Holis ;3!
Bueno, les traigo un one-shot AU NicoMaki del cumple de Nico, con algo de NozoEli, que agregué porque me pidieron (y me gusta)... Atrasado como es típico de mí XD. El próximo one-shot lo quiero hacer de las chicas en la prepa, pero de verdad, lo que más quiero, es escribir algo que alguien deseé leer, así que den sus opiniones e ideas c:
Información XD: Cielo Nocturno (para el que le interesa) está listo, me falta solo revisarlo y lo subo, así que esperemos que esté leible(? para esta semana.
Por otro lado, y como algo muy frik, escribiré ElsAnna (sí, las hermanas de Frozen :v). Es que cuando leí, no pude evitar embobarme así que lo tengo que hacer *^*/... Más encima, quiero escribir sobre otra cosa... Amo a las chicas de love live, pero el yuri está repartido por el mundo XDD, tantas historias de ship geniales (que en realidad no conozco ninguno aparte de ellas) y que se podrían escribir, así que también recomienden algún ship o algo así, pliss :c
One-shot: "Mi suerte"
Ya bien entrada la noche al fin logré tomar un taxi. Era normal que a estas horas el tráfico estuviera horrible, y las posibilidades de tomar locomoción se remontaran a la suerte de cada uno. Y en sí, yo por mi parte no poseía nada de suerte. Muy pocas veces podía festejar que algo había salido como yo lo esperaba. De hecho, para estudiar gastronomía en un muy buen lugar, a pasar a limpiar mesas y tomar pedidos me parece muy desafortunado.
Pero como sea, vivo feliz. Por ahí dicen que vivas feliz mientras encuentras lo que te saciara, y eso me mantiene satisfecha, o al menos por ahora.
Creo que las personas deben estar siempre abiertas a nueva posibilidades, y cada día de trabajo lo tomo que algo nuevo.
Hoy no había pasado nada muy peculiar. El mismo café, el mismo aparador, el mismo jefe mandón, los mismos clientes exigentes, y por supuesto, la misma chica.
No sé si algún día sabré cual es la razón por la que llama tanto mi atención. A veces suelo pensar que quizás en otra vida, pudimos ser muy cercanas, amigas o algo así. Sin embargo ahora era una mera cliente pidiendo el mismo Breve todos los días y unas galletas de fresa de vez en cuando, mientras miraba su computadora portátil y tecleaba suavemente las teclas como si se tratara de un piano.
Sus ojos fríos y con un violeta cautivador, me ensoñaban y me hacía cuestionar que estaba pensando.
De vez en cuando, nuestros ojos se cruzaban y ella desviando la mirada otra vez a su laptop sonreía de medio lado llevándose la taza a la boca y casi matándome de un infarto por lo linda que es.
Volví a mi departamento, abrí la persiana y dejé escapar un suspiro viendo como mi gato se subía a mi regazo pidiendo cariño.
-Tú no aprendes ¿verdad? -le sonreí acariciando su lomo- Eres igual de terco que yo-
Después de jugar un rato con él. Me decidí a acostarme, hoy, por una rara razón, tenía la urgencia de ver a la chica de nuevo, y rogaba porque el mañana llegara luego.
(...) (...)
Al otro día desperté con ánimo. Estaba ansiosa. Deseaba verla lo más pronto posible y servirle su café que con seguridad podía decir que era su favorito. Llegué como de costumbre cinco minutos antes, y me vestí con el uniforme.
Los clientes empezaron a llegar desde temprano, todos necesitando ese café con el que comenzaban el día para reactivar su cuerpo y mente.
Ella, llegaba cerca de la hora de almuerzo. Aproximadamente a las una y cuarto de la tarde. Sin embargo, ese día no llegó. Ni el siguiente. Ni el subsiguiente. Ni el que prosiguió a este.
Una ansiedad increíble me apoderó cuando a la semana de no verla, "la veía". Era extraño. A cada pelirroja que divisaba tenía que comprobar porque no fuera ella. Me sentía realmente angustiada, mil y un escenarios rondaban mi mente, mostrándome los más dolorosos panoramas jamás imaginados. Bueno, quizás exagero.
Pero era total y absolutamente una verdad el que la extrañaba, y me preocupaba no verla.
-"Si le habría hablado, al menos una vez, quizás tendría su número, y podría preguntarle por si algo estaba mal... Pero claro, soy una cobarde" -Me regañé internamente-"La próxima vez que la vea, definitivamente hablaré con ella"
*Tlink* sonó la campanilla que indicaba la llegada de otro cliente
-Buenas, bienvenido -Sonreí a la entrada
-Hola -Se escuchó esa voz fría pero dulce a la vez
No sé si fue porque me quedé muda, o porque me sonrojé salvajemente, pero su mirada se plantó en mí y no se movió por varias horas... O para mí fue así
-¿L-La llevo a su mesa? -dije sacando al fin la voz
-Por favor -Sonrió de lado
La acompañé. Siempre se sentaba donde mismo, así que me ahorré la molestia de preguntarle algo obvio. Sin embargo, por primera vez, ella dijo
-Me disculpa -Habló con voz clara- Hoy espero a alguien, así que no me sentaré donde lo suelo hacer.
Asentí, si abría la boca sería fatal, puesto que las preguntas se agolpaban en mi lengua pidiendo un interrogatorio intenso a dicha muchacha.
Le mostré una buena mesa que tenía una gran vista a la calle principal. Si eres como ella y trabajas aún con una taza de café en la mano, probablemente no te habría gustado tanta distracción. Pero si quieres relajarte un día cualquiera con alguien, ese lugar era preciso.
-Juju, parece que tu chica al fin se dignó a aparecer -Sonrió Nozomi, una amiga quien se costeaba los últimos años de carrera trabajando aquí.
-¿De qué hablas? -le pregunté ignorando su broma
-No mientas... Estás feliz de verla -afirmó la pelipúrpura chica
-Está esperando a alguien... -La corté de una vez
-Ohhh... Pero Nicochi eso no quiere decir que espere a su pareja o algo así, no debieses desanimarte
-De todas formas sigue siendo una conocida nada más –Le afirmé- Creo que hoy ha sido el día en que más palabras hemos cruzado
-Y por eso mismo, creo que hoy deberías hablar con ella –Me miró con anhelo
-No tengo nada que hablar con ella –Le contesté seria, puesto que de verdad me molestaba no tener nada que hablar con ella
-Se casual, y dile que se le ha extrañado –Me sugirió
-¿Y me acerco a ella de la nada solo para eso?
