Disclaimer: El mundo de Harry Potter no me pertenece, todo es obra de J.K Rowling. No es mi historia, no es mi idea, nada de lo aquí escrito es mío, es una TRADUCCIÓN AUTORIZADA de una fantástica historia que creí, debían conocer. Nada de esto es con fines de lucro

WARNING: Es una historia clasificada como M por su lenguaje, violencia, Slash y una que otra escena sexual gráfica.


Presque Toujours Pur

Casi siempre puros

Capítulo XX

Vindicta


Septiembre, 1998

Hermione había vuelto a la cama después de visitar al Profesor Snape —su padrino— confirmando los terribles detalles de las muertes de sus padres; algo que había estado posponiendo durante unos meses. Una cosa era saber que estaban muertos. Ella lo había sabido. La muerte de Regulus había sido bien documentada —o eso había pensado— y ella y Harry habían aprendido acerca de la primera Orden del Fénix y sus respectivos finales, al menos de los que murieron en la guerra. Cuando se enteró a través de los diarios que Marlene McKinnon era su madre, Harry le prestó una copia de una vieja fotografía que le habían dado. Todos estaban allí, la Orden original. Los padres de Harry y Sirius y Remus, los padres de Neville, Dumbledore, McGonagall, los Prewetts, y allí… De pie entre Dorcas Meadowes y Emmeline Vance estaba una bruja con cabello rubio y rizado que se parecía al de Hermione excepto por el color. Era algo positivo que su madre hubiese sido amiga de los padres de Harry. Ya no importaba. Todos estaban muertos.

Su madre estaba muerta.

Muerta.

Muerta por ser una valiente e imprudente Gryffindor.

Hermione lloró hasta quedarse dormida; en duelo por sus padres Muggles los cuales había perdido para siempre, y por sus padres mágicos que habían estado muertos por la mayor parte de su vida. Ni siquiera podía recordarlos.

Se despertó y decidió que se sentiría orgullosa. Regulus luchó contra el Señor Tenebroso; lucho por ella, para protegerlas a ella y a su madre de un mundo en el que no quería que su hija creciera. Marlene se unió a la Orden para luchar por aquellos que no podían hacerlo. Sus padres eran héroes en lo que a ella se refería.

Y pensó que querían que viviera y no se quedara con el pasado; no perdiera tiempo lamentándose por ellos.

Después de ducharse, Hermione decidió que eso haría: vivir. Por desgracia, vivir significaba aceptar todos los aspectos de su vida y uno de esos aspectos resultaba ser un Slytherin de rostro pálido y afilado —y, por desgracia, aún así bastante guapo— que esperaba, pasara sus noches aterrorizado de que ella bajara a las mazmorras y le golpeara en la cara de nuevo. Imbécil. Se niega a romper el compromiso, ¿no?

Hermione bajó a desayunar, triste de ver a Harry allí sin Ron. Suspiró y se sentó frente a su mejor amigo. — ¿Aún está enojado conmigo? —preguntó.

Harry levantó la vista y frunció el ceño. — ¿Ron? Hermione, él no está enojado contigo. Está enojado con la situación. Está enojado con Malfoy —agregó— ¿Dónde está el umm...puedo llamarle nombres todavía o eso te molestará? —preguntó.

Ella le sonrió. —Solo mantente al margen de la situación, por favor. Llámale lo que quieras en privado —dijo y añadió— Por ahora. Si no puedo salirme de esto, entonces bueno...Me imagino que veremos mucho más de Malfoy en el futuro.

—Ron no va a estar contento con eso —señalo Harry con una risa.

—Estás siendo muy... maduro con todo esto —dijo con una pequeña sonrisa.

Harry se encogió de hombros. —Me enfrenté a Voldemort hace unos meses. Sin ofender, Hermione, pero después de pensar en ello me di cuenta de que tu infeliz vida amorosa, pasada y presente —señaló con una mirada perspicaz que la hizo sentir culpable brevemente por guardar secretos durante su sexto año— Apenas figura dentro de mis niveles de estrés.

Ella no pudo evitar reírse de su actitud relajada y de su manera de poner las cosas en perspectiva— Espero que Ron aprenda a seguir tu ejemplo cuando se trate de Malfoy —dijo.

Como si hubieran sido convocados por el cotilleo, las puertas del Gran Comedor se abrieron, y Remus y Sirius caminaron, cada uno arrastrando a un mago más joven por el cuello de sus túnicas. Ron y Draco gruñían y fruncían el ceño uno al otro, y ambos igual de ensangrentados mientras los dos profesores los empujaban hacia las mesas y hacia el otro extremo del salón donde estaba la directora.

