¿Como estan? tanto tiempo jaja, por fin nuevo cap, espero que les guste c:
-Elicchi –Nozomi se le acercó en cuanto terminó la clase- ¿Vamos?
-Estás emocionada –le sonrió la rubia.
-Por supuesto –la pelimorada le dio una enorme y brillante sonrisa- Hoy en cuanto terminemos el trabajo del consejo estudiantil podremos ir por fin a comprar el regalo para tu padre y luego comer un delicioso parfait.
-Sí, lo sé –Eli tomó sus cosas y se levantó de su asiento- hace tiempo que no podíamos salir juntas.
-Sip, eso me hace feliz –Nozomi le dio la espalda y caminó hacia la salida del salón de clases- no me quejo de apoyarte como vice-presidenta, pero si que es agotador y quita más tiempo de lo que pensé.
-Tienes razón, tampoco pensé que fuese a consumir tanto de nuestro tiempo –Eli caminaba unos pasos más atrás de la mayor- pero este mes si que hemos estado ocupadas con el término del primer semestre.
-Pero no pensemos en esas cosas ahora, ya terminamos casi todo lo que debíamos hacer y podremos divertirnos juntas –Nozomi se volteó levemente para mirarla con unos encantadores ojos de color esmeralda, brillando con entusiasmo.
-Sí, nos divertiremos -Eli le dio una suave sonrisa.
Nozomi siguió caminando con ánimo hacia el salón del consejo estudiantil, mientras la rubia la miraba desde un poco más atrás, sonriendo. Le sorprendía mucho la amistad que formó con la joven de cabello morado, aunque llegar a lo que tenían ahora no fue nada fácil, eso lo recordaba muy bien. Hace aproximadamente un año y medio atrás…
.Racconto.
Eli y Nico acostumbraron a guardar cierta distancia en la escuela, no querían que supieran que eran compañeras/amigas desde antes. Preferían que se pensara que se hicieron amigas dentro de la escuela, sin una relación previa. Considerando que ambas estaban en clases distintas en las horas de clases e incluso en los recesos casi no se topaban. La pelinegra se hizo amiga de un par de chicas de su clase, aunque ella le afirmara a la rubia que no las consideraba amigas, solo conocidas. Pero a diferencia de Nico, Eli no se acercaba a nadie de su clase y mucho menos de alguna otra clase, se hizo rápidamente popular por lo hermosa que era y por su tajante y fría personalidad. Muchas de su compañera de clases se le intentaron acercar, pero solo lograron ser ignoradas por la rubia.
Pero no era solo Eli quien llamaba la atención de sus compañeras, la chica que se sentaba detrás de ella también lo hacía, aunque de una manera diferente. Nozomi Toujou se hizo popular por su belleza y una curiosa personalidad, era alguien muy amable y amigable cuando se le acercaban, pero jamás hasta el momento Eli la vio realmente cercana a alguien. Trataba muy bien a sus compañeras, les ayudaba cuando pedían su ayuda ya que era de las mejores alumnas de todo su grado, pero nunca intentó hacerse amiga de alguien, si eran las chicas quienes intentaban unirlas a sus grupos ella las rechazaba de una manera tan sutil y suave que ni siquiera se daban cuenta de que la pelimorada no tenía interés en ser su amiga.
Eli debía admitir que la joven la intrigaba un poco, tan sólo un poco.
Un día como cualquier otro, Nico y Eli se juntaron en secreto en la azotea, algo que hacían una vez cada semana.
-Falta poco para el examen –comentó la pelinegra.
-Sólo una semana, después de estar 2 meses preparándonos –respondió Eli.
-Sé que pasaremos el examen para subir de grado –Nico sonrió confiada.
-¿Cómo estás tan segura? –Eli alzó una ceja- hace dos meses nos dijeron que ni en sueño alguno de nosotros podría haber subido.
-Sí, pero tú misma lo dijiste –Nico puso sus manos en su cintura- eso fue hace dos meses, ahora que estamos acostumbradas a trabajar juntas y hemos mejorado en todo aspecto, sé que podremos subir de grado.
-Mmm…
-Deja de ser tan pesimista al respecto –se quejó la pelinegra.
-Estoy siendo realista –espetó la rubia.
-¡Y con esa actitud nunca lo lograremos! –Nico levantó la voz, luego suspiró- Si piensas ese tipo de cosas entonces te predispones a que no pase… confía más en ti y en que lo lograremos. La actitud dice mucho de nosotros, ¿Sabes? Si te ven dudando entonces lo más seguro es que no ascendamos.
Eli la miró algo sorprendida, pero le sonrió.
-Tienes razón –se apoyó contra la cerca- creo que los nervios sacaron a flote mi lado pesimista.
-Mucho mejor –Nico le dio una gran sonrisa.
