Disclaimer: El mundo de Harry Potter no me pertenece, todo es obra de J.K Rowling. No es mi historia, no es mi idea, nada de lo aquí escrito es mío, es una TRADUCCION AUTORIZADA de una fantástica historia que creí, debían conocer. Nada de esto es con fines de lucro.


Presque Toujours Pur

Casi siempre puros

Capítulo XVIII •

Traditio


Septiembre, 1998

—Así que, no debo aceptar regalos de otros magos, no muestras de afecto público con hombres que no sean considerados familiares, a pesar de que...—dijo Hermione.

—Te lo he dicho —dijo Daphne con un ligero encogimiento de hombros—. Las cosas son diferentes en el mundo mágico. La magia cuenta para un montón de cosas y las relaciones extendidas entran dentro de esa lista.

Hermione suspiró con fuerza. —Y todos mis afectos con Draco deben ser castos, al menos públicamente —dijo poniendo los ojos en blanco. Como si eso fuera a ocurrir, otra vez—. Todo parece tan... anticuado, y no de una manera elegante. Les da a los hombres el derecho a hacer lo que quieran y las mujeres son echadas a un lado, lanzadas a una esquina donde deben comportarse de una manera correcta y formal.

Daphne se encogió de hombros. —Así es, en esencia, como funciona.

—¿Cómo puedes soportarlo? —preguntó Hermione, pellizcándose el puente de la nariz con frustración, contenta de haber tenido una hora libre aquella mañana y haber podido organizar una reunión con Daphne antes del almuerzo para hablar sobre las costumbres de los sangre pura, las cuales realmente no quería aprender de Sirius que probablemente no haría más que pasarlas por alto, teniendo en cuenta lo mucho que las odiaba. Ella, sin embargo, tenía una típica necesidad digna de su personalidad y un deseo de aprender sobre esta nueva situación a la que había sido lanzada sin ningún aviso y de sobresalir para probarle a todo aquel que estuviese esperando que fracasara—. ¿Tu contrato es igual al mío?

Daphne sacudió la cabeza. —No, los contratos mágicos de sangre pasaron de moda hace décadas. Para ser honesta, si tu padre no hubiese sido un Black, me habría sorprendido de que estuviese involucrado en uno cuando joven. El mío con Theo es muy típico en estos días. Todo está basado en alianzas políticas y dinero.

—¿Y estás segura de que no puedes romper el compromiso? —preguntó Hermione, le desagradaba la idea de que alguien más tomase todas las decisiones en la vida de su nueva amiga Slytherin. Daphne había sido de más ayuda para ella en los últimos días en lo que respecta a su nueva condición de sangre pura de lo que Sirius y Snape habían sido en los últimos cinco meses. Entre las pequeñas pistas en los diarios de su padre y la educación de Daphne, Hermione estaba lista para saber todo lo que necesitaba.

Daphne sonrió. —Podría romperlo si quisiera —dijo y luego se encogió de hombros—. Yo no quiero. Él es bueno y ha estado siempre a mi lado.

—Con mucho gusto —dijo Theo mientras se acercaba a la mesa con Blaise, inclinándose para besar la mejilla de Daphne—. ¿Cómo estás amor? —Le preguntó y luego miró a Hermione—. Y señorita Black, ¿comerá con nosotros esta tarde? Disfrutamos mucho de su compañía.

—Cena y espectáculo —dijo Blaise y le guiñó un ojo mientras se sentaba al lado de Hermione, aunque notó que estaba casi exactamente a dos pies de distancia, según la costumbre—. ¿Me darías un asiento de primera fila la próxima vez que le rompas la cara de Draco?

Hermione sonrió. —¿Dónde está su puntual majestad? —preguntó.

—En una reunión con Snape —contestó Theo—. Parecía aterrado en su camino a las mazmorras. Todos estaremos encantados de saber lo que pasó. Aunque, probablemente vaya a mentir sobre ello.

—Theo —dijo Hermione en voz baja—, ¿qué edad tenían tu y Daphne, cuando firmaron el contrato? Me está enseñando acerca de las costumbres de los sangre pura, pero me he dado cuenta de que mis circunstancias son bastante inusuales.

Él asintió con la cabeza en respuesta. —Muy inusuales. Daphne y yo nos comprometimos en las navidades durante nuestro primer año.

Los ojos de Hermione se abrieron con asombro. —¡¿Primer año?! ¡Tenían once años!

