Antes que nada una disculpa XD me equivoque hace un momento, y puse otra historia, esto es lo que pasa por andar subiendo fics en la madrugada XD bueno gracias por avisarme con eso se que si leen mis fics y se los argadesco mucho n.n

Y bueno, mis queridos lectores, aquí les dejo otro capitulo de esta historia, y pues espero que les guste y disfrútenla n.n

Pd1: Si, todos queremos que Luka vaya directo al grano con Miku, pero hay que calmarse, sino la historia se vería muy forzada a mi parecer, y sireve que le doy un poquito mas de drama XD pero bueno...

Pd2: Creo que esta historia va para largo, le calculo mínimo un año de estar escribiéndola, ya que tiene bastante historia de donde sacar, así que si me aguantan mis queridos lectores, les estaré muy agradecido :3 pero les aseguro que tendrá un final muy hermoso x3

Pd3: estoy de vacaciones, pero trabajo y hago las tareas de la Universidad, así que en cada huequito de tiempo que tengo me pongo a escribirlo, excepto por el Pd4 XD

Pd4: Me volví adicto al Project Diva D: me gasto mucho tiempo jugandolo XD

Bueno, los dejo, Enjoy reading n.n


Aquel acaramelado reinado (Atrevimiento)

-Hey Miku, estamos las dos solas ahora mismo, ¿que se te antoja hacer?

Cuando dijo aquellas palabras un notable sonrojo se produjo en mi rostro. Me di una idea de a lo que se refería, después de lo que había pasado ayer, estaba segura que ella intentaba intimar conmigo, y aunque la princesa había dicho que no lo volvería a hacer eso, me puse a dudar en ese momento. Y era como pensaba antes, no era como si no me gustara acercarme más a ella, en realidad la veía de reojo y era bastante hermosa, pero me avergonzaba bastante el tan solo tener esa idea en la cabeza, y me daba un poco miedo, ya que si nos llegaran a encontrar, yo sería la más perjudicada de las dos, y perdón por ser egoísta, pero no quería perder la vida que tenía hasta ahora. Otra cosa a parte era que yo no tenía experiencia en lo que se refería a "eso".

La princesa se movió de su lugar original, y trate de seguirla con la mirada pero la perdí de vista cuando se colocó detrás de mí, no quería que se sintiera asechada por mí, así que solo gire mi cabeza unos 90 grados, lo más que pude permaneciendo en la posición que me encontraba.

-Miku, no me has respondido, ¿Qué pasa?- Su tono relajado estaba haciendo que me apenara más. Pero era obvio la respuesta ante esa pregunta, simplemente no podía responderle nada porque ya sabía que era lo que se tenía entre manos. Y si le respondía cualquier otra cosa sentía que me iba a sacar de ese lugar. Era como un juego, de responder lo que ella quiere y tendrás tu recompensa basada en tu respuesta, y aunque no te gustara el resultado, tenías que aceptarlo.

Poco después sentí como si algo tocara mi espalda y posteriormente sentí como me recorrían desde los brazos hasta el pecho. Un gran escalofrió recorrió todo mi cuerpo al sentir ese toque. Aparentemente, la princesa me estaba abrazando, lo sabía porque sentía húmeda mi espalda y podía ver sus brazos cruzarse frente a mi pecho. De igual forma sentía algo en mi espalda, algo blando y suave, inmediatamente pude reconocer que era el busto de la princesa, me ruborice aún más, no sabía si podía llegar a un nivel a aun ms alto de enrojecimiento en mi rostro, pero sentía como si mi alma se fuera en ese momento, era inimaginable que estuviera desnuda junto a la princesa justo detrás mío abrazándome. "¿Es que acaso iba a hacer su primer movimiento?" me pregunte a mí misma en ese momento.

Ya no sabía qué hacer, mi mente no reaccionaba, solo me llegaba ideas de la princesa teniendo sexo conmigo, "Que indecente de mi parte" pensé. Todos mis sentidos estaban fuera, ya no me importaba si la princesa me tomaba en ese momento, o las futuras consecuencias, solo quería que esto acabara, de cualquier forma pero que acabara.

-Miku-chan, ¿Porque no me respondes? ¿Qué es lo que quieres que hagamos?- Otra vez su voz calmada, cada vez que me hablaba, su voz hacia que me dieran pequeños escalofríos en el cuerpo. Ella seguiría insistiendo y provocándome hasta que no le respondiera algo, así que decidí contestarle.

