La Kitsune Traviesa
No me pertenece Naruto ni ninguno de sus elementos.
Capitulo 5
Sakura no comprendía que había pasado.
De un momento a otro, tuvo la percepción de que Satsuki se había lanzado con un kunai hacia su persona y de repente se encontraba en su cama, donde también sus compañeras.
Pensó que solo debía haber sido tan solo un mal sueño, a pesar de lo real que se había sentido. Con ello en mente, la chica volvió a cerrar sus ojos para descansar como su cuerpo lo exigía.
Al sentir como su compañera se había vuelto a dormir, las replica de Naruko suspiraron tranquilas a la vez que se preocuparon por cómo lidiaba la original con el problema de cabellos negros que tenían entre manos.
A las afueras de la casa de Tazuna seguían Naruko y Satsuki, en donde esta última estaba atada y amordazada. La Uchiha lejos de estar molesta y con intenciones de escapar, hacía gestos y gemidos para que atraer la atención de la rubia para que "aprovechara" su situación.
-Mi opinión sobre los Uchiha mejora a cada instante-dijo Kurami a Naruko con un evidente tono sarcástico.
-Ni me lo digas. Yo ya no se qué pensar-pensó la chica pensando en qué hacer con su compañera.
Hace minutos Naruko vio con horror como Satsuki se lanzo sobre Sakura con la clara intención de matarla. Una rápida intervención ella fue necesaria para evitar un sangriento escenario, en un donde pequeño Genjutsu logro hacer sus compañeras fueran noqueadas. Aun la Bijuu, no entendía como la rubia se había dejado atrapar por las Uchiha con el nivel que gozaba.
Luego de asegurarse que Sakura creyera que lo sucedido fue solo un sueño, quito la mordaza a la pelinegra para tener una fuerte discusión de "parejas".
-¿Acaso estás loca, Satsuki-chan? Pudiste haber herido a Sakura-chan- reclamo Naruko.
-Una baja tolerable para llegar a ti- respondió la chica guiñándole un ojo.
-Es inaudito. No puedes hacer eso. Es nuestra compañera.
-A Anko no le agrada y a mí tampoco. Es mejor que consigamos a otro compañero. Tal vez un mono o algo así.
-Que cruel eres. Sé que Sakura no es muy fuerte, pero podríamos ayudarla a que lo sea.
-Pierdes tu tiempo. Ella es solo una niña de mamá que no está hecha para esta vida. Además no veo el por qué de tu preocupación. Ella te odia y no te aprecia como yo lo hago.
-No es verdad. Estoy segura de que podemos ser amigas y….- un brillo maligno apareció en los ojos de Satsuki haciendo que la rubia tuviera escalofríos y prefiriera no terminar la frase.
-Tolero compartirte con mamá, pero no eres de nadie más, Naruko-chan- dijo severa la Uchiha.
- Aprecio todo el cariño que me tienen tu y Mikoto-chan, pero no pueden decir como vivo mi vida.
-No haríamos tal cosa. Nosotros te permitiremos hacer lo que quieras. Por ejemplo, te permitiremos que nos azotes tal como hiciste en aquel momento.
-¿¡Que!?- respondió la Uzumaki toda roja.
-Ya te lo he dicho. Fue una larga noche la que tuvieron- comento Kurami en referencia al encuentro de Naruko con las Uchiha.
-Me encanta cuando te comportas de esa forma tan inocente, pero sin duda prefiero cuando actúas de forma dominante-dijo Satsuki de forma sugerente.
-No importa. Debes prometerme que no intentaras herir de nuevo a Sakura-chan.
-No puedes hacerme que lo cumpla-dijo muy confiada Satsuki.
-Si no lo haces, le diré a Mikoto-chan que prepare ramen todos los días. Sabes que ella me complacería con eso.
-Puedo vivir con eso.
-No es todo, pediré que sea una nueva receta.
-¿Una nueva receta?
-Ya me la imagino. Un buen ramen con un fuerte caldo de tomate y montones de este cortado en rodajas.
-No sería capaz- dijo Satsuki temblando. – Los gloriosos tomates no deben mezclarse con el ramen. Es antinatural.
-Estoy dispuesta a probar cosas nuevas. ¿Qué me dices?
Satsuki tenía que admitir que había sido acorralada. Era cierto que su madre haría cualquier cosa por la rubia de coletas, incluso profanar sus amados tomates con ese caldo de fideos. Amaba a Naruko, pero también a los tomates. Para su desgracia tendría que ceder, si no quería perderlos a ambos.
-De acuerdo-dijo la derrotada Uchiha.
