Hallo! Estoy muy orgullosa de mi por actualizar tan seguido (?)

Miento. Todos sabemos que si actualizo seguido es porque me voy a ausentar y la próxima vez tardaré más :v

Esto va por ti, LadyAbsynthe, porque viéndote actualizar tanto me avergüenzo de mi misma y me dan ganas de ser más constante xDDDDD

Merezco la muerte.

Por favor, presten atención al pie de página y les estaría muy agradecida si me ayudan.


Ni el amor ni el sol se pueden tapar con un solo dedo


Alani corrió desesperada para llegar al gimnasio. Se estaba pasando de la hora.

Mierda.

Sin duda su abuela las iba a matar, daba igual que se hubieran retrasado unos minutos, los castigos de la abuela no eran para tomarlos a broma, mucho menos si eran familia.

Grannat Märch tenía la reputación de poner severos castigos, y para que no le replicaran con el tema del "favoritismo" solía ser más dura con su propia familia.

— ¡Vamos Scarlett! Oma nos va a-… — la frase quedó a medias y se perdió en el aire. Cuando Alani giró la cabeza su hermana ya no estaba.

Genial.

Con un gruñido de frustración aceleró la carrera. Scarlett ya era mayorcita y ella no quería un castigo.


La mirada severa de Grannat se paseaba por todos los miembros. Su ceño hizo un pequeño espasmo al no concebir a una de sus nietas.

Alani, quien trataba de regular su respiración todo lo que podía, rezó en su fuero interno para que la tardanza de su hermana no fuera mayor. Si no hubiera sido por que Lysandro le había abierto la puerta trasera ella sin duda no estaría allí.

—Gracias— le murmuró entrecortadamente, todavía recuperándose de la carrera.

El muchacho de ojos heterocromos le dedicó una sonrisa gentil.

—Parece que tu hermana tiene la inclinación a meterse en problemas— aportó con una ceja levantada el muchacho —Como alguien que yo conozco.

Castiel a su lado, pillando la indirecta lo fulminó con la mirada.

—No me compares con esa salvaje.

—Esa salvaje como tú bien dices es mi hermana y puede romperte las pelotas. Si no lo hago yo antes.

Lysandro intercedió de inmediato, cortando el avance de la muchacha hacia su amigo. No debían pelear delante de los adultos, no daba buena imagen de ellos.

—No es el momento, Alani— le reprendió.

La muchacha agachó la cabeza notando el calor subir a sus mejillas. Ella lo sabía, pero ver a ese imbécil hablar así de su hermana le sacaba de quicio.

No replicó, aunque quiso. Se mordió el interior de las mejillas para no hacerlo y mandar a la mierda a esa maravilla de hombre que le estaba regañando. ¡La culpa no era suya!

Oh, ahí estaba. El carácter Scarlett. Aunque la gente se empeñara en decir que eran totalmente distintas había veces que sus caracteres se asemejaban bastante.

—No sonrías, Castiel, tu tampoco te comportas bien cuando se trata de Scarlett.

Castiel, quien había estado sonriendo victorioso, convirtió su cara en una mueca. ¿Acaso él se portaba bien alguna vez? No. Pero aquella pelirroja sacaba lo peor de él.

Chasqueó la lengua contra su paladar. Si las miradas matasen Lysandro estaría bajo tierra mil veces.

—La culpa es de la mocosa— murmuró.

Alani estuvo a punto de replicar, pero la mirada de censura que le dirigió Lysandro le hizo tragarse las palabras. ¡Bendito hombre! Como la controlaba sin decir ni una palabra.

—Esperemos que tu abuela no sea muy dura— comentó el albino dedicándole una mirada comprensiva con lo que podía venir.

—Esperemos que mi hermana decida venir.

—A tu hermana le encantan los castigos, de lo contrario siempre sería puntual.

Alani sonrió con sorna a la muchacha que se acababa de colar en la conversación.

Makeena Anthrax no era una de sus favoritas en el grupo. Ni en el mundo.

Ella sabía que había estado enamorada de Lysandro, desconocía si ahora seguía siendo así, pero su lado posesivo le gritaba que la alejara cuanto antes de él. Lysandro era suyo.

¿Eso lo he pensado yo? Demonios, Scarlett, sal de mi cuerpo.

Castiel, feliz de ver a alguien de su familia y sintiendo un posible apoyo ante aquel par que siempre le privaba de hablar y hacer se acercó a su hermana y le pasó el brazo sobre los hombros.

