Finalmente, me decidí con hacer la prueba de que sea parte del gotei 13, por otra parte, espero que les guste y acepto todas las opiniones sobre esto, si bien no agrada o no pega puedo cambiarlo por mi segunda opción. Así que por aquí dejo el segunda capitulo, espero que les guste.
-_-_-_-_-_-_- _-_-HOLLOW -_-_-_-_-_-_- _-_-
Recuerdo muy bien aquel día fatídico, cuando yo y mi escuadrón terminamos en aquel lugar conocido como Bosque menos. El lugar era completamente terrible, la presión era sin duda escalofriante y sobre todo nada acogedor. Mi grupo y yo estábamos completamente aislados por completo del mundo, nadie se había aventurado a ir a Hueco mundo, mucho menos alguien sabia como era, por un lado, sentía curiosidad y por otro sentía la ansiedad de estar atrapado sin señal de volver atrás.
Una semana…solo fue una semana que pude mantener vivo a mi escuadrón. Ese pequeño grupo con el que me había acostumbrado a depender mi vida, y yo la suyas, ellos confiaban en mi…yo les falle. Durante los días siguientes, estuvimos luchando sin cesar, batalla tras batalla, una lucha constante la cual poco a poco los agotaba, hasta que finalmente se entregaban por completo a la desesperación…y su vida con ellas.
Ellos confiaban en mí, yo era la última luz para ellos, con promesas falsas de que volveríamos a nuestro mundo, no importa cuántas veces lo dije, una promesa vacía que incluso yo mismo intentaba creer. El primer día pedí a tres compañeros, al día siguiente dos, el día después de eso 4….y así siguió hasta que el séptimo día….solo quedaba uno.
Se encontraba completamente herido, sin un brazo menos y una pierna, era solo más que una carga para mí, incluso así trate de ayudarlo, siguiendo repitiendo ese mantra falso de que volveríamos, lo repetía una y otra vez, sintiendo el miedo de quedarme finalmente solo. Camine kilómetros en busca de una salida de este horrendo lugar, ni un solo brillo de luz fue mi respuesta. No importa cuánto trataba de querer ayudar, no conocía una forma de curarlo, incluso así, él estaba en un punto donde la curación ya no iba a funcionar, él estaba agonizando.
Aún recuerda que, en una cueva que encontraron, fueron emboscados por hollows, en esa emboscada, tuvo que dejar su compañero para poder vivir, el logro derrotar a cada oleada de hollow que venía tras él, pero, de alguna forma, no fue suficiente como para evitar que su compañero fuera devorado, perdiendo así, su ultimo compañero.
Estaba solo, solo un mundo que no conocía, el dolor de mi cuerpo no era suficiente al que sentía mi alma, un incesante dolor, la locura me agobiaba y solo resultaba en más desesperación. Caí en la demencia completa, manchado con la sangre de mis compañeros, caminé como un muerto en vida, buscando la razón por la cual seguía vivo. Sin embargo, había algo que me motivaba a seguir, estar en esta lucha contaste y era la sed de sangre.
De alguna forma, este lugar me hiso recordar a mi vida antes de ser un shinigami, la ley del más fuerte prevalecía aquí, tal cual lo hacía en mi antiguo hogar. De alguna forma el bosque menos se convirtió en mi casa, un lugar donde podía satisfacer la necesidad de una lucha constante y la prueba de mí mismo, sin querer, la cura para mi demencia fue más una carga que una solución.
El salvajismo con el que vivía me hiso olvidar lo que realmente importaba, cambiando mi perspectiva de una vida tranquila por la vivencia constante de el sentir del peligro a cada instante. No sé cuántos hollows destruí, perdí la cuenta después de todas las oleadas. No podía dormir, el peligro estaba en cada esquina, tal vez lo peor que pude haber hecho fue tener hambre, había tantas opciones, pero lo único que vi fue la carne de mis enemigos muertos. Devore por necesidad la carne de mis enemigos, aumentando un más mi falta de cordura, no me importaba si esto estaba prohibido o simplemente era un tema tabú, tenía que vivir.
Tampoco sabe cuánto estuvo perdido, siempre trato de encontrar su salida de este terrible lugar. En su travesía, logro encontrar un nido de Adjuchas, los cuales parecían ser quienes mandaban en aquel terrible lugar ¿Cómo llego a encontrar ese sitio? Fue fácil, entre los hollows que mataba, encontró un par de hollows los cuales tenían su razón intacta, era muy raro poder encontrar este tipo de hollows, sobre todo en el bosque menos, por lo general se mantienen en el mundo humano.