Daphne sonrió. —Se hubiese hecho cuando éramos niños. De hecho, Draco era quien, originalmente, debía casarse conmigo pero su padre aparentemente pensaba que yo sería una distracción en la escuela, por lo que optaron por comprometerlo con mi hermana menor para que así no tuviesen clases juntos —explicó para el asombro de Hermione quien claramente no sabía del compromiso previo que tenía Draco con Astoria Greengrass.

Hermione negó con la cabeza. —Eso es despreciable.

Blaise sonrió. —Es la tradición.

—Sigue siendo horrible —dijo ella bruscamente—. ¿Por qué esperar hasta el primer año, entonces? —preguntó, mirando a Daphne, mientras Blaise y Theo les servían jugo de calabaza. Hermione observó que mientras Theo colocaba el vaso de Daphne directamente en frente de ella, Blaise sirvió la bebida de Hermione y luego hizo un gesto para que ella lo tomase, como si fuese cosa íntima el "recibir" comida de un mago sangre pura. Sólo otra extraña costumbre donde su interacción con los magos era arcaicamente limitada.

—El padre de Theo quería asegurarse de que yo fuera seleccionada en Slytherin —admitió Daphne.

Impresionada por el prejuicio por las casas, a pesar de que no debía estarlo, Hermione se inclinó y golpeó a Theo en el brazo como si fuera su culpa. Él se rió de su ataque, agradecido claramente de no estar en la misma categoría que Draco cuando se trataba de la inclinación para la violencia de la pequeña bruja. —No te descargues conmigo —dijo—. Yo no especifiqué el requisito de ser Slytherin. Estaba más preocupado por la Casa en la que el sombrero me pondría a . No tome en cuenta a donde enviaría a Daphne.

—De hecho, casi quedo en Ravenclaw. Casi fui un hatstall(1) — dijo la rubia.

—Creo que lo recuerdo —Hermione dijo pensativa—. El sombrero quería enviarme a Ravenclaw también, pero yo quería estar en Gryffindor —dijo y observó divertida como los dos magos se encogían ante tal pensamiento—. El sombrero toma en cuenta tu elección, ¿sabían?

Daphne sonrió. —Teniendo en cuenta dónde terminé, supongo que sí.

—¿Por qué no Ravenclaw? —preguntó Hermione—. ¿Por qué elegiste Slytherin voluntariamente?

—Por Theo —dijo Daphne y su sonrisa se suavizó cuando él se inclinó hacia adelante y la besó en la sien.

Hermione sonrió tristemente a la pareja que encajaba perfectamente, un arreglo que en realidad tenía sentido, muy distinto al semejante desastre en el que estaba aparentemente atrapada. Ella suspiró y bebió de su vaso, dando un rápido asentimiento de agradecimiento a Blaise. —Así que... tengo una... una pregunta personal —dijo con nerviosismo—. Si la mayoría de los Slytherin están comprometidos desde antes de llegar a Hogwarts, bueno... quiero decir, he oído... rumores.

Blaise sonrió. —¿Que todos somos dioses sexuales?

Hermione hizo una mueca, pero luego, al ver la expresión de suficiencia en su rostro, ella se enderezó y sonrió. —No todos ustedes —dijo, dando a entender que Blaise no era uno de los magos de los que había oído hablar en los últimos años cuando, de hecho, era la principal causa de chismes. Theo y Draco también, pero no se hablaba tan a menudo de ellos o con la misma cantidad de detalle.

—Aunque no puedo hablar en detalles realmente —dijo Theo, aclarándose la garganta—, especialmente con Blaise sonriendo de esa manera. A todos nos pone fuera de nuestro apetito —admitió—. Los rumores son esencialmente ciertos.

Hermione se le quedó mirando. —Cómo... ¿has engañado a Daphne?

Él arqueó una ceja, confundido y miró a la rubia. —Creía que habías estado enseñándole sobre nuestras costumbres.

Daphne se encogió de hombros. —Hermione, es tradición que la esposa entre en un contrato de matrimonio pura e intacta, es su regalo para su marido.

Los ojos grises de Hermione casi se pusieron rojos y frunció el ceño, una mirada de disgusto en su rostro. —Por favor —dijo con incredulidad—, la virginidad no es más que una construcción social que promueve la idea de que las mujeres son propiedad, que pertenece a su padre o su marido. Es arcaico.

—Es la tradición —dijeron los tres Slytherin al mismo tiempo.

