Hola todo el mundo, ¿Cómo han estado?, bueno aquí un nuevo capítulo y perdonen la tardanza jaja xD

Una pregunta, ustedes tiene alguna canción algo melosa?, no, si, bueno pongan esa canción o bien pueden poner alguna como Daisy de STEREO DIVE FOUNDATION úsenla indiscrimidamente jaja XD

Disclaimer los personajes pertenecen al mundo de MSLN

El Gran Día.

-Sayonara- las imágenes se acumulaban en su cabeza, esos días en los cuales había tenido que luchar por su vida, esas últimas palabras que creyó serían las últimas, el dolor que sintió cuando creyó haber perdido todo, y la fe y decisión de que no quería volver a perder ante la vida.- Porque yo NO PIENSO MORIR AQUIIIÍ!- si lo recordaba como si hubiera sido ayer, incluso esos pensamientos llegaban a atormentarle en momentos de felicidad, pero sabía que no importaba el sufrimiento que hubo soportado en el paso, al final todo lo que paso fue por una razón, y ella amaba esa razón y la felicidad que le había concedido al final del día.- bienvenida a la familia, Mizuki T.T Harlown- si, todo lo que sufrió, valio la pena, y lo sabía, volvería a llorar lágrimas de sangre, solo para llegar al día de hoy, lo volvería hacer, solo para ver a su familia perfecta celebrar.-bien hecho, has logrado lo que yo nunca pude, has domado a la bestia, me alegra que estes bien- recordaba las palabras que le dirigió a la segunda de sus hijas, hace ya casi 6 años atrás, cuando ella hubo logrado superarla y dominar aquel gran poder que nunca pudo obtener, si todo había valido la pena.

-durmiendo con esa sonrisa, me pregunto en que estarás pensando- abrió un ojo para ver como una cobriza se abrazaba más a ella.

-me pregunto en que será- podía sentir algunos rayos de sol colándose por su ventana, el olor de su acompañante y su calor, calor que desde hace años siempre había estado con ella.-¿Qué hora es?- dijo mientras tentaba sus lentes que estaban en la mesa de noche.

-aún es temprano, pero deberíamos levantarnos ya, después de todo, hoy es el gran día- si hoy era el gran día-¿vienes?- no tuvo que escuchar dos veces para seguir a su esposa a la ducha, después de todo, aunque los años, pasaran para ella, sin dudarlo diría que la mujer más hermosa que hubiera conocida, era con la que se desvelaba todas las noches demostrándole todo el amor que tenia que dar, si, amaba a esa mujer.

Sin más, entro a la ducha a demostrarle a su esposa cuanto la amaba, porque estaba orgullosa de la mujer con la que compartía su vida todos los días.


Llevaba más de hora y media despierta, hasta que empezó a escuchar risas provenientes de la cocina, supuso serían sus madres que ya habían empezado su rutina diaria, volvió a mirar el traje blanco que descansaba sobre un perchero, llevaba demasiado tiempo contemplándolo, de hecho no había podido dormir a causa de ese traje, después de todo hoy era el gran día.


Se volvió a contemplar frente al espejo, no, no era vanidosa, pero estaba nerviosa, pero sabia que no debía estarlo, así que se ató su corto cabello cobrizo, y se marchó de su habitación, por un momento vio la puerta de la habitación de alado, sabía que si estaba nerviosa, la persona del otro lado de la puerta lo estaba más, después de todo las paredes no eran muy gruesas y había escuchado la vueltas incesantes que daba esa persona sobre la cama, durante toda la noche, pero también sabía que por mucho que quisiera ayudar, esta vez, no era su turno y tampoco tenía mucha experiencia en eso, asi que bajo las escaleras en busca de su madre, después de todo hoy era el gran día, y no debía salir nada mal.


Escucho como tocaban la puerta, supuso quien seria y sin más, abrió. Del otro lado estaba la persona que esperaba.

-buen día madre- saludo.

