La Kitsune Traviesa
No me pertenece Naruto ni ninguno de sus elementos.
Capitulo 11
-¿Disculpa qué?-dijo Naruko con ceja levantada por la impresión.
-Como dije, Naruko. Tú serás la fuente del material para mis nuevos libros-dijo Jiraiya con una cara de que iba en muy serio.
-¿Qué libros?
-Ciertamente eres algo joven para conocerlos, pero supongo que está bien que sepas de que hablo-dijo el peliblanco para facilitarle un pequeño libro naranja a la Uzumaki.
-¿Icha Icha?-dijo la joven tomando inocentemente el escrito y empezando a hojearlo. Solo bastaron un par de páginas para que ella se pusiera roja por la vergüenza. -¡Esto es un libro erótico!
-Eso es correcto.
-¿Y qué demonios quiere conmigo? ¿Acaso es un viejo verde?
-No. Las mocosas están fuera de mis gustos. La razón por la que acudo a ti es muy diferente.
-¿Y esa seria?
-Mi audiencia me ha estado rogando por mucho tiempo una continuación a un libro que escribí hace unos años, pero nunca logre conseguir la inspiración necesaria para hacerlo. Ahora que tú tomaras la dirección de un clan, puede que mi situación cambie.
-Está muy equivocado si cree que voy ayudarlo a escribir algo como esto-dijo Naruko devolviendo el libro en sus manos.
-¿Ah sí?-dijo un Jiraiya con un brillo siniestro en ojos. -¿Qué me dirías si te dijera que tengo pensado otro plan para ti?
-Que no me interesa en lo absoluto.
-Entonces, ¿dime qué piensas sobre esto?-dijo extendiendo frente suyo un rollo que con una larga foto en el. En ella se veía a una pelinegra despojándose de un kimono, provocando que quedaran expuestos sus senos.
-¿¡Qué es eso!? –dijo Naruko, mientras su cara se ponía roja de golpe
-Es una captura exclusiva de la actriz Yukie Fujikaze de cuando estaba cambiándose de vestuario-dijo el Sannin muy orgullosamente.
-¿¡Y porque me muestra eso!?-dijo Naruko sin poder evitar despegar la mirada del poster.
-Simplemente verifico que tipo de gustos tienes.
-No sé de que está hablando-le respondió Naruko haciéndose la desentendida. –Como muchos tengo que reconocer que esa es una actriz bastante guapa y es normal que reaccione así ante tal foto.
-¿En serio?- entonces Jiraiya saco otro rollo que también contenía una foto. Esta tenía a una rubia con unos muy generosos atributos, quien aparentemente estaba en unos baños termales junto a una mujer morena de cabello blanco, también muy bien dotada.
Esta vez Naruko tuvo que ponerse una mano en la nariz para evitar que se hiciera visible el delgado hilo de sangre que salió de ella.
-¿¡Q-quienes son esas!?
-¿Por qué la repentina curiosidad?-dijo Jiraiya riendo. –Bien, no seré cruel. Son Samui y Mabui, ambas kunoichi de Kumo.
-¿Por qué las tienes?
-No tengo fronteras al momento de buscar mi material. ¿Ahora serás honesta?
-¡De ninguna forma!
-Entonces recurriere a mi carta final-dijo Jiraiya sacando otro pergamino.
-…..
-¿Entonces qué opinas?
-¿Son siquiera reales?-dijo Naruko con estupor ante la vista de una mujer rubia cercana a los treinta y una adolescente muy parecida a ella, con el detalle de que su cabello era de color negro. Ambas estaban vestidas, pero no había forma de ocultar los enormes senos que ambas relucían, los cuales de alguna forma superaban a Samui.
-Sí. Son únicos en todo el continente shinobi y me alegra decirte que ellas pertenecen a Konoha.
-Pero jamás las he visto en la aldea.
-No les gusta frecuentar sitios muy concurridos.
-Ya veo.
-…
-…
-…...
-¿Y acaso esa la única foto que tiene?-dijo Naruko para entonces recibir una enorme sonrisa de burla del peliblanco. –Mierda-dijo ella dándose cuenta de su error.
-No te ofusques muchos, Naruko. No te juzgare solo porque tengas gustos distintos.
-Discúlpeme por no sentirme bien por las palabras de un pervertido-dijo la rubia sarcásticamente.
-Entonces responde. ¿Apenas estas descubriendo tus orientaciones o ya tienes novia?
-Ya tengo una….novia-respondió la chica dudando al hablar del número real de ellas.
