Capítulo 6:
Apuesta y pago de una deuda… ¿Todo o Nada?
En la manera que ella movía sus piernas, lo hacían deleitarse, maquinándose así como seria estamparla, boca arriba, en el escritorio y abrirle las piernas, acomodándose entre ellas, sintiendo su calor y la fricción de sus muslos.
En la esquina del pasillo, en lo largo de la banca, que adornaba este, se encontraba ese pequeño grupo, compuesto de seis: Uzumaki Naruto, Nara Shikamaru, Azachi Sasori, Azachi Yajiko alias Pein, Hyuga Neji y su primo…Uchiha Sasuke.
— ¡Hey!, Saske, ¿Iras? —Uzumaki Naruto, se había volteado y observado a su compañero de manera curiosa al este no contestarle.
— ¡Saske! —Le llamó una segundo vez, quitando la vista su compañero del salón 213, donde su 'profesora" había entrado.
— ¡Saske! —En su tercer llamado, Sasuke volteo su rostro y le proporciono una profunda mirada…habían dos cosas que más él odiaba, una era que le llamasen reiterativamente, y otra, el contacto físico, y eso era lo que había hecho Naruto al estamparle su mano en la espalda, dándole un pequeño golpe.
— ¡¿Quieres cállate!? Imbécil. —se levanto, y al instante de decir aquellas palaras, cacheteo la mano derecha de Naruto, apartándola de su hombro.
— ¿Qué te pasa Saske?, ¡Dios!, estas más eufórico que mi abuelo en calcetines, viendo un programa de pelota. —Shikamaru no pudo evitar reír bajito ante el incoherente comentario de Naruto, mientras que Sasori no más chasqueó la lengua, ignorando toda aquella estupidez.
— ¡NO estoy de humor Naruto! —Su voz sonaba amenazante y más al Naruto atraparle por atrás, inmovilizándolo sus brazos.
— ¡OI!, Par de enamorados. Será mejor que dejen sus calenturas para otra ocasión y entren a la clase. ¡Llevan cinco minutos tardes! —Exclamo casi eufórico el profesor del Salón 214, Jiraiya, quien se había asomado por la puerta y reconocido al par de imbéciles.
— ¡Yahiko!, ¡No te hagas de la vista larga!, ¡Sabes muy bien el camino al salón!, ¿O resultaste ser, además de imbécil, ciego? —Exclamó aun más alto al ver que Pein se disponía a voltearse y tomar otra ruta.
— ¡TSK!, ¿Qué son cinco putos minutos tardes? —chasqueó la lengua para luego murmurar aquello.
Sin mas entraron, siendo acogidos por Jiraiya quien les esperaba al lado de la puerta, recibiéndolos con uno de sus tantos sermones matutinos que tanto le fastidiaban a Jiraiya.
— ¡Yahiko!, ¿Piensas reprobar este semestre nuevamente?, Ya ni cabes en la silla. ¡Estás más atrasado que un parto de diez meses! —El grupo no pudo evitar reír en bajito ante lo dicho.
—Ni mi hijo Nagato me había dado tanto problema como ustedes. ¿Qué esperan de la vida?, ¿No le encuentran sentido a la vida? —Estaba rojo de la cólera y más al grupillo ignorarlos y un par reírse de el en bajito.
— ¡Hay Ya!, Ni que hubiéramos llegado una hora tarde al salón. —Objetó Shikamaru.
— ¡Es que ese es el problema matutino con ustedes!, ¡Todos los días llegan tarde!, no más hoy no llegaron al final de la clase porque los atrape a tiempo. —Gritó.
— ¡Y no lo ignores Yahiko!, Tú me resultaste ser el más descarado del grupo que eres capaz de verme y no entrar al salón para al otro día venirme con la magnifica escusa que estabas enfermo y no viniste a la escuela. —Lo último lo dijo en una vaga imitación de las palabras de Yahiko.
Su hija, Konan, quien observaba a su padre, paliarse con sus estudiantes, le observo un tanto sorprendida ya que jamás había visto a su padre tan eufórico. Hoy, al haberse suspendido las clases en el colegio fémino en que ella estaba, decidió acompañar a su padre a su trabajo y así poder hacer su análisis de la vida de los profesores en el aula y su comunicación con el estudiante, pero. En definitiva, en su análisis, jamás pondría el ataque eufórico que tuvo uno de ellos con un grupillo de estudiantes que querían hacerse los payasos del aula.
