Hola a todos, antes que nada quería pedirles una enorme disculpa por la demora. No fue mi intención demorar tanto en la publicación de un nuevo capitulo pero la vida muggle de la universidad es bastante complicada. Aparte entre en una etapa de depresión donde no me sentí muy inspirada.
Gracias por la paciencia y sin mas preámbulos acá esta el siguiente capitulo.
Harry Potter y demás personajes pertenecen a J. K. Rowling.
Capitulo 8:
En las afueras de la fría Siberia un hombre mayor caminaba por el bosque hacia su cabaña. Las cosas estaban mucho mejor de lo que podía esperar luego del ataque de Voldemort al mundo mágico de Gran Bretaña. Había un Ministro de Magia interino que no garantizaba la seguridad a sus ciudadanos y estos estaban distraídos por lo que perdieron en la guerra y lo que tardarían en reconstruir todo.
Mientras todo esto ocurría el estaba en el exilio recuperando sus fuerzas mientras trataba de crear una piedra filosofal que le permitiera curarse completamente de lo contrario no duraría mucho en una pelea. Pero por desgracia él era consciente de que le faltaba la parte final de su entrenamiento y estaba seguro que Flamel no era una opción de ayuda. Para poder dejar su mensaje en todo el mundo mágico tenía que demostrar lo fuertes que pueden ser los magos para poder destruir a los muggles que con sus pensamientos egoístas acababan con un mundo en el cual no sabían que ellos existían con sus ridículas armas muggles.
Esa es la razón por la que Voldemort no triunfo, sus motivos eran bastante egoístas, solo se preocupaba de el mismo, quería una grandeza única resaltando sobre los demás.
Wilfred como un alquimista tenía una idea más abierta, si quieres tener éxito en lo que te pretendes debes tener hombres con los mismos talentos a tu lado. El único problema era que todos los mortifagos que seguían a Voldemort se negaban a la derrota de su amo y lo único que querían era venganza.
Una venganza contra un adolescente que según escucho podría ser uno de los mejores magos de la historia. Un adolescente que sabía que podía ser una amenaza a sus planes por lo cual tenía que persuadirlo para que se una a su lado o de lo contrario tendría que matarlo cosa que no le molestaba pero sabía que no sería sencillo. Lo que le molestaba eran las personas que tenían una vista muy corta del mundo y lo que se puede hacer con un poco de poder.
Fue por esa razón que tuvo que acabar con la vida de su maestro y de la esposa de su amigo a quien consideraba como un hermano hasta el momento en que decidió casarse con Elisa sabiendo que el tenia sentimientos por ella. Después de que se casaron él le imploro a su maestro que debían avanzar con su entrenamiento, que debía exigirse mas a si mismo buscando que algún día Elisa se fijara en él y se olvidara de Víctor. Cuando vio que su amiga no podía fijarse en el decidió discutirlo con su maestro que lo único que hizo fue llenarlo con su sermón diciéndole "El amor es algo impredecible, a algunos les duele mientras que a otros les da una felicidad que pensaron que no existía". Esto solo hizo que su ira por la incomprensión de su maestro y su ambición crecieran a tal punto de que se enfrento a Víctor para demostrar que era mejor que él a tal punto de que estuvo a punto de matarlo
Flas-back
La zona era un caos Víctor estaba tirado en el suelo con un corte en la cabeza y una herida en el abdomen que fue provocada por alquimia y seguramente era fatal. Pero Wilfred veía como aun respiraba y estaba listo para dar el golpe final pero su maestro se puso frente a él y le dijo "Estas cegado Wilfred"
"Al contrario, creo que ahora veo más claro"
"Después de que te graduaste prometiste junto con Elisa que todo lo que les enseñara seria para el bien de la comunidad mágica" repuso su maestro.
"Y tú me prometiste que eso me traería recompensas, en Beauxbatons no me importaba quedar segundo en todo porque era Elisa la que lo conseguía todo y eso solo me llenaba de orgullo pero fuera de eso en la vida siempre fui segundo. Víctor se caso con Elisa y se bien que lo prefieres a él antes que a mí."
"Estas equivocado"
"Al contrario, estoy más lucido que nunca" dijo mientras alzaba su varita.
Su maestro alzo su varita mientras soltaba un suspiro y con su última esperanza trato de que entrara en razón "¿Estás seguro de esto?"