Hermione y Harry miraban fijamente la escena, cada uno ya de pie, esperando alguna señal de Sirius o Remus para acercarse. Los profesores hablaron en silencio con McGonagall y luego, con un gesto de cabeza, sacaron a los dos culpables del Gran Comedor sin decir nada.

—Vamos —dijo Hermione y Harry la siguió rápidamente mientras se precipitaban detrás del cuarteto.

Cuando llegaron a la enfermería, se trasladaron inmediatamente a la cama donde estaba Ron junto a Madame Pomfrey quien le aplicaba una compresa de hielo en la cara. — ¿Qué pasó? —preguntó Harry.

—Maldito hurón —Ron gruñó.

Hermione se volvió y echó un vistazo hacia la esquina donde vio a Draco acostado en otra cama, esperando a que alguien llegará a atender sus heridas —un labio partido y un corte en la ceja— ¿Sirius?— dijo ella, mirando a su tío que se parecía estar más que irritado— ¿Qué pasó?

Él suspiró— Los magos jóvenes de estos días carecen de la sutileza que teníamos cuando éramos niños. Si nosotros nos metíamos en una pela, era en frente de una multitud porque queríamos que nos vieran o a escondidas para así no meternos en problemas. Remus y yo tropezamos con estos dos, al pie de la puta escalera, agarrándose a golpe el uno con el otro.

La señora Pomfrey se aclaró la garganta.

—Lo siento, Poppy —dijo Sirius, sonriéndole por su lenguaje— Lo sé, lo sé, ahora soy profesor, tengo que cuidar lo que digo.

—Malfoy es un cabrón —Ron soltó y llamó la atención de Hermione.

— ¿Qué hizo esta vez? —preguntó con frustración.

Draco se levantó de su cama y se acercó furiosamente, mirando a Ron— ¡Él! —Gritó Draco, señalando a Ron con una mirada de absoluto aborrecimiento en sus ojos, furioso e inamovible mientras Sirius y Remus se paraban delante de él, impidiéndole acercarse más a Ron. — ¡Llamó Sangre Sucia a Hermione!

La bruja se volvió y miró a un mago antes de mirar al otro.

— ¡No lo hice! —Ron gritó— No...no...Realmente. Solo decía que la única razón por la que se niega a romper tu maldito contrato es porque ya no eres eh...una nacida muggles.

— ¡Eso no es lo que dijiste, y lo sabes! —gritó Draco.

Hermione se volvió y golpeo al rubio en el pecho — ¡Retrocede! —Siseó ella— ¡No me importa si me llamó "puta digna del callejón Knockturn"! No es tu deber defenderme cuando soy perfectamente capaz de hacerlo yo misma. Y no tienes derecho a molestarte si alguien me llama sangre sucia. ¡ lo hiciste! ¡Por seis años!

Draco frunció el ceño, apretó los dientes y sacudió la cabeza— Hermione... yo... tú no entiendes... yo...él no puede hacer eso... tú eres... tú eres mía para defender. Serás mi esposa.

—Señora Pomfrey, ¿tiene a mano un suministro alto de Poción para el Dolor? —Hermione preguntó, sus ojos brillando mientras miraba a Draco, una amenaza evidente en sus palabras— En realidad —dijo con una sonrisa—, tengo una idea mejor: ¿quieres una princesa sangre pura? ¿Quieres casarte con una Black? Lo lograste —dijo ella y salió furiosa de la Enfermería.

Draco se quedó inmóvil un momento, preguntándose por qué se sentía como si hubiera perdido la batalla cuando sus palabras decían que había ganado. Se volvió y miró a Ron y luego regresó a su propia cama.

— ¿De verdad has llamado a Hermione de esa manera? —Harry hizo una mueca de dolor al preguntarle.

Ron suspiró y miró hacia abajo con culpabilidad— Yo no... No lo decía en serio, estaba tratando de molestar a Malfoy, y recordarle lo que solía pensar de ella.

—Chicos, ustedes no pueden pelear sus batallas —dijo Remus

Sirius asintió con la cabeza— Sí, ese es mi trabajo ahora.

—No —insistió el hombre lobo, sacudiendo la cabeza—. Hermione, sangre pura o no, Black o no, es una bruja adulta que ha estado en una guerra. No pueden sobreprotegerla. Esta es su vida y todo lo que pueden hacer es apoyarla en cualquier decisión que ella tome.

Ron frunció el ceño. —Qué pasa si... Ella dijo que salió con Malfoy. Ella... ¿Cómo pudo hacerlo?

