La Kitsune Traviesa

No me pertenece Naruto ni ninguno de sus elementos.

Capitulo 8

Luego de ser entretenida por muchas horas, Kurami por fin se vio en la libertad de poder regresar a Konoha y ver cuál era el estado de su amada.

Si bien detestaba que Shirai jugara con ella y sus poderes, tenía que admitir que su actual estado tenía sus ventajas. Tanto tiempo siendo como la Bijuu con más colas le habían hecho arrogante y despreocupada. Por ello el sentimiento de que sus habilidades habían sido disminuidas le forzó a pensar como debía aprovechar lo que tenia.

No solía usar su habilidad para detectar sentimientos negativos, porque le causaban nauseas sentir a todos esos putrefactos humanos, pero ahora le daría un buen uso y encontraría a Naruko con ella.

Claro que en condiciones normales, la Uzumaki nunca podría ser localizada con esa habilidad. Pero Kurami había estado practicando para cambiar los parámetros con los trabajaba la técnica para hacerla más útil.

Antes que nada, no pudo evitar sentir un gran cumulo de sentimientos negativos en la casa de las Uchiha, lo que reforzaba la desconfianza que le tenía a esas dos. Sin embargo eso le ayudo a descartar ese sitio como la locación de la rubia.

Conforme fue concentrándose, busco un sentimiento más afín a su amada como lo era la lujuria. Era casi como buscar una aguja en un pajar, ya que Konoha era la principal compradora de todas las ediciones de Icha Icha que se imprimían. Sin embargo, en base a las palabras de Shirai, la Bijuu sabía que seguramente la Uzumaki seguramente estaba en su modo "divertido" y por ello sería fácil de encontrar.

Tal como lo esperaba Kurami, Naruko era la luna en un cielo estrellado. Suspirando algo asqueada por tener que sentir a todos los pervertidos de Konoha, la pelirroja tomo una forma animal y abandono el apartamento en donde residía para buscar a su chica.

Era cierto que en esa aldea reinaba el pánico cada vez que se divisaba un zorro, pero Kurami podía desplazarse a tal velocidad que ni siquiera el ojo entrenado de un jounin podría localizarla.

Fue una sorpresa encontrar que la ubicación de su amada era la residencia Haruno, pero la pelinaranja tenía que reconocer que sabía que eso eventualmente ocurriría. No obstante, nada podía prepararla para la escena que se encontró en uno de los dormitorios.

Por un lado estaba en el cuerpo inconsciente de la odiosa Mebuki Haruno, que claramente había sido víctima de las ansias sexuales de Naruko y por el otro, estaba la mencionada que estaba sentada en la cama con Sakura encima, la cual estaba siendo penetrada intensamente por el miembro de la Kitsune rubia.

La pelirroja tenía a la Haruno tomada de la espalda y le movía en un vaivén mientras masajeaba sus senos apasionadamente.

-¿¡Significa esto!? –exclamo Kurami mas que impactada por la escena perdiendo con ello su transformación. En realidad no era la primera vez que veía algo así, pero ver una cola zorruna color rosa a las espaldas de Sakura, hicieron que ella se sintiera muy confundida.

-Por favor… ayuda. Ya estoy en mi… limite-dijo Sakura entre jadeos.

La pelirrosa se veía bastante agotada y no era necesario imaginarse el porqué. Kurami entendió que la chica había sido convertida en una Kitsune, pero aquello no significaba que obtuviera toda la resistencia que tenia la Uzumaki.

-Prepárate, Sakura-chan. Aquí voy-dijo Naruko soltando un descarga de su esencia en el vientre de la chica pelirrosa, que tuvo un orgasmo al mismo tiempo. La Kitsune entonces retiro su pene y lo dirigió al otro hoyo de la chica. –Veamos, ahora vayamos por la ronda…ups, creo que ya perdí la cuenta-dijo divertida ella para luego percatarse de Kurami. –Parece que llego el premio mayor.

-Me gusta que piense así, Naruko-chan-le contesto Kurami que se mordía los labios por la visión que tenia de la versión pelirroja de la Uzumaki. –¿Pero no crees que debamos ir a un sitio más cómodo?-dijo ella para sacar a las Haruno de la escena.