Un poco más calmado, decidió empezar la clase, no obstante, Yahiko estaba que se lo llevaba los mil infiernos…Lo había burlado en frente de toda la clase y estos se rieron de él. ¡Infeliz!, pero ya vería como se las desquitaría, tal vez y saliendo, le explotara las llantas de su automóvil, o buscaría a su hijo, Nagato, para darle un buen escarmiento, o mejor, llenaría de grafitis todo la parte del frente de su casa.
La clase transcurrió con una aburrida literatura sobre las primeras fallas mecánicas sobre las tácticas guerreras que implementaron en las guerras en diferentes tiempos. A la salida, en el almuerzo, Sasuke se había reunido nuevamente con el grupo, luego de separarse de estos al ser expulsado de la clase por el profesor de química, Orochimaru, al pelearse con Naruto quien de paso también fue botado de la clase.
— ¡Me lleva Carajo! —Exclamó molesto, tomando asiento en la banca del comedor junto al grupo.
— ¡Matare a Naruto si repruebo mala conducta otra vez! —Finalizó.
—Puf, cuando no la repruebas. —Mofó Yahiko.
— ¡Oye!, limítate los comentarios, imbécil. —Se Atrevió a insultarle. Aquello molestó por completo a pein quien le observo de manera amenazadora.
—Cuida mucho el como te refieres a las personas, no sea que te lleves un día de estos una sorpresa, Sasuke. —Amenazó.
— ¡Oh!, por un momento se me olvido respetar a los mayores, como dijo Jiraiya, ya y le alcanzas a su edad. —Se burló con toda sinceridad y su semblante serio.
—… Mocoso…eres un ignorante. —No más el recordar que fue burlado delante de toda la clase por jiraiya lo ponía de mil genios.
—"Ilumíname con tu sabiduría", gran buda Pein. Nos llevas los años de camino, sabes más de la vida. —Le retó, burlándose de él, con las mismas palabras de Jiraiya quien se refirió a él como un retrasado viejo.
— ¡Ese pendejo profesor me las va apagar! —Exclamo furioso, golpeando, con su puño cerrado, la mesa.
— ¡Hay vamos!, ¡relájense ya!, estemos chillin…ya nos fumamos una, porque tanta la tención se debió haber ido. —Interrumpió Nara.
—Sera porque la que compraste resultó ser pura mierda. —agregó Neji.
—No la compre, esa era la que tenia en cultivo en mi cuarto. —Arregló.
— ¡Oye!, Me debes dinero de la apuesta, y no te hagas del pendejo. —Soltó Pein, mientras surgía toda esa discusión sobre la mariguana cosechada de Shikamaru y que esta era toda una mierda. Sasuke sonrió de lado y me miró intrigado.
—Nunca se dio…—le miró divertido.
— ¿Cómo que no se dio si estábamos todos allí?, yo mismo vi cuando noquearon al imbécil ese en el callejón. —Recordó casi enojado…Sasuke se quería pasar del muy sabido con él y eso no se lo toleraría.
—todo fue planeado…yo no voy a esas. No pagare. —Puntualizó.
— ¡Oye pendejo!, será mejor que pagues o…—al momento de agarrarle por la camisa del cuello, vio pasar al grupo de maestras, ocurriéndosele una idea, y sabia que en esta, Sasuke perdería y tendría que pagarle.
— ¿O qué?, te digo ante mano que no le tengo miedo a tus amenazas. —Espetó mientras Pein le soltaba de la camisa y se reacomodaba en la banca.
—No tenia planeado una amenaza, sino…algo más. —Le miró divertido y Sasuke no pudo evitar intrigarse con ello, sumergiéndose por completo en la conversación. Shikamaro se había levantado para buscar una bandeja de alimentos, por lo que Neji y Sasori prestaban atención a ello.
— ¿Qué tanto te atreves? —Le retó a que contestara y pusiera su nivel de bravucón en algo…si es que tenía uno.
—Me conoces…—Contestó Sasuke, serio.
