¡Hola mis amigos! Kitten aquí con un nuevo capítulo de "One Summer Is More Than Enough" (Para los que no saben, significa "Un Verano Es Más Qué Suficiente" en inglés), muy emocionada aquí, dedicando éste Cap a unas personas v': Mi mejor amiga del alma, Anastacia; Sakura-san por su cumple (Feliz Cumpleaños! Qué cumplas muchos años más v':); A mi Kouhai, Rina-tan AKA Xu, por ser una kouhai tan divertida y creativa :u ; a Noir-sensei porque YOLO (Eres mi ídola. No hubiera ni comenzado a escribir en primer lugar, gracias sensei :3); a Yui-san por el final tan bello de su historia que le dio cuerda infinita a mi musa; a Mel-san por sus historias que me alegraron el día incontables veces; a Yami-san por sus historias aunque algunas veces se pasaron de pervers e.e; y a las otras chicas del grupo que ahorita no recuerdo/encuentro motivo de agradecer ;-; Bueno. El punto es que las amodoro a todas ustedes por una razón u otra :3 Disfruten el capítulo

Disclaimer: Os juro por mi difunto hámster Mini, qué ni Sword art Online ni sus personajes no me pertenecen en lo más mínimo. Hasta el momento, sólo me pertenece la idea de esta historia, y mi OC malvada que hasta yo quiero asesinar de una vez v':

Sin más interrupción, los invito a que lean pues.

°•°•°•°•°•°•°•°


Escenas del último capítulo...

Lo que Kazuto no esperaba para nada, era que alguien más hubiera presenciado la escena.

–¿K-Kazuto-san...?

Esa voz. Esa manera de hablar. Ese tono.

.

.

.
Era Asuna.

OoOoOoOoOoOoOo

21/06/2026

Parque

17:59 (A/N: 5:59 PM v:)

Kazuto se quedó mirando atentamente a la mujer que se había detenido frente a él, cosa que hacía la situación más incomoda todavía para la joven Yuuki. Esta lentamente se acercó y colocó una mano en el hombro del sorprendido muchacho, y se encorvo levemente, de manera que quedó a la misma altura que el.

–Kazuto-san– Repitió, ésta vez de manera decidida –¿Pasó algo?

–Para serte sincero, Asuna-san, ya me han pasado bastantes cosas, y ni sabría por dónde empezar a contar– Dijo, tratando de aligerar un poco la complicada situación, pero sólo logrando qué la muchacha frunciera ligeramente el ceño.

–¿Qué tal si empiezas por la razón de que hayas tenido esa expresión tan aterrorizada en tu rostro?– Luego, se dio de cuenta de que en lo que estaba metiéndose eran probablemente sus asuntos personales, relajó su expresión, y solto una sonrisa débil –A menos, claro, que no quieras decirmelo. Entiendo completamente si no quieres que me meta en tus asuntos personales.

–No, no importa. Es sólo qué nunca pensé que estaría discutiendo mis problemas personales con la maestra de mi hija – Dijo, dándole espacio a la muchacha para que se sentara a su lado.

–Yo tampoco creí que accedería a contarmelo, sinceramente.– Dijo, tomando asiento en el espacio al lado del joven.

