Disclaimer: Personajes de Rowling.

Beta: ILSly.


El placer del Dolor

Capítulo 6: Comenzando el juego.

Bill suspiró, pensando la mejor manera de ayudar a Harry.

No solía salir de "El refugio" pero se habían quedado sin provisiones y necesitaban los ingredientes para preparar diversas pociones, entre ellas y las más importantes la mata lobos y multijugos.

Sin contar a Remus, él mismo la necesitaba para calmar el lobo en su interior, que se mostraba demasiado inquieto y no tenía idea de por qué, se recordó que tendría que comprar un par de libros sobre licántropos también.

Por otra parte los temas propios de la Orden del Fénix, tales como prevenir los ataques de Mortifagos en el mundo Muggle y la ocurrencia de más secuestros; y sin contar que estaban tratando de que las cosas en Hogwarts no se salieran de control, todo el relativo control que les permitían mantener teniendo a los Carrow y Snape encima. Por eso, en cada momento libre que tenía para salir de la asfixiante vida que tenía con Fleur, a quien casi ya no soportaba, iba a tomar una copa al Caldero Chorreante.

Así fue como lo encontró Pansy Parkinson.

La Slytherin había divisado a su objetivo y luego de respirar profundo y ensayar mentalmente la mejor manera de acercarse al Gryffindor, decidió sentarse en aquel horrible lugar y esperar convocando a todo ente superior mágico para que el Weasley notara que ella estaba allí.

Ella sabía muy bien cuál era su misión, buscar al mayor de los pobretones, engatusarlo e infiltrarse en la dichosa Orden para cumplir las exigencias de su Señor. Para eso iba a tener que usar todas sus dotes de actriz, combinadas con lo que hubo aprendido al moverse en el mundo de los Sangre Pura ricos. Ahora, observándolo, remarcaba el hecho de que engatusarlo iba a ser jodidamente difícil, dado que era la segunda vez que se obligaba a pensar en Goyle bailando en tanga para bajar la libido.

Algo que no le paso nunca con ningún otro hombre.

El pelirrojo por su parte sintió casi en el mismo momento que puso un pie en la vieja taberna un olor que le atrajo irremediablemente, entorpeciéndolo. Sin embargo, no fue suficiente como para evitar que pidiera una botella de Coñac y se pusiera a tomar, sentado en una mesa cercana a la de la mujer. Mirándola de reojo.

¡Joder, era imposible que un hombre no sintiera eso!

Ella parecía irradiar un mensaje claro, "jódeme que tengo ganas", y él estaba allí, frustrado, tenso, y sinceramente necesitando una mujer no tan histérica como su hermosa esposa, que seguramente estaba esperándolo en casa, para dicho sea de paso echarle la bronca del siglo por atreverse a salir con el peligro que corrían. Miró los ojos azules que ahora estaban fijos en su persona, esbozando una sonrisa y tomando la botella mientras con una seña a Tom le pedía dos vasos, se acerco a ella.

-Sin miedo a sonar indiscreto, ¿una mujer en el Caldero Chorreante?- Bill no se cortó ni un poco a la hora de hablarle... o intentar ligar. Lo que lo sorprendió incluso a sí mismo fue notar que no era precisamente él quien llevaba la situación.

-Nada que una buena botella de coñac no solucione.- Y el tono de Pansy, totalmente sugerente al tiempo que lo miraba de forma intensa y le acariciaba una pierna por debajo de la mesa, no dejaron dudas de que la suposición de Bill era totalmente cierta. Aunque no precisamente por la misma razón.

-Casualmente tengo un poco aquí.- Matizó el pelirrojo balanceando la botella en el aire. Realizando esa acción mas que nada por hacer algo para controlar las ganas que tenía de arrancar ese vestido verde del cuerpo de la chica y hacerla suya en ese mismo momento y lugar, sin que le importen mucho los testigos que se diga. Bill sirvió un poco de la bebida en un vaso para ella y otro poco para él; con un movimiento lento se lo acerco sobre la mesa sin dejar de cruzar esa mirada depredadora con la mujer.