-Hikari, es hora del desayuno baja, tu madre se esforzó mucho.-

-si, voy de inmediato- respondio la rubia platino.

-hikari, esta al revés- escucho como su madre se acercaba a ella y comprobó de que efectivamente su camisa estaba al revés- deja te ayudo- su madre le ayudo a quitarse la prenda.- como estuvo la ducha?-

-bien, madre- se quedó viendo el suelo avergonzada.- madre!-

-si hikari?- la rubia mayor pudo sentir los nervios saliendo del cuerpo de su hija, reconocía esa vibra, había sido la misma cuando le pidió consejo sobre el rumbo que debía tomar, si la mediana de sus hijas siempre se comportaba de manera muy testaruda, y ocultaba todo, si muchos dirían que era su reflejo pero solo ella lo notaba, en apariencia era verdad, pero en personalidad no, se parecía más a la cobriza que la esperaba en la cocina, en el fondo ellas eran iguales, en el exterior podría ser que ella y hikari fueran iguales pero en el interior no, algo asi le pasaba como mizuki, era el vivo reflejo de la cobriza pero su actitud en lo más profundo era igual a la de la rubia, y Vivio ella realmente habia sido un equilibrio entre las dos, mostrando todas la actitudes de Nanoha pero siendo muy parecida en físico a ella, y no le molestaba en lo absoluto, si amaba a su familia y acudiría a ayudarles cada vez que se lo pidieran como en esta ocasión.

-tu.. Estabas nerviosa?- por fin la menor se habia animado a preguntar.

-nerviosa, no, aterrada, tampoco, solo ansiosa, estuve esperando tanto ese día que al final no pude dormir completamente, pero lo valio, fue un buen día, además podría decirse que tenía algo de miedo, pero a los medios, temía un poco el acoso de ellos, pero bueno, al final todo salió como lo planeado.

-ya.. ya veo. Jaja, madre, y que pasa si se arrepiente?-

-no lo hará- la rubia mayor vio cómo su hija empezaba a dar vueltas en la habitación.-hikari, dime tu huirías?-

-Claro que no!- no basto decir que no le sorprendió para nada la contestación pues se la esperaba.

-no crees que para ella es lo mismo?, deberías saber que es normal pensar en esas cosas pero no por ello debes rendirte ante esos pensamientos- vio como su hija se tranquilizaba y se ponía su camisa.

-gracias madre- dijo mientras terminaba de abotonar el ultimo botón- mamá, gracias- y sin más abrazo a la mayor.

-me alegro que ya estés bien, venga hay que bajar, nos esperan-

-si- la mayor vio como la menor salía de la habitación- bueno creo que por ahora es mejor no decirle toda la verdad- dijo mientras recordaba como su madre le había dicho las mismas cosas cuando ella tuvo su pequeña crisis, pero por ahora era mejor no mencionárselo a su hija o se pondría más nerviosa de lo que estaba, sin más dejo la habitación para reunirse con su familia, después de todo hoy era el gran día.


Respiro hondo otra vez y exhalo nuevamente, era la tercera vez que lo hacía, el desayuno había terminado hacia poco y ahora solo le faltaba ponerse la gran y galante chaqueta blanca que portaría por el resto del día, realmente admiraba ese color puro, y sabía que hoy era el día para usarlo, después de todo el blanco, no era el color que solía usar en su ropa diaria, pero hoy lo haría, se acomodó la chaqueta, se dio un último vistazo en el espejo, admiro su cabello platino, su ropa acabada en un total blanco junto con sus botas, reviso la hora, tomo la gran capa blanca y se marchó de su habitación.

Llego a la sala y vio a toda su familia congregada en ese lugar, su rubia madre portaba un hermoso vestido azul, mientras que la cobriza usaba un vestido caoba, su hermana mayor iba enfundada en uno celeste claro, mientras que la esposa de esta llevaba uno amarillo, vio como su sobrino tenia un traje negro, su hermana menor llevaba un vestido rosa.