-También debe prometer que no lastimara a cualquier otra chica que se te acerque y tengas intenciones románticas contigo- le dijo Kurami a Naruko algo sonrojada.
-¿Eh?-exclamo la chica al escuchar la extraña petición.
-Por si acaso- explico la Bijuu.
-Lo que digas-le respondió la despistada que se conformaba con poder relacionarse con la Haruno. –También debes prometerme que no lastimaras a cualquier otra chica que se me acerque y tengas intenciones románticas conmigo.
-Inaceptable. ¿Acaso quieres tener un harem? –exclamo molesta la Uchiha.
-He escuchado que el ramen de cerdo es delicioso con la jalea de tomate.
-¡NO! ¡POR FAVOR! TODO MENOS ESO.
-Hey. No subas tanto la voz. Acaso quieres que nos descubran-advirtió la rubia.
-Lo siento. Está bien, acepto tus términos. No hare ningún daño a nadie-dijo la Uchiha con un cara molestia. –Aunque no creas que se las dejare fácil.
-Me alegra que hayamos llegado a un acuerdo. Pero no entiendo qué es eso de un harem.
-Mamá ha estado pensado en una forma eficiente para que estemos juntas con total libertad en la aldea. Dado que el programa de restauración de clanes no aplica con nosotras al ser todas mujeres, podemos recurrir a unos de los estatutos presentes en la ley de clanes.
-¿Estatuto?
-Es una norma que establece que cada clan puede tener su sistema matrimonial de la forma que desee, permitiendo entre otras cosas que su líder pueda casarse con personas de su mismo género o tomar varias parejas.
-¿En serio existe tal cosa?
-Recuerda los clanes son muy importantes en una aldea. Los Kage sea aseguran de darles el poder apropiado como una muestra de respeto.
-Los Uzumaki y los Uchiha podrían diferir de eso-pensó Kurami.
-Suena complicado-dijo Naruko.
-Ni lo digas. Si hubiera sabido que terminaríamos en esta situación hubiera usado más cebo de serpiente en la prueba de Anko- dijo la Uchiha para luego quedar en un profundo silencio.
Naruko había quedo boquiabierta ante la respuesta y trato de ignorar lo que había escuchado. Sin embargo, tenía que ahondar en el tema.
-¿Satsuki-chan, que decías sobre un cebo?
-¿Cebo? Quise decir senbon. Ya sabes esas agujas que use para matar a la serpiente que enfrente-dijo la chica queriendo hacerse la inocente.
-Satsuki-chan-dijo Naruko haciendo énfasis en cada silaba para hacer hablar a la pelinegra.
-De acuerdo. Escuche de mi madre que Anko seguramente iba a usar serpientes en su examen, así que puede que exista la remota posibilidad de que haya rociado a Sakura con un cebo para serpientes que tome por accidente de las cosas de mi madre.
-Por favor no me digas que estas detrás de los otros accidentes que sufrió Sakura-chan.
-¿Qué accidentes? Yo solo estaba probando tus reflejos. Eres muy hábil, Naruko-chan. Tanto como kunoichi, como en la cama.
Tanto la rubia como la Kitsune se golpearon los rostros al darse cuenta que todos los años que habían vivido a la merced de los aldeanos de Konoha, serian un paseo en comparación a lo que les esperaba con la pelinegra.
-Sé que he sido muy mala. ¿Por qué no me castigas?-dijo la pelinegra mostrando su parte posterior a su amada.
-Ya estoy muy cansada, Satsuki-chan. Volvamos y luego podemos pensar en eso-dijo la rubia para dejar libre a la atada.
Ambas jóvenes regresaron a la casa de Tazuna para qué al menos no las encontraran fuera, ya que el amanecer estaba muy cerca. Era desconocido para las chicas que las habilidades de su sensei no estaban sobreestimadas y que ella había descubierto su escape nocturno.
-¿Quién lo diría? No me imaginaba que las mocosas de Mikoto y Kushina tendrían esos gustos. No es exactamente mi estilo, pero creo que podre divertirme jugando un poco con ellas-pensó Anko para ir buscar a sus genin para el ataque planeaba.
[Una hora después]
Dado que Tazuna primero debía reunir a sus trabajadores, el equipo 7 no tuvo que dar excusa alguna cuando salió de la residencia. Sin embargo, Sakura fue dejada de lado por Anko recalcando que no sería útil para el ataque que harían.
Naruko quiso argumentar en contra, pero no parecía el momento ideal para hacerlo. Tal vez debía ponerse como meta personal entrenar a Sakura cuando regresaran a Konoha para que hacer que su sensei y Satsuki no fueran tan crueles con ella.
