Disclaimer: Gintama y sus personajes no son míos, aunque eso quisiera para juntar a Sougo y Kagura de una vez por todas.
Advertencias: Lenguaje y mención de contenido explícito.
Extensión: 981 palabras.
N/A: Este extra sucede unas semanas después de que Sougo y Kagura escaparan de la tierra.
Crap Potion
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Extra #1 Una mujer debe conservar su pureza hasta el día de su matrimonio
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Kagura caminaba de un lado a otro en la nave, todos los que se encontraban allí deseando tener un viaje tranquilo se encontraban molestos, la chica de cabellos bermellón no hacía otra cosa más que balbucear y fastidiarlos. Sougo, quién se había rendido en tranquilizarla, escuchaba música mientras fingía dormitar. Llevaban un poco más de un par de semanas juntos, y la cosa estaba lejos de ser miel sobre hojuelas. La Yato no hacía más que lloriquear por la ausencia de su familia, habían tenido muchos problemas en el planeta lleno de gente igual, y por ello, habían tenido que marcharse a uno diferente. Cuándo Kagura había imaginado navegar por todo el universo, lo había pensado para vivir nuevas aventuras, quizá con su calvo padre, para hacerse más poderosa, no para huir en una aventura adolescente con un sádico bastardo.
—¡Oe! ¿Me estás escuchando? —gritó, haciendo que más de uno de los que viajaban con ellos la hiciera callar.
Okita, con pereza alzó el antifaz que cubría sus ojos y le otorgó una mirada estoica.
—¿Qué quieres China?
Kagura bufó, y se desplomó sobre su asiento por fin. Los demás soltaron un suspiro de alivio, esperando que la chica se quedara quieta en su puesto de una vez.
—Quiero regresar a la tierra, no soporto seguir contigo —masculló. A diferencia de Okita, Kagura no estaba demasiado contenta por compartir los días y noches con él. Si bien era cierto que él le daba un placer que jamás imaginó sentir, por todo lo demás lo despreciaba. Sabía que en lo único que podían llevarse bien era en la cama, y que cuándo las hormonas dejaran de hacer de las suyas, lo mataría con sus propias manos.
Porque sí, atribuía a su actuar a causa de la euforia adolescente, hubiese podido ser cualquier otro, desgraciadamente Okita Sougo había sido el primero.
—Puedes regresar cuándo lleguemos a la siguiente terminal —Sougo bostezó—. Pero tan pronto cómo estés de nuevo en Kabuki, traerás la desgracia y deshonor sobre tu familia y tu vaca —Kagura ladeó la cabeza, confundida—. Ah no, si la vaca eres tú.
La pelinaranja lo agarró del cuello, cortando su respiración con enojo. Quería irse ya mismo, no lo toleraba para nada, no importaba cuántas veces se acostara con él, jamás iba a quererlo ni un poco, temió. Temió estar arruinada por él.
—Escucha bastardo, tú me acompañarás a la tierra, y cuándo cometas seppuku, mi honor será devuelto —declaró soltando su garganta, se recostó en la silla—. O puedo asesinarte yo misma, diré que moriste en un accidente, seré viuda, pero con honor.
Kagura asintió efusiva, cruzando ambos brazos bajo su pecho con una sonrisa satisfecha en su rostro. Sougo ladeó una maliciosa mueca, levantándose de su asiento y acorralando a la Yato.
—¿Si sabes que ningún hombre te tomará ya que no eres virgen? —inquirió victorioso—. Lamento decirte esto mocosa, pero a menos de que te quedes conmigo, quedarás sola hasta el fin de tus días.
—Prefiero tirarme por la ventana en lugar de dejar que me folles de nuevo—vociferó procurando abrir la ventana de cristal sellada de la nave, y las personas escandalizadas observaron la escena de la joven pareja.
—O quizá el cuatro-ojos te acepte así —musitó fingiendo una pose pensativa—. Aunque dudo mucho que ese perdedor pueda darte una mínima parte del placer que yo te hago sentir.
Susurró en su oído, lamiendo su oreja con parsimonia. Kagura sintió el rojo de su vestido mimetizarse con el color de sus mejillas, y antes de poder darle un empujón para apartarlo, Sougo ya estaba de vuelta en su silla, leyendo una revista cualquiera.
—Hijo de puta... —farfulló una vez volvió en sí ocasionando una sonrisa en el policía. Kagura detestaba cómo su cuerpo se encendía por ese imbécil prepotente. No era mayor cosa cómo él pretendía, sin embargo ella no tenía ninguna referencia para comparar—. Es realmente molesto que te guste, pero son aun más molestos tus estúpidos celos.
Sougo desfiguró su sonrisa, y su gesto se endureció.
—Sueñas China, no hay manera en que esté celoso por alguien como tú —murmuró—. Yo sólo soy tan benevolente que soy el único que puede aceptarte, y lo hago pese a que seas una plana gritona.
Kagura lo sabía, él tenía que dejar de negarlo, ella le gustaba. Era desagradable, pero de otra forma no la hubiese envenenado con la poción de mierda, y luego huir con ella. Eso era tan fuera de personaje que le asustaba. Si ella no le gustara, él no se hubiese atrevido a desafiar a Gintoki, ni a sus superiores del shinsengumi -al menos a Kondo-, no hubiese dejado su puesto de ladrón de impuestos por una mujer, menos por una que decía despreciar y aborrecer. Sabía que era un sádico que menospreciaba a cualquiera, sobre todo a una mujer. ¿Por qué le preocupaba su honor si no la quería?
—No tienes que preocuparte sádico, en la siguiente terminal nos haré el favor de separarnos, y si puedo, me desharé de ti para asegurarme de no volver a ver tu horrible rostro en mi vida.
Al contrario de lo que lo que esperaba Kagura, el shinsengumi sonrió, y volvió a acorralarla.
—Sigues soñando, no hay forma de que me puedas olvidar en tu vida, estás arruinada. Te he destruido, no podrás imaginar jamás a otro hombre que no sea yo, el único que ha conseguido dominarte.
La Yato mordió su lengua, enrojecida de la cólera. Lo agarró del cuello de su camisa, con la intención de asfixiarlo de nuevo.
—Eso es lo que tú crees...
Demasiado tarde, él la había interrumpido con un imponente beso. Uno brusco, demandante, opresor. No le importó que hubiesen ojos curiosos presenciando esa escena para mayores de 17, lo único que le importó era sentir que Kagura se humedecía gracias a él.
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N/A: No vuelvo a prometer algo en mi vida, pero se los debía. xD Gracias por leer y por sus comentarios. Me hace feliz saber que las tonterías que escribo le gustan a alguien más. Espero que este pequeño capítulo extra les haya gustado mucho y me gustaría saber su opinión. ^^
¿Debería dejar Crap Potion en paz, y en su lugar escribir otro fic OkiKagu pero empezarlo a subir cuándo esté terminado? x'D
—Febrero 22 de 2017—
