S/N: Volví! Bueno sigamos *-*


Para Bunri los años pasaban como si fuesen minutos, el espíritu no había escuchado avances de la relación entre la sacerdotiza y el halfa, pero supo que no debía preocuparse ya que a pesar de haber pasado tanto tiempo... Había pasado un dos años desde el día que dejo de sentirlos, medio mes después sintió que habían logrado unirse por completo y tres completos hasta volver a sentirlos, en total, cinco años y medio. Suspiro, lo único que le hacía sentir pena era el saber que la pareja había desaparecido para poder entrenar y volverse fuerte, y así, vengarse.

- Solo espero que su unión no se quiebre luego de esta innecesaria venganza -levantó la mirada al cielo aunque allí no estuviese ese fantasma con quien deseaba hablar-Espero que sepas lo que haces ClockWork, ellos merecen ser felices

Por otro lado, pasando el profundo bosque de la zona sur, la dichosa pareja creaba caos en un escondido pueblo para así probar su fuerza. No buscaban ver quién mataba más o quién hacía más destrosos, solo que el grupo de exterminadores les pusiera interes suficiente como para llamar a Inuyasha, por esta razón lo único que hacían era perseguir a los pobres aldeanos.

- ¡Que alguien llame de una vez a algún exterminador! -gritaban los ancianos- Quizá no hagan daño, ¡pero ya llevamos una semana y esto debe parar!

Un joven se puso al frente lleno de orgullo- Abuela sé muy bien a lo que te refieres y no, no llamaremos al grupo de ese mitad bestia -sus manos solo formaban puños- esos abusadores causan más destrozos que esos espíritus y nos cobran como si nosotros los hubiesemos convocado por ignorancia

- Kaya tiene razón, querida Mizuki -la anciana volteó a ver a su marido- intentemos otra vez más y si no encontramos solución, los mandaré a llamar yo mismo

Aome suspiró y acomodo un mechón de pelo suelto, tenía el peinado de una sacerdotiza, como el de Kaede y Kikyo. Tenía puesto un kimono morado de mangas largas para esconder sus manos -al parecer cada vez que deseaba usar sus poderes, estas brillaban como lámparas rosadas- y para moverse rápido, solo le llegaba hasta las rodillas y usaba un calzado especial que un ninja le había regalado durante su entrenamiento.

- Parece que desistirán... debemos usar el último recurso... -habló en su mente

Danny asomó su cabeza a traves de unas ramas un árbol al frente de ella- ¿Estás segura que deseas que te posesione?

-Sí, pero hay que esperar a que anochesca, así podremos hablar con ese tal Kaya... tengo un plan

Entonces el día se oscureció, la joven sacerdotiza se puso encima un gran kimono blanco sin detalles u otro color y cerró sus ojos, el halfa tomo esto como señal de estar preparada y al abrirlos... esos ojos tiernos color chocolate se habían vuelto verde neón. Garraspeó su garganta y miró la hoja escrita con su diálogo para convercer al orgulloso joven que llamar al mitad bestia era la única opción para lograr lo que buscaba.

- No te vayas tan lejos, Kaya -decía su temerosa madre- no sabemos si esas almas en pena aún siguen rodando en la aldea

Bufó con fuerza- Aunque estuviesen por aquí, no tendría de que preocuparme -por dentro moría de miedo, por dentro dudaba si dejarse llevar por su ego era una buena idea, pero odiaba tanto a ese demonio... ¡se creía la gran cosa por haber destruido la perla de Shikon! Tan perdido estaba en sus pensamientos que no noto cómo se adentraba al bosque lentamente.

- Kaya...

Se detuvo congelado- ¿Quién está por allá?

- Kaya...

Los pelos de punta y la piel de gallina- ¡No te tengo miedo, tonto espíritu!

- No deberías insultar a un alma en pena - apareció una bella joven frente a él- disculpa si te llegue a asustar, solo deseaba pedir ayuda - empezó a desparecer- solo que tú parecías odiar a Inuyasha tanto como yo...

- ¡Espera! -notó como la joven alzaba la mirada con esperanza y lágrima en sus ojos- ¿Qué es lo que te hizo ese desgraciado?

- Me vendió a un demonio para volver a estar con el espíritu de su amada, él juro amarme y cuando menos lo esperaba -se escuchaban sollozos- ¡cuando menos lo esperaba me estaba vendiendo para ser feliz con otra luego de haberlo salvado de la oscuridad de la perla!

Su miedo se volvió curiosidad y sorpresa- Pero si él siempre alardea que fue quien destruyó la perla y que deberíamos estar agradecidos que desea ayudarnos -la joven negó con su cabeza

- Fui yo quien destruyó la perla y nos liberó a ambos de la oscuridad que habitaba en ella, si no fuese por mi, ¡deseguro Shikon sería una oscura posesión imposible de purificar!

- ¡Y aún así te vendió! -los sollozos se volvieron llanto- lo lamento tanto, ¿cómo te puedo ayudar para vencer a ese demonio?

Lo coge del brazo y lo miró a los ojos, Kaya sintió un profundo sueño y sonrió- Llámalos, diles que vengan y yo me encargaré del resto -no importaba con tal de hacer sufrir a ese desgraciado luego de haber dejado que su pobre aldea pasara hambre- Shh, duerme, yo te protegeré...

Y así cayó contra el pasto.

- Será mejor que lo lleve a su hogar, su madre debe estar esperando -comentó Danny al ver que el joven tendría máximo catorce años- aunque si lo creen posesionado, quizá se alarmen y los llamen con apuro

Asintió cubriéndose con una capa negra- Supongo que sí, déjalo cerca y quizá así cedan a lo que pedimos

- A veces me das miedo... -susurró mientras se llevaba al aldeano para que así su amada no lo escuchara

Sintió peso extra en su espalda- Puedo escucharte fuerte y claro, Danny

¡RAYOS!


S/N: Y qué tal ;D?