Retomando el tema que le debía atañerle en ese momento, las kunoichi dieron con la mansión de Gato, que como decían las indicaciones de los asustados aldeanos, estaba en el extremo opuesto de la isla, frente a los puertos que estaban bajo el control del mafioso.
Llegar hasta un lugar que tuviera una visión general del perímetro fue fácil para ellas. Lo Malo fue que una vez allí se dieron completar su objetivo sería un trabajo complicado, ya que los alrededores estaban fuertemente vigilados.
Anko explico a las genin que tomaría ese momento para enseñarles cómo tratar escenarios como el presente. En primer lugar debían aprovecharse de los enemigos que estuvieran apartados de otros.
El uso de sus serpientes hacia esa parte muy fácil, ya que ellas incluso podían escalar paredes tal como lo hacían los ninjas humanos. Con ello pudo despejar el perímetro exterior de la mansión.
El siguiente pasó que debían tomar en cuenta las jóvenes, era que si eran superadas en número, debían darle prioridad a las concentraciones de enemigos. Por ello, la mujer coló otras serpientes con sellos explosivos en los lugares que parecían ser los fortines en donde los matones se resguardaban.
Luego eliminar aquellos lugares, cualquier alarma sería accionada, por lo que debían eliminar a cuanto enemigo se pusiera frente a ellas, recordando estar atentos de sus compañeros si era el caso. Con esto la jounin acciono los explosivos cuyas detonaciones empezaron a acabar con los matones presentes, el muelle, la mansión y todo lo demás.
Esto debido a que los explosivos alcanzaron los tanques de combustible que surtían las embarcaciones de la flota de Gato junto a su contrabando, el cual parecía incluir explosivos debido a que de otra forma, no se hubiera desatado el infierno que se vio en aquel lugar.
-También recuerden revisar donde ponen sus sellos explosivos y así evitaran cometer errores como este-dijo Anko riendo, mientras corría con las genin para escapar de su desastre.
Satsuki y Naruko la vieron con cierta lastima, pues toda la seriedad que parecía tener, se había esfumado.
Las llamas del puerto no se habían extinguido cuando cierto hombre llego a lo que era su morada. La ira de Gato por el brazo roto que le había provocado una estúpida mocosa no fue nada comparado con el ver que casi todo imperio se había convertido en cenizas.
Eventualmente los aldeanos del pueblo de Nami se vieron atraídos por el estruendo que había agitado su desahuciada vida y se encontraron con la enorme sorpresa de que el lugar que temían ahora estaba destruido.
Tuvieron una fuerte mezcla de emociones al ver que los incontables matones de Gato se habían reducido a tan solo dos guardaespaldas. Los sobrevivientes al desastre habían abandonado la zona para salvaguardar su vida, por lo que ahora el pequeño hombre estaba a la merced de la ira que tenían contenida.
El mafioso leyó las intenciones del pueblo que estaba bajo su control e instruyo a sus hombres para que le protegieran, pero esto no reaccionaron, pues ya habían sido blanco de los letales senbon de Anko.
Gato entonces recibió el linchamiento que hacía mucho tiempo que merecía.
Tazuna admitió que tenía que reconsiderar su opinión sobre las kunochi de Konoha. Estaba muy agradecido por el hecho de que le liberaran de aquel tirano.
Sin embargo, no se lo dijo de una, pues ellas de igual forma habían desencadenado un grave problema.
La mayoría de los barcos del país estaban en manos de Gato y habían sido destruidos. Solo quedaron aquellos que estaban en los extremos del muelle. Dos cargueros y el lujoso yate q
Luego se tenía a un voraz incendio que amenazaba con destruir a la isla. Los habitantes del lugar empezaron a ejercer todos los esfuerzos posibles para apagarlos, pero sus esfuerzos se encontraban mermados por la peligrosidad de las llamas.
Fue Naruko quien logro contener el desastre al hacer uso de sus Kitsune Bushin y algunos jutsu Suiton y Doton de los que tenía conocimiento. Esto llevo a que ella fuera considerada la heroína de todo el asunto.
Anko quedo particularmente molesta por ese hecho ya que sentía que debían darle crédito por ser la que tuvo la idea del ataque a Gato. Por otro lado, Satsuki estaba complacida por ver que su amada era tratada como se merecía y Sakura se sentía fatal por haber quedado completamente fuera de toda la acción.
Esto implico que también fuera exenta de la pequeña celebración que ideo Anko para su equipo antes de que regresaran a Konoha. Esta se debía a que el equipo 7 encontró un pequeño bunker debajo de los restos de mansión de Gato, el cual protegió una buena parte de las riquezas que por derecho pertenecían al País de la Olas.