–Creame, hasta yo me sorprendí a mi mismo – Dijo, riéndose un poco, y haciendo reír a ella –Bueno, la historia comienza hace ya un tiempo, Yui tan solo tenía un año y medio para ese entonces, y yo estaba buscando la manera de casarme con alguien para darle una madre y mantener su custodia legalmente. En ese tiempo, salí con muchas buenas damas en esperanza de encontrar a una que fuera la indicada para ello, y por supuesto, le cayera bien a Yui. Aunque sabía que nunca nadie podría remplazar a su madre por completo. Fue entonces cuándo conocí a Kasahara Hitomi. Ella era una chica educada y linda. Ella siempre me decía que Yui se portaba bien con ella, y que de seguro se volverían las mejores de las amigas en un abrir y cerrar de ojos, lo que yo le creí ciegamente. Y Yui nunca me decía nada en contra de las fervientes afirmaciones de Hitomi, por lo que se veían más creíbles frente a mi. Luego llegó el día. Habían pasado ya unos 7 meses desde que había empezado a salir con Hitomi, y hasta entonces la creí ser la mujer indicada. Así qué, con la excusa de ir a la universidad, deje a Yui a su cargo, y finalicé rápido mi trabajo allí. Luego, entré en una joyería y compré un anillo. Si Hitomi era la mitad de lo comprensiva que yo creía que ella era, de seguro que comprendería mi necesidad de casarme lo antes posible. Cuándo llegué a mi apartamento, era una hora antes del tiempo en el que esperaban que yo llegara, y Ryoutarou todavía estaba en el trabajo, por lo tanto sólo estaban ellas dos solas. Escondí la caja con el anillo en el fondo de mi bolsillo, y abrí la puerta lo más lenta y silenciosamente posible. Dejé mis zapatos en la entrada, y fui a dejar mis llaves, pero corrí adentro cuando escuché un sonido fuerte y cortante. En frente mío, se desenvolvió una escena horrible, aquello que más temía, y nunca creí que sucedería con ella. En la sala, Yui estaba parcialmente sentada en el suelo, y Hitomi estaba arrodillada frente a ella, con una de sus manos levantandola del cabello, y con la otra, le había dado una cachetada, lo que se notaba por su mano levantada y la marca roja en la mejilla de Yui. Enseguida le pedí que se fuera de la casa, y al día siguiente, terminé con ella, diciéndole que no entendía cómo siquiera consideré, no, cómo siquiera pasó por mi mente la idea de casarme con ella. Desde que dije eso, ella ha estado obsesionada con la idea de tener una segunda oportunidad y que nos casaramos. Se ha disculpado incontables veces, y me ha hecho promesas vacías de que no volvería a ponerle un dedo encima ni para tocarle un pelo a Yui. Siempre le dije que no, pero recientemente me ha estado amenazando con presentar papeles a una corte con la simple finalidad de quitarme por completo la custodia de Yui. Y cómo es difícil mantener la custodia de un niño o niña cuándo eres padre soltero, y tan joven, me preocupa el que ella pueda ganar el caso en la corte.

Asuna suspiró –Parece que algunas personas nunca entienden. Incluyendo a mi madre, gracias a la cual estoy en una situación similar. O me caso con alguien que elija antes de septiembre, o me casan con un hombre de la alta sociedad, el cuál bien podría tener diez años más que yo. Si puedo ayudarle con algo sientase libre de llamar.– Dijo, volteando hacia otro lado cuándo una pequeña idea hizo su camino hacia sus pensamientos. Sacudió la cabeza con la intención de deshacerse de la idea que sólo se hacía más clara entre sus otros pensamientos, por lo tanto, no pudo ver una expresión casi idéntica en el rostro del muchacho a su lado.

–Etto…¿Asuna … -san?

–¿Si?

–Olvidelo por favor, era sólo una idea fuera de lugar...– Dijo, rascandose la mejilla nerviosamente.

–¿Q-qué tan fuera de lugar?– Preguntó Asuna, preparándose mentalmente para lo que el muchacho fuera a decir.

–B-bueno, viendo que estamos prácticamente en problemas iguales, o por lo menos similares, estaba pensando que sería, no se, una buena idea hacer un trato por conveniencia– La última parte fue pronunciada con tal rapidez que Asuna casi no pudo escucharlo –Pero era una idea tonta y muy fuera de lugar, por favor olvidala.

–No– Murmuró Asuna de manera pensativa.

–¿Qué?

–En realidad, ahora que lo mencionas, no parece ser tan mala idea... – Agregó, pensando en las posibilidades – cuentame más sobre los detalles.

–Bueno, Hitomi trata de amenazarme con quitarme a Yui si no me caso con ella para comienzos de otoño, pero, si me llegara a casar con alguien más, y ella presentara los cargos frente a la corte, yo tendría más posibilidades de ganar, sobretodo si ése alguien le cae tan bien a Yui– Explicó Kazuto –Y tu, si no te casas, o consigues un candidato para ello antes del final del verano, serás obligada a casarte con alguien al que no quieres, pero, si llegaras a presentar un candidato para casarte, no tendrías que pasar por eso. Creo que el plan se explica por si solo.

–Ya veo bien la cosa, pero todavía faltan unos cuántos meses, ¿que haríamos mientras?