Remus se encogió de hombros. —Tal vez, Hermione vio algo en Draco que nadie más pudo. Pero lo que sea que haya pasado entre ella y Draco, o pase en el futuro, ese asunto de ellos. Si son sus amigos, ustedes la apoyarán. Estarán allí para ella. Ha tenido un año muy fuerte, y ahora el mundo mágico está esperando mucho más de ella por su familia sanguínea. No es justo. Harry, su vida personal ahora va a ser tan hablada como la tuya —dijo.

Harry hizo una mueca de dolor— Nunca lo pensé así, la apoyaré, la apoyaremos —dijo y miró a Ron.

El pelirrojo hizo una mueca —Él no es lo suficientemente bueno para ella.

Sirius resopló. —Eso es algo con lo que todos podemos estar de acuerdo. Pero tampoco creo que alguien sea lo suficientemente bueno para ella. Pero si ella lo elige, es familia.

— ¿No es él—Harry comenzó pero Sirius lo detuvo con la mano.

Ron suspiró. —De acuerdo. Nunca seré amigo del idiota... y nunca entenderé lo que Hermione estaba pensando, pero... bueno, ella ha sido lo suficientemente inteligente como para mantenernos vivos durante todos estos años, ¿no? —Preguntó, mirando a Harry— ¿Quién soy yo para cuestionar sus decisiones?

En ese momento, Hermione regresó a la Enfermería con la cabeza en alto. No dijo una palabra, sino que entregó un pergamino doblado a Sirius, quien lo abrió, leyó las palabras y sonrió. Ella le devolvió la sonrisa dulcemente y le besó la mejilla antes de volverse para salir, negándose deliberadamente a hacer contacto visual con Draco mientras salía por las puertas.

Sirius sonrió a los otros tres magos y luego giró sobre sus talones para acercarse a la cama de Draco. Su sonrisa se ensanchó cuando Draco retrocedió visiblemente ante el acercamiento de Sirius—Señor Malfoy —dijo, dirigiéndose formalmente al muchacho—, mi sobrina, Hermione Black me ha pedido que le entregue esto— Entregó el pergamino.

Draco lo tomó vacilante.

Señor Malfoy,

Acepto su propuesta de un cortejo noexclusivo sangre pura, bajo la condición de que usted haga las paces conmigo y con mi familia por los agravios del pasado, y de igual manera, debe obtener la aprobación de mi tío y paterfamilias, Sirius Black.

Sinceramente suya,

Hermione Astra (Granger) Black

PD: Buena suerte con eso, idiota.

Draco miró fijamente las palabras y tragó saliva, volviendo su mirada hacia arriba para encontrarse con la mirada de Sirius Black, quien antes había sido acusado de asesinato y supuesto lunático; Un hombre que había pasado doce años en Azkaban y que milagrosamente había escapado con su cordura intacta— tal vez.

—Tú y yo vamos a divertirnos, muchacho.

~•~

Al final del día, Draco decidió que iba a vengarse de alguna manera de Theo y Daphne por educar a Hermione sobre las costumbres sangre pura, específicamente las relacionadas con el cortejo. Había acorralado a la bruja de pelo rizado fuera del aula de Defensa contra las Artes Oscuras para exigirle exactamente de qué se trataba su nota.

—No estamos en un cortejo, Granger —dijo con firmeza, con el labio todavía roto al haber olvidado el tratamiento de la medibruja por ir tras su novia una vez que su potencialmente psicótico tío había salido de la enfermería— Estamos comprometidos. Contractualmente.

Ella le respondió sonriendo. Era desconcertante.

— ¿Soy Granger, Hermione o Black? —Ella le preguntó— Realmente, Draco, debes escoger un nombre y atenerte a él. Recuerda, ahora soy una princesa de sangre pura —dijo con un tono burlón—. Podría confundirme fácilmente. Y sí, estamos obligados contractualmente, pero ¿sabías que cuando tu madre y mi padre estaban comprometidos contractualmente, ella tuvo un cortejo con tu padre?

La sonrisa en su rostro le molestaba. Ella había conseguido la ventaja. ¿Cómo es que había ocurrió eso?

—Ves, se me permite salir con quien me da la gana, Draco, siempre y cuando me case con nadie más que tú, y si decidiese salir contigo nuevo —si es que se puede llamar salir a lo que hicimos en sexto año—, vas a tener que pasar por todos los bonitos pasos sangre pura que tú afirmas que hacen que nuestra sociedad sea tan grande —Ella destilaba sarcasmo mientras hablaba— Si no quieres cortejarme, entonces vas a tener que sentarte y ver como otros magos lo hacen. Incluso podría ver si el tío Sirius me quiere lanzar un baile de debutantes.

