, que solo Lindy pudo traducir.
-dice que te lo quedes, que por alguna razón mi hija te lo dio-
-pero..-
-quédatelo guerrero, después de todo siempre fueron rivales pero sobre todo amigas- le corto la almirante.
Flashback
-la magia de Fate- susurro.
-sí, solo esa magia nos permitirá entrar.- le contesto una ya adormilada castaña, y entre platicas triviales ambas quedaron dormidas.
- Fate-chan- dijo una pelirroja mientras le jalaba la mejilla a su distraída amiga
- ehh Nanoha!, no me asustes asi!- le grito de manera muy suave la ojos borgoña, pues había estado tan sumida en sus pensamientos que no se percató que su amiga le estaba hablando desde hace un buen rato.
-mou Fate, te quedaste ida un buen rato, oh es que acaso mi amiga me ha cambiado por otra- dramatizo la instructora.
- Cl… Claro que no!- grito una muy sonrojada Enforcer.
-jajajaja, calma Fate-chan, pero en serio estas preocupada por algo, te noto extraña desde que llegaste – pregunto seriamente la pelirroja.
- no pasa nada Nanoha, descuida – le sonrió.
-segura Fate-chan, puedo ir con Hayate para que hable con los superiores y te dejen negar esa misión.
- no, además Signum ira conmigo, así que no te preocupes- le acaricio la cabeza a la pelirroja.
-está bien, pero Fate-chan, no me gusta que sonrías con los ojos tristes..-
- perdona Nanoha, pero estoy algo cansada- le rebatió la rubia.
-Fate-chan- no le gustaba ver así a su amiga, asi que la abrazo.
-nano..-
-shh solo quedémonos asi quieres-
-claro- le respondió entre susurros
Estuvieron asi por un rato más hasta que la rubia hizo que se vieran a los ojos, el corazón de la pelirroja latió como nunca, tener así a Fate, era tan increíble, solo si pudiera acercarse un poco más a esos labios que desde que era niña le atraían, sol un poco más se decía internamente, mientras se acercaba milímetro a milímetro, pero la rubia la dejo esperando, de un momento a otro estaba en el sofá de su sala, cuando originalmente habían estado en la cocina.
-Fate..- dijo muy sonrojada pues la rubia estaba encima de ella, en una posición muy comprometedora, agradecía a los dioses que Vivio se había ido a entrenar y tenían la casa para ellas por un par de horas.
-shh, no digas nada Nanoha- dijo suavemente la rubia mientras, recorría con su mano, las mejillas, el cuello y los hombros de la instructora y con sus labios apenas rozaba el cuello, y fue bajando hasta llegar a los pechos de la pelirroja, y para esta, esa sensación era como tocar el cielo, pues sentir las manos de su amada acariciarle de esa forma era el mismísimo cielo, era lo mejor, aunque ellas no fueran más que amigas, esa acción le daba esperanza de que pronto lo dejarían de ser, para ser algo más.. Estuvo fantaseando hasta que se dio cuenta de que la cara de Fate se había detenido en sus pechos y que esta los estaba utilizando como almohadines y a la vez sentía los pechos aún más desarrollados de la rubia en su vientre, se avergonzó totalmente por las imágenes que le venían a la mente, hasta que sintió como una parte de ella se humedecía, no la común si no sus pechos, Fate estaba llorando, y ahí fue cuando fue tirada de su nube.
-Fate!- grito preocupada pero unas manos fuertes la mantuvieron en su lugar.
- shh no digas nada- le contesto la rubia aun con su cara entre los pechos de la otra- ¿podemos estar asi un poco más?- le pregunto más dulcemente, como si aquello fuera lo más importante de su vida.
-Claro- y la abrazo como nunca antes lo había hecho, y ambas se quedaron asi hasta caer rendidas, en ese momento Nanoha, decidió que tal vez no era la única en albergar sentimientos hacia su amiga, y que estos tal vez eran correspondidos y mientras veía a Fate marcharse a una misión, se prometió que cuando la rubia volviera, le confesaría todo, pero la rubia nunca volvió….
Despertó, otra vez ese sueño, cuantas veces lo había tenido ya, tenerlo solo le hacía recordar que tuvo el cielo y luego ya no tuvo nada y como de costumbre sus ojos fueron fervientes cascadas, sentía el cuerpo de su amiga encima suyo pero no era lo mismo, había grandes diferencias entre ellas, Fate era más grande, su cabello era más largo, y rubio, los pechos que sentía en su estómago eran más pequeños que los de su desarrollada amiga. Hayate no era Fate, así como Fate no era ella, así como que las tres Aces ahora solo eran dos.
-Nanoha-chan, como dormiste- dijo una muy adormilada comandante.
Como pudo aguanto su llanto para no preocuparla más – bien – fue todo lo que pudo decir – debemos volver – si seguía hablando se iba a quebrar.
-claro, vayamos a la base, pero lo mejor será ir directo a mi habitación.