-Esplendido. Por lo visto no tendré que discutir mucho contigo. Solo tengo que hablar con una vieja amiga para fijar los detalles faltantes.
-¿De quién habla?
-No es alguien que conozcas. Es una compañera Sannin y es también de perfil bajo.
-¿Se refiere a Hebiko?
-¿Cómo sabes de ella?-dijo Jiraiya sorprendido.
-Ella está en la aldea.
-¿En serio? Se supone que ella estaba expulsada.
-Ella dijo que hablaría con el abuelo para aclarar algunas cosas.
-Entiendo. Lo más probable es que ella diga la verdad… ¡Oh mierda!-dijo el Sannin ahora asustado.
-¿¡Que sucede!?
-No tengo tiempo de explicarlo. Debo salvar a Hiruzen-dijo Jiraiya antes de abandonar el lugar con mucha prisa.
-Espero que no sea nada grave. No me gustaría que nada le pasara al abuelo-pensó Naruko. Luego ella suspiro con fastidio al ver que estaba sola. -Supongo que no tiene sentido seguir aquí-dijo antes de retirarse del establecimiento termal.
[En la nueva mansión Uzumaki]
Nada mas arribo a su hogar, Naruko pudo oír como Kurami y Satsuki seguían con su discusión. Prefirió no darse mala vida y se dirigió a la pequeña terraza de madera que daba al jardín y el estanque que le adornaba. Aquel era un perfecto lugar para sentarse y dejar pasar el tiempo, justo lo que planeaba hacer la rubia en esos momentos.
Sin embargo la Kitsune no pudo quedarse muy quieta debido a que sintió un par de aromas por demás peculiares. El primero le causo una sensación muy extraña en el estomago. Una emoción que no supo explicar. El segundo era un poco más severo e intimidatorio. Naruko sospecho de este e inmediatamente tomo impulso para abalanzarse sobre su punto de origen.
El lugar era un frondoso árbol, que vio una de sus ramas desprendidas producto del peso ejercido por Naruko sobre una figura oculta en una capa de polvos brillantes. Esta era una chica morena que vestía con un top blanco y unos pantaloncillos del mismo color.
-Identifícate-advirtió la Uzumaki con una mano en el cuello de la ahora identificada intrusa, a la vez que le apuntaba con las garras extendidas de la otra.
-¡Espera! ¡No he venido a hacerte daño-ssu!-dijo la joven peliverde negando con sus manos. -¡Soy una amiga!
-¿Amiga? Pero si nunca te habías visto-dijo Naruko confundida.
-Bien es la primera vez que nos vemos, pero Chomei me ha dicho que deberíamos ser amigas. Tú y yo somos muy similares.
-Espera tu…-cuando la rubia pudo percibir las masivas reservas de la morena frente a ella, no pudo evitar abrir los ojos con gran sorpresa. -¿Eres un jinchuriki?
-Es correcto-ssu-dijo la ojinaranja con una sonrisa.
[Minutos después]
-Esto es una sorpresa, Naruko-chan-dijo Mikoto sirviendo unas tazas de té a la rubia y peliverde. –No sabías que tenías otra amiga.
-De hecho le acabo de conocer-dijo la Uzumaki.
-Ya veo. Entonces creo que debería dejarles a solas-dijo la Uchiha con una pequeña risa.
-Mikoto-san. Este té no tiene nada raro, ¿verdad?-dijo Naruko con una gota de sudor en la sien por los nervios.
-¡Por supuesto que no, Naruko-chan! No creo que necesites ayudas extra-dijo la Uchiha antes de retirarse con la misma risa de burla.
-No tengo un buen presentimiento de esa mujer-dijo la morena en el mismo estado que Naruko.
-No te preocupes. Mikoto-san es buena persona-le aclaro Naruko.
-Si tú lo dices.
-Entonces tú eres…
-Oh cierto. No me he presentando. Mi nombre es Fuu-dijo al peliverde con una burda reverencia.
-Naruko Uzumaki. Un gusto.
-Es gusto es mío. Me complace conocer a compañera jinchuriki.
-Oh sobre eso…-dijo Naruko no sabiendo como explicar su actual situación. –Me parece obvio que me estabas buscando. ¿Alguna razón en particular?
-Por desgracia si-dijo la chica empezando a jugar con sus dedos. –Tengo un problema que me ha molestado mucho últimamente y necesito ayuda para lidiar con él.
-¿Qué cosa podría necesitar mi ayuda?
