Primero y antes que nada, disculpen por mis retrasos x.x, y segundo, tratare de publicar mas seguido mis fics, debido a que estoy de vacaciones y aprovechando n.n bueno, antier subir el update de Kannazuki no Miko, pero hoy le toca a Miku y a Luka n.n bueno los dejo aqui y espero y disfruten de la lectura.

Pd: Muchas gracias por sus reviews son los que me dan inspiración para seguir con mi trabajo, se los agradezco muuuucho :3


Aquel acaramelado reinado (Lagrimas pocas)

Mientras estaba parada detrás de la puerta, asomando la cabeza por entre la pequeña abertura que hice, pude observar una gran habitación, con unos pocos muebles, muy pocas decoraciones, pero las suficientes para que le diera un toque algo formal. Había una cama matrimonial en el centro donde se hallaba sentada una persona, parecía ser una mujer, pero no podía observarla bien, debido al fuerte reflejo del sol que iluminaba exactamente a ese punto de la habitación, que dejaba pasar por un tragaluz con vidrios de varios colores. Parecía ser la misma persona que escuche llorando hace un momento, las voces provenían de esa habitación, no había duda que era esa persona la que estaba llorando hace un momento.

Asome un poco la cabeza para descubrir de quien se trataba, no me gustaba inmiscuirme en los asuntos de otras personas, ni mucho menos involucrarme en sus vidas personales, pero aquella voz que había escuchado se me hacía bastante conocida. Y aunque sabía muy bien que si aquella persona me encontrara en esta situación me arruinaría la vida en el castillo, la duda, no, la preocupación por aquella persona me hizo querer confirmar su rostro.

Al fijarme un poco mejor, pude observar que el rostro de aquella persona era efectivamente el de Mayu, no podía creer que aquella chica tan seria pero linda, estuviera llorando por algo, simplemente me era incapaz de pensarlo. A la vez sentía un poco de lastima por ella, no sabía la razón por la que estaba sollozando en ese momento, pero paso por mi mente que debió de haberle sucedido algo trágico como para que estuviese llorando de esa forma. Quería entrar a consolarla, ya que se volvió un buena amiga en cuestión de segundos, pero mi indeterminación me impidió hacerlo esta vez, tenía miedo de que me gritara, y que quizás no volviera a hablarme, pensé que quizás era muy pronto para consolarla, debido a que nuestra relación amistosa no llevaba más de unas horas. Decidí quedarme quieta y escuchar un poco más.

-Ya casi es el aniversario de tu deceso…- dijo Mayu con la cara aun llena de lágrimas- sabes ya casi han pasado 11 años desde que paso aquel suceso y… pudo decir que todo ha ido perfectamente- pude observar que tenía alguna foto entre sus manos recostada en la cama- no te preocupes por mi o por IA-chan, ella se ha convertido en una muy buena persona sabes- parece que pudo controlar su respiración y hablar un poco mejor. Llevo una de sus manos al rostro para secar lo que quedaba de sus lágrimas- Cielos, te prometí que ya no lloraría y mírame como una inútil e indefensa niña, parece que no he cambiado en nada eh… lo siento por preocuparte hermana. No puedo ser tan fuerte como tú…- acto seguido, Mayu, tomo la foto encuadrada que tenía y la abrazo mientras se recostaba en la cama. Unos pocos segundos de silencio se hicieron presentes, y solo pude observar como una última lágrima salía de uno de sus ojos- lo siento ONE.

Me percaté de que aquella chica se había quedado dormida en aquella cama, decidí entonces cerrar la puerta y dejarla descansar. No quería involucrarme en sus asuntos personales, pero tampoco me gustaba ver sufrir a las personas, era dos cosas contradictorias en mí, ya que si no sabía lo que le sucedía a la persona no podía ayudarle, y por consecuente seguiría viendo a aquella persona sufriendo. Odiaba esa parte de mí, a veces era muy contradictoria.

Dirigí mi vista hacia el pasillo, y me senté en el piso abrazando mis rodillas, sabía que había hecho algo que no debía, algo que no me gustaba hacer, pero a pesar de eso, lo había hecho, "¿Por qué lo hice?" Me pregunte, y otra duda que dio respuesta a la primera surgió "¿Qué debería hacer para ayudarla?".