Con este descubrimiento, se acordó que aparte de la recompensa prevista en la misión, al equipo 7 se le prestaría el yate de Gato.
-Sigo pensando que debimos invitar a Sakura-chan-dijo Naruko intrigada por la idea de su sensei al traerla a aquel barco.
No es que le molestara estar en el agua, pero algo no le daba buena espina.
Para empezar el centro de la habitación principal de la embarcación consistía en una enorme cama en forma de corazón y el lugar estaba decorado con rojo y blanco. La Uzumaki pensó que Gato tenía unos gustos muy extraños.
Kurami entendió muy bien el porqué esa habitación era tan rara y ya se daba una idea de lo que iba a pasar. Su protegida necesitaba avisparse sino quería caer en las garras de cada loca del continente.
No quería dejar que otra pusiera un dedo sobre Naruko, pero opto por aguantar y dejar que la situación fluyera, ya que tal vez así descubriría como revertir el estado que aquejaba a la rubia.
-Esta será una lección privada y ella no califica recibirla- respondió Anko al comentario de Naruko.
-¿Y que planea?-dijo Satsuki fríamente. Ella tampoco se fiaba de lo que quería su sensei.
-En la academia shinobi las mujeres reciben clases especiales que los hombres no. ¿Saben cuáles son?
-Por supuesto. Nos enseñan sobre las flores y sus diferentes usos, entre los cuales están los venenos en ellas- respondió ingenuamente Naruko.
-Creo que ella se refiere a la seducción, Naruko-dijo la Uchiha mientras que veía inquisitivamente a la pelimorada y la rubia empezaba a sudar frio.
-Es correcto, mocosa. Deben saber que como kunoichi, podrían mandarlas a misiones que involucren seducir a un objetivo y eso podría requerir de un acercamiento íntimo-dijo Anko buscando asustar a las genin, en donde la rubia se veía muy nerviosa y Satsuki mantenía una actitud calmada.
-Lo sentimos. Debe entender que ninguna de nosotras es acta para ese tipo de misiones-dijo Satsuki serenamente.
-Si el Hokage lo ordena, ustedes deben obedecer. No es como si tuvieran opción-le refuto Anko.
-No si nuestro sensei considera que no estamos en condiciones de cumplirla.
-No esperen que sea blanda con las misiones que tomemos. Yo hare que vean el infierno si así se me da la gana.
-¿Y si le hacemos cambiar de opinión?
-Ja. Como si pudieran.
-Nos subestima. Podemos provocar que usted no vuelva a considerar hacer ese tipo de misiones. Va a volverse tan egoísta que ni siquiera pensara en ello.
-¿Satsuki, no estarás insinuando que?-pregunto Naruko nerviosa.
-Tonterías. Estoy bastante seguro que son unas mocosas que no saben nada del sexo, especialmente por esa relación que llevan-se burlo la mujer.
Naruko se puso más nerviosa por el que hecho de que habían sido descubiertas y las insinuaciones de Satsuki, quien estaba muy cabreada por el descaro de aquella mujer al insultar su amor con la Uzumaki.
Había una buena manera de demostrarle que estaba muy equivocada. No le gustaba, pero sería lo ideal para que conociera su lugar.
-Muy bien, Naruko-chan. Cojeras a Anko-sensei hasta que no pueda decir otra cosa que no sea tu nombre y suplique ser de tu pertenencia-dijo la Uchiha haciendo que la Mitarashi levantara una ceja curiosa por la declaración y que Naruko se pusiera roja.
-¿Estás loca, Satsuki-chan? No puedo hacer tal cosa- reclamo la rubia.
-Se que no. Por eso hay que despertar tu lado divertido.
- ¿Lado divertido?- dijo la rubia algo desconcertada por ese apodo. Instantes después la Uchiha pasó su mano por el hombro de Naruko haciendo que su ropa se rompiera en pedazos. -¡Que rayos!- dijo ella impactada por aquella acción.
-Era un pequeño seguro en caso de que te resistas a dejar ver tu cuerpo.
-Estoy sin palabras-pensó Kurami.
-Tienes un buen cuerpo, pero no es muy impresionante- dijo la mujer al ver a la rubia tal como había venido al mundo.
-Satsuki, detente no creo que sea una buena idea-advirtió Naruko.
-Ya no hay vuelta atrás-dijo la pelinegra para llevar dos de sus dedos a la intimidad de la rubia y empezarla a estimular.
