La Kitsune Traviesa

No me pertenece Naruto ni ninguno de sus elementos.

Capitulo 9

[Hace una hora]

-Estúpida. Estúpida. Eres una total estúpida, Satsuki. ¿Cómo se te ocurre dejar a esas dos a solas?- se reclamo a sí misma la joven Uchiha jalándose los cabellos, mientras caminaba en círculos en la cueva. –Naruko-chan va tener que compensarme en grande si quiere salir bien de esta-expreso molesta.

-¿Problemas de pareja? Es triste ver que alguien tan joven se incomoda por semejante trivialidad-dijo Hebiko apareciendo de repente detrás de la Uchiha.

-….-Satsuki quedo paralizada en el acto. Sus instintos le decían que tomara un kunai, pero ya ese enemigo había puesto sus manos en los hombros y en esa posición cualquier movimiento seria desfavorable para ella.

-Tranquila. No he venido a hacerte daño.

-¿Quién eres?

-Soy la gran Hebiko-dijo la mujer soltando a la chica para esta se diera la vuelta y le viera.

-No puede ser. ¿Eres esa Hebiko? ¿La que dicen que fue la más grande científica shinobi de Konoha?

-Esa misma. Me alegra que mi trabajo no haya sido olvidado.

-Bueno, mi madre es Mikoto Uchiha y me ha hablado de usted.

-Wow. Qué pequeño es el mundo. Claro que debí imaginarme que este hermoso cuerpo pertenecía a la hija de mi alumna Uchiha-dijo la pálida mujer tomando asiento en un tronco que Satsuki había acomodado junto la fogata. -¿Qué tal están? Escuche lo de su clan. Debió ser un golpe duro.

-Si fue algo difícil, pero no puedo quejarme de la vida. Tengo a Naruko-chan y eso hace que todo esté bien.

-Por tus palabras debo asumir que eres más avispada que tu madre-dijo sonriente Hebiko. –Recuerdo que ella se veía que se interesaba en una pelirroja, pero Mikoto era muy cobarde como para actuar como se debía. Y eso que le enseñe algunos de mis trucos.

-Pues ella ha estado recuperando el tiempo perdido con Naruko, así que ya no debe preocuparse por ello.

-¿Y quién es esta Naruko de la que tanto hablas?

-Se trata de Naruko Uzumaki y ella es mi novia-dijo la Uchiha con orgullo.

-Interesante. Entonces creo que estarás interesada en una propuesta que quiero hacerte. ¿Qué tanto conoces sobre mi trabajo?

-No mucho. Solo escuche que tuvo que abandonar la aldea por hacer unos experimentos inhumanos o algo así. Me parece algo extraño porque que no está en el libro Bingo y no existen pruebas de que haya hecho algo malo.

-¡Esa tonta, babosa! ¡Siempre exagerando las cosas!-dijo Hebiko con un chasquido de molestia. –Todo lo que hice fue intentar revolucionar el mundo shinobi-dijo refunfuñando de nuevo.

-Debió ser algo muy malo para que se molestaran mucho con usted.

-No. Mi trabajo es todo lo contrario-dijo Hebiko para ponerse seria. -Ya deben haberte comentado sobre ese odioso programa de restauración de clanes y todo lo que implica. Pues yo considere que tal cosa era una injusticia para nosotras las mujeres y por ello desarrolle una forma con la que nosotras pudiéramos tener nuestra propia descendencia sin la intervención de los hombres. La grandiosa Marca Futa-dijo ella en pose de orgullo.

-¿Y qué hace esa cosa?-pregunto Satsuki.

-Este jutsu hace que la usuaria desarrolle los órganos reproductores masculinos por un corto periodo de tiempo, lo que le permite procrear con otras mujeres sin ningún tipo de impedimento.

-Ya entiendo a donde va esta conversación. Lo siento, pero no estoy interesada. Ya mi Naruko tiene uno de esos y debo decir que lo disfruto bastante.

-¿¡Lo dices en serio!?

-Por supuesto. Aunque por desgracia eso ha provocado que un montón de arrimadas se le acerquen y como su corazón es tan grande, ella les acepta sin dudarlo dejándome a un lado-dijo Satsuki suspirando con molestia.

-No te amargues por eso. Deben aprovechar que son jóvenes y pueden tener todos esos deslices.

-¿Y exactamente qué fue lo que hizo para terminar echada de la aldea?

-Nada serio. Solo probé mi invención en Tsunade y parece que no le gustaron los resultados.

-¿Ya terminaste, Hebiko? Este bosque es demasiado molesto-dijo Tayuya acercándose a la fogata.

-Parece que sí. Satsuki no necesita de mis servicios

-¿Quién es ella?-pregunto Satsuki.