-¿Con que me quieres para ti sola? Bien, supongo que podemos seguir en otro ambiente-dijo la Uzumaki para depositar con cuidado a Sakura en la cama. Acto seguido Kurami tomo la mano de la joven y con un sello de manos logro transportarse a la tierras de la Kitsune.

Sakura suspiro aliviada por el hecho de que por fin tendría un descanso. Tenía que admitir que había subestimado la habilidad de su amiga. Lastimosamente, ella no podía quedarse dormida como deseaba.

Tenía que encargarse de limpiar todo el estropicio que había en la habitación y asegurarse de que a su madre no le diera un ataque cardiaco al despertar. Esperaba que las habilidades de Naruko en Genjutsu fueran tan grandes como ella afirmo cuando le convenció de hacer esa locura.

Por otro lado, ya Kurami se encontraba en la misma habitación en donde previamente, ella y Naruko habían hecho el amor. Cosa que provoco que pelirroja suspirara y bajara su guardia ante la chica de coletas que le tomo de los senos por detrás.

-Naruko, no ahora. Necesitamos hablar con Shirai-dijo la Bijuu aguantando un gemido por el masaje que estaba recibiendo.

-Porque la prisa. Estoy segura que quieres esto tanto como yo-dijo Naruko seductoramente ya dispuesta a retirar las ropas de la pelirroja.

-Arara. Lamento córtales la diversión, pero me voy a ver en la necesidad de cobrarles la renta si me tientan así-dijo Shirai haciendo aparición en la habitación.

Luego haciendo uso de sus poderes, controlo los impulsos de la Uzumaki y devolvió a su estado normal.

-¿Dónde estoy?-dijo la rubia conforme recobraba sus sentidos. Luego se percato de lo que estaba haciendo y que había espectadores, provocando que un sonrojo se pusiera en su rostro y que se cubriera sus partes.

-Es tan adorable que aun se avergüence luego de todo lo que hace-dijo la peliblanca riéndose.

-¿Por qué estoy aquí?-pregunto Naruko.

-Estoy honrando mi promesa-dijo la Kitsune para tocar la frente de la chica y pasarle parte de su energía. –Listo. Ahora serás capaz de ocultar a tu amiguito con mayor facilidad y solo aparecerá si tú lo deseas. La transformación solo cederá si pierdes todas tus fuerzas.

-Gracias-dijo la chica feliz. –Ahora que tengo oportunidad, ¿puedo hacer una pregunta?

-Por supuesto.

-¿Exactamente a quienes debo transformar? Aun no me creo que Sakura fuera apta para ser una Kitsune.

-Es algo difícil de precisar. Podría decir que es necesario que esas personas tengan un elevado control de chakra para lidiar con los nuevos poderes, pero resulta más importante que compartas un fuerte vínculo emocional para que puedas compartirlos de forma eficiente-explico Shirai.

-No le eches sal a la herida-comento Kurami enojada.

-Lo siento, Kura-chan. Debí hablar contigo antes de hacer algo-dijo Naruko. –Es solo que me emocione mucho por el hecho de que Sakura me acepto y creo que las cosas se me salieron de las manos.

-Está bien. Sé que querías mucho eso, pero aun no me creo que incluso lo haya hecho con esa Mebuki. ¿Acaso no sabes que esa mujer te odia? Si descubre lo que hiciste, fijo que te crucifica.

-Déjala ser. Es muy propio de la Kitsune jugar con los humanos de esa forma-intervino la peliblanca.

-Me parece que es por eso que están medio extintas.

-Mejor eso que estar encerrada en alguien más.

-¡Eso fue un golpe bajo!-dijo la aludida ofreciendo sus garras.

-Ya basta. No es necesario pelearse-exigió la rubia.

-Tienes razón, no debes molestarte viéndonos. Ya tienes problemas con que lidiar.

-¿Qué quieres decir?-entonces Naruko se puso pálida al recodar que su cita iba a ser llevada en un lugar muy particular. -¡Me he olvidado de Satsuki-chan!