—Maki. Que alegría verte. Me vienes genial. Apóyame aquí, preciosa.

Makeena le dedicó una pequeña sonrisa. No le gustaban especialmente las conversaciones, y no sabía qué le había poseído para meterse en aquella. Era más que obvio que la mayor de las Märch la detestaba, aunque no sabía el por qué, pero era escuchar hablar de Scarlett y las palabras le salían solas. No porque la odiara, al contrario, nunca habían tenido problemas.

Las veces que se habían encontrado habían sido breves, sin altercados, incluso se podría decir que se llevaban bien. Quizás era eso. Encontraba en Scarlett una compañera. Tal vez una amiga.

—Soy Team Scarlett. Lo siento.

Si las palabras hubiesen sido navajazos Castiel lo habría soportado más y mejor. Tan pronto como Makeena deslizó las palabras de sus labios el pelirrojo le huyó como si tuviera la peste.

—¿Cómo puede gustarte más que yo? ¿Por qué todo el mundo está de su lado?

—Tal vez porque al único que realmente parece odiar con toda su alma es a ti— ese era Lysandro picando a su amigo, con su tono de voz pausado y tranquilo.

—Nunca se ha portado mal conmigo— aportó Makeena.

—Soy su hermana— dijo a su vez Alani.

—¡Yo lo llamo tensión sexual! — gritó una Anyeline que había estado escuchando todo y que sobresaltó a la mayoría.

Alani fingió una arcada. Lysandro rió disimuladamente, al igual que Makeena, y Castiel se puso tan rojo como las cerezas mientras replicaba e insultaba a la cotilla que acababa de soltar tal disparate.

¿Tensión sexual? Antes la muerte.


—Tu nieta no está— Duncan parecía que realmente quería morir a manos de Grannat.

Emerick lo observó con gesto cansado. Ese hombre a veces era tan estúpido. Obviamente la líder se había dado cuenta de que faltaba una de sus nietas, y el mismo Duncan podría apreciarlo en las facciones de Grannat, quien tenía la mandíbula tan apretada que podría rompérsela ella misma.

—Me ocuparé de mi nieta, Duncan. — el tono gélido y mortal de las palabras hizo que un escalofrío recorriera a los mayores. Lyria miró a su marido con pena. El castigo no iba a ser nada bueno, mucho menos con alguien de su sangre.

Grannat caminó hacia el centro de la sala, seguida de los miembros más mayores de las familias. El silencio cayó en el lugar como un mazazo. Los más jóvenes se irguieron en sus asientos o se pusieron de pie, mostrando el respeto que tenían hacia ellos.

Nadie se atrevió a saludar a sus padres o parientes. Estaban demasiado asustados y eso sería tomado como una falta de respeto, pues ahora no se mostraban como sus familiares, sino como sus superiores.

Emerick Reynolds dio unos pasos adelante, seguido de su hermana menor, Rhaenys, quien sonrió tranquilizadora a sus sobrinos y los compañeros de estos, relajándolos un poco.

Con boli en mano y una carpeta en la otra la muchacha le dedicó una mirada llena de confianza a Grannat. Puede que muchos lo hubieran tomado como un reto, y la señora de cabellos granates, como su propio nombre indicaba, no mostró ningún cambio en su rostro, pero internamente la estaba considerando apropiadamente para darle un puesto en El Círculo.

—Os hemos hecho convocar porque, como ya os habréis dado cuenta, los ataques de los Berserks han aumentado— la serena voz de Emerick atrajo la atención enseguida —Pero no solo eso, otras criaturas también se han salido de control — Anyeline cruzó una mirada con Armin, recordando la conversación más temprana con Iris.

—Como miembros de las familias fundadoras— habló esta vez Erik Schwarzschild — es vuestro turno proteger a nuestra raza y a los humanos, para eso habéis sido entrenados durante todo este tiempo, y los Dioses han dictado que ya es hora de que cumpláis con vuestro deber.

—¿Los Dioses? — las palabras salieron de Skylar, provocando que sus mejillas se encendieran cuando se dio cuenta de que lo había dicho en voz alta, pero podrían haber salido de cualquiera de los presentes. Todos estaban atónitos e incrédulos.

Emerick la observó con ternura y mostró una sonrisa comprensiva. No había esperado que fuera su propia hija quien hiciera la pregunta, pero sin duda se la esperaban.