Pansy sonrió de medio lado coquetamente tomando el vaso entre una de sus delicadas manos y con un gesto lo alzo haciendo un amago de brindis.

-Va por ti guapo; y tu botella de coñac.- le dijo con voz suave y seductora. Bill emitió un sonido cercano a un gruñido ahogado; tomando su bebida de un trago. Ella no dejo de observarlo sobre el borde de su vaso con mirada hambrienta, él le correspondió mirándola intensamente y Pansy sintió sus propias piernas temblar; ese hombre la estaba devorando con los ojos. Pansy sin darse cuenta sirvió más coñac en su vaso y se lo tomo rápidamente.

-A juzgar por tu apariencia puedo ver que no eres una niña cualquiera, me sorprende que entre los modales de los aristocratas se incluya el que una dama debe beber coñac tan bien.

Una suave carcajada fue emitida por Parkinson, quien con un movimiento veloz y audaz se las ingenio para cruzar la mesa y situarse a la altura del hombre, estirando el brazo lo suficiente para darle un apretón bastante insinuante a la entrepierna de su compañero, susurrándole en el oído una frase de despedida.

-Espero que nos volvamos a ver, guapo.- Y dando una media vuelta, los finos tacones resonaron en el lugar. Él intento seguirla, pero cuando logro reaccionar ya era tarde, la bruja había desaparecido. Dejándole de paso; una linda erección.

-Mierda.

Pero la mortífaga ya tenía lo que quería. La atención de su objetivo. Tal y como le explicaron para seducir a un hombre que fue atacado por un licántropo y conservaba una parte lobuna dentro, era necesario saber mover las cuerdas. Y según lo que alcanzo a sentir, ese preciado bulto que toco, no era una mala señal.


Los ojos dorados de Remus llamearon con precaución al momento de encontrarse con su discípulo tomando una copa en el bar.

Le sorprendió verlo acompañado, pero no logró reconocer a la chica en cuestión, lo que sí que reconoció fue la forma en la que William la miraba, deseoso de tenerla. Y Lupin conocía esa sensación, en base a eso casi que prefería equivocarse por una vez en la vida. Aunque no estaba allí para discutir ese tipo de temas, por lo que en el momento que el pelirrojo se quedó sin compañía femenina camino directamente hasta él.

Los ojos azules lo miraron con sorpresa, pero con ese aire de rebeldía que siempre había tenido y parecía haberse asentado con el ataque de Greyback.

Ambas miradas chocaron en un duelo, al tiempo que los lobos se reconocían mutuamente con un factor común, el odio visceral hacia el carroñero.

Cuando el mayor alzó una ceja de forma bastante divertida, mostrando un aire distendido, el Weasley soltó una carcajada. No es que tuvieran mucha confianza el uno en el otro como para contarse intimidades ni mucho menos, pero ambos necesitaban una distracción que los alejara de todas las responsabilidades que tenían sobre sus hombros.

-Un placer verte, Remus, aunque admito que no te esperaba encontrar por estos lugares.- El hermano mayor de Ron tomó la iniciativa por segunda vez en el día.

-Podría decir lo mismo, pero tengo entendido que te enviaron a comprar ingredientes.- Un movimiento de cabeza por parte de Willian le indico a Remus que no se había equivocado.- Aunque confieso que no esperé verte acompañado.- El bufido fue perfectamente sarcástico, una cualidad poco vista en el Gryffindor.

-Tengo que darle la razón a mi madre, casarme con Fleur fue un error. Eso, o estoy completamente loco de no ver atractiva a una mujer que desciende de las veelas. – dijo Bill sirviendo más bebida, esta vez para el licántropo y para el mismo.