Se quedaron en silencio el resto del tiempo que les quedaba del almuerzo. Al sonar el timbre se despidieron y cada una fue a su propia clase. Al entrar al salón, Eli notó que varias chicas estaban cerca de su puesto, más específicamente, estaban rodeando a Nozomi Toujou. La pelimorada parecía tranquila, pero la rubia supo leerla mejor, estaba incómoda. La rubia estaba a punto de ignorar el alboroto, sacar un libro e ir a leerlo afuera hasta que llegara el profesor, pero en ese instante escuchó unas risitas y grititos agudos por parte del grupo, las miró notando que no solo la sorprendieron a ella sino también a la oji-esmeralda, quien tenía los ojos bien abiertos y forzó una sonrisa, que casi logra convencer a Eli. Las jóvenes bombardearon a la pelimorada con preguntas, hablando todas al mismo tiempo, a su vez Eli se hartó de la situación y fue junto a ellas.
-Hey –dijo con voz fuerte.
El grupo de jóvenes se voltearon a mirarla.
-Dejen de hacer tanto escándalo, estamos en un salón de clases –Eli puso su mano sobre su puesto- y además me estorban.
Todas las jóvenes se retiraron entre enojadas e intimidadas, la única que tuvo una reacción completamente distinta fue Nozomi.
-A…—
La pelimorada fue interrumpida por su profesor, quien llegaba algo agitado y disculpándose por el retraso. Eli levantó una ceja y se sentó, dejando a un lado el hecho de que algo le había querido decir su compañera.
Estaba concentrada resol viendo los problemas que les había escrito el profesor en el pizarrón, cuando sintió que le tocaban el hombro, se giró levemente y sintió algo golpeaba suavemente su mejilla, escuchó una muy leve risita; al intentar mirar para atrás se topó con una hoja bien doblada impidiéndole hacerlo. Suspiró y tomó el trozo de papel, miró hacia el profesor para asegurarse de que estaba ocupado con algo más para abrirlo, con cuidado lo desdobló.
Gracias por ahuyentar a las chicas. Aunque posiblemente tu intención no era ayudarme.
Eli miró la cuidadosa letra, le pareció linda. Quitó ese pensamiento de su cabeza, algo avergonzada, y escribió una respuesta.
De nada
Y no, esa no era mi intención. Eran muy ruidosas, estamos en una escuela, deberían comportarse.
Poco después recibió una respuesta.
Lo imaginaba, de todas maneras gracias. ¿Hay alguna forma de devolverte el favor?
Eli decidió esta vez no responder, guardó el papel en su bolsillo y siguió poniendo atención a su clase y ejercicios de química.
Al término de la clase Eli guardo sus cosas de manera rápida, quería ir a la agencia para seguir entrenando junto a Nico. Durante esa semana le cancelaron las clases para que se concentraran en el examen para subir de grado que se realizaría el día viernes. Eli pidió reservar una de las salas de entrenamiento, donde por lo general les enseñaban defensa personal.
En cuanto logró salir del salón de clases fue interceptada por Nozomi.
-A-Ayase –la llamó
-¿Qué? –preguntó algo precipitada, necesitaba juntarse con Nico e ir a la agencia antes de que se acabara el tiempo de la reservación.
-No me respondiste –le dijo con una tímida sonrisa.
-¿No respondí qué? –frunció el ceño, cada vez más impaciente.
-¿Cómo podía devolver el favor que me hiciste? –Nozomi la miró algo curiosa y confundida.
-Ya te dije que no lo hice por ti –Eli suspiró y comenzó a caminar- así que no me debes nada.
-Aún así quiero hacerlo –le siguió la pelimorada.
-No tengo tiempo para esto –la rubia seguía caminando y a paso rápido.
-Entonces respóndeme –soltó una risita la ojiesmeralda.
Eli se detuvo y se volteo a mirar a su compañera, quien le sonreía amablemente. Por alguna razón se sentía irritada y avergonzada al mismo tiempo.
-Un helado de chocolate –dijo la rubia casi en un susurro.
-Disculpa, ¿Qué dijiste? –Nozomi se acercó un poco más.
-Con un helado de chocolate estará bien –Eli la miró intentando ser seria, pero no pudo evitar pensar que se estaba sonrojando.
-Oh… -La mirada de la joven era de sorpresa, pero la rubia agente se sintió como si la estuviese juzgando- De acuerdo.
-Genial, ahora déjame tranquila –Eli siguió su camino.
No espero respuesta y continúo caminando a paso rápido. Al llegar a la salida no vio a la pelinegra por lo que siguió caminando en dirección a la agencia. Casi sin darse cuenta Nico apareció junto a ella.
-¿Por qué tardaste tanto? –inquirió algo irritada la más baja.