-Es hora de irnos, los autos no esperan afuera- comento su rubia madre.

-cariño, vamos- su cobriza madre la tomo por el brazo y la encamino al auto, sin más entro, después de todo el evento principal de hoy era ella y alguien más.


-¿Esta lista?- la muchacha vio su reflejo entrar por la puerta de su habitación.

-por supuesto- tomo el ramo de flores que le correspondía llevar y del brazo de su reflejo se marchó de su habitación.

-hija, estas preciosa- rubia madre se le acercó y le arreglo la diadema que usaba.

-sabes, si no quieres ir, puedes quedarte aquí y yo arreglar…-

-madre!- la menor no dejo completar la frase a su castaña madre.

-yo solo decía- se disculpó la castaña mayor.

-es hora de irnos, yo conduciré- la muchacha vio a su hermano salir de la casa y sintió algo de pena por él, pues sabía lo que estaba pasando por su cabeza, después de todo hoy era el gran día.


-todo esta preparado, lo mejor es empezar ya, Hikari es hora de irnos-

-si madre- la rubia lucia como un príncipe enfundado en un galante traje blanco, si parecía un príncipe que iria por su princesa, vio a sus madres que la esperaban en la salida.

La rubia se preparo para salir de la manera en que se habia ensayado tiempo atrás, todos la estaban esperando en la catedral, mientras ella estaba en un ala algo cercana, pues ella debía entrar primero y luego entraría su princesa.

-Hikari!- la rubia vio al castaño entrar por la puerta, venia algo cansado, suposo que vendría corriendo de algún lugar lejano-

-¿se arrepintió?- fue todo lo que alcanzo a decir antes de caer en la desesperación.- de seguro se arrepintió, ¿Por qué?, ¿Por qué?- empezó a gritar la rubia con una pequeñas lagrimas asomándose por sus ojos borgoñas- de seguro fue por esa tonta rubia de bote, ya sabia yo que esa tipa era una zor….

-espera que?... no!- el castaño la tomo por los hombros y la hizo reaccionar- claro que no!.

-entonces?- la rubia ya estaba pensando en como decirle a los demás en como habia sido plantada, hasta que el castaño la hizo reaccionar.

-entro en trance, dijo que era alguien cercano y por eso no podía dejarlo pasar, aun cuando está a menos de diez minutos.- debes ir con ella, apúrate, tenemos muy poco tiempo.

-ah, claro, iré con ella- sin más la platino se sentó en el sofá y se apresuró a entrar en trance con su amada…

-Hikari, recuerda que no puedes ver a la novia antes de la boda!- escucho como le gritaba su cobriza madre antes de sumergirse al mundo de los sueños.

En el pasado, mientras la mayor de las hijas Yagami, estudiaba el como controlar sus poderes y sus viajes astrales, su novia preocupada por los viajes de esta que en ocasiones duraban días, había creado junto con su lost, un pasaje, un camino secreto que le permitia estar con ella, y ayudarla en sus misiones para encontrar la paz, la platino sabia que hace más de 5 años ya no se presentaban ese tipo de problemas pero sabia que si su novia se habia ido en este momento tan importante era porque eso era mucho más importante o crucial.

Sin más la platino activo el pasaje y se fue con su novia, esperaba sorprenderla pero en cambio ella fue la sorprendida, después de todo, no esperaba encontrarse con su madre de hace 22 años atrás….

Todos sabemos que paso hace 22 años atrás, una cobriza destrozada por la muerte de su mejor amiga, el consuelo de la castaña y las duras palabras de la que en ese momento no sabia que seria su hija, pero asi fue, y ya en el presente, las más pequeñas entendieron el dolor que sufrieron todos, el de perder a la persona amada, y sabían sin dudar que no permitirían que algo así volviera a pasar.

-Hikari!, hija- la cobriza se habia quedado con la rubia, después de todo ella la entregaría.