La resistencia de la Uzumaki fue mínima, todo las insinuaciones de Satsuki y Mikoto que buscaban repetir una experiencia con ella, hicieron imposible que no quisiera volver liberar toda la tensión sexual que tenia contenida en aquel momento.
Si la Mitarashi hubiera estaba bebiendo algo, lo hubiera escupido por la sorpresa que llevo al presenciar el enorme miembro que hizo presencia en la chica de coletas. No pudo evitar asegurarse si estaban usando un Genjutsu en ella, pero no. Todo era real.
Con cierto asombro vio como la Uchiha se despojo de sus ropas y sin pensarlo mucho empezó a darle una mamada al pene de su compañera.
Podría decirse que esa era la primera vez que Naruko estaba disfrutando de la experiencia. No podía dejar que aquel órgano alterar más su vida y por eso había evitado que las Uchiha volvieran a tener relaciones con ella. Pero ahora que ella estaba libre, podía sostener la cabeza de la Uchiha y ser partícipe del acto.
La lengua de la pelinegra froto cada centímetro de miembro a la vez que este exploraba toda la cavidad de la boca. Satsuki no mostro resistencia ante la intención de su compañera en hacer que su pene llegara a su garganta. Lugar que luego de unos segundos de vaivén, fue llenada por un líquido blanquecino que hizo que la Uchiha se ahogase un poco.
-Ah. Necesitaba esto-dijo la joven limpiando el semen que salió de su boca.
-Esto es de locura. ¿Cómo es posible? ¿Acaso es por influencia de…?-dijo Anko tratando de procesar lo que estaba presenciado.
-Sí. Tengo una buena relación con lo quien está encerrado en mi interior-dijo Naruko mientras llevaba sus manos a su cabello y con un movimiento cambiaba la coloración de su cabello a rojo. – ¿Que dices, Anko-chan? ¿Quieres probar?-dijo la chica tomando sus senos para que crecerían un poco.
Anko dudo un poco en qué hacer. Era difícil rechazar la oportunidad que le ofrecía Naruko. La decisión ponía en duda sus orientaciones. Si bien su actitud hacia parecer que era la zorra de Konoha, la verdad que era que sus insinuaciones solo eran un abuso de toda información que conseguía en el departamento de inteligencia en donde antes trabajaba.
Hasta donde sabia, nadie en Konoha tenía algo que cumpliera con las características del miembro de Naruko y tenía que asumir que era muy satisfactorio dado que la estoica Satsuki y la aburrida de Mikoto habían caído ante él.
No podía dejarse ganar por ellas y decidió correr el riesgo. La Mitarashi entonces dejo caer su abrigo dejando ver toda la cota de malla que cubría su piel.
-Mejor apresuremos esto-dijo Naruko para hacer aparecer unas garras, que con un movimiento que la jounin no pudo apreciar, destruyo por completo sus ropas.
-¡Hey! ¿Cómo planeas que volvamos a Konoha?
-Eso lo veremos después- dijo la pelirroja para lanzarse sobre su presa.
[En la afueras del barco]
Una figura enmascarada rondaba las ruinas del imperio de Gato sin entender que había ocurrido en aquel sitio.
Esa era Haku Yuki y estaba muy molesta.
No solo su protector se había negado a aceptar usar su ayuda en una pelea que al final termino perdiendo a manos de una simple mocosa.
Las heridas que consiguió Zabuza no fueron graves, pero igual fue expuesto a un veneno que le dejo indispuesto unos cuantos días. Los suficientes como para que el bastardo que les había contratado, ósea Gato, fuera a su refugio temporal y les insultara por su derrota.
Tal vez el antiguo jounin de Kiri podía tolerar al enano por su necesidad de fondos, pero ella en cambio no dudo en romperle el brazo por los insultos que fueron hacia su persona.
El Momochi le dijo que debía controlar su temperamento, pues les estaba causando muchos problemas. Ella se oponía a hacer tal cosa con la excusa de que no porque pudiera producir hielo significaba que ella debía ser una persona fría y calculadora, tal como esperaba el espadachín de la niebla.
De cualquier forma, en esos momentos estaba buscando a Gato para discutir los términos de su contrato. En ninguna parte les decía que debía enfrentar a todo un equipo ninja y en lo que a ella respectaba, eso ameritaba un aumento.
Sin embargo, sus quejas ya no tenían alguien que pudiera escucharlas, pues solo encontró escombros y tierra quemada. No había ni un rastro de fortaleza y el muelle que se suponían debían estar en aquel el sitio.
El hecho de que el pueblo de Nami estuviera en una bulliciosa celebración, le indico a la chica que posiblemente se había quedado sin trabajo.
