Capitulo: 2
Atrapada en sus juegos…
Quería desaparecer en esos momentos… "¡Por dios! Le estaba estrechando la mano al hombre que inconscientemente había llamado irresponsable al no atender sus llamadas". Sonrió nerviosa mientras separaba su suave y blanca mano de aquella áspera y oscura. Masculló en un murmuró la palabra "Cielos" mientras lo observaba nerviosa, Fugaku quien permanecia con esa mirada seria, pararo aun frente a ella, esperetando a que hablara.
—Usted y yo tenemos una conversación importante, sobre Sasuke. — soltó con mirada expectante, Sakura tragó hondo y se resignó a un seguro despido o insulto…tal vez y un memo por medio.
—Me preocupa mucho la actitud de Sasuke, ¡Nunca se me había informado de su actitud indebida en el colegio!, incluso, Danzo me aseguraba que todo estaba bien con él, pero veo que no era cierto…no del todo. — habló con aquella voz gruesa y mandataria, mirando de reojo a Danzo.
—Lo siento mucho señor Uchiha, pero viendo que usted estaba en muchos proyectos y contratos importantes, encontré inoportuno avisarle de esos menudos detalles. — intervino Danzo, interrumpiendo la conversación entre la profesora Haruno y Fugaku
— ¿Inoportuno ha dicho?… ¿cree que es inoportuno avisarme sobre algo de mi hijo? — Discrepó Fugaku con aversión…estaba más que indignado con aquellas palabras. ¡Su hijo era mucho más importante que cualquier cosa!
Pospuso su importante reunión con Danzo para pedirle a la profesora Haruno que saliera con él fuera del despacho y así poder hablar sin interrupciones ya que quería ser informado de todo lo que respecta de su hijo. Caminaron por el largo pasillo que daba a la cafetería. Entraron a la cafetería y pidieron un café para luego tomar asiento y hablar sobre los problemas de su hijo.
—Y dígame, ¿Qué problemas le ha causado mi hijo además de los que ya me he enterado? — soltó, bebiendo un sorbo de su café oscuro y caliente.
—Bueno…— inhaló una cantidad de aire que soltó al segundo, preparándose para la seria conversación.
—Como le explico…— soltó casi en un murmullo, moviendo sus dedos intranquilamente por la mesa.
—Solo sea clara y dígame cual es el problema, no se limite solo por saber quién soy. — aquello la hizo sentir un poco más tranquila, aquel hombre no era como su hijo desvergonzado, y a decir verdad, no parecía ni siquiera su hijo de tan amable y sincero que era con sus palabras.
—Sasuke es rebelde y prepotente…cree que el solo hecho de ser un Uchiha puede venir a hacer lo que quiere en donde quiera. — empezó a explicarle.
—Lo heredo de mi padre…ambos son la misma persona, prepotentes y arrogantes. — agregó Fugaku.
—Pero ese no es problema, veras…Sasuke es más que un chico rebelde. Él es agresivo, y no solo con su grupo y demás estudiantes, sino con los maestros. Cree que puede manipular a todos a su antojo, y yo señor, no soy ningún títere para dejarme dominar por un joven que apenas conoce la vida como yo la he visto y vivido. — soltó luego de una corta pausa.
Un minuto de silencio hubo entre ambos, rompiendo el silencio Fugaku quien luego de soltar un ahogante suspiro, le hablo a ella.
—Hablare con él…veré cual es el problema y porque actúa de esa forma. — soltó con desaliento, provocado por la decepción que se había llevado de su propio hijo.
—Parece que mi estancia fuera de la residencia le ha hecho pensar que puede hacer lo que se plazca, pero lamentablemente…yo no soy ese tipo de padres que dejan pasar todas las faltas a su hijo, yo no le enseñado ese tipo de cosas, pero tampoco no sé de donde las ha sacado. — habló serio y directo, estremeciendo a Sakura por esa mirada fría que tenia posada en ella.
—Lamento mucho haberlo hecho pasar por todo esto y haberlo molestado, también lamento hablarle de esa forma, refiriéndome a usted como un padre irresponsable. — apretó sus labios, soltando aquellas palabras al momento.
—El que debería estar apenado seria en este caso yo, por mi hijo haberle faltado el respeto de esa forma…le prometo que no volverá a suceder, y si volviera a pasar, no se limite en llamarme a cualquier hora. — soltó mientras se levantaba de la silla, sacando se du billetera una tarjeta cual contenía su nombre, numero de celular y el numero de su despacho.
