ESO FUE INESPERADO

Capítulo 3:

Sé sentía mal por hablarle así, sabía que no sé lo merecía, qué no era su culpa. En realidad ni estaba molesto ya que había un cierto gusto por el hecho que se casaría con la Hyuga, después de todo no sé podría quejar; en este poco tiempo le había agradado. Tenía que disculparse, en cierto modo reconoce que sé le pasó la mano en cómo se lo dijo.

Sin darse cuenta ya estaban dentro del distrito Uchiha , el lugar donde sería su nuevo hogar, si se podría llamar así. Debía reconocer el lugar había quedado muy bien y le recordaba a esos años en los cuales había tenido una familia. Lo único que seguía igual era el jardín. Después que Hinata le haya pedido de favor a Kakashi para arreglarlo no sé había aparecido y también quería mantenerla ocupada.

Entraron a la habitación y vio que todo estaba arreglado para la noche de bodas, vio como la Hyuga se sentaba al borde de la cama, toda recta y dándole la espalda.

-Supongo que dormirás de ese lado, me voy darme un baño. Has- sabía qué tenía qué disculparse- hasta mañana.- cogió un poco de ropa. Era ahora o nunca- siento la forma en que te hable- sé metió al baño tirando con fuerza la puerta y sorprendiendo a Hinata.

-Hasta mañana- espero que saliera de bañarse porque ella también quería refrescarse pero se quedó dormida esperando.

Sé levanto muy temprano para hacer el desayuno pero se percató que no estaba, había salido desde muy temprano. Otra vez. Hasta cuando iba a ser así ya tenían 3 semanas de casados y seguían igual, la misma rutina: se levantaba, utiliza su byakugan para ver si estaba o ya se había marchado, sé tomaba su tiempo en el baño ya que no tenía que hacerle un desayuno a alguien, se tiraba toda la mañana arreglando el jardín, hacia el almuerzo, al principio preparaba para él pero después de una semana le dijo que él almorzaba afuera, después de eso se ponía a limpiar lo que ya estaba limpio.

Salió muy temprano para visitar a su hermana. Vio todo el distrito qué estaba tan silencioso y recordó que su nana le había dicho que tenía que dar descendientes, si claro como si el matrimonio se hubiese consumado correctamente.

-Hinata, qué bueno verte. Papá me está haciendo entrenar todos los días y no me deja ir con mis amigos pero eso es bueno. Ayer escuche como hablaba con todo el consejo diciendo qué otra vez demostraba ser una buena líder del clan y… Hinata ¿estás bien? ¿Te ha hecho algo ese Uchiha? porque si es así dime para romperle su cara.

-No no Hanabi todo bien pero sígueme contando.

-Bueno… está bien- en serio extrañaba a su hermana y quería contarle lo que pasaba en esa casa pero no podía. Sintió la brisa del viento y vio como el sol y las nubes ya no estaba al parecer se les había pasado la hora- Hinata ehh ¿Sasuke va a venir por ti o?...

-Hmm… no no yo me iré sola, no te preo…

-De eso nada, acaso no sabes qué hora es. Las 11! ni hablar. Papá no lo aprobaría y…

-Hana, por favor dile que ya me fui hace rato, por favor- le rogó a su hermana como media hora y por fin aceptó.

-Pero si la próxima vez te haces tarde yo misma voy a dejarte a tu casa y encararé a ese Uchiha.

-Gracias. Entonces me marcho- abrazo a su hermana- adiós, Hana. - Quiso hacer todo el tiempo posible total no importaba y a él tampoco le importaba. Qué equivocada estaba.


Ese día había decidido llegar temprano porque su amigo rubio le insistía que tenía que estar con su esposa y decidió hacerle caso. Así pues el joven Uchiha una hora antes del almuerzo iba a ir a casa solo tenía que esperar, sé le hizo una eternidad, él sabía muy bien a qué hora cocinaba porque la primera semana la había violado. A la hora de ir a casa entro y vio que no estaba, supuso que se había ido al mercado pero si fue el sábado así que eso era imposible. Decidió irse al lugar donde entrenaban con sus compañeros pero ni Sakura o Naruto estaba, fue a ver dónde entrenaba con Sai pero tampoco. A eso de las 8 se dirigió a casa y vio que las luces estaban apagadas y todo seguía igual como lo había dejado en la tarde, se fue al cuarto para poder refrescarse a pesar que se demoró la Hyuga no había regresado ya se estaba preocupando "habrá ido a su casa" pensó " !pero esta es su casa!".

Unas cuantas horas más tarde escuchó la puerta y supo que era ella "me va a escuchar"

-¿Qué crees qué hora es? ¿Acaso estas son horas de llegar? ¿Por qué no has avisado? ¿Por qué tú…- estaba alterado y se alteró más cuando Hinata le interrumpió.

-Por ahí, supongo que las más de las 11 y no avise por qué no tengo a quien avisar. Además tu… tú también lo ha-haces vas y vienes y no me entero de nada; es Sakura, ella es la que me dice cuando tienes o no misiones y déjame decirte que la semana pasada no tuviste y me dejaste una nota. No. ¿Por qué… yo no pue-puedo hacer lo…

-Mismo? es diferente…

-Así ¿cómo?...

-Escúchame si hago lo que hago es - vio que la joven que tenía delante estaba colorada y unas lágrimas caían por su mejilla- lo siento… yo

-También lo siento. Voy a bañarme, permiso- paso rápido por su lado no quería que la viera llorar.

-Esto todavía no acaba- la sujetó rápido por el codo y la llevó para sí.- mira sé qué he sido el peor esposo y bueno… esto del matrimonio es algo nuevo para mí no sé cómo o qué tengo qué hacer. Solo te pido que me comprendas y…

-Entiendo pero Sasuke- era la primera vez que lo llamaba por su nombre- esto es nuevo también para mí, no sé si esto funcionara o no, pero tenemos que esforzarnos podremos por lo menos avisar- sentía que se estaba ruborizando pero tenía que seguir- qué es lo que hacemos tener… más comunicación; si hacemos esto tengo la certeza que avanzaremos bastante con nuestro…

-Matrimonio- los dos lo dijeron al mismo tiempo.

-Yo no lo volveré hacer, te avisare donde estuve- paso unos minutos y Sasuke la soltó

-Mañana no iré a trabajar me quedaré contigo todo el día- vio como la Hinata se sonrojaba muy rápidamente.- anda date un baño; creo que ibas hacerlo ¿verdad?

-Sí- sé baño muy rápido no sabía porque pero sabía una cosa quería estar con Sasuke y comprobar que no había cambiado de opinión. Al salir vio que no estaba y tampoco su capa negra que suele usar cuando va a una misión- quieres cambiar y ni siquiera pasarás la noche…

-Salí para meter mi ropa qué había lavado; se viene una lluvia y tal vez sea fuerte- notó como Hinata se tensaba - no sabía qué te molestaba tanto que no durmiera contigo- sé le dibujó su típica sonrisa de triunfador y vio a la Hyuga ponerse más roja que nunca- hasta mañana, Hinata. Se metieron bajo las sábanas y se quedó profundamente dormida. Sintió como con su brazo le rodeaba el pecho. Al sentir ese tacto pude sentir la tranquilidad que irradiaba Hinata. Media hora después sonó un trueno y vio como Hinata se acurrucaba en su cuerpo y se calmaba -Qué descanses bien- sé agacho muy lentamente y le dio un beso muy delicado en la suave frente de su esposa. Está seguro que a partir de ese momento las cosas iba a mejorar.