-Ella es Tayuya Uzumaki. Una camarada en mi gran hermandad.

-¡Es una Uzumaki!

-Ya deja todo ese parloteo que haces sobre ser camaradas de tu p*** tontería- reclamo Tayuya. -No soy tan pervertida como tú.

-¿De qué hermandad habla ella?

-Pues a ella se le metió la idea de que todas las que teníamos estos gustos debíamos formar una fraternidad, culto o algo por el estilo. Es bastante fastidiosa con ese asunto.

-Si te molestara tanto, no te la pasarías gritando mí nombre todo el tiempo-dijo Hebiko con su risa característica haciendo que la pelirrosa refunfuñara.

-¿Tan efectiva es esa marca que hiciste?-dijo Satsuki entendiendo muy bien las implicaciones de la otra pelinegra.

-Por supuesto. Tiene una tasa de éxito del 100%-dijo la mujer con pose pomposa.

-No hay muchas oportunidades de fallo si solo una persona lo ha probado-comento Tayuya por lo bajo.

-Eso no evita que existan muchas satisfechas- dijo Hebiko molesta.

-¡Esa rebelde de Kiri no cuenta! Se veía que estaba completamente desesperada y que hubiera cedido ante cualquiera.

-¿Si sabes que puedo cambiarte por Guren? Que no tenga tu resistencia, no implica que no sea mejor amante que tu.

-Ja. Ni tú te crees esa mentira.

-Disculpen que les interrumpa, pero creo que estoy reconsiderando tu proposición Hebiko-dijo la Uchiha mostrándose pensativa.

-¿Y a que viene ese cambio?

-Naruko ha estado muy distante de mi últimamente y necesito una forma de que llamar su atención. Ella aprecia también su feminidad y si le tomo como mujer, me ganare su cariño y dejare a todas por debajo.

-Ya veo. Con gusto te ayudare en tu plan.

-¿Estás segura? Esta se pone un poco loca cuando activa su marca-dijo Tayuya.

-Sí. Además creo que también podría aprovechar y darle una lección a Sakura y Anko.

-¿¡Anko también está en tu equipo!? –dijo Hebiko sorprendida. –Mmmm. Parece que debo extender mi visita a Konoha por unos cuantos días más.

-Como guste.

-Claro que es momento que ponga mis manos en acción. Debes estar lista para la acción.

[Tiempo actual]

-Entonces, Naruko. ¿Estás preparada?-dijo Satsuki.

-¡Esto no es divertido, Satsuki-chan!-dijo Naruko nerviosa.

-Claro. Ahora es que la diversión comenzara-dijo la Uchiha despojándose de sus ropas para quedar completamente desnuda, revelando que efecto contaba con un pene que no envidaba en tamaño al de Naruko. Al igual que este, el miembro solo apareció por encima de la intimidad de la Uchiha y no contaba con testículos.

-El nivel uno de la Marca Futa se ha activado a la perfección- dijo Hebiko poniéndose los lentes y empezando a anotar en una tabla. –Ahora debo observar que tan efectivo es.

-¡Por esas actitudes es que dicen que eres una científica loca!-le señalo Tayuya viendo como la mujer de piel pálida veía con total tranquilidad la escena.

-Tenemos que ayudar a Naruko-dijo Sakura temerosa por la situación.

-De eso nada-dijo la pelinegra lanzando unos mini senbon a Sakura y Karin. Segundos después ellas cayeron de rodillas paralizadas. –No pueden intervenir en este experimento.

-¡Hey, no puedes hacerles eso!-reclamo Naruko.

-Claro que puedo-respondió Hebiko lanzándole una aguja a la rubia. –Por si intentas escapar-dijo explicando el porqué de su ataque.

Naruko trago nerviosa, al sentir como su cuerpo se adormecía un poco. Su nueva biología le hacía más resistente a venenos y drogas haciendo que el senbon no fuera tan efectivo. Sin embargo, su mente estaba empezando a traicionarle y ella estaba sintiendo tentada por el miembro de Satsuki.

-Satsuki tienes que detener esto-dijo la rubia.

-No hasta que termine contigo Naruko-chan-dijo maliciosamente la Uchiha para luego arrancarle la ropa a su novia.

-¿A veces me pregunto cuál es el sentido de que me vista?-pensó la rubia al verse de nuevo desnuda. Luego Satsuki le acomodo y le puso en cuatro, haciendo que se pusiera roja por todas las espectadoras. –De repente siento que fue un error pedirle a Shirai que me ayudara a mejorar mi transformación.

-¿En serio debemos ver esto?-dijo Sakura preocupada.

-Luego pueden unirse si quieren. Entre más sujetos de prueba participen en el experimento es mucho mejor-dijo Hebiko haciendo la mandíbula de la Kitsune pelirrosa cayera al suelo.