Los menos son una raza de hollows con un apetito tal, que se vuelven desesperados por llenar el vacío de su corazón, tanta es la necesidad que se vuelven…caníbales y devoran a los de su propia raza. Los hollows que tienen su razón son por otra parte, antiguas almas muy corruptas con una fuerte y gran cantidad de maldad en su corazón, eso o una enorme cantidad de fortaleza.
Logro infiltrarse en el nido Ajucha, pero de igual manera tuvo que entrar en una pelea por la salida. Destrozando a cada uno de sus enemigos, logro finalmente salir de ese calabozo…para caer en uno nuevo…el desierto de hueco mundo. Sus esperanzas murieron al encontrarse con este nuevo obstáculo, todo el salvajismo de antes quedo petrificado cuando vio lo que tenía enfrente…la misma nada.
Camino por el desierto sin un rumbo aparente, sin saber el futuro que le esperaba o el destino al que estaba obligado a pasar, sin señales aparentes de vida, se encontró con el peor castigo con el que se le pudo dar una persona…la soledad. Siempre pensó que…salir del bosque menos era su principal objetivo, su más fuerte ambición, su más grande sueño… ¿para que sirvió todo eso? ¿Por qué se enfrasco en una aventura para obtener tal conclusión? No lo sabía y miles de veces se cuestionó eso mismo…al final de cuentas, tal vez esa es la conclusión de todos los sueños u objetivos…una gran decepción.
Aquella sensación de adrenalina se había esfumado, todos los sentimientos se eliminaron, todo yo fue erradicado cuanto más caminaba por aquel desastroso lugar. Perdí mi voz, perdí mi mente, me perdí completamente en ese laberinto sin paredes y sin un fin. Más de una vez desee estar en el bosque menos, donde al menos tenía un objetivo por el cual luchaba…pero ahora…ya nada tenía sentido. Había vengado a sus compañeros y había cumplido el objetivo por el cual todos habían muerto…ver algo más que el bosque menos.
No se por cuanto camine, mis pies incluso sangraban dejando las pisadas en el suelo, algo muy divertido teniendo en cuenta que somos almas y no tenemos un cuerpo físico ¿Por qué sangramos? Esas preguntas surgían tratando de mantener mis pensamientos alejados de mi triste realidad. Todo tiene un inicio y tiene un fin, mi búsqueda empezó por un objetivo y termino siendo un calvario de soledad. Esos fueron mis últimos pensamientos cuando caí en cansancio en la arena blanca, cerrando los ojos, ansiaba la liberación de mi alma de todo este infierno, quería descansar fuera de todo lo que me rodeaba…yo quería morir.
La vida tenía otros planes para mí, pues cuando abrí mis ojos, solo me encontré con una máscara similar al de un carnero o podría ser un caballo. Se recompuso rápidamente, casi con pereza mientras se sacudía la cabeza tratando de recordar que le había pasado. Regreso su mirada interrogante ante lo que tenía en frente, pues no era otra cosa que un hollow, por su nivel de poder se trataba de un Adjuchas. Para él era simplemente extraño, nunca antes había conocido un hollow que no tuviera instinto asesino, casi era inofensivo, por otra parte, no podía bajar la guardia tan fácilmente.
Viéndolo completamente, se dio cuenta que tenía la parte superior al de un humano hecho de huesos, mientras que la mitad inferior era la de un caballo esquelético o envuelto del mismo material blanquecino de su máscara. Vio entonces como aquel hollow se retira cuando se logró despertar completamente, dejándolo solo a una distancia segura.
"tu…¿Qué eres?" fue lo que escuche salir de su máscara, parecía también desconfiar de él y no era para menos, sin embargo se mostró un poco curioso al ver que un hollow no había podido reconocer a su más letal enemigo.
"se podría decir que soy un shinigami" mi voz sonaba ronca, casi ni siquiera la reconocí ¿tal vez me había olvidado de mi propia voz? Poco sabía que, no era la mayor sorpresa que tendría. Recuerdo muy bien aquella expresión de alarme de parte del hollow, parecía que finalmente conocía el peligro, pero por alguna extraña razón, eso no evito que salga corriendo o intentara matarlo, más bien…mostraba curiosidad.