—Como bien sabréis nuestra raza proviene de manos de los Dioses— habló Lyria con tono maternal, explicando con una dulzura que nadie más podía tener —Es cierto que esto no se ha hablado nunca con vosotros excepto para enseñaros sobre vuestro orígenes, y aún así se ha tocado el tema muy por encima. Los primer Kynig-…

—No es necesaria una clase de historia ahora, Weigand— interrumpió Duncan, ganándose un gruñido por parte de Bjorn y algunos ceños fruncidos de parte de los más jóvenes.

Lyria era una mujer muy querida y respetada por los niños. Ella hacía la función de maestra y guía con los más pequeños y a su misma vez instruía a los adolescentes en lo que serían sus problemas sociales y amorosos. No podía meterte con Lyria Weigand y esperar salirte de rositas. Ella era como una madre para quien no la tenía, como una hermana, cariñosa y maternal que siempre sabía que decir en el mejor momento.

—El caso es— Grannat habló antes de una posible pelea — que los miembros del Círculo siempre han mantenido contacto directo o indirecto con los Dioses.

Rápida. Simple. Concisa. Así era como trabajaba Grannat.

—Pero por qué ahora— esta vez fue el turno de Alani de cuestionar. Su abuela la miró, tal vez algo orgullosa por aquella pregunta.

—Han habido problemas. Es cierto que los Berserks fueron manipulados por Loki, como todos conocéis, y siempre ha habido cierto número de ataques, en menor medida dentro de los parámetros, pero se han incrementado. Los ataques ya no solo provienen de los Berserks, también de Hadas, Vanirs e incluso Gnomos.

No faltaron las miradas acusatorias hacia la familia Anthrax, sobretodo de aquellos más desconfiados hacia estos. La rivalidad entre familias fundadoras debería haber sido un cáncer que se tendría que haber extirpado hace años, pero con el paso de las generaciones los miembros se renovaban, y los sucesores nunca actuaban como sus antecesores.

No importaban que un Schwarzschild y un Anthrax se llevaran bien si sus hijos se odiaban. Nunca se podía controlar todo, y el Círculo lo sabía mejor que nadie.

—¿Por qué están atacando estas razas? Nunca habían dado problemas, ¿por qué ahora? — la pregunta de Lysandro levantó un murmullo general.

Era cierto. Desde que los jóvenes comenzaron su formación solo habían tenido que enfrentarse a Berserks en su mayoría, tal vez algún Redcap* travieso que se empeñaba en ser un dolor en el culo. De vez en cuando un Draugr* que era molestado por las gamberradas de los adolescentes humanos en los cementerios. Alguna Huldra* a quien le hacían daño y esta clamaba venganza –una muy merecida, por cierto-. Pero ya estaba. El nombre de razas de las que debían ocuparse se reducía a esas.

—Loki ha encontrado un método. No sabes cómo, tampoco cual es.

—Creemos que es una especie de virus— habló con valentía Rhaenys. No se supone que debía decir eso.

Grannat la observó con una ceja alzada y antes de que pudiera decir algo Dimitry salió en su defensa:

—Si vamos a informarles más nos vale hacerlo bien. La falta de información podría ser un problema más adelante.

Grannat asintió con la cabeza, satisfecha con la explicación. Ellos tenían razón. No podían lanzar a los muchachos en una lucha a ciegas.

—Es posible que el virus que creó Loki para trastornar a los Berserks haya mutado. No lo sabemos seguro, quizás haya creado otro, pero de lo que si estamos convencidos es que Loki tiene algo que ver en todo esto.

Freyja se ha puesto en contacto con nosotros. Como creaciones suyas nos ha exigido ayuda. Por su parte, los Dioses en el Asgard también lo están investigando. Algunas Valkyrias* se han visto afectadas, al igual que algunos Einherjars*.

Como ya he dicho antes, creemos que es un virus, no sabemos si se transmite mediante el aire o debe ser de contacto directo. Por lo que hemos investigado, y nos ha dicho Freyja, la primera fase de la cepa deja al cuerpo muerto, a esto le siguen escalofríos y sudores fríos. La mente deja de funcionar, y entra en un trance, se vuelve automática. Creemos que ahí es cuando Loki consigue el control sobre el individuo y lo maneja a voluntad.

—¿Y planeáis que nosotros luchemos contra ellos? ¿Qué pasa si nos infectamos? — el grito de Castiel sonó indignado. Furioso. Querían enviarlos a una muerte segura.

—Tranquilo, Castiel, no debéis preocuparos por eso— Catherine Anthrax contestó antes de que el bocasuelta de Erik lo hiciera —Fuimos creados por los Dioses con su misma sangre. Si el virus de los Berserks no nos afectó este tampoco lo hará.