-Sobre eso, lo noté. La mujer con la que hablabas parecía enviar una clara, muy clara señal de sentirse atraída por ti. Y sé que le correspondías en ese sentido…- La parte analítica del Merodeador tomo las riendas en ese momento; mientras tomaba su vaso donde el labial de la mujer se había marcado en un borde.

-Ya…- comento Bill tomando quedamente para después agregar- es que si la mujer en cuestión se te insinúa, y tú estás bastante tiempo sin sexo, en verdad Remus, hasta tú deberías saber como suele responder un hombre a semejante provocación.

-Y la sé- aseguro Remus- pero quiero recomendarte el libro Réquiem Nocturno.- Bill le miro interrogante- Entre muchas otras cosas trata sobre Licántropos, creo que debes guiarte en ese asunto. – le explico brevemente- Bill, estoy seguro de que no soy el único que ha notado tus cambios, y creo que será una buena idea el que te incumbas un poco en ese mundo. Si quieres, claro.- Un asentimiento de cabeza fue la máxima respuesta que obtuvo, así que convencido de que no lograría decir nada más sobre ese tema, se dedico a tratar los más grandes e importantes, que eran los que lo habían llevado a buscar al muchacho.- Quiero encomendarte una misión, y probablemente no te gustará.

-¿De qué se trata?- Pregunto el otro, interesado. La verdad sea dicha, con tal de librarse un rato de su esposa, hasta bailar para Voldemort sería interesante.

-Me pareces el hombre adecuado para irte con Charlie a Rumania, él esta seguro de que muy cerca de la colonia de dragones, de los cuales por cierto espero tener un poco de "apoyo", hay una aldea de hombres lobo.- Solo basto una mirada para que ambos hombres se entendieran.

-¿Algo mas?- Pregunto servicialmente el más joven. Remus suspiró.

-No puedes acercarte cerca de la luna llena, por lo que creo que lo mejor será que vayas en luna nueva, una semana después de que la otra haya pasado. Eso les da tiempo de recuperarse y no estar tan agresivos. De cualquier manera quiero que tomes precauciones, supongo que en Egipto además de a romper maldiciones aprendiste hechizos suficientes como para luchar contra un hombre lobo transformado. Recuérdalos, por si acaso.- advirtió, al hablar una arruga surgió en su frente.

Bill lo miró alzando una ceja.

-Quieres que se unan a nuestro bando pero no dudas en decirme que los ataque si es necesario, Lupin, no nos comprendemos.- El bufido de su interlocutor le hizo darse cuenta de que se estaba perdiendo de algo, pero decidió no seguir investigando por el momento.- De acuerdo, cumpliré la misión.

-Tienes un mes, en esa fecha exactamente realizaremos una reunión para saber los avances. Además no tenemos cuartel y esa es mi preocupación inmediata.

-Puedo hablar con mi tía Muriel- sugirió Bill- todos los Weasley's están allí, la casa se protege con un Fidelio. Es un buen lugar, bastante grande.- El licántropo asintió y con paso raudo se levanto de su lugar.

-Gracias, sería muy importante que hicieras esas cosas por mí. Debo irme, Dora estará preocupada.- Y por primera vez en dos horas, Bill reparo en que no se encontraba sentado en su cómodo sillón.

-Y yo, o Fleur tendrá un ataque de histeria.


Cuando Theodore y Blaise entraron en la habitación de su compañero y amigo Draco Malfoy, estuvieron a punto de llamar al resto de los Mortífagos por miedo a que lo hubieran atacado, eso fue hasta que divisaron una cabellera rubia destrozando todo a su paso. No solo la cama estaba desecha, sino que todos los libros mas preciados del heredero de Lucius se desperdigaban por el piso, mientras que el chico se liaba a golpes con cuanta cosa se encontrara en su camino.

Theo observó al rubio. Parecía fuera de sí, lo que sin duda se relacionaba con lo que sea que haya sucedido con Granger. Pero no tenía tiempo, ánimos ni jerarquía para preguntar, así que se limito a bordear los ojos, tomar la escoba del rubio, hacerle un gesto a Blaise y arrastrar hasta un lugar alejado a su amigo.