— ¿Todo o nada? —En tan solo pensarlo, le incrementaba más las ansias a Yahiko de tentarlo…Sabía los limites de Sasuke y estos no llegaban al alcance de nadie…sus limites eran diferente, eran manías…
— ¡Bien!, viendo que Sasuke tiene las de perder, pero él así lo ha decidido, quiero que…llegues hasta el limite. —Sasuke frunció en ceño y le miró entre curioso y confundido.
—La clase de la señorita Haruno promete ser una interesante. —Soltó con una larga sonrisa.
—Si, hoy veremos una de esos documentales que tanto odio ver. —Argumentó Sasori.
—Estará oscuro allí…—continuo Pein, Sasori capto aquello y Neji le observo a Sasuke…Sasuke no tenía las bolas para hacerle una broma a la profesora.
— ¿Y porqué no mejor Anko? —Interrumpió Sasori, Pein chasqueó la lengua, negando aquella sugerencia.
—A esa cualquiera le abre las piernas, hostigarla no será la gran excepción…ella es fácil. —Explicó a su punto de vista pein.
—Bien…no más serán palabras. —Aceptó Sasuke y Yahiko rio…Lo que le pasara a Sasuke, luego de eso y con su padre, seria más que suficiente que trescientos dólares.
—Y una segura expulsión…imbécil. —Agregó Neji, indignado por la estupidez de su primo.
Sasuke se levantó de la banca y salió del comedor. Yahiko sabía que no lo haría, que faltaría a la clase y luego pondría la escusa de que su padre le vino a buscar o alguna otra bobada, no obstante, dejo que las cosas tomaran su rumbo, después de todo…él haría el ridículo delante del grupo al no tener las suficientes agallas para hacerlo.
Timbre sonó. Todos se presentaron en el aula, y antes de que la profesora llegara, Yahiko estaba presente, al igual que su grupillo, sorprendiéndose Sakura al verlos allí, reunidos y temprano.
— ¡Vaya!, Yahiko, me sorprendes. ¿Viniste a calentar el asiento o te metiste en un problema y viniste a esconderte? —Soltó con ironía la profesora.
—NO. Hoy vine a prender. He escuchado que la clase será muy interesante y dará que hablar. —Sakura le observó seria por el tono cómico que utilizó para implementar esas palabras.
—No quieras hacerte el payaso conmigo, Yahiko. Te conozco por los tres años que llevas repitiendo mi clase. —Advirtió la profesora, riendo en bajo el aula, u una vez más…apretó su puño y maldijo mentalmente al profesor jiraiya.
—Hay, profesora…como que esta directa hoy. —Soltó Kiba, un ex-integrante del grupillo de pein, por así decirlo, quien acostumbraba a pasarse con ellos.
—Kiba, cierra la boca y ponte en tu lugar. Deberías estudiar lo que resta del este semestre para que pases esta clase y no termines como nuestro querido colega que lleva tres largas generaciones con nosotros. —Advirtió
Sacó su libreta de asistencia y nombro a todos en el listado, suspirando de alivio que no estaba Sasuke a quien debería de verlo en dos semanas luego de citar a su padre para hablarle de la delicada situación que ocurría, ya que antes de irse de ese colegio, tenía que informar lo que ocurría antes de que otro maestro pasara por lo mismo…el problema era que no se atrevía a decir detalle por detalle lo ocurrido, así que no más diría que la hostigaba, pero lo demás, lo que ocurría, de su boca jamás saldría tal suciedad decir.
Antes te tomar asiento, les informó al grupo sobre el tema de la clase, apago las luces y prendió el proyector, plasmándose las primeras imágenes de letras sobre los editores y productores del documental.
Tomó asiento en su silla, detrás del escritorio, en caoba gruesa, y se reacomodo, sacando una pila de exámenes para corregir mientras los estudiantes tomaban notas sobre el documental.
Lo primero que sintió fueron las calientes manos de alguien rosarle las frías piernas, jalándola en un bruco movimiento.