-Así es. Tal vez debes irte a ver si puedes evitar una pelea innecesaria-dijo Shirai para hacer un chasquido y transportar a Naruko.

-Debiste haber esperado un poco-dijo Kurami suspirando por la partida de su chica.

-¿Acaso querías estrenarla?-dijo pícaramente la peliblanca para ganarse un gruñido de la Bijuu

[En el hogar Uchiha]

La Uzumaki tuvo que ahogar un chillido al ver que había terminado en la recamara de Mikoto, en donde la mencionada estaba dormida junto a su hija. ¿Qué tenia de aterrador? Que el suelo estuviera cubierto de fotos cortadas y quemadas de Sakura.

La rubia tendría presente que la vida de ella aun estaba en peligro. Luego pensó que lo mejor era dejarles descansar, ya que seguramente se habían desvelado y por ello emprendió su retirada.

-¿Naruko-chan? –escucho la chica que luego pensó que Satsuki debía tener una especie de sexto sentido para localizarle.

-Hola, Satsuki-chan-saludo nerviosamente la Uzumaki.

-¿¡Donde habías estado!?-reclamo la pelinegra espabilándose rápidamente.

-Bien…yo.

-¿Y porque estas ocultando tu encanto?-dijo la chica señalando la entrepierna de la Uzumaki.

-Sabes que con nosotras no necesitas esconder nada.

-Sí, lo sé es solo que estaba probando algo que aprendí.

-Entonces espero que estés en dispuestas a mostrárnoslos-dijo Mikoto despertando. –Has sido muy mala al dejarnos plantadas.

-Lo siento-dijo la rubia con una reverencia.

-Pues no te quedes allí y ven a compensarnos-demando Satsuki.

-¿Crees que sea prudente? Ya deberíamos ir a ver a Anko.

-Pues deberá esperar un poco más- dijo la pelinegra para jalar a Naruko a la cama.

[Treinta minutos después]

A estas alturas, ya Naruko no tenía nada en contra de su condición. Se sentía demasiado a gusto con su rostro rodeado por los senos de la Uchiha mayor, mientras insertaba su semilla en el útero de esta.

-Así es, Naruko-chan. ¡Lléname por completo!-exclamo la Uchiha mientras experimentaba el orgasmo de la faena.

Luego Naruto se acomodo para quedar de espaldas a la mujer y recibir a Satsuki que dejo pasar el miembro de la Uzumaki a través de su ya llena vagina.

-No sé qué has estado haciendo, Naruko-chan, pero es casi como si sintiera mas vida en ti-dijo Satsuki mientras subía y bajaba sus caderas para experimentar el miembro en sí.

-Es un secreto.

-Hmp. Espero que no estés abusando de la confianza que te brindamos.

-Esto…..

-No es necesario discutir sobre eso, ahora-dijo Mikoto que entonces empezó a masajear los senos de Naruko. –Solo debemos disfrutar del momento.

-Eres demasiado liberal, mama.

Y así siguieron las tres otros treinta minutos, que fue donde la Uzumaki vio prudente detenerse para evitar que su otra personalidad extendiera la velada exageradamente.

-Desearía que pudiéramos quedarnos así-dijo Satsuki teniendo abrazada a la Uzumaki.

-Si es una lástima que no podamos quedarnos otro rato-dijo Naruko.

-Entonces dinos, Naruko-chan. ¿Todo bien con Sakura?-pregunto Mikoto provocando que su hija bufara molesta.

-De maravilla. Gracias por darme los ánimos para confesarme.

-Siempre puedes contar como mi ayuda.

-Yo pienso que fue una aprovechada-dijo Satsuki.

-No seas así, Satsuki-chan. Ella es nuestra compañera y amiga.

-Lo que digas-dijo la pelinegra quedando pensativa.

-¿Qué sucede?

-Es solo que pensando en algo muy importante.

-¿Qué?

-Que tú sigues siendo virgen.

-…

-…

-¿C-como vienes a decir algo así?-dijo la Uzumaki roja de la vergüenza.