"Nunca estuve más seguro"
Así fue como decidió enfrentarse a su maestro para mostrarle lo fuerte que era que ya no lo necesitaba. Le hizo saber que él estaba destinado para cosas más grandes que ocultar sus poderes de la sociedad mágica. Pelearon con mucha determinación y fuerza hasta que logro desarmar a su maestro quien le dio una última mirada y le dijo "Piensa bien lo que harás porque esto determinara tu camino de ahora en adelante"
El dudo durante un momento hasta que tuvo en mente su objetivo la gloria eterna y pronuncio sus últimas palabras hacia su maestro "Avada Kedavra"
Fin de Flas-back
Luego de la guerra el Ministerio de Magia Británico quedo en un punto muerto. Por lo cual si quería actuar debía hacerlo rápido antes de que se reorganizara. Pero antes de nada sabía que tenía que formar un ejército de magos que tengan las mismas capacidades que el. Le sería difícil encontrar magos dotados en Siberia aparte de que estén dispuestos a atacar a Harry Potter.
Solamente había un lugar de sangre joven con intenciones homicidas hacia Harry Potter, solo tenía que buscar a los adecuados. Y pensando en ese lugar desapareció de Siberia para aparecer en Gran Bretaña para observar un cielo despejado reflejando la época de paz que se aproximaba, el llegaba para terminar con esa paz, llegaba para matar a Harry Potter si este no cedía ante sus demandas. Apunto su varita al cielo y anuncio su presencia a toda la comunidad mágica británica.
Hermione y Harry se inclinaban, podían sentir el aliento de cada uno y la respiración de sus corazones que se volvió agitada cuando de pronto ese hermoso momento se vio interrumpido por una secuencia de truenos sin cesar que se veían en un cielo que se había oscurecido instantáneamente.
Harry sintió la presencia de alguien alrededor de ellos por lo cual se separo rápidamente de su amiga mientras preparaba su varita para un ataque que nunca llego cosa que le sorprendió porque la presencia aun podía sentirla.
"¿Qué sucede Harry?" pregunto la castaña que se paraba con su cara completamente roja.
Harry no quería preocupar a su amiga con sus paranoias mientras observaba como la cara de su amiga estaba completamente roja recordó en la posición en la que estaban antes, esto provoco que sus mejillas se vuelvan rojas "Nada, supongo que es la costumbre, Hermione será mejor que te vayas antes de que pesques un resfriado"
"¿Qué hay de ti?" cuestiono la castaña.
"Estaré bien, anda vete se preocuparan"
"Está bien, pero quiero mi carta" dijo Hermione acercándose a su amigo.
El pelinegro soltó una pequeña risa mientras le entregaba la carta "Ten, te la ganaste"
Su amiga tomo la carta con una sonrisa diciéndole "Gracias"
Harry estaba feliz por haber cambiado los ánimos de su amiga con su llegada, sin duda haber venido después de todo no fue una mala idea. Se acerco y beso su frente mientras le decía "Nos veremos pronto Hermione, cuídate"
Hermione en un comienzo se quedo inmóvil por el beso de su amigo mientras sus mejillas se teñían de un color rosado y escuchaba la risa del azabache seguramente por su reacción. Ella sabía que dos personas podían jugar el mismo juego así que le dio un beso en la mejilla mientras le decía "Te recuerdo que el que está siendo perseguido por el Ministerio y en persecución de mortífagos eres tú, así que cuídate porque no quiero excusas Potter pasaras un cumpleaños como se debe o de lo contrario estarás un buen tiempo en San Mungo antes de Hogwarts"
Hermione vio como su amigo se ponía colorado, después de todo había logrado su objetivo.
Harry salió de su pequeño trance y asintió con la cabeza ante las demandas de la castaña y le dio una sonrisa agitando la mano para posteriormente desaparecerse.
Hermione quedo sola por un momento en medio de la lluvia posicionándose debajo del árbol y lanzándose un hechizo para protegerse de la lluvia. Pensó durante un momento en sus padres, Harry y lo que vendría en el futuro. Harry ocupo la mayoría de sus pensamientos porque le devolvió la confianza para creer que sus padres estarían bien y las nuevas cosas que provocaba él en ella.
Desde el momento en el que se fue hacia el bosque prohibido para entregarse a la muerte su corazón había comenzado a latir como pidiéndole que no lo deje ir y a pesar de querer ir a su lado el se resistió en llevarse a alguien en un camino el cual no tenia retorno. Cuando apareció en los brazos de Hagrid sin vida se arrepintió de no haber ido con el ya que su corazón dejo de latir y sabia que su vida ya no iba a ser la misma, aunque terminara la guerra con vida nunca estaría completa.