-Da igual –contestó la rubia después de meditar su respuesta un poco- apresurémonos en llegar.
-¿Tiene algo que ver con Toujou? –volvió a cuestionar Nico, con un tono de voz que sugería cierta intriga.
-¿Cómo…? –Eli suspiró pesadamente- olvídalo.
-Mmm… está bien, por ahora.
La pelinegra no le hizo más preguntas y aceleró su paso, lo cual Eli imitó casi al instante. Les tomo cerca de 10 minutos llegar hasta la agencia y otros 5 poder al fin estar dentro del salón de práctica.
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Eli llegó a clases un poco cansada, el día anterior entrenó hasta no poder más junto a Nico. Se detuvieron cuando sus cuerpos no les respondían. Para su suerte ese día nadie más había pedido el salón por lo que se quedaron allí tanto como quisieron, o más bien pudieron.
Entró al salón y fue directo a su puesto, sacó su libro y comenzó a estudiar. Cuando notó por su vista periférica llegar cierta chica de pelo morado no pudo evitar levantar la vista. Esperaba que la joven le saludara, pero no fue así, todo lo contrario. La pelimorada fue directo a su puesto y se sentó a leer, como siempre lo hacía. La rubia se extrañó un poco, ya que esperaba un recordatorio del helado de chocolate y no fue así. Sacó esos pensamientos de su cabeza y continuó su lectura.
El resto del día pasó como cualquier otro, no le habló a nadie más de lo necesario y se concentró en sus clases. Debía admitir que esperaba cierto acercamiento por parte de Nozomi, algo que nunca ocurrió.
Guardando sus cosas fue cuando al fin ocurrió.
-Ayase –la llamó la ojiesmeralda.
-¿Qué? –contestó con su ya normal tono frío y pesado.
-¿Cuándo quieres que te recompense? –le preguntó con una sonrisa.
-… ¿Nunca, tal vez? –la miró intentando intimidarla. No tuvo ningún efecto, al menos no el que quería.
-Eso no pasará –se rió la joven.
Eli la miró algo molesta, pero la otra chica se empeñaba en sonreírle de linda manera. Suspiró.
-Esta semana estoy ocupada –dijo la rubia- el lunes, si quieres.
-Genial –dijo entusiasmada- el lunes entonces será, buscaré un buen lugar.
-No es necesario, con simplemente comer un cono estaré bien.
-Nop, si voy a devolverte el favor, quiero hacerlo bien –Nozomi tomó su bolso y se lo llevó al hombro- después de todo Ayase es perfeccionista, no la llevaré a un lugar mediocre.
Le guiñó y se fue, dejando a Eli sorprendida al igual que confundida. Intentó dejar a la extraña chica de lado y concentrarse en la práctica de esa tarde, pero se le hizo difícil. La pelimorada era más observadora de lo que pensaba.
Tendré más cuidado al estar con ella. Se advirtió.
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Eli y Nico salieron ansiosas del edificio de la Agencia de las Fuerzas Especiales. Ese día tuvieron al fin el examen para subir de grado, después de una intensa semana entrenando y estudiando, al fin se llevó a cabo. Las dos chicas caminaban en silencio cada una sumida en sus pensamientos, cada una recordando sus errores y lo que creen haber hecho bien.
-Lo hicimos mucho mejor esta vez –comentó la más baja.
-Sí, entrenamos mucho –Eli la miró- y mejoramos como equipo, era obvio que lo haríamos mejor.
-Sip, y creo que no tener el estrés de que había tiempo límite es otro factor que ayudó –Nico dijo aliviada.
-También lo creo –se rió.
Siguieron caminando en silencio hasta donde debían separarse. Nico se despidió primero y tuvo que correr para que no le diera la luz roja el semáforo. La rubia la vio alejarse y desaparecer entre la multitud, ocurrido eso continuó caminando hacia su hogar.
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El día lunes Eli se levantó temprano, estaba ansiosa por los resultados, tenía muchas ganas de ascender de grado de manera rápida. Se dio un baño de agua fría para calmarse y enfriar todos sus nervios. Se despidió de su padre quien le deseo suerte, aunque él ya sabía los resultados, pero no dio ningún indicio de cuales serian estos. Camino a un paso lento intentando compensar lo temprano que había salido de su casa, también tomó un camino más largo. Se tardo cerca de media hora en llegar a la escuela, entró y mientras caminaba buscaba con la mirada a Nico. Llegó a su salón sin ver rastro de la pelinegra, por lo que se rindió y fue hasta su lugar y leer.
-Buenos días –escuchó la voz de Nozomi después de estar unos minutos leyendo.
-Buenos días –respondió sin mayor interés.
-Has llegado más temprano de lo habitual –siguió intentando hacer conversación.
