Bella's POV
Me despierto un poco desorientada, siendo la primera vez que amanezco en un lugar que no es mi cuarto en Forks. Rápidamente me ubico y decido que tengo mucha hambre. El día anterior entre el vuelo y el viaje de dos horas del aeropuerto hasta mi apartamento, solo había podido probar la deliciosa ensalada que Esme había preparado para mi.
Me cepillo los dientes y me dirijo casi volando a la cocina. Una vez abro el refrigerador puedo ver con más detalles lo mucho que se había esmerado Esme con la compra. Había de todo tipo de frutas: cocos, melones, fresas, mango, etc. Y otra gran cantidad de variedad de verduras. Me encuentro también con un cartón de leche de almendra, y decido verificar si había algo con lo que pueda pasarla. Encuentro entonces harina de almendra, por lo que decido rápidamente que iba a hacer crepes con esa harina y azúcar de coco.
Una vez termino de desayunar decido llamar a mis padres. Les notifico que ya me he ubicado, que tengo un hermoso apartamento y que aun no he visto mi auto, pero que hoy no tengo planes de salir. Corto la llamada rápidamente y decido hacer un poco de yoga para no olvidar completamente la rutina. Cuando termino me doy un largo baño y me pongo un vestido ligero puesto que hace mucha calor. Me siento en el sillón a leer un libro cuando tocan la puerta.
¿Quién demonios se encontrará ahí? Pensé mientras me dirigía hacia la puerta con el ceño fruncido.
Miro por la mirilla de la puerta y veo a una pareja bastante guapa. El hombre tiene dos bandejas sobre sus manos, y la mujer se encuentra buscando algo en el bolso. Decido que ambos se ven bastante inocentes como para ser peligrosos, y que probablemente son los vecinos. Abro la puerta rápidamente
"No, aun no nos ha abierto… Esme, te dejo, ya nos abrió. Hasta luego" Dijo la mujer rubia de hermosos ojos grises en cuanto se fijo en mi presencia. "Tu debes ser Isabella, un placer ponerle cara al nombre. Angela y Esme me han hablado mucho de ti. Soy Rosalie, y el es mi esposo Emmett" dijo señalando al gigantesco hombre con adorables hoyuelos mientras me extendía la mano.
"Sí, solo Bella, por favor. Supongo que Esme o Angela los mando" les dije sonriendo. "Pasen" me hago a un lado. Ambos pasan y se quedan mirando el espacio. "Siéntense, por favor." El hombre me pasa las bandejas.
"Mamá preparó esta comida para ti, aparentemente es alguna mierda vegetariana…" dice mirando con disgusto la bandeja mientras que Rosalie lo interrumpe dandole en la nuca.
"Emmett, por favor, la acabas de conocer, ¿y ya quieres espantarla?" murmura enojada. "Bella, discúlpalo, el animal no tiene modales"
No hago mas que reírme porque honestamente la expresión de él es demasiado graciosa.
"Disculpen un momento mientras llevo esto a la cocina. ¿Desean algo de tomar?" ofrezco.
Ambos niegan y yo me dirijo a la cocina.
"¿Te gusta el apartamento, Bella?" pregunta Rosalie cuando regreso.
"Sí, está perfecto. La verdad es que Esme hizo un excelente trabajo. Por cierto, ¿de donde la conocen?"
"¿A Esme?" pregunta Emmett. "Es la mujer que me sacó por su vagina"
"¿Esme es tu madre?" pregunto incrédula. Cualquiera diría que Esme tendría unos treinta años, y este hombre definitivamente lucía entre sus veinticinco.
"Así es. Esme es mi suegra." comenta Rose. "Y dime, Bella. ¿A qué se debe tu estadía en esta Isla? No te vez del tipo que le gusta el sol" dice haciendo referencia a mi palidez.
"He decidido emprender una aventura, por llamarlo de alguna manera. Mi meta es poder disfrutar de la naturaleza lo más posible"
"Bien, aquí realmente hay mucho que explorar. Emm y yo nos escapamos de vez en cuando para aprovechar lo que la isla ofrece."
"Interesante. ¿Algún lugar que me quieran recomendar?" pregunto interesada.
Y así continuamos hasta que Emmett decide comentar que tiene que ir al gym.
"¿Gym?¿Está cerca?" pregunto. "Necesito mantener la rutina y aún no conozco nada de la zona."