-De hecho no es exactamente tu ayuda la que requiero. Necesito más del apoyo de Kurami.
-¿Kurami?
-Sí. Chomei me ha dicho que su hermana era única que podría lidiar con el problema que me aqueja.
-¿Alguien ha dicho mi nombre?-dijo la mencionada llegando a la terraza. –No me gusta que cualquier humano lo use-declaro la imponente pelinaranja.
-¿¡Pero qué rayos!?-expreso una voz en el interior de Fuu.
-¿Sucede algo, Chomei?-pregunto la peliverde.
-Por supuesto que sucede. ¿¡Como es que ella está afuera de su jinchuriki!?
-¿Mmmmm? ¿Chomei? ¿En serio eres tú?-pregunto Kurami al sentir la voz de su hermana.
-En efecto.
-Esto sí que es una sorpresa. No esperaba verte por estos lares.
-Una situación lo amerita.
-Bien soy toda oídos.
-¿En serio? ¿¡No te la darás de presumida por tener más colas, ni nada por estilo!?
-Hay muchas cosas que me han hecho cambiar, hermana. Conocer a Naruko es una de ellas. Como la mayor de las Bijuu está en mí deber ayudar a mis hermanas si es que lo necesitan.
-Wow.
-Me alegra que pienses así, Kurami-chan. También pueden contar con mi ayuda-dijo Naruko.
-Primero aclárenme algo. ¿Cómo es que ustedes están separadas? Quiero decir. Siento que esa chica tiene tu Chakra, pero no siento algo como un sello que les una.
-Una "camarada" me dado a una mano para asumir mi tan ansiada libertad-dijo Kurami pensando en Shirai con molestia. -Por desgracia el proceso implico que Naruko retuviera mucho de mi poder. No es que me moleste que lo haga, pero le asignaron una misión muy incómoda.
-¿Tiene que ver con esas orejas y colas que posee?
-En efecto.
-Debe ser una misión muy divertida. Yo también quisiera unas orejas así-dijo Fuu viendo la orejas de Naruko.
-No tientes tu suerte, mocosa. Hay cosas que no puedes tener de mi Naruko-chan.
-Entonces…..dijo Fuu con un sonrojo.- ¿Ustedes tienen ese tipo de relación?
-Asi es-afirmo con orgullo Kurami. –No pareces muy sorprendida.
-Tengo experiencia sobre el tema. Ese es justamente el problema que me aqueja.
-Explícate.
-Primero que nada, debería decirles que soy de Taki. No una shinobi por si se lo preguntan. Si planeaba hacerme una, pero me molestaban tanto en la academia que decidí irme de la aldea.
-¿En serio? ¿Dejaron que te fueras así como así?-pregunto Naruko.
-Chomei me ha enseñado a hacer muchos trucos. Aunque me buscaron con mucho esmero, siempre lograba perderles el rastro.
-¿Entonces cual es el problema?-pregunto Kurami.
-Que hay una persona que si puede localizarme sin ningún tipo de dificultad-dijo la morena suspirando con preocupación. –Logre perderla en el pueblo Tanzuna, pero estimo que en un par de días me encontrara de nuevo.
-Ya veo. ¿Se trata de alguien muy fuerte?
-Podría decirse que sí, pero no me malinterpreten. No se trata de un shinobi de mi aldea que me está dando caza. Es una chica la que me persigue.
-Je. ¿Dices que te persigue una pretendiente?
-Peor. Se trata de la jinchuriki de Matatabi-dijo Chomei, provocando que el rostro de la pelinaranja se oscureciera.
-¿¡Esa gata calenturienta!?
-Sí. Le ha pasado sus instintos a su compañera y ha perseguido a Fuu por alrededor de un mes.
-Debes tenerla loca para que haga tal cosa.
-¡Ese es el problema! ¡Yo siquiera le conozco!-reclamo Fuu.
-¿Eh?-dijo Naruko confundida.
-Estaba yo en el País de los Campos de Arroz disfrutando de un merecido día de descanso. Había pasado toda una semana en fuga y pensé que podría pasar la noche en una posada para variar.
-Usualmente Fuu tiene sentidos muy afinados y puede detectar a cualquier extraño que se le acerque, sin embargo no estábamos en posición de descubrir a quien nos estaba vigilando-siguió Chomei.
-Antes de que me diera cuenta ya estaba sobre mí. Viéndome con unos ojos brillantes y lujuriosos.
-Fue en ese entonces cuando supe que se trataba de Matatabi. Solo ella tiene un Chakra tan fogoso como el que portaba esa chica.