Eli sólo murmuro un sí y siguió leyendo. Escuchó como Nozomi se acomodó en su lugar y sacó algo de su bolso.
Estaba tan preocupada por los resultados que una vez más le costó concentrarse en su lectura. Así que lo dejó de lado y se dedicó a mirar hacia la ventana, aunque su puesto estaba al lado de la pared, por lo que le aburrió intentar mirar cuando sus compañeras pasaban de un lado a otro o le tapaban la vista. Sacó un lápiz y su cuaderno, haciendo garabatos en una hoja en blanco.
Las clases se le hicieron un poco difíciles a la hora de querer concentrarse completamente, siempre su mente en algún momento divagaba a los resultados. En los recesos intentó buscar a Nico sin mucho éxito, costándole más de lo normal ya que no podía preguntar a nadie por ella. De esta manera transcurrió su día, ya terminando su última clase debería esperar cerca de una hora y media para ir a la AFE para saber al fin los tan ansiados resultados y saber si lo lograron o no.
-Ayase, ¿iremos hoy? –preguntó Nozomi cuando estaba a punto de salir de la escuela.
-¿Eh? –Eli la miró sin entender a que se refería.
-A comer helado, ¿lo recuerdas? –la pelimorada ladeo un poco su cabeza, sonrió muy tímidamente.
-Oh… lo había olvidado –Eli se sorprendió al recordar lo que habían acordado el día viernes.
-Lo note –soltó una risita.
Eli medito un poco el si aceptar o no, pero decidió ir con ella por dos razones; uno, le ayudaría a pasar esa hora y media que faltaba; y 2, podría deshacerse de la joven antes, no quería que la siguiera buscando ya que no tenía intensiones de hacerse amiga de nadie en la escuela.
-De acuerdo, vamos –dijo al final la rubia.
-Oh ¿enserio? Genial –Nozomi se apresuró a alcanzarla.
Hicieron una pequeña charla mientras la pelimorada guiaba el camino hacia una heladería que estaba a varias cuadras de donde estaban. La mayor parte de su plática fue sobre las clases, Eli no quería indagar en nada personal ni que la otra joven lo hiciera, que de todas formas tampoco lo intentó, Nozomi se limitó a hablar sobre las clases y los profesores.
Se sentaron en la heladería/café, Eli pidió una copa de helado sabor chocolate y frutas rojas, mientras que Nozomi pidió una copa de crema y pequeños malvaviscos con un helado sabor tiramisu. Comieron mayoritariamente en silencio.
-¿Por qué insististe tanto en compensarme? –Eli al fin habló-No creo que lo que hice fuese gran cosa.
-Para mí fue gran cosa, no me gusta que me acorralen a preguntas de esa manera –respondió mirando su helado, con un semblante serio- y no me gusta sentirme en deuda con alguien, ¿No sé si me entiendes?
La mirada sería y solitaria de la joven frente le recordó mucho a la suya propia. Se parecían más de lo que creía o esperaba.
-Sí, te entiendo.
-Gracias por aceptar, sé que no querías hacer esto –Nozomi bajó más su mirada- fue muy egoísta de mi parte presionarte.
La mirada de la pelimorada una vez más hizo sentir a Eli intranquila, algo en ella quería reconfortarla.
-Descuida, lo estoy disfrutando –Eli le sonrió- es un muy buen helado de chocolate.
-Que bueno –le sonrió.
Siguieron comiendo tranquilamente, hasta que una alarma puesta por la rubia sonó, avisando que ya debía irse. Nozomi pagó por ambos helados y caminaron juntas por una buena parte del camino.
-Espero que te vaya bien en sea lo que sea que debes hacer ahora –le dijo Nozomi cuando llegó el momento de separarse.
-¿Disculpa? –Eli sintió una corriente de sangre fría correr por su cuerpo.
-Hoy te noté muy nerviosa y poco enfocada –le sonrió- no es algo normal en ti, por eso asumí que debías estar nerviosa por algo.
-Oh…
-Por eso suerte en lo que sea que te ponga de esa manera –la pelimorada le dio la espalda y se alejó.
Eli siguió su camino pensando en lo que le había dicho, se preguntó si había sido tan obvia, o era simplemente que ella lo notó por sentarse detrás. Sea cual fuese la razón, debía tener más cuidado, Nozomi era alguien demasiado observadora para su gusto. Tal vez estaba ella pensando demasiado, pero nunca se era lo suficientemente cuidadosa. Al menos a esa conclusión llegó en el momento en que el arribó a su destino.
Nico la estaba esperando recargada en la pared al lado de la puerta de entrada. Estaba de brazos cruzados y mirándola directamente.
-Al fin llegas –le dijo cuando estuvo lo suficientemente cerca.
-No llegué tarde –Eli frunció el ceño mirando la hora en su celular.