-Nanoha-mama!- la rubia se abalanzo hacia su madre y la abrazo fuertemente, ahora en este momento se sentía mal, por todo lo cruel que habia sido en el pasado con ella cuando era controlada por su lost, pero desde entonces siempre habia tratado de ser una mejor persona con su madre.- Te quiero mucho!-

La cobriza sabia que estaba pasando pues como bien le habia dicho la castaña hace 22 años atrás "se que no me recordaras, pero espero verte pronto"- y ese pronto habia llegado.- gracias, Hikari, gracias por ayudarme en aquel momento, estoy muy orgullosa de ti, y de todo lo que has logrado y por ello, como te dije hace un año, te ayudare a ti y Cait-chan, en todo lo que necesiten por que tu eres mi hija, y ella pronto lo será también.- sin más la cobriza abrazo a su hija.- tenemos que irnos, vamos, es hora de iniciar una nueva etapa, hija mía.-

-si máma- la platino tomo el brazo de su madre y juntas marcharon al nuevo comienzo, a la nueva etapa.


Las luces estaban puestas, los invitados estaban esperándolas, y ellas impacientes, fiel a su promesa, la platino entro a la iglesia acompañada de su madre, paso a paso miraron a cada uno de los asistentes, amigos de toda la vida, amigos, familia y compañeros que habían conocido desde que habían dejado la escuela para seguir adelante con su futuro, no era un secreto que la platino se había marchado de su hogar un año atrás con el consentimiento de sus madres, pues debía probarse a si misma que podría cuidar y administrar un hogar, era su prueba de que ya se habia convertido en una adulta, y con el apoyo de sus madres, después de tanto tiempo dijo al fin la pregunta tan esperada por la castaña.

Después de posicionarse en su lugar, su madre la dejo para sentarse con la rubia mayor, la platino giro y vio como de la puerta entraba el amor de su vida acompañada de su castaña madre, vio a ambas castañas acercarse hasta llegar a su lugar.

-Hikari Victoire, será mejor que cuides muy bien de mi hija- la batalla de miradas empezó y termino cuando la castaña solto el brazo de su hija- las vere en la cena la próxima semana- fue lo último que dijo la castaña para luego sentarse con su esposa e hijo.

-eso fue más pacifico de lo que pensé que sería- afirmo la platino pues pensaba que le haría un cuestionamiento más severo.

-desde hace mucho tiempo lo acepto, solo que le gusta molestarte amor.-

-esta bien, vamos?- pregunto la platino para luego tomar el brazo de su prometida, si desde hace más de un año ambas se habían prometido amor eterno, y ahora solo confirmarían lo que sentían una por la otra.

-vamos- contesto la menor, mientras se dejaba guiar por su novia en los últimos escalones, se pararon enfrente del sacerdote e inicio la nueva etapa.

La ceremonia transcurrió de manera serena, y al final todo habia salido a la perfección, las magas se juraron amor eterno enfrente de todos, y se prometieron cuidarse en las malas y las peores…..

Desde otro punto la rubia mayor que habia ascendido a Directora de Enforcers estaba viendo como a su esposa se le escapaba una pequeña lagrima de felicidad y la abrazo y le dio un beso en la frente, volteo a ver a su primogénita abrazar a su esposa, y le pareció lo más lindo, vio a su nieto estar algo inquieto en su lugar, vio a su hija menor ver con anhelo eso y con un deje de tristeza y de cierta manera lo entendía pero por ahora no se metería, era algo que debía resolver ella. Vio al otro lado del pasillo y se encontró con una escena sumamente enternecedora pues su mejor amiga abrazaba a su esposa mientras dejaba escapar una lagrima, y ella le entendía pues ese habia sido su misma expresión cuando dejo ir a su primera hija, simplemente la comprendió y decidió dejar de ver eso pues sabía que era un momento privado, estaba a punto de voltear cuando vio que el hijo de esta tenía una mirada algo preocupada, le parecio ver algo en su mirada pero lo dejo pasar, porque nuevamente no le concernía meterse en esos asuntos.