—Bien —dijo, resignada al hecho de que no lograría persuadir a estos tres a pensar de otro modo— Por lo tanto, si está dispuesta a darle algo tan condenadamente precioso, ¿qué es exactamente lo que le das a ella? —preguntó a Theo, su tono implicando que ella estaba ansiosa por atacar si su respuesta no era de su agrado.

Blaise respondió por él. —Un buen polvo. ¡Ay! —dijo entre risas cuando Hermione se giró y le golpeó en el brazo.

—No está siendo vulgar —dijo Theo—. Bueno, sí, pero no está equivocado. Es costumbre que a cierta edad, los varones de sangre pura lleven a la cama a tantas mujeres como sea posible para así... en términos simples, mejorar su técnica.

Hermione abrió la boca, asombrada.

—Yo prefiero verlo como refinar mi técnica —dijo Blaise con una sonrisa—. Casi no necesitaba ninguna mejora desde el principio.

—Eso es... repugnante —dijo Hermione, haciendo una mueca—. ¿Cómo diablos pudiste tener relaciones sexuales con un montón de otras chicas cuando ya estás prometido en matrimonio con otra?

Theo, quien jugaba con un mechón rubio del largo pelo de Daphne entre dos dedos, no parecía tan presumido como Blaise. —Sinceramente, es una tradición que se nos dice cuando comenzamos a fijarnos en las brujas. Los padres por lo general llevan a sus hijos a un lado y les dicen lo que está permitido y lo que no. Estamos bastante seguros de que se trataba de algún idiota a quien se le ocurrió la idea debido a que su futura esposa no quería acostarse con él. Por supuesto, todos éramos jóvenes y suficientemente estúpidos como para no darnos cuenta en ese momento. Después de que crecemos un poco, por lo general comienza a calmarse —admitió—. Y entonces nos sentimos como una mierda —dijo, sus ojos se volvieron a Daphne que estaba sonriendo extrañamente como si estuviera orgullosa de ver a su mago en una posición humilde y contrita.

—¿Cómo que por lo general se calma? —preguntó Hermione.

Theo hizo un gesto a Blaise, que le guiñó un ojo.

Ella puso los ojos y se alejó del Lothario (2) por completo. —¿Y las chicas están de acuerdo con casarse con hombres que han tenido relaciones sexuales con la mayoría de las mestizas de otras casas? —preguntó ella. Porque, por supuesto, que tendrían que ser mestizas. Ningún sangre pura sería capaz de mancharse a sí mismo con una nacida de muggles, no sea que sus prejuiciosos padres se enterasen y no podrían acostarse con una sangre pura debido a que las brujas están comprometidas con otros magos. La única excepción sería, probablemente, las traidoras a la sangre. Hermione aun estaba muy disgustada, aunque medianamente satisfecha de que al menos Theo parecía arrepentido de su breve pasado sórdido.

—Bueno —dijo Daphne, pensativa—, asumo que, para este punto, ya es bastante bueno en ello.

Impresionada por la admisión, Hermione se echó a reír.

—No fueron muchas chicas para mí —admitió Theo, un poco sonrojado—. Lo suficiente para avergonzarme a mí mismo y entonces... No avergonzarme a mí mismo —dijo, encogiéndose de hombros.

Hermione se volvió y miró a Blaise.

Muchas, demasiadas —respondió—. Soy bastante repugnante. Tienes derecho a temblar en mi dirección —dijo, aunque su tono implicaba que no estaba nada sino increíblemente orgulloso de sí mismo—. He estado con tantas chicas que he tenido que empezar a clasificarlas en colores. La púrpura, por ejemplo, es muy pegajosa —dijo con una sonrisa y un gesto de la cabeza hacia la mesa de Gryffindor, donde Lavender estaba sentada para el almuerzo junto a Parvati.

Los ojos de Hermione se abrieron en estado de shock al enterarse que el desviado Slytherin se había acostado con su compañera de dormitorio.

—Nunca he probado el negro (3) —dijo y movió las cejas hacia ella en broma.

Ella sacudió la cabeza con incredulidad, preguntándose qué tan rápido escaparía de ella si realmente coquetease con él. Blaise era horrible, pero se imaginó que se comportaba bien y tomaba suficientemente en cuenta sus propias costumbres como para no caminar sobre territorio de otro mago, por así decirlo—. Me atreveré a preguntar, ¿cuál es tu color favorito? —preguntó vacilante.