-No, pero es tarde para alguien como tu –sonrió la pelinegra, burlándose.
Eli ignoró el comentario y se encaminaron a su salón. Las dos se sentaron en la parte media de la sala, y algunos de sus compañeros que habían llegado las miraban con cierto recelo.
-Hoy te estuve buscando casi todo el día, ¿Dónde estabas? –preguntó Eli.
-Mi profesora quería que le ayudara a llevar unos papeles durante el primer receso, en el segundo fui al patio y en la hora de almuerzo me estuvieron regañando por mis calificaciones –suspiró la pelinegra algo molesta.
-Deberías estudiar más –fue lo único que dijo la rubia, satisfecha con la explicación.
-¿Qué hay de ti? –Eli alzó una ceja sin entender a que se refería- no me mires así, te vi salir de la escuela junto a Toujou.
-Le hice un favor sin querer e insistió en devolvérmelo, por lo que ella me incitó a comer un helado de chocolate.
-Ohh…
-¿Sabes algo de ella? –inquirió la rubia después de pensarlo un poco. La pelimorada le daba curiosidad.
-Sólo que es de tu clase, muy amigable e inteligente, aunque misteriosa y se rehúsa amablemente a hacerse de amigas –Nico la miró con curiosidad- ¿Por qué?
-Nada en especial.
-Aunque algo de ella me da mala espina –Nico apoyó su cabeza sobre la palma de su mano.
-¿Y eso?
-No lo sé –se encogió de hombros- tan solo algo me inquieta de ella.
-Entiendo –dijo después de hacer una pausa.
-Ve con cuidado con ella, solo porsiacaso.
-Sí.
Continuaron hablando sobre las calificaciones de la más baja, la rubia la regañó y le propuso estudiar juntas, a lo cual aceptó a regañadientes. No pasó mucho tiempo antes de que entrara la profesora Matsuko al salón cargando una libreta. Todos se levantaron para saludar y a su señal volvieron a sus lugares.
Les explico algunas cosas sobre las pruebas, en que fallaron mayoritariamente y que fue lo que hicieron bien, todo a nivel de salón. Menciono quienes habían aprobado deberían ir por sus nuevos horarios y todo volvería a su normalidad al día siguiente.
-Bien ahora les diré quienes lo lograron…
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Nico no dejaba de caminar con gran animo y entusiasmo, en cambio Eli se mantuvo al margen en su comportamiento, intentando no demostrar demasiado la gran felicidad que sentía por dentro. Se despidieron con una gran sonrisa, al menos la de la pelinegra lo era y continuaron camino a sus respectivos hogares.
Eli al entrar a su casa fue recibida por su padre quien la miraba con orgullo. La felicito por su ascenso y haber pasado con tan buena calificación. Siendo que solo 3 grupos de todo su grado, incluyendo quienes estaban en clases diferentes, habían logrado pasar. No le dijo como serían desde ahora sus clases ni tampoco le dijo si habían comentado algo en particular de sus pruebas, aunque la joven no esperaba algo diferente. Se fue a dormir algo cansada, pero muy satisfecha con su día.
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Pasaron un par de semanas desde los resultados para subir de grado, en los cuales Eli se dedico a estudiar junto a Nico para subir sus calificaciones tanto dentro de la Agencia como en la escuela. Por suerte las clases prácticas pese a ser más difíciles, tampoco eran tan terribles. Las clases de manera general iban bien, nada muy complicado y los ejercicios tipo misión eran más fáciles de lo que fue el examen, por lo que no se les dificultó tanto ponerse a la par con el resto de los alumnos que estaban con anterioridad. Pese a lo bien que iban progresando en la Agencia, en la escuela no era exactamente lo mismo, al comienzo no estaba segura de que era, pero logró darse cuenta después de una semana; Nozomi la ignoraba casi por completo. Después del día en que fueron a comer helados, la joven pelimorada la saludo de forma cordial durante los dos días siguientes para luego dejar de hacer, en un día de suerte Eli recibiría tal vez una mirada por parte de la chica siempre que fuese prácticamente inevitable, como cuando a la joven se le cayó su lápiz y Eli se lo devolvió. Pese a que le gustaba no tener que lidiar con ella, también le molestaba no hacerlo, ¿Por qué de un momento a otro simplemente se alejó? Tampoco creía haberla tratado mal, de hecho ese par de veces cuando la saludaba le devolvía el saludo y una muy pequeña sonrisa. Lo que más le molestaba a la rubia de todo el asunto, era que sin quererlo le daba importancia, más de una vez se regañó mentalmente por estar pensando algún motivo para el distanciamiento en lugar de pensar en cosas más importantes.