–Estamos en un café, y tú eres la mesera. Ve y pídele la orden –Rio ella mientras sentí como mis mejillas aumentaban en un tono el color
Sin más excusas, me dirigí hacia ella. Probablemente pidiera lo mismo de siempre, pero hoy, hasta yo sentía que no era lo mismo de siempre, así que llevaba mi libreta y el bolígrafo fuertemente afirmado.
-Hola, ¿puedo tomar su orden mientras espera? –Le dije de la manera más sería que pude, pero aun así, sabía que mis ruborizadas mejillas me delataban.
-Tú sabes que me gusta –Dijo con esa sonrisa tan propia de ella
Me sonrojé todavía más, estaba segura que esa pelirroja estaba jugando conmigo
-E-Entonces un Breve –Anoté - ¿Algo más?
-Solo eso por ahora, gracias –Dijo desviando la mirada a la ventana
-"Perdí mi oportunidad" –Pensé desanimada, llevando la orden al mesón
-¿Y qué tal? –Me preguntó Nozomi
-'Un Breve por ahora' –Parafreseé a la joven
-No me digas que lo único que hiciste fue tomarle el pedido –Pidió con los ojos suplicantes
-No pude hacer nada más, casi me mata de un paro cardiaco –Manifesté mientras empezaba a sacar una taza y preparar su café
-Pensar que siempre eres tan decidida e impulsiva… y una chica te arrebata todo eso –Suspiró
Imité su suspiro y dije- No lo sé, pero sí sé que me arrebató la cordura
Terminé el café y se lo llevé a su mesa. Todavía no llegaba la persona a quien esperaba, así que aproveché la oportunidad.
-Se le extrañaba señorita –Dije de la manera más sutil y suplicando que mi sonrojo no se notara
Ella, me miró con algo de sorpresa, y luego una sonrisa se dibujó en su rostro. Volvió la cara hacia la ventana y tomó un respiro
-Me alegra saber que me hayas extrañado –Dijo sin voltearse
Sé que me sonrojé, y por esa razón le agradezco al cielo que esa chica no se haya volteado. Si me viera así, probablemente moriría de vergüenza.
-N-No me malinterprete por favor –Me aclaré la garganta al terminar y ya con suficiente humillación recibida, me volteé para irme.
Sin embargo una presión ejercida en mi muñeca me impidió marcharme.
-Aún no me dice su nombre –Habló esa poderosa pero tersa voz
-Y-Yazawa Nico –Articulé mientras la miraba fijamente a esos hermosos ojos violetas- ¿Y el suyo?
-Nishikino Maki, un placer –Saludó cortésmente
Sonreí de manera boba y me alejé. Si estaba cinco minutos más cerca de ella mi corazón explotaría, y de verdad que necesitaba mi corazón.
-¿Qué tal te fue ahora? –Sonrió traviesamente Nozomi- Te vi hablar con ella
-Sé su nombre –Le dije anonadada- Sé…su…nombre
-¡Wow! Gran paso… -Exclamó, sin embargo esto último lo susurró- Viniendo de ti
La miré con seriedad, siempre tenía que encontrar la forma para molestarme.
-Okey, era broma- Sonrió para calmarme- ¿Y cómo se llama?
-Es Nishikino Maki –Me supo dulce la boca
-Nishikino… Nishikino… ¿Dónde he escuchado antes ese nombre? –Se preguntó
Aunque yo también lo pensé, no cuando me lo dijo, claro está, en ese momento ninguna neurona estaba calificada para hacer algún pensamiento deductivo. Pero admito, ese nombre no era tan común, sin embargo, sabía que lo había escuchado antes.
-Ohh… No creo que sea posible –Nerviosa me miró Nozomi
-¿Qué cosa?... Nozomi no me asustes –La miré con miedo y ansias
-¿Te acuerdas de esa empresa gigante que está en la Avenida principal? –Yo asentí- Es propiedad de los Nishikino
-¿Será su hija? –la miré casi como un ser intangible…
-Quizás… La dueña de la empresa se parece mucho a ella. Sin embargo esa mirada es de su padre… Si es que lo es -Explicó la pelipúrpura
-Ahh… -Suspiré- Si antes era inalcanzable, ahora está en otro planeta
-Mientras respire es posible –Dijo en tono filosófico
Yo reí, y le agradecí con un asentimiento. Había llegado mucha gente, así que tuvimos que ir a trabajar y dejar de charlar.
Atendí a un par, cuando una rubia y alta chica cruzó la puerta, claramente buscando a alguien. Dio una mirada por todo el local, y en la cabellera roja se detuvo. Acercándose, la abrazó cariñosamente por la espalda, y mientras Maki se sonrojaba y reclamaba, la otra tomaba asiento frente a ésta.
Me acerqué en tres pasos a Nozomi y le supliqué.
-Ya no puedo con eso, ¡mira a esa rubia! Es increíble –Dije con amargura- ¿Qué pasa si es su novia? Ya no quiero acercarme
-Primero, Nicochi cálmate o te calmo –Me advirtió- Bien, ahora… Es más posible que sea solo una buena amiga, antes de que la heredera de una fortuna inmensa tenga conductas lésbicas
-Puede que tengas razón… Pero… ¿No estás estereotipando mucho a Nishikino-san?
-Es gracioso que te pongas a la defensiva –Sonrió- ¡Sin embargo…! –Llamó mi atención de golpe- El mundo es así…
Algo en esa sonrisa, me dijo que Nozomi estaba triste… No obstante, hacer que Nozomi diga lo que piensa es muy difícil, y no lo hará a menos que estemos solas y completamente tranquilas.
Suspiré. Tenía razón, era bastante poco probable que fuera su novia, pero también lo era el enamorarme de una completa desconocida.
De todas formas ella atendió la mesa, y volvió para decirme que cosas habían pedido. Prepare un chocolate caliente que había pedido la chica rubia y Nozomi volvió a llevarlos.