–Es simple, actuar más como una pareja, y practicar de manera que no se vea rígida o falsa nuestra manera de interactuar entre nosotros. Tal parece que Hitomi presentará los cargos en otoño, y cómo mencionaste, parece que tu fecha límite está en septiembre, así que el plan sería el siguiente: comenzamos a actuar cómo una pareja, aprovechamos de hablar más sobre nosotros, y practicar antes de presentarnos públicamente como una pareja. Salimos más seguido, y así hasta que llegue el mes de septiembre. Nos presentamos de manera apropiada ante tus padres, y les pedimos el permiso necesario para poder casarnos. Repetimos ese proceso, esta vez con mi madre, y si el plan va bien hasta entonces, nos casamos. Nos mudamos a un apartamento con Yui, te familiarizas un poco más con ella de manera que se vea más convincente en corte, y mantenemos nuestro matrimonio secreto para aquellos que no son amigos cercanos hasta entonces, y te presentas cómo mi testigo y allí lo anunciamos de manera más abierta. Si todo sale como planeado, tu no te tendrás que casar con ése hombre, y yo no tendré que perder a Yui. No se oye tan complicado, ¿cierto?

–Me parece una gran idea, Kazuto-san, pero a parte de que es más fácil decirlo que hacerlo, también me parece un poco incómodo el pasar tal proceso con alguien a quién apenas conocí hoy...

–Lo sé, es lo mismo para mí también, pero tiempo para conocernos es lo que tendremos, y de sobra. Sólo este verano será suficiente, y si te retractas a mitad del camino—y tienes todo el derecho de hacerlo—, aún me sería muy útil el tenerte como mi testigo en la corte.

–Comprendo. Qué el plan comience– Dijo Asuna, extendiendo su mano hacia el muchacho –Estaré contando contigo, Kazuto-kun

–Lo mismo digo, Asuna– Respondió el, tomando su mano.

–Aunque me gustaría tomar las primeras semanas para considerar mejor mi respuesta…

–Me parece perfecto. Y aprovecharé ésta misma oportunidad para invitarle un café para charlar y comenzar de manera oficial el plan.– Dijo formalmente.

–Tal vez será para otro día. No me gustaría que dejaras a Yui-chan esperando en casa sola– La muchacha le guiñó el ojo, y se fue caminando de manera calmada –Adiós.

–Bueno, creo que a ella tampoco... Nos vemos luego– Dijo, levantándose también, y caminando de vuelta a su hogar, dónde fue recibido cálidamente con un abrazo por parte de su pequeña hija.

–¡Bienvenido a casa, papi!– Dijo Yui, abrazando a su padre cómo si no quisiera soltarlo por nada en el mundo.

–Estoy en casa...– Respondió, abrazandola de vuelta.

–Veo que ya llegaste, así que regresaré a mi casa. Le mandaré tus saludos a Mamá. Adiós, hermano– Dijo Suguha sin despegar sus ojos de su teléfono, y luego saliendo por la puerta que había quedado abierta de cuándo el entró.

–Adiós...

–Papi.

–¿Hm?– Preguntó el, regresando su atención a la pequeña princesa —a su pequeña princesa— de hermosa cabellera negra.

–¿Que vamos a comer hoy?– Preguntó ella, ladeando su cabeza en un gesto común y adorable que siempre hacía cuándo se confundía y/o se preguntaba algo.

–Hm... veamos... qué tal si vemos los ingredientes que hay disponibles, y dejamos que decidas que haremos para la cena. ¿qué te parece?

–¡Si- digo, si está bien contigo y Ryo-nii-chan...– Dijo Yui, recordando sus modales y tratando de hablar de la mejor manera posible, aún tropezandose adorablemente entre sus palabras.

–No te preocupes, Yui. Estoy seguro de que tu decisión no le molestara a nadie en lo absoluto.

–¡Oki!– Dijo ella, sonriendo amplia y dulcemente, algo que de una manera u otra, inevitablemente le recordó un poco a Asuna, y la manera radiante e inocente en la que ella sonreía.

OoOoOoOoOo

Una hora después...

En la mesa del comedor se encontraban sentados Ryoutarou, Kazuto y Yui, como siempre. Los dos jóvenes estaban conversando amablemente entre sí, con la pequeña Yui aportando pequeños comentarios de vez en cuándo. Ella había decidido que sería buena idea cenar todos un platillo no muy común en su área. (A/N: Pero no se me ocurrió ninguno. Digamos que hay puré de patatas, carne, ensalada dulce y arroz v:)

Yui estaba concentrada observando a los dos adultos hablar, que se le había olvidado completamente su propio plato. Esto hizo que Kazuto soltara una risa —que sólo sirvió para confundirla momentáneamente, pues nadie había dicho nada gracioso todavía—, y se dirigiera hacia Yui.