" ¿Estás de broma?" comenta Emmett. "Yo soy el dueño, así que Bellita, ¿quieres subscribirte?"
Una vez me dió la localización y el número para comunicarme con él para poder ir al gym, ambos se despiden con la promesa de ir
a comer un día. Una vez se fueron me dirijo hacia el cuarto y caigo rendida.
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Me levanto la siguiente mañana y una vez he desayunado y me he bañado, decido que es hora de que vea mi nuevo auto. Me dirijo rápidamente afuera del edificio, presionando la alarma del carro para saber donde se encuentra y me dirijo hacia el. Frente a mi se encuentra una hermosura de Mini Cooper color verde esmeralda, con la bandera de Londres en la capota. Abro la puerta y me monto rápidamente. Lo enciendo, y decido que una vuelta por el pueblo no me haría daño.
Frente a mi se encuentra un tipo de plaza bastante grande, con edificios medios antiguos, pero bastante bonitos. Busco donde estacionarme y decido bajarme y dar una vuelta. Aparentemente, todos los pueblos en esta isla tienen su propia plaza, y la de Mayagüez es una de las más concurridas. En una esquina tiene una hermosa iglesia, y justo frente a ella, al final de la plaza, se encuentra la alcaldía. Es un lugar hermoso, y bastante inusual a lo que generalmente conozco. Mientras sigo caminando veo que hay una pequeña heladería bastante llena, y decido que el ambiente está perfecto para un helado. Mientras voy caminando hacia la heladería choco contra algo e inmediatamente siento un frío en mi muslo. Miro hacia abajo y me encuentro con un niño de tres o cuatro años a punto de llorar.
"Allieee" llora el niño "Quiero otro helado, por favor" suplica.
Una mujer de baja estatura rápido se acerca y toma al niño en sus brazos. "Xavier, mi amor, discúlpate con la señorita"
El niño, con un lindo puchero en sus labios, levanta su cabecita y me mira entremedio de sus pestañas. "Lo siento" se voltea a mirar a su madre "Ahora, por favor, ¿puedo tener otro helado?"
"Xavier Armando, eso no ha sido muy amable" le contesta y luego me mira y sonríe con disculpa en su expresión. "Lo siento, este niño aún no aprende lo que son modales."
Sonrío. "No te preocupes. Soy Bella." me presento, porque, ¿Por qué no? Estoy en un lugar sola, puedo hacer lo que me de la gana.
"Yo Alice, y este pequeñín es mi sobrino, Xavier Armando. Disculpa por el embarre, me distraje por un momento y no vi que el niño iba para encima tuyo."
"No es ningún problema. De hecho, iba a comprarme uno. ¿Me acompañan? Y de una vez le compro uno a este precioso niño" le digo mientras le sonrío. El niño mira a su tía ilusionado.
"Esta bien. Pero yo invito, después de todo fue él quien derramo su helado encima de ti." me sonríe. Acepto, y nos dirigimos hacia el puesto.
Una vez los tres contentos con deliciosos helados frutales, en mi caso y el de Alice, y uno empalagosamente chocolatoso para el niño, nos dirigimos a uno de los bancos de la plaza.
"Nunca había probado un helado tan delicioso" comento.
"¿Jamás has venido aquí?" pregunta curiosa.
"Eh, no, soy nueva en la cuidad. De hecho, me he mudado anteayer."
"Oh, que interesante.¿Qué te trajo hasta acá?"
"Nuevos aires." contesto simplemente.
Seguimos una conversación mientras nos comemos el helado. Le suena el teléfono.
"¿Aló? Sí. Ok, nos vemos enseguida, hermanito. Ciao" engancha y me mira. "Me tengo que ir, mi hermano y su esposa están reclamando a su hijo. ¿Por qué no me dejas tu número de teléfono, y quedamos para un café u otro helado en la semana?" me pregunta mientras que me pasa su teléfono y extiende la mano esperando que le de el mío. Intercambiamos números y nos prometemos volver a ver.
Y mientras voy camino a mi auto, sonrío; después de todo, no ha sido tan difícil socializar aquí.
Hola! Dejo otro capítulo antes de irme a dormir. Espero que les guste. ¿Qué creen? ¿Quién creen que es el hermano de Alice y el papá del precioso Xavier? Por favor, dejen sus comentarios, me encantaría saber que opinan. Hasta el próximo capítulo.