-Hay un dicho que dice "La curiosidad mato gato"- escuche una voz al lado mío.

Di un pequeño salto de donde me encontraba debido a la sorpresa, y gire mi cabeza para verificar quien era el que me había dicho aquello.

-¡Yuzuki-san!- grite cuando la vi.

-Shhhh…- hizo una señal de guardar silencio con su dedo índice tocando su boca- Mayu-chan está durmiendo, a parte te dije que me llamaras Yukari, ¿Lo recuerdas?- completo lo que dijo en voz baja.

-Lo siento, Yukari-san- lo die esta vez en voz baja.

-Bueno, como sea, ¿qué haces aquí?- me pregunto la chica peli morada.

-Este… como me diste un descanso para recorrer todo el castillo vine para acá y…

-Y te encontraste con Mayu llorando ¿cierto?- completo lo que iba a decir.

-Si…- le respondí con un tono apagado.

En ese momento se había creado una atmosfera de tensión, o al menos así lo sentía yo, ya que sentía que iba a ser regañada por Yukari o me iba a dar un sermón por lo que había hecho, pero lo que hizo fue totalmente diferente de mis expectativas. Se sentó a mi lado y recargo su cabeza sobre mi hombro.

-Sabes, en este castillo cada persona tiene una historia, única y diferente a la de los demás, cada uno de nosotros hemos pasado por cosas diferentes, cosas felices y tristes. Pero hay veces en las que una persona quiere guardarse esas cosas por muy felices o tristes que parezcan.

-Pero ¿porque lo guardarían?- la interrumpí un poco.

-A saber por qué, pero muchas personas han intentado ayudar a Mayu-chan a superar eso, incluso la mismísima princesa. Pensamos que ya lo había superado, pero al parecer cosas como esas no se superan tan fácilmente… Déjame contarte una pequeña historia, Miku,- me dijo mientras quitaba su cabeza de mi hombro- acerca de tres hermanas que se querían mucho, pero un suceso las cambio por completo.

-¿Un suceso?- la volví a interrumpir pero con más cautela.