–Yui, si no comes ahora tu comida se enfriará– Ella dirigió su mirada hacia el plato del cuál no había probado ni un bocado, y tocó cada alimento experimentalmente con su tenedor. Luego, probó tranquilamente su ensalada, sonriendo ligeramente ante el sabor dulce, y luego extendiendo su tenedor en el que había incrustado un poco de su ensalada hacia su padre.

–Ah~– Dijo, Yui, acercando el tenedor a Kazuto, quien abrió la boca y lo aceptó, sonriendole a su pequeña hija. Ryoutarou aguantó una pequeña risa que amenazó con escaparse cuándo vio la escena desenvolverse frente a el, y se dedicó a seguir probando de su propio plato.

–Yui, si sólo comes de tu ensalada, se te va a acabar más rápido que el resto de la comida– Yui devolvió la mirada a su plato, y comenzó a mezclar varios de los otros alimentos con su ensalada, la cuál parecía gustarle bastante. –Sinceramente, ¿De dónde sacaste tanto amor por la ensalada?– Ryoutarou se río ligeramente al no poder aguantar. Cuándo se calmó, se dirigió a Kazuto.

–Ahora que lo recuerdo, ¿no dijiste ésta mañana qué la ibas a inscribir hoy en una guardería? ¿Qué tal les fué allí?

–Bueno, logré inscribir a Yui en una de las primeras guarderías que busqué —La "Destellos"—, y pude dejarla un rato allí mientras iba a la universidad. Parece que se divirtió bastante con sus compañeros. Y se quedó tan profundamente dormida, que no se despertó sino hasta media hora después de que yo llegué allí.

–Hm~ Ya veo... Y... ¿no hay ninguna maestra linda allí ?– Preguntó en manera de molestar a su compañero de habitación, en su lugar recibiendo una respuesta de Yui.

–Rika-nee-chan– Dijo ella, tratando de cortar la carne con evidente dificultad, la cuál no pasó disapercibida por Ryoutarou.

–Rika-san, ¿eh? Ya veremos, ya veremos. Espero que algún día me dejes llevarte a la guardería a conocer a tus maestras, Yui.

–Con esa pinta, lo que lograras es asustar de muerte a los niños, y tal vez también a sus maestras– Respondió Kazuto, en su actitud de siempre, mientras comía de su plato tranquilamente. Cuándo volteó la vista hacia su hija, se percató de el enorme esfuerzo que ésta estaba poniendo el cortar la carne, cosa que no lograba en lo absoluto.

–Yui, dame eso– Dijo el, señalando a los cubiertos. Yui sólo se los entregó y se quedó observando lo que el hacía con suma atención. El delicadamente corto la carne en pedacitos pequeños, y recogió unos pocos en el tenedor –Abre grande

La niña hizo tal cómo se le instruyó, y abrió su boca de manera que su padre pudo alimentarle con el contenido del tenedor. Y así se repitió, unas cuantas veces mas, algunas incluso con otros alimentos. La escena denotaba el fuerte lazo familiar que existía entre ése padre y su dulce hija. Un padre joven e inexperto, que a pesar de las dificultades y todo lo que viniera en su camino, cumplió su promesa de criar bien y cuidar mucho a la niña.

OoOoOoOoOo

Una semana después,

23/06/2026

En el apartamento de Kazuto, Yui y Ryoutarou.

10:40 am aprox.

Una pequeña pelinegra estaba durmiendo plácidamente junto a su padre, cuándo repentinamente comenzó a sonar un teléfono. El agudo y penetrante sonido, conjunto con el insistente zumbido que generaba al vibrar sobre la pequeña mesita de noche de madera, hacían imposible a la pequeña niña el seguir durmiendo tranquilamente. Cuidadosamente se zafó del pequeño enredo que había entre las sábanas, y se levantó lánguidamente del suave colchón en dónde su padre todavía estaba acostado tranquilamente, ignorante al sonido que la despertó. Lenta y constantemente, avanzó hacia el teléfono que aún estaba sonando, tratando de no tropezar. Tomó el delicado teléfono entre sus pequeñas manos, y temblorosamente le dio al botón de responder.

–¿Alo?– Preguntó una voz femenina desde el otro lado de la línea.