Decepcionada, ya Haku estaba por darse la vuelta y volver a su base, pero entonces aprecio una pequeña luz en alta mar que debía pertenecer a un barco. No tenía la certeza de que encontraría en el, pero no se iba a ir de ese mugroso país con la manos vacías y decidió ir hacia él.
Corrió sobre el agua y llego a la embarcación en donde parecía darse una muy "agitada" fiesta por el escándalo que de allí salía. Lo último que quería era encontrar un montón de ancianos abusando de unas jovencitas, pero tenía la seguridad de que si los robaba conseguiría un buen botín.
Preparo unos senbon en sus manos y entro a la recamara lista para su ataque. Tan pronto Haku vio la escena en el lugar, soltó sus armas por la sorpresa que se marco en su rostro enmascarado.
Casi inmediatamente una figura carmesí se abalanzo sobre ella, por lo que grito por ayuda.
Para su desgracia, no había nadie que pudiera escucharle.
[Horas después]
Esa noche Kurami había recolectado bastante mucha información. Muy incómoda información, pero información después de todo.
Lo más importante es que había buenas noticias para su jinchuriki. Naruko estaba ganando algo control sobre el poder de transformación que le había llevado a semejante embrollo. Lo que significaba que ella eventualmente podría recuperar su cuerpo normal.
La parte mala del asunto es que este hecho parecía responder precisamente al uso del miembro adicional que tenia la Uzumaki. No sabía en qué medida lo hacía, pero no había otra explicación lógica al hecho de que ella estaba recuperando el control sobre su habilidad.
Ya Kurami habían intentado muchas cosas para remediar el estado de Naruko, con la evidente excepción de sugerirle el que pusiera uso al miembro en la forma en que ahora la chica lo estaba haciendo. Realmente no lo lamentaba, pues no quería imaginarse la escena que estaba presenciando cuando la Uzumaki era más joven.
Otro detalle a tomar en cuenta era que Naruko debía o hacerlo más seguido con las Uchiha o buscarse un bunker para cuando tuvieran relaciones. Esto debido a que si no se limitaba el espacio de acción de la pelirroja, existía el riesgo de que hubiera daños colaterales como la chica que montaba a la Uzumaki en esos instantes.
La Kitsune en cierta forma agradeció que el enmascarado que había rescatado a Zabuza se tratara de una chica de edad similar a Naruko, de lo contrario no imaginaba cual hubiera sido el desenlace de ese momento.
No se sabía exactamente qué pasaba por la mente de la pelirroja, pero tan pronto atrapo y desnudo a la joven Yuki, empezó a hacerle el amor tal como lo hacían unas replicas con Anko y Satsuki.
En primer momento Haku se sintió sumamente asustada por la situación, pero conforme su blanca piel era recorrida por la caricias y besos de Naruko fue perdiendo la noción del tiempo y dejándose llevar por el éxtasis que empezó a experimentar su cuerpo.
Una nueva virgen quedo en la lista de la Uzumaki, cuando esa hizo suya a Haku con una vasta sucesión de penetraciones. Estas fueron desde las sutiles y suaves hasta vigorosas y apasionadas, todas con la intención de dejar satisfecha a la pelinegra de modestos pechos.
La Kitsune no lo noto en primer momento debido a la locura de las Uchiha, pero descubrió que la Uzumaki emitía feromonas que hacían que sus parejas quedaran completamente atadas a ella. De otra forma, Satsuki no hubiera estado tan tranquila por la invitada inesperada.
Claro que no era como si ella pudiera hacer mucho, ya que Naruko, siguiendo su rol de dominadora, retuvo a su compañera con unas ataduras de estilo bondage que creó con las misma ropas de la pelinegra. La Uchiha recibió su "castigo" por lo ataques Sakura, con un fuerte dosis de sexo anal y muchas nalgadas por parte de la pelirroja.
El escenario Anko era más bien lo contrario. Una réplica de Naruko aguardaba en la cama mientras la pelimorada hacía de jinete sobre ella. Para ese caso se podía ver que no era Naruko la que tenía el control.
Pero ese era un buen dato que debía tomar en consideración la Bijuu. Era un hecho de que los cambios de actitud de la Uzumaki respondían directamente a las personalidades de sus parejas.
Mientras que Uchiha claramente quería ser dominada, Anko prefería ser quien tenía la batuta. La pelinegra misteriosa debía ser más apasionada pues buscada todo el contacto posible de Naruko, ya fuera con abrazos o besos.