La boda había terminado hace un par de horas y todos lucían felices y alegres, todos los invitados se habia retirado al lugar de la fiesta, todos estaban comiendo y disfrutando de la recepción, unos cuantos bailaban y otros simplemente conversaban sobre diferentes asuntos. Pero una persona parecía alerta a lo que podía pasar pues estaba a punto de arrojar el ramo y deseaba que no pasara nada malo.

-Cait, venga tenemos que irnos- le apresuro su ahora esposa.

-lo sé amor, pero el ramo… es una tradición- suplico la castaña.

-esta bien- la rubia nunca habia sido capaz de negarle nada a su novia, no a su esposa.

-bien!- festejo la castaña en su lugar para luego gritar-Chicas el Ramo será lanzado!- esas simples palabras causaron un impacto en las mujeres con alguna pareja que de inmediato acapararon la pista de baile.- bien alla voy- comento la castaña después de ver como las mujeres jóvenes se ponían detrás de ella.

-no iras?- pregunto una voz profunda.

-no tengo porque?- le contesto otra.

-Segura- les cuestiono la misma voz

-por supuesto que si, Shate, además mi padre le daría un infarto si voy, recuerda que soy su princesa y además no tengo pareja, contesto la pequeña mujer de cabellera pelirosa como su madre.

-Carol, esta bien- se resigno la mayor, y se quedo con ella un poco más- pero aun asi y tu mizuki?- le cuestiono la mayor a la cobriza que se encontraba con ellas en una esquina algo apartada.

-ehh yo.. yo estoy bien aquí, Shate-san, además que posibilidades hay de que alce mi mano y mágicamente aparezca un ramo en ella, cuando hay más de 50 mujeres peleando por el….

-emmm las misma de que tienes un ramo en la mano- dijo como si nada la mayor.

-ay no- contesto la cobriza al sentir algo en su mano- porque a mi!- se quejó la cobriza al ver el ramo en su mano y sentir muchas miradas de envidia y celos, unas cuantas angustiadas provenientes de su rubia madre y de su protectora hermana mayor recién casada, vio otras de burlas de su hermana mayor, y una compasiva de su novio…

La ojiborgoña cuestiono con la mirada a su esposa

-¿que?, yo lo lance fuertemente, esto no es mi culpa te lo aseguro- se defendió la castaña ante la mirada de su ahora esposa.

-si tu lo dices-….

-Mizuki tenemos que platicar!- la cobriza vio como el castaña se alejaba a paso lento de ella invitándola a seguirlo.- ven- dijo antes de alejarse.

-voy- y sin más lo siguió, - pasa algo Hayato?-

-tu sabes bien lo que pasa- el castaño se acercó a un barandal y dejo que el viento lo acariciara- me voy, me voy y es probable que tarde mucho en regresar-

-lo sé- y si que lo sabia, la últimas semanas ellos se la habían pasado discutiendo acerca de ese detalle, pues el castaño quería seguir con su carrera y hacerse a la mar, quería salir y viajar, quería navegar y con el tiempo comandar una nave estelar, pero esos sueños lo mantendrían alejado de casa, de ella.

- es mi sueño y quiero luchar por el, dentro de una semanas me ire, he hablado con mi madre de ello y esta de acuerdo, sabes es raro que ella este de acuerdo con algo así, pero sabe que ese es mi destino- sentenció el castaño.

-yo también, he eligido mi camino, me quedare y estudiare, nunca he sido buena en hablar y muchos menos en dirigir a una flota entera, lamentablemente se que disfruto más estando en batalla, yo quiero luchar, yo quiero defender y proteger a midchilda y sus habitantes, quiero quedarme.

-entiendo, entonces que hacemos?.-

-que hacemos?, nada, vivimos, yo no se tu, pero el hecho de que mi sueño es aquí no cambia en nada todo lo demás.