—¿Cómo estáis tan seguros si no sabéis como se contagia? — la pregunta picó en la cabeza de todos como un aguijón. La vocecita de Violeta jamás había podido sembrar tanto caos en las mentes de otros.

Por un momento todos permanecieron en silencio. Los adultos se miraron unos a otros, hasta que Grannat habló:

—Freyja nos ha dado su palabra— Mentira.

Ella les había dicho que eran inmunes.

Se lo dijo cuando fueron designados como miembros del Círculo, pero les había dicho que eran inmunes al virus Berserk. Ella simplemente había asumido, sin tener ningún tipo de prueba, que serían inmunes al nuevo virus.

Y eso no era agradable para una líder que debía dejar que la nueva generación peleara.

Que su propia sangre fuera a la batalla sin tener un as bajo la manga. Sin la seguridad plena de que no podrían verse afectados por ese loco virus que trastornaba a todas las razas.

Se supone que debían creer en ella porque era una Diosa, y porque era su creadora, pero nadie podía evitar la preocupación que sentía.

Y todos los adultos en aquella sala compartían el mismo sentimiento.

—¿Y se supone que tenemos que confiar en la palabra de esa? ¿Por qué? — realmente Nathaniel debería haber dejado morir a su hermana.

Erik cerró los ojos casi con dolor al escuchar a su hija. No eran las palabras las que estaban equivocadas, sino el tono con el que lo dijo. Exigiendo y sin respeto, como si tuvieran que darle explicaciones a ella por gracia divina.

Tenía razón. ¿Por qué deberían confiar en la palabra de una Diosa que no tenía una base en la que probar que eran inmunes?

La respuesta le llegó rápido a Grannat. Porque ella no los enviaría a la muerte después de haber hecho tanto para crear a su raza. Eran necesarios. Indispensables. Y la Diosa vanidosa no los pondría en peligro tan a la ligera. Eran como sus hijos, y se sentía orgullosa de todos ellos.

¿Por qué deshacerse fácilmente de algo que le había llevado tanto tiempo? ¿De algo que le servía tan bien? Sin ellos la raza humana estaría perdida, y los Dioses tendrían problemas tratando de controlar el Midgard.

—Porque si quisiera podría matarte en un parpadeo— parecía una amenaza. Salida de los labios de Grannat y con la vista fija en aquella rubia sus palabras realmente parecían una amenaza, y no por cuestionar a una Diosa, sino por cuestionar su propia autoridad. —No confiéis en ella, confiad en mí.

Y lo hacían.

Ciegamente.

Emerick se aclaró la garganta, dispuesto a seguir con lo que les había llevado allí.

—Seréis enviado en pequeños grupos de cuatro por las diferentes zonas que se han visto más afectadas. Esperamos por vuestra parte colaboración y una actitud… Madura.

Rhaenys alzó la lista con el boli y comenzó a nombrar los grupos:

—Nathaniel y Armin con Skylar y Makeena.

Los muchachos chocaron las manos, el rubio un poco a desgana.

Skylar sonrió a Makeena, esta solo frunció el ceño. Hacer equipo con Nathaniel iba a ser un grano en el culo. Lo odiaba, lo detestaba. Menos mal que Skylar, su pareja de caza, estaría allí para calmarla.

—Jade y Kentin con Anyeline e Iris

El castaño tragó duro. Siempre que se encontraba con la Weigand morena esta encontraba la manera de provocarlo y seducirlo. Iba a ser un trabajo duro.

Por su parte Jade suspiró aliviado de que no le hubiese tocado con Desmera.

—Desmera y Kim con Rosalya y Rhaenys.

Las chicas se sonrieron con complicidad. Las cuatro hacían un equipo de muerte. Demasiado pronto habían hablado.

—Yo os acompañaré— dijo Dimitry dirigiéndose a ellas. Rhaenys quiso derretirse.

—Lysandro y Castiel con Alani y Scarlett.

Castiel se puso blanco. Todos pudieron verlo. Aquel prepotente e iracundo pelirrojo parecía haber firmado su sentencia de muerte. Las risas trataron de ser disimuladas, pero fue casi imposible, todos conocían la problemática combinación que eran Castiel y Scarlett.

Por su parte Lysandro y Alani se sonrieron cómplices.

Se pudo escuchar el grito de Ámber en el fondo.