Blaise le sonrió con ojos brillantes. —Rojo.

Hermione lo miró inquisitivamente y poco a poco sus ojos comenzaron a abrirse de nuevo—. No —dijo en voz baja.

—¿No? —Blaise dijo interrogante—. Qué raro. Recuerdo haber oído muchas repeticiones de "sí".

Hermione se puso de pie cuando vio a Ginny entrar al el Gran Comedor. —Me tengo que ir —dijo y respiró a propósito para evitar hacer contacto visual con Blaise—. Daph, ¿hablamos luego? —preguntó, y la rubia asintió con la cabeza y con una sonrisa.

La pequeña bruja casi chocó contra Ginny en la mesa de Gryffindor y la arrastró de nuevo hacia fuera del Gran Comedor en un rincón privado donde lanzó un Muffliato — ¿Has tenido relaciones sexuales con Blaise Zabini? —le preguntó a su amiga.

Ginny se sonrojó.

—¡Oh mis dioses! —gritó Hermione—. Ginny... ¿Sabías que los chicos sangre pura como él son básicamente obligados a acostarse con brujas tanto como sea posible? ¡Es como un desagradable tipo de educación y entrenamiento sexual!

Su amiga le sonrió. —Bueno, me gustaría decir que le doy una 'E' por sus esfuerzos, pero sería una broma barata y debería ser capaz de pensar en algo mejor.

~•~

Hermione pasó una hora llorando en el baño de prefectos preguntándose si era posible que Draco la hubiera utilizado de la misma manera que Blaise y Theo utilizaban a otras chicas. Utilizada, suspiró y admitió que era un poco exagerado. Hasta las más bobas niñas en Hogwarts sabían exactamente en lo que se estaban metiendo cuando se acostaban con Blaise Zabini. En cuanto a Theo, él parecía genuinamente arrepentido de su pasado y, teniendo en cuenta lo educado que era generalmente, tenía que preguntarse si las chicas que habían estado con él antes, no habían terminado con ramos de jacintos morados y amapolas blancas junto con una nota muy bien elocuente de disculpa por su comportamiento.

¿Qué había conseguido cuando Draco terminó su…relación? No, al parecer, había estado comprometido con la hermana de Daphne en el momento. Aventura. Sí. Aventura. Cuando Draco terminó su aventura, lo único que había conseguido fue un «Vete a la mierda, sangre sucia», y un director asesinado unas semanas más tarde, con Draco y su aparente padrino detrás de todo.

Cuando se quedo sin lágrimas, regresó a la torre de Gryffindor, cogió su mochila, que ahora incluía algunos de los diarios de su padre, y se dirigió hacia la cabaña de Hagrid, lugar donde había quedado encontrarse con sus amigos para darles la "buena" noticia. Preferiría estar lo más lejos del castillo como fuera posible, tal vez de vuelta en Londres, pero sabía que el gentil semigigante sería un buen mediador cuando le informase a Harry y Ron que se casaría con Draco Malfoy a menos de que pudiera convencerlo de pasar el maldito contrato a sus futuros hijos y en su lugar, convertirse en familia política del chico.

Se acercó a la cabaña y una sonrisa brillante bailó en su rostro cuando una cara familiar la recibió en la entrada del huerto de calabazas. Ella inclinó la cabeza y luego sonrió cuando el hipogrifo trotó hacia adelante, presionó el pico en su palma y se frotó suavemente contra ella. —¿Qué haces aquí, Buckbeak? —preguntó con dulzura a la criatura quien hizo un ronco y ruidoso canto en respuesta.

—Nos quedaremos por un tiempo —dijo una voz desde la puerta de la cabaña de Hagrid y Hermione sonrió al ver a Sirius parado allí en...

—Sirius, ¿por qué estás vistiendo una túnica de profesor? —preguntó con curiosidad, palmeando a Buckbeack en la parte superior de la cabeza antes de recorrer el camino hasta la puerta y hacia su tío.

Él le sonrió. —McGonagall pidió que me quedara —dijo—. Está implementando una gran cantidad de cambios en la escuela este año y no tuvo mucho tiempo para encontrar un reemplazo para su clase de Transfiguración Avanzada. Voy a compartir una habitación con Remus como en los viejos tiempos —añadió con la más brillante de las muecas—. Solicité específicamente esa cláusula. Él no sabe nada todavía.

—¿Vas a enseñar Transfiguración Avanzada? —preguntó con escepticismo.