Cuando lo vio con vida fue como si su corazón despertara de una horrible pesadilla, latía con mucha más fuerza de lo que alguna vez pensó y sabía que eso era una señal para no dejarlo ir nuevamente aunque él lo había logrado.
Solo había una posibilidad para Hermione de todo lo que sentía, se estaba enamorando de su mejor amigo o estaba descubriendo que siempre estuvo enamorada de el y recién se dio cuenta.
Harry apareció cerca del campamento en Australia con una expresión de felicidad, después de todo la entrega de la carta había salido mejor de lo que se esperaba y pudo ser aun mejor de no ser por esa tonta lluvia que salió de la nada.
En el momento que Harry se puso a pensar en la lluvia recordó lo que sintió. Víctor le había enseñado a como sentir la magia de los demás a tu alrededor y recordaba bien que en el momento de la lluvia sentía como un mal los asechaba pero no tenia presencia física, eso era lo raro.
Víctor estaba dentro de la tienda meditando hasta que su alumno llego y lo interrumpió diciendo "Tenemos que hablar"
Víctor observo lo serio y preocupado que estaba Harry y le pregunto "¿Qué sucede?"
Harry se sentó en una silla frente a su maestro y comenzó a explicarle cómo surgió la lluvia y como sentía la presencia de alguien en el lugar. Alguien que era poderoso y peligroso
Víctor de inmediato se puso a pensar en Wilfred mientras se preguntaba si después de tantos años volvería para cometer su objetivo. Solo esperaba que él y Harry estuvieran listos para hacerle frente a lo que venga.
Harry noto como los ojos de Víctor se sumían en un mar de dudas y preocupación, quería saber si sabía algo que el no, si tal vez esto esté relacionado con su pasado. Un pasado del cual él no sabía mucho.
"¿Hay algo que deba saber?" soltó finalmente el pelinegro.
Víctor levanto la vista y lo miro por un momento para luego negar con la cabeza y decirle "Ahora no es momento"
Harry suelta un bufido y se disculpa diciendo "Mejor me voy a dormir, mañana será un entrenamiento duro y tengo que doblegar mis esfuerzos en la búsqueda de los padres de Hermione"
"Está bien, descansa chico"
Víctor se quedo sentado, sabía que no podría pegar un ojo en toda la noche mientras sacaba un anillo que tenia colgado en una cadena y susurraba "Elisa"
Más tarde Hermione llego a la casa de los Weasley con la ropa algo húmeda por no usar el hechizo mientras se despedía de Harry y no fue capaz de lanzarse un hechizo para secarse porque en el camino a la Madriguera sentía una enorme felicidad junto con su corazón que latía apresuradamente. Cuando llego se encontró con la señora Weasley que la miro muy preocupada y la interrogo diciéndole "¿Dónde has estado querida? Estábamos muy preocupados"
Hermione trato de tranquilizarla diciendo "Estoy bien, solo necesitaba un poco de aire"
Detrás de Molly apareció Arthur que directamente miro por la ventana como estaba el clima y luego se dirigió a Hermione y su esposa diciéndoles "Nunca vi algo así, comenzó de la nada"
"Eso es verdad, ¿Qué crees que pasa Arthur?" cuestiono su esposa.
"Ni idea, mañana tratare de preguntar en el Ministerio" luego se dirigió a Hermione y le dijo "Sera mejor que te cambies antes de pescar un resfriado."
Hermione asintió con la cabeza y se fue corriendo a su habitación y puso la carta de Harry en el bolso extensible que tenía guardado luego de la guerra y se fue a duchar.
Después de salir de la ducha y vestirse Hermione agarro la carta que estaba debajo de su almohada y la saco del sobre para comenzar a leer:
Querida Hermione
Antes que nada espero que hayas encontrado esta carta, decidí dejarla en el árbol en el cual me acorralaste y lanzaste – Hermione soltó una pequeña risa mientras seguía leyendo – porque con ese árbol me hiciste darme cuenta que era mejor no desafiarte en el futuro por lo cual de ese momento en adelante me prometí hacerte feliz en tu vida. Nos conocemos desde los 11 años, compartimos muchos momentos juntos, momentos muy arriesgados para nuestra edad en su momento pero momentos que nos hicieron las personas que somos en este momento. Nunca voy a dejar de agradecerle a Neville que haya perdido a Trevor aquel día en el tren y nunca voy a arrepentirme de haber saltado sobre ese troll porque conocerte sin duda fue una de las mejores cosas que me haya pasado en la vida.
