Bueno, por fin actualizo una de mis historias :v despues de siglos u.u disculpen por no haber actualizado recientemente, pero es que estoy en temporada de examenes y me mata eso arrgghhhh... pero bueno, espero y les este gustando la historia, ahora veremos un poco el pasado de Luka, y les traigo nuevos personajes ewe, bueno por ahora los dejo, espero y disfruten de la lectura, y dejen sus reviews para que pueda mejorar n.n Ah y gracias a todos por seguir y comentar esta historia, aun con mis atrasos XD
Aquel acaramelado reinado (Comer es mejor en compañía)
Poco después de que todas salieron de la habitación, me dejaron sola con ese uniforme sobre la cama. Lo observe un poco, y la verdad parecía con los uniformes que tenían aquellas chicas llamadas Yukari e IA, tenía los mismos colores y bordados que los de ellas. Me paso la idea por la mente de que a partir de hoy seria la compañera de trabajo de aquellas dos chicas, y pensé en la forma en la que podrían verme si trabajaba a su lado, quizás me despreciarían y me ignorarían, o quizás podría llevarme bien con ellas, me puse algo nerviosa al pensarlo, tenía que darles una buena impresión para poder agradarles.
Me quite la blusa que tenía puesta y empecé a vestirme con el nuevo traje de sirvienta que me habían brindado, era realmente mono esos bordados y toques que tenía en sus alrededores le daban un toque elegante pero lindo. Voltee hacia donde se encontraba la cama y ahí pude observar unas zapatillas negras con un tacón bastante bajo, parecían ser d cm a lo mucho, tenían arreglos color blanco en la parte superior, a su lado se encontraban unas medias largas color blanco, con un pequeño arreglo de moño negro en la parte superior. Decidí ponerme aquel conjunto. Me dirigí hacia un espejo que se encontraba recargado en la pared de la habitación, para observar de mejor manera el vestido que tenía puesto; con esto dicho, lleve mis manos cada una al extremo de la falda para extenderla hacia los lados y poder verla con más detalle, tenía varios moños blancos pequeños en la parte inferior del vestido, además de un gran moño del mismo color en la parte superior de la falda, era una falda algo corta, pero no tanto como para decir que se mostraba mucho, llegaba un poco más allá de la mitad del muslo de arriba a abajo.
Ya vestida, me decidí a salir de la habitación, pero antes de salir me pregunte hacia donde debía ir, no conocía ninguna parte del castillo, ni siquiera sabía dónde se encontraba el comedor, a lo que me detuve antes de tocar la manija de la puerta.
-¿Ya estas lista Hatsune-san?- escuche la voz de una chica afuera de mi habitación.
-Sí, supongo…- le respondí.
-Okay, entonces voy a pasar.- me dijo la chica que se encontraba afuera.
Retrocedí unos cuantos pasos, y observe como la puerta se abría lentamente, mientras una chica que no había visto antes asomaba su cabeza por entre la puerta, entro y pude verla por completo. Era una chica algo baja, un poco más pequeña que yo, venía bien vestida, con un atuendo algo lindo, pero con toques majestuosos. Su cabello era bastante largo, de un color crema, quebrado, y las puntas de su cabello se veían bastantes llamativas, como si se tratara de un arcoíris. Sus ojos se veían bastantes lindos, tenía un color caramelo que brillaban con la luz del sol.
-Buenos días, Hatsune-san- me dijo con su voz un poco aguda- la princesa me pidió de favor que te escoltara hasta el comedor, así que si gustas seguirme por favor.
-Claro- le respondí, con un tono inseguro.
Salimos de la habitación y aquella chica se detuvo a observarme. Me hecho un pequeño vistazo y me dirigió unas cuantas palabras.
-Vaya, te ves bastante bonita con el traje de sirvienta- me dijo aquella chica.
-Gr-gracias- le dije a aquella chica.
Aquella chica parecía algo seria, pero a la vez parecía como si dijera lo primera que se le viniera a la mente, esa fue la impresión que me dio después de aquellas palabras que me dijo. Pensé que se parecía un poco a la Princesa, solamente que ella no tenía ese toque imponente que tenía ella, esa chica era más bien un concepto de linda pero seria.