Draco gruñó audiblemente, y Hermione se rió de él.

— ¿Quieres romper el contrato? —ella preguntó.

Él entrecerró los ojos. —Nunca.

Entraron en el aula y tomaron asientos junto a sus típicos grupos. Para fomentar la unidad entre las casas, McGonagall insistió en que todas las clases básicas se compartieran. Hermione se sentó entre Ginny y Luna, obedientemente siguiendo la etiqueta sangre pura al no sentarse demasiado cerca de Harry, Ron, o incluso Neville. Al otro lado de la habitación, Draco cuadró los hombros mientras se recostaba en su silla, sentado entre Theo y Blaise.

Remus entró en la habitación con una sonrisa—Hoy veremos Encantamientos Defensivos —anunció entusiasmado, claramente emocionado de estar de vuelta en su elemento, sin molestarse en retrasarse con discursos introductorios— ¡Todos en parejas!

Cuando muchos de los estudiantes se levantaron para encontrar un compañero, Hermione se levantó y se acercó a los Slytherin— Disculpa, Daphne —dijo, dirigiéndose a su amiga de Slytherin, intencionadamente no haciendo contacto visual con Draco mientras hablaba— Tenía una pregunta sobre las costumbres sangre pura.

Daphne le sonrió. —Estoy feliz de ayudar, Hermione. ¿Quieres emparejarte conmigo hoy?

Hermione sacudió la cabeza— No creo que eso sea beneficioso para mis planes —respondió—. Tenía curiosidad. Leí en alguna parte que si un mago estaba en algún tipo de acuerdo contractual con una bruja, era su honorable obligación el defender su honor. Es decir, si ella fuera a ser hechizada o si se lanzase alguna maldición hacia su pareja, él estaba obligado a desafiar a su atacante a un duelo, ¿no es así? —preguntó con una sonrisa de satisfacción en su rostro.

Daphne se rió entre dientes, captando el significado de las palabras de Hermione— Sí, eso es muy preciso.

Draco resopló — ¿Estás usando una asignación de clase contra mí? —Él puso los ojos en blanco— Hazlo, Hermione —dijo él y agitó la mano para darle permiso— Básicamente me estás dando una razón para atacar a cualquiera de tus pequeños y estúpidos Gryffindors.

Hermione se volvió y le sonrió dulcemente y luego, sin romper el contacto visual con Draco, dijo en voz alta. —Profesor Lupin, parece que tenemos un número impar de estudiantes. ¿Serías tan amable de emparejarse conmigo?

—Estaría encantado, Hermione —dijo Remus, tratando de ocultar una pequeña sonrisa propia.

La confianzuda sonrisa de Draco desapareció de sus labios inmediatamente.

~•~

Transfiguración Avanzada fue peor.

Draco había llegado tarde a la clase porque, después de desafiar al profesor Lupin a un duelo por dejar que un ligero Embrujo Punzante pasase por los escudos de Hermione, Draco había terminado aturdido por el hombre lobo y se golpeó la cabeza en un escritorio cuando cayó al suelo. Un rápido vistazo por un hombre lobo apologético y la señora Pomfrey —quien estaba riéndose de él como si ella supiese la fuente de su completa y total humillación— y fue enviado de regreso a clases.

Entro al salón de clases y notó que todos ya estaban sentados en sus pupitres, sus familiares con ellos. Draco levantó la vista para ver a su búho real (1) en la parte delantera de la habitación, esperándolo. Mientras caminaba por el pasillo, miró a su izquierda y frunció el ceño a Hermione. Ella le sonrió, acariciando el pelo del gato naranja sentado en su regazo, parecía uno de esos villanos de los cómics muggles que unos años antes había cachado a Greg leyendo. Una pequeña lechuza negra acariciaba la mejilla de Hermione desde su pequeña percha en su escritorio.

Resopló y se sentó junto a Blaise, que ni siquiera intentó disimular su risa.

— ¿Cómo está la cabeza, amigo?

— Cállate.

Los susurros en la habitación dieron paso a fuertes jadeos y el sonido de sillas arrastrándose contra el suelo mientras un gigante perro negro caminaba por el centro de la habitación hacia el frente. Draco, al reconocer al Grim, retrocedió instantáneamente para buscarla —un extraño instinto protector le decía que se asegurara de que Hermione estuviera bien— solo para encontrar a la bruja sonriéndole. La mayoría de los Gryffindors ni siquiera se habían movido en sus asientos ante la visión del peligroso presagio.