-L-lo que la princesa desee…-Mi voz salió a muy duras penas de mi boca, incluso para mi se me hizo impresionante que pudiera hablar en ese momento, y sobre todo lo que había dicho, parecía que ya no había vuelta atrás a partir de este punto. Tome de las manos a la princesa para calmarme un poco pero sucedió lo contrario.

-Oh vaya, entonces…- ahí van la palabras que me dirían, que me llevarían un mundo desconocido junto con la princesa- ¿me dejarías…- "Por supuesto que te dejo pero termina rápido, ¿De acuerdo?" me paso la idea por la mente mientras la princesa me hablaba- cuidadosamente, y con cautela…- "supongo que si lo hará así entonces no habrá problemas" seguí pensando mientras hablaba- tocar tu suave…- "No digas eso tan específicamente Princesa pervertida"- y sedoso pelo para poder lavarlo?-"…"

-¿¡P-pero que!?- saque un grito tratando de liberar todo mi sonrojo de hace rato, al parecer la pervertida era yo, o tal vez la princesa estaba jugando conmigo, no entendía en lo absoluto, pero lo que si estaba claro es que por lo menos esa situación ya no conduciría a otro lado, o al menos eso pensaba.

-¿Qué pasa Miku?, ¿No te gusta que toquen tu pelo?- Se separó de mí y se giró hacia donde yo estaba mirando, y de nuevo vi el cuerpo desnudo de la princesa. "Enserio, ese cuerpo es una escultura hecha por los mismísimos dioses, la perfección reposa en ella" pensé mientras la miraba de nuevo. Trate de clamarme y explicarme ante la princesa por lo del grito de hace rato, quizás pensó que la odiaba o algo por el estilo.

-N-no es eso- separe mi mirada del cuerpo de Luka, no quería seguir devorando su cuerpo con mi mirada, me sentía enserio mal, me sentía como un acosador, de esos tipos que están en la calle solo para mirar el cuerpo de las señoritas, como los odiaba, pero a pesar de eso, parecía que me estaba convirtiendo en uno de ellos, por haber devorado a la princesa con mi mirada.

-¿Entonces?- Sentía su mirada fija en mí, sin embargo, yo solo dirigía mi mirada a sus pies. Sabía que era una falta de respeto no mirar fijamente a la princesa fijamente cuando estaba presente, pero aun así, sentía más vergüenza el ver a la Princesa con el cuerpo desnudo.

La princesa me tomo de la barbilla, y me levanto la mirada. "Algo malo me va a pasar si no me explico", pensé que la princesa había tomado como falta de respeto el que no la viera al rostro. "De seguro me va a castigar", aun siendo mi primer día, esto era bastante malo para mí, así que antes de que viera a la cara a la princesa, decidí explicarme.

-Es solo, que pensé que íbamos a tener relaciones, por eso, perdóneme por no dirigirle la mirada, Princesa- no podía creer que había dicho semejantes palabras, y todo para salvar mi pellejo, que diría la princesa de mí en ese momento. Mi sonrojo volvió a mi cuerpo después de percatarme de lo que había dicho, estaba acabada, no había duda alguna.

-Jejeje- sonaron unas pequeñas risas salir de la boca de la princesa, me desconcerté un poco ante el acto- Oh vaya, no pensé que una de mis sirvientas fuera una pervertida- mi sonrojo se volvió más fuerte en ese momento, la Princesa dijo esas palabras sin rodeo, estaba a punto de explotar, creo que había excedido mis emociones por hoy.

-N-no soy una pervertida, es solo que su majestad empezó…- "¿En realidad ella fue la que empezó, o fui yo la que empezó a imaginarse esas cosas?", pare lo que dije con ese pensamiento… quizás si era una pervertida después de todo.

-Oh, ¿yo empecé?- me dijo en un tono relajado. Tenía toda la razón, yo había malentendido sus palabras, yo era la pervertida en este lugar.

-L-lo siento, su majestad- mi sonrojo aun desapareció de mi cara, pero esta vez era más por pena, que por las provocaciones que había recibido.

-No tienes que apresurarte tanto Miku, la verdad es que yo lo hago con mis parejas una vez que tengamos una relación formal, y bueno… nosotras aún no hemos llegado a ese punto, no somos todavía pareja, ¿cierto?- esa explicación me hizo sentir algo en el pecho, no sabía que era, pero me dolió un poco, justo en el centro.

-L-le ruego que no me malinterprete, Princesa. Es solo que al hacer esa pregunta, y verla a usted desnuda en frente de mí, y conociendo sus gustos pensé en eso, lo siento por explicarme mal su majestad.- trate de explicarme acerca de lo que había ocurrido, ella había malentendido lo que quería, no era como si quisiera hacerlo con ella, era solo que en ese momento parecía no tener opción.

-Oh, no te confundas Miku, yo no te obligaría a hacer nada que estuviera en contra de tus principios, y si vas a decirme acerca de lo que paso al principio, parece que me quería apresurar un poco- bueno, ella era la princesa, así que supongo que tenía razón, ella no haría algo tan descarado como llevarme a la cama sin mi consentimiento.

-Lo siento, Princesa- le respondí rogando por sus disculpas, después de todo, tenía una idea equivocada de ella, tal y como decía, no por el simple hecho de que le gustaran las chicas, ella tendría que llevarse a cada mujer que conociera, después de todo estábamos hablando de la princesa, se trataba de la chica más decente del reinado.

-No te preocupes- me respondió con una gran sonrisa- pero en cambio, ¿me dejaras lavarte el pelo?

-Por supuesto Princesa, seria todo un honor para mí- era una petición de la princesa, así que no podía decir no, por otro lado, me gustaba estar a su lado, y platicar con ella.

Nos dirigimos hacia unos bancos que parecían estar hechos de losa y de piedra, la princesa me tomo de la mano y me dijo que me sentase ahí mientras me lavaba el pelo, realice inmediatamente la acción que me ordeno y me senté, al principio se sintió algo frio al contacto con mis glúteos, pero después de pasar un poco de tiempo sentada, se sintió reconfortante. Mientras me acomodaba en aquel banco, la princesa fue por un frasco, y con letras pintadas en titas venia escrito "Jabón para el pelo" era muy raro ver que alguien tuviera ese tipo de artículos, pero como era de la nobleza, era obvio que estuvieran aquí esa clase de artículos raros.

La princesa se posiciono detrás de mí y empezó a ponerme aquel jabón en el cabello, se sentía como si se tratara de agua pero más espeso, y olía especialmente delicioso, como a rosas. Comenzó a frotar sus manos en mi cuero cabelludo en forma circular.

-Tienes un cabello bastante hermoso, Miku. Es largo y sedoso, ¿Cómo haces para mantenerlo así?- me pregunto la princesa.

-Errghh… la verdad es que no haga nada en especial, solo iba al rio que se encuentra cercas de la granja al oeste, y ahí me llevaba- le respondí de la manera más sincera posible, ya que ella era la única que conocía sobre mí, podía confiar en ella.

-Pero como puede ser posible, si tienes una piel suave y un cabello tan largo y sedoso, es como si lo cuidaras a diario- se sorprendió ante mi respuesta.

-Emmm… bueno, yo tampoco lo sé- trate de darle mi más sincera respuesta, y la verdad es que no sabía cómo era que mi cabello permanecía en ese estado perfecto si solamente lo lavaba con agua de rio.

-Oh ya veo, tienes el pelo igual de largo que el de IA y sedoso como el de Mayu- cuando dijo aquellos nombres me vino a la mente lo que había pasado hace un rato, lo que me había contado Yukari, quizás la princesa podría ayudarme a resolver los problemas que acarreaban ellas dos, después de todo ella las veía a diario- esas hermanas son muy cuidadosas en lo que se refiere a belleza.

-Sí, son muy hermosas…- quería pedirle ayuda a la princesa, o algún consejo que me pudiera servir, para terminar con los problemas de aquellas chicas, pero no sabía cómo expresárselo, así que me quede pensando un momento en silencio.

-¿Miku, pasa algo?- parece que había comenzado a sospechar de mi después de unos segundos de silencio.

-Mayu-chan, ¿su majestad sabe algo sobre ella?- le pregunte para no parecer tan obvia con mis preguntas, para que no me viera tan entrometida.

-¿Por qué preguntas, Miku?... ¿Es que acaso estas interesada en ella?- La Princesa y sus ideas, ni siquiera sabía que era sentir atracción por alguien en ese momento, y me ella preguntándome si sentía atracción por una chica que acababa de conocer.

-No, no es nada de eso su majestad , es solo que…- me quede callada de nuevo, tratando de buscar las palabras correctas que encajaran con lo que dijera, sin parecer tan entrometida.

- Estas preocupada por ella, ¿no?- "¿Cómo lo supo?", pensé. Eso era exactamente lo que quería decirle, pero ella lo saco de sus labios sin rodeos.

-Bueno, sí, pero ¿cómo lo sabe, Princesa?- le respondí con sorpresa.

-La verdad es que yo también he estado preocupada por ella desde hace ya un tiempo, y he tratado muchas veces e acercarme a ella, pero lo único que consigo cuando trato de hablar francamente con ella es esa misma mirad fría que tiene y un pequeño vocablo de "Como ordene su majestad" o "Claro su majestad", se me dificulta hablar con ella, aunque la considero una amiga muy cercana, siento lastima por mí, por no poder ayudarle, por no poderle sacar una sonrisa…

-Entonces es muy cerrada- la idea de ayudar a aquella chica se fue cerrando aún más, pero a mi mente llego aquel primer encuentro con ella, era muy abierta conmigo, y no creo que ella se fría por dentro del todo, después de todo, ella estaba preocupada por la princesa cuando me conto de su vida amorosa, quizás, y era solo un quizás, ella empatizaba mejor conmigo.

-Si, como ves, es muy difícil comunicarse con ella, y por más que quiera acercarme a ella, simplemente toma mis palabras como si se trataran de nada y continua con lo que hace-

-Disculpe por interrumpirla Princesa, pero no creo que sea del todo cierto, yo creo que ella si se preocupa por usted, y creo que es capaz de devolverle esa sonrisa, después de todo, usted está a su lado- después de haber escuchado aquello, detuvo sus manos en mi pelo, parecía que se había sorprendido con lo que dije.

-Miku- tomo un balde de agua y arrojo su contenido en mi cabello, con el propósito de enjuagarlo- ¿Cómo es que sabes eso?

-Es extraño, pero siento que puedo llevarme bien con aquella chica y poder conversar adecuadamente con ella, por eso, es que quiero ayudarla, no solo a ella, sino también a su hermana IA- le respondí con una gran impulso en mi pecho.

-Parece que Yukari ha hecho de las suyas de nuevo… está bien déjame ayudarte- terminaba de lavar mi pelo mientras decía lo último- después de todo, quiero ver que todos estén felices aquí dentro, pero te digo de una vez, para acercarte un poco más a Mayu, necesitaras ir con IA, ella también es un poco cerrada, pero más abierta con sus emociones, a decir verdad, las únicas personas con las que habla IA dentro del castillo es con Yukari y conmigo, así que suerte con llevarte bien con ella.

Sabia los riesgos que podía correr si me entrometía, pero no quería ver a personas que me rodearan tristes, y mucho menos si yo podía hacer algo para que estuvieran felices, no sé porque, pero ese era mi instinto, ayudar a las personas, brindándoles alegría.

-Lo entiendo princesa, así que por favor cuénteme un poco acerca de ellas- le rogué a la princesa para que soltara un poco de información sobre ellas.

-De acuerdo, empecemos…-

Durante aquella conversación escuche varios aspectos importantes acerca de Mayu e IA, sobre cómo habían llevado sus vidas, sus gustos, incluso algunos datos personales sobre ellas, quería estar segura de que me llevara bien con ellas antes de empezar con la misión "Rescate de hermanitas", porque serian unas personas importantes para mí en un futuro no muy lejano.

Paso un rato entre la plática de la princesa y yo, cuando de la nada se me cruzo la idea de la reunión que había acordado con Yukari e IA, parecía que lo había olvidado, ya que me sentía bastante agradable en compañía de la princesa. Me levante de mi lugar, y trate de buscar un reloj para saber la hora, al verme la princesa en un modo desesperado, ella me indico que en los vestidores se encontraba un reloj. Salí corriendo de las aguas termales, agradeciéndole a la princesa por todo lo que había hecho por mí, "En serio es una buena persona" pensé, mientras corría hacia los vestidores.

"IA-chan y Mayu-chan, ¿eh?, espero que nos llevemos bien pronto"