—Los que no habéis sido nombrados ayudaréis desde la sede. Violeta controlará las idas y venidas, así como de mandar materiales y los puntos de localización de las criaturas infectadas y los ataques. Ámber se ocupará de-

El estruendo en la puerta detuvo cualquier tipo de charla o movimiento. La placa pesada que era la entrada dejó paso a una figura. Una ensangrentada y cansada Scarlett caminaba con dificultad hacia ellos, sujetándose el hombro derecho que goteaba. El hilo carmesí se formaba tras ella como un río.

Alani corrió de inmediato al lado de su hermana, al igual que Grannat. Algo no iba bien.

En brazos de su abuela Scarlett flaqueó, sus piernas le fallaron y tuvo que ayudarse de ella para mantener el equilibrio. Su aspecto demostraba que había estado en una buena pelea. Su mejilla y mandíbula tenían un aspecto oscuro, su nariz chorreaba y tenía el labio reventado. La capa no estaba en mejores condiciones, no se sabían donde empezaba la tela roja y donde la sangre. Olía a muerte.

—Berserks, en la puerta— su voz salió ronca, sin fuerza. No había usado ningún psychí, había luchado con su fuerza natural, y se habría sobre exigido —Los acompañan Elfos.

Y con aquellas palabras se derrumbó. Había corrido todo lo rápido que había podido después de avistarlos en la frontera y haberse deshecho de algunos, pero eran demasiados.

Grannat se puso en movimiento enseguida, seguida de Emerick.

—¡Alani, llévala a que la curen! ¡Duncan! ¡Bjorn! ¡A la puerta! ¡Todos, rápido! ¡Avisad a los guerreros!— lanzaba órdenes con maestría y liderazgo.

Las alarmas de la torre de vigilancia sonaron. El vigía acababa de avistarlos.

Su nieta había sido más rápida.


Glosario

*Redcap: Duendes malos, similares a los Goblins. Son el lado negro de la familia de las hadas, suelen vestir de rojo. Viven peleándose entre ellos y con otros

*Draugr: Criatura clasificada como un no muerto en la mitología nórdica. Los draugar poseen una fuerza sobrehumana, pueden variar de tamaño a voluntad (generalmente se hinchan como globos deformes e incluso llegan a estallar) y llevan consigo el hedor inconfundible de la decadencia.

*Huldra: Criatura de aspecto humanoide que habitaba en los campos. Su aspecto se podría describir como el de una mujer de extraordinaria belleza con una cola de vaca y una espalda con el aspecto de un tronco putrefacto. Cuando una Huldra se topaba con un hombre lo seducía y frecuentemente tenía relaciones sexuales con el. Si la Huldra se sentía satisfecha, podía dar al hombre una recompensa.

Si una Huldra contraía matrimonio con un humano, perdía su cola y vivía de forma tranquila, mientras no fuera objeto de malos tratos, pues su venganza podía ser terrible.

*Valkyria: Deidades femeninas menores que servían a Odín bajo el mando de Freyja. Su propósito era elegir a los más heroicos de aquellos caídos en batalla y llevarlos al Valhalla donde se convertían en Einherjar.

*Einherjar: Espíritus de guerreros que habían muerto en la batalla y fueron elegidos por las Valkyrias para llevarlos al Valhalla para así unirse al ejército de los Dioses y luchar junto a ellos contra las fuerzas del caos.


¡Bien! Y hasta aquí.

A las que participan en el fic les debo pedir que me manden cómo se llevará su oc con los otros miembros del grupo que les ha sido asignado.

Si necesitan ayuda, o tiene alguna duda sobre un personaje estaré encantada de responder sus preguntas. Siéntanse libres de preguntar todo lo que quieran.

Tuve muchas dudas a la hora de armas los grupos. Pero creo que han quedado medio decentes. No podía simplemente meter dos Oc's con personalidades controversiales y hacerla pareja de caza porque sería caótico y desproporcionado, por eso algunas están con personajes de CDM.

Y ahora aquí mi duda: Borré Musas porque no estaba conforme y la mayoría de personas que participaban creo que dejaron de estar en FF. Báh. Fuera dramas. Directa al asunto. ¿Qué opinarían de un fic con temática BDSM?

Es un tema que me atrae, y como metida en ello me gustaría exponer mi punto de vista. Además de que quiero que Castiel me de duro (?) Oc, no. Fuera bromas. No sé si hacerlo o centrarme en Rot e Hybrids.

¿Qué decís vosotras? ¿Acumulo fics o me centro en los empezados?

Eso era todo. Espero que les haya gustado el capítulo. Dején su review. Denme un buen laik y suscríbanse (?)

Gute Nacht