— ¡Cielos! —Exclamó, atrayendo la atención de todo el aula al momento de levantarse, a los segundos, pein capto la presencia de Sasuke en el acto de la profesora por lo que hecho su cuerpo hacia atrás, acomodándolo en el espaldar del pupitre y se escurrió un poco en este, acomodándose a su gusto, con los brazos cruzados mientras observaba con gracias lo próximo que ocurriría…
Indignada de ver quien era al este, el muy canalla asomar su cabeza, se llenó de fuerzas y tomó la opción de ir a prender las luces y sacar al patán ese de allí para abochornarlo delante del todo el grupo y así tener de testigos a todo el aula, pero su valentía se fue al escuchar la voz del rector frente a la puerta de su aula. Sasuke le observó divertido y sus ojos presentaban malicia…él se atrevería a decir lo contrario, ella diría que fue abusada, entonces, Sasuke se resguardaría en que porque ella esperó a tanto tiempo para reportarle. Se defendería con la idea que él objeto a no tener nada más y ella lo amenazó con reportarle. ¡DIOS! ¡Pero que estúpida era!
Sasuke le hizo un gesto con la mano que guardara silencio y le invitó a que tomara asiento, de esa forma no seria visto y su travesura quedaría entre…ellos, y los que saben, claro esta.
Tomó asiento y jalo este hacia el trente, lo más posible como para que el rector no lo viera.
—Señorita Haruno. —Le llamó el rector quien se asomo por la puerta.
—Ah, dígame. —Contestó nerviosa.
— ¿Ha visto al joven Sasuke? —Que si lo ha visto, claro que si, ahora mismo le digo que salga debajo del escritorio. —pensó ella entre un nervioso sarcasmo.
—N-No…la verdad que no. Él no se presento a clases. Se sentía mal. —Mintió.
— ¿Eh?, que extraño por que su padre le anda buscando. —Con eso no más cerró la puerta y se alejo, suspirando.
En aquello seis largos minutos, se encontraba nerviosa. No más pensar que Sasuke estaba debajo de ella, le ponía los nervios de punta, histérica. Pronto, sintió las manos de Sasuke acariciándole las pantorrillas. Paseó sus manos hasta sus muslos y luego descendió hasta sus rodillas donde apretó un poco y en un brusco movimiento, la abrió de piernas, jalándola un poco hacia él.
— ¡Ah! —Gimió. El aula le observo una vez más, curiosos del extraño comportamiento de su profesora. Pein reía y Sasori no podía creerlo.
—NO mames cabron…ese pendejo si tiene bolas. —Murmuró Sasori a Pein quien ocupaba el pupitre frente de él.
—Este calambre me mata. —Comento Sakura, no mas para calmar al grupo de estudiantes, intentándose de reacomodar en su asiento y cerrar sus piernas, pero Sasuke se lo impedía, ejerciendo fuerza entre ellas.
Sintió su cabello rozar la parte dentro de sus muslos para luego sentir algo húmedo aventurarse por estos, intercalándose lentamente de pierna en pierna. Sakura intentó, disimuladamente, de empujarlo hacia atrás, pero él, en un acto impúdico que le pareció gracioso, tomo su mano con fuerza y la llevo entre medio de las piernas de ella, colocándosela allí, apretando su mano, junto con la de ella, en esa zona. Retiró su mano con espanto y se alivio al él alejarse, pero luego, la histeria le atacó al sentir una manos introducirse en su falta y colocarse en los bordes de su ropa interior, amenazando con bajar estas y…así lo hizo, las bajó, a la fuerza, desgarrando los bordes de esta. Cruzó sus piernas y las apretó con fuerzas, aun así, eso no le impediría a él acometer contra ella por lo que le proporciono un fuerte pellizco en sus muslos, gimiendo bajito ante el gran dolor que sintió.
Le abrió de piernas y sin más, llevó sus labios hasta su vagina, pero antes, la observó de cerquita, excitándolo por completo…aquello era diferente a lo de una chiquilla de su edad. Le aguantó de las piernas con fuerza al ella intentar nuevamente de cerrarlas al sentir su lengua recorrer sus labios mayores, muy cerquita de su clítoris. Con la punta de su lengua, recorrió y delineó los bordes de la entrada de su vagina, metiendo solo la punta de su lengua, jugando con esta en un rápido movimiento de entrar y salir. Y justo cunado metió de cantazo su lengua en su cabida vaginal, la sintió escurriese por el asiento y en un intento fallido, quiso sacarle le aquel manjar.