-¡Nicochi! Perdóname, tengo que ir a recoger unas cosas a la universidad, le dije al jefe, y me autorizó –Se disculpaba- Tendrás que lidiar con esta gente tu
-No te preocupes, no son muchas –Sonreí calmándola. En realidad, de las quince mesas disponibles, solo cuatro estaban ocupadas, no sé el porqué de su preocupación.
-Gracias Nicochi, te debo una –Dijo abrazándome y besando mi mejilla- Vuelvo en una hora
Y hay me di cuenta, las debería atender, puesto que justo ese día, me quede sola.
Había revisado todo lo que las otras mesas habían pedido y pregunté si necesitaban algo más. De todas, menos de la mesa en la que dos chicas charlaban algo serías.
Tenía que acercarme, y lo sabía. No quería que la pelirroja no volviera más solo porque nadie la atendía como correspondía. Pero un miedo me carcomía la voluntad… y las neuronas.
Suspiré… Estaba haciendo mucho escándalo por algo que probablemente no fuese nada.
-Hola, ¿necesitan algo más? –Las interrumpí
-Si por favor –Habló con una sonrisa la rubia- ¿Cómo se llama la otra chica?
-¿Quién? ¿Nozomi? –Pregunté atontada por el extraño comentario
-Disculpa a mi amiga, Yazawa-san… -Manifestó la chica más bella del local- Serías tan amable de acercarte un poco
La miré algo extrañada, nunca me habían pedido algo así, sin embargo, era ella quien lo pedía, así que lo hice. Y con soltura, acercó su cuerpo y escondió mi oído con su mano.
-¿Me traerías un Breve… pero hecho por ti? –Susurró causando hormigueos en mi estómago y oreja.
-Por supuesto –Traté de ignorar mi sonrojo. Si yo no lo veo ellas tampoco… creo…
-Yo quiero unas galletas de chocolate y otro chocolate caliente… Oh! Y un muffin de chocolate también –Sonrió la chica
-Bien, vengo en un momento
Me encaminé a la cocina para colocar la galleta y el muffin a calentar, mientras hacia los bebestibles de las chicas. Ya listos se los llevé
-Ojalá les guste… -Traté de decirle a las dos, pero mis ojos involuntariamente se dirigieron a la pelirroja.
-Gracias –Sonrió ella, llevando sus manos a la taza caliente… tal vez tenga frio…
-Oye –Me llamó la rubia- ¿A qué hora cierran aquí?
-A las nueve –Sonreí pero cundo miré a Maki, no pude evitar desencajar mi mandíbula
Esa chica mantenía sus manos firmes sobre la taza, y con un sonrojo visible y un puchero en sus labios miraba por la ventana… Y juró que deseé ser diputado o algo así para proponer que tanta ternura no pudiera pertenecerle a una sola persona.
Tosí, estoy segura que la rubia se había dado cuenta de mi mirada, y me obligó a salirme de mi fantasía de yo como parte del congreso…
-Entonces me retiro… -Me despedí
Las chicas conversaron un poco más, mientras se terminaban sus dulces… y después… pidieron la cuenta
Se las llevé tratando de no hacer contacto visual. Dejaron el dinero en la mesa y se fueron.
...Me relajé…
Ya había pasado las horas pick. Solo quedaba la multitud que venía después del trabajo, pero por ahora me podía tomar un descanso.
Seguí preparando cafés, galletas y muffin, pero con mucho más ánimo… Ahora por fin sabía el nombre de la chica más linda que había visto en mi vida…
Nozomi llegó un rato después, y aprovechando la poca gente, hablamos…
-La chica rubia preguntó tu nombre… -Le sonreí moviendo mis cejas
-¿De verdad? –Se ruborizo un poco- Quizás cuál sea su nombre…
-Olvidé preguntarlo –Sonreí recordando
-Era obvio, delante de esa chica no puedes formular ni una frase bien
-¡Claro que sí puedo! –Reclamé
-No cuenta el '¿Puedo tomar su orden?' o '¿Necesita algo más?'
Saqué mi legua dirigiéndola con molestia hacia ella y me acerqué a una pareja de chicos para tomarles el pedido.
Eran las ocho y tanto, cuando me entró una leve esperanza que quizás esas dos volvieran a entrar… Sin embargo, ya a la hora de cerrar no aparecieron.
Con Nozomi nos cambiamos ropa y abrigamos. Es mediados de inviernos, por lo que estar a fuera en medio de este frio era bastante duro.
Para mi sorpresa, dos chicas de similar estatura se toparon con nosotras. Aunque más bien toparnos, nos esperaban
-Que coincidencia –Dijo la rubia mostrando una gran sonrisa
-Las coincidencias no existen querida… -Sonrió Nozomi
-Puede ser…-Concordó- Pero de todas maneras, aprovechando la grata casualidad, ¿nos acompañarían a comer algo?
-¿Con dos extrañas en medio de la noche? –Pregunté levantando una ceja
-No somos extrañas… -habló la chica de mis sueños- Yazawa-san
Pronunció mi nombre tan tersa y profundamente, que me costó tragar, y solo atiné a asentir.
-No son secuestradoras, ¿verdad? –Preguntó Nozomi
-Nop –Negó la chica, de la que hora veía, ojos celestes
-Entonces vamos –Sonrió Nozomi
No sé cómo se conformó la cabeza dura de Nozomi con ese simple 'nop' de esa chica que aún no sabía el nombre.