—Espero que su hijo le escuche y vuelva a entrar a clases como se debe, no me gustaría reprobarlo en la materia. — habló ella mientras extendía su mano derecha para despedirse del Uchiha, devolviéndole este el saludo.
Salieron a la par, separándose al final del pasillo donde nuevamente se estrecharon las manos y se despidieron. Sakura se dio la vuelta y camino hasta su salón donde había dejado su maletín y demás cosas, recogiéndolas al momento para poder partir a su apartamento.
…
Los siguientes cuatro días fueron los peores que había tenido en su vida. La disputa entre dos estudiantes en plena clase, termino en una fuerte pelea y la suspensión de ambos. Ella intentó detenerlos, interviniendo en medio de aquella pelea, lanzándosele uno de los estudiantes encima para luego empujarla, cayendo la Haruno en el suelo ante la tremenda fuerza que ejerció el joven contra ella.
En esos cuatro días, la presencia de Uchiha Sasuke no fue vista hasta el quinto día, y ese día fue el peor de todos al reconocer en la mirada del Uchiha la furia que llevaba este por dentro. Había entrado en silencio, cinco minutos tardes, pasando olímpicamente por al lado de la profesora Haruno quien detuvo la clase para mirarle serio, y antes de tomar asiento en su pupitre, le entrego con un gesto de desagrado, la excusa de sus cuatro días de ausencias. Se sintió apenada y algo culpable al ver raspones leves en el rostro del Uchiha y un pequeño moretón en su mejilla…seguramente su padre le golpeo.
En toda la clase, la mirada del Uchiha estuvo al pendiente de su profesora quien al percatarse de su atención le miro, notando que en su mirada no había interés alguno sobre lo que ella dictaba y a pesar que él escribía todo lo que ella decía, tenía en cuenta que esos penetrantes ojos transmitían odio y rencor asía ella, sintiéndose incomoda. Copio quince preguntas en la pizarra y doce definiciones, ordenándoles a los estudiantes que hicieran el trabajo en silencio. Tomó asiento en su silla, detrás del escritorio y se dispuso a continuar de corregir las pruebas del grupo anterior. Cada vez que miraba al Uchiha, se encontraba con la fría mirada de este quien en ningún momento le había quitado la mirada, empezando a exasperarla…ningún muchachito de esa edad vendría a intentarle de intimidarle con esa rebelde mirada, y eso era algo que se lo dejaría en claro luego de clases.
El timbre había sonado, culminando la hora final de clases. Como de costumbre, se paro en el marco de la puerta y despidió los jóvenes, buscando entre ellos a cierto joven en especial. Frunció el seño y gruño molesta al creer que Sasuke se había escabullido entre la multitud, pero cuando sus ojos se fijaron en el centro del aula, le vio sentado en su pupitre, con aquel rostro inescrutable.
—Sasuke, ¿Tienes algún problema que te pueda ayudar?, ¿Alguna duda en especial? — soltó ligero y con voz algo exasperante, caminando en dirección a su escritorio para organizar las cosas y poder irse.
—No…— atajó en voz fría. Sakura cerró sus ojos con el ceño completamente fruncido…sabía que solo intentaba provocarla, hacerla perder la cordura para que la votaran, podía leerlo en sus ojos y gestos.
La mentalidad de Sasuke iba lejos que cualquier otra, y cuando se disponía a algo, no había nada que lo hiciera entrar en razón, y eso era algo que Sakura no conocía de él, en que tan perverso podría ser …ella creía conocerlo, pero se equivocaba al creer esa típica falacia de un profesor novato como lo era ella.
—Entonces, ¿Por qué me miras de esa forma?, ¿Cómo si quisieras decirme algo, o tuvieras alguna duda? — preguntó mientras colocaba sus pertenecías en su maletín.
— ¿No puedo prestarle atención? — arqueó una ceja con sarcasmo, soltando aquello con mera burla a pesar que lo dijo en tono serio.
—No vengas con juegos ignorantes Sasuke, sabes muy bien que yo pase por esa etapa y no creas que te voy a creer eso que me aprestabas atención. — se volteó y le miró directo a los ojos mientras le hablaba en voz seria. Sasuke se bufó moderadamente.