-entiendo.-
Así ambas amigas fueron a la base, Hayate no era tonta sabía que Nanoha no había dormido bien pero le daría su espacio, ella tampoco lo estaba pero debía entender, la primera en tomar un baño fue ella, pues había dejado a su pelirroja amiga escoger algo de su ropa para poder cambiarse, así que cuando salió, Nanoha había puesto dos trajes en la cama uno para ella, y otro para la castaña, y sin más la instructora entro al baño, por otro lado la comandante se dedicaba a colocarse el uniforme que le pertenecía, antes con orgullo portaba su capa de comandante pero ahora esa capa de recordaba que no había sido capaz de proteger a su amiga, que ni con todo su poder, la había salvado de vender su alma al trabajo, un trabajo que por lo que había visto estos últimos días no era nada bueno, en medio de sus cavilaciones no sintió cuando una melena rubia se colaba a su habitación.
-Hayate-chan- le hablaron.
-C.. Carim-sama- ok, debía dejar de perderse así porque esa era la segunda vez que alguien se colaba.- oh perdón- se sonrojo pues al quedarse tan perdida no había terminado de vestirse, así que se apresuró a colocarse la chaqueta que por lo nerviosa no lograba atinarle a los botones.
-jajaja Descuida Hayate-chan- se estaba burlando de ella, oh hace cuanto no se ponían a hablar así, aunque fueran unas simples palabras
Pero si necesitaba una prueba de que el destino no la quería, este se había encargado de mandársela de la manera más atenta.
-Hayate-chan no tienes una camisa más grande?- salió como si nada una pelirroja en interiores con una camisa a medio poner que a leguas se notaba que era demasiado pequeña.- C.. Carim-sama- dijo ya avergonzada pues se habia dado cuenta de su error y sin más se volvió a meter al baño.
- oh veo que tiene una vida demasiado activa Comandante- sí, ahora volvían las pláticas forzadas.
- Bueno, Carim-sama, es verdad la tengo- dijo ya más calmada- el trabajo nunca deja de llegar, asi que con Nanoha nos quedamos a altas horas trabajando, y comprenderá de que no iba a dejar a mi amiga irse tan tarde – menciono esto último mientras lograba abrocharse bien la chaqueta- es muy peligroso allá afuera- aun así de tranquila que aparentaba ser, no lo estaba, primero estaba teniendo una agradable conversación con la rubia, luego entra la pelirroja con ese aire de ternura que si otra persona fuera pensarían que habían dormido juntas y aunque asi había sido, no creería que solo eso haya ocurrido, y aun así no entendía por qué le estaba dando una explicación, no es como si la rubia le hiciera caso.
- pues espero que haga bien su trabajo comandante, como sea la espero en su oficina cuando ya esté más arreglada- le sentenció
- sabe, pudo haber mandado a alguien y se hubiera evitado esto- le rebatió algo molesta.
- la espero allá- dijo sin más y se retiró.
-ahhh- dejo salir un gran suspiro, sinceramente no entendía a esa rubia- ya puedes salir Nanoha-chan-
-tú crees que se haya llevado una mala impres…-
-acaso importa- le calló, pues no se quería hacer ilusiones, ya sabía que jamás le correspondería y entre más rápido ella lo entendiera, era mejor.
- Hayate-chan-
- dile a Rein que la espero en mi oficina, vístete, y no, no tengo una más grande- dijo esto un poco apenada, ya sabía que era la más pequeña de las tres pero no era para tanto, a Nanoha su playera más grande le había quedado condenadamente demasiado pequeña.- tendrás que apañártelas, reúnete con los demás en la sala de conferencias.- y sin más salió a su encuentro con Carim.
La pelirroja hizo todo lo que le ordenaron y después de media hora de esperar en la sala, la castaña llego, un poco molesta por lo que su semblante dejaba ver.
-Nanoha porque estas asi?- dijo la castaña al notar como su amiga seguía parada mientras los demás estaban sentados, además que notaba que su chaqueta solo tenía los primero botones abrochados, dejando a los del abdomen mostrar su camisa, la siempre bien pulcra instructora estaba muy desarreglada, podía notar ciertas arrugas en su camisa.
-porque no quiero sentarme-
-y por qué no quieres sentarte?-
-porque…- pudo ver como su amiga se volvía un tomate andante – porque… -
-porque…- intento hacer que continuara-
-mou Hayate!, tenemos la misma edad pero eres muy pequeña!- explota una avergonzada pelirroja.
-jajajajaja- exploto la castaña en risas- en ese caso quítate la chaqueta- intento conciliar.
-no puedo-
- anda, solo estamos nosotros aquí-dijo acercándose a su amiga
-no- le respondió en seco.
- Nanoha, no tienes por qué ponerte así.- dijo mientras sigilosamente desabrochaba los poco botones de la chaqueta.- ohh.- dijo y volvió a cubrir a su amiga- Signum préstame tu chaqueta.
-ehh claro – contesto una sorprendida Pelirosa, que rápidamente le paso su chaqueta.
-ponte esta.- le dijo mientras le pasaba la chaqueta.