Sacó su lengua y recorrió con su lengua desde el inicio de su pequeño ano hasta su clítoris cual chupo, succiono y lamio a su gusto. ¡Dios!, aquello lo estaba matando. No era parte de su plan, pero tampoco había contado con aquella gran erección que lo estaba matando, así que sin más, se desajusto la correa, soltó el botón y abrió el zíper de su pantalón, sacando con su mano derecha su pene, ya erecto y sensible. Buscó con su mano las bragas de ella y las colocó alrededor de su pene, empezando a masturbarse con ellas…aquello fue una buena idea que lo éxito aun más. Por un momento dejó de masturbarse para abrirla más de las piernas, volviendo a su trabajo mientras que con su mano libre, la derecha, acariciaba la entrada de su vagina, metiendo tres de sus dedos. Mientras la masturbaba, y se daba así mismo placer, pasaba su lengua por el clítoris, aumentando la respiración de ella.
Aguanto sus gemidos, aun así, ese sonido gutural atrajo a la vista varios curiosos que observaba a la profesora recostar su cabeza en el escritorio.
—Profesora, ¿Se encuentra bien? —LE miro ceñudo Kiba.
—No-NO es nada. Solo es un calambre... —soltó entrecortado mientras aguantaba los gemidos.
—Esta resulto estar más bellaca que una gata en celo. —Murmuró Yahiko a Sasori, en su típica y asquerosa jerga callejera.
Lo escuchó gimotear bajito…su respiración sonaba entrecortada. Pronto, la mano con la que le masturbaba se movió aun más rápido, y su ansiosa lengua ya no tenía control en su clítoris. Sasuke, aumento la fricción en los movimientos de su pene y lo que lo llevó al limite fue el gran orgasmo que tuvo su "profesora", viendo todo ese liquido escurrirse en su mano mientras le masturbaba, pero esta vez un poco mas lento. Tres sacudidas más a su pene y pronto se vino, esparciendo todo su semen en las bragas de ella. Le mordió el interior de su muslo derecho, evitando así gemir con fuerza. Sakura cerró sus puños con fuerza y apretó su mandíbula para así evitar gemir. Se encontraba indignada, sucia y asquerosamente mal como mujer.
Se acomodo su pene dentro de sus pantalones, arregló su pantalón y aunque pareciera anti higiénico toda aquella idea, le éxito no más pensarla, por lo que lo hizo de una buena vez y le colocó nuevamente las bragas.
Quedó en estado catatónico, por así decirlo. Sintió sus bragas húmedas, y lo peor, algo viscoso entre medio de esas…! Dios!, el muy enfermo se masturbo con ellas.
El timbre sonó. La clase culmino y los estudiantes salieron al escuchar la agitada voz de la profesora pedirles que salieran. Se levantó con asco, sintiendo una gran repulsión al sentir eso allí, entremedio de sus bragas. Estaba roja de la cólera y justo cuando los estudiantes desalojaron el aula, ella se preparo para gritarle, sacarle de allí y entrarle a golpes, pero la menuda interrupción de su rector, nuevamente, frenó sus impulsos.
—Señorita Haruno. Necesito hablar con usted. Acompáñeme ahora, por favor. —la mandataria voz de su jefe la obligó a dejar el aula, salvándose Sasuke de una más…por ahora.
Salió de su escondite a los pocos minutos, encontrándose fuera del aula al grupillo quienes les esperaban entre risas. Yahiko le recibió con un brusco abrazo y una fuerte palmada en la espalda.
—Cabron, te pudieron haber expulsado de esta. —Exclamo Sasori.
—Eres un imbécil…no puedo creer que hayas caído tan bajo. —Neji se sentía indignado.
—Nah, apoco Neji se metió a puritano y púdico. —Se burlo Sasori.
—Lo que has hecho no tiene nombre. —Continuó Neji.
—Tampoco tiene nombre ligarse las fotos de tu prima, en el baño, mientras te masturbas. —Comentó Yahiko en su oído, al momento de retirarse de Sasuke. Neji quedo petrificado ante ello, viendo como el cobarde de Yahiko se alejaba junto al grupo.
VOLVIIII Y ES PARA QUEDARME…KUF, KUF,KUF. ¿Quieren que sigua?