—¿Porque no mejor me dices cuál es tu problema conmigo? y lo solucionamos de una vez por todas. — sentenció ella sin saber que había firmado su propia sentencia directo al infierno. Sasuke sonrió arrogantemente mientas se levantaba del pupitre, caminando tranquilamente su dirección.
—Así que fue donde mi padre con chismes…— habló él con una sonrisa en su rostro, ella se cruzó de brazos y le hizo frente al muchachito que ya se creía todo un hombre para mirarle de esa manera.
—No le fui con chismes, le dije la verdad, sobre tu actitud y tus faltas asía el salón de clases…te hice un favor a tu futuro. — se bufó de ella en pleno rostro, mirándole ella incrédula ante tal ofensa.
—Como sea…— murmuró en una pequeña risa como el siseo de una serpiente.
—Usted no toma en cuenta mis amenazar…al parecer es más que terca o estúpida diría yo. — en un segundo los papales había cambiado por completo, tanto como la atmosfera que ahora era bastante densa e incómoda, y mucho mas al tener esa mirada agresiva puesta en ella.
—Me estas faltando el respeto, y como maestra, puedo suspenderte de mi clase. — le amenazó, retrocediendo tres pasos atrás, chocando con la esquina del borde de su escritorio, Sasuke rio divertido ante la torpeza de ella…había conseguido asustarla un poco.
— ¿Qué paso con todo ese ego?… ¿Eh? — preguntó divertido mientras se acercaba a ella, volviendo así a montar sus defensas y poner todo en su lugar.
— ¡Estas suspendido de mi clase!...tendrás que venir con tu padre para que te acepte nuevamente en mi clase. — habló ella enojadísima, y nuevamente, él se bufó de sus palabras.
— ¡E-Eres un desvergonzado! — profirió ella enojada ante la conducta del Uchiha.
— ¿Desvergonzado? — arqueó una ceja divertido, y ella le miro confusa al ver que había sacado sus manos de los bolsillo de su pantalón, quitándose la chaqueta negra para luego desajustarse la corbata y empezar a desabotonarse por orden los botones de su camisa de manga larga, color blanca
—Le enseñare lo que es ser desvergonzado. — habló con malicia, despojándose por completo de su camisa.
Para ser un muchachito de quince años, tenía un torso bien trabajado, con unos brazos y abdomen bien marcados. Sasuke era un joven bastante atractivo, de cabellos rebelde, cortado en escalones, con cada punta en una dirección diferente…su piel, era oro caso, bastante liza y perfecta, blanca como la porcelana, era algo increíble de creerlo, algo que solo se apreciaría en televisión o en una revista de hombres, pero ella había tenido la dicha de presenciarlo frente a ella y fotografiarlo con la mirada, no obstante, su reacción fue diferente a la de cualquier otra mujer que estuviera en su lugar…ella estaba seria y en completo silencio.
—Fácilmente, podría acusarte de acoso sexual. — soltó ella enojadísima, él le miró algo desconcertado por la reacción de ella, pero luego sonrió para sí mismo.
—Pero si aun no le he acosado…profesora. — Se desajustó la hebilla de su pantalón.
—Y te consejo que no lo hagas si no quieres terminar peor que ahora. — le aconsejó como tipo amenaza.
—Cambiara de opinión…se divertirá, y mucho. — aseguró divertido, desabotonándose el botón de su pantalón.
— ¿Sabes lo que es Teleofilia? — preguntó enojadísima mientras buscaba su teléfono celular en el bolsillo, dispuesta a marcar el numero que aparecía en la tarjeta que le había dado el seño Fugaku.
—Suena divertido…— soltó él, deteniéndose frente a ella.
—Y…podríamos ponerlo a prueba. — en un momento su defensa de vino abajo al Uchiha haberle arrebatado de sus propias manos el celular y la dichosa tarjetita, tirándolas a un lado.
La acorralo en la esquina de la pared, aguantándola con sus fuertes manos de las muñecas.
—Le advertí… ¿No es así? — susurró con malicia en su oído.
— ¡Sasuke!, ¡¿Estas demente? — soltó furiosa, soltándose del Uchiha para luego empujarlo lejos de ella.
—¡¿Estás enfermo?! — profirió mientras se arreglaba sus lentes.
—Por usted…estoy más que demente y enfermo por usted…mi querida profesora. — reveló con los ojos bien abiertos.