Sé que en este momento debes estar preocupada como siempre lo estuviste y quiero darte las gracias por eso, por estar a mi lado en cada momento de mi vida y decirte que estoy bien. Espero que dentro de poco podamos seguir recolectando hermosos recuerdos en nuestras memorias. Solo espero que estos recuerdos de ahora en adelante sean normales pero no por eso dejaran de ser especiales. Espero que dentro de poco podamos vernos nuevamente.
Posdata: Perdón por la demora, no sabía cómo mandarte la carta y he estado muy ocupado en este último tiempo.
Con cariño, Harry
Hermione estaba encantada y conmovida con la carta de Harry, aunque para ser sincera también tenía algo de miedo en su forma de escribir como si fuera una carta en la que quisiera expresar muchas cosas pero cuya intención no son despedirse. Más bien era como una prevención en caso de que sea la última carta que le mandara. Eso no hizo más que aumentar sus temores sobre su forma de vivir en la intemperie de quien sabe dónde. Solo le esperaba que el día de su cumpleaños o antes le tenga la confianza suficiente para decirle donde se ha quedado. Los últimos minutos se quedo pensando en su aliento a te de manzana que estaba cerca de sus labios hasta que fue interrumpida de sus pensamientos por Ginny que entro en la habitación y le dirigió una mirada pero no tan fría como las de antes que fueran al callejón Diagon y le dijo "Mamá te llama, la cena ya esta lista"
"En un momento bajo"
La pelirroja solo asintió y salió de la habitación.
Hermione bajo con la misma sonrisa que traía desde que entro en la madriguera durante la lluvia, cosa que paso desapercibida por todos menos por cierto chico pelirrojo que la miro durante toda la cena preguntando el cambio de ánimo que lo llevaba a la única conclusión posible.
Cuando Hermione termino la cena se puso de pie y agradeció a la señora Weasley mientras se dirigía al lavaplatos para lavar pero fue interrumpida por la señora Weasley que le dijo "Déjalo hija, mejor ve a descansar estuviste mucho tiempo bajo el agua y no quiero que te enfermes"
Hermione quiso protestar pero bastó con mirar la cara de determinación que tenia la señora Weasley para saber que era una batalla perdida y se dirigió a su habitación. En donde agarro nuevamente la carta de Harry y repaso cada letra nuevamente hasta que un golpe en la puerta le hizo salir de su pequeño trance, guardo cuidadosamente la carta en uno de los libros de su bolso y dijo "Adelante"
Una cabellera roja masculina se asomo por la puerta "Mamá dice que esta taza de té evitara que pesques algún resfriado"
Hermione agarro la tasa y la puso sobre la mesa que estaba al lado de su cama mientras le decía a su amigo "Dile gracias de mi parte Ron, que no se hubiera molestado"
Ron soltó una pequeña risa diciendo "Sabes que mi mamá siempre fue sobre protectora, creo que desde que Fred murió ve cualquier pequeño incidente como un peligro total"
Hermione comenzó a beber el te que le había hecho la Señora Weasley que se preocupo mucho por ella después de la guerra a tal punto de que le dio un hogar, sabía que sería incapaz de poder expresarle toda la gratitud que sentía hacia ella.
"Bien ¿Me dirás cuando viste a Harry?"
Hermione escupió el sorbo que había tomado mientras comenzaba a toser levemente por lo que dijo su pelirrojo amigo que tenía el talento de hablar en los momentos menos apropiados.
"Calma, calma no era mi intención que te pusieras así" decía su amigo dándole pequeños golpes en la espalda.
Cuando Hermione finalmente se recompuso, lo miro fijamente y le pregunto "¿Cómo lo supiste?"
Ron se encogió de hombros y le dijo "En la cena estabas igual de feliz que cuando vino la última vez a comparación de cómo te encontrabas esta mañana"
Hermione solo pudo asentir con la cabeza mientras su amigo hablaba. Se preguntaba desde cuando se había vuelto tan observador ya que siempre era muy despistado.
"¿Y?"
"¿Y qué?" pregunto inocentemente
"¿Cuándo viste a Harry?"
"Ah, hoy" sabía que sus respuestas estaban siendo cortas y sin mucho sentido pero no sabía que decirle. No quería compartir sus inseguridades sobre sus padres con Ron, no porque fuera un mal amigo ni nada de eso. Solamente no le daba la seguridad que le daba Harry cuando estaba con él, esa seguridad que le hace sentir que todo va a salir bien. Además no planeaba contarle del beso que casi tuvieron, por el simple hecho de ser Ron y no quería ver como reaccionaria, ese día no era el momento.