Él frunció el ceño e hizo un ofendido ruido. —Soy muy hábil en eso, sabes —dijo—. Me las arreglé para convertirme totalmente en un animago antes de convertirme plenamente en hombre.

Hermione hizo una mueca. —No necesitaba saber eso.

Sirius asintió. —Harry se quejó también —admitió con una sonrisa—. Sólo será hasta que encuentre a alguien mejor, o en sus palabras, «Alguien que no me envíe a San Mungo» —dijo en tono de burla con una sonrisa maliciosa—. He querido traer a Buckbeak de vuelta con Hagrid ya desde hace un tiempo. No es justo mantenerlo encerrado en esa casa podrida —Sonrió cuando la grande criatura trotó hacia él y mordisqueó suavemente el hombro hasta que pasó un brazo alrededor de la gran bestia—. Creo que me va a extrañar.

—Apuesto que ha extrañado el poder volar —dijo y luego sonrió a su tío—. Apuesto a que has extrañado el aire fresco también.

El asintió. —Será bueno estar de vuelta en Hogwarts. Siempre fue como mi verdadero hogar. Además, tengo la oportunidad de estar cerca de ti y Harry y esa es la parte más importante de mi vida en este momento.

Hermione frunció el ceño. —¿Vas a comportarte?

Se burló. — ¿Qué? ¿Lo dices por Malfoy?

—Lo digo por Severus.

Sirius hizo un puchero. —No puedo creer que mi hermano eligiese a ese idiota como tu padrino en vez de a mí.

Ella buscó en su mochila y sacó uno de los diarios de Regulus. —Lee esto —dijo—. Ya he terminado con ese, pero allí explica todo, desde que te fuiste de Grimmauld Place hasta el punto en que Peter Pettigrew reveló a propósito la marca tenebrosa de Regulus, probablemente para separarlos a ustedes dos. Creo que quería cambiar de bando en ese momento.

Sirius frunció el ceño y se quedó mirando el libro en sus manos. Parecía que quería hacer una broma, un mecanismo de defensa. Parecía que quería correr y esconderse, pero en lugar de eso tragó saliva y en silencio admitió— No sé cómo manejar esto. Pasé doce años culpándome por las muertes de James y Lily...

no mataste a mi padre —le dijo Hermione—. Voldemort lo hizo.

Sirius suspiró y sacudió la cabeza con vergüenza. —Podría haberlo ayudado. Debería haberlo ayudado.

—Me ayudaste a mi —Ella sonrió y rodeó su cintura con sus brazos, abrazándolo fuertemente hasta que él le devolvió el gesto—. Harry me llevó a Grimmauld Place y estuviste allí para mí cuando te necesité. No saliste corriendo hacia la Mansión Malfoy para hacer frente a Bellatrix por lo que me hizo. Te quedaste conmigo. Creo... —se detuvo y se tragó sus crecientes emociones—…creo que mi padre hubiera querido eso.

Sirius asintió. —Gracias, Hermione.

—¿Me puedes hacer el favor de asegurarte de que Harry y Ron no hagan algo estúpido cuando se enteren de Draco? —ella le preguntó—. Ninguno de los dos es muy... racional cuando se trata de él, e incluso si su intención es buena, creo que esto va a terminar mal.

Él le sonrió. —No tengo opción. Soy un profesor ahora. Tendré que emitir detenciones y... quitar puntos y...mierda.

Ella se encogió ante su lenguaje. —Este va a ser un año muy largo —dijo, tratando de no sonreír mientras él soltaba una carcajada y entraron juntos a la cabaña de Hagrid, sonriendo a las caras de Ron, Harry, Ginny, Neville, Luna, y el propio Hagrid.

—¡Caray! —dijo el semigigante mientras Hermione tomaba asiento entre Ginny y Sirius, observando la nueva coloración del cabello de la bruja— ¡Te pareces a tu papá! Me sorprende no haberme dado cuenta antes —dijo, rascándose la barba—. Supongo que esa era la finalidad de los encantamientos. Aún así —dijo—, tu padre era un buen chico —agregó, asintiendo con su enorme cabeza—, Slytherin, seguro, pero era inteligente. Sé que se metió en... er... problemas pero —y volteó para mirar a Sirius—, supongo que los hermanos Black siempre fueron un poco malentendidos.