-Me vuelvo a disculpar por Eli –Susurró Maki- No es así la mayoría de las veces
-No, perdónanos a nosotras… no queremos molestar -Me disculpé, de verdad que no quería incomodarla
-Esta situación… no me molesta para nada… -Susurró algo tímida- Se podría decir que hasta me agrada –Sonrió
-Que bien –Sentí como el calor subía a mis mejillas
-Chicas, ¿A dónde vamos? –Preguntó una sonriente pelipúrpura que en definitiva estaba disfrutando del momento
-Mi casa queda cerca, y cerca hay una pizzería –Habló con tranquilidad la pelirroja
-Entonces vamos a tu casa –Dijo emocionada la rubia lanzándose encima de la chica
Creo que la molestia en mis ojos era visible, porque me miró con algo de sorpresa y después de soltarla se acercó a mí
-No me he presentado –Rio- Soy Ayase Elichika, pero todos me dicen Eli –Me extendió la mano
-Me llamó Yazawa Nico, un placer –Le respondí rápidamente presionando su mano
-Bueno, usted tampoco me conoce –Dijo mi amiga acercándose a la pelirroja
-Es cierto, aún no nos presentamos formalmente –Concordó
-Soy Toujou Nozomi –Sonrió
-Y yo Nishikino Maki
-Bueno, ahora que ya nos presentamos, vamos a tu casa –Suplicó Eli- Me estoy muriendo de frío
-Entonces guíanos –Le contestó- Pasas más allá que en tu propia casa
Sonrió dando a entender que era así, y junto a Nozomi caminaron delante de nosotras.
-Yazawa-san… -Comenzó diciendo la chica, sin embargo la interrumpí
-Dime Nico, no es necesario que seas tan formal
-Bien, entonces… Nico-san, ¿A ti, te molesta está situación? –Preguntó casi rogando porque la respuesta fuera la misma que ella me había dado
Reí por lo bajo y pensé- "Obvio que no me molesta, soñaba con acercarme a ti" –Sin embargo, decir eso era muuuy vergonzoso, así que en su defecto dije- Creo… que a mí también me agrada…
-Me alegró, ya pensaba que te estábamos casi obligando a venir…
-Claro que no –Sonreí (esta chica sí que me hacía sonreír)- De hecho…
Sé que me puso atención. Sus bellos ojos violetas estaban posados sobre mí con una delicadeza y curiosidad que volví a plantear lo de postularme como candidata, pero ahora a la república…
-No te vayas a reír… Pero creo… que ya nos conocíamos
Me siguió mirando, pidiendo que continuase…
-Es como… sí en otra vida, o en otro mundo, tú y yo fuéramos muy cercana…
-No te vayas a reír… pero concuerdo contigo –Dio esas sonrisa de lado que me mataba
Mis nervios fueron creciendo tanto, que no pude emitir otra palabra en el camino. Cuando hicimos la parada en la pizzería que había mencionado, solo nos mirábamos a los ojos, y sonreíamos. Supuse que también se sentía algo tensa, pero sus ojos me demostraban algo mucho más relajado que ningún recuerdo que tuviera de ese violeta.
Cuando proseguimos, no fue mucho lo que caminamos, pero podría haber asegurado que habíamos cambiado de barrió, puesto que esas casas eran demasiado elegantes para el centro de esta ciudad, o por lo menos, lo que conocía de él.
La pelirroja sacó una mano de su bolsillo, y extrajo una llave, abrió la puerta y empezó a prender las luces. Todo era muy grande, pero algo inexpresivo. Pensé que vería algo de la personalidad de Maki en este cuarto, pero no había nada que la delatara. Toda una genio en esconder sus emociones.
Me senté en un sillón que estaba en la gran sala de estar. Maki, lanzó algo de gasolina, y prendió la chimenea (era la primera vez que veía una así en persona).
Nozomi y yo nos quedamos calentándonos junto al fuego, mientras ellas preparaban algo para comer y quizás beber también. No obstante, nunca pensé que escucharía las siguientes palabras de la boca de mi mejor amiga
-Nicochi, estoy asustada –Confesó, poniendo mis pelos de punta
-¿De qué? Nozomi, sabes que si quieres irte nos podemos ir cuando quieras –Manifesté para calmarla
-No es eso –Me abrazó- Creo que… -Susurró algo, imperceptible a mis oídos
-No te escuché, repítelo –Anuncié
-Creo que Eli… -Otra vez la frase fue paulatinamente decreciendo en volumen
-Nozomi, si no hablas más fuerte no te entenderé –Le dije también es susurros
-Creo que Eli me atrae… y mucho –Escuché, ahora claro y sin anestesia
-"¡¿Qué había dicho?!" –Grité en mi mente, sin embargo mis labios ni se movieron
(...) Eli Pov (…)
Creo que nunca había sido tan infantil en mi vida. Primero forzar a Maki a quedarse hasta tarde solo para ver a una chica de la que creo haberme enamorado a primera vista, y luego invitarla a la casa de mi mejor amiga solo por qué sí, me parecía demasiado arriesgado.
Por primera vez me sentía de esa forma, y no quería perderlo por nada del mundo. Era como una conexión entre ella y yo que nunca lograré explicar.
'¿La conoceré?' –Me pregunté mientras cortaba el queso que Maki había propuesto poner para comer, y al mismo tiempo, mi dedo.
-Mier¬ -Dije, reprimiendo el insulto
Maki me miró, y con esa calma buscó en uno de los tantos cajones venditas.
-Lávate ese dedo –Suspiró
Lo hice, luego extendí mi dedo y esperé a que ella me cubriera la herida.
-Oye… -Empecé a hablar llamando su atención, que ahora estaba dedicada a sacar un vodka de una especie de repisa que lo poseía
-¿Mm…? –Contestando para que prosiguiera
-¿Dónde hemos visto a esas chicas antes? –Pregunté desconcentrándola
-¿A qué te refieres? –Dijo algo anonadada
-Siento… que esas chicas no son ni parecidas a ninguna otra que he visto –Confesé
-Sí… lo sé… esos ojos carmín me lo confirman… -Se sonrojó... ¡Esperen, ¿Se sonrojó?!
-Maki, ¿te gusta la bajita? –Pregunté algo impactada… ¿Mi mejor amiga, atraída por alguien? No me lo creo
-C-Claro que no –Se enojó- Pensé que hablabas de ella –Cruzándose de brazos hizo un gesto de enojó y se ruborizó
-Te conozco pequeña –Reí
-No soy pequeña –Infló sus mejillas viéndose totalmente tierna
-Dile eso a Nico-san con exactamente esa expresión y te amará –Le dije mientras me tapaba un poco la risa con la mano
-Haha –Rio de forma sarcástica – Eli, si quieres quedarte aquí mientras este Toujou-san te recomiendo que me dejes en paz
Ruborizada puse cara de pánico. Acertó con lo que más temía en ese momento… Separarme de esa joven.