"¿Estás jugando conmigo?" interrumpió sus pensamientos el pelirrojo
Soltando un suspiro le hizo señas a su amigo para que se sentara en la cama de Ginny. Después de cerrar la puerta Ron se sentó en la cama de su hermana y espero que Hermione hablara pero en vez de eso lo primero que hizo fue sacar su varita y lanzar un hechizo a la puerta para que nadie escuchara.
"Lo vi hoy en el mismo lugar donde lo encontré la última vez" comenzó la castaña.
"Pero si vino a visitarnos ¿Por qué no nos vio a todos?" cuestiono el pelirrojo.
"Porque no vino a visitarnos, solamente vino a dejar una carta"
"¿Una carta? ¿Y cómo lo descubriste vos? ¿Dónde está la carta?"
"Honestamente Ronald haces muchas preguntas por un encuentro casual"
"¿Cómo estoy seguro de que fue un encuentro casual?" dijo el pelirrojo mientras decía casual haciendo comillas con los dedos.
"¿A qué te refieres?" contraatacó Hermione subiendo el tono.
"¿Sucede algo entre ustedes dos?" soltó finalmente el pelirrojo.
Hermione nerviosa de que se haya delatado o que su amigo se entere de la nada le dijo "No sucedió nada ¿Qué te hace pensar eso?"
"Por Merlín Hermione he visto como lo miras, casi vas caminando a la muerte solo por estar con él"
Hermione sabía que su silencio la delataría pero no tenia palabras que salgan de su boca era como si se le hubiera cerrado la garganta.
Hubo un silencio entre los dos hasta que Ron hablo nuevamente "Escucha, no te estoy recriminando nada. Lo de tú y Harry era una idea que tenía una idea en la cabeza hace mucho tiempo pero ya lo asimile. Solamente desearía que alguien se fijara en mí.
Hermione abrazo a su amigo mientras le decía "Eres alguien muy especial Ron y estoy segura de que encontraras a alguien que te quiera por lo que eres"
"Un tipo con menos sensibilidad que una cucaracha" bromeo el pelirrojo.
Hermione soltó una pequeña risa y le dijo "Si, hay gente loca que busca personas como tú"
"Hey no me mates las esperanzas"
Hermione siguió riendo al mismo tiempo que se separaba de su amigo y le decía "Podrías no decirle nada a Ginny, las cosas entre nosotras ha mejorado algo desde que fuimos al callejón Diagon"
"No te preocupes, seré una tumba"
"Gracias Ron eres un gran amigo"
"Lo sé –decía el pelirrojo mientras abría la puerta – somos el trió de oro no lo olvides"
"No lo hare" contesto la castaña.
Ron le dio una última sonrisa mientras salía de la habitación dejando a una Hermione más tranquila de lo que había estado en mucho tiempo.
Al día siguiente Harry despertó luego de haber tenido un hermoso sueño en el cual el y Hermione se encontraban en la misma posición del otro día solo que esta vez se besaban y confesaban sus sentimientos. Al dirigirse a la mesa para desayunar vio algo que nunca había visto desde que estaba con Víctor. Lo encontró dormido en la silla con la cabeza apoyada en la mesa al lado de un whisky de fuego, al parecer su maestro no había tenido una buena noche. Agarro su varita y lo hizo levitar hasta su habitación.
Mientras se preparaba el desayuno tenía que modificar su entrenamiento, hoy correría por Sídney, sabía que después del mediodía hacia un calor difícil de soportar así que desayuno rápidamente y salió de la tienda controlando que las protecciones estén en su lugar.
Correr por Sídney con un calor sofocante no es muy recomendable pero le servía para pensar en las razones por la que su amiga estaba triste el día de ayer. A decir verdad el tenia el mismo temor de ella ya que si no recuperaba a los padres de Hermione seria culpa de él y nadie podría quitarle esa idea de la cabeza nunca.
Corrió hasta que llego a un pequeño bar cerca de la playa donde entro y pidió una botella de agua
Hasta que escucho una voz que le dijo "No cree que hace demasiado calor para ejercitarse"
Harry se dio vuelta y observo al hombre que estaba frente a él, un hombre de cabellos y ojos castaños, alto y de hombros anchos que inmediatamente reconoció, era el Sr. Granger.
Gracias a aquellos que leen y me dan apoyo.
Tengo el siguiente capitulo a medio hacer pero no quiero prometer nada. Espero con ansias el verano para poder escribir mas a menudo.