Cuando el perro se acercó a Draco, dirigió sus pálidos ojos al rubio y gruñó, mostrando sus dientes.

Mierda, mierda, mierda.

Y luego cambió a la forma humana de Sirius Black.

Los ojos de Draco se abrieron y su mantra interno simplemente se escuchó con más fuerza en su mente, MIERDA, MIERDA,MIERDA.

— ¡Bienvenido a Transfiguración Avanzada! — Dijo Sirius en voz alta mientras daba la vuelta y se sentaba en el borde del gran escritorio de roble. Las ropas de su profesor colgaban holgadamente alrededor de su cuerpo, y la parte superior del cuello estaba desabrochada. Era completamente opuesto a la bien compuesta imagen del profesor Snape, algo que probablemente lo había hecho a propósito. —Yo soy, obviamente, un Animagus (2) —dijo—, y hoy hablaremos de los Animagi (2), del difícil y muy peligroso proceso de convertirse en un Animago, así de cómo se diferencian de la transfiguración de humano a animal por medio de los encantos. Ahora, vamos a repasar lo básico, ¿quién puede decirme la definición de Animago? Sí, —Sirius señaló a través de la habitación con una orgullosa sonrisa— Srta. Granger.

Hermione sonrió y bajó la mano levantada. —Un Animago es una bruja o un mago que puede transformarse en un animal específico a voluntad. El animal no es de su propia elección, sino uno que ha descubierto durante ciertas meditaciones y es generalmente determinado a ser elegido debido a rasgos de personalidad.

Sirius sonrió burlonamente hacia ella. — ¿Me estás llamando perro, señorita Granger?

—Si la pata encaja, profesor (3) —dijo y la clase se rió.

—Diez puntos para Gryffindor —declaró Sirius—. Ahora, ¿quién puede decirme cómo ser un Animago difiere de la transfiguración de humano a animal?

Todos los ojos se volvieron y miraron a Draco.

—Idiotas —murmuró en voz baja.

—Señor Malfoy, ¿tiene algo que decir? —preguntó Sirius, claramente muy contento consigo mismo mientras giraba su varita de castaño (4) en la mano, observando al pequeño Slytherin retorcerse.

Draco respiró hondo —La diferencia es que el animago tiene la capacidad de revertir el cambio por su propia voluntad, mientras una transfiguración de humano a animal es un truco barato —. Dijo entre dientes—, que cambia el cuerpo de a una persona al de un animal y los mantiene así en contra de su voluntad hasta que el hechizo se invierta.

Sirius asintió con la cabeza. —Bien, diez puntos menos para Slytherin.

— ¡¿Menos?! —Blaise gritó.

—Lo siento —dijo Sirius con una risa— Es un hábito. Diez puntos más para Slytherin. Ahora, todos hemos visto cómo la transformación de un animago hace tan sólo unos minutos. Vamos a ver la diferencia con una transfiguración de humano a animal. Es un hechizo simple, y no duele en lo más mínimo, se los aseguro, ¿algún un voluntario?

Nadie levantó las manos y Draco se deslizó en su silla hasta que sintió una fuerte punzada de dolor en su tobillo y saltó de su asiento. — ¡Ay! —chilló y miró al suelo donde el gato naranja de Hermione estaba siseando y rascándose contra su pie, su cola moviéndose de un lado a otro.

— Señor Malfoy, que amable de su parte ofrecerse como voluntario —dijo Sirius alegremente.

Draco cerró los ojos. Sabía que podía retractarse y sentarse a esperar que alguien más se ofreciese voluntariamente para ser transfigurado, pero entonces Hermione —y su tío loco— ganarían, y Draco no tenía intenciones de dejar que eso sucediera. Apretó los dientes y dio un paso adelante, la cabeza en alto y el orgullo —temporalmente —intacto, dándose la vuelta para lanzar una mirada asesina a Hermione mientras se acercaba a su tío. —Por favor —dijo con una voz muy tranquila esperando que con sus sentidos caninos, Sirius fuera el único que lo oyera comentar—, cualquier cosa menos un hurón.

~•~

Almorzaron antes de los cursos electivos de esa misma tarde y, en lugar de revolcarse en la mesa de Slytherin con sus amigos, mientras que el resto de los alumnos de séptimo y octavo año hacían comentarios sobre lo que el lindo pony había hecho — ¿No me pediste uno de estos recientemente, Hermione?El profesor Black le había preguntado cuándo transfiguró a Draco en un pequeño caballo blanco—, el rubio se dirigió hacia la Lechucería y llamo a su búho real, además de otras cinco lechuzas escolares, pegando rollos de pergaminos a cada una de sus piernas y susurrando su destino —Vuelen lo más rápido que puedan— dijo y los envió a todos a sus destinos.