-Puede que me guste Nico-san –Continuó- Pero tú estás enamorada de Toujou-san
-Okey. Había olvidado por qué no te molestaba de esa forma –Me rendí. Era mi mejor amiga, y pese a que se me olvidara, conocía todo de ella.
-Crees… ¿Qué Nico-san esté dispuesta a conocerme? –Preguntó indecisa y algo triste Maki
-La verdadera pregunta es si Nozomi-san querrá conocernos mejor
-Habrá que averiguarlo
-Entonces suerte
-Suerte
Nos deseamos. Lo más seguro, es que la necesitáramos.
(…) Eli Pov End/ Nico Pov (…)
Mi impacto aún era visible cuando llegaron las otras dos, creo que a Maki le extraño, porque sus ojos se posaron firmes en mí. Sin embargo, tratando de evitar el rojo intenso en mis mejillas desvié la mirada.
-Entonces comamos –Anunció Ayase-san cuando ya se habían sentado.
Como dije antes, la habitación carecía de personalidad, y por ende, no valía la pena describirla, a excepción de los sofás uno frente al otro de dos cuerpos, más una bonita mesa de centro neutramente decorada que nos separaba.
La pizza estaba realmente buena, y aparte de comer y servir un vodka que había traído Maki no conversamos mucho.
-¿Alguna de ustedes fuma? –Pregunté rogando para que al menos se ofrecieran a acompañarme
-Yo fumo, pero fuera de casa –Asintió Maki- ¿Quieres que vayamos?
-Sí, me gustaría –Sonreí feliz, al parecer esto resultaría mejor de lo que esperé.
Le hice un gesto de fuerza a Nozomi y le di todo el ánimo que sé que necesitaría. En tanto, Maki caminaba hasta la cocina, y abría una puerta que se encontraba ahí, la cual dirigía al patio trasero.
Ella, prendió una estufa para exteriores y acercó un cenicero al sofá de raulí natural de dos cuerpos que estaba al lado de está. Sin palabra, me miró a los ojos y me ofreció uno de sus cigarros antes que yo siquiera sacara mi cajetilla.
Asentí y extraje uno de esos, largo y con mentol. Ella me colocó el encendedor encendido frente a mí, para luego prender el suyo propio.
A la primera bocanada, el humo rápidamente se fue expandiendo en el cielo, y mi confianza fue creciendo, o lo suficiente para decir
-Hey Maki-san… -La llamé. Ella colocó sus bellos violetas en mí y se llevó el cigarro a esos finos labios- La semana pasada… ¿Sucedió algo? –Pregunté, aunque luego me arrepentí- E-Es decir, sí se puede saber, claro…
-Sí, Nico-san, puedes saber… -Sonrió ella- pronto lo sabrán todos de cualquier forma –Aspiró bastante y al exhalar continuo- La semana que pasó- El lunes exactamente, herede la empresa
-¿Empresa? – Me sorprendí –Así que sí eras tú…
-¿Yo? –Me miró confusa- ¿A qué te refieres?
-"¡Joder! ¿¡Lo pensé en voz alta!?" –Me grité internamente- "Por esa cara es casi obvio"
-¿Nico-san…? –Me volvió a preguntar
-Con Nozomi supusimos que eras hija de los Nishikino, pero no me lo imaginé como una verdad –Confesé
-Lo siento… -Se disculpo
-¿¡Qué!? –Casi grite eso- ¿Por qué te disculpas?, eso definitivamente no tiene nada de malo
-Yo… solo… -Frunció su boca buscando palabras, luego me miró de reojo- ¿No te molesta?
-¿Cambia algo de tu personalidad? –Esperé su obvia respuesta de negación y agregué- Entonces no importa, eres una buena persona Maki-san
-¿Cómo sabes eso? –Rio
Me sonrojé, era cierto que no tenía como probarlo, pero sí sabía cómo liberarme
-Porque lo siento –Siendo lo más franca que pude, me gané una mirada tiernamente asombrada
Mi cigarro se acabó. Del suyo se desprendió la ceniza. Sin valor miraba como seguía volando el hilo de humo, sin embargo, seguí el recorrido que hizo desde el cenicero a su boca.
-Gracias, Nico… -Dijo apagando el cilindro- De verdad… Muchas gracias…
(…) Nico Pov End / Eli Pov (…)
Mentira…
¡Estúpida Maki, por qué acompañaste a esa chica abandonándome aquí!
Ah… Ya recordé el porqué… Está bien, por esta vez la perdono
-Y… Nozomi-san… -Tosí, estaba bastante nerviosa
-Sí, Ayase-san –Me miró interrogante
-"¿Me dijo Ayase?" –Me puse sorprendente más nerviosa. Ni sabía que se podía estar más- Y… ¿Estudias?
-Sí, estoy terminando la psicología –Me miró con una sonrisa que me hizo relajarse un pocos- ¿Y usted?
-¿Usted? –Me sorprendí –Tenemos casi la misma edad
-Tengo veintisiete –Dijo ella levantando una ceja
-Yo también –La miré de la misma forma- Y para tu duda, terminé hace un tiempo administración, mis padres tienen una empresa
-Vaya, así que de verdad eres una chica rica –Dijo Toujou
-¿Por qué lo dices? –Reí
-No se ven muchas rubias y altas por aquí, aparte, la casa de tu mejor amiga es gigantesca –Dijo
-¿No es muy estereotipado para una psicóloga? –Me extrañó
-Claro que no –Rio bella y hermosamente la chica- Es cosa de ver cómo te sientas, o cómo hablas, o cómo te comportas
-Ahora hasta actuó como niña rica –Lo dije con gracia
-Tal vez, pero es genial –Me dijo viéndome directamente a mis ojos, y ese turquesa me penetró
-¿G-gracias? –Y ahí estaba de nuevo, esos nervios extraños
Toujou rio por lo bajo con una tierna expresión y me alegró. Luego me preguntó
-¿Y cómo se conocieron con Nishikino-san? –
-Pues…
-Verás… Cuando era pequeña, y la empresa estaba en su punto máximo de crecimiento, mi padre empezó a buscar formas de ampliar su negocio –Explicó la pelirroja en otra parte de la casa
-Y mi padre, quien también quería expandirse, recurrió al padre de Maki –Continuó Eli desde la sala de estar
-Eli tenía unos siete años –Recordaba Maki
-Y Maki unos cinco –Sonrió la rubia
-Pero nos llevamos bien de inmediato
-Era como mi hermana pequeña, así que siempre la protegí y enseñé
-Y un con veinte años más encima, sigue protegiéndome –Dijo Maki- Pero aunque no se dé cuenta, siempre estoy tras ella
-Es lindo que sigan siendo amigas –Sonrió Nozomi
-Sí, lo es –Sonreí también, al recordar lo mucho que quería a Maki
-Me faltan solo veinte años más –Suspiró
-¿Para qué? –la miré interrogante, no entendía a qué se refería
-A nada, no te preocupes –Me sonrió- ¿Y por qué las chicas se demoraran tanto?
