El primer piso estaba constituido por ladrillos de color gris, tanto sus murallas como su suelo, estaban construidos con estos materiales. En esta zona de la torre no había ventanales, solo había dos puertas, la primera era de madera, la cual conducía a los establos del castillo, mientras que la segunda era de hierro y llevaba a una escalera, al término de esta, había otra puerta de hierro, la cual conducía a los calabozos.
La sheikav ingreso en aquel primer piso a la vez que avanzaba a paso rápido para llegar a la entrada de hierro, ya que, era el único lugar que no había visitado. Ella pensaba que la princesa se encontraba en ese lugar, aquel pensamiento la tenía tan concentrada, de que, no se había percatado de la presencia de los hylianos, hasta que de repente siente una mano en su hombro derecho, lo que la obliga a girarse y darse cuenta de quien se trataba.
(Nota: Zelda no interviene en la siguiente conversación, dado que Impa no puede verla ni oírla)
Link ¿Qué haces aquí? Acaso no te dije ¿Qué no salieras de la sala de rumiones?-Impa pregunta un poco molesta con la actitud del joven.
Necesito hablar con usted y si lo hizo, pero yo no le hice caso
Bien, te escucho- comenta la sheikav al mismo tiempo que suspira.
Después que me quede solo, me salí de la habitación y comencé a buscar a la princesa, estaba comenzando mi búsqueda, cuando escuche un sollozo que provenía de una habitación, ingrese en ella y me di cuenta de que aquel sonido provenía del espíritu de la princesa
- ¿Te refieres a su alma?
- Si, ese maldito, uso algún tipo de magia para separar el cuerpo del alma de la princesa, una vez que lo logro, se llevó el cuerpo y dejo aquí el alma
- Link ¿Tú puedes ver el espíritu de Zelda?-pregunta la sheikav sorprendida por lo que le había pasado a su protegida.
- Si, puedo verla y oírla- responde el joven seriamente.
- Ya veo y ella ¿Te dijo algo?
- Sí, me dijo que usted nos puede ayudar a recuperar su cuerpo- menciona Link recordando las palabras de la soberana.
- Lamentablemente yo no puedo ayudarlos pero se dé alguien que puede hacerlo
- ¿Quién es? Y ¿Dónde lo encuentro?- cuestiona el guerrero impacientemente.
- Se llama Celina y vive en una cueva que queda en el centro de la frontera de Hyrule con Holodrum, ¿Sabes en dónde queda?
- Si, lo se
- Bien, entonces te transportaré fuera del castillo
- De acuerdo y gracias- menciona el joven a la vez que cierra sus ojos.
- De nada y buena suerte- dice Impa a la vez que usa sus poderes de sheikav para trasladar a Link desde el palacio hasta la ciudadela.
Luego que el guerrero apareciera en la ciudadela, este abre sus ojos y comienza a caminar hacia a donde había dejado a Epona. Al llegar a este sitio paga lo que debe, se montaen su yegua y empieza a cabalgar en dirección al este, ya que, por ese camino se llega aquella frontera.
En medio del camino a Link comienza a sentir que ya es hora de comer, dado que, no había comido en todo el día, por lo que, se baja de Epona, saca algunas frutas de sus pertenecías y las comparte con su yegua. Luego de comer, se sienta descansar, apoyando su espalda en el tronco de un árbol, en ese mismo instante, siente algo a su lado, gira su mirada y se da cuenta de que no estaba solo.
- Princesa ¿ Qué hace usted aquí? – el guerrero menciona sorprendido al ver al espíritu de su amada sentada a su lado.
- He venido ah acompañarte
- Pero alteza, es peligro para usted
- Descuida, Link, mientras sea un alma, los monstruos no me harán daño
- Pero…- No, puede seguir porque Zelda lo interrumpe.
- Nada de peros, por favor déjame ir contigo-dice la soberana con mirada y tono de súplica.
- Está bien- rendido ante la mirada de su monarca- princesa, iremos juntos
- Muchas gracias – la soberana le sonríe dulcemente a la cual, Link se sonroja y desvía la mirada a la vez que se pone de pie.
El guerrero se vuelve a montar en su yegua, mientras que la princesa flota su lado, los dos retoman su camino hacia la frontera. Una vez que ambos llegan al lugar, en donde hay una cueva, en ese sitio, el joven, baja de Epona, la amarra a un árbol e ingresa con la princesa al interior de la caverna.
Una vez dentro, los dos avanzan lentamente hasta que llegan a una parte, en donde, hay una pequeña cabaña de paredes de madera y un techo de paja. Los dos hylianos se miran entre sí y asienten con sus cabezas. Link se acerca a la puerta de entrada en donde toca tres veces, hasta que escucha el típico adelante, el joven abre la puerta y los dos ingresan en la cabaña.
Luego de ingresar ambos ven una mujer alta, de cabellos celestes, ojos verdes, tez blanca, orejas hylianas, vestida con un vestido largo de color azul rey.
- ¿Usted es la señorita Celina?- pregunta el guerrero mirando a la mujer.
- Sí, soy yo y ustedes deben ser el joven Link y la princesa Zelda
- ¿Cómo sabe nuestros nombres?- cuestiona Zelda sorprendida ante tal información, ya que, ninguno de los se la había dado.
- Mi querida niña, sé más de lo que quisiera saber
- Ya veo, entonces ¿usted nos puede ayudar?- pregunta Link seriamente y con algo de esperanza en su mirada.
- Por supuesto que sí, ¿En qué puede ayudarles?
- Quisiéramos, saber ¿Cómo podemos recuperar mi cuerpo?
- Pues hacerlo no es algo rápido ni fácil- les dice Celina cambiado su tono de alegre a serio.
- Eso no importa, ¿Qué debemos hacer?
- Pues deberán encontrar los siete templos escondidos, en donde deben vencer a los siete jefes y recuperar los siete diamantes sagrados – les explica a la pareja de hylianos quienes oyen sorprendido, lo duro y largo que va a hacer este viaje.
- ¿Eso es todo?
- No, luego de obtenerlos deberán venir conmigo para poder guiarles en lo que deben hacer después
- De acuerdo, entonces podemos tomarlo con calma, total no hay prisa- dice la princesa con tranquilidad.
- En eso te equivocas, ya que solo cuentan con seis meses para poder tomar los diamantes, vencer al malvado y recuperar tu cuerpo
- ¿Qué sucedería si nos pasamos del tiempo límite?
- El cuerpo de ella morirá y su alma quedara en este mundo para siempre- les advierte la mujer con seriedad.
- Ya entiendo, entonces no hay tiempo que perder, vámonos Link
- Si, alteza
- Esperen antes de marcharse deben pasar primero por el templo de la luna, en ese templo está guardada la flauta mágica, con ella podrán viajar de una ciudad a otra sin necesidad de ir a caballo
- ¿En dónde queda ese templo?- pregunta la princesa con curiosidad.
- Al oeste, entre la frontera de Holodrum y Lynn, en el medio de esta hay un bosque, después del bosque hay un lago que solo se puede cruzar nadando, al finalizar el lago hay otro bosque y al terminar este está el templo
- Ya veo, gracias
- Si, gracias
- De nada y buena suerte pequeños
Los dos Hylianos se despiden de la mujer, salen de la cabaña y la cueva, Link monta en Epona y comienza a cabalgar hacia su nuevo destino.
Esta historia continuara