"¿Por qué no…tratas de matarme? Ese es el trabajo de un shinigami" fue la pregunta que escucho en ese entonces. Yo también me lo pregunte ¿Por qué? No conocía la respuesta y sabría que nunca lo entendería completamente.
"tu…no pareces ser malo" fue lo que respondí admirando el silencio de quien sería mi enemigo. Era como un sexto sentido que siempre había tenido, como si de alguna forma, supiera quien era mi enemigo y quien no lo era, tal vez era el instinto o la experiencia de todos los años siendo frecuentemente atacado, había pasado mucho tiempo entre batallas, tanto tiempo que podía diferenciar la sensación de matar.
"aun así eres un shinigami, se supone que maten hollows" dijo el Adjuchas mientras miraba el desierto que a unos pocos metros estaba fuera de donde estaban, la cual finalmente había reconocido como una cueva.
"se supone" admití con pereza "pero…nunca me llame a mí mismo un shinigami…nunca realmente me gusto seguir órdenes" eso era verdad, incluso hasta el momento, odio con todas mis fuerzas seguir ordenes, sobre todo cuando vienen de las personas más ancianas como lo es el capitán general o la orden de los 46.
"ya veo…" dijo el adjuchas mientras se recostaba como podía en la cueva, un largo silencio paso mientras ambos intentaban descansar lo mínimo sin bajar la guardia "oye" me llamo la atención, yo respondí mirando aquel ser extraño con duda "¿Cómo es el cielo en el mundo humano?" pregunto ignorando mi creciente malestar.
"pues…es azul…es claro…tiene pequeñas almohadas volando por ahí…son como bolsas de agua o algo así" recordé cerrando los ojos, había pasado tanto tiempo, que el mismo cielo era como una imagen borrosa "hay una esfera pequeña a simple vista, pero en realidad es enorme y proporciona luz…además de calor" el adjuchas escuchaba todo mi relato con mucha atención, parecía que realmente le interesaba.
"entiendo…me gustaría verlo algún día" termino mientras miraba el techo del lugar, el cual era solo una imagen exacta del cielo sobre ellos, un terrible vacío y oscuridad.
"yo también" añore, era casi una súplica de parte mía, cuanto deseaba volver a sentir la luz en mi piel, la calidez del mismo sol o sentir el calor de alguien más sobre mi fría y muerta piel. Tal vez no podía verme el rostro o algunas partes de mi cuerpo, pero mi piel había cambiado completamente a como lo recordaba. Por la falta de luz, se había vuelto blanca y lechosa, un cambio considerable pues era algo bronceado.
"para ser un shinigami…eres muy raro" dijo el adjuchas ignorando también que había reído, cosa que me sorprendió mucho en un principio, jamás había escuchado que un hollow podía reír.
"mira quien lo dice…Adjuchas" respondí sin querer mirarlo, me resultaba muy difícil realmente poder creer que, por un minuto, estaba entablando conversación con un hollow ¿tal vez no eran tan malos después de todo? ¿no son aquellas criaturas sin razón que nos hiso creer la sociedad de almas? Eso ultimo tiene mucho sentido, no sería la primera vez que la sociedad de almas nos hace creer algo que está completamente errado.
A pesar de la creciente enemistad de los dos, tuvimos un golpe de suerte al encontrarnos con muchos más hollows que no tenían malas intenciones, nuestro pequeño grupo empezó a aumentar conforme avanzaba y ese avance empezó a cambiarme a mi también. Deje de ver a hollows como animales salvajes, pronto, se volvieron como personas normales ante mis ojos, incluso juraría que compañeros. El Adjuchas que me encontré aquel día, fue con todo honor, mi mejor amigo, incluso mayor que cualquier shinigami que alguna vez me pude encontrar. Aquel Hollow no solo era alguien con el que podía compartir historias, era alguien con el que podía compartir mis problemas, mis dudas, mi propia negación, incluso mi cordura.
Yo también empezó conociendo más de aquel Adjuchas, era un alma caritativa, que le encantaba bromear, estar riendo, incluso odiaba la sola idea de la soledad…incluso…lo vi llorar frente a aquellos amigos que perdimos durante nuestro trayecto. Me di cuenta entonces, lo completamente errado que estaba, comparándome con aquel hollow…o era más hollow de lo que era él. Matar sin piedad, sin control, con una furia vesánica sin temor a romper reglas morales en el proceso, sin importarme nada ni nadie en lo absoluto salvo mi propia vida. Me di cuenta que los shinigamis éramos menos ángeles de lo que nosotros creíamos, éramos solo eso…personas…y como tales no somos perfectos, podemos equivocarnos…podemos fallar…podemos al igual que un ángel, caer en la oscuridad.