-Maki no puede tener una conversación de más de diez minutos con alguien –Expliqué- Tu amiga ha hecho un nuevo logro
-Nico, no puede permanecer callada más de diez segundos… Creo que eso influye –Me miró casi compadeciéndose por Maki
-Pero ahora estamos las dos –Dije sirviendo más vodka a su vaso- Ellas estarán bien
-Sí, lo estarán –Sonrió- Y bueno, cuéntame más de eso de la empresa de tu familia
-No hay mucho que contar en realidad –Contesté
-Ayase… Me suena, lo sé –Pensó tratando de recordar- pero es Rusa
-Exacto –Sonreí algo avergonzada
-Entonces tú… -Me miró con sorpresa- ¿Eres rusa?
-Así es –De verdad sentía como me sonrojaba
-Con razón eres tan linda –Suspiró ella
-"¡Espera! ¿¡Me dijo linda!?" –Si antes tenía un leve rubor en mis mejillas, ahora tenía la cara roja- ¿Q-Qué estás diciendo?
-Vamos, ¿no te lo han dicho antes?
-Sí, pero no es lo mismo –Me excusaba
-¿No? ¿Por qué no? –Me miró con una expresión juguetona, sé que solo me está molestado, así yo también contratacaría
-Nunca me lo había dicho una chica tan bonita –Touché. Me sentí nerviosa, pero me conformé con su sonrojo y su cara de asombro
-Tonta –Miró hacia el suelo e infló sus mejillas de aire
-Tú comenzaste, Toujou-san –Dije feliz por mi nuevo hobby
Levantó su cara con un puchero y ceño fruncido- No me puedes decir 'Toujou-san' después de molestarme de esa forma
-Esperaba que dijeras eso, Nozomi –Saboreé su nombre en mi boca- Pero eso implica que deberás tratarme con el mismo formalismo
-Lo sé, Elichika –Escuchar mi nombre fue incluso mejor, pero no pude evitar sonrojarme salvajemente y tener que voltear la cabeza para no verle los ojos
-B-bien… -Asentí, eso era lo que quería, pero no creo poder soportar escuchar mi nombre de sus labios
-¿Soportaras que te diga así? –Dijo casi como leyendo mi mente- Tal vez sea mejor si te digo Elichi, es más corto, y pega con tu personalidad
Sentí como mi corazón saltaba, pero aun así pude mirarla de frente-"¿Mi personalidad?"-Me pregunté
-Sí, eres una ternura –Mentira, lo volvió a hacer
-"¿¡Cómo lo hace para leer mi mente!?"-Me grité- "Nozomi, me volverás loca"
Y cómo si se adentrara de nuevo rio por lo bajo y me miró alegre.
(…) Eli Pov End/ Nico Pov (…)
Después de un poco más de charla y que nuestros vasos se vaciaran nos entramos.
Conversamos de cualquier cosa y hasta nos preguntaron cómo nos habíamos conocido con Nozomi
- ¿Y ustedes? ¿Cómo se conocieron?
-Mm… -Traté de recordar
-Nicochi, ¿No te acuerdas como nos conocimos? –Fingió sentirse ofendida Nozomi
-Claro que sí –Afirmé – Fue cuando las dos teníamos seis en preescolar. Recuerdo que te acercaste con un dibujo de una estrella en la mano y dijiste
-'Ella brilla igual que tú' –Dijimos al unisón
-Y desde ahí no nos separamos más –Completó Nozomi
Las chicas sonrieron y se miraron de frente haciendo una expresión demasiado linda para cualquiera (lo sé porque ni Nozomi pudo evitar embobarse con esa expresión)
-Eso fue demasiado tierno –Expresó Eli
-Concuerdo –Sonrió Maki
-C-Claro que no –Me sonrojé
Maki me miró desafiante y me obligó a mantener la mirada- Sí lo es
-No, no lo es –Respondí de inmediato
Vi a la rubia decirle algo a Nozomi, levantarse y marcharse a la cocina.
-Vamos Yazawa-san…
-Nico –Corregí
-Vamos Nico-chan admite que fue tierno –Me pidió con ojos suplicante
-Agh, eso no fue tierno, hay cosas más tiernas todavía –Apunté
-¿Cómo qué? –Se cruzó de brazos y me miró interrogante
-"Como tú por ejemplo" – Pensé, pero en vez de responder me quede en silencio, sé que me estaba sonrojando
-¿Nico-chan? –Seguida por mis ojos se sentó a mi lado- Estás roja, ¿te sientes bien?
-S-Sí, estoy bien –Tartamudeé
-¿Segura?, no te habrá subido la presión o algo así –Cubriendo mi frente con su mano se acercó más
-No, estoy bien –Insistí
-No te creo –Apartando su mano ahora colocaba su frente. Y no sé porque, pero algo me decía que la presión no te daba fiebre
-Maki…chan –Dude al decir su nombre, pero me miró con delicadeza
Definitivamente ahí no soporté vi un sentimiento en esos ojos, y sentí su respiración en mi cara. Esa chica simplemente se metió a mi cerebro y apagó todas las funciones lógicas y racionales. Si no fuera porque la conozco hace poco, y porque aún no me cabía en la cabeza, diría que me había enamorado.