Una vez que estuvieron en uno de los tantos patios que posee Malfoy Manor, en una zona similar al bosque prohibido del colegio, Theo liberó las pelotas que llevaban guardadas en una caja, semi oculta por un hechizo reductor en el bolsillo de la túnica negra que utilizaban como uniforme de trabajo. Todas menos una, la pequeña snitch dorada.

Las bludgers salieron desplazadas buscando un oponente a quien atacar, pero no llegaron a hacer mucho ya que un potente y efectivo "Bombarda" las convirtió en añicos. Luego de descargar parte de su furia, Draco tomó su escoba y salió disparado hacia arriba. El más moreno hizo el amago de seguirlo, pero un brazo blanco lo detuvo.

Los ojos verdes voltearon a ver a los azules, y notó la negación en ellos. Lo mejor era dejar que Draco dejara salir su furia de alguna manera. Ya volvería.

Blaise y Theo se sentaron a observar.


Sentado en un sucio y viejo sillón de la casa de sus familiares paternos, el Lord Oscuro se dedica a acariciar la cabeza de Naggini, una de las pocas posesiones que valora. Sus ojos rojos lucen pensativos, mientras intenta averiguar qué rayos planean Potter y sus amiguitos.

Él, el mago más poderoso de todos los tiempos, no puede permitir que sus oponentes descubran la clave de que no lo hayan podido vencer aun. Por su parte; él debe investigar. Aun hay muchos cabos sueltos que debe atar ¿Qué clase de magia hace que la varita de ese niño sea más poderosa que la suya? ¿Necesita otra, una que no le falle; para vencerlo? ¿Qué se le puede estar escapando a él que Dumbledore ya supiera?

El problema radica en que Ollivander fue rescatado junto con la niña Lovegood y a Gregorovitch lo había asesinado el mismo. Se estaba quedando sin fuente de información.

La pregunta se repetía. ¿Qué pudo saber el difunto Dumbledore sobre su varita y la de Potter que él desconociera?

Y entonces se da cuenta. Lo que precisa es justamente eso, la varita de Dumbledore. Esa, tiene que ser la clave. La varita de Saúco, una varita con poderes inimaginables. Incapaz de ser vencida.

Con unas palabras dirigidas a su mascota, se levanta decidido.

-Naggini, iremos a Hogwarts. Le haremos una visita a Severus, y pasaremos también a ver la tumba de Albus.- Un silbido bajo, susurrante, es lo que cualquier otro humano normal podría haber escuchado. Sin embargo, el reptil pareció entenderlo sin problemas.

Con un chasquido similar al de los dedos, se desapareció sin más con rumbo al que en algún momento fue considerado su verdadero hogar.


¡Y listo! Nuevo capítulo publicado...

Quiero agradecer los comentarios del cap pasado a: Patty 15, Javileta, AlexiaRiddle, Serena Princesita Hale, Basileya y Oschii. En serio, gracias por animarme, me hace muy feliz saber que leen mi historia^^.

Ahora tengo que comunicarles algo: estoy en periodo de exámenes, lo que significa que al lío en el que se esta convirtiendo mi casa y familia se le suma el lío de tener que estudiar hasta aburrirme. Por lo general, cada vez que publico ya tengo el capítulo siguiente en poder de la beta, para no hacerlos esperar, pero esta vez no tengo ni medio párrafo adelantado. Así que imagínense que voy a demorar mas de lo normal U_U.

Prometo que voy a tratar de terminar de escribir pronto, para no tener complicaciones. Gracias por leer, comentar y tenerme paciencia, de verdad.

Quiero dedicarle este capítulo a mi sobrina, sé que no va a leerlo por razones obvias (es una niña), pero es para ella. Que sepas que te amo pequeña, mucho. Eres excelente en todo lo que haces, no te presiones.

Y ya... les dejo un beso enorme, hasta la próxima.

Ceci.