Eso fue inesperado

Capítulo 2:

Ya le habían comenzado a molestar todas estas visitas frecuentes del hokage; si bien es cierto qué es la persona más seria y sus ojos negros intimidan a cualquiera no significa que la Hyuga no lo tolere además todos los día que iba a visitarlo antes de saber qué se casarían había sido educada y amistosa si se podría decir así. Aunque una parte de él se preguntaba por qué no iba a visitarlo o arreglar el jardín como había dicho Kakashi aunque la respuesta es obvia tal vez ella todavía no sé hacia la idea de qué se casaría dentro de pocos días. Como extrañaba eso días de tranquilidad. Kakashi no sé equivocó al ponerla como compañera para que ayude en la limpieza de su casa. Otra cosa qué le molestaba era que desde que se enteraron que sé iba a casar sus amigos no lo dejaban en paz. Todos ellos eran molestos. Empezando por Kiba, era ese chico que siempre está con un perro no se cansaba de repetirle que si lastimaba a Hinata se iba arrepentir , si claro como si él fuera más fuerte que Sasuke; Ino, esa rubia que siempre estaba detrás de él cuando eran niños aunque ahora está con un chico pálido, Say, lastima el tendrá que aguantarla; Rock Lee, el de cejas pronunciadas y muy bueno en taijutsu, todavía recuerda ese primer encuentro que tuvieron años anteriores; Hanabi, al parecer la Hyuga tenía una hermana y era totalmente diferente a ella, no tenía el aura de tranquilidad y amabilidad que muestra Hinata; Shikamaru, de él no tenía queja alguna aunque le molestaba que su novia, una rubia lo estaba mandando para todos lados , es increíble como el Nara no sé oponía , suerte que Hinata no es así; Sakura, ya le había explicado sus sentimientos hacia ella y pensó qué le molestaría pero se equivocó, solo le tiró un puñete y le dijo " Sasuke, si le haces daño a Hinata, no vivirás para contarlo". Después de todo si aprendió algo en esos años de entrenamiento; nombrarlo le molestaba pero su amigo el rubio, el dobe ese, el molesto, cargoso y todos los adjetivos que se le cruzaran por la cabeza… tan solo pensarlo le fastidiaba. Naruto no lo había dejado en paz.

Sé encontraba tomando desayuno cuando alguien toca la puerta; sólo había alguien que tocara así.

-Sasuke! Como qué te casas. No pensabas decírmelo- el rubio esperaba una respuesta pero lo único que pudo ver es a un Uchiha cogiendo un pan para dirigirlo a su boca- responde! Sasuke está bien te lo acepto qué no me lo hayas contado pero… ahh! si me molesta cómo es posible que te cases!

-Me sorprende que Kakashi no te lo haya dicho- lo miro con una cara de tranquilidad, no quería alterar a su amigo sino su desayuno se echaría a perder.

-Claro que me contó pero…

-Entonces para qué vienes e interrumpes mi desayuno. Déjame hacerlo en paz, Naruto.

Y empezó de nuevo la lluvia de preguntas. Calculaba que su amigo había estado parado durante unos 30 minutos sin dejar de hablar.

-Naruto. Escúchame… Me sorprende que no hayas lanzado tu pregunta; esa que tanto te molesta… Y la respuesta es: no te preocupes no le hare nada, es como si nada hubiese pasado. Tan solo trataremos de llevarnos bien.

-Escúchame Sasuke. Si le haces daño te…

-Mato… si ya me lo han dicho unos cuantos y te diré qué tendrás que hacer cola. Como sea vamos.

Pues al parecer no había sido tan convincente su amigo lo seguía molestando con el tema y no le sorprendería, después de todo Naruto se había fijado en la Hyuga después qué le confeso sus sentimientos pero solo como amiga sino tendría un gran problema. Sintió como algo le molestaba "¿qué fue esto?" pensó el Uchiha pero no importaba. Pero según fuentes se había enterado que la Hyuga ya no le interesaba el rubio de su amigo.

Había dejado de ir a la casa Uchiha no porque no quería ir sino porque su padre la tenía con muchas cosas y eso del matrimonio la dejaba exhausta: todos los preparativos, el vestido, los invitados, eran pocos pero igual, algunas charlas con Ko, su niñera. Sé preguntaba si Sasuke pensaría en ella, por supuesto que si después de todo sé van a casar o tal vez no porque él solo la ve como un acuerdo que hicieron sus padres. Esto le molestaba, aun así nadie la tomaría en cuenta.

-Hinata despierta faltan horas para que seas esposa de Sasuke. No te preocupes ya hablé con él y…

-Hanabi! tu también hablaste con Sasuke…

-Claro. No pensarás que tus amigos solo abogan por ti. Y ¿quién crees qué les dijo la noticia? Kakashi me dio permiso después de todo él te está obligando a casarse.

-Hanabi. Ya hemos hablado de esto y…

-Lo sé, lo sé… Apúrate que tienes que casarte dentro de poco. Todo estará bien.

Todo pasó muy rápido fue en un instante que ya estaba en la oficina de su padre esperando que suene la música para poder dar el "sí". Vio a su padre entrar y supuso que ya era hora. Sujeto fuerte el brazo de su padre, sentía que se le venía algo de adentro pero tenía que ser fuerte. Camino y vio a todos sus amigos. Todos se veían bien, vio a Naruto, el saco se le veía increíble, siguió pasando la mirada y lo vio. Ahí estaba. Sasuke Uchiha en una postura digna de su apellido, si a Naruto se veía bien Sasuke era un dios a su costado.

-Hinata- era su padre. Su vos sonaba diferente tal vez nunca lo había escuchado hablar así- tal vez ya fue advertido de todo pero esta vez te lo voy a decir a ti: Si algo pasara puedes… puedes contar con… conmigo- Hiashi sintió como su hija se aferraba más a su brazo y le dedicó una sonrisa, esa sonrisa que su difunta y amada esposa le hacía cada vez que lo miraba.

-Gracias, papá.

Y todo otra vez sucedió tan rápido ya están en su patio, que por cierto había quedado muy bien decorado, algunas palabras de sus amigos, bailes, risas, llantos. Y se percató que no habían hablado desde el "acepto", eso era raro aunque desde que limpiaba su casa no hablaban mucho solo un buenos días y un hasta luego pero nada más.

-Debes alistarte, nos iremos a mi casa. Decidimos vivir ahí.- ¿qué era eso? Sus palabras sonaban diferente, le había escuchado hablar antes pero no así. ¿Qué había pasado en estas 3 semanas con Sasuke Uchiha?- Ahí no verán la farsa de esto.

"Esto" se refería a su matrimonio. Hinata está cien por ciento segura de algo. La vida qué le esperaba después de dejar su casa iba a ser más complicada de lo que esperaba.