-Quiero decir. Al menos en tu parte de chica. Mama y yo hemos jugado con eso, pero no como en realidad planeábamos desde el comienzo.

-Es verdad. Se me había pasado por completo ese detalle-dijo Mikoto con total naturalidad.

Instantes después, las Uchiha se vieron hablando completamente solas.

[Al mediodía]

Para la fortuna del equipo 7, su sensei estaba demasiado ocupada como para atenderlas temprano y por ello se encontraban esperándola en las cercanías de restaurante de dango como era usual.

-¿Todo bien en tu casa, Sakura-chan?-pregunto la Uzumaki a su compañera. –Lamento haberte dejado sola con tu madre.

-No te preocupes. Todo salió bien. Ella piensa que tuvo un sueño extremadamente húmedo-dijo la pelirrosa guiñándole un ojo.

-¿En serio?

-Tú ya habías hecho el trabajo para dejarle inconsciente, pero necesite manipularla un poco para cuando despertara.

-¿Cómo lo hiciste?

-Por alguna razón mi nivel de Genjutsu ha subido mucho.

-Es bueno ver que puedas usar tus poderes.

-¿Exactamente que hicieron ustedes dos?-pregunto Satsuki sintiéndose excluida de la conversación.

-Nada en especial. Es solo que por poco mi madre nos descubre-respondió Sakura.

-Deben ser más discretas-dijo la Uchiha.

-Lo dice quien quiere violarme en todas partes-pensó Naruko.

Minutos después llego Anko echando chispas y la cual pidió una orden de su preciada comida antes de ver a sus alumnas.

-¿Sucede algo, Anko-sensei?-preguntó Naruko.

-Es solo que ese estúpido costal de huesos nos retuvo a mí y a los demás jounin con una reunión sobre su desempeño y esas cosas.

-¿Algún motivo en especial?

-Pues sí. Se llevara a cabo un examen chunin en la aldea y ustedes han sido recomendadas por mi persona.

-¿En serio?

-Sí. Aquí están las formas-dijo la pelimorada mostrando las hojas de papel.

-¿¡Que!? ¡Comienza en dos días!-expresaron las tres jóvenes al ver la fecha.

-No tenemos casi nada de tiempo para estudiar o entrenar-expreso Sakura.

-Es una pena. Tal vez la falta de preparación pueda poner en peligro a alguna de ustedes- dijo burlona Anko viendo a la Haruno.

-Ya verá que aprobare.

-Ja. Primero te besare los pies antes que suceda eso.

[Una hora después, en el refugio de Anko]

Dado que Naruko no soportaba que trataran mal a Sakura, ella no tuvo problemas en ayudar a su amiga a hacer que la jounin besara sus pies, mientras le tenía en cuatro y usabas unos Kitsune Bushin para dominarle.

Satsuki miraba desde una esquina envidiosa la escena como ambas chicas cooperaban para cometer el nefasto, pero divertido fin. No es que ella estuviera exenta de la acción, ya que ella tenía un par de réplicas de la Uzumaki dándole desde ambos lados, pero de todas formas estaba empezando a percibiendo algo que le incomodaba. Algo que no había sentido en el yate en Nami.

Era como si hubiera una cierta conexión entre Sakura y Naruko, una que antes no estaba. Ambas se hablaban y sonreían como si fueran cómplices de una fechoría, dejándole de lado para su desagrado. Debía buscar la forma de hacer que la atención de la Uzumaki volviera sobre ella y consideraba que su mejor opción era satisfacer el lado femenino de su amada y darle la oportunidad de volverse una mujer. La cuestión era como hacerlo.

Con el otro trió, era evidente que la Mitarashi estaba sumamente molesta por el trato de las mocosas. Especialmente porque ahora estaba dándole sexo oral al Haruno que estaba encima de ella, que a la vez que tenia a Naruko por debajo.

Ella evidentemente podía largarse de ese sitio, pero tenía que aceptar que ese había vuelto una adicta al pene de la Uzumaki y no podía evitar sentirse atraída por esas absurdas situaciones en las que la chica le metía.