-Oh, y lo siento por no haberme presentado, mi nombre es Mayu, soy la Vizcondesa del Puerto sur, ahora mismo estoy a las órdenes de la princesa.
Después de haber dicho eso, incline mi cabeza inmediatamente, ya que su posición implicaba que era parte de la nobleza. Era común que si alguien no saludaba de la debida forma a alguien de la nobleza, este sería castigado, no sabía cuál era el castigo, pero no quería arriesgarme a descubrirlo.
-Lo siento por tan informal bienvenida.- le dije con la cabeza gacha.
-No te preocupes, a partir de hoy vivirás aquí, ¿no?, supongo que apenas te estas acostumbrando.
-Sí, lo siento- le dije con la cabeza aun abajo.
-Descansa, aquí en el castillo, todo el personal que sirve a la princesa somos como amigos, al menos que vengan de afuera, y como tu vivirás aquí a partir de hoy, será mejor que te acostumbres.- se dio la vuelta y continuo caminando, la seguí para no perderle el paso.
-¿Y eso porque?- me cuestioné.
-Son órdenes de la princesa, ella piensa que es mejor llevarse bien con sus súbditos, y ya sabes lo que dicen, las palabras de la princesa son absolutas, al menos que se le antepongan las de la reina. Y parece ser que la reina está de acuerdo con esto así que lo hacemos, aunque siempre por respeto nos dirigimos como "Su majestad" a la princesa cuando esta presente, bueno, así es como deben ser las cosas.
-Ya veo- le dije con un poco de sorpresa.
Caminamos un poco mientras observaba los pasillos del castillo, eran bastantes grandes, con paredes en color salmón y beige, y se encontraban varios tipos de pinturas con paisajes, y rostros de personas que no reconocía, también se encontraban unas pequeñas macetas sobre varias mesitas circulares, se veía bastante bien, ya que el color de las flores le daba un toque alegre al pasillo.
Después de un rato el silencio se volvió un poco incómodo, y no sabía de qué hablar con aquella chica, se estaba poniendo un poco denso el ambiente, hasta que ella decidió romper el silencio.
-Sabes, puede que a veces veas a la princesa de una forma un poco rara, pero así es ella, así que te pido de favor que la respetes mucho, ya que ella ha sido a parte de una excelente princesa, una buena amiga para mi hace años, y ha estado pasando por algunos momentos difíciles en su vida, pero sin embargo, ella es una muy buena persona, tiene un gran corazón, y aunque parezca ser una princesa bastante fuerte, si llegas a herir su corazón, puede que ella siga como es, pero en el interior estará devastada. Lo digo únicamente, porque parece que la princesa ha visto algo especial en ti, ella me lo ha contado- al decir eso, me quede un poco estupefacta- así que por favor no juegues con sus sentimientos, quizás ella no te hará nada, pero sus sentimientos se verán terriblemente afectados.
-Entonces ella…- no dije las últimas palabras.
-Efectivamente, parece que se ha enamorado de ti, pero… no has sido la única sabes, han pasado varias chicas por tu lugar, que ella asegura que amaba, pero jamás llego a algo serio con ellas, en realidad muy pocas veces conseguía una pareja, y cuando lo hacía, no duraba más de dos semanas su relación.
-¿Y por qué no funcionaba?- tenía esa duda en la boca, pero me había dejado un poco sorprendida lo que me había dicho, acerca de que había tenido amantes antes, y que no era la única que había pasado por esta línea. Pensé que tal vez sería una chica más del montón.
-Bueno, había varias razones, pero una de ellas, era porque las chicas con las que había estado, sentían repugnancia por la reina debido a sus gustos. Y otra razón es porque la princesa se daba cuenta de que aquella chica estaba con ella solamente por interés monetario, y al final se daba cuenta que esa relación no funcionaria, ya que ella siempre ha buscado a una chica que este de su lado, para siempre y que sus sentimientos sean realmente honestos.
-Honestos… yo nunca me he enamorado, así que no puedo decírtelo.- le dije un poco apenada.