—E-Eres un inmoral. — lo último que se escucho fue el sonido de una fuerte cachetada, y lo próximo fue el arrepentimiento al ver que él había logrado salirse con la suya…
Le había golpeado y seguramente estaría en problemas serios al golpear un menor de edad. ¡Dios! ¡En que problema se había metido no mas por un joven inmoral!
—Me he enamorado de usted como un loco. — habló finalmente, luego de aquella fuerte cachetada, segándose ella nuevamente, y justo cuando le iba a golpear nuevamente con la intención de hacerle reaccionar ante la ridiculez que decía, le aguanto de los brazos, aprisionándola contra la pared y su cuerpo, su pene contra la pelvis de ella, moviéndose de manera lenta para hacerla sentir aun más su erección.
…
—Me he enamorado de Usted como un loco…— aquella declaración se le había metido en su cabeza, aturdiéndola por completo.
— ¡Sasuke!, Te demandare por acoso— le amenazó ella, él simplemente se bufó de ella.
—Hágalo…nadie le escuchara. — acercó su rostro al de ella, chocando su nariz con la de ella.
—¡Que dices!, ¡¿Acaso estás loco?, ¡¿NO conoces las leyes?— profirió ella mientras asía un esfuerzo por soltarse del joven.
—No Profesora, no estoy loco, y es usted la que no conoce las leyes. — aquello la dejo incrédula, frunció el ceño y le miro en completa confusión.
—Usted me sedujo a su forma "ingenua" y "puritana". Se enojo al ver que yo me resistía a sus encantos y fue hasta donde mi padre a decirle mentiras, solo por despecho. — abrió sus ojos por completo, su respiración se acelero al escuchar aquello…Estaba loco…¡NO!, ¡Era un psicópata déspota!
—¡N-NO!, ¡Estas mal!, ¡Te equivocas Sasuke y déjate de juegos! Sé que haces todo esto, solo para desquitarte conmigo, porque fui hasta donde tu padre a hablar sobre tu conducta. — soltó ella entre nerviosa y molesta.
—¡Solo alguien enfermo te creerá toda esa mentira Sasuke!, ¡Ni siquiera tu padre te creería! — profirió ella.
—Usted profesora me sedujo a su forma…usted me volvió loco. — repitió aquella locura, estremeciéndola aun mas al pensar que ese muchachito se había vuelto loco.
—Sasuke, no siguas. Ya para todo este juego, por favor. Si alguien pasa por el pasillo y te escucha, creerá todo esto…nos meterás en problemas. — soltó ella nerviosa, pidiéndole casi a suplicas que parara toda esa mentira.
—Se que se abochorna señorita Haruno, no quiere que nadie se entere de lo nuestro, pero le aseguro que yo no hablare. — tomó a la fuerza la mano derecha de ella y la introdujó junto con la de él dentro de su pantalón, horrorizándola al sentir su mano cerrarse por completo en el erecto pene del Uchiha.
—¡SASUKE YA BASTA!, ¡No hay nada entre tú y yo!, ¡Entiéndelo Ya! — profirió ella mientras forcejeaba por sacar su mano.
—¡Si!, ¡Lo hay!, y usted se niega solo por su profesión…¡Es por eso que me niega ahora!, ¡por su maldita profesión!, ¿o acaso es por otro? — frunció el ceño molesto, asiéndole creer a la Haruno que ese joven estaba fuera de sus cabales para creer en esa fantasía.
—¡Estas demente! — soltó ella horrorizada, él se bufo.
—Vamos profesora, no me haga humillarme más de lo que estoy haciendo. Hágame caso, quieres. Enséñeme a ser un hombre adulto, como lo asía conmigo en su apartamento. — ¡Q-ue! — soltó ella incrédula, y justo cuando iba a replicar ante aquello absurdo, vio la imagen plasmada en la puerta del conserje, quedando estática en aquella posición, Sasuke se percato por la reacción de ella que alguien los había atrapado en su travesura, sonriendo por dentro.
Volteó su rostro y observó por encima del hombro al conserje quien se había quedado estático.
—Estamos en sesión de tutorías. — soltó Sasuke en voz neutral, reaccionando el conserje quien salió de su trance de inmediato.
—¡Que!, ¡no!, ¡No es así! — soltó rápidamente la Haruno al ver la partida del conserje, empujando a Sasuke quien por alguna razón, no había forzado a ella a permanecer en su sitio, saliendo la Haruno disparada en dirección al conserje.