Claro que eso no significaba que dejaría que ellas se salieran con la suya, así que Anko tomo firmemente el trasero de Sakura e hizo uso de sus habilidades serpentinas para extender su lengua mucho más de lo que la chica podía resistir en su intimidad.

Es más, la jounin hizo un pequeño recordatorio de su rango y demostró la capacidad de usar el Kage Bushin con el que les brindo una pequeña clase de trabajo de equipo a sus genin. Ni siquiera Satsuki pudo quejarse, ya que su concentración estaba en otra parte.

[Dos días después]

Luego de su pequeño acto de irresponsabilidad, Naruko y sus amigas se dedicaron a alistarse en serio para el examen chunin. Todas se habían propuesto volverse chunin y darían todo de sí.

Y aquello era necesario, pues se dieron cuenta de que los oponentes de la prueba serian de cuidado.

En primer lugar estaban los hermanos de la arena, un equipo shinobi de Suna. Estos eran integrados por un chico castaño llamado Kankuro, una rubia de nombre Temari y una pelirroja llamada Gaia. Esta última puso en alerta a Naruko y Sakura. No solo por el hedor a sangre que emanaba de la vasija de arena que portaba en su espalda, sino porque sus instintos les indicaban que había algo fuera de lo común con ella.

Luego se tenía al el equipo 9 que albergaba a Rock Lee, a Tenten y a Neji Hyuga. Ya la Haruno había superado su fijación con el castaño, pero eso no evito que uno de sus compañeros se volviera un dolor de cabezas. Las tres participantes del equipo 7 fijo tendrían pesadilla con las cejas pobladas de Rock Lee, quien se enamoro de la belleza de Sakura.

No fue necesaria la participación de Naruko para solucionar la escena que se monto, ya que la Haruno le rechazo contundentemente con palabras maduras que dejaron en claro que no quería una relación con él. El chico lo acepto, pero de todas formas el retraso provoco que el progenitor de Lee hiciera aparición. Y aunque realmente no guardaban tal relación, no se podía llamar de otra forma a Maito Gai, pues este era un calco del genin a su cuidado.

Luego de tan fastidiosa y algo traumática demora, las chicas llegaron al salón en donde tenían que esperar por la primera prueba de examen chunin. Allí se reunieron con sus antiguos compañeros de la academia y nuevamente se dio una extraña situación.

Satsuki no entendió porque de repente el perro de Kiba, Akamaru, empezó a ladrarles a sus compañeras y el joven Inuzuka tampoco se mostraba a gusto de su presencia. Naruko y Sakura tampoco ponía de su parte, ya que se veían incomodas por el par.

De hecho todo el equipo 8 parecía estar tener algo contra ellas según pudo apreciar la Uchiha. Shino veía sus brazos atentamente, cosa que la pelinegra asocio a que sus bichos se encontraban inquietos. Hinata Hyuga se veía más nerviosa que de costumbre. La chica de grandes atributos, estaba bastante roja y evitaba todo contacto visual con Naruko. Eso aliviaba a Satsuki, a la vez que le causaba suspicacia.

El equipo 10 si se porto normal. Shikamaru se veía como un vago, Choji comía como un cerdo e Ino mostro su actitud de fangirl cuando vio entrar a Neji al lugar.

Todos hablaron sobre sus misiones mientras esperaban el comienzo de la prueba. Esta estuvo a cargo de Ibiki Morino que puso a todos los participantes en tensión cuando revelo que esta sería una prueba escrita.

Esta en realidad no tenía como intención medir los conocimientos de los presentes. Más bien media la capacidad para obtener información de los examinadores que estaban infiltrados con los demás participantes. Si bien todo esto fue descubierto por las chicas del equipo 7, solo Satsuki tuvo que recurrir a su Sharingan para copiarse. Las Kitsune ya tenían los conocimientos necesarios para responder la mayoría del examen sin problemas.

El otro reto de la prueba, resulto ser la pregunta 10 que fue mantenida en secreto hasta que faltaron diez minutos para que la fase terminara. Se tomara o no, los riesgos eran enormes ya que Ibiki amenazo con sacar a los participantes del programa ninja si erraban y no tomarla significaba reprobar.