Básicamente era como si Naruko se conectara con las mentes de sus parejas apartando la suya. Si bien explicaba perfectamente el porqué luego la chica no tenía recuerdos de lo sucedido, esto solo causo malestar en Kurami, pues parecía que debía enfrentar algo que había tratado de evitar toda su vida.
Eventualmente las victimas de Naruko empezaron a ceder ante el cansancio, pero no es como si a la pelirroja le importara ello. Especialmente con la pelimorada que si bien quería mantener su semblante duro, no pudo contra la mocosa que en esos momentos la tenían rodeada.
Kurami no comprendió el porqué la tendencia de la chica en usar el Kitsune Bushin, pero era un hecho que a la Mitarashi le gusto sentir el pene de Naruko tanto por delante como por detrás, pues pidió a las replicas que no pararan bajo ningún concepto.
Todo el interior de Anko ya estaba lleno de los fluidos de la Uzumaki, pero aun su cuerpo no quería rechazar los miembros de las que aun consideraba mocosas. Las Naruko hacían los movimientos de vaivén en las estrechas cavidades de Anko al son de los gemidos de esta.
-Anko-sensei. Creo que está olvidando decirme algo- le susurro la pelirroja para luego morder el lóbulo de la oreja de jounin.
-¡Por favor, Naruko-chan! ¡Quiero más!- exclamo la Mitarashi.
-Eso no es todo.
-¡Soy todo tuya! ¡Mi vagina y culo te pertenecen!- dijo la mujer mientras una nueva descarga de semen era introducida en su interior.
Ya la Bijuu estaba llegando a sus límites. Aunque su prisión había sido modificada de una alcantarilla enjaulada a un campo floral, no pudo evitar sentir como los barrotes volvían y se reducían ante ella. Todo por la impotencia que le invadía.
En verdad quería ser libre, pero temía que eso pudiera derivar en la muerte de su jinchuriki tal como había ocurrido con Kushina. Sus deseos en el pasado fueron darle la muerte a todos aquellos que le habían un hecho de ella un arma, sin embargo estos fueron cambiado a medida que conoció a Naruko.
Por más que se quejara de la ingenuidad y bondad de la rubia, debía decir que los adoraba. Solo ellos le daban una razón por la que vivir.
Lo que empezó como simple un cariño maternal eventualmente se convirtió en un genuino amor hacia la joven que la había hecho entender que no toda la humanidad estaba podrida como ella a veces pensaba.
Como Biju y jinchuriki, ambas tenían un vínculo que permitía a Kurami ser testigo de todos los aspectos de la vida de Naruko, sin que esto fuera reciproco a menos que la Bijuu lo deseara. No le gustaba abusar de este hecho, pero no quería que Naruko se enterara de lo que iba a hacer.
Ella era un Bijuu, un ser de chakra de chakra con la forma de una Kitsune. Evitaba verse como una criatura normal, mas en esos momentos cedió a los impulsos que tenía su cuerpo.
Con una mano en la parte baja del kimono blanco que vestía y otra en su pecho, empezo estimularse a sí misma a la vez que veía como la odiosa Uchiha era salvajemente penetrada por la Uzumaki estando ambas unidas por un beso que hacía ver que a pesar las acciones de la pelinegra, en verdad había una conexión entre ellas.
Los dedos de la pelinaranja se introdujeron lentamente en su intimidad, a la vez que Haku y Naruko tenían sus rostros contra las intimidades de la otra. No sabía a quién envidiar más a la pelinegra que tomaba en su boca el miembro de la jinchuriki, o a esta que no parecía tener problemas en beber sus propios jugos que estaban mezclados con los de su pareja.
No sabía si llegaría al punto de la Mitarashi que era rodeada por tres replicas a la que le hacía sexo oral, siendo luego completamente bañada por el semen de la chicas. Pero aquello no le importaba, en verdad quería ser partícipe de un momento así.
El orgasmo de la Kitsune pareció ínfimo en relación al escenario del exterior, pero fue la razón definitiva que hizo que decidiera estar con Naruko acomode lugar.
[Dos días después, al mediodía]
Sakura no era una tonta. Era más que obvio que su sensei se había llevado a sus compañeras a tomar y habían terminado muy borrachas. De lo contrario Anko, Naruko y Satsuki no estuvieran teniendo los fuertes dolores de cabeza que manifestaban.
Ya no estaba tan molesta por el hecho de que le dejaran de lado, ya que esa "fiesta privada" provoco que las invitadas tuvieran que regresar a Konoha en unas ropas viejas que consiguieron en el pueblo de Nami.
Honestamente, le resultaba decepcionante ver que una jounin hubiera expuesto a sus genin a tal situación.