—No hay problema, Hagrid —dijo Sirius y le dio unas palmaditas en el hombro al semigigante—. Pero hablando de Regulus —dijo y miró a Hermione—. ¿Quieres que sea yo quien les diga?

Hermione negó con la cabeza y luego tomó la mano de Ginny en busca de apoyo. La acción fue captada inmediatamente por Neville y Luna, pero ignorada por Harry y Ron que estaban demasiado nerviosos como para ese tipo de cosas.

—¿Qué está pasando 'Mione? —preguntó Ron— Sirius dijo que pasó algo…sobre esa nota que McGonagall te envió.

—En primer lugar, necesito que todos mantengan la calma —dijo Hermione, y cuando los ojos de Harry se abrieron, agregó—. Por favor.

Asintió lentamente y frunció el ceño. —Sea lo que sea, Hermione, estamos aquí para ti.

—Resulta que...mi padre estuvo una vez involucrado en un contrato de matrimonio que fue sellado con magia de sangre—les dijo y observó como los ojos de Neville y Ron se abrieron con asombro, Harry solo reaccionó después para imitar el susto de sus amigos sangre pura. —Lo sé —dijo Hermione con un suspiro—, ese tipo de cosas no se han hecho en familias normales durante casi un siglo, pero al parecer los Black lo hacían —dijo y miró a Sirius que estaba asintiendo con la cabeza hacia su ahijado, confirmando la información.

—Por consiguiente, Regulus se salió del contrato cuando tenía once años, ya que su prometida estaba enamorada de otro mago. Ella era mayor que mi padre, así que tenía sentido que no quisiera esperar —dijo con nerviosismo y se mordió el labio inferior, apretando la mano de Ginny con fuerza—. Pero para romper el contrato, tenían que heredárselo a sus hijos. Lo que significa que estoy comprometida de forma automática simplemente por haber nacido, al hijo de la mujer que una vez fue prometida de mi padre.

—Mierda —dijo Ron con el ceño fruncido—. ¿Estás comprometida?

—¿Estás...estás bien, Hermione? —Neville preguntó en un tono preocupado.

Ella se encogió de hombros. —Yo... todavía estoy procesándolo.

Harry la estaba mirando con curiosidad. —¿Por qué estás siendo confusa? —preguntó—. ¿Sabes quién es el mago? ¿Quién es su madre? ¿La mujer que estaba prometida a Regulus?

Hermione asintió con la cabeza.

—¿Quién es ella?

Ella cerró los ojos y respiró lentamente antes de susurrar—: Narcissa Malfoy.

— ¡¿QUÉ?!

—Cálmate, Ron —dijo Sirius, poniéndose de pie para encontrarse cara a cara con el chico que ya tenía una mano firme sobre su varita—. Vuelve a sentarte —ordenó—. No me hagas decirlo dos veces.

—¡¿Vas a dejar que se case con ese...ese...ese maldito mortífago?! —bramó.

Sirius gruñó. —No dejo que Hermione haga nada —dijo con firmeza—. ¡Ella toma sus propias decisiones cuando puede, pero por desgracia, debido a la magia de sangre, no hay absolutamente nada que cualquiera de nosotros pueda hacer sobre este arreglo en este momento!

Ron cayó en su asiento con una pesada respiración. —No puede pasar. Él le hará daño.

Hermione frunció el ceño. —Creo que he demostrado que puedo cuidar de mí misma, gracias —dijo con amargura—. Y él no me hará daño. No...no físicamente al menos— dijo con el ceño fruncido.

—¿Qué opina Malfoy acerca de esto?— preguntó Harry, claramente tratando de mantener la cabeza fría sobre la situación, hecho por el cual Hermione estaba eternamente agradecida, a pesar de que podía verlo retorciéndose las manos, tratando de evitar el salir en su defensa, haciendo siempre de héroe.

Sirius suspiró y se pasó una mano por el pelo. —Dice que se niega a romper el contrato.

Ron gruño y comenzó a dar golpecitos con el pie contra el suelo. —No está bien —dijo—. Deberían haberlos lanzado a todos a Azkaban.

Hermione suspiró. —Fue declarado inocente.

—¡Es un Mortífago!

—¡Igual lo fue mi padre!

—¡Te odia, Hermione! —Ron se puso de pie—. La única razón por la que sigue con este contrato de matrimonio se debe a que ya no eres una nacida de muggles.

—No, no es cierto —Ginny soltó, poniendo los ojos en blanco.

—¡Cállate, Gin! No sabes nada al respecto.