Mientras que, hay hollows que simplemente podían ser más humanos de los que nosotros éramos, si un shinigami puede caer en la oscuridad, un hollow también puede llorar.
Durante mi travesía de…momentos filosóficos, tuvo que dejar la filosofía por un lado para meterme en algo más importante, un gran descubrimiento. Por alguna razón, esas pequeñas copas de árboles compuestos de cuarzo, por la exposición constante de mi reatsu, pudo absorber ligeramente esas propiedades y…dar un fruto. Totalmente confundido ante este nuevo fenómeno, a pesar de la constante negativa de mis compañeros, le di un mordisco, llenándome de aquel sabor muy similar a una fruta del mundo humano…fue ese…el inicio de los hollows sedentarios.
Ante este descubrimiento, pasamos tal vez miles de horas experimentando al azar, con cada árbol que encontramos y cada uno nos dio un fruto diferente. No sé con seguridad con cuantos probamos, pero debe de haber sido una gran cantidad para llenar una cueva de puros alimentos, todos eran diferentes al resto. Pase horas y horas escribiendo en una pared de aquella cueva, cada fruta que podía reconocer y explicar de qué se trataba, un enorme mural de información, tal vez incluso, la primera tablilla de conocimientos de Hueco mundo.
s. Alejados, en lo más extenso del desierto hollow, pudimos encontrar una enorme montaña vacía, una montaña que pronto se convirtió en nuestro hogar. Gracias a la ayuda de mis compañeros hollows, logramos excavar con seguridad aquella montaña, volviéndola completamente hueca, lo suficiente como para poder hacer una ciudad con los elementos residuales.
A las afueras de las montañas, probamos lo que pronto llamarían agricultura, en un principio esa idea de parte mía fue una completa burla y casi una locura que no podía creerse entre mis compañeros. Después de darles una paliza, logre enseñarles lo que había aprendido del mundo de los vivos y algo del sereitei. Aquellas frutas pronto, dejaron de ser un par, se volvieron decenas y decenas de alimentos.
Lo especial de estas frutas y vegetales era la gran reserva de energía espiritual que proveía. La mayoría de hollows, tenía que ir a comer humanos por el bien de sus corduras, ya que de no comer plus u otros hollows, caerían nuevamente en el desorden y la desesperación carnívora. Los alimentos, aligeraban esa hambre insaciable que tenían y de alguna forma, aligeraban sus almas otorgándoles incluso, un mejor uso de su razón. Pensé entonces, en que se devia a la exposición de aquellas frutas mi energía espiritual, el cual provenía de un shinigami, cosa que, por alguna razón, les resultaba delicioso. Esta "nueva alternativa alimenticia" se extendió como pólvora entre todos los hollows de nuestra pequeña ciudad oculta.
Una nueva vida empezó para todos ellos, una la cual ya no requería ser tan sangrienta como antes, los hollows entonces, dejaron de ser animales y se volvieron más…humanos. esto no solamente me hiso sentir un poco viejo, pues si no recordaba mal, era el mismo cambio de evolución que habría durado miles de años en el caso humano. Por otra parte, este fue, el sueño de mi amigo, quien se despertaba cada día con lo que parecía ser, el mejor humor que había visto en un ser espiritual.
Aquel Adjucha, quien era el más fuerte entre todos los que estaban en esta ciudad, se volvió pronto, en el líder completo de esta pequeña ciudad. Yo solamente me quede entre las sombras, como la oveja negra que era, pues si bien, la gran mayoría se sentía a gusto conmigo, el ser un shinigami era de gran desconfianza entre los nuevos o algunos que tuvieron muy malas experiencias entre estos.
Sin embargo…yo era un shinigami…yo no pertenecía a este mundo. Conforme pasaba el tiempo, una extraña enfermedad avanzaba sobre mi cuerpo. Traté de ocultarlo lo mejor que pude, pero los síntomas eran claramente muy evidentes. Esto traje preocupación entre todos, pues mi estado paso de mal…a la agonía completa.
