-Tal vez sea… el especial…- y arrebatándoselo de las manos Maou procedió a encenderlo- vamos a probarlo.
Y mas cof cof cof por parte del Rey demonio y mas Alaciel preocupado por su señor.
-Que extraño, también sabe diferente- comentó Maou mientras se volvía a sentar alrededor de la mesa y intentaba recuperarse del último percance- por cierto, ¿donde compraste la caja?
-¿Comprar? Lo siento mi señor, pero empiezo a pensar que no entendí del todo cual era mi cometido- contestó el comandante mientras recogía el misterioso cigarro que le ofrecía su superior
- Pero… ¿no la compraste? Es decir… ¿ALACIEL DE DONDE LA SACASTE?- pregunto el Rey demonio dando un golpazo que hizo retumbar la sala entera-.
-Esto… yo no quería gastar, sabe bien que no andamos muy bien de dinero, por supuesto yo no quería una despesa mas porque, claro, yo… -el comandante observaba la ira creciente de su señor mientras balbuceaba más excusas sin sentido- perdóneme, mi señor, perdóneme se lo ruego.
-Está bien, está bien, pero ¡contesta a la maldita pregunta!- exclamo Maou pegando otro golpe en la mesa. La tensión se palpaba en el aire, Alaciel sabía que se la jugaba, Maou sabía que Alaciel se la jugaba, aunque, quizás…
-… huh… se lo quité a un chico… - contestó sacando el humo de su ultima calada.
- Entiendo… lo pasaremos por alto... Sin embargo hay una condición...
-¿Cu...Cual?- Que mala espina, a este cuando se le va se le va, y no vuelve jo...
- Hum.. Para empezar me pasas este...?
-eh...Cigarro – el comandante lo dejó entre los dos dedos que le extendía Maou-.
-Cigarro, - concluyo mientras daba una larga calada- y deberás conseguir más...?
-Cajas de... ¿cigarros?
-Exxxacto- y susurrando añadió- Sabes Alaciel, en realidad es un placer trazar planes contigo.
-Gracias mi señor- contestó este, también susurrando- la verdad es que hoy me lo pase de muerte en la misión pfjajajja.
-¿Siii? – Maou se acerco a su compañero, que ya casi ni se oían de lo bajo que hablaban y puso cara de niño travieso (Pfjajaj xs niño travieso?) – Cuenta cuenta.
-Pues vera, - Alaciel cogió el "cigarro", le dio una generosa calada y continuó con su relato- Iba yo andando por la calle, como ando yo, ya sabe, con cache, y de repente…
Mientras Alaciel contaba su historia y Maou se partía de risa, la habitación se llenaba del humo de ese misterioso cigarro. Ellos, inocentes, sin darse cuenta de lo que se estaban metiendo en el cuerpo, se lo estaban pasando de muerte. Literal. En una de sus sonoras carcajadas casi perdemos a nuestro Rey Demonio, y al comandante poco le faltaba, se estaba embalado con su relato y gesticulaba para enfatizar cada pequeño detalle. Maou estaba que alucinaba con las paranoias de su colega.
-Tío, la próxima no me la pierdo de verdad, pff jajaja… es que no se te puede dejar suelto, hay que ver… -dijo Maou tanteando la mesa en busca del cigarro- oye ¿Por qué pones esa cara?
-M-Mi señor, usted nunca, us-usted –Alaciel tenía la cara como un tomate- nunca me había llamado tío…
-Ahh así que es eso… hum, la verdad es que se lo oí decir a unos chicos y me pareció útil memorizarlo. Creo que ya que estamos de viaje podríamos dejar de lado nuestra relación jefe-fiel subordinado por un tiempo, además, la verdad es que creo que ya empieza a estar algo pasado jejeje
- Tío, eso que me dices, eso tío, eso me parece genial –estrecharon las manos y cerraron así su.. ¿Pacto?- Pjajaja la verdad es que si que estamos algo anticuados, hay que ponerse al día, innovar, ¿ves por donde voy?
-Lo veo, lo veo y me gusta, podríamos usar palabras como tronco, macho, flipe, keloke… -Maou iba enumerando sus palabras mientras se exprimía el coco para recordar lo que sea que había aprendido mirando la TV- loco…