Ginny se burló de su hermano. —Yo sé mucho más que tú. Cálmate y deja que Hermione explique.

Ron frunció el ceño. —¿Explicar qué?

Hermione frunció el ceño. Sabía que tendría que decirle a sus amigos antes de que se descubriese todo y la probabilidad de que Draco le dijera a todo el mundo era alta. — A Draco no le interesa el estatus de mi sangre —dijo en voz baja.

—¿Draco? —Ron parpadeó—. ¿Desde cuándo lo llamas Draco?

—Desde el sexto año.

El silencio llenó la habitación. —Hermione...—Harry habló, su mirada llena de preocupación.

Las lágrimas se asomaron en la esquina de sus ojos. — Por favor, no te enojes —suplicó—…yo...nunca quise, ni pretendí que ocurriera, pero paso y yo…no sabía cómo decirte y Ron y yo no nos estábamos hablando y...

Ron miró entre los dos con confusión. —¿Qué quieres decir con que no nos estábamos hablando? ¿Cuando no nos estábamos hablando?

—Sexto año.

—Que pasó…—se detuvo— ¿Hermione?

—Draco y yo—

—No.

—Ron...

—No. No. Tú eres Hermione. Eres más inteligente que eso —insistió, moviendo la cabeza.

Ella bufó, ofendida. —¿Por qué? ¿Simplemente porque soy inteligente no tengo permitido cometer errores?

¿Fue un error? —Luna preguntó con curiosidad.

Hermione contuvo la respiración por un momento mientras contemplaba realmente la pregunta de Luna. No había pensado en sus sentimientos por Draco, con excepción de la amargura y el dolor, por un largo tiempo. — No…no se sentía como un error en el momento. Se sentía… pensé que él y yo...

—Deja de hablar —dijo Ron en voz baja, abogando por su silencio—. No puedo... Hermione, es Malfoy. ¿Cómo pudiste? ¿Qué hiciste con él?

—No creo que yo quiera escuchar esto —Sirius gruñó y se sentó de nuevo, poniendo su cabeza entre las manos.

Hermione permaneció en silencio mientras miraba a los ojos azules de su mejor amigo.

—Contéstame —dijo.

Ella sacudió su cabeza.

Ron parecía que estaba a punto de vomitar. —Dioses, Hermione... ¡¿Cómo pudiste ser tan estúpida?! —le espetó con ira y la expresión de su cara expreso que inmediatamente se arrepintió de las palabras que había dejado escapar imprudentemente de su boca.

Arrepentido o no, los ojos de Hermione brillaron con ira y ella se levantó y arremetió contra Ron. Sirius se levantó inmediatamente y envolvió sus brazos alrededor de ella con fuerza. —No —dijo—. El temperamento Black trae malos resultados. Confía en mí, amor, soy un experto aquí. Neville, Luna, ¿podrían llevarlo afuera a tomar aire fresco?

Los otros dos asintieron y Neville agarró a Ron por el bíceps, llevándolo a la puerta principal mientras él intentaba balbucear una disculpa a Hermione. Cuando la puerta se cerró detrás de ellos, Sirius esperó un total de treinta segundos hasta que Hermione dejó de luchar contra su agarre antes de soltarla.

Un incómodo silencio llenó la cabaña, el cual fue finalmente roto por los ronquidos de Fang que dormía en la gran cama en la esquina cerca de la chimenea. Hermione exhaló lentamente para calmarse y miró hacia arriba para ver a Harry mirándola, una expresión indescifrable en su rostro. —Por favor, di algo —rogó.

—Él no nos identificó —Harry dijo pensativo—, en la Mansión Malfoy él...se negó a decir quiénes éramos. Y luego, en la batalla final recibió esa maldición por ti. Hermione... ¿Malfoy está enamorado de ti?

Hermione sollozó en sus manos y negó con la cabeza. Detrás de ella, Ginny estaba asintiendo con la cabeza que sí y los ojos de Harry se abrieron con asombro. Se echó hacia atrás en su silla en silencio mientras trataba de reorganizar todo lo que había sucedido con Malfoy a lo largo de los últimos dos años. —Maldita sea —susurró—. Yo...no voy a hacer nada —prometió—. Voy a...voy a tratar de mantener a Ron bajo control mientras Sirius y tu averiguan qué hacer —dijo—. Y haré lo que sea que quieras que haga. Es lo menos que puedo hacer por ti.