Su percepción no estaba del todo errada, pues la Mitarashi se sentía completamente derrotada. Lo que era especialmente humillante para ella, ya que había perdido ante dos mocosas.
La Uzumaki que le cogió al punto de noquearla por un día entero y la Uchiha ahora que le tenia del cuello, ya que tuvo la precaución de tomarle tantas fotos pudo del estado en que le dejo la rubia, por ello no podía decirle a nadie del secreto recién descubierto.
Realmente no le perturbo el que su alumna tuviera el órgano reproductor de un hombre, más bien lo encontraba bastante divertido. Claro que esperaba que en la próxima ocasión no fuera tan feroz, pues apenas si podía sentir sus posaderas. Por otro lado, Anko también tuvo que pensar la Uchiha no era normal, ya que de haber sido por ella, se hubieran quedado por más tiempo en el yate. Lo que no era muy conveniente, pues se suponía que los de Nami eventualmente irían por el yate para luego venderlo.
Naruko también estaba pasando por un momento de reflexión. En esta ocasión fue un poco más consciente de la experiencia con Satsuki y Anko, pero seguía sintiendo que fue algo incompleto. Si de verdad iba a aceptar su condición, quería no perder el conocimiento cada vez que tenía sexo.
Satsuki simplemente esperaba que algún bandido se cruzara en su camino, ya que tenía la urgente necesidad de apuñar algo. Estaba lamentándose de haber hecho esa promesa con Naruko, ya que de lo contrario hubiera asesinado a esa entrometida del barco.
Actualmente ella era la única del equipo 7 que se percato de que el trió se había vuelto un cuarteto a mitad de la noche. De aquello no había duda, dado que cuando despertó la encontró muy abrazada de su Naruko-chan.
Tenía más que razones para matarla ya que por los restos de ropa que encontró, se imagino que era el sujeto que había salvado a Zabuza de su muerte. Pero igual debió contenerse al sentir que Naruko también estaba despertando y solo le dio tiempo de ocultar a la chica en cuestión debajo de la cama.
Lo último que quería era compartir a Naruko, sobre todo con una cualquiera.
Para su suerte, Anko tampoco se percato de la otra. Su atención debió haber estado copada en la velada.
A la luz de los hechos la Uchiha tuvo que aceptar que lo mejor era que Naruko lograra acercarse a Sakura, de manera que se pudiera cerrar el círculo de personas que frecuentaba la Uzumaki y así no hubiera otras entrometidas en su relación.
[Más tarde en alta mar]
-Hiciste un buen trabajo consiguiendo este barco, Haku-dijo Zabuza mientras conducía el yate, que al final fue robado por Haku.
-Lo que digas-contesto la malhumorada pelinegra que en esos momentos llevaba un kimono floral.
Era imposible para la Yuki no estar en ese estado. No estaba precisamente enfadada por haber sido asaltada por una rara ninfómana, pues aquella experiencia había aliviado de alguna forma toda la soledad que tenía su vida. Lo que le molestaba era el hecho de que la joven pelirroja le había apartado como a un trapo.
Se sentía particularmente lastimada porque sintió que en verdad podía haber conectado con esa chica. No podía llamarle fenómeno, ya que eso sería ser hipócrita. Ella también tenía una cualidad que le hacía diferente y que le apartaba de los demás
Le fastidiaba mucho el hecho de que ahora estaba de vuelta con un idiota obsesionado con el trabajo.
-Lo digo en serio, Haku- dijo el Momochi. -Es un incordio que esas entrometidas de Konoha hayan echado a perder nuestro trabajo, pero el que al menos tengamos un vehículo que facilita nuestros movimientos y el que este también nos sirva de base es un gran avance.
-Sí. Ha sido una gran suerte conseguirlo-dijo la chica con mucho sarcasmo.
-En serio que no te entiendo. Primero siempre vas enmascarada y llevas ese porte de chico para parecer ruda. Ahora de repente estas allí vestida tal como debe estarlo una chica.
-Silencio-bramo ella molesta. –He sido convertida en una mujer sin mi consentimiento. No puedo decir que no lo disfrute, pero…tengo que dejar de pensar en esa chica- se reprendió la pelinegra.
-Solo tengo una queja-comento el espadachín sacando de sus pensamientos a la Yuki. –Ese enano en verdad que hizo un desastre allá bajo y necesitamos remodelar la habitación-entonces una bola de nieve golpeo al hombre.
-Hazlo tú-dijo la Yuki con un puchero.
-Cielos, que irritable estas. En serio necesitas conseguirte un novio- el Momochi fue congelado segundos después.