Algunos se retiraron sin pensárselo dos veces, ya que no podían con la presión que le imponía el examinador de la prueba.

Naruko podía lidiar fácilmente con ella y confiaba que podría responder lo que sea. Sin embargo, no pudo evitar sentirse mal por las caras de aquellos que se rindieron y sin que nadie se lo pidiera, dijo algunas palabras de aliento sobre que nadie podía obligarle a rendirse y que no le tenía miedo al Morino.

Ese acto fue más que suficiente para que los abandonos cesaran y muchos se quedaran a la espera de la dichosa pregunta. El examinador entonces rio y dijo que todos estaban aprobados.

La pregunta en realidad era que si ellos estaban dispuestos a quedarse. El Morino explico a los participantes que el objetivo de la prueba era medir su capacidad para asumir riesgos, conseguir información y forma de proceder en una misión.

Luego de eso, los aprobados esperaron emocionados por la siguiente parte de examen chunin. O al menos estuvieron así las primeras dos horas, ya que después todos querían matar al que se suponía que era examinador de la siguiente parte.

Casi al anochecer apareció Kakashi Hatake, con una emoción que rivalizaba con la de un Nara.

Evidentemente el jounin se gano los gritos y quejas de los genin que estaban más que fastidiados por la larga espera. El peliplata se defendió al decirles que estaba probando su paciencia, ya que esta era esencial en un shinobi. Nadie se creyó la mentira, pues incluso Ibiki estaba igual de molesto por la tardanza de su colega.

El alivio del momento fue que Kakashi explico de forma rápida y concisa de que se trataría la siguiente fase. A cada equipo se le daría un pergamino de la dupla que conformaban los pergaminos del cielo y la tierra. Su labor sería conseguir la copia que les faltara y llegar a centro del área entrenamiento 44, mejor conocida como el bosque de la muerte.

Otra prueba que sería pan comido para el equipo 7, pues ya su sensei les había hablado mucho de aquel lugar. Kakashi entonces explico el resto de las reglas como que debían estar en el área durante tres días y otras cosas sin tanta importancia. Todo eso antes decir que la prueba sería para mañana ya que era demasiado tarde para comenzarla ese día, provocando que todos se cayeran de sus asientos.

[Al mediodía del día siguiente]

Ya había pasado una hora desde el comienzo de la prueba y ya Naruko y sus compañeras habían obtenido el pergamino del cielo que les hacía falta para aprobar la prueba. Unos sujetos enmascarados pensaron que serian una buena idea emboscarles con un Genjutsu, pero contaban con que Sakura y Naruko lo desharían con extrema facilidad, por lo que fueron golpeados con la guardia baja.

-Supongo que ahora debemos ir a la torre-dijo la Haruno viendo a sus compañeras.

-Yo me niego-dijo Satsuki. -Si vamos a allá tendremos que esperar en esas instalaciones y es seguro que están vigiladas.

-¿Y que con eso?

-Pensé que eras más inteligente, Haruno. Es evidente que esas condiciones no podre hacer el amor con Naruko-chan a gusto-dijo Satsuki muy "seriamente".

-¿Satsuki-chan, no podemos evitarnos hacer algo así aquí?-dijo la Uzumaki con una gota en la nuca. –Deberíamos portarnos seriamente.

-Ni hablar. No puedo pensar en perder esta oportunidad en donde estas alejada de otras aprovechadas.

-Estoy aquí, ¿sabes?-dijo Sakura aludida por el comentario.

-No me refiero a ti-dijo la Uchiha para entonces buscar en su bolso ninja. Naruko palideció al ver que Satsuki saco una pequeña bolsa de plástico en donde relucía un brillante cabello rojo. -¿Puedes explicar esto Naruko-chan?-dijo la chica con una mirada nada bonita.

-¿Exactamente qué?-dijo la rubia sudando nerviosa.

-De donde salió este cabello.

-Fácil, es de mi coletas-dijo la Uzumaki mostrando su inusual cabello.