-Nico, creo que me haces mal
Cuando lo dijo, mi piel se puso fría, y mis manos tensas. Sentí dolor en algún lugar de mi pecho, y algo cálido que amenazaba con caer de mis ojos. ¿No que no me había enamorado?
Sus manos estaban en mis hombros, pero lentamente se fueron deslizando a mi espalda, recorrieron cada centímetro de ella, y se unieron al medio de ésta entrelazando sus dedos.
-Me surge la necesidad de hacer estás cosas contigo –Confesó, pegando su barbilla a mi hombro. Yo hice lo mismo
-Tú también me haces mal… Me haces un revoltijo de emociones que nunca soñé sentir
Maki se separó rápido y agarrando un mechón de su cabello trataba de aliviar su sonrojo
-¿Maki? –La llamé
-¿'Maki'? Así que Nicochi entro en confianza –Dijo Nozomi a mi espalda
-N-Nozomi –Le mostré enfado en mi rostro- ¿Y ustedes por qué se demoraron tanto? ¿Para dónde fueron?
Vi cómo se sonrojaba mi mejor amiga, aunque sea un ápice, lo note de todos modos, sin embargo, Eli estaba más calmada y respondió
-Trajimos algunas cosas para comer ya que la pizza se acabó –Dijo mostrando una fuente con papas
*tritrit* Sonó un teléfono. El mío no era, y el de Maki tampoco, sin embargo, cuando lo estaba revisando sentí los brazos de alguien abrazarme desde atrás.
-Feliz cumpleaños Nicochi –Me dijo apretujándome Nozomi
-¿Nico está de cumpleaños? –Se sorprendió Eli
-Sí, hoy cumple sus veintisiete –Me seguía abrazando
-N-Nozomi –Me sonrojé
-Ahora todas tenemos la misma edad –Sonrió Nozomi- Bueno, casi...
-Yo no –Dijo Maki- Tengo veinticinco
-¿E-Eres menor? –Eso me extraño, creía que tenía mi edad, o hasta más
-¿Ves Nicochi?, eres muy pequeña –Me molestaba Nozomi
-Feliz cumpleaños Nico-chan –Me sonrió Maki, una sonrisa solo para mí
-Entonces hay que seguir celebrando –Exclamó Eli
Y celebramos unas cuatro horas más, hasta que Maki estaba sonrojada por el alcohol, Nozomi y Eli hablaban algo que solo ellas se entendían y yo, trataba como fuera de mantener la compostura.
-Nico-chan –Dijo Maki de manera neutral, si no fuera por su sonrojo, no sabría que había bebido
-Sí, Maki-chan
-Te seré sincera… -Tragué pesado, de verdad esperaba para saber que me diría- Anhelaba conocerte, y ahora que te conozco, anhelo tenerte
Ese 'anhelaba conocerte' y más aún el 'anhelo tenerte' lo escuché mil veces en mi cabeza, con una voz tenue de fondo que repetía 'no te ilusiones' constantemente
-¿A-A qué te refieres? –Estaba sonrojada sabía que esto era algo que no diría sobria, así que aprovecharía
-Sabes… -Comenzó a explicar- Hace mucho que paso por ese sector en el que trabajas. De hecho, he tenido que trabajar en la empresa que está a unas cuadras del local desde el primer año de universidad.
Mi miró con delicadeza, como advirtiendo que lo que decía era así de frágil y una verdad absoluta.
-Un día te vi entrar a ese café, y dije que si tú entrabas allí debía ser bueno –Sonrió- Ya van casi dos años desde eso
-Y en dos años, ¿nunca se te ocurrió hablarme? –Pregunté quería saber más
-Veras… cuando entré, supuse que ibas a solo comprar, y pensé que quizás, después de eso podría hablarte mejor, pero resulto ser que trabajabas ahí… Me alegra haberte conocido, aunque me tomara dos años…
-Maki… yo… -Quería ser igual de sincera que ella, tenía que serlo- T-También te he querido conocer, desde el momento en que entraste todo se opacó de tal forma que no había manera de ver a alguien más. Te extrañaba cuando no estaba ahí, te soñaba en las noches, y te buscaba con la mirada en las calles, algo me hace necesitarte
-Tengo ganas de estar cerca de ti… -Susurró en mi oído
-Yo también quiero estar cerca de ti Maki-chan –La abracé, dejándome llevar por el alcohol, e inhale su perfume
-¿Me acompañas? –Me pidió repentinamente
Yo solo asentí, y guiada por su mano que sujetaba fuertemente a la mía, entramos en una habitación, que sabía era de Maki, puesto que esta era ella. Unos edificios negros adornaban las paredes de la habitación. Cuadros en blanco y negro. Una amplia y pulcra cama. Algunos instrumentos en un costado de la sala. Todo en orden.
Con cuidado me terminó el recorrido a la falda de la cama, y sentándonos me miró a los ojos. Por la ventana entraba luz de luna, y hacia a sus ojos más hermosos que nunca. Sentía el ritmo de mi corazón ir subiendo de nivel, y cuando estuvo a punto de explotar escuché
-Nico-chan… Cuando Nozomi-san dijo que estabas de cumpleaños me preocupe, no sabía que regalarte, ni menos a esta hora… -Me decía- No sé si será suficiente, o correcto, puesto que es primera vez que lo hago… Pero Nico-chan… no encuentro otra palabra para este sentimiento que 'amor'. No creía en que surgiera de la nada, juraba que demoraba años, pero cuando te vi lo sentí, y ahora que te tengo cerca, lo escucho de mi propio corazón…
Se tomó un respiro. Estaba claro que la borrachera se nos había pasado a las dos.
-Eres la primera persona de la que me he enamorado, así que creo que es justo que te de mí corazón –Me sonrió con algo de tristeza- Lo es desde que te vi, pero ahora quiero que lo sepas. Puedes hacer lo que gustes con él.