Esa semana anunciaban los resultados de los exámenes dados en su escuela y esperaba que Nico los haya aprobado, de ella misma no se preocupaba, sabía que le había ido bien. Caminando por el pasillo vio la publicación de los primeros lugares ya puesta en el tablero de anuncios, se acercó y vio algo que ya esperaba, su nombre escrito en el primer lugar. Pasó su vista por si Nico estaba en la lista aunque lo dudaba completamente, pero en lugar de ver el nombre de su amiga vio el de Nozomi, junto a su nombre, teniendo la joven el segundo lugar, Eli le había ganado solo por un punto. Una vez más la joven de ojos esmeralda se posó en la mente de la rubia. En un intento de despejar su cabeza fue hacia la azotea, ya después de clases podría reunirse con Nico y preguntarle cómo le fue.
Abrió la puerta, caminó hacia una de las orillas y se apoyo en la rejilla. Miró hacia abajo, se veía la cancha donde algunas personas estaban practicando para sus clubes. Se quedó observando como se relacionaban los jóvenes bajo ella, se preguntó cómo sería si ella también se dejara llevar de esa manera, simplemente aceptar hacerse amiga de sus compañeras de clases.
-¿Ayase? –una voz conocida la llamó. Se giró y se encontró con la joven que había estado inquietándola en sus pensamientos.
-¿Toujou?
Nozomi quiso decir algo, pero cerró su boca casi al instante, miró al suelo y luego otra vez a la rubia, quien no entendía su actitud.
-Amm… que disfrutes el resto del almuerzo –le sonrió levemente y se fue.
Eli se quedó perpleja, sin poder entender de verdad que ocurría, no parecía que la odiara, pero se negaba a su compañía o algún tipo de cercanía. Suspiró, maldijo por lo bajo. Pasó el resto del almuerzo mirando las nubes.
Dos semanas más pasaron en las cuales Eli se sentía cada día más confundida con la actitud de la pelimorada, ya no la rehuía como antes, pero tampoco se acercaba más de lo necesario y eso era saludar con un "buenos días" y despedirse con un "que tengas buena tarde". Aunque también admitía que en parte era su culpa, un par de veces la pelimorada intentó establecer conversación, pero Eli le bajaba toda la frustración que guardaba y la trataba igual de fría que al resto de sus compañeras. Al segundo intento la joven dejó de intentarlo. Llevaban prácticamente un mes ambas en un especie de juego, del cual la rubia se estaba hartando.
Era un día miércoles cuando Eli decidió enfrentar a Nozomi , aunque no estaba segura si tenía el derecho a hacer, pero ya era muy tarde para retractarse, se había convencido a sí misma que lo haría porque no podía dejar de pensar de vez en cuando en la actitud de la pelimorada. Durante la mañana se dedicó a pensar porque le importaba tanto, llegó a la conclusión de que era por esa mirada que le daba cada vez que sus ojos se encontraban, una mirada que se le hacía demasiado similar para dejarlo pasar así como así. A la hora de almuerzo se dijo que la encararía, por lo que llegada la hora se dio media vuelta y la miró con seriedad.
-¿Me… acompañarías a almorzar? –preguntó la rubia, aunque no sonaba mucho como pregunta sino más como orden.
-Seguro –la pelimorada la miró sorprendida e incierta.
Eli tomó su bento y salió del aula, Nozomi la seguía un par de pasos atrás. Se encaminó hasta la azotea donde sabía que estaría desocupada. Una vez que llegaron la rubia fue hasta la parte con sombra y se sentó en el suelo, Nozomi hizo lo mismo.
-¿De qué quieres hablar? –preguntó la mayor.
-¿Por qué me has estado evitando de esa forma tan rara? –fue directo al punto.
-¿Rara?
-Intermitente, como si te intentaras acercar y luego haces casi como si no existiera
Nozomi comió, parecía sopesar su respuesta. Se tomó su tiempo, hasta que al fin la miró un instante antes de mirar las nubes pasar por sobre sus cabezas.
-La primera vez lo hice porque fue lo que acordamos –respondió al fin, aunque seguía sin mirarla.
-¿Acordamos? –Eli frunció el ceño sin entender.
-Te dije que te dejaría tranquila una vez devolviendo el favor y eso hice –Nozomi tomó un poco de jugo- además no parecías tener interés en mi compañía, así que no te forzaría y tampoco soy del tipo de rogar por una amistad, más bien es todo lo contrario.
-Si lo he notado, tienes una forma muy sutil de rechazar a las personas –Eli la quedó mirando- muy diferente a como lo hago yo, pero es el mismo fin.
-Vaya que jovencita tan observadora –soltó una risita.
-Podría decir lo mismo de ti –la rubia no dejaba su semblante serio, pero tampoco era intimidador como solía ser- pero volviendo a la pregunta original, me volviste a saludar de forma normal aunque duró sólo dos días.