Cuando llegó la hora de cenar, horas más tarde, Draco se había preparado para que Hermione lo atacara en su propio terreno, volviendo a sentarse con los Slytherin de nuevo, pero en cambio, ella permaneció en su propia mesa sonriendo y riendo con sus idiotas amigos.

— ¿Por qué estás sonriendo? —Preguntó Theo— ¿Qué hiciste?

— ¿Qué te hace pensar que hice algo? —preguntó Draco inocentemente.

Blaise suspiró. — ¿Qué tan malo va a ser?

Draco sonrió. —Explosivo.

Las lechuzas de la tarde comenzaron a volar por el Gran Salón, echando las cartas, copias de la El Profeta Vespertino (5), y los paquetes enviados desde casa. Una lechuza de los campanariosse precipitó frente a Hermione, depositando delante de ella una larga caja rectangular.

— ¿Oh, qué es eso? —Ginny preguntó con curiosidad.

Hermione frunció el ceño. —No lo sé, yo... No tengo a nadie fuera de Hogwarts que me envíe algo —comentó cuando empezó a abrir el paquete— A menos que la señora Weasley…— La boca de Hermione se abrió, al igual que sus ojos.

— ¡Por Godric! —Ginny gritó, llamando la atención del resto de su mesa— ¿Es un brazalete de diamantes?

Hermione se volvió y miró a Draco, quien le lanzo dio un beso.

Ella gruñó en silencio y empujó el brazalete, usando la punta de su varita, claramente no era lo suficientemente estúpida como para tocarlo, por si acaso. Cuando una segunda lechuza, seguido de una tercera, dejó caer dos paquetes más frente a ella, sintió que sus mejillas se calentaban. —Ese asqueroso...—Murmuró mientras abría cada regalo revelando más joyas; Un par de pendientes de esmeralda, y luego un broche de zafiro.

Para cuando llegaron la cuarta y quinta lechuza llevando un collar de ópalo y una horquilla de plata, estaba hirviendo. — ¡¿Tienes idea de cuánta gente está muriendo de hambre en el mundo?! —Gritó a través del Gran Comedor— ¡Haz algo útil con tus estúpidos Galeones! —gritó y luego salió disparada hacia la torre de Gryffindor.

En la mesa de Slytherin, Draco parecía victorioso.

—El peor. Cortejo. Jamás visto —le dijo Daphne— Divertido, pero pensé que serías mejor en esto, Draco.

Theo sacudió la cabeza. —Le compraste joyas a Hermione Granger ¿conoces a la chica en absoluto?

Draco sonrió. —Sé exactamente lo que la hace enojar —dijo con presunción— Me pasé la mañana luchando contra pelirrojos, en duelos con hombres lobo, y unos veinte minutos muy incómodos transfigurado en un pony de mierda. Me ha ganado el derecho de molestarla y lo mejor aún no ha aparecido.

Theo sacudió la cabeza en desilusión, y Daphne suspiró — ¿Qué hiciste? —ella preguntó.

Draco sonrió.

~•~

Hermione llegó a la Torre de Gryffindor y arrojó su bolso sobre su cama — ¡Ese insoportable imbécil!—. Pataleó unas cuantas veces, descargando su energía y su ira — ¡Joyería, honestamente! ¡¿Parezco la clase de chica que puede ser comprada?!

—No —chirrió una voz diminuta detrás de ella.

Hermione gritó ante la sorpresa, saltando y mirando al pequeño elfo domestico de pie delante de ella. Era muy pequeña, con grandes orejas flojas demasiado grandes para su cabeza y tenía brillantes ojos azules. Llevaba una toalla de té rosada, con volantes y bordes de encaje como vestido y un lazo rojo en la parte superior de su cabeza. Con el grito de Hermione, la pequeña criatura se encogió brevemente y la bruja se llevó la mano al pecho.

—Lamento mucho haberte asustado —dijo Hermione rápidamente— No has hecho nada malo —añadió antes de que la pobre cosa comenzara a hacerse daño—Umm...Pensé que, por lo general, los elfos domésticos no subían a los dormitorios, al menos no…a menos que estuviéramos durmiendo ¿Está todo bien?—. Preguntó.

La elfina sonrió —Viene (6) cuando la Ama me necesita.

La sonrisa de Hermione se esfumó — ¿Cómo... cómo me llamaste?