-claro- y en rápido movimiento la pelirroja le estaba dando la espalda mientras se colocaba la chaqueta. – Listo- le contesto una ya menos avergonzada pelirroja.
-puedes sentarte?-
-no- fue todo lo que obtuvo.
-ten- le dijo mientras le pasaba su propia capa.
-no!, eso solo la puedes usar tu – le contesto rápidamente la instructora.
-pero..-intento debatir
-nada.- sentenció la pelirroja- me quedare así.
- bueno- se rindió, por lo menos su amiga tenía una chaqueta más acorde a ella, que aunque le quedara un poco grande le bastaba, pues sabía que está prefería tener una grande a una pequeña, pues ya había entendido él porque estaba no había querido quitarse la chaqueta aunque se viera ridícula como estaba, pues la razón de nada más tener los primero botones de la chaqueta abotonados, era porque los primero botones de la camisa estaban abiertos, no porque su amiga quisiera, sino, porque no podía cerrarlos, y estando así, dejaban ver la ropa interior de la instructora, ahora entendía mejor, la instructor había optado por cerrar los últimos botones de la camisa para poder tapar su abdomen y los primeros de la chaqueta para poder ocultar sus pechos y ropa interior. Y la razón por la que no podía sentarse es porque estaba segura que la falda aduras penas se había dejado abrochar. – es que ustedes tomaron una súper formula de crecimiento- grito!
-no me culpes a mí! – le contradijo la instructor.
-ahh lo que sea- bien era momento de dejar esa tema atrás, aunque no le gustará admitir que era demasiado pequeña comparándola con las personas de su misma generación – mañana partimos, iremos al planeta no administrado no. 250, asi que descansen por hoy, arreglen sus cosas.
-porque, aun no hemos logrado entrar a la habitación.-
- Nanoha, son ordenes de los superiores, no les gusta que nos quedemos mucho tiempo en tierra, asi que debemos entrar hoy ahí.
-entiendo, entonces tendrás que..
-si- le corto – Signum- dijo dirigiéndose a su guerrera – dame el colgante, por favor- le dolía tener que hacerlo pero debían poder entrar a esa habitación.
-pero..- la pelirosa se había sorprendido por la extraña petición.
-es una orden- dijo sin gana alguna.
-entiendo- y le entrego el collar – cuídalo.
-lo haré.-
Y así habían logrado obtener la llave, las Aces volvieron a la casa, y fueron a la habitación que no las dejaba entrar, ambas rogaron porque esta vez lograran pasar, y asi fue, sin saber que eso les traería aún más dolor de lo imaginado.
El cuarto era grande, algunos escritorios, muchos documentos, ninguna cama, papeles regados aquí y allá eso era lo que se podía ver a simple vista, la pelirroja estaba muy concentrada en ver lo diferentes archivos, que se sorprendió al encontrar una caja de cigarrillos entre estos, además podía notar el olor a tabaco por toda la habitación, ¿desde cuándo Fate fumaba?, se preguntó, pero sus pensamientos fueron detenidos al asustarse cuando una escucho un ruido provenir de la habitación que estaba adentro del cuarto, así que consumo cuidado se dirigió ahí. Al entrar noto que su amiga era la que había caído- Hayate-chan debes tener más cuidado, me asustaste, lo mejor será que tengamos cuidado, no queremos desordenar los documentos….- su voz se perdió al notar como su amiga miraba de manera asustada a la pared, y dirigió su mirada hacia allá, grave error , ella fue la siguiente en caer pero esta vez de rodillas y mirar asustada, pues en la pared se encontraban más fotos, no fotos que aunque buenas resultaban perturbadoras , no estas no eran buenas, ni perturbadoras, sino más bien, aterradoras, y escalofriantes. En la pared o más bien en las paredes de esa habitación, habia fotografías de campos de batallas, de sangre, cadáveres, de todo lo que había tenido que ver Fate cuando se iba a misión, y en un rincón se podía observar unas fotografías de la Enforcer pero no contenta como las de la sala, no estas eran de una Fate con poca o sin nada de ropa mostrando sus cicatrices de batalla, que resultaban ser muchas, viendo todo esto la pelirroja no pudo evitarse preguntar -¿Quién eres Fate?...-
Guest: si fue planeado lo del capitulo anterior, quería dejar el suspenso jaja XD
Karlhaestrada: no, yo no puedo dejarte embarazada que soy mujer jaaja XD ok no, pero como dijo Ginga hay métodos jaja, y bueno creo que esto deja más preguntas que respuestas, gracias y que estes bien.
Guest: bueno Hayate ya lo dijo, sus amigas son tan cabezotas que nunca se animaron a declararse y cuando una lo intento bueno ya sabemos que le ocurrio a la otra, pero espera un poco más y podras ver algo de nanofate, nanofate forever!
Aili.w: jaja ¿donde? Pues en una cama con alguien y digo esto porque asi es pero la vida da vueltas., además esas dudas seran resueltas más adelante.
E-lyric'S: Gracias, y si le seguiré, prometo no dejarlo abandonado.
Guest: ya averiguaras que paso con Fate, solo espera un poco más.