-Sí, exactamente hace 11 años durante la toma del trono de la reina Megurine- cuando menciono aquel suceso, se me vinieron a la mente la cantidad de personas que habían sufrido por esa guerra, tenía recuerdos borrosos, pero estaba segura que aquella época no había sido en nada agradable.- esas tres hermanas antes del suceso eran muy unidas, precian inseparables, pero debido a la llegada de las tropas al castillo, se perdieron varias vidas, y muchos soldados empezaron a matar a sangre fría a todas las personas que se encontraban dentro. Sin embargo, todos los menores de edad fueron salvados, debido a que nos resguardaron en un pasadizo secreto que conducía a una habitación. Sin embargo, los pequeños no durarían toda la eternidad en ese lugar, había pocas provisiones y muchas bocas por alimentar. Un día una de esas hermanas, pongámosle la acaramelada, decidió salir de noche a buscar algo de comida, y aunque su hermana, la dulce, le insistió en no salir, ella hizo caso omiso a sus palabras y le prometió que regresaría con comida para todos, pero con lo que no contaba era con que las tropas se encontrarían con ella a unos escasos metros de haber salido de la habitación. La pequeña acaramelada, se quedó paralizada y no sabía qué hacer ante aquel acto, aquellos rufianes que se encontraban en su frente estaban pensando en qué hacer con ella desde violarla hasta matarla, pero, su otra hermana, la chica noble, se dio cuenta poco después de que su hermana más pequeña no se encontraba en la habitación y su hermana dulce estaba intentando abrir la puerta que al parecer estaba bloqueada, al darse cuenta de eso, la chica noble se dirigió a la puerta y con un pequeño desarmador pudo abrir la puerta, que extrañamente se había bloqueado desde afuera. La chica noble, la más grande de las hermanas, le dijo a la dulce que se quedara dentro de la habitación que regresaría pronto con su hermana más pequeña. Dulce no quería que fuera, pero ella tenía que hacerlo, la entendió y la dejo ir. Poco después se encontró con su hermana más pequeña, la acaramelada, siendo maltratada por aquellos rufianes, la chica no soportaba ver aquella escena y tomo la espada de un rufián que se encontraba a espaldas de ella, se la clavo al mismo en el estómago, y prosiguió con el que se encontraba de un lado e hizo la misma acción. Los otros 3 rufianes que trataban de abusar de acaramelada, se pararon de donde se encontraban y desenfundaron sus espadas para defenderse de la chica noble. LA chica noble se dirigió hacia ellos y logro exitosamente esquivar uno de sus ataques, y sucesivamente el segundo, posteriormente, la chica tomo su espada y la clavo en el ombligo de uno de los rufianes. Lamentablemente, su racha se detendría en ese momento, un rufián la ataco por la espalda, generándole un gran corte de cerca de 30 cm, tenía una gran abierta en su espalda, pero a pesar de eso ella seguía luchando por defender a su pequeña hermana, que aunque le gritaba, la chica acaramelada no podía hacer nada, debido a que estaba atada. La chica noble siguió peleando con un gran dolor en su espalda pero con un orgullo infranqueable. Fue entonces cuando tomo aún más fuerte su espada y la dirigió directo al rufián que se encontraba en frente suyo, fue una entrada limpia y aquel sujeto cayo instantáneamente, pero su suerte no mejoraba, el tipo que se encontraba aun detrás de ella, dio un gran corte en el brazo de la chica noble, haciendo que su brazo cayera, y solo quedara balanceado por unos cuantos tendones y un poco de piel. La chica noble gritaba como nunca lo había hecho, su dolor era insoportable, y solamente se alcanzó a escuchar un "Hermana" mientras la chica noble se desplomaba por el suelo. Mientras la chica noble se encontraba en el suelo soltó un pequeño "Lo siento" de su boca, y con su otro brazo, tomo la espada, y con lo que le quedaba de fuerzas, dio un corte en las piernas del rufián, para que al final este cayera de espaldas. La chica acaramelada no podía creer lo que estaba viendo, su hermana estaba tirada en el piso llena de sangre, ella solo quería creer que era un sueño, pero no, todo lo que había pasado era más que real. Se arrastró hacia su hermana con lágrimas en los ojos, y sin fuerzas, la chica noble trato de decirle algo a su hermana pequeña. Pero, la voz no salía de su boca. La chica acaramelada se llenó en llanto, y poco tiempo después llego la caballería para defender el castillo…

-Entonces, lo que me acabas de contar, es la historia de Mayu, ella era la chica acaramelada, y sus hermanas… dime quien es su otra hermana.- le pregunte con un tono seco.

-Sus dos hermanas, la que des graciablemente falleció ONE, y su otra hermana, mayor que ella, IA.

-Entonces ¿IA-chan es su hermana?- le dije un poco sorprendida.

-Efectivamente Miku. Mayu-chan se siente algo culpable por lo que paso, y por eso a veces se encuentra triste o seria- me respondió.

La historia que acababa de escuchar me dejo algo estupefacta, no podía creer que aquella chica tan linda y seria tuviera un pasado así. Me quede pensando por un momento, y la verdad la quería ayudarla, a como diera lugar, sabía que ella no podría olvidarlo, pero no me gustaba ver a personas sufrir.

-Dime, ¿Por qué me cuentas todo esto?- le pregunte.

-Mmmm… ¿Por qué será?, quizás sea porque veo un aura de confianza en ti, y quizás porque eres muy amable y simptica, la verdad no lo sé, pero sentía que debía compartirlo contigo, porque sabrías que hacer- su tono era bastante sincero.

Al haber dicho aquello, una sonrisa se me ilumino en el rostro, ya que se había generado una confianza en mí a partir de esa chica, no sabía cómo hacer que sonriera de nuevo esa chica, pero de algo estaba segura y era que debía hacer que aquella chica me regalara una sonrisa sincera y dejara de sentirse culpable por lo que le había pasado.