-Pero, ¿estas enamorada de ella?- me pregunto mientras bajábamos las escaleras.
-La verdad no lo sé, como te dije, yo nunca he experimentado eso así que no podría responderte.
-Mmmm… solo espero que esta vez la princesa no termine de nuevo con el corazón roto- me dijo con la voz baja.
La verdad no podría soportar ver a la princesa en ese estado, pero no tampoco quería estar con ella solo por interés, yo quería saber la verdad que era ese sentimiento que muchos llamaban amor.
-Hemos llegado, el comedor está cruzando esta puerta, los demás ya se encuentran dentro, así que solo faltas tú por incorporarte.- me dijo aquella chica.
-De acuerdo- cambie mi acento a uno seguro.
-Ah, y está por demás decirlo, pero… trata de llevarte bien con todos, ¿de acuerdo?
-Sí, eso hare- le sonreí mientras ella se dirigía a la puerta del comedor.
La chica llamada Mayu, abrió lentamente la puerta de madera. Hasta que se pudo ver una gran habitación que parecía un comedor, pero lo que más me llamo la atención fue el característico olor a comida que llego inmediatamente a mi nariz, olía bastante agradable, con tan solo oler la comida, mi estómago sonrió, no había comido nada desde ayer después de todo, y me sentía algo hambrienta. Así que era natural que lo primero que notara fuera la comida.
-Huele muy rico- dije en voz baja.
-Ciertamente, Miku-tan, te hemos estado esperando para desayunar contigo- observe como la chica rubia de hace rato se acercó a mí y me abrazo.
-Hey, Rin, déjala en paz de una buena vez, que no vez que la fastidias- se escuchó la voz de un chico al fondo del cuarto.
-Eso no es cierto, Miku-tan es mi mejor amiga y por supuesto que sé que esto no le incomoda- le respondió mientras hacia un gesto infantil en su cara de sacarle la lengua.
Me lleve una pequeña sorpresa cuando ella dijo que era su amiga, quizás era en agradecimiento por lo que había hecho antes.
-¿Hasta cuándo piensas madurar, Rin?- le dijo el chico de nuevo.
-Okay, okay, basta de charla, siéntense a desayunar o la comida se enfriara- dijo la princesa con un tono alegre, parecía que estaba de buen humor.
Voltee a ver hacia la mesa, parecía ser un poco grande, ya que podían sentarse alrededor de 15 personas, pero solo nos encontrábamos 8 personas actualmente en esa habitación. Dos chicos, el de pelo rubio que estaba discutiendo anteriormente con Rin y otro chico de cabello rosa que se veía bastante serio, incluso más que Mayu, y 6 chicas, contando a la princesa, sus sirvientas IA y Yukari, Rin, Mayu, y yo. Decidí buscar un lugar para sentarme en la mesa, cuando vi que la princesa se levantó de su silla, que estaba en el centro del ancho de la mesa, y se dirigía hacia mí.
-Miku, por favor siéntate a mi lado- me dijo la princesa.
-Claro su majestad- le respondí.
La princesa me tomo de la mano, y me llevo a un lugar vacío al lado del suyo.
-Bueno, antes que nada déjeme presentarles a la nueva integrante de esta familia, su nombre es Miku, Hatsune Miku, espero que puedan llevarse bien con ella- me presento ante todos los que se encontraban ahí.
-Claro, su majestad- se escuchó la unísona voz de todos los presentes.
-Bueno, ahora solo queda decir algo y es que-
-No se metan con Miku, por que ya tiene el nombre de la princesa grabado en su frente y corazón- la chica de cabello rubio interrumpió a la princesa. Lo que dijo hizo que me ruborizara un poco, pero no era tan notable como el sonrojo de la princesa que se notaba a metros de distancia.
-¡KAGAMINE RIN!- le dijo con el sonrojo aun en su cara- esta vez no te salvaras, te iras a la plancha…
Quería reaccionar inmediatamente como lo había hecho antes, ya que la cara de aquella pequeña chica parecía un poco aterrada, pero mi timidez me lo impidió esta vez, así que solamente jale sutilmente de la manga a la princesa.
-¿Que pasa Miku?- cambio su tono enfurecido a uno dulce.