-Wow. Sé que esa gata siempre ha sido problemática, pero jamás ha sido tan osada como para atacar a personas de esa forma-dijo Kurami. -Usualmente suele ser mas "cortes" con sus flirteos.
-Allí vino lo extraño. Ella textualmente dijo "fuiste bastante traviesa la ultima vez, mentita. Esta vez me toca tomar las riendas"-dijo Chomei con cierta vergüenza.
-No entendí a que se refería. Era la primera que le veía-dijo la morena.
-Sin embargo trato a mi compañera como si fuera su amante de toda la vida.
-Oh. Lamento que tengan que recordar un suceso así-comento Kurami. Aunque en realidad ella no estaba en posición decir algo al respecto. Naruko ya había sido protagonista de muchas escenas de ese estilo.
-Bueno-dijo Fuu con un fuerte sonrojo. –No voy a decir que fue algo completamente desagradable. Es simplemente que fue muy inesperado.
-Ya mi compañera se estaba replanteando sus gustos, pero no era necesario que la gata forzara una elección-dijo Chomei.
-Me hubiera gustado charlar con esa chica, pero eso fue completamente imposible-ssu.
-Tres días. Por tres largos días esa gata mantuvo a Fuu en sus pervertidas garras y sabes que incluso una Bijuu tiene sus límites como espectador.
-Chomei me dio sus fuerzas y logre escapar. Nunca me ha gustado estar en mismo sitio por mucho tiempo, por lo que esa acción fue especialmente aliviadora.
-Desde entonces nos hemos mantenido en movimiento para evitar a Matatabi y su compañera. He querido mediar con ella por una relación sana, pero está en un punto que no da respuesta alguna. Es por eso que sugerí a Fuu que te buscara. Estaba segura de que tú podrías hacer entrar en razón a esa gata.
-Mmmmm. Entiendo. Ciertamente es una situación muy poco ortodoxa, pero supongo que podría ver por una formar de solucionar las cosas-dijo Kurami.
-¿En serio?-dijo Fuu emocionada.
-Por supuesto. Ya se los había dicho. Mi posición como la hermana mayor me da la responsabilidad de intervenir en este tipo de problemas.
-Se lo agradezco.
-¿Y qué piensas hacer al respecto, Kurami-chan? No me gusta admitirlo, pero esa chica suena como yo cuando…ya sabes-dijo Naruko con un sonrojo.
-Es cierto. Ustedes dos juntas serian una receta definitiva para el desastre-respondió la pelinaranja. –Ya se me ocurrirá algo cuando vea a la gata.
-Bien. Mientras tanto puedo demostrar que yo soy diferente-dijo la rubia para girarse hacia Fuu. –Espero que no se incomoden si les doy asilo aquí en mi casa.
-En lo absoluto. Solo esperamos ser una molestia-dijo la morena.
-Para nada. Solo debo advertirles que las cosas son un poco diferentes aquí.
-¿Diferentes?
-Veran. Este lugar son los terrenos del clan Uzumaki. Mi clan. Yo soy su cabeza y actualmente vivo con Kurami, Mikoto y Satsuki.
-Ya veo. Entonces su eres la cabeza de un clan ninja-dijo Chomei. –Me sorprende que hayas conformado uno por ti misma con solo la presencia de mujeres.
-Sucede que pertenezco uno que ya existía, pero que desgraciadamente fue eliminado. Satsuki y Mikoto vienen un clan que también sufrió la misma suerte. Ciertos sucesos pasaron y coincidimos en que debíamos unimos en un solo grupo ninja para hacer resurgir nuestros apellidos.
-¿Cómo?
-Solo digamos que estoy más dotada que muchas otras chicas.
-Oh entiendo-dijo Chomei haciendo un profundo silencio.
-¿Sucede algo, Chomei?-pregunto Fuu extrañada.
-No. Nada.
-No quiero que se sientan comprometidas ni nada por el estilo solo por vivir aquí, pero quiero advertirles que es muy probable que se topen con situaciones muy comprometedoras-dijo Naruko.
-Al menos Fuu no es una desentendida en el tema. Gracias por la advertencia y debo decir que estoy sorprendida. No pensé que llegaras a tener a una humana tan en tu aprecio, Kurami.
-Naruko es una en un millón-dijo la Kitsune. -Tiene un corazón de oro. Aun cuando tiene algunas amigas que han hecho cosas cuestionables, ella jamás se plantearía darles la espalda.