-Gracias Yukari-san,- le dije mientras me paraba de mi lugar- sobre el dicho que me dijiste anteriormente sobre que "La curiosidad mato al gato" hay una segunda parte que dice "Pero murió sabiendo", y las enseñanzas valen más que oro, en serio gracias Yukari-san, y tratare de encargarme de Mayu-chan.- le dije con una gran sonrisa- Bueno, iré a darle otra vuelta al castillo y dejare que Mayu-chan duerma. Nos vemos Yukari- le dije mientras balanceaba mi mano derecha de un lado a otro.

-No llegues tarde a la reunión- me dijo con un tono fuerte pero amable.

Iba caminando por los pasillos pensando acerca de la situación de Mayu, pero me puse a pensar acerca de mi infancia, ¿que habrá sido de ella?, ¿habré vivido feliz alguna vez?, quizás alguna vez tuve momentos felices y tristes, pero lo único que me llegaba a la memoria era una yo en las calles pidiendo un poco de dinero para comer, no recordaba nada más, quizás así he vivido por toda mi vida, pensé.

Mientras caminaba por los pasillos, vi un letrero que titulaba "Aguas termales", tenía una gran puerta, para pasar a una habitación hecha de madera de roble fina, con unas siluetas de ángeles en el centro. No sabía que había dentro, pero supuse que se trataba de un lugar a donde todos los residentes del castillo podían entrar, debido a que tenía aquel letrero que lo identificaba como público, así que decidí entrar para averiguarlo.

Cuando entre, pude ver algo de ropa tirada en una cesta de paja, contenía desde un blusón hasta ropa interior, y me cuestione que hacia eso ahí. Voltee para todos los lados en busca de alguna pista, que pudiera decirme que era aquel sitio. Encontré un letrero que indicaba "Reglas de las aguas termales", comencé a leerlo y una de las tantas reglas era entrar sin nada de ropa, me sonroje un poco, debido a que no había visto un sitio así antes, y pensé que quizás muchas personas entraban aquí sin nada que los cubriera. Decidí seguir las ordenes y me quite toda la ropa, poniéndola enseguida en otra cesta de paja, si estaba ese reglamento ahí era por algo, busque la supuesta puerta que indicaba el reglamento para ingresar a las aguas termales, al final la encontré, y entre lentamente. No se veía casi nada, era mucha neblina, hasta que acople mis ojos a la visión y pude ver una gran cantidad de agua. Hacia algo de calor en ese lugar, "debe ser por la temperatura del agua", me dije. Me adentre más y pude ver la silueta de alguien recostado dentro de aquella extensión de agua.

-¿Miku-chan?- escuche la voz de la silueta mientras se paraba.

-¿Si?- Le respondí con duda.

-Oh vaya Miku-chan eres tú, ven acércate- me dijo aquella voz.

Trate de hacer caso a aquella voz, que me sonaba un tanto familiar pero el eco que se producía, no me permitía distinguirla, me cubrí mis pechos y mi entrepierna para poder ir directamente hacia donde se encontraba la silueta. Cuando me acerque lo suficiente pude ver más claramente la silueta de aquella persona, me sorprendí.

-Princesa- incline mi cabeza- lo siento mucho yo… no era mi intención.

La princesa se acercó a mí y salió finalmente del agua, para encontrarse frente a mí, levante la cabeza y pude ver perfectamente el cuerpo desnudo de la princesa, cada detalle, de cabeza a pies, aquello hizo que me sonrojara bastante, ya que a esa altura, estaba viendo directamente a sus pechos, inmediatamente cerré mis ojos para no observar más el cuerpo de la princesa y faltarle al respeto.

-Está bien Miku-chan, abre los ojos…- me dijo con un tono sincero.

Hice caso, no porque quisiera ver el cuerpo desnudo de la princesa ni nada de eso, es solo que era una orden de la princesa. Así que empecé a abrirlos poco a poco hasta que vi a la princesa desnuda de nuevo.

-Así está mejor- me contesto la princesa

-P-princesa- le dije bastante sonrojada y tratando de cubrir mi cuerpo.

-Hey Miku, estamos las dos solas ahora mismo, ¿que se te antoja hacer?- me dijo con un tono relajado.

Hacer esa clase de preguntas justo cuando ambas estamos desnudas, ¿no querrá decir que ella quiere hacerlo conmigo?