-Y-yo…- y un rugido en mi estómago hizo eco en la habitación, haciendo que todos voltearan a verme. Ante aquel acto, me sonroje aún más, era ya de por sí bastante vergonzoso que pasara esto con personas que acaba de conocer, ahora habían personas que ni siquiera conocía.
El comedor se quedó en silencio un rato, y poco después la princesa empezó a sacar pequeñas carcajada. Se río por un rato hasta que dijo unas cuantas palabras.
-Parece que tienes hambre, preciosa.- dirigió su mano a mi meton, se veía bastante gallarda y hermosa desde mi punto de vista, así que simplemente cerré mis ojos para evitar ruborizarme más.- Okay, dejemos de demorar esto y empecemos a desayunar.
Ya no podía pensar en nada más que en la princesa, con su toque hermoso y majestuoso, "¿Qué me está pasando?" Me pregunte. Ya no entendía nada, mi cabeza daba vueltas cuando la veía. Trate de calmarme y respire para empezar a degustar la comida que me ofrecía la princesa. Trate de ignorar a la princesa, para que no me pasara eso de nuevo, y al parecer funciono de una forma u otra.
…
Cuando terminamos de comer todos, la princesa se levantó de la mesa y les dijo a todos que fueran a hacer sus deberes. La princesa me tomo de la mano y me dijo que la acompañara, y les hablo a IA y a Yukari para que vinieran hacia nosotras.
-Bueno, supongo que a partir de aquí te dejo Miku, tengo que ir a arreglar unos asuntos, te dejo con IA y Yukari, ellas dos son muy buenas chicas, no te preocupes.
-Su majestad, nosotras nos encargamos- dijo la chica llamada IA
-Gracias, cuídenla bien… nos vemos dentro de unas horas- dijo mientras se volteaba para caminar hacia la puerta.
-Espere, princesa…- le dije, y ella se detuvo.
-¿Qué deseas Miku?- me respondió.
-Este… espero que tenga un bonito día- le dije para poder dibujarle una sonrisa. Pero a mí me costó un sonrojo en la cara.
-Espero que tú también tengas un bonito día Miku- se acercó a mí y me dio un beso en la frente de nuevo. No sabía por qué, pero me estaban gustando esos besos que me daba, sus labios se sentían tan bien, y me inspiraba un mar de paz y tranquilidad.
-Gracias, princesa- le dije con la mirada agachada.
-Bueno, ahora si me tengo que ir, nos vemos chicas.- se despidió de ellas con un aleteo de sus brazos
-Bien, supongo que estás a nuestro cuidado Hatsune-chan, dijo la chica de pelo morado.
-Sí, espero cuiden bien de mí.
El día iba perfectamente bien, tan bien que parecía un sueño, no podía creer que por fin tuviera un techo donde vivir y comida con que alimentarme, estaba extremadamente feliz. Pero… al parecer, la felicidad no estaba presente en todas las personas del castillo.
…..
Después de haber estado un par de horas de haber recorrido todas las instalaciones del castillo, IA y Yukari me dieron un pequeño tiempo para descansar, para recorrer por mi cuenta el castillo y habíamos quedado en encontrarnos en el pasillo 5 del edificio F, era un poco complicado recordarlo, debido a la grandeza del castillo, pero gracias a que Yukari me brindo de un pequeño mapa, pude identificarlo inmediatamente.
La felicidad era intensamente grande en ese momento, ya que me había llevado bien con IA y Yukari, pero, parecía que no todas las personas compartían mi felicidad… Mientras recorría el castillo, pude observar que se encontraba una puerta entre-abierta de una habitación, decidí ir a consultar que pasaba, y a la mitad de mi recorrido pude escuchar lo sollozos de una persona ahí dentro. Me cuestione entonces si debía de ir a interrogar o no, entonces me dije a mi misma que no debía de meterme en los asuntos personales de los demás, pero la voz de aquella persona me era conocida. Así que tire mi ego a un lado, y decidí ir a consultar minuciosamente. Y efectivamente, la voz de aquella persona era de quien pensaba, los sollozos pertenecían a esa persona, esa persona...