Tayuya mostraba su normal desgano, pero Karin se mostraba embobada y desesperada porque empezara la acción, cosa que hacía que Sakura pensara en que fue una mala idea rescatarle.

-¿Lista?-dijo Satsuki empezando a frotar su miembro contra el clítoris de la Uzumaki haciendo que ella se estremeciera. –Aquí voy.

El dolor fue algo sumamente efímero para la rubia quien tan solo por la penetración tuvo un orgasmo. Naruko se preguntaba porque le daba tanta excitación y placer el acto que incluso para ella era muy raro, mas tenía que suponer que su deseo de ser una chica normal era lo que causaba que se sintiera a gusto con el que Satsuki por fin le tomara.

-Ya entiendo porque disfrutas tanto esto Naruko-chan. Sentir lo apretada que estas, no tiene precio-dijo la pelinegra.

-A mí también me agradada sentirte en mi interior, Satsuki-chan-dijo la rubia sonrojada.

-¿Entonces puedo seguir?

-Hasta que me llenes con tu amor.

La Uchiha no se hizo esperar y empezó a realizar un movimiento de vaivén, haciendo que Naruko empezara a emitir todo tipo de gemidos y gimoteos que denotaban que estaba disfrutaba mucho del acto. Ambas chicas eventualmente se acomodaron para quedar acostadas una sobre a la otra y poder besarse apasionadamente.

-Otra que cae con facilidad ante mi maravilloso invento-dijo Hebiko registrando los eventos.

-No creo que eso tenga que ver-dijo Sakura. –Naruko es tímida al principio, pero tienden a volverse en una maquina sexual en cuestión de segundos con los correctos estímulos.

-Eso suele pasar con los Uzumaki, pero tomando en cuenta que hay más de una interesada en Satsuki, creo que igual tengo la razón-dijo la pelinegra señalando a Karin y Tayuya, quien a pesar de tratar de disimularlo, también estaba excitada.

-¡Me vengo!-expreso Satsuki mientras llenaba a su amante con su esencia, cosa que hizo que la rubia soltara un gran gemido.

Naruko se encontraba completamente extasiada, tanto que su siguiente acción fue empezar a hacerle una felación a Satsuki quien tenía su miembro aun cubierto de los fluidos de ambas.

También hizo uso de sus senos para extasiar el miembro y hacer que la Uchiha se arqueara por todo el placer al que le exponía la Uzumaki. Tras unos minutos de estímulos, la Uzumaki fue cubierta en blanco.

-Me puedo acostumbrar a esto- dijo Naruko lamiéndose el semen que todavía estaba alrededor de su rostro. –De ahora en adelante intercambiaremos roles de vez en cuando.

-Me parece fantástico-declaro feliz Satsuki.

-Ahora vamos por otra ronda.

-Como gustes.

-Un momento. No pueden dejarnos afuera de esto-reclamo Karin.

-Lo siento, pero soy solo de Naruko- le respondió Satsuki abrazando a la mencionada.

-Pero….-dijo la pelirroja sintiéndose decepcionada.

-No seas tacaña, Satsuki. Dale una oportunidad a la chica-dijo Hebiko.

-Me basta con Naruko-le respondió la Uchiha tajantemente.

-Créeme cuando te digo que necesitaras a más de una amante cuando actives el nivel dos de la Marca Futa.

-¿El qué?-expreso la pelinegra confundida.

-Oh no, aquí vamos-expreso con bochorno Tayuya.

Hebiko se cubrió con un aura morada que hacía a las presentes sentirse intimidadas y a la vez excitadas. La mujer entonces retiro sus ropas en un movimiento dejando expuesto su blanco, pero muy bien definido cuerpo. Había un pequeño tatuaje en su ingle, el cual expulso un chakra morado, que luego materializo una figura fálica de un tamaño muy pronunciado. Hecho que explico cómo es que la Uchiha había obtenido el suyo.

Pero allí no acabo todo, la mujer entonces desarrollo varios tatuajes azules sobre su cuerpo, los cuales recorrieron sus brazos y piernas, haciendo que estos fueran cubiertos levemente por una capa de escamas. Un par de cuernos salieron a los lados de la cabeza de la mujer, más eso fue lo de menos, ya que el miembro que había desarrollado se dividió en dos bestias que se veían a la espera de sus víctimas.

-¡Contemplen el fruto de mi trabajo! –dijo en tono orgulloso la científica.

Las mandíbulas de Sakura y Naruko solo cayeron al suelo por el asombro.

-¿¡Acaso es una broma!? ¿¡Qué demonios es esa transformación!?-expreso Sakura.

-Investigue exhaustivamente sobre algunos seres que habitaron el mundo antes que los humanos. Esta forma es gracias al aporte genético de una especie llamada Lamia, quienes son básicamente un hibrido entre una mujer humana y una serpiente.