-No me engañes. Este cabello no es tuyo. Se ve diferente, huele diferente y sabe muy diferente-dijo la Uchiha con una seriedad que en serio preocupaba a las presentes.

-Sucede que….-la Uzumaki estaba rodeada y era evidente que debía decir la verdad.

-¿No deberíamos buscar algunas provisiones?-dijo Sakura llamando la atención de la otras dos. –Quiero decir, si vamos a pasar varios días aquí, deberíamos buscar leña y un lugar donde resguardarnos.

La Uchiha entonces vio fijamente a la pelirrosa. –De acuerdo, Haruno. Te daré la razón y nos ocuparemos primero en encontrar un refugio.

Naruko entonces suspiro aliviada y le susurro un gracias a su amiga. Luego volvió su mirada a la pelinegra y vio que estaba alejándose. - ¿A dónde vas, Satsuki-chan?

-¿Recuerdan la cueva que está cerca del lago? Yo me ocupare de asegurarla mientras buscan leña y algo que comer.

-¿Es prudente que nos separemos?

-Puedo ocuparme de quien sea. Ustedes apúrense y consigan las cosas-dijo la Uchiha para perderse en el bosque.

-De acuerdo.

[Algunas horas después]

Luego de una muy ocupada jornada, por fin las Kitsune integrantes del equipo 7 se dirigían al punto de reunión dicho por la Uchiha.

La razón de su tardanza estaba en que no estaban solas. Naruko había rescatado a una joven kunoichi de Kusa llamada Karin de las garras de un oso salvaje y accedió a las suplicas de esta en cuanto a permitirle acompañarle, ya que su equipo le había abandonado.

La Uzumaki sintió que podía confiar en la chica de lentes, así que no dudó de su palabra. En realidad lo que único que le preocupa era que Satsuki le perdonara por el retraso y que luego escuchara todo lo que tenía que decirle.

Cuando llegaron a la cueva, se encontraron con la sorpresa de que Satsuki ya había hecho una fogata, cosa entendible por su tardanza. No obstante se extrañaron al ver que no había rastro de la pelinegra.

-Esto es extraño. ¿Dónde estás, Satsuki?

-Aquí-dijo la mencionada abrazando por detrás a la Uzumaki provocándole un chillido.

-¡No me asustes así, Satsuki-chan!-reclamo Naruko.

-Lo siento. Es solo que quería acércame a ti-dijo la sonriente Uchiha.

-Ella es un poco rara-dijo Karin observando detenidamente a la pelinegra.

-Como no tienes idea-comento Sakura.

-Me agrada-dijo la pelirroja con un leve sonrojo.

-¡Que!-expreso la Haruno completamente perpleja.

-Esto. ¿Cuándo me soltaras, Satsuki-chan?-dijo la Uzumaki ya sintiéndose algo incomoda por el abrazo.

-¿Por qué? ¿Te molesta el choque de nuestro cuerpos?-dijo la Uchiha chocando sus caderas contra las de Naruko.

-Es que hay alguien viendo y….-entonces la Kitsune sintió que había algo fuera de lugar. Podía sentir un bulto entre ella y Satsuki.

Aquello no tendría nada de raro, si fuera ella la que estaba detrás de Satsuki, pero desde esa perspectiva, eran muchas las preguntas que llegaban a su mente.

-Kukukuku. Este es mi día de suerte-dijo una mujer que apareció frente a las jóvenes. -No esperaba encontrar a dos Uzumaki este día y presiento que una de ustedes es una camarada-dijo la mujer de piel pálida, cabello largo de color negro y mirada afilada. Cuya vestimenta consistía de una bata de laboratorio.

-¿Quién eres?-dijo la Uzumaki poniéndose alerta. Lo que era difícil el agarrare de Satsuki.

-Solo una nada modesta científica a la que puedes llamar Hebiko-dijo la mujer sacándose los lentes que portaba.

-Saku…-Naruko trato decirle a su compañera que hiciera algo, pero vio como otra chica de cabello rosa fuerte, tenia atrapadas a la Haruno y a Karin.

-No te preocupes querida. No voy a hacerles daños-dijo Hebiko para luego hacer una siniestra risa.