Quede postrado en el suelo, postrado al igual que un hombre que se le había acabado el tiempo ¿tal vez mi estadía en este mundo se había extendido demasiado? ¿tal vez realmente no pertenecía aquí? No lo sabía, pero si algo estaba seguro es que iba a morir. Aun moribundo, seguí ayudando con lo mejor que pude, otorgando la máxima cantidad de información o concejos que pude, quería ver que tanto progresaba este pequeño mundo que había creado, quería saber y verlo crecer…me daba mucha lastima tenerlo que…abandonar.
Mi amigo nunca se separó de mi desde el primer día de decadencia, siempre al lado de donde estaba recostado, siempre esperando a que me levantara empezara a molestarlo como lo hacíamos siempre…nunca pude hacerlo de nuevo. Mi cabello se había vuelto extensamente largo, casi me llegaba hasta la espalda y algunos mechones lograban taparme los ojos, el cabello rubio brillante y dorado había desaparecido, solo quedaba un amarillo pálido, sombras de su antigua gloria. Mis ojos azules ya no existían, solo era un profundo rojizo, del mismo color de la sangre derramada de mis antiguos camaradas shinigami.
Un día, pude escuchar los lamentos de mi amigo, suplicas hacia quien sabe quién ¿un dios? ¿acaso los hollows tienen un dios? Tantas dudas…tantos misterios que quería saber una respuesta, simplemente quería seguir viviendo buscando cualquier excusa por prolongar mi estadía en este mundo.
"¿Qué estás haciendo?" pregunte con mucho esfuerzo mientras escuchabas sus suplicas a su…dios. Tuve mucha curiosidad, curiosidad que no pude frenar, incluso moribundo mi búsqueda de conocimiento nunca iba a terminar.
"estoy pidiendo que te recuperes… ¿acaso eso no es lo que hacen los humanos? yo recuerdo que…cuando uno de ellos estaba al borde de la desesperación, siempre suplicaba por un sujeto que estaba sobre ellos…en el cielo" termino mientras se mantenía en silencia, podía ver sus manos juntas, orando a quien sabe… ¿al rey espíritu? Eso sería muy gracioso y altamente irónico.
No pude evitar reírme ante sus palabras, terminando con una horrorosa tos que asusto a mi compañero "tu… no sabes lo que estás haciendo. Realmente… ¿estas preocupado por mí? Eres muy extraño…muy muy extraño…un hollow…desesperado por buscar mi salvación…si me lo hubieran dicho hace tiempo…nunca me lo hubiera creído" termine de decir con las pocas fuerzas que tenía, mi voz se volvía cada vez más débil y el sueño me ganaba.
"guarda tus fuerzas, prometo encontrar una cura…sé que la encontrare" prometió falsamente con una determinación que incluso superaba a cualquier shinigami que había visto. Cerrando los ojos, escucho como lagrimas caían en el suelo, no estaba equivocado, su compañero estaba llorando. No pude evitar soltar una risa cansada ante tal suceso ¡un hollow llorando! Finalmente, creí haberlo visto todo, creo que…finalmente podía irme en paz, pues mis pensamientos al final, no estaban errados después de todo.
"Nunca existió un lado completamente bueno y jamás habrá uno completamente malo, solo es nuestra forma de creer que hacemos lo correcto, una perspectiva de alguien débil de corazón que no mira el mundo tal cual es…un gris equilibrado"
Cerré mis ojos esperando un fin digno de un guerrero, sin nada más que el frio abrazo de la muerte y el limbo infinito. Fui sorprendido cuando lo único que encontré, fue una gran cantidad de incalculable dolor. Un dolor que me hiso levantar de donde estaba postrado y gritar con toda la fuerza que tenía. Desde mi boca y ojos, una sustancia blanca se extendía atravesó de mi rostro queriendo controlar todo aquel que se encontraba. Sentí miedo por primera vez, un miedo que siempre creí que nunca viviría…me estaba convirtiendo en un hollow.
Pero a pesar de la gran cantidad de dolor, llego otro nuevo sentimiento, un sentimiento que ya había sentido antes y era la necesidad de matar, un instinto asesino que me obligaba a matar a todo aquel que encontrara en mi camino, un sentimiento que ya había dominado mucho antes, cuando solo era más que un mocoso. Tomando una respiración profunda, logre calmar mis sentimientos, despejando toda negatividad de mi ser, la máscara se detuvo en su propósito por consumirme y finalmente, logre ver aquel débil equilibrio en el que todos estábamos.
