Boku no Hero Academia y todos sus personajes son propiedad de Horikoshi Kouhei.


Autora: Ren
Palabras: 836
Advertencias: Posibles faltas de ortografía y gramática, Todoroki villano.
Summary: Es un apuesta de vida o muerte.
DekuTodoWeek2017 - Día 7: Villanos


¡Por fin terminé con esto! Ah, se siente tan bien publicar el último tema.


La tensión dentro del cuarto de apuestas es palpable, se respira el característico aroma a adrenalina.

Y Deku trata de mantenerse tranquilo, pero es algo casi imposible sabiendo que está en territorio enemigo, y que todos esos criminales podrían matarlo de descubrir la verdadera razón por la que fue a parar a una casa ilegal de apuestas.

—Tú… —la suave y extraña voz en su oído le hace soltar un pequeño grito interno. Izuku no se esperaba que alguien le estuviera siguiendo— ...pareces ser un buen jugador.

Midoriya voltea a ver al extraño, y se sorprende de verlo a él, a ese chico que tenía años sin ver.

Izuku se queda sin aliento al ver al contrario tan elegante —«es normal que vista de traje», se regaña el de cabellos verdes—, pues no recordaba que Todoroki fuera así de atractivo (y peligroso).

—Quiero jugar una partida contigo —pide Shouto, tono sereno y serio (Izuku se alegra de que esa parte de Todoroki no haya cambiado con el paso de los años), y Deku acepta con un «sí» tan bajo para no distraer a los demás jugadores dentro del irregular establecimiento.

—Acompáñame a mi oficina —ofrece Todoroki, y cuando se acerca lo suficiente para que nadie más le escuche, murmura un: —si no me obedeces, yo mismo cortaré tu cabeza frente a todos, Midoriya.

Izuku traga sonoramente después de escuchar esa amenaza, y antes de levantar alguna sospecha entre los hombres de Shouto, sigue al de cabello bicolor por el elegante pasillo que llega a una sencilla puerta negra.

.

Shouto cierra la puerta con recelo, cuidadosamente. No quiere llamar la atención de nadie indeseable.

(No cuando tiene a aquella presa que ha deseado tener en sus manos durante años. No va a dejarle a nadie a Midoriya, tiene que ser él con quien se juegue la vida).

—Y bien —dice Todoroki con falsa duda en sus palabras—, ¿qué te trae por estos rumbos? —cuestiona Shouto a la vez que se acerca con paso elegante hasta el pequeño bar que tiene dentro de su oficina y prepara dos vasos con whisky.

Izuku parece dubitativo de si responder o no, pero terminar decidiendo que lo mejor es no dejar la pregunta de Todoroki al aire.

—Podría decirse que es trabajo.

Shouto parece estar complacido con esa simple y vana respuesta cuando deja uno de los vasos sobre la mesa de apuestas, justo al lado de Deku.

—Trabajo, ¿eh? —murmura Todoroki—, debe de ser divertido trabajar como héroe si te mandan a lugares así.

Izuku parece asentir un poco. Se siente incómodo —todo lo relacionado con Todoroki le hace sentir incómodo de alguna forma, y Midoriya cree que es por el hecho de que ambos se fueron por caminos completamente opuestos—, pero intenta disimular esa incomodidad.

Una larga exhalación ayuda a Midoriya a relajarse, y el pequeño sorbo que le da a la bebida en su vaso es todo lo que necesita para enfocarse en su trabajo.

.

—Así que… —Izuku piensa muy bien sus palabras, no quiere cometer ningún error frente al líder de una de las mafias que más problemas ha dado en los últimos años—, ¿qué quieres apostar, Todoroki-kun?

Shouto suspira en señal de satisfacción, y antes de dar una respuesta, le da un largo trago a su vaso y saborea el sabor del whisky, y disfruta del alcohol bajar por su garganta.

—Apostemos nuestras vidas —suelta—. Si tú ganas, me entregaré sin oponer resistencia —Izuku asiente—. Si gano yo, me quedo con tu cabeza.

Midoriya acepta la apuesta a pesar de que los premios disten de ser justos para ambos.

—¿Blackjack? —pregunta Izuku.

—Como en los viejos tiempos.

.

.

Ambos van empatados en rondas ganadas, y la emoción de no saber quién será el ganador les hace sudar las manos.

Izuku se concentra, observa el mazo de cartas ser mezclado de nueva cuenta por el repartidor de confianza de Shouto, y piensa en los miles de posibilidades que tiene para acercarse lo más posible al 21.

—Parece que te estás divirtiendo —susurra Todoroki al notar la expresión ajena (aquella que le tiene tan perdido desde hace años), y solo recibe una mirada pesada como respuesta a su comentario.

Deku trata no caer en el juego de ese criminal de oscuras intenciones y corazón podrido.

(No cuando tiene, literalmente, su vida sobre esa mesa).

—Extrañaba el jugar con alguien que es tan bueno en esto —dice Todoroki antes de darle otro trago a su tercer vaso de whisky.

—Lo mismo digo —responde Deku.

.

La última ronda la pierde Midoriya, y aunque está preparado mentalmente para cumplir con su parte del trato, puede sentir el nerviosismo viajar por su cuerpo.

—Puedo ofrecerte una salida más rápida —ofrece Todoroki—, puedes entregarme tu ojo izquierdo para saldar tu deuda.

Izuku se sorprende ante tal propuesta, pero la termina aceptando. Sabe que Shouto no lo dejará morir tan fácil, y tener algo que sea suyo le será suficiente para liberarle.