-Por tus reacciones parecías más bien incomoda, por lo que prefería alejarme una vez más –Nozomi se puso de pie y dio unos cuantos pasos- y esperaba que fuese de manera definitiva para serte honesta. Nunca he sentido la necesidad ni las ganas de hacer amigos, hasta ahora, por alguna razón tú captas mi atención de diferentes maneras y no pude evitar que mi lado curioso saliese a flote, por lo que intenté hacerme tu amiga pero al ver tus reacciones supuse que no era algo mutuo, así que dejé de insistir.
-Entiendo –Eli también se levantó y la miró fijamente a los ojos- te entiendo demasiado bien
La más baja alzó una ceja.
-Tú también llamaste mi atención, tal vez no desde el inicio, sino más bien desde el momento en que nos miramos a los ojos directamente –Eli se acercó un poco- es interesante como nos reflejamos a nosotras misma en la mirada de la otra.
La pelimorada la miró sorprendida y con la boca semi-abierta, Eli sabía que no era lo que esperaba y eso le alegró.
-Supongo que tienes razón –sonrió un poco.
Nozomi se volvió a sentar y juntas siguieron comiendo su almuerzo en silencio. Eli se alegraba que seguramente a partir de ese momento, la pelimorada ya no estaría tanto en sus pensamientos, permitiéndole concentrarse.
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El tiempo pasó y lentamente las dos jóvenes se hacían amigas. Comenzaron con saludos más amigables al verse y ocasionalmente pasaban algún receso juntas. Se unieron más en el momento en que asignaron un trabajo en equipo, de ahí en adelante todos los hacían juntas. La confianza aumentaba gradualmente, hablaban más de las cosas que les gustaban, intereses y más, pero nunca tocaban el tema de sus familias ni su pasado.
Pasados 8 meses de clases eran casi inseparables. Eli le agradaba la refrescante actitud de su amiga, era divertida, algo bromista, de mente abierta, un poco extraña veces, amable y más cualidades que consideraba imprescindibles a la hora de congeniar tan bien.
Al comienzo Nico no aprobaba del todo su amistad, pero lo aceptó considerando que era decisión de Eli de quien se hacía amiga. Lo único que pidió la pelinegra fue que no le dijese sobre ellas estando en la AFE, a lo cual Eli respondió diciendo que obviamente no lo haría.
.Fin Racconto.
-¿Por qué me miras tanto? –preguntó Nozomi algo avergonzada- llevas rato haciéndolo.
-Sólo recordaba algo –sonrió la rubia- terminemos con el trabajo pronto, quiero mi parfait de chocolate.
En su segundo año en la escuela Eli se propuso ser la nueva presidenta del consejo estudiantil, Nozomi la apoyó y aunque al comienzo se rehusó un poco, aceptó el cargo de vice-presidenta. Tomaron el cargo antes de lo normal y establecido a causa de que la anterior presidenta se transfirió de escuela y la vice-presidenta no acepto ocupar el cargo, parecía realmente aliviada y feliz de dejar su lugar a las dos menores una vez que les enseño todo lo que debían hacer.
Estando en la primera semana de Julio el trabajo en el consejo estudiantil aumentaba, ya que les dejaba solo dos semanas para terminar todo lo que faltaba antes de cerrar el semestre.
Y no sólo las cosas en la escuela estaban más difíciles, las clases y prácticas de entrenamiento de las Fuerzas Especiales se volvía cada vez más duro y exigente. Por suerte tanto Nico como Eli siempre se mantuvieron a la altura e incluso muchas veces superaban las expectativas, siendo el grupo que más rápido fue ascendiendo, actualmente estando en el 5 grado, lo que significaba además de clases, también realizar misiones en conjunto a algún agente oficial. Esto las llevó a volverse un dúo muy popular, así como se hicieron de algunas personas que las admiraban también se ganaron de enemigos. Eso incluía un profesor llamado HisameTomizawa, quien siempre se empeñaba en ponerles altos estándares y obstáculos, pero ambas siempre los superaban. Eli era una excelente estudiante y peleadora; Nico en cambio no era tan buena en los estudios en general, excepto la clase que él impartía, que consistía en el procedimiento y protocolo que se deben seguir en cada misión y según el caso que fuese, ya sea un caso de bomba, secuestro, etc. La rubia estaba muy sorprendida al saber que Nico se sabía el protocolo casi de memoria, muy pocas cosas no las sabía y más de una vez la rubia quiso preguntarle como sabía tan bien todo, pero se abstenía.
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-Estuvo delicioso como siempre –dijo la rubia con entusiasmo.
-Jeje Elicchi siempre se ve tan feliz después de comer chocolate –se rió con suavidad la pelimorada
Eli se sonrojó e infló sus mejillas avergonzada lo que provocó que Nozomi se riera un poco más fuerte.