La sonrisa de la elfina se ensanchó —Yo es (6) un regalo del Amo a la Ama.

Los ojos grises de Hermione se entrecerraron, y sintió un incómodo espasmo en el lado izquierdo de su cara — ¿Qué? —. Preguntó en voz baja— Tú...eres un...Malfoy, hijo de puta.

La elfina jadeó y se aferro a sus orejas, tirando de ellas fuertemente —La señora no debe hablar mal del Amo, la quiere mucho —. Replicó la criatura, y Hermione se estremeció ante las palabras—Le compró un elfo domestico que atendiese sus necesidades, Swotty (7) se ocupa de la ama ahora.

El aire es escapo de los pulmones de Hermione, y tragó en una respiración profunda, sin darse cuenta de que los extremos de su pelo estaban chispeando de nuevo — Lo siento... ¿Cuál dijiste que era tu nombre?

La elfina se irguió con una pose firme, lo cual era casi divertido, considerando lo diminuta que era. Parecía feliz y orgullosa, mientras declaraba con una voz dulce — Swotty, Ama, el Amo lo elige.

Quería gritar desesperadamente. Grita más fuerte que nunca, pero la diminuta elfina parecía muy feliz, y Hermione estaba aterrorizada de asustar a la pobre — Tú...ese pequeño y podrido hurón—. Dijo ella en voz baja — ¡Yo...oh, ni siquiera sé lo que le voy a hacer todavía, pero será tan malo que él...estará en la enfermería por un mes! Tal vez incluso en San Mungo por heridas causada por hechizos —. Se tragó la bilis que le subía por la garganta y volvió su atención hacia la elfina—Escucha... Umm...Swotty —. Dijo la palabra con los dientes apretados mientras se sentaba en su cama y se quitaba los zapatos, tirando del calcetín en su pie —Me complacería mucho si tomases este calcetín.

La elfina reaccionó, bueno, predeciblemente — ¡No! —Swotty gritó y se alejó de Hermione como si la bruja sostuviese en su mano un atizador candente en lugar de un calcetín —Ama no debe, Swotty es una buena elfa, ¡lo promete, lo promete! —. Gimió ella, lágrimas gruesas rodando por sus mejillas— ¡Swotty esperó años y años para ser comprada para ser un elfo! ¡Ahora Swotty sirve! —dijo con determinación y luego, para demostrar su valía, comenzó a limpiar furiosamente el dormitorio de Hermione.

La bruja suspiró en suave derrota —Maldito Malfoy. Okey, por favor deja de llorar —. Suplicó ella —Swotty si quieres ser mi elfo...—dijo, intentando desesperadamente no vomitar —exijo que recibas una paga.

El elfo se encogió de horror y asco.

— ¡Lo exijo, Swotty! —Hermione dijo con firmeza.

Los ojos de Swotty se movían de un lado al otro, como si estuviera tratando de encontrar una forma de salir de eso, pero al final frunció el ceño y asintió con la cabeza— Si la Ama lo exige.

Hermione suspiró de alivio y pensó, un elfo menos. —También me gustaría que utilizaras tu nombre real.

Swotty frunció el ceño —Los elfos domésticos no tienen nombres propios Ama —le dijo a Hermione—Espera que el Amo les dé un nombre.

Hermione hizo una mueca. Puto Malfoy —Entonces...entonces, ya que eres un regalo del Amo para mí, me gustaría que escogieses tu propio nombre. Me complacería mucho.

— ¿Qué nombre debe elegir Swotty?

La bruja suspiró frustrada, pellizcando el puente de su nariz para detener el rápido dolor de cabeza — Cualquier cosa—. Dijo —Cualquier cosa...menos Swotty.

La elfina se tomó un largo minuto, contemplando en absoluto silencio antes de sonreír e inflar su pecho con orgullo— Swotty se llamará a sí misma...Winston.

Hermione se quedó mirando el vestido de toalla de felpa y el lazo rojo en la cabeza del elfo— ¿Winston? —Dijo Hermione con curiosidad.

La elfina, sin entender la pregunta de Hermione, levantó la vista y simplemente replicó — ¿Sí, señora? —como si la hubieran llamado.

~Ω~


(1) Búho real: En la traducción oficial de Salamandra de los libros, Malfoy utiliza un águila, mientras que la versión original en inglés de Bloomsbury y Scholastic, Draco tiene un tipo de bujo especifico que se llama "Eagle Owl" cuya traducción al español sería la de búho real. Cuando estaba haciendo la traducción del capítulo, quise atenerme lo más posible a la historia original de Shaya, quien se atiene al familiar original que Rowling le otorga a Draco.