Hermione sollozó y se acercó a abrazarlo —Gracias Harry.

~•~

Para dejar que Ron y su temperamento se enfriasen, Hermione se mantuvo alejada de la torre de Gryffindor el resto de la tarde y hasta altas horas de la noche, optando por saltarse la cena a favor de un par de bocadillos que había deslizado en su mochila. Arrastrándose a las hayas en frente del Lago Negro, Hermione sacó los diarios de su padre, preguntándose si el árbol en donde estaba sentada era uno bajo los cuales sus padres estudiaban durante sus primeros años de Hogwarts antes de que los mortífagos y Voldemort destruyesen todo.

Como ahora era su costumbre, sacó un diario al azar y lo abrió a la mitad, cruzando los dedos con la esperanza de tropezarse con algo que fuese más que un montón de palabras describiendo fiestas de mortífagos y mucho remordimiento.

Ella bajó la mirada hacia la página con la curiosidad.

Oculto. Oculto. Tengo que permanecer oculto. Dioses, Marlene me va a matar cuando se entere de la verdad. Si tan sólo pudiera enviar una nota. No. No puedo enviar una nota. Tengo que permanecer oculto. Severus lo arreglará todo.

Sus ojos se abrieron y ella se puso de pie, corriendo por el césped y a través de las puertas del castillo, por los largos tramos de pasillos hasta que llego a la habitación del profesor de Defensa, donde Sirius dijo que se quedaría con Remus. — ¡Sirius! ¡Profesor Lupin!

La puerta se abrió y un Remus de aspecto cansado la recibió. —Hermione, ¿está todo bien? —preguntó, abriendo la puerta para ella.

Entró, recuperando el aliento cuando vio a Sirius salir de una habitación lateral. — Hermione? —Él palideció un poco al verla en aquel estado de pánico—. ¿Qué paso? ¿Harry? ¿Malfoy ¿Hizo algo para—

—Cuándo... ¿cuándo murió mi padre? —preguntó entre respiraciones.

Sirius frunció el ceño. —Um... El tapiz dice que murió el 31 de mayo de 1979 —le dijo—, ¿por qué?

Ella sostuvo el diario, marcando la página con el pulgar. —Porque esta entrada del diario es del 3 de junio de 1979.

~Ω~


(1) Hat Stall: término arcaico para un estudiante del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería cuya selección llevó más de cinco minutos, ya que el Sombrero Seleccionador encontraba que ellos o ellas tenían una personalidad igualmente adecuada para diferentes Casas de Hogwarts. Intente buscar a ver si había una traducción pero no la hay.

(2) Lothario: es un inescrupuloso seductor de mujeres en El curioso impertinente, una meta-historia de Don Quijote de la Mancha. En español es Lotario pero me ha gustado mucho más como se ve en inglés.

(3) Nunca he probado el negro: Este es otro juego de palabras donde Blaise utiliza el distintivo apellido de Hermione, Black (negro en ingles), para decir que nunca ha tenido relaciones con una Black. "I've never tried Black before" es la frase original.

Translator's Note: Primero que todo… ¡ya tengo beta! Gracias a la bella Aoi Apfel por llenar el puesto, mil mil gracias, todo mi beta love para ti. Ahora…ven, ven que si iba a cumplir, hasta lo subí un día antes. Espero que les guste el cap, se que deja con muchas dudas pero traten de no odiarme.

Gracias a: Tomoe-99, LuxzBelle, AliceMlfy, y johannna, por ofrecerse al puesto de beta, no se sorprendan si les llego al privado de repente con una de mis locas ideas. ¡Besos de chocolate y vainilla!

Actualización: El próximo capítulo lo subiré el viernes 7/10.

Tying The Nott: Con respecto a TTN, sé que muchos están ansiosos con que siga con la traducción pero después de pensarlo mucho, decidí que primero terminare con PTP. ¿Por qué? Esta historia Shaya la tiene en Hiatus desde hace bastante tiempo, por lo que no preocupa mucho no seguirla por ahora. Una vez que termine con PTP, y si Shaya ha continuado con esta maravillosa historia, decidiré si seguir con la traducción y llegar hasta donde está la historia original (lo cual sería hacerles una maldad ya que quedó demasiado…ishhh), o simplemente eliminar la historia y esperar hasta que Shaya siga con ella. Por ahora, quiero concentrarme en PTP y luego veremos.


Los quiero,

Lyanna Malfoy

"Je suis prest"