—¡Espere!, ¡Déjeme explicarle!...¡es usted quien vio todo y podría ser mi salvación! — exclamó Sakura mientras le seguía el paso y justo cuando se le iba a interponer en el camino, el conserje se volteo, dispuesto así a encararla.
—Tenga cuidado, si alguien la coge en su juego, su carrera se podría venía abajo. — aconsejó el conserje con voz grave.
—¡Que!, ¡NO!, ¡Espere!, usted ha entendido todo mal, él me forzó, intento que yo callera en su juego…¡Yo no le hice nada! —explico nerviosa.
—guárdese sus explicaciones para otro que le sea, yo mismo vi la verdad, usted le estaba masturbando con la mano a ese muchachito mientras él le suplicaba por mas. — aquello la derrumbo completamente al borde de la desesperación.
—¡NO!, Eso no es así…— dijo histérica.
—¡Usted vio lo que paso y no quiere apoyarme! —le acusó ella.
—¿Acaso es por la influencia de su padre?, ¿Es eso? — preguntó ella, el conserje no mas quedo en silencio, mirándola.
—Mire, no la acusare en nada, y si lo que intenta es de utilizarme para sacarle dinero a los Uchiha, no cuente conmigo para esa falsa. — habló él.
—¡A no!, ¡Entonces es ese inmoral joven quien lo ha comprado para prestarse a este juego!, ya me extrañaba el que él hubiera perdido la cordura. — calibó ella, casando conclusiones que le daban a pensar que Sasuke fue participe en todas esas casualidades para amenazarla y tener el control de ella.
Se dio la vuelta enojadísima, dejando atrás al conserje quien al momento regreso a sus tareas. Ella no se iba a dejar manipular por ese desgraciado, ni mucho menos a dejar que jugara con su carrera y que la pisoteara a su gusto. Entro al salón de clase, encontrando a Sasuke sentado en su silla, pero aquello no fue lo que la obligo a quedarse parada frente a él, indignada, sino porque este se había despojado de sus pantalones y bóxer, quedando completamente desnudo frente a ella, y aun con su pene erecto.
—¡Ponte los pantalones y sal de mi salón antes que te agarre a golpes! — profirió ella, chocando la palma de su mano contra el escritorio, el Uchiha rio ante la acción de ella y mas al creer que eso lo intimidaría.
—Si me dice a donde vamos, me visto. — arqueó una ceja con sarcasmo, irritándola más a ella.
—Tú te irás a donde quieras, yo iré a la delegación a denunciarte por Teleofilio. — Amenazó ella indirectamente, el rio y se levanto, alertándola a ella.
—Pero si soy yo el que debería de ir a poner una denuncia, no obstante…no lo hago porque le quiero señorita Haruno. — aquello no más surgió en ella un arranque impulsivo, abofeteando al joven una vez más.
—Basta con este montaje que tú mismo has planeado, solo para vengarte. — atajó ella con desprecio.
—Te amo…me vuelves loco. — soltó con una sonrisa maliciosa mientras se acercaba en paso lento asía ella.
—Por favor Sasuke. — estalló en carcajada la Haruno, deteniendo el paso el Uchiha.
—NO mas veo en ti un pene, normal y pequeño como para no poder satisfacerme…crees que estoy tan necesitada como piensas…Sasuke, te confieso que tengo pareja y este está bastante desarrollado como para complacerme…— se burló ella, el Uchiha frunció el ceño y en un momento a otro, se acercó violentamente a ella, la tomó de la cintura y la obligo violentamente a acostarse en el escritorio, posicionándose él, encima de ella, de rodillas.
—¿Con que lo tengo pequeño?, ¿Eh?...eso lo veremos. — soltó el severamente enojado…ninguna mujer se había burlado de él de esa forma, y no se lo pasaría a ninguna.
Sonrió ella con malicia y en un arranque, movió su mano directamente al punto débil de un hombre, agarrando sus testículos, apretó de estos fuertemente, lo suficiente como para hacer que el joven saliera de encima de ella.
Se levantó del escritorio y tomó con suma tranquilidad sus pertenencias, y antes de salir por aquella puerta, se volteo y le dio una mirada al Uchiha quien se encontraba de rodillas en el suelo, intentando de reincorporarse.
—Siéntete libre de masturbarte tu solo en mi salón, idiota. —soltó con voz triunfante ella, saliendo por aquella puerta, dispuesta a ir a la delegación para denunciar a ese bastardo.