Nozomi se despidió de ella y se fue a su departamento. Eli fue hasta la Agencia, tenía una clase de práctica y no quería llegar tarde por lo que apuró el paso.
Nico la esperaba ya cambiada en su pantalón negro y polera blanca, que era lo que todo agente en entrenamiento debía usar. Eli se cambió rápidamente y se le unió para ir al gimnasio. Sus compañeros hablaban, ellas decidieron alejarse un poco del grupo y comenzaron a calentar, no mucho después apareció su profesor.
Estaban en medio de un ejercicio cuando apareció la pesadilla de Eli y Nico, el profesor Hisame.
-Lamento interrumpir –habló en voz alta haciendo que la clase se pausara.
-Me preguntaba cuando llegarías –dijo el profesor de la clase- allí están, puedes llevártelas.
Eli y Nico se miraron al darse cuenta de que hablaban de ellas, ambas completamente confundidas.
-Niñas síganme –El profesor Hisame las miro serio y dio media vuelta hacia la salida- ¡Apresúrense!
Las dos jóvenes lo siguieron hasta la salida del gimnasio, allí se encontraron no sólo con su profesor sino también con otra adolescente; cabello rojo, estatura parecía a la de Nico y ojos morados y serios.
-Les presento a Maki Nishikino –habló el profesor con una gran sonrisa sádica- ella es nueva y a partir de hoy será su compañera.
-¡¿Qué?! –gritó Nico.
-¿Disculpe? –Eli dio un paso al frente, molesta- ¿Cuál es el significado de todo esto?
-Exactamente lo que dije, a partir de hoy esta encantadora joven es su compañera –dijo con cierto tono sarcástico.
-Nadie nos dijo de esto con anticipación ni—
-No tengo porque darle explicaciones a unas agentes en entrenamiento –dijo haciendo énfasis en la última palabra- ahora si me disculpan, tengo cosas que atender.
Sin más el hombre se fue dejando a tres muy confundidas chicas. El dúo se miró y se alejó un poco para discutir el tema, ambas dispuestas a exigir una explicación y reclamar ante alguien.
-¡Además es una novata total! –dijo exasperada la pelinegra.
-Definitivamente ese hombre nos odia –Eli cerró los ojos molesta.
-Me niego a agregar a alguien más a nuestro equipo, y mucho menos a esa mocosa.
-Hey –la pelirroja que hasta ahora había estado intentando procesar todo lo ocurrido, habló- tengo un nombre y es Maki Nishikino por si no lo escuchaste.
-Además de novata es grosera –Nico se quejó más.
-Tú eres quien está siendo grosera, al menos aprende mi nombre –Maki se les acercó, miraba a la ojos rubí con el ceño fruncido- y déjame decirte que yo tampoco quería formar parte de su grupo.
-¡Genial! –la pelinegra le dio una falsa sonrisa- porque tampoco te dejaríamos entrar.
-¡¿Quién querría estar en el mismo grupo con alguien tan infantil?!
Eli vio como poco a poco las dos chicas se enfocaban en una disputa sin sentido. Soltó un largo y pesado suspiro.
-Oh chicas cuanta energía –el profesor Hisame había vuelto, y les mostraba una gran sonrisa- volví para decirles algo muy importante.
Las tres lo miraron expectantes.
-Este… arreglo no puede ser desecho –les dio una falsa sonrisa de consolación- tendrán que ser las tres si o si, órdenes del General, así que es buena idea que empiecen a llevarse bien. Que tengan un excelente día, adiós.
Pasaron exactamente 6 segundos antes de que alguna volviese a reaccionar.
-¡¿Qué?! –gritaron tanto Maki como Nico
Eli miraba con la boca abierta como se había ido el alegre profesor, sin poder dar crédito a lo que había escuchado. Giró su cabeza para darse cuenta que las otras dos habían vuelto a discutir.
-¡Cállense par de ruidosas! –les gritó frustrada.
-¡¿Cómo me llamaste?! –gritaron las otras dos jóvenes de vuelta, se miraron entre ellas- ¡no me copies!
Y volvieron a discutir. Eli miró al techo y soltó otro largo suspiró.
-Esto es simplemente genial –dijo con amargura y sarcasmo- perfecto de hecho.
Miró a las otras dos chicas, ambas agarras del cuello de su polera mirándose con enojo.
-Sip… simplemente perfecto…
Oficialmente (o casi) ya está BiBi jajaja.
Espero que les haya gustado el cap c: Quería aclarar que las clases de las chicas las baso como es aquí en Chile; son dos semestres, el primero es desde Marzo hasta Julio y el segundo es de Agosto hasta diciembre (a veces noviembre).
La proxima actualizacion será de los cap extras de No tan simple y... creo que eso sería todo.
Muchas gracias por el apoyo c:
