Bueno chicos y chicas seguidores de esta historia, muchas gracias a todos por aguantar mis atrasos XD es que la verdad intento publicar mis historias lo mas seguido que puedo pero la escuela no me deja :p malditos exámenes. En otras cosas, espero que les guste esta parte de la historia, que aunque puede tornarse algo tediosa en algunas partes, la verdad es que todos esos datos, por mas pequeños que parezcan, pueden que sea un desarrollo fundamental para la historia x3 asi que no le pierdan la pista.

Y... enserio les agradecería que dejaran sus reviews que son mi gasolina para seguir escribiendo este tipo de historias, para saber en que puedo mejorar y me den sus puntos de vista, bueno, los dejo por ahora y nos vemos (espero que sea mas pronto :D)


Aquel acaramelado reinado (Enlazados)

"Acércate, acércate a ellos y confía, que ellos son buenas personas, ellos son tus amigos, no dejes que los conflictos te devoren y que no te dejen avanzar en el camino de la amistad, acaba con todas esas malas cosas que obstaculizan tus amistades y mejora tu relación con todos, que es una pequeña llave para aquella gran puerta que aún está cerrada"

-"¿Puerta? ". Era como si se refiriera a un objeto sagrado, no pude evitar preguntármelo en mi cabeza, acerca de que estaba hablando aquella voz que siempre salía en mis sueños.

"Una vez que hayas abierto la puerta de la verdad por completo, tu visión del futuro cambiara".

-Miku… despierta Miku-chan- escuche la voz de alguien hablándome mientras yo me encontraba perdida en mis propios sueños.

-5 minutos más por favor- le respondí aquella voz que me hablaba, la verdad quería seguir perdida en mis sueños y continuar con mi relajante descanso, bueno, acostarse en aquella cama era algo realmente relajante, se sentía demasiado cómoda, y las sabanas te brindaban todo el calor necesario para cada noche congelada.

Poco después me di cuenta, interrumpí mis sueños y me puse a pensar con los ojos cerrados que hacía mucho que no dormía en una cama de esa forma, y apenas me había dado cuenta. En realidad no recordaba hace cuanto no había dormido en una cama, siempre solía dormir en los callejones, buscando un poco de cartón para simular una cama, o en casas de madera que se encontraban abandonadas, a donde siempre iba cuando hacia un mal clima. Me sentí realmente afortunada de que pudiera sentir una cama, de que pudiera dormir de esa forma. Reaccione y abrace una de las almohadas que tenía en frente de mí en gesto de felicidad.

-Parece que todavía tienes sueño Miku, supongo que fue mucho el trabajo de ayer…- aquella voz se me hizo cada vez más conocida, creo que sabía de quien se trataba- o quizás se me paso la mano en la noche contigo Miku.

Después de lo último que dijo pude reconocer la voz inmediatamente, se trataba de la princesa, la misma princesa me estaba hablando, pero… ¿qué había dicho al final?, ¿es que acaso me hizo algo cuando estaba dormida? "No pienses eso Miku, no creo que se haya referido a eso, la princesa no es tan depravada como para hacer eso cuando estas dormida, a parte, las únicas personas que tienen la llave a mi habitación son Yukari, la Princesa y yo… ah, la princesa también tenía unas copias de las llaves… entonces…". Me levante de inmediato después de haber pensado aquello, tuve de nuevos esos pensamientos pervertidos, pero… no era mi culpa, era la princesa que insinuaba todo eso con sus palabras.

Gire mi vista hacia varias direcciones para encontrarme con la princesa, y no me tomo más de dos segundos para encontrarla acostada al lado mío, cobijada con las mismas sabanas con las que estaba acurrucada.

-P-princesa…- le dije sorprendida mientras la veía acostada a un lado de mi cama, asomando solo su cabeza y cuello de entre las sabanas.

-Buenos días Miku, ¿cómo amaneciste?- me dijo con una cara despreocupada pero con una sonrisa.

-Buenos días princesa… espere, ¿qué hace acostada conmigo, princesa?- le pregunte para resolver mis dudas acerca de lo que estaba pasando en ese momento, y comprobar mis ideas.

-Oh bueno, anoche estuviste maravillosa Miku, no puedo creer que pudieras poner esas caras mientras lo hacías, aunque lamentablemente no duraste mucho, bueno, supongo que es porque fue tu primera vez- declaraba aquello mientras se levantaba de mi cama, para acomodarse en una posición en la que se pudiera sentar.

Al momento de sentarse se descobijó y me lleve una gran sorpresa, ella estaba con tan solo su ropa interior puesta, podía ver todo su cuerpo desnudo exceptuando sus partes privadas, desde la cabeza hasta los pies. Ante aquella vista, no pude evitar sacar un gran sonrojo en mi rostro. Juntando mis ideas junto con lo que había dicho hace un momento, y aparte verla a ella casi desnuda en donde yo misma dormía, no pude dejar de pensar en que hubo algo entre nosotras aquella noche, pero, ¿cómo había llegado a ese extremo con la princesa?, varias dudas surgieron en mi cabeza, me encontraba bastante confundida y algo asustada.

-¿D-de que habla princesa?- le dije un poco temerosa.

-Tan solo mírate Miku y la respuesta llegara a ti por su cuenta- me dije con un tono seguro y un poco burlón.

Tome las palabras de la princesa, gire mi cabeza para ver hacia mi cuerpo, el cual se encontraba completamente desnudo, si nada que lo cubriera. Inmediatamente lleve una de mis manos hacia mis pechos, en símbolo de vergüenza, y con la otra mano jale las sabanas para cubrirme el cuerpo de nuevo. Pensé inmediatamente que mis ideas no eran de todo erróneas, que aquella noche había pasado algo entre la princesa y yo, no cabía duda alguna.

-P-princesa, ¿cómo pudo?- le dije con mi tono asustado de nuevo. Al parecer a la princesa le dio gracia lo que había dicho, ya que había soltado una pequeña risita.

-No te preocupes Miku, no te hice nada pervertido- continuo riendo mientras lo decía, parece que en serio le causaba gracia mis expresiones- solo te traje a la cama y decidí dormir contigo. Eso fue todo lo que hice.- la princesa trataba de controlar su sonrisa mientras me hablaba.

-¿Y entonces porque estamos de esta forma?- pensé que la princesa me había dicho eso para no alterarme, pero ya estaba lo suficientemente alarmada, como para calmarme de un momento a otro.

-Oh, perdón por eso Miku, pero es debido a que a mí me gusta dormir de esta forma, me siento un poco más fresca en las noches.- la princesa trato de explicarse, aunque no le llegue a creer del todo, aun me quedaba la duda del porque estaba yo de esa forma.

-De acuerdo, supongamos que es cierto, ¿pero entonces que hago yo de esta forma?- mis dudas no se terminaban de aclarar, mis recuerdos acerca de lo que había pasado anoche no estaban presentes, y mi confusión no decrecía, al contrario, aumentaba con el paso del tiempo.

-¿Uh?, ¿no recuerdas lo que me dijiste ayer?- ¿Ayer?, que se supone que le había dicho para que estuviera en frente de la princesa de esa forma- Parece que no lo recuerdas, bueno, creo que es normal después de haberte embriagado de esa forma durante la fiesta- ¿Embriagado? ¿Fiesta?, que yo recordara nunca en mi vida había tomado una sola gota de alcohol, y dudo mucho que probara en el futuro, y por otro lado, no sabía a qué se refería cuando me había dicho aquello de la fiesta, ¿Me había embridado a tal nivel que no recordaba nada de ayer?

-Lo siento mucho princesa, pero podría explicarme por favor ¿qué fue lo que paso?- le pregunte aun confundida.

-Está bien Miku, te lo explicare, pero trata de calmarte ¿de acuerdo?- acerco su mano a mi hombro, en ese momento creí que había notado mi confusión y preocupación.

-D-de acuerdo, princesa- Inhale fuertemente y exhale de la misma forma para tratar de controlarme, parece que había preocupado a la princesa, por lo que decidí ya no mostrarme alterada.- P-pero podrías dejarme poner algo de ropa por favor, es que siento algo de pena estar así frente a usted.- me sonrojé un poco al decirlo, girando mi rostro para otro lado para disimularlo, pero fue todo lo contrario y se pudo apreciar mi vergüenza aun sin verla de frente.

-Oh sí, yo también debo ponerme algo de ropa, solo debo esperara a que lleguen Yukari e IA con mi vestido, ahora mismo esto es todo lo que tengo puesto- la princesa se levantó de la cama, dejando al descubierto su casi desnudo cuerpo, lo aprecie con una pequeña mirada, y lo único que pensé fue "Por dios ella sí que tiene un hermoso cuerpo", sus curvas se marcaban perfectamente, su delgada y bien formada cintura era lo que más resaltaba de su cuerpo, bueno, aparte de sus pechos, que aunque ya había visto anteriormente en las aguas termales, no dejaban de sorprenderme, estaban bien formados y con buen tamaño. Después de haber visto a la princesa, voltee a ver a mi propio cuerpo, que en comparación con el de la princesa estaba bastante escaso en cuanto a belleza se trataba, lo único que tenia de bueno mi cuerpo era que estaba delgada, pero eso se debía a que por no comía casi nada cuando vivía en las calles.

-Errghh…- solté una pequeña expresión de repulsión al momento de ver mi cuerpo.

-¿Qué pasa Miku?- me pregunto la princesa con su escultural cuerpo aun parada en frente de mi.- Ah ya veo.- Parece que se había dado cuenta del porqué de mi expresión- Ya te lo he dicho Miku, tu eres muy linda, no sé por qué te preocupas- la princesa se subió a la cama, adoptando una posición de cuatro, poniendo ambas sus manos y sus rodillas sobre la cama, volteando su cara hacia mí, para que posteriormente extendiera una de sus manos hacia mi mentón como solía hacerlo- De forma contraria, no te habría elegido como mi objetivo para conquistarte, ¿no crees Miku?

Al haber dicho lo anterior, un gigantesco sonrojo se dibujó en mi rostro, aquellas palabras de la princesa casi me habían dejado en K.O. Sentía que mi cara se derretía en ese momento, y mi corazón empezó a latir de una forma misteriosa. "¿Qué me está pasando?" me pregunte cuando sentí que mi cuerpo no funcionaba correctamente.

Sentí que debía liberarme de ese sentimiento de algún modo o algo malo le podría pasar a mi cuerpo, así que lleve una de mis manos a donde se encontraba la mano de la princesa tocando mi mejilla y la retire de su lugar. Pensé que sería la mejor idea, pero no recapitule en la princesa en ese momento, hasta después de haber quitado su mano de mi mejilla. Pensé que ella se encontraría triste, como aquella primera vez que intento intimar conmigo, donde resulto algo bochornosa la situación después de haberla negado. Pero al momento de ver su rostro para disculparme, solo pude ver una gran sonrisa en su cara. Me desconcerté un poco ante lo sucedido, había pensado que ella se pondría triste de nuevo, pero el resultado fue lo contrario, pero por el otro lado estaba feliz de que al menos la princesa no mostrara esa expresión de tristeza. Deje salir un pequeño suspiro en señal de alegría.

-Me alegre que te sonrojes tanto con tan solo que dije Miku, parece que por lo menos estoy progresando- la princesa dejo salir pequeñas risitas de su boca.

-¿Progresando?- no sabía a qué se refería en ese momento, con la aquella palabra que había dicho, todavía estaba algo despistada con las palabras de la princesa.

-Bueno, cambiando de tema Miku, déjame contarte lo que paso ayer por la noche, ya que al parecer no lo recuerdas muy bien.- regreso al borde de la cama y se sentó en esta misma- Ponte cómoda, que esto tardara un poco.

Me puse atenta ante lo que iba a decir la princesa, aunque ella luciendo así, no creía que pudiera concentrarme del todo en lo que diría. Pero trate de no enfocarme en eso y poner atención absoluta ante sus palabras, ya que por alguna extraña razón había perdido el conocimiento de lo que había pasado.

-De acuerdo princesa.- le respondí con tono positivo.

Redactora: Luka

Todo empezó ese mismo día, en que aquella chica había empezado a trabajar como una de mis sirvientas en el castillo. Pero ella era especial, ya que ella había capturado mi corazón aquel día que la conocí, cuando trato de dar su propia vida por un desconocido que se encontraba en peligro, y en el primer momento que la me vi envuelta en las redes del amor. Se podría decir que fue un amor a primera vista, aunque este sentimiento ya lo había tenido antes, enamorarse de una persona a primera vista, no era nada bueno siguiendo mis experiencias pasadas. Pero, aquella chica tenía algo que las demás personas no tenían, y que pude ver inmediatamente en su rostro, en sus lindas expresiones, y era ese noble corazón que tenía, me cautivo sin duda alguna.

Pero regresando al día en el que estábamos, cuando Miku decidió convertirse en una sirvienta, decidí llevar a cabo una ceremonia de inauguración para ella, y aunque nunca lo había hecho antes con el demás personal que se encontraba en el castillo, no cabía mencionar que Miku era especial, y quería que tuviera una magnifica impresión del castillo, y todos sus habitantes alrededor, incluyéndome. La razón por la que no había hecho esta clase de ceremonias era sencilla, debido a que mis amigos, quienes trabajan conmigo, ya tenían años de conocerme, se podría decir que éramos amigos desde la infancia, y ellos habían decidido trabajar para mí en sus diferentes puestos de la nobleza.

Creo que me salí de nuevo de la historia original, en fin, iré directamente al punto y contare la historia sin rodeos. En la tarde, después de haber degustado del desayuno, cada quien fue a su respectivo puesto de trabajo, IA y Yukari fueron a darle un pequeño recorrido alrededor del castillo, mientras que por su parte, Rin fue a las oficinas de control de impuestos, o al menos eso creía, Len fue detrás de ella pero él fue directo a las oficinas de caballería, mientras que Yuma, fue al campo de entrenamiento, y Mayu, bueno ella se supone que debería de haber ido hacia el edificio principal, pero tomo dirección hacia las habitaciones, supuse que tenía algo que hacer en esos lugares hacia que la deje ir.

Por mi parte yo me dirigí hacia el edificio principal, donde tendría que hacer mi trabajo como princesa cuando la reina estaba ausente. Ya estando ahí, vi todos los papeles que estaban sobre el escritorio que tenía que leer y firmar, parecía una tonelada de papeles juntos, aun no entendía como la mi madre podía leer y firmar esa cantidad de documentos en un día. Pero, era el trabajo de la reina después de todo, y en este caso me tocaba a mí, me senté y mirando hacia el escritorio, saque el pequeño bote de tinta que se encontraba guardado en uno de los cajones, y lo puse sobre la mesa. Ya estaba preparada mentalmente para el trabajo, no es que no me gustara hacer mi trabajo como princesa, sino que no me gustaba hacer el trabajo sola, era un poco frustrante, y decidí mejor esperar a Mayu, que trabajaba conmigo en la oficina principal, para que me hiciera un poco de compañía, la verdad consideraba a Mayu una gran amiga, ya que me la pasaba charlando con ella horas de diversos temas durante el trabajo, generalmente le contaba de mis temas amorosos y del trabajo, y aunque ella pareciera ser muy seria, en realidad era bastante comunicativa y abierta conmigo. "Quizás hoy le cuente acerca de Miku", pensé mientras tomaba una pluma de cisne, para empezar a firmar los documentos. Pero gracias a mi gran torpeza, lo único que conseguí fue tirar el pequeño bote de tinta sobre mí al querer meter aquella pluma para conseguir un poco de aquel líquido pintoresco, manchando todo mi vestido y parte de mi cuerpo.

Me enoje conmigo misma en ese momento y deje salir una pequeña maldición de mi boca, me pare inmediatamente, y con un pequeño trapo limpie la tinta derramada en el escritorio, no quería que los documentos se dañaran por mi nivel de torpeza. Poco después de haber limpiado el escritorio, me percaté de que mi vestido se había manchado bastante. Decidí poner en pausa mi trabajo e ir a limpiarme, y entonces me decidí por ir a las aguas termales que se encontraban en el pasillo cercas del edificio principal, que mi madre había mandado a construir exclusivamente para miembros de la nobleza.

Tome una ducha, y posteriormente decidí relajarme en aquellas aguas termales benditas, quería relajarme un poco antes de empezar con todo el papeleo, me recosté por un momento y fue ahí cuando entro mi pequeña y hermosa sirvienta. Ya ambas dentro de las aguas termales, hablamos un poco mientras le lavaba su sedoso pelo a Miku. Todo en la charla iba normal, hasta que ella menciono el asunto de Mayu, me sorprendió con lo que había dicho, que Mayu estaba pasando por algo muy difícil en ese momento, la verdad es que no creí que Miku pudiera llegar a llevarse bien con todos así de rápido, aunque me alegro por ella, sin embargo, no estaba del todo feliz por parte de Mayu, y es que a pesar de que yo había querido hablar con ella acerca del tema, ella solamente desviaba el tema. Pero en ese momento vi una luz de esperanza, quizás Miku podía resolverlo, ella y su corazón tan noble que tenía, quizás podía lograr comunicarse con ella apropiadamente, aunque sentía que le dejaba mucho peso sobre sus hombros al encargarle a Mayu, sabía que ella tenía una alta posibilidad de hacer algo al respecto.

Mientras Miku se iba, se me ocurrió una alocada pero buena idea de la nada, quería organizarle una fiesta de bienvenida a Miku, esto con el propósito de Miku pudiera conocer a todos, y más aún, poder ayudarle con los problemas de Mayu.

Llame a Yukari, IA, Rin y Len, para que me ayudaran con los preparativos de dicha fiesta, en lo que ellos dejaban haciendo otras cosas a Miku, quería que fuera una fiesta sorpresa para Miku.

Cuando la hora de la cena llego, le pedí a Yukari que trajera a Miku al comedor, donde se organizaría la fiesta. Esperamos las demás personas presentes sentadas alrededor de la gran mesa del comedor, donde había un gran banquete en el nombre de la recién llegada Miku.

Poco después observamos cómo se fue abriendo la puerta de poco a poco, y pronto supimos que era la invitada especial junto con Yukari las que se estaban adentrando al comedor, y en cuanto entro, la primera en recibirla con un gran abrazo fue Rin, deseándole felicidades, y posteriormente fue Mayu e IA enseguida se unieron al abrazo los chicos, dejando totalmente cubierta a Miku. Parecía que Miku lo disfrutaba.

-Chicos, ¿Qué es todo esto?- después de haber terminado aquel abrazo, Miku dibujo una gran sonrisa en su rostro.

-Es tu fiesta de bienvenida Miku- le contesto aquella pequeña chica Rin.

-¿Mi fiesta?- se mostró dudosa ante la situación.

-Sí, la princesa pensó que sería una buena idea para que pudieras conocernos a todos- Yukari le respondió.

-Princesa…- volteo a verme Miku con una gran sonrisa.

-Disfrútala Miku, después de todo, es tu fiesta- le dije alegremente.

-No era necesario princesa. Pero gracias, muchas gracias princesa- corrió hacia mí y me encerró con un gran y cálido abrazo, "Era yo o esa chica sabia abrazar realmente bien". Después de un tiempo, se separó de mí inmediatamente.

-L-lo siento princesa, me deje llevar- me dijo bastante apenada.

-No te preocupes Miku, das unos abrazos muy lindos.

Noté que había hecho sonrojar a esa chica, después de lo que había dicho, ese momento fue como un punto a favor para mi relación con Miku.

La fiesta siguió su ritmo, con solo 8 personas, todos hablaban con todos acerca de sus vidas. Mientras que Miku trataba de hablar con IA, pero, al parecer IA se mostraba algo fría ante los comentarios de Miku, y solo respondía con negativos y afirmativos, parece que sería más difícil de lo que creí. Intente animar la conversación entre ellas dos, y con la intención de que IA fuera un poco más abierta con Miku, tome su vaso y le añadí un poco de alcohol a su bebida, el suficiente como para que IA dejara salir unas cuantas palabras más que SI o NO. No quería que IA tomara, o que se embriagara, de seguro su hermanita pequeña me odiaría en el fondo, pero… era por su bien después de todo. Sé que esa no era la forma más eficiente de hacer hablar a una persona, pero es la más rápida.

Mi plan parecía ir a la perfección, así que las dejé a ellas dos solas, después de haber hecho mi rutina de espía en ese lugar y hacer como si no pasara nada, me aleje lentamente y me dirigí a un rincón.

-Vaya parece que la princesa quiere amenizar la fiesta- me dijo una voz bastante conocida detrás de mí.

-¡Rin!, ¿Te diste cuenta?- le pregunte en tono de sorpresa.

-Bueno, supongo que lo hiciste por alguna buena razón, princesa- esa chica, tanto yo la conocía a ella como ella me conocía a mí.

-Oh, si…-no quise darle más detalles a Rin acerca de lo que pasaba, así que solo acorte mi respuesta.

-Lamentablemente parece que su plan va a fracasar.

-¿A que te refieres con eso?- ¿acaso es alguna clase de maga o algo así como para andar dando predicciones?, pero esta vez no parecía ser el caso, gire mi cabeza hacia donde se encontraba Miku e IA y lo que me encontré fue una gran sorpresa, una Miku ebria danzando como cisne.- No me digas que…

Al parecer Miku se había equivocado de recipiente, y tomo del vaso de IA… en ese momento me sentí algo culpable, debido a la cantidad de cosas que estaba haciendo Miku a mitad del comedor, mientras que los demás la miraban en shock y no sabían cómo reaccionar. Sin embargo, había una persona que no estaba en Shock, y estaba sacando pequeñas risitas ante los actos de Miku, IA estaba riendo levemente en la esquina del comedor, algo que no había visto hace tiempo. Quizás no fue tan mala decisión después de todo. IA se acercó a Miku y la abrazo con un solo brazo, le dirigió unas cuantas palabras al oído que solo ella pudo escuchar.

-Pero de que hablas IA-chan, pero por supuesto que no estoy ebria- Miku le respondió ante lo que había dicho IA, pero ella lo hizo con un tono subido.

De inmediato pude ver como Rin corría hacia Miku, como una sonrisa pícara en su rostro, esa combinación nunca era nada buena en Rin, siempre terminaba en travesuras. Se paró enfrente de Miku y le dijo unas cuantas palabras al oído, al igual que IA.

-Rin, como crees que le voy a negar una noche a la princesa, pero por supuesto que dormiría con ella, seria todo un privilegio- Sabia que algo tenía entre manos esa chica.

Me dirigí de igual forma hacia Miku, y la aparte de Rin, pidiendo permiso a IA de que interrumpiera su plática, tome a Miku y por otro lado, IA se alejó de nosotras con una sonrisa en su cara, algo que no había visto hace años. Me sentí aliviada, parecía que Miku había conseguido llevarse bien con IA, era bastante relajante el saber que ya podían comunicarse como dos amigas ellas dos, o al menos eso pensaba. Mientras tenia a Miku entre mis brazos, pude notar como ella se quedaba mirando fijamente a mis pechos, para después tocar y apretar uno de ellos con una de sus manos.

-Vaya, ¿ya tienen ese tipo de relación Princesa?- me pregunto la chica molesta de Rin.

-¡C-cállate!, ¿que no ves que esta ebria?- le respondí con un ligero sonrojo en el rostro, no podía creer que con tan solo un poco de alcohol Miku se hubiera puesto de esa forma.

-Princesa, llévame a mi cuarto, hay que dormir juntas, hay que hacerlo, por favor- Aquellas palabras me mataron, aparte de mostrarme esa linda cara que no había visto nunca, eran mis deseos totales concedidos con sus propias palabras, pero… ella no estaba en todos sus sentidos, sentía que si lo hacía, iría en contra de su voluntad, y cuando se levantara, ella realmente me odiaría. Era un gran predicamento, pero…