-Es correcto. Yo jamás abandono a nadie-dijo Naruko muy energéticamente a la vez que una de sus coletas era destrozada por un senbon que paso a un lado de ella.
Momentos después la temperatura del lugar descendió dramáticamente y puso a la presentes en guardia.
-¡Tu! ¿¡Como osas a ser tan descarada!?-dijo una voz femenina tras una máscara de Oni. -¡No puedo tolerar que hables con tanta hipocresía!-dijo la chica pelinegra que vestía con un kimono floral.
-¿Quieres eres?-reclamo Kurami.
-Una mujer despechada que busca retribución.
-Tu…. Tú eres el otro olor que detecte hace un rato-dijo Naruko, molesta por tan repentino ataque.
-¡Entonces me descubriste y aun así decidiste ignorarme en favor de esa pecho plano!-dijo la enmascarada señalando a Fuu.
-¡Oye!-dijo la ofendida. –No son tan pequeños-dijo la chica viendo con algo de pena su figura. Si la comparaba con la de las otras presentes, quedaba muy atrás.
-No entiendo porque debería prestarte atención-dijo Naruko.
-Es sencillo. Tu…. Tu…-la enmascarada entonces se llevo una mano a la y se tambaleo conforme ponía otra en su estomago. –Un baño.. …. ¿Dónde está un baño?-dijo de forma entrecortada y ahogada.
-¿Eh? Hay uno en este piso. La tercera puerta a la derecha.
Sin dar más preámbulo, la enmascarada hizo a un lado a la presentes y se adentro en la casa como una bala. Iba tan rápido, que no pudo evitar chocar con un aturdida Satsuki que iba saliendo a la terraza.
-¡Auch! Ten más cuidado-reclamo la Uchiha a la otra chica, que siguió su camino desesperadamente. –Tsk. ¿Quién se ha creído? ¿Quién es ella?-pregunto la pelinegra a las otras habitantes de la mansión. -¿Y quién es ella-dijo señalando a Fuu.
-Ella es una amiga. Se quedara con nosotros por un tiempo-dijo Naruko sin mucho preámbulo, aun cuando sabía las posibles reacciones de su novia. –¿Te sucede algo en la cabeza?-dijo la rubia al ver que la Uchiha tenía una mano en su sien.
-Me duele un poco. Creo que me golpee con algo-dijo Satsuki para entonces fulminar a Kurami con la mirada. –O alguien me golpeo.
-No es importante-le corto la Kitsune. –Primero debemos saber quién es esa intrusa.
-De acuerdo. Solo respóndanme algo. Sé que es algo incomodo de responde, pero….¿alguna de ustedes tiene problemas con su…..ya saben…..ciclo?
-Eso es irrelevante para mí-dijo Kurami.
-En lo absoluto-dijo Naruko.
-Que yo sepa no-respondió Fuu.
-Es extraño. Es que siento un aroma muy particular y por alguna razón solo se pienso en eso.
-¡Un momento! No será que….-dijo Kurami para entonces correr junto a las demás al baño.
Allí estaba una pelinegra en una escena un tanto lamentable, pues se encontraba de rodillas sobre el inodoro vomitando con gran incomodidad.
En un momento de alivio se giro a hacia Naruko y le vio con seriedad.
-Tú…tú tienes que asumir tu responsabilidad-dijo Haku con un pequeño sonrojo.
Kurami y Satsuki fueron partidas por un rayo al reconocer a la chica de Nami y darse cuenta de la cruenta situación.
En el rostro de Naruko solo se dibujo una de sus tradicionales sonrisas y luego se fue de bruces hacia atrás por un repentino desmayo.
Ya saben que el fic tiene sus toques de seriedad, así que era inevitable que Naruko se viera en una situación en la debería asumir algunas responsabilidades. Tranquilos, no es que le va a dar un ataque maternal y hacer que todas las demás caigan en lo mismo. Tampoco es que voy a dejar a un lado el otro sentido del fic.
OTAKUFire: Satsuki y Kurami estarán unidas, pero será más bien una sociedad para evitar perder la atención de Naruko. El que terminara mal es Sarutobi, sus días estan contados gracias Jiraiya.
Zafir09: Que bueno que te gustaron las inclusiones.
lunazul22: me alegra que te guste. Naruko también "murió" por la noticia XD. Ahora lo que queda es que Haku sobreviva a sus compañeras.
Trollmemex: Y aquí llega. Me alegra que te gustara.
el rey son goku: Me alegra que la historia sea de tu agrado.
Nos leemos luego.