Por inercia me acerqué, la tomé del cuello de su blusa y la arrastré hasta mi boca. El beso me sabía salado, ella y yo llorábamos. Nunca me habían dicho nada tan bello, y nunca había sentido algo tan poderoso. Sí la amaba. Amor a primera vista
-Maki-chan, mi corazón también es tuyo, desde que me miraste con esa sonrisa cautivadora –Le sonreí y la volví a besar
-Nico-chan, ¿te quedarías hoy en mi casa? –Mi miró con un sonrojo poco distinguible
-Maki-chan, son las tres de la mañana y no hay locomoción… Es obvio que de todas formas me quedaría –Y ahí lo vi claramente, un sonrojo bello y notorio que combinaba bien con su rostro, el color de su cabello y la luz azul que se colaba por la ventana, y nuevamente, mi mente, corazón y alma, me exigían juntar nuestros labios.
Sonrió apenada, y agregó- ¿Vamos a ver que están haciendo esas dos?
Asentí y nos dirigimos a la sala donde estaban las chicas. Las dos, ya habían caído dormidas, probablemente hablando, porque sus cuerpos se encontraban muy junto y sus cabezas pegadas descansaban en la otra.
-Nico, ¿me harías un favor? –Me preguntó
-Sí, ¿Qué necesitas? –Le contesté para que prosiguiera
-Ve a la segunda habitación a la derecha y abre la cama –Me miró con suplica, y en dos segundo, ya estaba haciendo lo que me pidió
Cuando tuve todo preparado, Maki venían con Eli en brazos, y con delicadeza la dejo a un lado de la cama, pidiéndome hacer lo mismo con el otro lado, trajo a Nozomi, y la acostó al lado de la rubia.
Después de eso, me encaminó a la pieza de la que habíamos salido, y pasándome un camisón largo me invitó a acostarme.
Ya en el momento que las dos estábamos acostadas, hablamos por horas de nosotras, nuestros gustos, nuestros disgustos, nuestra vida, y nuestros sueños.
Me sorprendió el conocer los detalles de la semana que no la vi, esa que había sido provocada por tener que asumir el cargo en la compañía de su familia. La idea, era que ella empezara a administrar con la supervisión de su padre hasta que estuviera calificada para manejarla sola.
Yo le conté de cómo había terminado trabajando en el café. Le conté que tenía más hermanos, y ella aseguró que se llevarían bien. También hablé sobre mi mala suerte y le confesé que quizás ella era mi mayor tesoro, lo mejor que podía haber ganado, y por eso, la suerte no me había ayudado antes, puesto que estaba preparando nuestro encuentro.
No sé cuándo nos quedamos dormidas. Solo sé, que en la mañana, cuando desperté, y la vi dormida a mi lado, me imaginé una vida con ella. Su mano en mi cintura me hacía sentirme protegida, y su aliento cálido sobre mi rostro, extasiada. No fue mucho lo que tuve que esperar para que ella abriera los ojos y con cara adormilada sonriera
-Buenos día, Nico-chan –Me dijo en un susurro
-Buenos días, Maki-chan –Le respondí en el mismo volumen
-Oye… -Me llamó- Feliz cumpleaños –Para abrazarme con fuerza y sonreír
-Gracias, pequeña –Reí, ahora que era dos años mayor
-Mira quién habla de pequeña –Me contradijo
La miré con mis mejillas llenas de aire mas el ceño arrugado. Ella, sorpresivamente apretó mis mejillas con su pulgar e índice, luego me acercó a ella aprovechando la posición de su mano, y en un fugaz beso me quito la molestia.
-¿Vamos a desayunar? –Me preguntó divertida por mis expresiones
-Bien… -Le saqué la lengua y me levanté
En la cocina Eli y Nozomi con una sonrisa de oreja a oreja preparaban el desayuno. Nos saludamos, para luego, ayudando en lo que podíamos termináramos en solo un santiamén.
Comimos y reímos como amigas de toda la vida. Por lo que noté, Nozomi también había avanzado mucho con Eli. No recuerdo cuando empecé a tratar de forma tan casual a esas dos, pero me sentía a gusto, podría jurar que el destino no se había equivocado.
(…) (…)
Ahora, tres meses después de ese espectacular cumpleaños, trabajo en uno de los más prestigiosos restaurantes del centro, todo gracias a Maki-chan. Días después simplemente llegó y me dijo:
*Flash Back*
-Felicidades Yazawa-san, ha sido aceptada para trabajar desde mañana en restaurant 'ресторан'. Espero le sea de su agrado la oferta –Lo dijo con una sonrisa y orgullo
-Estás bromeando –Afirmé. Conocía ese lugar, y nunca me contrataría, menos si ni siquiera comercios menores me aceptaban
-No, no estoy bromeando –Dijo mirándome seriamente- Quizás moví algunos hilos –Tomando un mechón de su cabello lo empezó a mover nerviosa- Pero te aseguro, serás la mejor en esa cocina
La miré, me quedé en silencio e inmóvil. Había hecho mi sueño realidad en unas semanas, y solo por el amor que me tiene. No debería hacerlo, pero pesé a toda la gente que se agolpaba en el local la besé, con pasión, con cariño, con las ganas que me había tragado en nuestras reuniones en la tarde para 'conocernos' más.
*Fin Flash Back*
Luego, me enteré que mi jefa era nada más ni nada menos que Ayase Elichika, quien aparte de ser rusa y bastante rica (para mi sorpresa), tenía ahora una fuerte conexión con Nozomi, mi mejor amiga.
Y pesé a que amé a Maki desde la primera vez que me dedicó esa hermosa sonrisa, nos demoramos tres meses en formalizar nuestra relación. En cambio, Nozomi y Eli, con tres semanas ya se había dado cuenta que eran almas gemelas y estaban haciendo planes para irse a vivir juntas.
Es hermoso tener suerte. Pero lo verdaderamente hermoso es encontrar suerte en una persona. Encontrar a alguien que te haga sentir feliz y dichoso al lado de ella. Creo que por esa razón, nunca olvidaré el más glorioso cumpleaños de mi vida.
Y eso fue creó que igual me quedo aceptable, no es taaan largo, ni tan corto :v!
Por último, y para que descansen (XD) gracias a todos los que leen. Les doy un pedacito de mi corazón a todos lo que me apoyan... Quizás por amarlos tanto a ustedes no puedo amar a nadie ;-;
Naaa... mejor así XDD. Un cacho menos (? Disculpándome con los que tienen pareja Es que yo no puedo XDDD