-Entonces la Kitsune no son la única raza especial como pensaba-pensó Naruko.

-Pero estoy hablando mucho-dijo Hebiko tomando a Sakura y poniéndola por encima de sus penes erectos.

-¡Oiga suélteme!-dijo Haruno poniéndose roja por el contacto con los miembros de Hebiko.

-Tienes un interesante olor, jovencita-dijo la pelinegra olfateando a la joven. -Ahora que estoy en esta forma puedo notarlo.

-Esto…-dijo Sakura no sabiendo que responder. No parecía una buena idea decir que ella y Naruko eran unas Kitsune.

Hebiko entonces despojo a la chica de sus ropas de un tirón. – No te preocupes. Conozco varios masajes que luego te permitirá sentarte apropiadamente.

-¡Que!-expreso la pelirrosa temiendo por sus posaderas.

Sin mucho preámbulo, Hebiko penetro a la chica por ambos agujeros al mismo tiempo. No era la primera vez que Sakura, experimentaba eso, pero aquella acción resulto mucho más fuerte por el hecho de que los miembros eran más grandes y gruesos que el que tenía Naruko. Las embestidas que realizo Hebiko golpearon ambas zonas erógenas de la pelirrosa en perfecta sincronía, haciendo que la mente su mente fuera nublada en un santiamén

La Kitsune rosa fue levantada con facilidad por la pelinegra, haciéndole ver como un mero juguete. A pesar de sus objeciones iniciales, Sakura se vio completamente sumida por el placer. Luego la mujer se corrió dentro de la chica, quien emitió un fuerte chillido por el orgasmo.

-Hacía tiempo que no me topada con un coño así de bueno-dijo Hebiko mientras acomodaba en cuatro a Sakura. –Veamos que tan resistente eres-dijo ella para luego ubicar sus dos penes en la vagina de la chica.

La pelirrosa acepto silenciosamente el reto, al acomodarse y usar sus manos para abrirle el camino a Hebiko. La rubia se sentía algo estupefacta por el hecho de que su compañera estuviera recibiendo tan gustosamente dos miembros en su vagina, pero viendo la cara de exaltación que puso ella al empezar a ser embestida, le hizo comprender el porqué cedía.

Las no participantes del acción se sintieron como unas vulgares mironas, ellas simplemente quedaron asombradas por la curiosidad de cómo Hebiko hacia uso de sus atributos, los cuales también incluían una larga lengua que era usada con una mayor maestría que la que poseía Anko. Tras veinte minutos, Sakura estaba completamente derrotada y con todos sus agujeros borboteando el semen de la pelinegra.

-¿Ahora quien sigue?-dijo la mujer de apariencia ofidia.

-Pues yo tomare mi turno. Ya no puedo aguantarme más-dijo Tayuya ya desnuda acercándose a Hebiko, quien le recibió con un muy profundo beso.

-Yo no estoy segura de que sea buena idea-dijo Naruko.

-Es una pena. Yo estoy lista para probar esto- dijo Satsuki, quien en algún momento incierto había cambiado al segundo nivel de su marca, tomando así todas características que tomo Hebiko, con el detalle de que su piel era ahora de un tono grisáceo.

-Por favor, déjame ser yo quien le pruebe-le suplico Karin.

-Yo ni siquiera te conozco. ¿Por qué le haría?-dijo Satsuki escéptica.

-Hare lo que quieras.

-¿Lo que quiera?

-Incluso seré tu esclava sexual personal si es lo que quieres.

-Hmmmm. Hebiko dijo que este jutsu estaba pensado en reconstruir clanes. Supongo que no hago ningún mal, si yo tengo un grupo de amantes como el que Naruko parece estar reuniendo-pensó la Uchiha viendo como podía sacarle provecho a la situación. –De acuerdo. En ese caso, que estas esperando. No quiero ver tu cara, quiero ver con que planeas complacerme.

Karin entonces se desvistió y dejo su cuerpo al servicio de la Uchiha.

-¿Vas en serio, Satsuki-chan?-pregunto Naruko.

-Antes pensaba que estabas siendo egoísta, Naruko-chan, pero ahora comprendo tus necesidades-dijo Satsuki para entonces ir a por Karin, quien le recibió con un beso.

-Esto sí que no lo esperaba-dijo para sí misma la rubia, viendo el pasional trato que tenían ambas. –Es más, creo que voy aprovechar que todas estas muy ocupadas y saldré de aquí. No estoy deseosa de saber que ocurrirá si mi Kitsune Henge falla-pensó para tomar a Sakura y largarse a la tierra de las Kitsune, a la cual había aprendido a acceder por cuenta propia.