–A-alo.– Respondió Yui, un poco insegura –¿Quién es?

Habla Asuna. Yuuki Asuna. De la guardería "Destellos"– Dijo ella –Quería preguntar si Kirigaya Yui-chan no va a venir hoy, cómo ya está un poco tarde...

–¿Tarde? ¿Qué tan tarde?– Preguntó, apenas y logrando que su oración sonara coherente en lo más mínimo, cosa que al parecer Asuna no notó.

–Ya mucho más de la mitad de los niños están aquí, y algunos de ellos se estaban preguntando por Yui...

–Un segundo. Iré a consultar– Dijo, colgando y acercándose a su padre que aún estaba en la cama, arropado entre las sábanas –¿Papi? Papi, despierta, ya es de mañana– Dijo, sacudiendo su hombro insistentemente. –Papi–

Kazuto sólo soltó un pequeño gruñido y se quedó tal y cómo estaba –¡Papi! ¡Despierta que vamos a llegar tarde!

–Buenos días, Yui– Dijo el, parpadeando lentamente para ajustar sus ojos a la luz –¿Pasa algo? Te veo un tanto... agitada.

–Estamos tarde. Auna-nee-chan llamó preguntando si iríamos.

–¿Hoy? No se, Yui. Tengo libre del trabajo y la universidad. ¿No te quieres quedar aquí?

–Pero, Auna-nee-chan, Rika-nee-chan y Rinko-sensei están esperando que vaya...

–¿Qué tal si me pasas el teléfono para avisarles qué vas a faltar hoy?

–Ok...– Agarró el teléfono que estaba en la mesita, y se lo pasó a su padre. Éste marcó rápidamente un número, y espero a qué contestara.

–¿Alo?

–Alo.

–¿Quién es?

–Habla Kirigaya Kazuto.

Ah. Kazuto-kun. Justamente esperaba hablar contigo. Primero, para preguntar si Yui viene o no.

–No, hoy se va a quedar en casa conmigo.

–Y segundo, p-para preguntar que si la propuesta del café aún sigue en pie, tengo un poco de tiempo libre en la tarde.

–Perfecto. Suena cómo un plan.

–Entonces, ¿te veo en la tarde? ¿En dónde?

–Conozco un sitio. Te enviaré la dirección por mensaje. No es un sitio muy elegante, espero que no te moleste.

–No, no. Para nada. Te veo más tarde en el sitio acordado.

–Adiós– Con ésta palabra, colgó el teléfono y mandó el mensaje con la dirección exacta y nombre del sitio.

OoOoOoOo

Una muchacha de bellos y largos cabellos negros, y penetrantes ojos azul claro estaba sentada en un café lujoso mirando atentamente a su teléfono.

–¿El Dicey Café, eh? Veo que aún no has cambiado para nada, cariño– Dijo, acariciando la pantalla del teléfono, que estaba en el menú, cuyo fondo de pantalla era una foto de Kazuto –Te veré pronto. Y me aseguraré de qué no sea con esa mocosa adinerada con la que estás hablando tanto últimamente. Dime mi amor, ¿te sedujo con su apariencia, o acaso te convenció de salir con su dinero? De igual manera, esa chica está perdida. Agradece, porque todo ésto lo hago porque te amo, Ka-zu~. ¿No opinas lo mismo, querido Kazuki-kun~?

°•°•°•°•°•°•


Bueno, hasta aquí lo voy a dejar. Espero que les haya gustado más que a mí (Osea, que les haya gustado en lo más mínimo, porque a mi no v':), le deseo de nuevo un feliz cumpleaños a Sakura-san que igual que Noir-sensei es mi ídola :'3, le mando saludos especiales a las muchachas, y les pido que me dejen un review sobre sus opiniones/quejas/comentarios/críticas, que hacen a mi musa feliz, y me alegran el día. Quisiera responder un review que me dejó alguien:

Kirigaya Sakai-kun: Pues no, ésta no es mi primera historia. Es cómo la quinta más o menos (?), solo que las otras estan en inglés, y una coescrita que publicó Xu.

Bueno. Ésto es todo por hoy. Como siempre, espero y hayan disfrutado de la lectura, pueden seguir ésta historia o añadirla a sus favoritos si les ha gustado, y también me pueden añadir a mi v':

¡Hasta la próxima! Bye Bye!

~Kitten