Vi con sorpresa, como había pequeñas partículas de color azulados corruptos, una energía corrupta similar a la misma sangre, se trataba de un reishi completamente amorfo y contaminado. Vio exactamente como aquel reishi, intentaba entrar a su cuerpo desesperadamente y su alma se negaba rotundamente a su ingreso, como si aquel fuera un virus y proferiría la autodestrucción.
Concentrándose completamente, empezó a calmar su alma, tratar de apaciguar toda esa locura de aquel Reishi y al mismo tiempo, intentando encontrar el equilibrio de su ser. Perdió todo contacto con el mundo exterior, solo estaba él y el reishi de su alrededor. Era un estado casi de un mismo muerto, simulaba ser la tierra, un ser sin vida aparente, imitando el estado de un ser inanimado como era el aire o las rocas.
Su alma finalmente había aceptado aquella energía, combinándola con su propio ser, cambiando su alma sin la necesidad de que esta se tenga que destruir. Un trabajo arduo que le tardo quien sabe cuánto tiempo, pero logro al fin, cambiar su ser. Volviendo en sí, vio con algo de curiosidad, el espacio totalmente oscuro donde se encontraba, solo sostenido por lo que parecía ser, una plataforma compuesta de reishi. Levantándose sobre sus pies, logro darse cuenta de la gran diferencia entre estados, ya no era un shinigami, pero tampoco era un Hollow ¿Quién eran entonces? Se tocó el rostro con mucha curiosidad y se dio cuenta de que traía algo que lo cubría, similar al hueso. Tomando lentamente la máscara, se dio cuenta de un ligero cambio que tenía cada vez que se alejaba de la máscara, su cabello se iba dispersando, pues aquella sensación en su espalda desaparecía.
Sin saberlo exactamente, vio también que el portal se cerraba cada vez que la máscara se alejaba de él, por lo que decidió no quitársela. Por primera vez en su vida…vio una luz al final de su camino, una luz que tal vez se trataba de otro lugar peor, una luz que al mismo tiempo que le hacía recordar su decepción, lograba también darle algo que hace mucho tiempo había perdido…esperanza.
Comenzó dando sus primeros pasos calmados, la caminata se volvió un trote y ese trote se convirtió en una desesperada carrera por saber qué es lo que se encontraba al otro lado del umbral. No le importaba que es lo que le esperaba, aun con el pesar en su corazón por haber dejado toda su aventura atrás, pero si algo estaba seguro es que…ya no importaba que es lo que le pasara. Toda su vida como shinigami, como errante, le ha enseñado una importante lección, la vida es una aventura la cual…no ideata para que mires hacia atrás…
Si la vida me ha enseñado algo…es que es una aventura que tienes que seguir caminando siempre hacia el futuro
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Terminado, como dije, a partir de aquí, no se hacia dónde dirigirlo, si es hacia el gotei trece o una vida normal como humano. Por otra parte, no tiene mucha diferencia pues ambos lados van a acabar de la misma manera. Si bien, apreciare su ayuda en esto, creo ya haber tomado una decisión como tal y será la que se me es más fácil de escribir. Mucha gracias a las pocas personas que aportan en este fic, se les agradece mucho. Por otra parte, también, quiero responder rápidamente una duda.
*La Zampakuto de Naruto de hecho, este ligado enormemente a el kyubi, de hecho, todas sus habilidades como shikai lo están en base a todos los bijus, eso déjenmelo a mí. Su bankai por otro lado, es una combinación de una lluvia de ideas que tuve justo el dia de ayer, por lo que tengo por lo menos alguna idea de que tratara, incluso una posible pos transformación.
Como podrán ver, ese estado entre un estado inanimado es muy SIMILAR, al modo sabio, de hecho, es justo el mismo solo que con la característica que, como el ser que la usa es un "muerto" no absorbe energía natural, por lo menos no un mundo donde todo está, técnicamente muerto, sino que funciona de la misma manera de los Quincy, absorbiendo las moléculas de Reishi de su alrededor. Yo lo llamo MODO SABIO YIN. Es una teoría que siempre quise aplicar.
MUCHAS GRACIAS POR TODO Y NO OLVIDEN COMENTAR, HASTA LUEGO :D