(2) Animagus y Animagi (En español, Animagos): Como verán, aquí he dejado las palabras en su idioma original y en el resto del párrafo he utilizado la traducción al español. Es porque durante el proceso de traducción, note algo curioso que ocurre con estas palabras en el inglés y quería contarles. En el inglés, Animagus es el mago que posee la habilidad de transformarse a sí mismo a voluntad en un animal específico. Se refiere a un mago en sí, solo a uno. Mientras que cuando hablamos en plural, es decir, hablamos de Animagos, en la versión en inglés la terminación –us, es reemplazada por la vocal –i, y la palabra sería Animagi. Esto se debe porque, como algunos ya sabrán, Rowling ha hecho uso del latín para encantamientos y nombres en las historias, en español tal vez no se note tanto, pero en ingles si se nota. Animagus y Animagi, son palabras que no sé hasta qué punto son en latín, pero que están influenciadas por él. La terminación –us está dentro de la segunda declinación del latín para sustantivos masculinos, femeninos y/o neutros en el singular y al convertirse en plural, cambian esta terminación por la terminación –i. Ej: dominus, domini

(3) Si la pata encaja, profesor: De la frase "If the paw fits, profesor". Es la versión de Shaya del dicho anglosajón "If the shoe fits, wear it". Su traducción al español, o una de las tantas, sería: "A quien le sirva el sombrero que se lo ponga." Y se refiere a que si te tomas la crítica muy personal, es porque piensas que se aplica a ti.

(4) Varita de castaño: En los libros, tanto la traducción en español como su original en inglés, nunca se sabe de qué madera o núcleo es la varita de Sirius. Sin embargo, cuando estuve buscando en internet por seguridad, encontré una página en español que decía que la varita de Sirius era de madera de Roble y núcleo de nervio de corazón de dragón. Esto me llevo a dudar un poco a sobre que madera debía colocar pero como siempre, me aferre a la versión original del fic y decidí dejarle a Sirius, la madera de Castaño que Shaya le ha colocado en su fic.

(5) El Profeta Vespertino: Del nombre en inglés "Evening Prophet". Estos es uno de los tantos detalles que tanto Shaya —como el resto de autores del Fandom en ingles — ha explotado en el mundo de los fics de Harry Potter. En español nos atenemos a "El Diario el Profeta", mientras que en inglés, se puede jugar con los adjetivos y darle más propiedades a las cosas. Da alusión a que no sale un solo ejemplar al día de "El Profeta", al contrario, la editorial saca ejemplares a distintos tiempos del día.

(6) Viene y es: Algunos pensarán que es un error de traducción, pero les aseguro que no. En la versión en inglés del fic, Shaya le otorga a los elfos domésticos una forma peculiar de hablar. Utiliza la conjugación en presente de las terceras personas del singular (she, he, it / Ella, El, Animal o Cosa) de los verbos en inglés para cuando los elfos hablan. Quise hacer lo mismo, entonces el "Vengo cuando la ama me necesita" se transforma en "(ella) Viene con la ama me necesite.

(7) Swotty: Esto es algo que se pierde en la traducción. "Swot" o "Swotty" es un grave insulto en ingles que en el español significa empollona o nerd. Lo que explica por sí solo, porque Hermione se enoja al escucharla decir que ese es su nombre y le pide que lo cambie. Tuve que dejarle el nombre original, porque de lo contrario, no quedaba bien.

Translator's Note: Se que no tengo excusa, sé que me he tardado mucho y seguiré tardándome, pero como les prometí desde un principio, no es un proyecto que vaya a dejar. Terminaré la historia y así mismo subiré las traducciones de los otros proyectos de Shaya. Por allí algunos me han escrito, el último mensaje que recibí fue de AliceMlfy, gracias por preguntar si estaba bien, si me siento bien. La verdad es que he tenido unos meses algo complicados con cosas que no creo que sea adecuado contar por aquí, pero he recibido ayuda y estoy en proceso de estar bien. Este proyecto ha ayudado en mi camino. Así que sin mucho más que decir, les pido disculpas y les seguiré pidiendo disculpas porque si se me hace complicado mantener un ritmo de actualizaciones pero hare lo posible. Los amo, mis readers. Eso no lo duden. ¡Besos de chocolate!

BetaLove: ¡Se Busca BetaReader! ¡Vacante para BetaReader! ¡Prometo ser buena!

Actualización: Espero verlos el próximo viernes 15/09.


Los quiero,

Lyanna Malfoy

Dracarys