-ese ramo, es bonito, que piensas sobre eso?-

-es un ramo que no pensaba atrapar-

-lo sé, lo vi, vaya suerte no?-

-si-

-¿me esperaras?- pegunto el castaño.

-ya te he dicho, que el hecho de que nuestros sueños nos manden a lugares diferentes lo demás no cambia-

-entonces el hecho de que me vaya no cambia esto..- la cobriza volteo a ver al castaño y vio como este se ponía de rodillas- pensaba hacer esto desde hace mucho, Mizuki T.T Harlaown, te casarías conmigo?- el castaño espero una respuesta de su novia pero esta aun miraba sorprendida el hermoso anillo- emm Mizuki?-

-oh!, por supuesto que si- la cobriza se le lanzo encima pues jamás pensó que su novio le pidiera matrimonio.


-Dime en que piensas-

-en ti, y en lo mucho que Te amo, mi amor- la rubio acaricio los cabellos cobre con mucha suavidad mientras seguía bailando un canción lenta.

-oh Enforcer, que atrevida- la cobriza por su parte abrazaba más el cuello de su esposa perdiéndose en sus ojos borgoñas.

-Te amo- la rubia perdida en el juego de miradas con su esposa le robo un beso casto, que no tardo mucho en ser correspondido- Te amo Nanoha.

-Yo También, Te amo Fate-chan- la cobriza se recostó en el hombro de su esposa mientras seguían bailando.

La rubia alzo la mirada y se encontró con la pareja de recién casadas huyendo secretamente de su fiesta, ambas tenían una gran sonrisa de oreja a oreja, y simplemente se despidió de su hija en silencio, vio en otra dirección a su hija mayor dándole de comer a su esposa, parecían tan felices mientras que el hijo de estas yacia dormido en las piernas de la verdiplatino, le sonrio a ambas cuando la voltearon a ver, de reojo vio como a la pista de baile entraba su hija menor muy contenta de la mano del castaño, por lo visto ya se habían reconciliado lo cual la puso muy feliz, al otro lado de la pista estaba su mejor amiga con esposa dedicándose palabras de amor, recorrió todo el lugar con su mirada, viendo los felices rostros de los invitados, vio a su madre, a su hermano, a Amy y a los gemelos, vio a Erio con Caro y la hija de estos, vio a todos los Wolkienter reunidos, vio a la gran familia Nakajima congregada en una mesa. Admiro ese cuadro y lo grabo para siempre en su memoria, si, el camino habia resultado difícil y áspero con varias piedras en el camino, pero habia valido la pena recorrerlo si al final todo esto le habia estado esperando.

-Si, si valio la pena- dijo mientras el viento se llevaba aquellas palabras- lo ha valido.


Hola todo el mundo sabian que este es el penultimo capitulo, si uno más y adios, chicos gracias por leer esto!

Guest: por supuesto que lo voy a terminar amigo o amiga.

Shanty17: oh enserio dime como crees que terminara esto y disculpa por no responder antes.

AiemVela: jajaaj un placer marearte como siempre y si Shate es hija de Shamal con Signum o si la guerrera se quedo con la doctora jaja XD

Guest : y a mi me encanta que te encante, gracias por seguir la historia y espero que esta capitulo te guste aun más n.n

Guest : bueno creo que logre explicar eso en el capitulo anterioro y espero haya quedado claro n.n

Fer: bueno aquí esta la siguiente de la siguiente jajaja XD

Teveo: gracias, espero que te este gustanto mucho.

masspao: dime que te ha parecido este cap, tengo curiosidad por saber que piensas.

Luka-Kirigaya-Megurine: Tu, Tu, Tu!, si Tu, me has hecho el dia, el mes, que va el año, en serio muchas, pero muchas gracias por leer y por tomarte el tiempo de escribir, en serio muchas gracias y espero que este capitulo te guste mucho.